Connect with us
PublicidadTu lugar es aquí62 millones de hispanos. Empieza por los que deciden.Anúnciate →

Política

El Poder Electoral podría descentralizarse hacia estados y municipios

La ley ya prevé oficinas regionales. Lo que no existe es autonomía electoral estadal ni municipal.

Avatar de Desconocido

Published

on

§ 13

ESPECIAL INCÍSOS · QUIÉN CUENTA

El Poder Electoral podría descentralizarse hacia estados y municipios

El Poder Electoral no es una oficina: es la regla que organiza el voto.

PIEZA 13 · QUIÉN CUENTA · LECTURA DOCUMENTAL

ESPECIAL INCÍSOS · QUIÉN CUENTA

La Constitución define a Venezuela como un Estado federal descentralizado y ordena la descentralización de la administración electoral. Veintisiete años después, el árbitro sigue siendo enteramente nacional.

Las 6W · INCÍSOS

Qué El principio de descentralización de la administración electoral está en la Constitución y no ha sido desarrollado por ley.
Quién Los estados y municipios, que ejercen poderes ejecutivos y legislativos propios sin competencia electoral.
Cuándo Principio vigente desde 1999. La revisión de las leyes electorales figura en la agenda de la mesa técnica.
Dónde Venezuela. La administración electoral se ejerce hoy desde Caracas y sus oficinas regionales.
Por qué Un padrón cuya depuración no puede verificarse localmente es más difícil de auditar.
Cómo Mediante oficinas regionales adscritas al órgano nacional, sin autonomía estadal ni municipal.

El principio que no se desarrolló

El artículo 4 de la Constitución define a la República Bolivariana de Venezuela como un Estado federal descentralizado, regido por los principios de integridad territorial, cooperación, solidaridad, concurrencia y corresponsabilidad.

El artículo 294 incluye, entre los principios rectores del Poder Electoral, la descentralización de la administración electoral. El artículo 3 de la Ley Orgánica del Poder Electoral lo repite y añade la desconcentración.

Veintisiete años después, la administración electoral venezolana sigue siendo enteramente nacional.

Lo que existe

La ley prevé desconcentración, no descentralización. Son cosas distintas.

El artículo 41 crea la Oficina Regional Electoral como unidad de la administración electoral en cada entidad federal, adscrita al Consejo Nacional Electoral. Su director es designado por el órgano nacional. El artículo 42 establece que estar residenciado en la entidad correspondiente es una preferencia, no un requisito.

Desconcentrar es abrir oficinas. Descentralizar es transferir competencia a un ente con autonomía propia. La ley venezolana hizo lo primero.

El argumento a favor

Los estados y municipios venezolanos tienen poderes ejecutivos y legislativos propios, elegidos por sufragio. El artículo 164 numeral 1 atribuye a los estados la competencia exclusiva de dictar su Constitución para organizar los poderes públicos.

Si esos niveles territoriales cuentan con autonomía para organizar sus poderes, resulta al menos discutible que no tengan ninguna competencia sobre la administración de las elecciones mediante las cuales se integran.

El argumento tiene además un componente de auditoría. Un padrón electoral cuya depuración solo puede verificarse desde una oficina central es más difícil de controlar que uno cuya vecindad electoral puede ser revisada por quienes viven en ella.

La legislación venezolana derogada contemplaba precisamente ese mecanismo. La Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política de 1998 definía el centro de votación como la unidad organizativa conformada por una o más mesas electorales en la cual tenían derecho a votar los electores residentes en una vecindad electoral, y disponía que ninguna vecindad electoral comprendiera áreas geográficas pertenecientes a distintas parroquias, entre otras razones para facilitar el control del registro electoral por parte de la comunidad.

Esa figura no fue recogida por la Ley Orgánica de Procesos Electorales de 2009.

El argumento en contra

La objeción es seria y merece exponerse con el mismo rigor.

Una administración electoral fragmentada en veintitrés estados y más de trescientos municipios multiplica los puntos de captura política. En un país donde gobernaciones y alcaldías pertenecen a distintas fuerzas, transferirles competencia electoral podría producir veintitrés estándares distintos de depuración, veintitrés criterios de asignación de centros y veintitrés niveles de calidad de auditoría.

El registro civil y el registro electoral, además, deben ser únicos por mandato constitucional. Un elector inscrito dos veces en dos entidades distintas es exactamente el vicio que el diseño de 1999 quiso eliminar.

Y existe un antecedente que corta en ambas direcciones: la suspensión de la proclamación de los diputados electos por el estado Amazonas tras las elecciones parlamentarias de diciembre de 2015. Quienes defienden la descentralización sostienen que una competencia estadal habría dificultado esa decisión. Quienes la objetan señalan que la suspensión provino de la jurisdicción electoral, no de la administración, y que descentralizar la segunda no habría alterado la primera.

El terreno intermedio

Entre el centralismo actual y una transferencia plena de competencia hay opciones que no requieren reforma constitucional.

Restituir por ley la figura de la vecindad electoral y el control comunitario del cuaderno. Convertir la residencia del director regional en requisito y no en preferencia. Establecer que las oficinas regionales publiquen el padrón desagregado de su entidad. Y dar a los consejos legislativos estadales una facultad de supervisión sobre la administración electoral en su territorio, sin competencia decisoria.

Las cuatro son materia legislativa ordinaria. Ninguna toca el carácter único del registro ni la condición nacional del ente rector.

Por qué importa ahora

La mesa técnica de fortalecimiento de la democracia tiene entre sus temas la revisión de las leyes electorales. Si esa revisión se limita a la designación de los rectores, habrá cambiado quién dirige un sistema que seguirá siendo el mismo.

El principio de descentralización de la administración electoral está escrito en la Constitución desde 1999. Nunca ha sido desarrollado. Esa omisión, a diferencia de otras, no requiere una enmienda para corregirse: requiere una ley.

Fuentes principales: Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, artículos 4, 164 numeral 1, 292, 293 y 294. Ley Orgánica del Poder Electoral, artículos 3, 41, 42 y 43. Ley Orgánica del Sufragio y Participación Política de 1998, derogada, artículos 67 y 68. Ley Orgánica de Procesos Electorales.


Continue Reading
Advertisement

Alfredo Yánez

9 libros que te cambian la perspectiva

Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon

VER LIBROS →
1 Comment

1 Comment

  1. Pingback: El árbitro electoral se decide antes que la elección – INCÍSOS

Deja un comentario

Política

Dos tercios de la Asamblea bastan para remover un magistrado

Renovar 32 magistraturas exige o 32 vacantes o 32 remociones. La diferencia entre ambas rutas es jurídica.

Avatar de Desconocido

Published

on

§ 11

ESPECIAL INCÍSOS · QUIÉN JUZGA

Dos tercios de la Asamblea bastan para remover un magistrado

La justicia no empieza en una sentencia: empieza en las reglas que nombran y gobiernan a los jueces.

PIEZA 11 · QUIÉN JUZGA · LECTURA DOCUMENTAL

ESPECIAL INCÍSOS · QUIÉN JUZGA

El acuerdo compromete la renovación y designación de todos los magistrados del Tribunal Supremo. La Constitución establece un período de doce años y un procedimiento tasado para interrumpirlo. Entre ambas cosas hay una pregunta sin respuesta pública.

Las 6W · INCÍSOS

Qué El artículo 265 permite remover magistrados con dos terceras partes de la Asamblea, previa audiencia y falta grave calificada por el Poder Ciudadano.
Quién La Asamblea Nacional, el Consejo Moral Republicano y los magistrados en ejercicio.
Cuándo Norma vigente desde 1999. La renovación total fue comprometida el 12 de agosto de 2026.
Dónde Caracas. El procedimiento se sustancia en el hemiciclo legislativo.
Por qué Un compromiso político no sustituye el procedimiento constitucional de remoción.
Cómo Mediante calificación previa de falta grave por el Poder Ciudadano y votación calificada del Legislativo.

Doce años y una sola vez

El artículo 264 de la Constitución establece que los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia serán elegidos por un único período de doce años. La fórmula contiene dos reglas: una duración y una prohibición de repetición.

La reforma parcial de enero de 2022 fue cuestionada precisamente en ese punto, porque permitió que integrantes del tribunal resultaran designados nuevamente en el proceso subsiguiente, pese a la regla del período único.

Ese antecedente conviene tenerlo presente al leer el acuerdo del 12 de agosto de 2026, que compromete un nuevo proceso de postulación para la renovación y designación de todos los magistrados. La expresión «todos» solo es compatible con el artículo 264 si quienes ocupan hoy las magistraturas cesan por una vía constitucionalmente prevista.

Las vías para que un cargo quede libre

Hay cuatro, y solo cuatro.

Vencimiento del período. El transcurso de los doce años. Es la vía natural y no admite discusión.

Renuncia. Acto voluntario del magistrado. Es la vía por la que se han producido varias de las rotaciones recientes en órganos venezolanos, incluida la renuncia colectiva de los rectores del Consejo Nacional Electoral en 2023.

Jubilación. Con arreglo al régimen aplicable. La reforma de mayo de 2026 se presentó públicamente asociada a la necesidad de cubrir vacantes generadas por renuncias y jubilaciones.

Remoción. El procedimiento del artículo 265.

El procedimiento del artículo 265

El artículo 265 establece que los magistrados podrán ser removidos por la Asamblea Nacional mediante una mayoría calificada de las dos terceras partes de sus integrantes, previa audiencia concedida al interesado, en casos de faltas graves ya calificadas por el Poder Ciudadano.

Tres requisitos, todos previos y todos acumulativos. Primero, que exista una falta grave. Segundo, que sea el Poder Ciudadano quien la califique, no la Asamblea. Tercero, que se conceda audiencia al magistrado antes de votar.

La secuencia importa. La Asamblea no puede iniciar la remoción por decisión propia: necesita que el Consejo Moral Republicano haya calificado previamente la falta. Y el Consejo Moral Republicano está integrado por el Defensor del Pueblo, el Fiscal General y el Contralor General, tres funcionarios que también fueron designados bajo el orden institucional que el proceso se propone sustituir.

La ruta que el acuerdo no especifica

El comunicado del 12 de agosto habla de renovación y designación de todos los magistrados, y de un cronograma que comienza en agosto de 2026. No indica por cuál de las cuatro vías cesan quienes ocupan hoy los cargos.

Si la ruta es la renuncia, el proceso es rápido y no requiere calificación de falta. Es también, jurídicamente, un acto voluntario que nadie puede ordenar.

Si la ruta es la remoción, el procedimiento del artículo 265 debe cumplirse caso por caso, con calificación previa del Poder Ciudadano y audiencia individual. Treinta y dos veces.

Si la ruta es la ley, aparece un problema de jerarquía: una ley orgánica no puede interrumpir períodos constitucionales de doce años mediante una disposición transitoria, salvo que se acepte que ese precedente quede disponible para el futuro.

Lo que este especial ha establecido

A lo largo de estas diez piezas se han fijado unos pocos hechos que no dependen de la posición política de quien los lea.

El sistema de justicia venezolano tiene nueve componentes y solo uno es el Tribunal Supremo. El artículo 263 admite tres perfiles de elegibilidad y ninguno más. El Comité de Postulaciones Judiciales fue creado por la Constitución dentro del Poder Judicial y trasladado por la ley a la Asamblea Nacional. El Poder Ciudadano es un filtro obligatorio y casi invisible. La carrera judicial exige concursos que en la práctica se sustituyeron por designaciones administrativas. El Tribunal Supremo administra a los jueces que también juzga. Y remover a un magistrado requiere una falta grave calificada por un poder que no ha sido renovado.

Ninguno de esos siete puntos se resuelve designando a treinta y dos personas distintas. Todos se resuelven, o no, en el texto de una ley que todavía no se ha publicado.

Cuando se publique, habrá con qué comparar.

Fuentes principales: Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, artículos 264, 265, 273 y 274. Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia. Gaceta Oficial Extraordinaria 6.684 de enero de 2022. Gaceta Oficial Extraordinaria 7.025 del 22 de mayo de 2026. Comunicado conjunto de las delegaciones, 12 de agosto de 2026.


Continue Reading

Política

La mesa abrió un paquete de seis leyes

La fórmula del comunicado habla de otras leyes del sistema de justicia. El artículo 253 dice cuáles son.

Avatar de Desconocido

Published

on

§ 10

ESPECIAL INCÍSOS · QUIÉN JUZGA

La mesa abrió un paquete de seis leyes

La justicia no empieza en una sentencia: empieza en las reglas que nombran y gobiernan a los jueces.

PIEZA 10 · QUIÉN JUZGA · LECTURA DOCUMENTAL

ESPECIAL INCÍSOS · QUIÉN JUZGA

El comunicado del 12 de agosto de 2026 menciona la Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia y otras leyes del sistema de justicia. Esa fórmula genérica tiene un contenido preciso, y alcanza a la fiscalía, a la defensa pública, a la policía de investigación y a las cárceles.

Las 6W · INCÍSOS

Qué El paquete legislativo abierto alcanza a seis cuerpos normativos del sistema de justicia, no solo a la ley del máximo tribunal.
Quién La Asamblea Nacional que sancione las reformas y los órganos regidos por cada texto.
Cuándo Compromiso adquirido el 12 de agosto de 2026, con inicio de ejecución declarado para ese mismo mes.
Dónde Venezuela. Cada ley rige órganos con competencia en todo el territorio nacional.
Por qué El artículo 253 define el sistema de justicia como un conjunto y no como un tribunal.
Cómo Mediante reformas o leyes nuevas tramitadas por el órgano legislativo nacional.

La lista

El sistema de justicia que define el artículo 253 de la Constitución se apoya en un conjunto de leyes. Estas son las seis que la negociación puso en movimiento, con lo que regula cada una y el punto donde se concentra la discusión técnica.

Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia

Es el texto central. Regula la composición del máximo tribunal, las competencias de sus salas, los requisitos de elegibilidad de los magistrados, el procedimiento de designación y la organización del Comité de Postulaciones Judiciales.

La versión vigente proviene de la publicada en la Gaceta Oficial número 39.522 del 1 de octubre de 2010, con dos reformas parciales posteriores: la de enero de 2022, que redujo las magistraturas de 32 a 20, y la de mayo de 2026, publicada en la Gaceta Oficial Extraordinaria 7.025 con fecha 22 de mayo de 2026, que las elevó de 20 a 32.

Puntos críticos: los artículos 64 y 65, sobre adscripción e integración del comité; el artículo 37, sobre requisitos; y el régimen de mayorías para la designación.

Ley Orgánica del Ministerio Público

Regula la fiscalía: su estructura, el estatuto de los fiscales, el régimen de ingreso y ascenso, y las atribuciones del Fiscal General de la República.

El artículo 284 de la Constitución exige al Fiscal General las mismas condiciones de elegibilidad que a los magistrados del Tribunal Supremo. La carrera fiscal comparte con la judicial el problema de la provisionalidad: un fiscal que puede ser removido sin procedimiento no ejerce la acción penal con autonomía.

Punto crítico: el régimen de carrera y el procedimiento de designación de fiscales.

La ley que rige la Defensa Pública

Regula el servicio de defensa pública, que el artículo 253 incluye expresamente en el sistema de justicia y al que el artículo 268 ordena garantizar autonomía, organización, funcionamiento, disciplina e idoneidad.

Es el componente con menor visibilidad pública y con mayor efecto directo sobre el ciudadano procesado que no puede pagar abogado.

Punto crítico: la autonomía presupuestaria y funcional respecto del órgano que ejerce la acusación.

Las leyes de órganos auxiliares e investigación penal

Comprenden el cuerpo de investigaciones científicas, penales y criminalísticas y el servicio nacional de medicina y ciencias forenses. Son los órganos que producen la prueba sobre la que después se juzga.

Punto crítico: la adscripción de la policía de investigación y su relación funcional con el Ministerio Público, que dirige la investigación penal según el artículo 285.

La ley de la Policía Nacional Bolivariana

Regula el servicio de policía y el cuerpo de policía nacional. Su inclusión en un paquete de reforma judicial responde a que la actuación policial es el punto de entrada de la mayoría de los procesos penales, y a que el uso de la fuerza y la detención preventiva son la materia de una porción sustancial de la litigiosidad en materia de derechos.

Punto crítico: el régimen de control externo y el procedimiento disciplinario policial.

La ley del sistema penitenciario

El artículo 272 de la Constitución ordena que el Estado garantice un sistema penitenciario que asegure la rehabilitación del interno, que los establecimientos cuenten con espacios para el trabajo, el estudio, el deporte y la recreación, que funcionen bajo la dirección de penitenciaristas profesionales con credenciales académicas universitarias, y que se favorezcan las fórmulas de cumplimiento de penas no privativas de libertad.

Punto crítico: la distancia entre ese mandato y el estado material del sistema, que es verificable mediante informes de organizaciones especializadas.

La coherencia como criterio

Reformar seis leyes por separado, en momentos distintos y con criterios distintos, produce un sistema desalineado. El artículo 253 no describe seis materias inconexas: describe un circuito por el que pasa un mismo expediente.

Un ciudadano detenido por la policía, investigado por el cuerpo de investigaciones, acusado por un fiscal, defendido por un defensor público, juzgado por un juez y recluido en un establecimiento penitenciario recorre las seis leyes. Si una de ellas queda fuera de la reforma, el circuito se rompe en ese punto.

Esa es la prueba de coherencia que conviene aplicar cuando los proyectos se publiquen: si los seis textos entran juntos al procedimiento legislativo o si el paquete se reduce, en la práctica, a la ley del tribunal.

Fuentes principales: Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, artículos 253, 268, 272, 284 y 285. Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia, Gaceta Oficial 39.522 del 1 de octubre de 2010. Gaceta Oficial Extraordinaria 7.025 del 22 de mayo de 2026. Comunicado conjunto de las delegaciones, 12 de agosto de 2026.


Continue Reading

Política

El Tribunal Supremo también gobierna al resto del Poder Judicial

Separar la función de juzgar del gobierno judicial cambia la arquitectura más que sustituir a los 32 integrantes.

Avatar de Desconocido

Published

on

§ 02

ESPECIAL INCÍSOS · QUIÉN JUZGA

El Tribunal Supremo también gobierna al resto del Poder Judicial

La justicia no empieza en una sentencia: empieza en las reglas que nombran y gobiernan a los jueces.

PIEZA 02 · QUIÉN JUZGA · LECTURA DOCUMENTAL

ESPECIAL INCÍSOS · QUIÉN JUZGA

Es la pieza central de este especial. El Tribunal Supremo de Justicia venezolano no solo decide causas: nombra, remueve, inspecciona y administra a quienes juzgan por debajo de él. Cambiar sus integrantes no toca esa estructura.

Las 6W · INCÍSOS

Qué El artículo 267 atribuye al Tribunal Supremo la dirección, el gobierno y la administración del Poder Judicial, además de la función jurisdiccional.
Quién El Tribunal Supremo en Sala Plena, la Dirección Ejecutiva de la Magistratura y los órganos de la jurisdicción disciplinaria judicial.
Cuándo Norma vigente desde 1999. La transformación del sistema de justicia fue comprometida el 12 de agosto de 2026.
Dónde Caracas. La Dirección Ejecutiva de la Magistratura tiene sede en la capital y oficinas regionales.
Por qué Quien administra la carrera de un juez influye sobre sus decisiones sin necesidad de instruirlo.
Cómo Mediante nombramiento, inspección, régimen disciplinario y control presupuestario de los tribunales.

Dos funciones en un mismo órgano

Infografía del especial INCÍSOS

El artículo 267 de la Constitución establece que corresponde al Tribunal Supremo de Justicia la dirección, el gobierno y la administración del Poder Judicial, la inspección y vigilancia de los tribunales de la República y de las defensorías públicas. Le atribuye también la elaboración y ejecución de su propio presupuesto y del presupuesto del Poder Judicial.

Añade que la jurisdicción disciplinaria judicial estará a cargo de los tribunales disciplinarios que determine la ley, y que el régimen disciplinario de los magistrados y jueces estará fundamentado en el Código de Ética del Juez Venezolano y la Jueza Venezolana, dictado por la Asamblea Nacional. El procedimiento disciplinario debe ser público, oral y breve, conforme al debido proceso.

Y precisa un punto de organización interna: para el ejercicio de esas atribuciones, el Tribunal Supremo en pleno creará una Dirección Ejecutiva de la Magistratura, con sus oficinas regionales.

Ahí está la concentración. El mismo cuerpo que resuelve en última instancia las controversias del país administra la carrera de quienes las resuelven en primera.

Por qué eso importa más que los nombres

La independencia de un juez frente al poder político suele discutirse como un problema de origen: quién lo designó. Pero un juez con nombramiento impecable sigue sometido, todos los días de su carrera, a quien decide su traslado, su sede, su ascenso, su presupuesto, su suplencia durante las vacaciones y la apertura de un procedimiento disciplinario en su contra.

Esa dependencia no necesita instrucciones. Opera por anticipación. Es la razón por la cual una parte de la doctrina comparada sostiene que el gobierno de la judicatura debe residir en un órgano distinto del tribunal de casación, con integración mixta y mandatos escalonados.

En Venezuela, la Comisión Judicial del Tribunal Supremo ha ejercido durante años facultades de designación y remoción de jueces no titulares. Cuando la mayoría de la judicatura carece de titularidad, esa comisión concentra un poder que la Constitución no describió con ese alcance.

La distinción técnica que la mesa puso sobre el tablero

Al explicar el contenido del acuerdo del 12 de agosto ante militantes de su partido, el coordinador de la mesa técnica sobre el Tribunal Supremo, Juan Miguel Matheus, formuló el objetivo de la reforma en términos que separan las dos funciones: que los magistrados conozcan sus causas y decidan sus sentencias, sin controlar políticamente la administración y el gobierno del resto del aparato del Poder Judicial.

Es una distinción con consecuencias enormes y con un problema previo: el artículo 267 es una norma constitucional. Una ley orgánica puede reorganizar la Dirección Ejecutiva de la Magistratura, cambiar su composición, establecer mandatos, exigir concursos y publicidad. No puede trasladar a otro órgano una atribución que la Constitución asignó al Tribunal Supremo.

Dentro de ese límite queda espacio real. La ley puede fijar que la Dirección Ejecutiva se integre por concurso y no por designación discrecional. Puede tasar las causales de remoción. Puede obligar a que toda designación de juez no titular sea temporal, motivada y publicada. Puede reforzar los tribunales disciplinarios como instancia separada.

La jurisdicción disciplinaria

El Código de Ética del Juez Venezolano y la Jueza Venezolana creó órganos de disciplina judicial diferenciados de la Comisión Judicial. Su existencia formal no ha impedido que las remociones de jueces provisorios continúen por vía administrativa, porque la garantía de estabilidad del artículo 255 se ha entendido aplicable a los jueces titulares.

Ese es el nudo. La estabilidad protege a quien ganó un concurso. Si la mayoría no lo ganó, la mayoría no está protegida. El artículo 255 y el artículo 267 se explican mutuamente, y la reforma que atienda a uno sin el otro no resuelve nada.

Lo verificable

Cuando el proyecto de reforma se publique, tres puntos permitirán medir si la separación entre juzgar y gobernar es real.

Si la Dirección Ejecutiva de la Magistratura pasa a integrarse mediante procedimiento reglado y con mandato de duración fija. Si desaparece la facultad de remover jueces sin procedimiento disciplinario previo. Y si los actos de designación y remoción de jueces deben publicarse motivadamente.

Sin esos tres cambios, el Tribunal Supremo tendrá 32 integrantes nuevos y exactamente el mismo poder sobre el resto de la judicatura venezolana.

Fuentes principales: Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, artículos 255, 262, 266, 267 y 269. Ley del Código de Ética del Juez Venezolano y la Jueza Venezolana. Ley Orgánica del Tribunal Supremo de Justicia. Declaraciones de Juan Miguel Matheus difundidas en agosto de 2026. Comunicado conjunto de las delegaciones, 12 de agosto de 2026.


Continue Reading

Tendencias

Contexto, análisis y criterio para entender lo que pasa

Descubre más desde INCÍSOS

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo