Política
Zapatero pasó de mediador a investigado por blanqueo del CLAP y PDVSA
El auto del juez José Luis Calama, conocido el martes 19 de mayo, vincula a Zapatero con la trama Plus Ultra y, por primera vez con detalle, con fondos provenientes de PDVSA y del programa de alimentos del chavismo.
El auto del juez español José Luis Calama, conocido el martes 19 de mayo de 2026, pasa de la imputación administrativa al núcleo de la trama: el expresidente del Gobierno español aparece como presunto cabecilla del tráfico de influencias en el rescate de Plus Ultra y aparece, por primera vez con detalle judicial, vinculado a fondos procedentes de PDVSA y del sistema CLAP.
A las ocho menos cuarto de la mañana del martes 19 de mayo de 2026, agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional española se presentaron en el domicilio del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero para notificarle su imputación en el caso Plus Ultra. El auto del juez instructor José Luis Calama, de la Audiencia Nacional, le imputa cuatro delitos: organización delictiva, tráfico de influencias, falsedad documental y blanqueo de capitales.
El auto se conoció horas después. Y cambió la dimensión del expediente.
De Plus Ultra al CLAP
La trama Plus Ultra hasta ahora se entendía como un caso de rescate financiero irregular: la aerolínea española recibió 53 millones de euros del erario público para evitar la quiebra. La investigación había detectado anomalías en el destino de esos fondos. El auto del martes 19 va más allá. Conecta tres ámbitos que la prensa española y venezolana habían tratado por separado.
El primero son los contratos de asesoría que Zapatero habría mantenido a través de la sociedad Análisis Relevante. Según el auto, esos contratos «pudieron funcionar como cobertura para pagos». La sociedad recibió fondos de Plus Ultra, Sofgestor, Grupo Aldesa e Inteligencia Prospectiva, y luego transfirió dinero hacia Zapatero y a la sociedad Whathefav.
El segundo son los permisos de vuelo en Venezuela. El auto recoge que el empresario Julio Martínez Martínez mantuvo conversaciones con el mayor general Juan Manuel Teixeira Díaz, presidente del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) venezolano. En julio de 2021, Plus Ultra habría pedido a Martínez que intercediera para obtener autorización de un vuelo Caracas-Madrid. El 31 de julio aparece en la agenda de Martínez una persona identificada como «Z».
El tercer ámbito, y el más significativo en términos políticos, es el origen del dinero. La acusación menciona que los fondos investigados habrían provenido de PDVSA, la petrolera estatal venezolana, y del sistema CLAP, el programa de distribución de alimentos del chavismo que entre 2017 y 2024 distribuyó paquetes de productos básicos a millones de familias venezolanas. La investigación de la DEA estadounidense había documentado desde 2017 que los productos del CLAP enviados desde México llegaban a Venezuela con sobreprecios y calidad deficiente, configurando un esquema de lavado y enriquecimiento.
«La imputación de Zapatero apunta a lavado de fondos procedentes del saqueo de PDVSA y de un programa de alimentos del chavismo, CLAP», resumió el periodista español David Alandete en X. «Son los mismos hechos por los que en Miami se procesa desde ayer a Alex Saab», agregó.
La cifra de las comisiones
Según el auto del juez Calama, Zapatero habría cobrado 1,5 millones de euros en comisiones por su participación en el tráfico de influencias. La cifra es relevante en términos jurídicos: pone al expresidente como cabecilla operativo, no como mediador político.
Durante años, Zapatero se presentó como facilitador del diálogo en Venezuela. Viajaba con regularidad a Caracas, aparecía junto a Nicolás Maduro y junto a Delcy Rodríguez, defendía la narrativa del gobierno venezolano sobre el origen de la crisis del país. El auto del martes 19 modifica esa lectura. La «mediación» queda reformulada, en términos judiciales, como una infraestructura de servicios prestados al régimen y remunerados a través de las sociedades mencionadas.
Los dos hermanos venezolanos
El auto incluye un detalle que la prensa española recogió con cautela. El juez investiga también a dos hermanos venezolanos cuya identidad no se ha hecho pública, pero que «hacen mención a la dama y ministro de petróleo de Venezuela en sus negocios». La referencia, según la cobertura de Diario Las Américas del 20 de mayo, apunta a Delcy Rodríguez, quien desde el 3 de enero ejerce como presidenta encargada y que hasta marzo de 2026 mantuvo además la cartera de Hidrocarburos. Paula Henao —la ministra que el martes 19 estuvo en Houston— sustituyó a Rodríguez en esa cartera.
La mención no implica imputación a Rodríguez por parte de la justicia española. Pero sí coloca su nombre en el expediente, en una semana en que el rodrigato ha venido proyectando imagen de apertura institucional a través de las excarcelaciones y de la presencia de su ministra en EE.UU.
Lo que conecta esto con Saab
El lunes 18 de mayo, el caso de Alex Saab entró en fase de procesamiento formal ante la justicia federal estadounidense. La Drug Enforcement Administration confirmó investigaciones para desmantelar las redes chavistas asociadas. El timing entre el procesamiento de Saab en Miami y la imputación de Zapatero en Madrid no es accidental: los dos expedientes comparten hechos, fuentes y, según las propias autoridades investigadoras, parte de la documentación.
«Saab puede cooperar con la justicia de EE.UU. y aportar información de Zapatero y otros», señaló el periodista David Alandete. La hipótesis de cooperación —si se confirma— transformaría el caso Plus Ultra de expediente español en expediente transatlántico.
La defensa
Zapatero declaró el lunes 19 de mayo en una entrevista televisada que «jamás» realizó gestiones a favor de Plus Ultra y rechazó haber actuado como intermediario en operaciones aéreas con Venezuela. La defensa formal del expresidente se conocerá en las próximas semanas, conforme avance el expediente.
Para la diáspora venezolana en Estados Unidos, el caso Zapatero opera como un cierre simbólico de un capítulo que llevaba años abierto sin consecuencias institucionales. Para la opinión pública española, abre uno nuevo.
Fuentes principales
- Audiencia Nacional de España (auto del juez José Luis Calama, conocido el 19 de mayo de 2026). Diario Las Américas (cobertura del 20 de mayo). Euronews (cobertura del 20 de mayo). La Patilla (cobertura del 19 de mayo). Excélsior (columna de Jorge Fernández Menéndez del 20 de mayo). EntornoInteligente. Tal Cual. Investigación previa de la DEA sobre el sistema CLAP. Declaraciones de David Alandete en X.
Alfredo Yánez
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Bolívar, Rovaín y Molina salieron del Fénix tras 23 años de cautiverio
Los tres expolicías metropolitanos detenidos en abril de 2003 por los hechos del 11 de abril de 2002 fueron excarcelados la noche del martes 19 de mayo de 2026. La liberación llega con 8.760 días de retraso y abre la pregunta sobre los 654 presos políticos que JEPVzla dice que permanecen detenidos.
Erasmo Bolívar, Héctor Rovaín y Luis Molina salieron del Centro Penitenciario Fénix la noche del martes 19 de mayo de 2026, tras 23 años de detención por los hechos del 11 de abril de 2002. La excarcelación se produjo horas después del anuncio de 300 liberaciones por parte de Jorge Rodríguez. Lo relevante no es solo que ocurrió, sino por qué ocurrió ahora y qué sigue sin ocurrir.
La noche del martes 19 de mayo de 2026, los tres exfuncionarios de la extinta Policía Metropolitana de Caracas con más tiempo bajo custodia del Estado venezolano salieron del Centro Penitenciario Fénix, en el estado Lara. Erasmo Bolívar, Héctor Rovaín y Luis Molina habían sido detenidos el 19 de abril de 2003 por los hechos ocurridos en Puente Llaguno el 11 de abril de 2002. Fueron condenados en 2009 a 30 años de prisión por homicidio calificado frustrado en complicidad. La excarcelación fue confirmada por la organización Foro Penal, dirigida por Alfredo Romero, y por Realidad Helicoide a través de sus cuentas oficiales.
Hasta entonces eran los presos políticos con más tiempo continuo de reclusión en Venezuela: 8.401 días, según el conteo público de Runrun.es. Veintitrés años, un mes y un día.
La liberación se produjo unas horas después de que el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, anunciara en sesión parlamentaria que entre el lunes 18 y el viernes 22 de mayo serían puestas en libertad 300 personas. Entre los nombres, los tres expolicías, además de personas vinculadas al caso Plaza Venezuela, adultos mayores, embarazadas y reclusos con patologías graves. «Entre el día de ayer y este viernes 300 personas serán puestas en libertad», dijo Rodríguez en la Asamblea Nacional.
Pero el qué de la noticia no agota el interés editorial. La pregunta de fondo es otra: por qué ahora.
Por qué ahora
El timing del anuncio no se explica solo por la dinámica interna del régimen. Se explica por la convergencia de tres presiones simultáneas que se acumularon entre febrero y mayo de 2026.
La primera es la presión judicial estadounidense. El lunes 19 de mayo se inició formalmente el procesamiento de Alex Saab ante la justicia federal de Estados Unidos. Esa misma semana, el caso Plus Ultra en España derivó en la imputación del expresidente del Gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero por tráfico de influencias, falsedad documental y posible blanqueo de capitales. En ambos expedientes aparecen mencionados fondos provenientes de Pdvsa y del sistema CLAP. La aritmética política indica que un régimen bajo presión judicial doble en dos continentes requiere gestos visibles hacia organismos internacionales y hacia Washington.
La segunda es la presión interna del proceso de transición tutelada. La presidenta encargada Delcy Rodríguez había anunciado el 21 de abril el fin de la Ley de Amnistía. Esa decisión, calificada por organizaciones de derechos humanos como un golpe a las expectativas de las familias, dejó al gobierno encargado con un costo político acumulado. La excarcelación de los presos políticos más antiguos del país permite proyectar imagen de apertura sin abrir el expediente más sensible: el de los militares, los dirigentes opositores y los detenidos en operaciones recientes.
La tercera es la presión diplomática que ha venido construyendo el plan de tres fases formulado por el secretario de Estado Marco Rubio ante el Congreso el 7 de enero de 2026. El plan contempla tres etapas con solapamiento explícito: estabilización, recuperación y transición. La fase de estabilización requiere, entre otras cosas, gestos verificables sobre la situación de derechos humanos. El anuncio de las 300 excarcelaciones funciona como ese gesto, sin necesariamente avanzar en la fase política del proceso.
La convergencia de esas tres presiones explica el calendario. No explica el contenido.
Qué falta
La ONG Justicia, Encuentro y Perdón (JEPVzla) rechazó el martes 19 de mayo las declaraciones de Jorge Rodríguez. La organización mantiene un registro propio de 654 personas privadas de libertad por motivos políticos en Venezuela. «No son 300. Presentar esta medida como un gesto de reconciliación nacional constituye una afrenta para las víctimas y sus familias», señaló la organización en un comunicado distribuido la misma tarde.
Foro Penal había publicado un balance el 27 de abril que registraba 454 presos políticos: 186 militares, 41 extranjeros o ciudadanos con doble nacionalidad y el resto civiles de distintos perfiles. La distancia entre las cifras de las dos organizaciones se explica por criterios metodológicos. JEPVzla incluye casos no procesados formalmente como políticos pero asociados a hechos de naturaleza política. Foro Penal aplica criterios más restrictivos.
La cifra relevante no es cuál de las dos organizaciones tiene razón. La cifra relevante es la siguiente: si se restan las 300 excarcelaciones anunciadas, en el escenario más optimista quedan al menos 154 personas detenidas por motivos políticos según Foro Penal, y al menos 354 según JEPVzla.
Realidad Helicoide fue más enfática. «La cifra de presos políticos asciende a las 500 personas. Nuestra exigencia de libertad no cesará hasta que todos sean libres», publicó la organización tras confirmar la salida de Bolívar, Rovaín y Molina.
Los nombres que no estaban en el anuncio
El anuncio de Jorge Rodríguez incluyó categorías —policías metropolitanos, caso Plaza Venezuela, embarazadas, adultos mayores, patologías graves— pero no listas. Esa omisión no es accidental. La sustracción de nombres permite manejar discrecionalmente quiénes salen y quiénes no. Y permite, sobre todo, dejar fuera del proceso a tres categorías que el régimen no ha mostrado intención de excarcelar.
La primera son los militares. De los 186 militares contabilizados por Foro Penal antes del anuncio, el capitán Juan Carlos Caguaripano Scott permanece en El Rodeo I tras nueve años de detención —los últimos dos en condición de incomunicación, según denuncia de su esposa Irene Olazo. Su caso es uno de los varios cubiertos por el Comité contra la Tortura de la ONU desde 2022.
La segunda son los detenidos en las operaciones recientes. La muerte bajo custodia de Víctor Hugo Quero Navas, comunicada por el gobierno el 7 de mayo después de 16 meses de denuncias sobre su desaparición, abrió un expediente que el régimen no ha cerrado. El caso de María Lourdes Afiuni —jueza detenida en diciembre de 2009 tras ordenar la liberación cautelar de Eligio Cedeño siguiendo una recomendación del Grupo de Trabajo sobre Detención Arbitraria de la ONU— sigue abierto en términos administrativos. La exjueza publicó el martes 19 de mayo en X: «¿Los que tenemos la pena cumplida tres veces y un poquito más?».
La tercera son los presos del expediente 11 de abril de 2002 que no salieron este martes. Bolívar, Rovaín y Molina son tres de un grupo más amplio. La salida de los tres más visibles permite cerrar simbólicamente el capítulo más antiguo del cautiverio político venezolano sin necesariamente revisar el resto del expediente.
La medida del tiempo
Veintitrés años, un mes y un día. El cálculo de Runrun.es es exacto: 8.760 días de retraso entre lo que debió ocurrir y lo que ocurrió la noche del martes. La cifra tiene un valor que no es solo periodístico. Es la marca del régimen anterior y del régimen actual sobre el cuerpo y el tiempo vital de tres personas que cuando entraron a prisión en abril de 2003 no habían cumplido los cuarenta años y salen del Centro Penitenciario Fénix más allá de los sesenta.
«Salir en libertad es lo más importante, lo más bello que hay en este mundo», dijo Luis Molina en el reencuentro con su familia, en declaraciones recogidas por el Observatorio Venezolano de Prisiones. El reportaje de Efecto Cocuyo describió a los tres como «desorientados pero libres».
La frase resume con precisión la situación general del país. Hay procesos en marcha. Hay liberaciones. Hay anuncios. Pero la dirección de fondo —cuándo, cómo y para quién termina el cautiverio político— sigue sin estar fijada en un calendario verificable.
El plan de tres fases existe. Las fechas de cierre de cada fase, no. Los nombres en las excarcelaciones se anuncian por categoría. La amnistía se declara terminada y se reabre. Las cifras oficiales de presos políticos no coinciden con las de Foro Penal, ni con las de JEPVzla, ni con las de Realidad Helicoide.
Que tres hombres salgan del Fénix la noche del 19 de mayo no cancela esas preguntas. Las pone al lado de las imágenes del reencuentro familiar para que cualquier lector pueda hacer las dos lecturas a la vez.
Fuentes principales
- Foro Penal (comunicado del 19 de mayo de 2026 vía X). JEPVzla / Justicia, Encuentro y Perdón (declaración del 19 de mayo). Realidad Helicoide (publicaciones del 19 y 20 de mayo). Runrun.es (cronología publicada el 19 de mayo). Infobae (cobertura del 20 de mayo). La Patilla (cobertura del 19 y 20 de mayo). El Nacional (cobertura del 19 de mayo). Efecto Cocuyo (testimonios del 20 de mayo). Observatorio Venezolano de Prisiones. Asamblea Nacional de Venezuela (declaraciones de Jorge Rodríguez del 19 de mayo).
Política
Rubio ofrece a Cuba una nueva relación y EE.UU. imputa a Raúl Castro por asesinato
El secretario de Estado de EE.UU. publicó un mensaje en video en español al pueblo cubano y, horas después, el Departamento de Justicia presentó una acusación criminal contra Raúl Castro por asesinato, conspiración y destrucción de aeronaves.
El secretario de Estado, Marco Rubio, difundió en la mañana del miércoles 20 de mayo de 2026 un mensaje en video al pueblo cubano y, horas después, el Departamento de Justicia presentó una acusación criminal contra el exgobernante Raúl Castro por el derribo en 1996 de dos avionetas de Hermanos al Rescate. La elección del 20 de mayo no fue casual.
Fuentes principales
Departamento de Estado de EE.UU. (mensaje en video del 20 de mayo de 2026). Departamento de Justicia de EE.UU. (acusación formal del 20 de mayo). Tribunal Federal del Distrito Sur de Florida. CBS News. Telemundo Noticias. France 24. Infobae. Última Hora. La República. Cobertura en español del 20 de mayo de 2026.
Fuentes principales
- Departamento de Estado de EE.UU. (mensaje en video del 20 de mayo de 2026). Departamento de Justicia de EE.UU. (acusación formal del 20 de mayo). Tribunal Federal del Distrito Sur de Florida. CBS News. Telemundo Noticias. France 24. Infobae. Última Hora. La República. Cobertura en español del 20 de mayo de 2026.
Política
Trump advierte que no permitirá que intereses lucrativos lleven a Venezuela al socialismo
Una declaración del miércoles 20 de mayo pone en tensión dos líneas dentro del proceso venezolano: la conducción política del plan de tres fases y los operadores económicos que ya negocian con el gobierno encargado.
El presidente Donald Trump comparó este miércoles 20 de mayo el escenario venezolano con la izquierda radical estadounidense y aseguró que no permitirá un retroceso. La declaración llega en un momento en que el gobierno encargado de Delcy Rodríguez recibe a operadores petroleros en Houston y el plan de tres fases lleva 134 días sin fecha de cierre.
La frase y su contexto
«No vamos a permitir que eso pase». La frase del presidente Donald Trump publicada el miércoles 20 de mayo de 2026 funciona en dos niveles. En el primero, dirige una señal interna a la política estadounidense, donde el debate sobre el papel del socialismo y las propuestas de la izquierda demócrata vuelve a estar activo en la antesala de las elecciones legislativas de noviembre. En el segundo, dirige una señal al proceso venezolano, donde el rodrigato lleva 134 días desde el plan de tres fases formulado por Marco Rubio el 7 de enero, sin que ninguna de las tres fases tenga fecha de cierre pública.
El plan formulado por el secretario de Estado ante el Congreso describe una secuencia: estabilización, recuperación, transición. Rubio fue explícito desde el inicio en que las fases podían solaparse, no ejecutarse de manera secuencial. La crítica editorial válida no es que el plan sea improvisado, porque no lo es. La crítica válida es que ninguna de las tres fases tiene un calendario de cierre verificable, lo que permite que el proceso se sostenga indefinidamente en su fase más cómoda para los operadores económicos: la de estabilización con apertura comercial.
El cruce con Houston
La declaración de Trump del miércoles 20 de mayo coincide en el calendario con la primera visita oficial de altos funcionarios petroleros venezolanos a Estados Unidos desde el 3 de enero. La ministra de Hidrocarburos de Venezuela, Paula Henao —designada en marzo por Delcy Rodríguez tras dejar ella misma esa cartera— intervino el martes 19 en una cumbre de la Asociación Estadounidense de Geólogos del Petróleo (AAPG) en The Woodlands, en las afueras de Houston. La acompañó Jovanny Martínez, vicepresidente de Exploración y Producción de PDVSA.
La presencia de Henao en Texas no fue un evento aislado. Es la pieza visible de una operación más amplia, en la que el gobierno encargado venezolano ha venido reescribiendo las reglas internas del sector petrolero —incluyendo reformas a la legislación de hidrocarburos aprobadas a inicios de año— para facilitar el flujo de 100.000 millones de dólares en inversiones que Trump anunció en enero como objetivo del primer ciclo.
La pregunta editorial es la siguiente: ¿qué pesa más en la fase actual del proceso, el avance comercial o el avance político?
La advertencia operativa
La declaración del miércoles 20 de mayo pone en el centro esa pregunta. Que Trump compare el riesgo de retroceso venezolano con la izquierda radical estadounidense no es un giro retórico inocente. Es la forma de marcar que la fase política del proceso —la transición efectiva con calendario electoral, restitución de derechos y liberación verificada de los presos políticos— no puede ser sustituida indefinidamente por la fase comercial.
El gobierno encargado de Delcy Rodríguez ha venido cumpliendo de manera diligente los términos de la estabilización: ha entregado oro al Banco de Inglaterra, ha facilitado licencias OFAC, ha permitido la operación de petroleras estadounidenses en territorio venezolano, ha enviado funcionarios a Houston. Pero los datos electorales no avanzan. El Consejo Nacional Electoral no ha anunciado calendario. La amnistía se declaró terminada en abril y se reactivó parcialmente en mayo. La oposición política —liderada por María Corina Machado, premio Nobel de la Paz 2025— no tiene acceso institucional al proceso.
La declaración de Trump del miércoles 20 marca una línea. No la primera, no la última, pero significativa por su timing: llega el mismo día de la imputación a Raúl Castro y veinticuatro horas después de la liberación de los tres expolicías metropolitanos con más tiempo de cautiverio en el país.
Lo que la frase deja abierto
«No vamos a permitir que eso pase» no establece una fecha. No identifica un mecanismo de presión adicional. No nombra a ningún operador económico específico. Es, en términos diplomáticos, una declaración de doctrina —no de procedimiento.
Para el hispano en Estados Unidos que sigue el proceso venezolano —especialmente para el venezolano en la diáspora, que ha venido participando en jornadas de movilización como la del 3 de mayo en más de 120 ciudades del mundo— la frase aporta una señal política, pero no resuelve la pregunta de fondo: cuándo, cómo y con qué cronograma se cierra la fase política del proceso.
Las próximas semanas dirán si la advertencia del miércoles 20 de mayo se traduce en presión efectiva sobre el calendario o si se queda en el registro del momento. La distancia entre las dos cosas es lo que define si el proceso venezolano avanza o se estanca en la mejor de sus etapas para los actores económicos y la peor para las familias de los presos políticos que siguen detenidos.
Fuentes principales
- La Patilla (cobertura del 20 de mayo de 2026). Cobertura del Departamento de Estado y de la Casa Blanca, mayo de 2026. Plan de tres fases formulado por Marco Rubio ante el Congreso el 7 de enero de 2026 y ampliado el 28 de enero ante el Senate Foreign Relations Committee. Reuters (cobertura de la cumbre AAPG en The Woodlands, 18-19 de mayo). Departamento de Energía de EE.UU. (declaraciones de Kyle Haustveit, 18 de mayo). Hoja informativa del Departamento de Estado del 8 de enero de 2026.
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