Economía
Las petroleras vuelven a mirar a Venezuela pero negocian con cautela
La cobertura de Bloomberg del 19 de mayo describe a las petroleras estadounidenses evaluando el regreso a Venezuela con cautela. El sector necesita más que apertura comercial: necesita reglas estables.
Bloomberg publicó el martes 19 de mayo de 2026 una cobertura sobre el regreso de las grandes petroleras estadounidenses a Venezuela. El titular operativo es «con cautela ante nuevas inversiones». La cautela explica por qué la fase comercial del plan no avanza tan rápido como sugieren los anuncios públicos.
La fotografía pública del plan venezolano —ministra de Hidrocarburos en Houston, declaraciones de la administración Trump, anuncios de 100.000 millones de dólares en inversiones— admite una lectura más sobria desde la perspectiva de las compañías que tendrían que ejecutar ese gasto.
Bloomberg publicó la mañana del martes 19 de mayo una cobertura titulada en su versión original «Oil Majors Eye Venezuela Again, But Are Cautious on New Investments». La cobertura, replicada en español por medios venezolanos en el exilio, describe a las grandes petroleras estadounidenses evaluando un regreso pero condicionando los movimientos a tres factores que no están resueltos.
Tres frenos
El primer freno es jurídico. La operación de Chevron, ExxonMobil, ConocoPhillips y otras compañías en territorio venezolano requiere garantías de que los activos invertidos no serán expropiados, intervenidos o congelados por decisiones administrativas unilaterales. La historia reciente venezolana —desde las nacionalizaciones de 2007 hasta los conflictos con Crystallex y ConocoPhillips por arbitrajes internacionales— pesa sobre las decisiones de inversión. El gobierno encargado de Delcy Rodríguez ha reformado la legislación de hidrocarburos en 2026 para facilitar la operación, pero la solidez de esas reformas depende de la continuidad institucional del rodrigato. Y esa continuidad no tiene fecha.
El segundo freno es de infraestructura. La capacidad de producción de PDVSA al cierre de 2025 estaba en niveles muy inferiores a los de la década de 2000. Las refinerías operan parcialmente. Los oleoductos requieren reposición. El parque industrial necesita —según la propia ministra Henao en Houston— bombas, válvulas, oleoductos, compresores, productos químicos. Recuperar la capacidad histórica del sector exige una inversión de capital y tiempo muy superior a la que cualquier compañía puede comprometer en seis meses.
El tercer freno es regulatorio. Las compañías operan bajo las regulaciones de OFAC, que han venido evolucionando desde enero de 2026 pero que mantienen restricciones específicas. Cualquier transacción que requiera financiamiento internacional debe pasar por marcos que aún no están plenamente liberados. La licencia OFAC General License 57 (referida en el expediente) y otras licencias activas operan como permisos transaccionales, no como apertura plena del sector.
La lectura desde el sector hispano en EE.UU.
Para el ingeniero, geólogo o trabajador del sector petrolero hispano en Texas y Luisiana, la cautela bloomberguiana abre una ventana paradójica. La cautela no significa parálisis: significa que las compañías están contratando equipos para evaluación técnica, no equipos para perforación masiva. Es decir, las primeras contrataciones que se están viendo —y se verán— son de personal técnico de evaluación, no de producción.
La diáspora venezolana de profesionales del sector petrolero que llegó a EE.UU. entre 2003 y 2019 tiene en esta fase su mayor oportunidad laboral en una década. Las compañías estadounidenses requieren personal con experiencia operativa en territorio venezolano, especialmente para auditar la infraestructura y proponer rutas de inversión. Esa combinación —idioma, conocimiento técnico, experiencia operativa— es escasa en el mercado estadounidense fuera de la diáspora.
Lo que pide el sector
Las grandes petroleras han trasladado tres pedidos a la administración Trump según la cobertura previa de CNN del 9 de enero. El primero es Estado de Derecho consolidado. El segundo es seguridad nacional asegurada en territorio venezolano. El tercero es predictibilidad en las reglas del juego para evitar cambios discrecionales.
Ninguno de los tres pedidos se cumple bajo un gobierno encargado sin calendario electoral. Y por eso la cautela es la línea operativa del sector.
«Para hacer las muy grandes inversiones a largo plazo, tenemos que llevar al gobierno a un mejor lugar donde tenga Estado de Derecho, seguridad nacional, y eso es un proceso», dijo el secretario de Energía Chris Wright a Jake Tapper en CNN en enero de 2026. Cuatro meses y medio después, el proceso al que se refiere Wright sigue en curso, pero sin fecha.
El mensaje del 20 de mayo
La declaración de Trump del miércoles 20 de mayo —comparando el riesgo de retroceso venezolano con la izquierda radical estadounidense— refuerza el lado político del plan. Pero no resuelve los frenos del sector. Y mientras esos frenos no se resuelvan, el plan de 100.000 millones avanza más en gestos que en cifras concretas.
Fuentes principales
- Bloomberg (cobertura del 19 de mayo de 2026 sobre cautela de las grandes petroleras). CNN Business (cobertura del 9 de enero sobre reunión de Trump con ejecutivos petroleros). Reuters (cobertura del 19 de mayo de la cumbre AAPG en The Woodlands). Department of Energy (declaraciones de Kyle Haustveit, 18 de mayo). PBS Newshour (cobertura del 9 de enero). Cobertura de La Patilla del 19 de mayo de 2026 (8:51 a.m., referencia a Bloomberg).
Alfredo Yánez
9 libros que te cambian la perspectiva
Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon
VER LIBROS →Economía
Las remesas suben en dinero y bajan en personas
El agregado parece recuperación. La estructura debajo dice otra cosa: una base de remitentes que se contrae y se concentra.
INCÍSOS
Entre enero y mayo de 2026, México recibió 25.287 millones de dólares en remesas, un aumento interanual de 2,8%. La lectura habitual es «recuperación». Pero el número de operaciones cayó 2,3% en el mismo periodo. Menos personas están enviando, y cada una envía más. Eso no es lo mismo que recuperarse.
Las 6W
| Qué | El monto de remesas creció mientras el número de operaciones se redujo, con un envío promedio más alto. |
| Quién | El Banco de México; los remitentes mexicanos en EE.UU.; los hogares receptores en México. |
| Cuándo | Datos de enero a mayo de 2026, publicados por Banxico el 1 de julio de 2026. |
| Dónde | Corredor Estados Unidos-México, el segundo mayor del mundo después de India. |
| Por qué | Las remesas equivalen a cerca del 4% del producto interno bruto mexicano. |
| Cómo | El monto promedio por envío subió 5,6% hasta 404 dólares mientras caía la cantidad de envíos. |
Los tres números que hay que leer juntos
Monto: 25.287 millones de dólares entre enero y mayo de 2026. Son 520 millones más que los 24.588 millones del mismo periodo de 2025. Aumento de 2,8%.
Operaciones: 62,99 millones de envíos, una caída de 2,3%. El 99,2% fueron transferencias electrónicas.
Promedio por envío en mayo: 404 dólares, un alza de 5,6%, con 13,9 millones de operaciones ese mes, 1,7% menos que un año antes.
La aritmética que cambia la conclusión
Si el monto total sube y el número de envíos baja, cada envío es más grande. Eso es aritmética elemental. Lo que no es elemental es qué lo produce.
Hay dos explicaciones posibles y llevan a lecturas opuestas.
Primera: los remitentes ganan más y por eso mandan más por operación. Sería una buena noticia.
Segunda: hay menos remitentes, y los que quedan cargan con obligaciones que antes se repartían entre varios miembros de una familia. Esa sería una noticia muy distinta.
El contexto favorece la segunda. Estas cifras se publican en medio del endurecimiento de las políticas migratorias, con una tasa de arrestos que llegó a 1.474 diarios en los primeros once días de julio de 2026. Un mercado laboral que expulsa trabajadores no suele elevar simultáneamente los salarios de quienes se quedan.
Hay además un tercer factor mecánico: consolidar envíos reduce el número de comisiones pagadas. Quien antes mandaba dos veces al mes ahora manda una vez el doble, y ahorra una comisión. Ese comportamiento aparece en las estadísticas exactamente igual que un aumento de ingreso.
Por qué esto importa más que el titular
El monto agregado es el indicador que se publica y el que se cita. El número de operaciones es el que describe a las personas.
Un país puede recibir más dinero de menos gente durante un tiempo. Lo que no puede es sostenerlo indefinidamente, porque cada remitente que desaparece del sistema no se reemplaza: la base se estrecha.
Por eso conviene mirar la serie de operaciones antes que la de montos. Es el indicador adelantado.
El antecedente de 2025
Durante 2025, México recibió 61.791 millones de dólares en remesas, un retroceso interanual de 4,6%. Fue la primera caída anual después de once años consecutivos de aumento.
Ese dato ordena la interpretación del ciclo actual: el crecimiento de 2026 se mide contra un año que ya había caído. Volver a subir 2,8% sobre una base deprimida no devuelve el nivel previo.
Dónde se siente en México
Las remesas representan cerca del 4% del producto interno bruto mexicano. Los mexicanos constituyen casi la mitad de los once millones de personas indocumentadas en Estados Unidos.
El dato macroeconómico de contexto es incómodo: el producto interno bruto de México cayó 0,6% en el primer trimestre de 2026, rompiendo una racha de cuatro trimestres consecutivos en terreno positivo, aunque en términos anuales avanzó 0,2%.
Es decir, la remesa se vuelve más importante justo cuando la economía interna se debilita.
El impuesto y el reembolso
En julio de 2025, Estados Unidos anunció un impuesto de 1% a las remesas enviadas en efectivo, giros postales, cheques de caja e instrumentos similares. En respuesta, Claudia Sheinbaum implementó un programa para reembolsar a los connacionales el monto pagado y calificó la medida como una violación del tratado bilateral.
Un dato de esta serie ilumina el efecto real del impuesto: el 99,2% de las operaciones fueron transferencias electrónicas. El gravamen recae sobre efectivo y órdenes de pago, que representan una porción marginal del volumen.
Su impacto, en consecuencia, es menos fiscal que distributivo: golpea a quien no tiene acceso a servicios bancarios o prefiere no dejar rastro electrónico. Es decir, al remitente más vulnerable.
Lo que conviene seguir
Dos series, publicadas mensualmente por Banxico y disponibles para cualquiera: el número de operaciones y el monto promedio por envío.
Si las operaciones siguen cayendo y el promedio sigue subiendo, la base de remitentes se está contrayendo aunque el titular diga que las remesas crecen.
Nota: esta pieza ofrece análisis económico general y no constituye asesoría financiera.
Fuentes principales: Banco de México, cifras de remesas de enero a mayo de 2026, publicadas el 1 de julio de 2026 y difundidas por EFE; datos de operaciones, monto promedio y composición por instrumento; cifras de cierre de 2025 y del producto interno bruto del primer trimestre de 2026; La Jornada y Universidad de Syracuse (tasa de arrestos migratorios de julio de 2026).
Economía
El 85% de arancel cero es lo que México defiende
No es una estadística de manual. Es el perímetro que separa lo protegido de lo expuesto, y está en negociación.
INCÍSOS
Marcelo Ebrard resumió la posición mexicana en una cifra: el 85% de las exportaciones del país entra a Estados Unidos con arancel cero gracias al tratado. Todo lo demás de la negociación gira alrededor de ese número, y conviene entender qué significa para el precio de lo que una familia compra.
Las 6W
| Qué | El 85% de las exportaciones mexicanas entra a EE.UU. sin arancel por cumplir las reglas del tratado. |
| Quién | Marcelo Ebrard y la Secretaría de Economía; importadores y distribuidores estadounidenses; el consumidor final. |
| Cuándo | Cifra reiterada por Ebrard ante empresarios previo a la ronda del 21 al 24 de julio de 2026. |
| Dónde | Comercio bilateral, con efecto directo en el precio minorista estadounidense. |
| Por qué | Ese perímetro protegido es lo que aísla a una parte del consumo de la política arancelaria general. |
| Cómo | El perímetro no lo define el arancel sino las reglas de origen, que están en revisión. |
El perímetro, explicado
Imagine una línea. Dentro de ella está el comercio que cumple las reglas del tratado y no paga arancel. Fuera de ella está el comercio que sí paga.
Esa línea encierra el 85% de las exportaciones mexicanas. Ebrard lo destacó ante representantes empresariales al enfatizar la posición preferente que mantiene México frente al resto del mundo.
La utilidad de pensarlo así es que aclara dónde ocurre la negociación real. Nadie está discutiendo si México paga o no paga aranceles en general. Se está discutiendo dónde queda la línea.
La demostración de julio
Durante la tercera ronda, Washington anunció aranceles adicionales de 10% a catorce socios comerciales, México entre ellos, en el marco de la investigación por trabajo forzoso bajo la Sección 301.
Ese arancel no aplicó a las mercancías amparadas por el tratado.
Es la prueba de campo del perímetro: en la misma semana en que se levantaba un muro arancelario sobre sesenta economías, lo que estaba dentro de la línea siguió pasando sin pagar.
Qué pasa con el precio si la línea se mueve
Aquí llega la parte que le importa a quien hace la compra del supermercado.
Un arancel sobre un producto importado no se absorbe en la aduana: circula por la cadena. El importador lo paga, el distribuidor lo incorpora al costo, el minorista lo traslada al precio de anaquel. Cuánto llega al consumidor final depende de la competencia en ese mercado, pero rara vez llega cero.
Las categorías mexicanas que más pesan en el consumo cotidiano estadounidense son alimentos frescos, bebidas, electrodomésticos, autopartes y automóviles. Si alguna sale del perímetro protegido, su precio sube sin que se haya anunciado ningún encarecimiento: simplemente dejó de calificar.
Y ese aumento se sumaría a un cuadro ya tenso. La Reserva Federal identificó el efecto acumulado de los aranceles como una de las tres fuerzas que empujan la inflación, junto con los costos energéticos del conflicto en Oriente Medio y la inversión en inteligencia artificial.
El mecanismo silencioso
Conviene repetirlo porque es contraintuitivo: para que el precio suba no hace falta que suba un arancel. Basta con que un producto deje de calificar como originario.
Por eso una negociación técnica sobre porcentajes de contenido regional, que no genera titulares y que se discute en anexos sectoriales, puede tener más efecto sobre el costo de vida que cualquier anuncio arancelario.
Lo que puede hacer un hogar
Poco, en lo inmediato, y conviene ser honesto sobre eso. Ninguna decisión doméstica compensa un cambio en reglas de origen.
Lo que sí es razonable es anticipar el calendario. La cuarta ronda de negociaciones se celebra en la primera quincena de septiembre de 2026 en Washington. Si una familia tenía previsto un gasto grande y aplazable en categorías expuestas —un electrodoméstico, un vehículo, una reparación mayor—, conviene decidir con esa fecha en el horizonte y no después.
No es una recomendación de compra. Es una recomendación de calendario.
Nota: esta pieza ofrece contexto económico general y no constituye asesoría financiera ni de consumo.
Fuentes principales: declaraciones de Marcelo Ebrard ante representantes empresariales, recogidas por Bloomberg Línea en julio de 2026; Bloomberg Línea y Bloomberg News (alcance del arancel de 10% y su excepción para mercancías amparadas por el tratado); Reserva Federal, informe de política monetaria de julio de 2026; Secretaría de Economía de México (calendario de la cuarta ronda).
Economía
La aplicación migratoria se volvió variable macroeconómica
Tres indicadores económicos distintos responden al mismo dato. Eso convierte una política de seguridad en política económica.
INCÍSOS
Tres indicadores que se publican por separado responden al mismo dato: el consumo en corredores comerciales latinos, el número de operaciones de remesas y la oferta laboral en sectores intensivos en mano de obra. Cuando una política mueve tres variables económicas a la vez, deja de ser solo una política de seguridad.
Las 6W
| Qué | La intensidad de la aplicación migratoria produce efectos medibles en consumo, remesas y oferta laboral. |
| Quién | Trabajadores y consumidores hispanos; pequeños negocios; el Banco de México; investigadores de UCLA y de Syracuse. |
| Cuándo | Con datos de junio y julio de 2026 y una serie de remesas de enero a mayo del mismo año. |
| Dónde | Estados Unidos, con efecto en el corredor de remesas hacia México y Centroamérica. |
| Por qué | Ningún organismo económico incorpora esta variable a sus proyecciones de forma sistemática. |
| Cómo | Por contracción de demanda local, consolidación de envíos y retiro de oferta laboral por temor. |
Los tres canales
Consumo. El estudio del Instituto de Política y Asuntos Latinos de UCLA junto a Inclusive Action for the City, publicado el 22 de julio de 2026, midió 46.000 visitas menos y 3,16 millones de dólares en pérdidas en nueve corredores comerciales latinos durante las dos semanas siguientes a operativos migratorios. Proyectado al condado completo, hasta 114 millones en un mes.
Remesas. Entre enero y mayo de 2026 el número de operaciones cayó 2,3% mientras el monto total subía 2,8%. El envío promedio de mayo aumentó 5,6% hasta 404 dólares. Menos personas enviando cantidades mayores.
Oferta laboral. El mismo estudio de UCLA documentó que el 51% de los negocios entrevistados tuvo personal que dejó de acudir al trabajo por temor a los operativos, y que el 68% redujo horarios o cerró temporalmente.
Por qué esto no aparece en los modelos
Los organismos que proyectan crecimiento, empleo e inflación trabajan con variables establecidas: tasas de interés, precios de energía, productividad, demanda externa.
La intensidad de la aplicación migratoria no está en esa lista. Se trata como política de seguridad interior, y su seguimiento estadístico —a cargo de investigadores universitarios, no de agencias económicas— llega tarde y de forma fragmentaria.
El resultado es un punto ciego: una variable que mueve consumo, flujo de divisas y oferta laboral simultáneamente, y que ningún modelo incorpora.
El argumento contrario, que existe
Conviene presentarlo sin caricatura, porque es el que sostiene la política.
Quienes la defienden argumentan que la reducción de la oferta de trabajo no autorizado eleva salarios de trabajadores estadounidenses en los sectores afectados, reduce presión sobre servicios públicos locales y restablece el cumplimiento de la ley laboral.
Es una posición coherente y con respaldo en parte de la literatura económica. Lo que no resuelve es el desfase temporal: la contracción de demanda y la pérdida de capacidad productiva ocurren de inmediato, mientras el eventual ajuste salarial requiere que los puestos se cubran, lo que en sectores con escasez de mano de obra puede no ocurrir en el plazo relevante.
El estudio de UCLA ofrece un dato que tensiona esa expectativa: un año después, el 95% de los negocios afectados seguía reportando estrés financiero y más de la mitad no cubría sus costos de operación de forma constante. No hubo recuperación en el plazo en que la teoría la anticipa.
El indicador que faltaría
Si alguna institución quisiera medir esto en serio, el indicador no sería el número de arrestos. Sería la relación entre la intensidad de los operativos en una zona y tres series locales: transacciones minoristas, número de operaciones de remesa por corredor y horas trabajadas en sectores intensivos en mano de obra.
Los tres datos existen. Nadie los cruza de forma sistemática.
Mientras tanto, la discusión pública sobre esta política se hace en términos de seguridad y de derechos —que son términos legítimos y necesarios— sin la columna económica que también le corresponde.
Nota: esta pieza ofrece análisis económico general y no constituye asesoría financiera.
Fuentes principales: UCLA Latino Policy & Politics Institute e Inclusive Action for the City, informe del 22 de julio de 2026; Banco de México, cifras de remesas de enero a mayo de 2026 publicadas el 1 de julio; La Jornada y Universidad de Syracuse (tasa de arrestos de junio y julio de 2026).
-
Política4 semanas agoDelcy Rodríguez enfrenta a la prensa internacional: la rueda de prensa que no cerró la brecha
-
Política2 meses agoEl economista, los bonos y Citgo
-
Política3 meses agoRoberto Smith Perera: «La reconstrucción no puede esperar a la elección»
-
Especiales2 meses agoMedia vuelta… mar.
-
Entrevistas2 meses agoZair Mundaray: «Enfrenté al poder con ciencia»
-
Inciso3 meses agoLa paciencia de Washington
-
Política1 mes ago«No se puede improvisar»: un exjefe de Defensa Civil disecciona la respuesta al sismo
-
Política2 meses agoDiego Arria escribió en 2012 el guion de la transición de hoy
