Política
Zapatero, primer expresidente español imputado por una causa con dinero venezolano
** La Audiencia Nacional imputó al expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero por organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental en el rescate de Plus Ultra, aerolínea vinculada a capitales venezolanos.
La Audiencia Nacional imputó este martes 19 de mayo a José Luis Rodríguez Zapatero por organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental. Es el primer expresidente español en democracia procesado por corrupción. La causa: el rescate de 53 millones de euros a Plus Ultra, aerolínea con capital venezolano. La conexión: una reunión entre el ministro Ábalos y Delcy Rodríguez en Madrid, en enero de 2020.
La decisión del juez Calama configura un precedente sin antecedentes en la democracia española: ningún expresidente del Gobierno había sido procesado antes por una causa de corrupción. La imputación, conocida la mañana del martes 19 de mayo, sostiene tres calificaciones penales graves: organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental.
La citación para que Zapatero comparezca como investigado quedó fijada para el martes 2 de junio. El mismo día en que se notificó la imputación, agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) registraron el despacho del expresidente en la calle Ferraz de Madrid, las sociedades Soft Gestor e Inteligencia Prospectiva —vinculadas al investigado Julio Martínez Martínez— y la mercantil Whathefav, propiedad de las hijas del exmandatario.
La aerolínea y el rescate
Plus Ultra recibió 53 millones de euros de dinero público en marzo de 2021. En aquel momento la compañía cubría rutas exclusivamente con Ecuador, Perú y Venezuela y operaba apenas cuatro Airbus A-340. El préstamo provino de un fondo de 10.000 millones de euros que el Gobierno de Pedro Sánchez había creado para rescatar empresas consideradas «estratégicas» durante la pandemia.
La causa investiga si parte de ese dinero público terminó canalizado a través de empresas próximas a Zapatero, mediante contratos de consultoría y operaciones mercantiles bajo sospecha. La hipótesis judicial apunta a «una estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias» orientada a obtener beneficios económicos por intermediación ante instancias públicas, principalmente a favor de Plus Ultra.
La conexión venezolana
El rescate de Plus Ultra estuvo cuestionado desde el inicio por los vínculos de la aerolínea con capitales venezolanos. La pieza más sensible de esa conexión ya estaba en el expediente: en enero de 2020, José Luis Ábalos —entonces ministro de Transportes de Sánchez— se reunió en Madrid con Delcy Rodríguez. Rodríguez tenía prohibida la entrada en territorio Schengen por sanciones de la Unión Europea. Aterrizó en Barajas y la reunión se celebró pese a esa prohibición.
Ábalos, hoy detenido en otra causa por irregularidades en la compra de mascarillas durante la pandemia, fue uno de los protagonistas del eje Madrid-Caracas que la Audiencia Nacional examina ahora desde el ángulo financiero. Delcy Rodríguez, en aquel momento vicepresidenta de Maduro, es hoy presidenta encargada del Gobierno de transición venezolano tras la captura del dictador por Estados Unidos el 3 de enero de 2026.
Los 661.000 euros y el círculo familiar
Los informes policiales incorporados al sumario apuntan a una ruta financiera concreta. Entre 2020 y 2025, la sociedad «Análisis Relevante» —administrada por Julio Martínez Martínez, persona de confianza de Zapatero— habría transferido alrededor de 661.000 euros al expresidente y a sociedades vinculadas a sus hijas, Laura y Alba Rodríguez Espinosa. En ese mismo período, según las pesquisas, Análisis Relevante recibió ingresos relevantes de Plus Ultra y de la constructora Aldesa.
El secreto del sumario, prorrogado dos veces, fue levantado este lunes 18 de mayo. El juez Calama —magistrado especializado en cibercrimen y fraudes económicos, conocido por dirigir también la causa Pegasus que afectó al propio Sánchez— ordenó entonces la batería de diligencias que se materializó el martes.
El descargo
Zapatero difundió este martes un video en el que aceptó la imputación y negó cualquier gestión a favor de la aerolínea. «Toda mi actividad pública y privada se ha desarrollado siempre con absoluto respeto a la legalidad», afirmó. Y agregó: «Quiero reafirmar con toda contundencia que jamás he realizado ninguna gestión ante ninguna administración pública ni el sector público en relación con el rescate de Plus Ultra ni ante ninguna otra administración».
El PSOE emitió un comunicado defendiendo al expresidente, atribuyendo las acciones judiciales a una reacción de «la derecha y la ultraderecha» contra las políticas de ampliación de derechos durante sus dos legislaturas. El Partido Popular respondió señalando que Zapatero es «la musa del sanchismo», y que «el principio que vincula a los dos últimos presidentes del Gobierno de España es la corrupción».
Lo que está en juego
La causa abre una ventana, hasta ahora cerrada, sobre la arquitectura financiera del chavismo en Europa. Plus Ultra no era una aerolínea cualquiera: era el vehículo aéreo con el que el régimen mantenía conexión regular entre Caracas y Madrid en años de aislamiento internacional, sanciones y bloqueo de cuentas. Que el dinero público español terminara sosteniendo esa operación es lo que la Fiscalía Anticorrupción y la UDEF empezaron a desentrañar desde 2024.
La detención de Ábalos, la imputación de Zapatero, la conexión Delcy y el papel de la SEPI configuran un mismo expediente. La declaración del 2 de junio definirá si la instrucción avanza hacia procesamientos formales o si la defensa logra contener el alcance.
Lo que ya no se puede contener es la pregunta política: cuánto del dinero público europeo terminó financiando, vía intermediarios, la supervivencia financiera de un régimen sancionado.
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Fuentes principales
- Audiencia Nacional, Juzgado Central de Instrucción nº 4 (autos del 18 y 19 de mayo de 2026).
- Agencia EFE, Madrid (19 de mayo de 2026).
- *La Nación* (Buenos Aires), AP y AFP (19 de mayo de 2026).
- *El Independiente* (Madrid): «Quién es José Luis Calama, el juez que ha imputado a Zapatero» (19 de mayo de 2026).
- *Moncloa* y *The Objective* (cobertura en directo, 19 de mayo de 2026).
- Comunicado del PSOE; declaraciones del PP en Congreso; video de descargo de Zapatero (19 de mayo de 2026).
Alfredo Yánez
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El capitán Caguaripano sigue en El Rodeo I tras nueve años de cautiverio militar
Detenido el 11 de agosto de 2017 tras los hechos del Fuerte Paramacay, el capitán Juan Carlos Caguaripano Scott permanece en la cárcel de El Rodeo I. Su nombre no aparece en las categorías del anuncio de 300 excarcelaciones del 19 de mayo.
El capitán Juan Carlos Caguaripano Scott, de la Guardia Nacional Bolivariana, permanece detenido en la cárcel de máxima seguridad El Rodeo I, en el estado Miranda. Lleva nueve años bajo custodia del Estado venezolano y casi dos en condición de incomunicación. Su nombre no apareció en el anuncio del 19 de mayo.
El 11 de agosto de 2017, un grupo encabezado por el capitán de la Guardia Nacional Bolivariana Juan Carlos Caguaripano Scott protagonizó la toma simbólica del Fuerte Paramacay, en el estado Carabobo. Caguaripano fue detenido poco después. En agosto de 2026 se cumplirán nueve años desde aquel día. El capitán seguirá en El Rodeo I.
Esa es la frase con la que su esposa, Irene Olazo, ha venido cerrando entrevistas desde que se inició el proceso de excarcelaciones bajo el rodrigato. La última vez que dijo algo parecido fue en febrero, en una entrevista con el programa «La Entrevista» de EVTV Miami: «Mi hija tiene 12 años sin abrazar a su padre».
Itinerario de centros de reclusión
El expediente Caguaripano es excepcional incluso dentro del registro de detenciones políticas militares en Venezuela. Según el testimonio público de su esposa, el capitán pasó por al menos cuatro centros de reclusión antes de El Rodeo I: el Dgcim de Valencia, el Dgcim de Boleíta, La Tumba —el centro subterráneo del Sebin en Plaza Venezuela donde estuvo cerca de cuatro años, según Olazo, «30 metros bajo tierra»— y El Helicoide, donde permaneció otros cuatro años. La actual reclusión en El Rodeo I se inició tras un traslado y ha estado marcada por una incomunicación que ya supera los dos años.
El Comité contra la Tortura de las Naciones Unidas solicitó información adicional sobre el caso Caguaripano a organizaciones de derechos humanos y al régimen anterior en 2022. La respuesta institucional al Comité fue parcial.
Las visitas del padre
Juan Caguaripano padre tiene 80 años y vive en Puerto La Cruz, estado Anzoátegui. Cada vez que puede, recorre cientos de kilómetros hasta El Rodeo I, en Miranda, para visitar a su hijo. Las visitas duran aproximadamente 20 minutos, según describió en una entrevista con NTN24 en marzo. No incluyen contacto físico. «Soy el único que lo visita y no puedo abrazarlo», dijo el padre en la cobertura de La Patilla del 16 de marzo de 2026.
La esposa del capitán y su hija viven en Costa Rica desde hace varios años por razones de seguridad. Mantienen contacto con la red de familiares de presos políticos militares en Venezuela, varias de las cuales han sido visibles en jornadas como la del 3 de mayo de 2026, que reunió manifestaciones en más de 120 ciudades del mundo bajo la consigna #QueSeanTodos.
Lo que el anuncio del 19 de mayo dejó fuera
El anuncio del presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, el martes 19 de mayo, incluyó categorías específicas: los policías metropolitanos detenidos por los hechos del 11 de abril de 2002, personas vinculadas al caso Plaza Venezuela, adultos mayores, embarazadas y reclusos con patologías graves. Las categorías no incluyeron a los militares procesados por hechos de naturaleza política. La razón institucional ofrecida por el régimen es que esos casos están en jurisdicción militar y se rigen por procesos distintos. La razón política es otra: el bloque de militares detenidos forma parte de la maquinaria que el aparato heredado por el rodrigato no ha mostrado intención de desmontar.
Foro Penal contabilizaba 186 militares detenidos por motivos políticos en el balance del 27 de abril de 2026. Si el anuncio del 19 de mayo se ejecuta tal como fue presentado, ninguno de esos 186 saldrá esta semana.
Lo que la diáspora sigue desde fuera
Para el venezolano en Estados Unidos que ha estado siguiendo el proceso desde el 3 de enero, el expediente Caguaripano funciona como medida de qué tan profundo está dispuesto a llegar el rodrigato. La excarcelación de los expolicías metropolitanos cierra el capítulo más antiguo del cautiverio civil. Pero el capítulo militar —donde el aparato del régimen anterior demostró su capacidad más severa de persecución— sigue intacto.
«Si con algún sector ha sido implacable este régimen es con el militar», escribió el dirigente opositor Juan Pablo Guanipa en marzo, tras su propia liberación. Guanipa nombró expresamente el caso Caguaripano y el del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, fallecido bajo tortura en 2019.
Lo que ocurre con Caguaripano en las próximas semanas dirá si el plan de tres fases del proceso venezolano se queda en el componente civil del cierre del ciclo chavista o si avanza también sobre el componente militar. La diferencia entre las dos cosas no es retórica. Es la diferencia entre un cierre parcial y un cierre integral.
Fuentes principales
- ElDiario.com (cobertura del 14 de marzo de 2026). La Patilla (cobertura del 13 de marzo y 16 de marzo de 2026, entrevistas a Irene Olazo y Juan Caguaripano padre). El Nacional (cobertura del 17 de febrero de 2026 sobre condiciones de reclusión). TalCual (archivo histórico del caso). NTN24 (entrevista al padre, enero de 2026). Comité contra la Tortura de la ONU (solicitud de información, 2022). Foro Penal (balances mensuales). Declaraciones de Juan Pablo Guanipa, 2 de marzo de 2026.
Política
Zapatero pasó de mediador a investigado por blanqueo del CLAP y PDVSA
El auto del juez José Luis Calama, conocido el martes 19 de mayo, vincula a Zapatero con la trama Plus Ultra y, por primera vez con detalle, con fondos provenientes de PDVSA y del programa de alimentos del chavismo.
El auto del juez español José Luis Calama, conocido el martes 19 de mayo de 2026, pasa de la imputación administrativa al núcleo de la trama: el expresidente del Gobierno español aparece como presunto cabecilla del tráfico de influencias en el rescate de Plus Ultra y aparece, por primera vez con detalle judicial, vinculado a fondos procedentes de PDVSA y del sistema CLAP.
A las ocho menos cuarto de la mañana del martes 19 de mayo de 2026, agentes de la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional española se presentaron en el domicilio del expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero para notificarle su imputación en el caso Plus Ultra. El auto del juez instructor José Luis Calama, de la Audiencia Nacional, le imputa cuatro delitos: organización delictiva, tráfico de influencias, falsedad documental y blanqueo de capitales.
El auto se conoció horas después. Y cambió la dimensión del expediente.
De Plus Ultra al CLAP
La trama Plus Ultra hasta ahora se entendía como un caso de rescate financiero irregular: la aerolínea española recibió 53 millones de euros del erario público para evitar la quiebra. La investigación había detectado anomalías en el destino de esos fondos. El auto del martes 19 va más allá. Conecta tres ámbitos que la prensa española y venezolana habían tratado por separado.
El primero son los contratos de asesoría que Zapatero habría mantenido a través de la sociedad Análisis Relevante. Según el auto, esos contratos «pudieron funcionar como cobertura para pagos». La sociedad recibió fondos de Plus Ultra, Sofgestor, Grupo Aldesa e Inteligencia Prospectiva, y luego transfirió dinero hacia Zapatero y a la sociedad Whathefav.
El segundo son los permisos de vuelo en Venezuela. El auto recoge que el empresario Julio Martínez Martínez mantuvo conversaciones con el mayor general Juan Manuel Teixeira Díaz, presidente del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) venezolano. En julio de 2021, Plus Ultra habría pedido a Martínez que intercediera para obtener autorización de un vuelo Caracas-Madrid. El 31 de julio aparece en la agenda de Martínez una persona identificada como «Z».
El tercer ámbito, y el más significativo en términos políticos, es el origen del dinero. La acusación menciona que los fondos investigados habrían provenido de PDVSA, la petrolera estatal venezolana, y del sistema CLAP, el programa de distribución de alimentos del chavismo que entre 2017 y 2024 distribuyó paquetes de productos básicos a millones de familias venezolanas. La investigación de la DEA estadounidense había documentado desde 2017 que los productos del CLAP enviados desde México llegaban a Venezuela con sobreprecios y calidad deficiente, configurando un esquema de lavado y enriquecimiento.
«La imputación de Zapatero apunta a lavado de fondos procedentes del saqueo de PDVSA y de un programa de alimentos del chavismo, CLAP», resumió el periodista español David Alandete en X. «Son los mismos hechos por los que en Miami se procesa desde ayer a Alex Saab», agregó.
La cifra de las comisiones
Según el auto del juez Calama, Zapatero habría cobrado 1,5 millones de euros en comisiones por su participación en el tráfico de influencias. La cifra es relevante en términos jurídicos: pone al expresidente como cabecilla operativo, no como mediador político.
Durante años, Zapatero se presentó como facilitador del diálogo en Venezuela. Viajaba con regularidad a Caracas, aparecía junto a Nicolás Maduro y junto a Delcy Rodríguez, defendía la narrativa del gobierno venezolano sobre el origen de la crisis del país. El auto del martes 19 modifica esa lectura. La «mediación» queda reformulada, en términos judiciales, como una infraestructura de servicios prestados al régimen y remunerados a través de las sociedades mencionadas.
Los dos hermanos venezolanos
El auto incluye un detalle que la prensa española recogió con cautela. El juez investiga también a dos hermanos venezolanos cuya identidad no se ha hecho pública, pero que «hacen mención a la dama y ministro de petróleo de Venezuela en sus negocios». La referencia, según la cobertura de Diario Las Américas del 20 de mayo, apunta a Delcy Rodríguez, quien desde el 3 de enero ejerce como presidenta encargada y que hasta marzo de 2026 mantuvo además la cartera de Hidrocarburos. Paula Henao —la ministra que el martes 19 estuvo en Houston— sustituyó a Rodríguez en esa cartera.
La mención no implica imputación a Rodríguez por parte de la justicia española. Pero sí coloca su nombre en el expediente, en una semana en que el rodrigato ha venido proyectando imagen de apertura institucional a través de las excarcelaciones y de la presencia de su ministra en EE.UU.
Lo que conecta esto con Saab
El lunes 18 de mayo, el caso de Alex Saab entró en fase de procesamiento formal ante la justicia federal estadounidense. La Drug Enforcement Administration confirmó investigaciones para desmantelar las redes chavistas asociadas. El timing entre el procesamiento de Saab en Miami y la imputación de Zapatero en Madrid no es accidental: los dos expedientes comparten hechos, fuentes y, según las propias autoridades investigadoras, parte de la documentación.
«Saab puede cooperar con la justicia de EE.UU. y aportar información de Zapatero y otros», señaló el periodista David Alandete. La hipótesis de cooperación —si se confirma— transformaría el caso Plus Ultra de expediente español en expediente transatlántico.
La defensa
Zapatero declaró el lunes 19 de mayo en una entrevista televisada que «jamás» realizó gestiones a favor de Plus Ultra y rechazó haber actuado como intermediario en operaciones aéreas con Venezuela. La defensa formal del expresidente se conocerá en las próximas semanas, conforme avance el expediente.
Para la diáspora venezolana en Estados Unidos, el caso Zapatero opera como un cierre simbólico de un capítulo que llevaba años abierto sin consecuencias institucionales. Para la opinión pública española, abre uno nuevo.
Fuentes principales
- Audiencia Nacional de España (auto del juez José Luis Calama, conocido el 19 de mayo de 2026). Diario Las Américas (cobertura del 20 de mayo). Euronews (cobertura del 20 de mayo). La Patilla (cobertura del 19 de mayo). Excélsior (columna de Jorge Fernández Menéndez del 20 de mayo). EntornoInteligente. Tal Cual. Investigación previa de la DEA sobre el sistema CLAP. Declaraciones de David Alandete en X.
Política
El Aissami envía una carta desde El Rodeo I y dice temer por su vida
Doce días después de su declaración pública en el juicio PDVSA-Cripto, en la que denunció torturas y acusó a Tarek William Saab, el exministro Tareck El Aissami emitió una carta de puño y letra desde El Rodeo I.
El exministro de Petróleo y exvicepresidente Tareck El Aissami emitió el miércoles 20 de mayo de 2026 una carta escrita de su puño y letra desde la celda de castigo de El Rodeo I, donde permanece detenido. El documento llega doce días después de su declaración pública en el juicio PDVSA-Cripto. La sucesión de hechos consolida un mismo patrón: el aparato penitenciario del régimen anterior sigue intacto bajo el rodrigato.
El miércoles 20 de mayo de 2026, una carta escrita de puño y letra por el exministro de Petróleo y exvicepresidente Tareck El Aissami salió de la celda de castigo de El Rodeo I y llegó a la prensa venezolana en el exilio. El documento afirma que el autor teme por su vida en las condiciones actuales de reclusión.
La carta llega doce días después de la primera declaración pública de El Aissami, el viernes 8 de mayo, ante el Tribunal Tercero de Juicio contra el Terrorismo y la Corrupción, en el marco del caso PDVSA-Cripto. Esa declaración —de catorce páginas según la transcripción a la que tuvo acceso TalCual— había roto dos años de incomunicación absoluta. El exfuncionario denunció torturas, drogación durante interrogatorios, aislamiento extremo y una persecución que atribuyó directamente al exfiscal general Tarek William Saab.
Lo que la carta cambia
La declaración del 8 de mayo se dio dentro de un proceso judicial. Tenía la protección institucional del tribunal y el respaldo de su defensa. La carta del 20 de mayo no tiene esa cobertura. Es un documento que sale del régimen penitenciario sin canal oficial. Que haya llegado al exterior, en sí mismo, dice algo sobre las condiciones internas.
Tres elementos hacen la carta significativa más allá del expediente individual de El Aissami.
El primero es la confirmación de que la denuncia judicial del 8 de mayo no quedó sin consecuencias. El exministro mantiene viva la denuncia desde fuera del tribunal, lo que indica que su defensa considera necesario sostener la presión sobre el aparato que controla las condiciones de su reclusión.
El segundo es que el aparato penitenciario denunciado funcionaba bajo el régimen Maduro y sigue funcionando bajo el rodrigato. La transición tutelada que arrancó el 3 de enero de 2026 no ha desmontado las estructuras de Dgcim, El Helicoide, La Tumba, El Rodeo I y los centros militares que durante años fueron documentados por organizaciones como Provea, Foro Penal y el Comité contra la Tortura de la ONU. La presencia de El Aissami en una celda de castigo de El Rodeo I, doce días después de su declaración judicial, indica una continuidad operativa que la transición no ha tocado.
El tercer elemento es la dimensión política. El Aissami fue, durante una década, parte del núcleo más activo del régimen al que ahora denuncia. Que un ex alto funcionario del chavismo emita una carta desde la celda de castigo en las mismas condiciones que padecieron sus víctimas anteriores configura una grieta institucional desde adentro. No es la grieta que produce la diáspora desde fuera. Es la grieta que produce el propio aparato cuando se vuelve contra quienes lo construyeron.
El expediente PDVSA-Cripto
El juicio en el que El Aissami compareció el 8 de mayo continúa en curso. El caso PDVSA-Cripto inició formalmente el 20 de abril de 2026 en el Palacio de Justicia de Caracas y mantiene a 64 personas acusadas. Según la acusación del Ministerio Público, el daño patrimonial supera los 5.550 millones de dólares. Organizaciones como Transparencia Venezuela estiman el perjuicio real por encima de los 16.900 millones.
En su declaración del 8 de mayo, El Aissami exigió a la jueza Alejandra Romero Castillo acceso público al juicio, publicación del expediente completo y nulidad del proceso. La carta del 20 de mayo no modifica esas peticiones, pero las refuerza desde un canal que es, por definición, irregular: la comunicación fuera del control del régimen.
Lo que esto significa para la fase política
El plan de tres fases formulado por Marco Rubio el 7 de enero de 2026 contempla, en su fase de transición, la restitución de un orden institucional con garantías mínimas de debido proceso. Mientras el aparato penitenciario heredado siga operando con las prácticas que tanto víctimas opositoras (Quero Navas, Afiuni, Caguaripano) como exfuncionarios del régimen anterior (El Aissami) denuncian con detalles concretos, esa fase de transición no se considerará iniciada.
La carta del 20 de mayo es —en términos editoriales y diplomáticos— una prueba más de que el rodrigato está cumpliendo con la fase de estabilización comercial pero no ha avanzado en la fase institucional. La distancia entre los dos componentes es lo que sostiene el desorden actual.
Fuentes principales
- La Patilla (publicación del 20 de mayo de 2026, 11:55 a.m., «Tareck El Aissami teme por su vida y emite una CARTA desde su celda de castigo»). TalCual (transcripción de 14 páginas de la declaración del 8 de mayo, publicada como «Expediente El Aissami: de la celda del castigo a la guerra de acusaciones contra Saab», 16 de mayo). Efecto Cocuyo (cobertura del 8 de mayo). El Nacional (cobertura del 8 de mayo). Lostubazos. Declaraciones del exfiscal Zair Mundaray en X.
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