Política
La sinodalidad pasa de ser idea a ser método
Mientras Trump y el Papa se cruzan acusaciones por Irán, en Roma se ha estado armando, sin titulares, la arquitectura sinodal que decidirá cómo se gobierna
La sinodalidad pasa de ser idea a ser método
Mientras Trump y el Papa se cruzan acusaciones por Irán, en Roma se ha estado armando, sin titulares, la arquitectura sinodal que decidirá cómo se gobierna la Iglesia católica de las próximas décadas. Una pieza que casi nadie está leyendo porque no se grita.
Por la redacción de INCÍSOS
Viernes 8 de mayo de 2026 · Lectura: 7 minutos
| Qué | Estado del proceso sinodal a un año del pontificado de León XIV. |
| Quién | León XIV, el Colegio Cardenalicio, el cardenal Mario Grech y la Secretaría General del Sínodo. |
| Cuándo | 7-8 enero 2026 (primer consistorio) — octubre 2028 (Asamblea Eclesial). |
| Dónde | Vaticano, Aula del Sínodo. Conferencias episcopales del mundo. |
| Por qué | Define si la Iglesia del siglo XXI se gobernará desde Roma hacia abajo o desde el Pueblo de Dios hacia arriba. |
| Cómo | Consistorios anuales, transparencia ordenada, asambleas continentales en 2028, cierre del C9. |
Hay un pontificado que está en la portada todos los días —el del Papa que se enfrenta a Trump, que rechaza visitas oficiales, que nombra obispos exinmigrantes— y hay otro pontificado, paralelo y silencioso, que está construyendo la arquitectura interna de la Iglesia para los próximos cincuenta años. Casi nadie lo está cubriendo en español. Es el pontificado del Sínodo.
Cuando Francisco abrió en 2021 el proceso sinodal —tres años de consultas a más de mil millones de bautizados, dos asambleas generales en Roma, un Documento Final aprobado en octubre de 2024 con valor de magisterio ordinario—, dejó una pregunta sin respuesta: ¿esto sigue después de mí, o queda como un experimento de un pontificado? La respuesta del primer año de León XIV ha sido inequívoca. Sigue. Y va más rápido de lo que muchos esperaban.
Lo que ya pasó, lo que viene
Los días 7 y 8 de enero de 2026 ocurrió en el Vaticano un hecho que la prensa internacional registró sin medir su alcance. León XIV convocó a un consistorio extraordinario a los 245 cardenales del mundo —electores y no electores—. La agenda fue propuesta y votada por ellos mismos. Eligieron dos temas: la exhortación apostólica Evangelii Gaudium, de Francisco, y la sinodalidad. Trabajaron tres días. El Papa, según su propio testimonio, experimentó «una sinodalidad no técnica, marcada por una profunda sintonía y comunión».
Al cierre, anunció dos decisiones de gobierno. Primera: habrá un consistorio extraordinario cada año, de tres a cuatro días, con todos los cardenales. Segunda: la Asamblea Eclesial culminante, prevista para octubre de 2028, queda confirmada. La sinodalidad no es un episodio. Es el método estructural del pontificado.
La consecuencia inmediata fue silenciosa pero contundente. El Consejo de Cardenales que Francisco había instituido —el C8, luego C9, grupo restringido de cardenales asesores cercanos— quedó suspendido como instancia de consulta principal. León XIV prefiere la voz del Colegio entero. La diferencia con Francisco no es de fondo: es de geometría. Francisco delegaba en pocos. León XIV escucha a todos. Ambos estilos son sinodales. Pero el segundo es estructuralmente más exigente y, si funciona, más sólido.
Junio de 2026: la antesala de las asambleas continentales
El segundo consistorio extraordinario se celebrará en junio de 2026, en torno a la solemnidad de los santos Pedro y Pablo. Pero antes, del 23 al 25 de junio, ocurrirá otra reunión que vale la pena marcar en el calendario: una asamblea preparatoria con representantes de los patriarcados orientales, los presidentes de las reuniones internacionales de conferencias episcopales, y los presidentes de las conferencias episcopales de Estados Unidos y Canadá. Cada uno acompañado por el coordinador de su equipo sinodal.
El propósito es preparar las Asambleas Continentales de Evaluación previstas para el primer trimestre de 2028. Es decir: medir, continente por continente, en qué se está convirtiendo la sinodalidad sobre el terreno. La Iglesia católica de Estados Unidos —y, por extensión, la Iglesia católica hispana de Estados Unidos, que es el componente demográficamente más vivo del catolicismo norteamericano— estará representada en esa mesa.
Tres claves de gobierno que ya se notan
Transparencia ordenada
El 3 de marzo de 2026, la Secretaría General del Sínodo publicó los dos primeros informes finales de los grupos de estudio creados en 2024. Uno sobre misión en el entorno digital. Otro sobre la revisión de la formación sacerdotal en clave sinodal y misionera. La decisión de publicarlos —que en otros tiempos habría quedado en archivos curiales— fue ordenada por León XIV. El cardenal Mario Grech, secretario general del Sínodo, los presentó como «un punto de partida, no una meta».
Lo significativo no son los documentos en sí. Es que el Papa decidió que la sinodalidad debe incluir «la transparencia y la rendición de cuentas ante todo el Pueblo de Dios». Esa frase, en una institución acostumbrada a deliberar a puertas cerradas, es una transformación de fondo.
Continuidad sin mimetismo
Hay una diferencia teológica importante entre lo que hizo Francisco y lo que está haciendo León XIV. Francisco insistió en la sinodalidad como camino. León XIV está cimentando la sinodalidad como naturaleza, forma, estilo y misión de la Iglesia. La distinción no es académica. Si la sinodalidad es solo un camino, tiene un final. Si es la naturaleza misma de la Iglesia, no se apaga cuando cambie el Papa. León XIV está sellando la idea para que sobreviva.
Esa es la respuesta —no formulada en discurso, sino en gobierno— a la pregunta que se ha hecho la prensa todo el primer año: ¿es León XIV continuidad o ruptura con Francisco? Continuidad en lo sustantivo. Refinamiento en lo estructural. Y, sobre todo, blindaje doctrinal.
Octubre de 2026: el laboratorio Amoris Laetitia
Del 7 al 14 de octubre de 2026, los presidentes de las conferencias episcopales del mundo entero y de las Iglesias católicas orientales se reunirán en el Vaticano para conmemorar el décimo aniversario de Amoris Laetitia, la exhortación apostólica de Francisco sobre la familia. El propósito declarado es discernir conjuntamente cómo evangelizar a las familias hoy, teniendo en cuenta lo que han hecho las iglesias locales en estos diez años.
La elección del tema importa. Amoris Laetitia es uno de los textos más resistidos del pontificado de Francisco por el sector conservador del catolicismo —especialmente el catolicismo estadounidense ligado a la administración Trump y al vicepresidente JD Vance—. Que León XIV haya elegido convocar una reunión global de jerarquía episcopal precisamente sobre ese texto es un mensaje. La doctrina del acompañamiento pastoral a las familias en situaciones complejas no se va a deshacer.
Por qué esto importa para la audiencia hispana en EE.UU.
La Iglesia católica de Estados Unidos —y la sostiene en una proporción enorme la población hispana— está atrapada hace una década en una guerra cultural interna entre obispos alineados con la administración republicana y obispos que sostienen la línea pastoral del Vaticano. Esa guerra interna se traducía, sobre el terreno, en parroquias hispanas confundidas: predicaciones contradictorias entre una diócesis y otra, dudas sobre cómo acompañar a familias mixtas, divorciados, parejas no casadas, migrantes en situación irregular.
La consolidación del proceso sinodal bajo León XIV cambia el equilibrio. La Iglesia universal está afirmando, con método y calendario, que el modo de proceder es la escucha, el acompañamiento y la inclusión —no la condena ni la exclusión—. Eso no resuelve la guerra cultural interna del catolicismo estadounidense. Pero le pone un techo. Y a los párrocos hispanos del país les da una cobertura institucional que antes no tenían cuando intentaban acompañar a su gente sin vetar a nadie.
Hay un segundo efecto, más sutil. La sinodalidad como método estructural significa que las decisiones eclesiales del futuro pasarán cada vez más por las conferencias episcopales y por consultas amplias. La Iglesia hispana de Estados Unidos —la mitad demográfica del catolicismo del país— gana en peso institucional cada vez que la sinodalidad se profundiza. Es la conversión, lenta pero real, del peso numérico en peso decisorio.
La pregunta que el segundo año va a responder
Hay un debate teológico importante que el primer año de León XIV no ha resuelto. Lo plantean los teólogos del observatorio latinoamericano de la sinodalidad: ¿el Papa va a profundizar la eclesialidad sinodal hasta crear estructuras vinculantes en las iglesias locales —algo así como conferencias eclesiales con autoridad real—, o se quedará en una sinodalidad consultiva que no toca la autoridad final del obispo y del Papa?
La respuesta no se conocerá hasta 2028, cuando se celebre la Asamblea Eclesial culminante. Pero las señales del primer año apuntan a un equilibrio cuidadoso. La frase con que la prensa vaticanológica describe la postura del Papa es elocuente: sí a la sinodalidad, pero sin menoscabo de la autoridad del obispo. Es decir: la Iglesia se vuelve más participativa, sin disolverse en asamblea horizontal.
Es probable que esa sea la fórmula León XIV: una sinodalidad robusta en el discernimiento, prudente en la decisión final. Lo agustino aplicado al gobierno eclesial. La unidad como obsesión. La comunión como método. La paz —la del corazón antes que la de los pactos— como horizonte.
Mientras Trump grita sobre Irán y armas nucleares, en Roma se está armando, sin titulares, lo que va a sostener a la Iglesia católica el día que ningún titular del primer año del pontificado importe. Eso es lo que casi nadie está leyendo. Y es probablemente lo más importante que está haciendo este Papa.
Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →
Alfredo Yánez
9 libros que te cambian la perspectiva
Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon
VER LIBROS →Política
Brasil vota con Venezuela como argumento y Trump como elector invisible
Lula contra Flávio Bolsonaro, la captura de Maduro como argumento y Trump en el fondo. Lo que se juega Brasil el 4 de octubre.
POLÍTICA · BRASIL · AMÉRICA LATINA
El domingo 4 de octubre, Brasil elige entre Lula y Flávio Bolsonaro, empatados en las encuestas. Lula hace campaña con la soberanía y la captura de Maduro como advertencia; el bolsonarismo celebra esa captura y se alinea con Trump. Lo que decidan 160 millones de votantes importa para Venezuela y para Washington.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Primera vuelta de las elecciones presidenciales y generales de Brasil. |
|---|---|
| Quién | Luiz Inácio Lula da Silva (PT), que busca un cuarto mandato, y Flávio Bolsonaro (PL), entre otros 11 candidatos. |
| Cuándo | Domingo 4 de octubre de 2026; segunda vuelta, si hace falta, el 25 de octubre. |
| Dónde | Brasil, con unos 160 millones de electores. |
| Por qué | Brasil es el mayor país de América Latina y el principal contrapeso a Trump en la región. |
| Cómo | Con encuestas que muestran un empate técnico en una eventual segunda vuelta. |
Brasil vota el domingo 4 de octubre de 2026 con las encuestas en empate técnico. La última medición de Datafolha da 40 % a Lula da Silva y 36 % a Flávio Bolsonaro, dentro del margen de error. Para una segunda vuelta el 25 de octubre, Quaest proyecta 46 % para Lula y 44 % para Bolsonaro.
Contexto: Venezuela en la campaña brasileña
La captura de Nicolás Maduro el 3 de enero cayó en medio de la precampaña brasileña. Lula la condenó: dijo que la acción «ultrapasa una línea inaceptable». El 22 de septiembre, en Nueva York, fue más lejos ante CNN: «Es muy grave lo que Estados Unidos hizo con Venezuela. La soberanía del país acabó». Lula, además, está convencido de que Washington intervendrá en la elección a favor de Bolsonaro.
Del otro lado, el bolsonarismo celebra lo ocurrido. Eduardo Bolsonaro, hermano del candidato, dijo a Fox News que «no solo Venezuela, también Brasil» está feliz de que el Ejército de Estados Unidos haya detenido a Maduro. Flávio Bolsonaro presentó su candidatura acompañado por Javier Milei, y sus seguidores llevan muñecos de Trump a los mitines.
Análisis: lo que Venezuela gana o pierde
Brasil es el vecino más grande de Venezuela y uno de los países de la región que más migrantes venezolanos ha recibido. Para Caracas, el resultado define si el gigante del sur sigue siendo un contrapeso diplomático a Washington o se alinea con él.
Con Lula, Brasil seguiría defendiendo la soberanía venezolana en los foros regionales, aunque sin defender a Maduro, al que su propio entorno considera indefendible. Con Bolsonaro, Brasil se sumaría al grupo de gobiernos que, como Argentina, apoyan la línea de Trump. Para la transición venezolana, eso significa una región con menos voces que pregunten por las elecciones y más que miren el petróleo.
Hay además un contraste que pesará la noche del domingo. Brasil suele dar resultados oficiales en pocas horas, con urna electrónica y actas públicas. Venezuela sigue sin publicar las actas de la elección del 28 de julio de 2024.
Criterio: tres pruebas
- La primera vuelta. Si alguno supera el 50 % o, como anticipan las encuestas, hay segunda vuelta el 25 de octubre.
- Washington. Si Trump o su gobierno se pronuncian sobre el resultado antes de la segunda vuelta.
- Venezuela. Qué dicen los candidatos sobre Venezuela en el debate y en las tres semanas de balotaje.
Fuentes principales: Datafolha y Quaest (vía La Nación, Perfil y Moncloa.com), septiembre de 2026; Infobae (EFE), 22 de septiembre de 2026 (entrevista de Lula con CNN); Gazeta do Povo (condena de Lula a la captura de Maduro); Fox News (Eduardo Bolsonaro); Infobae, 28 de septiembre de 2026 (entrevista a Eduardo Bolsonaro); Le Grand Continent, 30 de septiembre de 2026; Wikipedia, «Elecciones generales de Brasil de 2026».
Política
Desde hoy, sin TPS: lo que cambia y lo que no
No es deportación automática, pero sí pérdida de protección y del permiso de trabajo. Lo que cambia desde el 2 de octubre para los venezolanos con TPS.
POLÍTICA · ESTADOS UNIDOS · INMIGRACIÓN
Este viernes 2 de octubre vence el TPS del último grupo de venezolanos que lo conservaba por orden judicial. Perder el TPS no es lo mismo que ser deportado. Lo que se pierde es la protección contra la deportación y el permiso de trabajo basado en el TPS. Esto es lo que cambia, lo que no y lo que conviene hacer.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Vence el TPS y el permiso de trabajo asociado de un grupo de venezolanos que lo mantenía por orden judicial. |
|---|---|
| Quién | Beneficiarios de la designación de 2023 con documentos emitidos el 5 de febrero de 2025 o antes, con vencimiento el 2 de octubre de 2026. |
| Cuándo | Viernes 2 de octubre de 2026. La Corte Suprema publicaría su lista de órdenes el lunes 5 a las 9:30 a. m. |
| Dónde | Todo Estados Unidos. |
| Por qué | La Corte Suprema permitió en octubre de 2025 la terminación del TPS; una orden judicial preservó este grupo solo hasta hoy. |
| Cómo | Los documentos dejan de acreditar el TPS y la autorización de empleo; no hay una extensión anunciada. |
Este viernes 2 de octubre de 2026 vence el Estatus de Protección Temporal (TPS) de un grupo de venezolanos que lo conservaba por una orden judicial. Son quienes recibieron su permiso de trabajo (EAD), su formulario I-797 o su I-94 el 5 de febrero de 2025 o antes, con vencimiento hoy. USCIS sigue describiendo esa protección como vigente «hasta el 2 de octubre de 2026, por orden judicial, sujeto a actualizaciones del litigio». No hay una extensión anunciada.
Lo que cambia
- La protección contra la deportación. El TPS impedía que te deportaran mientras estuviera vigente. Esa protección se acaba.
- El permiso de trabajo basado en el TPS. El EAD con categoría A-12 o C-19 deja de ser válido. Tu empleador tendrá que volver a verificar tu autorización para trabajar.
Lo que no cambia
- No es una deportación automática. Un abogado de inmigración citado por La Nación lo explica así: perder el TPS significa perder la protección y el permiso de trabajo, pero no implica una deportación automática.
- Un asilo pendiente sigue su curso. Una solicitud de asilo en trámite no es una orden de deportación, y puede darte un permiso de trabajo propio. Esa vía se evalúa por separado.
- Tus derechos. Sigues teniendo derecho a guardar silencio, a no abrir la puerta sin una orden firmada por un juez y a hablar con un abogado.
Lo que conviene hacer ya
- Habla con un abogado o un representante acreditado antes de tomar cualquier decisión. Si estás en Columbus, la guía de INCÍSOS tiene a quién llamar.
- Actualiza tu dirección ante USCIS y, si tienes un caso en corte, ante la corte de inmigración.
- No salgas del país sin consultar antes a un abogado: podrías no poder volver.
- Guarda copias de todos tus documentos, solicitudes y recibos.
- Desconfía de los «notarios» y de quien prometa soluciones rápidas a cambio de dinero.
El lunes 5, la Corte Suprema
La Corte Suprema discutió el caso en su conferencia privada del 28 de septiembre. Según el sitio del tribunal, la lista oficial de órdenes se publicaría el lunes 5 de octubre a las 9:30 a. m. Ahí se sabrá si acepta revisar el caso. Es decir, después del vencimiento.
Esta guía es informativa y no sustituye la asesoría de un abogado o de un representante acreditado.
Fuentes principales: USCIS, página del TPS para Venezuela (vía La Nación); La Nación, 14, 22 y 29 de septiembre de 2026; La Nación (entrevista al abogado Jesús Reyes), 30 de septiembre de 2026; La Opinión, 10 de septiembre de 2026.
Política
La reforma contra el odio no llegó a Con el Mazo Dando
Una emisión, dos blancos y un informe de 326 casos de represión contra venezolanos en el exterior. Lo que dice Un Mundo Sin Mordaza sobre Con el Mazo Dando.
POLÍTICA · VENEZUELA · DERECHOS HUMANOS
En la misma emisión del 30 de septiembre en la que Diosdado Cabello llamó «la Sayona» a María Corina Machado, el programa apuntó contra Un Mundo Sin Mordaza y su fundador, Rodrigo Diamanti, recién regresado del exilio. La organización responde con un dato: contó 176 casos de estigmatización en 84 emisiones. La ley se reforma; el atril sigue al aire.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Un Mundo Sin Mordaza rechazó los señalamientos que recibió en Con el Mazo Dando y denunció un patrón de estigmatización. |
|---|---|
| Quién | La organización Un Mundo Sin Mordaza y su presidente y fundador, Rodrigo Diamanti; el programa de Diosdado Cabello en VTV. |
| Cuándo | Emisión del 30 de septiembre de 2026; comunicado del 1 de octubre. |
| Dónde | Venezolana de Televisión (VTV), Caracas. |
| Por qué | Cabello, citando a un informante anónimo, la llamó «brazo operativo de Vente Venezuela» y le atribuyó una protesta en Plaza Venezuela. |
| Cómo | Con un comunicado que incluye cifras de su investigación sobre represión transnacional. |
Un Mundo Sin Mordaza rechazó el 1 de octubre de 2026 los señalamientos que recibió la noche anterior en Con el Mazo Dando, el programa de Diosdado Cabello en Venezolana de Televisión. Según su comunicado, el programa intentó desacreditar su trabajo de defensa de los derechos humanos y vincular a la organización y a su presidente y fundador, Rodrigo Diamanti, con supuestos planes de «violencia», «agitación política» y desestabilización.
En el segmento, Cabello atribuyó a la organización la convocatoria de una protesta reciente en Plaza Venezuela, en Caracas. Citando a «Chichón de Piso», un informante anónimo del programa, dijo que Un Mundo Sin Mordaza «funciona como un brazo operativo de Vente Venezuela», que «financia varios medios, plataformas digitales» y que «es utilizada para canalizar recursos destinados a movilización y agitación política». Sobre Diamanti, sin nombrarlo, dijo que «regresó al país hace unos días» y que «habría sido un colaborador muy cercano de Juanito Alimaña». Y añadió que la protesta «no logró reunir ni a 100 personas».
La organización advirtió que los señalamientos le preocupan especialmente porque llegan después del reciente regreso de Diamanti a Venezuela, tras más de una década de exilio.
Contexto: 326 casos fuera de Venezuela
Un Mundo Sin Mordaza tiene 17 años de trabajo en derechos humanos y libertad de expresión. En febrero de 2026 publicó un informe sobre represión transnacional: la que el Estado venezolano ejerce contra quienes protestan, denuncian o hacen política desde el exterior. Documentó 326 casos verificados en fuentes abiertas entre 2024 y 2025.
La forma más frecuente fue la estigmatización y la propaganda, con 176 casos, el 54 % del total. Según el comunicado de la organización, ese registro sale del análisis de 84 emisiones de Con el Mazo Dando entre abril de 2024 y diciembre de 2025. Le siguen la represión consular y administrativa, con 112 casos: el uso de pasaportes, registros y trámites consulares como mecanismo de control. Y la represión penal fuera del país, con 23. El informe advierte que las cifras son un mínimo, porque el miedo a represalias, también migratorias o familiares, frena las denuncias.
La organización recuerda además que, en septiembre de 2026, la Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela advirtió que, aunque bajaron algunas de las formas más graves de represión, las estructuras que permitieron las violaciones de derechos humanos siguen fundamentalmente intactas.
Análisis: la misma noche, dos blancos
La emisión del 30 de septiembre ya era noticia por otra razón. En ella, Cabello llamó «la Sayona» a María Corina Machado mientras decía que nadie le impide volver al país. Que la misma noche apuntara también contra una organización de derechos humanos, y que lo hiciera con un informante anónimo como única fuente, muestra que no se trató de una frase suelta, sino de un formato.
El segmento fue más allá de la organización. Cabello dijo, otra vez según «Chichón de Piso», que «el extremismo venezolano está en fase de ejecución de un plan para promover focos de violencia», usando «las legítimas demandas sociales como combustible». Y sobre los cierres de vías por los apagones advirtió: «Tengan cuidado con lo que hacen, señores». Contó que vio a camioneros encender sus gandolas frente a dos trancas, y que «se van a pedir que intervengan los cuerpos de seguridad». Es decir: reconoce el derecho a protestar, pero describe las protestas por la luz como un plan, y a quienes las hacen, como un riesgo.
El momento lo hace más visible. Ese mismo día, la Asamblea Nacional estudiaba la reforma de la ley contra el odio por su «uso abusivo», según la propia presidenta encargada, y un tribunal absolvía a dos periodistas acusados de incitación al odio. La reforma discute penas y delitos. Lo que no discute es el uso de los medios del Estado para señalar a ciudadanos con nombre y apellido, que es lo que la organización denuncia.
Un Mundo Sin Mordaza lo resume así: la represión no se mide solo en detenciones; también en la vigilancia, las amenazas, la estigmatización pública, la censura y la autocensura. «La defensa de los derechos humanos es nuestro deber, tanto en Venezuela como en cualquier parte del mundo», dijo Diamanti.
Criterio: tres pruebas
- La reforma. Si el texto que redacta la comisión incluye límites al uso de medios y plataformas del Estado para señalar a personas, o solo cambia penas.
- La seguridad de Diamanti. Si después de los señalamientos hay alguna acción judicial o policial en su contra.
- La mesa de Caracas. Si el tercer ciclo, a mediados de octubre, incluye garantías para defensores de derechos humanos y periodistas. Esos compromisos se siguen en Verificable.
Fuentes principales: Un Mundo Sin Mordaza, comunicado del 1 de octubre de 2026; Un Mundo Sin Mordaza, «Informe sobre la expansión del aparato represivo venezolano: vulneraciones a libertades y derechos fundamentales de la disidencia venezolana en la diáspora (2024–2025)», febrero de 2026; Con el Mazo Dando (VTV), emisión del 30 de septiembre de 2026 (transcripción del segmento); Un Mundo Sin Mordaza, investigación sobre represión transnacional (84 emisiones, abril de 2024 a diciembre de 2025); Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, septiembre de 2026 (vía Miami Herald, 16 de septiembre de 2026); EFE (vía Infobae), 1 de octubre de 2026 (emisión de Con el Mazo Dando).
-
Entrevistas4 meses agoZair Mundaray: «Enfrenté al poder con ciencia»
-
Política3 meses agoDelcy Rodríguez enfrenta a la prensa internacional: la rueda de prensa que no cerró la brecha
-
Política4 meses agoEl economista, los bonos y Citgo
-
Política3 meses agoEl semáforo de las estructuras: qué significa cada color tras el terremoto
-
Política5 meses agoRoberto Smith Perera: «La reconstrucción no puede esperar a la elección»
-
Especiales4 meses agoMedia vuelta… mar.
-
Inciso1 mes agoMárquez sabe qué pasó el 28 de julio
-
Inciso5 meses agoLa paciencia de Washington
