Economía
El mismo día: Repsol cuantifica en Madrid, Citgo factura en Houston
El 14 de mayo, dos hitos petroleros venezolanos en el mismo día. Repsol cuantificó +10% de gas en Madrid. Citgo reportó $157 millones de ganancia en Houston procesando por primera vez crudo venezolano desde 2019. El círculo Caracas-España-Houston, cerrado.
Este jueves 14 de mayo de 2026, dos hitos petroleros venezolanos ocurrieron el mismo día en dos ciudades. En Madrid, el CEO de Repsol Josu Jon Imaz cuantificó por primera vez en la Junta de Accionistas el aumento de gas en Venezuela: +10%, de 580 a 640 millones de pies cúbicos diarios. En Houston, Citgo Petroleum reportó $157 millones de ganancia en el primer trimestre —contra una pérdida de $82 millones el año anterior— procesando por primera vez crudo venezolano desde 2019. El círculo Caracas-España-Houston quedó cerrado. —
Este jueves 14 de mayo de 2026 —el día anterior a la publicación de esta edición de INCÍSOS— ocurrieron en dos ciudades distintas, en dos husos horarios distintos, dos anuncios petroleros venezolanos que merecen leerse juntos. En Madrid, en la Junta General de Accionistas de Repsol, el CEO Josu Jon Imaz cuantificó por primera vez en cifras concretas el aumento de la producción de gas natural en Venezuela: +10%, de 580 millones de pies cúbicos diarios a 640 millones. La cobertura fue reportada por Reuters Venezuela. En Houston, Citgo Petroleum —la refinería estadounidense propiedad de Venezuela a través de PDVSA— reportó ganancia de 157 millones de dólares en el primer trimestre, contra una pérdida de 82 millones de dólares en el mismo período del año anterior. La cobertura fue reportada por Reuters con firma de Marianna Parraga.
Dos hitos. El mismo día. El círculo Caracas-España-Houston, cerrado.
Madrid: Repsol pone número al gas
La cuantificación del CEO de Repsol marca un cambio cualitativo en el lenguaje público de la compañía sobre Venezuela. Hasta marzo, Repsol hablaba de «aumentar» y «triplicar» sin números específicos. En el acuerdo del 13 de marzo —cuando Delcy Rodríguez firmó con la nueva ministra de Hidrocarburos Paula Henao y el presidente de PDVSA Héctor Obregón el acuerdo de Cardón IV—, la cifra que apareció fue solo la producción actual: 580 millones de pies cúbicos. El compromiso de incremento quedó abierto.
El 14 de mayo, en una Junta de Accionistas —el foro donde una empresa cotizada no puede hacer anuncios especulativos sin consecuencias regulatorias—, Imaz puso el número: +10%, hasta 640 millones de pies cúbicos diarios. La cifra es operativamente vinculante. Tiene fecha, foro, fuente y métrica verificable.
Houston: Citgo factura $157 millones
El reporte de Citgo del mismo día contiene tres datos centrales. Primero, ganancia de 157 millones de dólares en Q1, contra pérdida de 82 millones de dólares en el mismo trimestre de 2025. Segundo, capacidad de procesamiento total de 851.000 barriles diarios con récord en procesamiento de crudo de 819.000 barriles diarios, y utilización del 99% en sus tres refinerías. Tercero, y este es el dato político: Citgo procesó por primera vez crudo venezolano desde 2019.
Eso último es el hito. Durante seis años, la refinería estadounidense que Venezuela posee a través de PDVSA operó sin recibir un solo barril del crudo venezolano. La razón fue regulatoria: las sanciones estadounidenses contra el régimen de Maduro prohibieron el flujo. Las refinerías de Citgo en Lake Charles, Corpus Christi y Lemont procesaron crudo de otros orígenes —principalmente del Golfo de México y Canadá—. El 14 de mayo de 2026, Citgo reportó oficialmente la reanudación del flujo.
El CEO de Citgo, Carlos Jorda, declaró que la fiabilidad operativa se mantuvo sólida durante el trimestre y la captura de margen mejoró respecto al trimestre anterior. La compañía proyecta para todo el año 2026 un EBITDA de entre 3.200 y 3.600 millones de dólares, y un balance de caja de hasta 3.900 millones a fin de año.
El círculo cerrado
Los dos anuncios, leídos juntos, completan un cuadro estructural. El flujo del petróleo venezolano durante mayo de 2026 ya no es proyección ni promesa ni acuerdo firmado pendiente de ejecución. Es operación corriente con cifras trimestrales.
– Caracas → Madrid: Repsol opera Cardón IV con aumento del 10% de gas, primer petrolero llegó a España el 12 de mayo, cobro en especie por gas funcionando. – Caracas → Houston: Citgo procesa crudo venezolano por primera vez en seis años, reporta ganancia trimestral récord, proyecta EBITDA multimillonario. – Caracas → Nueva York: la cuenta auditada por KPMG —que Marco Rubio confirmó este mismo martes 12 de mayo en Fox News— recibe los ingresos petroleros y financia salarios de funcionarios venezolanos.
Tres rutas operando simultáneamente. Tres ciudades estadounidenses involucradas operativamente —Nueva York, Houston y, vía cooperación regulatoria, Washington—. Una arquitectura financiera blindada por la Orden Ejecutiva 14373 del 9 de enero. El círculo cerrado.
La paradoja Citgo
El reporte de Citgo del 14 de mayo contiene una paradoja que merece atención. La refinería que reporta 157 millones de ganancia procesando crudo venezolano está bajo subasta judicial ordenada por una corte de Delaware, con el objetivo de pagar miles de millones de dólares a acreedores venezolanos —empresas con sentencias firmes contra Venezuela por expropiaciones, incumplimientos contractuales y deuda no honrada—. La subasta avanza paralelamente a la mejora operativa.
Aquí entra la Orden Ejecutiva 14373 firmada por el presidente Donald Trump el 9 de enero de 2026: Safeguarding Venezuelan Oil Revenue for the Good of the American and Venezuelan People. La orden blinda los fondos del petróleo venezolano —incluyendo los flujos que Citgo procesa y los que Repsol exporta— frente a embargos, sentencias y reclamaciones de acreedores históricos. Mientras la subasta judicial avanza por un lado, los ingresos operativos quedan protegidos por el otro. La tensión es estructural.
Lo que el reporte de Citgo del 14 de mayo confirma es que el modelo está produciendo flujo de caja sostenido bajo ese blindaje. La proyección de EBITDA de 3.200 a 3.600 millones para 2026 implica capacidad operativa estable durante todo el año.
La asimetría del calendario
El cronograma petrolero tiene fechas. La Junta de Accionistas de Repsol fue el 14 de mayo. El reporte trimestral de Citgo fue el 14 de mayo. La llegada del primer petrolero a España fue el 12 de mayo. El acuerdo Cardón IV fue el 13 de marzo. La Orden Ejecutiva fue el 9 de enero. Cada hito tiene día específico, foro identificable, métrica verificable.
El cronograma electoral venezolano no tiene fechas. La presidenta encargada Delcy Rodríguez, ante el corresponsal del New York Times Tyler Pager el 1 de mayo en Caracas, respondió «no sé, algún día» cuando le preguntaron cuándo serían las elecciones. Al cierre de esta edición son 132 días sin pronunciamiento del Consejo Nacional Electoral sobre cronograma.
La asimetría no es accidente. Es estructura.
El indicador a vigilar
Tres datos definirán cómo evoluciona el cuadro durante el segundo semestre. Primero, si Repsol cumple efectivamente con el aumento del 10% en gas antes de fin de año, lo que validaría el cronograma operativo. Segundo, si Citgo sostiene los flujos de crudo venezolano durante Q2 y Q3 y confirma la proyección de EBITDA. Tercero, si el Consejo Nacional Electoral en Caracas emite algún pronunciamiento sobre cronograma electoral antes de que termine el segundo trimestre.
Hasta entonces, el petróleo factura. La transición, no.
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Alfredo Yánez
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Pekín consolida su dominio sobre tierras raras como ficha de negociación
** La carta china sobre tierras raras funcionó. EE.UU. consigue oxígeno temporal. Para América Latina, una oportunidad sin explotar.
China controla aproximadamente 85% del procesamiento mundial de tierras raras y más del 90% de la producción de imanes. EE.UU. no separa tierras raras pesadas en su territorio. La cumbre Trump–Xi en Pekín, cerrada el viernes 15 de mayo, no anunció acuerdo firmado pero sí ratificó el reflujo de las restricciones chinas a la exportación. La carta de Pekín funcionó. Para América Latina, hay oportunidad sin explotar. —
Lo que tiene China y lo que no tiene Estados Unidos
China controla, según análisis del Foreign Policy del 12 de mayo de 2026, cerca del 85% del procesamiento mundial de tierras raras y más del 90% de la producción de imanes. Su dominio sobre la separación de tierras raras pesadas es prácticamente total. Estados Unidos no realiza separación de pesadas en su territorio. Ningún país de Occidente la realiza a escala industrial competitiva. Esa es la base material de la ficha negociadora de Pekín.
Las tierras raras son grupo de 17 elementos químicos esenciales para tecnologías contemporáneas: imanes de neodimio en turbinas y vehículos eléctricos, lantano en cámaras y lentes, europio en pantallas, disprosio en motores de alta temperatura, terbio en sensores. Cada chip avanzado, cada caza F-35, cada parque eólico, cada vehículo eléctrico depende, en cantidad pequeña pero esencial, de estos elementos.
La jugada del año pasado
Cuando Trump desplegó sus aranceles a las exportaciones chinas en abril de 2025, dentro de su «Día de la Liberación», Pekín respondió con restricciones inmediatas a las exportaciones de tierras raras. Esa respuesta tuvo dos efectos. Primero, presionó al sector industrial estadounidense, especialmente automotor y de defensa. Segundo, abrió ronda de negociaciones que terminó en la tregua arancelaria de Busan, en octubre de 2025, donde ambos países suspendieron temporalmente las medidas más punitivas.
La cumbre de Pekín del 14 y 15 de mayo de 2026 fue, en lo sustantivo, la ratificación informal de esa tregua y la base para extenderla. Según el balance publicado por CNBC el viernes 15, las restricciones chinas a la exportación de tierras raras se redujeron significativamente. No hubo documento firmado. Hubo gestos operativos y un marco verbal de «estabilidad estratégica» a tres años.
Japón como caso de aprendizaje
La pregunta estratégica es si EE.UU. puede reducir su dependencia. Japón intentó exactamente eso desde 2010, cuando China cortó temporalmente sus exportaciones de tierras raras durante una disputa territorial. Tokio inició proceso de diversificación. Quince años después, sigue siendo el mayor importador mundial de tierras raras y, según análisis del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales, China todavía representaba más del 60% de sus importaciones a 2024.
«Japón es de cierta manera una historia cautelar», dijo Gracelin Baskaran, analista citada por Foreign Policy. La frase resume el problema: reducir dependencia de tierras raras es proyecto de décadas, no de administraciones. Incluso con financiamiento estratégico, alianzas internacionales y compromisos de compra, romper la dependencia es lento.
América Latina sobre el mapa
Para América Latina, las tierras raras representan oportunidad sin explotar. Brasil tiene la segunda reserva mundial, estimada en 21 millones de toneladas según el Servicio Geológico de Estados Unidos. Bolivia cuenta con depósitos menos cuantificados pero con potencial estratégico, especialmente vinculados a su industria del litio. México tiene operaciones mineras incipientes y reservas no estimadas con precisión. Argentina y Chile, aunque menos prominentes en tierras raras, son centrales en litio, mineral complementario en la cadena de suministro de tecnologías limpias.
El problema no es la presencia geológica. Es la falta de capacidad de procesamiento. Las minas pueden estar en cualquier lugar del mundo. Las plantas que convierten el mineral en óxidos, metales puros e imanes están concentradas en China. Para que Brasil o Bolivia se conviertan en proveedores alternativos reales, no basta extraer: hay que separar, refinar y manufacturar. Esa cadena requiere inversión de capital intensivo, transferencia tecnológica y compromisos de compra de largo plazo.
La sombra que cae sobre Venezuela
Venezuela también tiene reservas de tierras raras en la región del Arco Minero del Orinoco, pero su explotación ha estado vinculada históricamente a minería ilegal, daño ambiental documentado y opacidad operativa. Transparencia Venezuela, en su denuncia del jueves 14 de mayo sobre la apertura económica, advirtió que las alianzas estratégicas en minería terminaron «en manos de compañeros de estudio o familiares del alto gobierno». La cita es de Mercedes de Freitas. La continuidad de esa lógica en el rodrigato es lo que define si Venezuela puede o no aspirar a ser proveedor formal en cadenas internacionales certificadas.
Qué significa para el hispano en EE.UU.
Para empresarios hispanos en Estados Unidos con vínculos a Brasil, México, Bolivia o Argentina, las tierras raras representan campo de oportunidad emergente. Las inversiones estadounidenses en cadenas de suministro alternativas a China incluyen subsidios federales bajo distintos programas, alianzas público-privadas y compromisos de compra del Departamento de Defensa. Empresas de procesamiento secundario, logística minera, servicios de certificación ambiental y consultoría regulatoria son los nichos con mayor potencial.
La advertencia es la misma que para cualquier sector vinculado a minerales críticos: la política puede cambiar rápido. Una desescalada total entre Washington y Pekín devolvería ventaja competitiva a los proveedores chinos. Una escalada renovada multiplicaría el interés en alternativas. La incertidumbre es estructural y dura años, no meses.
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Fuentes principales
- Foreign Policy, «Trump-Xi Summit: China’s Rare-Earth Trade Leverage Looms Over Talks», 12 de mayo de 2026.
- CNBC, balance de la cumbre Trump–Xi en Pekín, 15 de mayo de 2026.
- Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales (CSIS), análisis de cadena de suministro de minerales críticos, 2026.
- Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), estimaciones de reservas mundiales de tierras raras, 2025.
- Transparencia Venezuela, declaraciones de Mercedes de Freitas en el foro del 14 de mayo de 2026.
Economía
La inflación estadounidense complica el mandato de Warsh antes de empezar
** El nuevo presidente de la Reserva Federal Kevin Warsh asume con la inflación más alta desde mayo de 2023 y sin margen para bajar tasas.
La inflación estadounidense subió 3,8% anual en abril de 2026, el nivel más alto desde mayo de 2023, según el Bureau of Labor Statistics. La gasolina escaló 28,4% interanual. Las tarifas aéreas, 20,7%. La carne de res, 14,8%. El recién confirmado presidente de la Reserva Federal, Kevin Warsh, asume el cargo el viernes 15 de mayo con una promesa política de bajar tasas y datos macroeconómicos que la hacen muy difícil. —
Lo que dicen los datos
El Bureau of Labor Statistics publicó el martes 12 de mayo los datos del Índice de Precios al Consumidor de abril. La inflación anual llegó a 3,8%, el nivel más alto desde mayo de 2023. La mensual fue de 0,6%, en línea con previsiones de Wall Street. El núcleo subyacente, que excluye alimentos y energía y que la Fed considera mejor indicador de tendencia, subió 2,8% anual y 0,4% mensual. La cifra mensual del subyacente es la más alta desde enero de 2025.
Tres componentes explican la mayor parte del salto. El primero es energía: subió 17,9% interanual, la mayor alza desde septiembre de 2022. La gasolina, principal componente, escaló 28,4% año contra año. El aceite combustible, 54,3%. El segundo componente es alimentos: subió 3,2% anual. La carne de res lideró con 14,8%. El tercer componente es servicios: alquileres subieron 0,6% en abril después de meses de moderación.
Más allá de los titulares, las tarifas aéreas subieron 2,8% en abril y 20,7% en doce meses. Vestimenta, sensible a aranceles, subió 0,6%. Bienes para el hogar, 0,7%. Salarios reales por hora trabajada cayeron 0,5% en el mes y 0,3% en doce meses, ajustados por inflación. El consumidor está perdiendo poder adquisitivo.
Lo que dijeron los analistas
Chris Zaccarelli, director de inversiones de Northlight Asset Management, citado por CNBC: «Dado que la inflación se mueve en dirección equivocada y el mercado laboral se mantiene firme, es muy improbable que la Fed pueda bajar las tasas en el corto plazo, y es posible que empecemos a descontar aumentos para el próximo año».
Stephen Kates, analista financiero de Bankrate, dijo: «La Reserva Federal, próximamente bajo Kevin Warsh, está en una posición muy difícil porque no puede ignorar una tasa de inflación anual escalando de nuevo hacia el 4%». Su lectura sobre el plazo de normalización: si la guerra con Irán encuentra resolución pronto, dos meses para que los precios empiecen a normalizarse. Si la guerra continúa, entre seis y nueve meses.
Mark Zandi, economista jefe de Moody’s, sintetizó la dimensión social: «Para la mayoría de las familias, lo que importa son el precio del galón de gasolina sin plomo y el de la libra de carne de res, y ambos están bastante altos».
Lo que esperan los mercados
Antes del informe, los traders esperaban al menos un recorte de tasas en 2026. Después del informe, según CME Group FedWatch, los operadores no esperan recortes durante el año. Treinta por ciento de los traders apuesta incluso por aumento de tasas antes del cierre del año. La curva de expectativas se invirtió en cuestión de días.
La primera reunión del Comité Federal de Mercado Abierto bajo presidencia de Warsh está prevista para junio. Lo que diga entonces el nuevo presidente, tanto en la decisión como en el comunicado posterior, definirá el horizonte de tasas para el resto del año.
El componente geopolítico
La inflación de abril es, en buena medida, inflación importada. La guerra con Irán, en curso desde febrero, ha elevado el precio del barril por encima de 100 dólares. El bloqueo del estrecho de Ormuz mantiene la presión. Gasolina, fuel oil, transporte aéreo, logística terrestre: todo se encarece. El componente energético explicó más del 40% del aumento mensual del IPC en abril.
Que la administración Trump no haya logrado desescalar el conflicto en Irán durante la cumbre de Pekín del 14 y 15 de mayo es señal relevante. China no se comprometió públicamente a mediar. Sin mediación, los precios energéticos quedan expuestos a continuidad del conflicto. La Reserva Federal puede ajustar tasas, pero no puede bajar el precio del petróleo por decreto.
Qué significa para el hispano en EE.UU.
Para la comunidad hispana en Estados Unidos, los datos se traducen en cuatro variables prácticas. Primera, el costo del galón en la estación de servicio. 4,50 dólares promedio nacional. En regiones como California puede superar 5 dólares. Segunda, el costo de la carne y los alimentos. Familias con presupuesto ajustado están reduciendo consumo de proteína animal o cambiando a opciones más económicas. Tercera, el costo de viajar. Quien planea trasladarse para reunión familiar o turismo enfrenta tarifas aéreas 20% más caras que hace un año. Cuarta, la hipoteca. Sin recortes de tasas, las hipotecas a 30 años seguirán en niveles altos durante meses.
Y un quinto efecto indirecto: las remesas. Tasas más altas en Estados Unidos fortalecen el dólar frente a monedas latinoamericanas. Eso amplifica el poder de compra de las remesas en el país de destino. Es una compensación parcial al deterioro del poder adquisitivo del remitente en EE.UU.
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Fuentes principales
- Bureau of Labor Statistics, Consumer Price Index Summary, abril de 2026, publicado el 12 de mayo de 2026.
- CNBC, «CPI inflation April 2026: Prices rose 3.8% annually», 12 de mayo de 2026.
- CNBC, «Here’s the inflation breakdown for April 2026 — in one chart», 12 de mayo de 2026.
- Kiplinger, análisis del informe CPI de abril, mayo de 2026.
- Trading Economics, datos comparativos de inflación EE.UU., 12 de mayo de 2026.
- AAA, promedio nacional de precios de gasolina, mayo de 2026.
Economía
La deuda externa venezolana real sigue siendo un punto ciego
** El monto real de la deuda externa venezolana no se conoce con certeza. La estimación de Transparencia Venezuela supera 170.000 millones.
Transparencia Venezuela estima que la deuda externa venezolana supera los 170.360 millones de dólares en lo que va de 2026. La cifra es referencial. No existe información oficial detallada sobre los compromisos financieros del país, los pagos realizados, los intereses acumulados ni los montos reducidos por ingresos petroleros. «Los venezolanos van prácticamente a ciegas», dijo la organización. —
El número que nadie confirma
Transparencia Venezuela publicó en marzo de 2026 una estimación de la deuda externa venezolana que supera los 170.360 millones de dólares. La cifra es referencial. Podría ser mayor. «Los venezolanos van prácticamente a ciegas en este tema», dijo la organización al señalar la ausencia de datos oficiales sobre los compromisos financieros del país.
El monto resulta de combinar deudas reconocidas, deudas estimadas con socios de empresas mixtas y obligaciones acumuladas por intereses no pagados. Una parte se conoce públicamente. La mayor parte no.
Quién le presta a Venezuela
El análisis de Transparencia Venezuela ofrece desglose parcial. Para el cierre de 2024, la deuda con socios de empresas mixtas de PDVSA incluía aproximadamente 2.525 millones de dólares con Chevron, 1.286 millones con la italiana Eni, 1.245 millones con la española Repsol, 848 millones con la rusa Rosneft, y 828 millones vinculados a otros socios menores. Esa es solo la deuda comercial con operadoras petroleras. Falta sumar acreedores institucionales como el Banco Mundial, el FMI, bancos chinos, fondos soberanos y tenedores privados de bonos.
La deuda con bonos soberanos y bonos de PDVSA representa la mayor incógnita. Decenas de miles de millones de dólares emitidos en distintas series desde los años noventa han acumulado intereses durante años de impago. Algunos bonos están en litigio. Otros están en cuentas de fondos buitre que esperan momento favorable para reclamar.
Lo que ya pasó este año
El rodrigato dio dos señales operativas. La primera, en enero, fue restablecer relaciones con el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. Ambas instituciones habían suspendido evaluaciones formales del país durante años. La segunda, el jueves 14 de mayo, fue retomar relaciones del Banco Central de Venezuela con el Banco de España después de un paréntesis de ocho años. Son pasos administrativos. Son también condiciones previas para cualquier negociación de deuda en serie.
Lo que aún no se anuncia es un cronograma de auditoría. Sin auditoría pública y verificable, ningún acreedor serio entrará en restructuración. Y sin restructuración, el país sigue en cesación parcial de pagos, lo que limita el acceso a crédito internacional fresco para reconstrucción.
Lo que la opacidad esconde
Transparencia Venezuela advirtió que el secretismo no es accidental. La Ley Antibloqueo, vigente desde 2020 con cláusulas de confidencialidad sobre operaciones financieras del Estado, sigue formalmente activa. El régimen ajustó el marco normativo en 2026 «sin que se cumplan estándares de competitividad, verificación del origen de los fondos de los potenciales compradores, transparencia sobre las condiciones y criterios de decisión de la venta de activos, rendición de cuentas de los ingresos obtenidos y su destino», según el informe de la ONG.
Eso significa que los flujos asociados a la deuda (qué se paga, a quién, con qué condiciones, contra qué garantías) operan fuera del control público. Es el mismo patrón que la organización denunció el jueves 14 de mayo respecto a la apertura económica general.
La tarea de un eventual gobierno legítimo
Si Venezuela transita hacia un escenario electoral y de gobierno legítimo en los próximos años, la primera tarea operativa de cualquier nueva administración será auditar la deuda. Lo dijo Transparencia Venezuela con frase directa: «Una de las tareas más complejas de un eventual nuevo gobierno legítimo será auditar y renegociar la deuda externa, proceso que deberá equilibrar el pago a acreedores con la atención de la crisis humanitaria interna y la necesidad de impulsar el desarrollo económico».
Es ecuación con tres incógnitas que no pueden resolverse simultáneamente. Pagar a acreedores extranjeros mientras se atiende emergencia social mientras se financia reconstrucción es matemáticamente imposible sin nuevo capital de inversión, sin perdón parcial de deuda o sin reestructuración a largo plazo. Lo más probable es una combinación de las tres.
Qué significa para el hispano en EE.UU.
Para inversionistas, asesores financieros y empresarios hispanos en Estados Unidos, la deuda externa venezolana es variable que define cualquier proyección de negocio binacional. Hasta que la deuda no se aclare, no se restructure y no haya pacto con principales acreedores, el riesgo país venezolano se mantiene entre los más altos del mundo. Eso significa tasas de interés más elevadas para cualquier financiamiento, primas de seguro más caras, y dificultad para repatriar utilidades.
Para tenedores de bonos venezolanos que viven en EE.UU., individual o institucionalmente, la pregunta es estratégica: vender en mercado secundario al precio actual y asumir pérdida cierta, o esperar restructuración eventual con resultado incierto. Es decisión que muchos fondos están tomando en estos meses, sin información oficial que les permita calcular con precisión.
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Fuentes principales
- Transparencia Venezuela, informe sobre deuda externa, marzo de 2026.
- El Nacional, «Transparencia Venezuela: Deuda externa de Venezuela superaría los 170.000 millones de dólares», 6 de marzo de 2026.
- La Patilla, cobertura sobre apertura económica, 14 de mayo de 2026.
- Diario Las Américas, «El Estado venezolano posee más de 900 empresas, según Transparencia Venezuela», 14 de mayo de 2026.
- Transparencia Venezuela, página oficial: https://transparenciave.org
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