Política
María Corina Machado decretó regreso a casa desde Madrid
Decenas de miles de venezolanos llenaron la Puerta del Sol este 18 de abril. La líder llegó con un mandato preciso y lo dijo sin rodeos: primero elecciones, luego reconstrucción. El regreso, dijo, es en pocas semanas. La pregunta que nadie puede responder todavía es bajo qué condiciones.
| Qué | María Corina Machado convocó a decenas de miles de venezolanos en la Puerta del Sol de Madrid el 18 de abril, el acto más masivo de la diáspora venezolana en Europa hasta la fecha. Recibió la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid y la Llave de Oro del Ayuntamiento. Fijó su agenda política: primero elecciones libres, luego reorganización del país, y anunció su regreso a Venezuela en pocas semanas. |
| Quién | María Corina Machado, Premio Nobel de la Paz 2025. Los más de 600,000 venezolanos en España —tercer destino de la diáspora mundial. Isabel Díaz Ayuso (Comunidad de Madrid), José Luis Martínez-Almeida (alcalde de Madrid), Alberto Núñez Feijóo (PP), Santiago Abascal (Vox). Edmundo González, hospitalizado en Madrid y ausente del acto. Catalina Ramos, miembro del equipo de Machado, ocho meses presa en El Helicoide. |
| Cuándo | 18 de abril de 2026, 18:00 horas, Puerta del Sol, Madrid. El acto final de una gira europea de seis días que incluyó París (13 de abril, Macron), La Haya (15 de abril, Rob Jetten), Roma (16 de abril, Meloni) y Madrid (17–18 de abril). La primera gira de alto nivel diplomático de Machado desde que salió de Venezuela en diciembre de 2025 para recoger el Nobel en Oslo. |
| Dónde | Madrid, España. La Puerta del Sol —kilómetro cero de España— se convirtió en el kilómetro cero de la diáspora venezolana. Con 700,000 venezolanos en España y 9.1 millones en todo el mundo, el escenario fue elegido con precisión simbólica. |
| Por qué | Para los más de 8 millones de hispanos de origen venezolano en EE.UU. y para cualquier hispano que sigue la transición venezolana, el acto de Madrid no es solo un evento político europeo: es el indicador más claro de en qué fase está la oposición, cuándo puede haber elecciones, y qué significa el regreso de Machado para el futuro del país. Las respuestas que Machado dio en Madrid son las que definen la próxima etapa. |
Faltaban dos horas para que María Corina Machado apareciera en el balcón de la Real Casa de Correos y la Puerta del Sol ya era irreconocible. Las banderas tricolor de Venezuela tapizaban el kilómetro cero de España. Los cánticos —»libertad», «fuera Delcy», «elecciones»— rebotaban en las fachadas de los edificios históricos. El sol de abril en Madrid era inclemente: hubo desmayos entre el público. Nadie se movió.
Cuando Machado apareció, junto a Isabel Díaz Ayuso, el ruido se transformó en algo distinto. No fue un grito. Fue un llanto colectivo de personas que llevan años sin pisar su país, que construyeron una vida en otro continente y que ese sábado, en el centro de Madrid, sintieron —por primera vez en mucho tiempo— que el regreso no es un sueño sino una fecha.
«Hoy estamos iniciando el regreso a casa», dijo Machado desde ese balcón. Y luego, dirigiéndose a quienes permanecen en Venezuela: «Que se preparen, porque para allá vamos.»
La mañana antes del acto: lo que Machado dijo a los periodistas
El acto de la tarde en Sol fue el punto culminante, pero el mensaje político más preciso llegó horas antes, en una rueda de prensa en el Auditorio El Beatriz de Madrid que se extendió por más de una hora.
Machado fue directa sobre su hoja de ruta. La transición tiene dos fases y tienen que ir en ese orden. Primero: elecciones libres, con un Consejo Nacional Electoral reformado y creíble. Segundo: reorganización política y retorno de la diáspora para la reconstrucción del país. No al revés. La prioridad de la administración de Delcy Rodríguez —que ha dejado el tema electoral en segundo plano declarando que no es «perentorio»— es exactamente lo que Machado rechaza.
«La única garantía de estabilidad y paz en Venezuela son unas elecciones limpias y libres», dijo. Y añadió la pregunta que, según ella, permite identificar a quienes realmente apoyan la democracia: «Solo pregúntenles cuándo deben ser las elecciones.»
Fue en ese mismo contexto que Machado nombró a Pedro Sánchez y a José Luis Rodríguez Zapatero como parte de «quienes quieren mantener el statu quo actual» en Venezuela. Es una acusación pública y directa al gobierno del país que en ese momento la estaba recibiendo con honores institucionales. La tensión geopolítica que representa ese gesto es parte de lo que hace de esta visita algo más que un acto para la diáspora.
Machado también habló de Trump y de Rubio. Confirmó que mantiene «comunicación permanente con la administración Trump» y que Marco Rubio ha dejado «bien claro» que la fase final del plan estadounidense contempla «una transición a la democracia con elecciones libres». Lo que no está claro —y Machado lo admitió— es la fecha. «La sociedad clama por la definición de un calendario electoral», dijo.
El momento que rompió el guión
En medio de la rueda de prensa, con cámaras de decenas de medios apuntando a Machado, algo interrumpió el ritmo de las preguntas y respuestas. Machado miró entre el público presente en la sala, reconoció una cara y se detuvo en seco.
«Ay no, yo te tengo que dar un abrazo.»
Se bajó del estrado y caminó entre los periodistas hacia Catalina Ramos, miembro de su equipo político y su colaboradora cercana. Ramos había estado ocho meses detenida en El Helicoide, el centro de detención e interrogatorios del gobierno venezolano, antes de ser liberada. Era la primera vez que Machado la veía en persona desde entonces.
El abrazo duró varios segundos. Cuando Machado regresó al micrófono, tenía los ojos húmedos. «Te quiero muchísimo, Cati. Qué emoción verte aquí. Esto me ha pasado en estas horas —ver personas que tenía muchos años, muchos años sin poder abrazar, escuchar, tocar, besar. Y Cati pasó meses de prisión, de separación, de desaparición terrible, y por fin nos podemos ver hoy.»
Ese momento no estaba en el guión. Fue también la nota más honesta de toda la visita.
Los anfitriones: con quién se reunió y con quién no
La agenda institucional de Machado en España fue calculada con precisión. Se reunió con el líder del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, en la sede de Génova. Con el líder de Vox, Santiago Abascal, en la Fundación Disenso. Con la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, que le entregó la Medalla de Oro. Y con el alcalde José Luis Martínez-Almeida, que le entregó la Llave de Oro de la ciudad el viernes 17.
Feijóo fue más lejos de lo esperado: llamó a Machado «legítima presidenta» de Venezuela —no candidata, no líder opositora. Presidenta. Abascal fue igualmente directo: «Eres una referente internacional de la libertad.»
Lo que no ocurrió es igualmente relevante. Machado no se reunió con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. No solicitó audiencia con el rey Felipe VI. El Gobierno ofreció un encuentro con Sánchez o con el ministro de Exteriores, pero no recibió respuesta afirmativa. Machado explicó su lógica sin ambigüedad: «En determinados momentos convienen, y en otros no convienen, ciertas reuniones para tal objetivo. En este momento, esa reunión no está prevista.» Su argumento implícito: una foto con Sánchez podría perjudicar su relación con la administración Trump.
La ausencia más dolorosa no fue política. Edmundo González Urrutia, presidente electo de Venezuela y coprincipal de esta gira en términos protocolares, no pudo estar presente. Lleva días hospitalizado en Madrid —seguimiento de una intervención en la cadera del mes anterior— y esperó hasta el último momento con la esperanza de poder asistir. No pudo. Su hija Carolina González recogió en su nombre la Medalla Internacional de la Comunidad de Madrid, visiblemente emocionada.
Desde el hospital, González escribió en X: «Cada vez que nos reunimos así —a la venezolana— en Madrid, en Miami, en Santiago, en cualquier ciudad que nos ha prestado un pedazo de suelo, nos acercamos un poco más al día en que hagamos viaje de retorno. El que todos llevamos pendiente. El de volver a Venezuela.»
La gira: seis días, cuatro capitales, un solo mensaje
Madrid no fue el primer acto de esta semana. Fue el último. Y hay que verlo en contexto para entender su peso.
El 13 de abril, Macron recibió a Machado en el Palacio del Elíseo en París. Publicó las fotos en sus redes y habló de su «compromiso con la libertad» y de «la importancia de lograr en Venezuela una transición democrática, pacífica y respetuosa de la voluntad de su pueblo». También se reunió con Gérard Larcher, presidente del Senado francés.
El 15 de abril, Rob Jetten, primer ministro de Países Bajos, la recibió en el Ministerio de Asuntos Generales en La Haya. El 16 de abril, Giorgia Meloni en Roma. Cuatro primeros ministros o presidentes en seis días. En paralelo, antes de salir de Venezuela a finales de 2025, Machado ya había realizado actos masivos con la diáspora en Santiago de Chile y en Houston, Texas.
La estrategia es deliberada y tiene un nombre dentro de su equipo: «articulación internacional». No es turismo político ni fotobombing diplomático. Es la construcción de una red de aliados internacionales que legitimen —y eventualmente presionen— el proceso hacia elecciones en Venezuela. Carlos Blanco, exministro y asesor de Machado, lo dijo sin rodeos: «Los encuentros de María Corina como el de Madrid son el camino de regreso a Venezuela.»
El regreso: ¿cuándo y bajo qué condiciones?
Machado fue clara sobre su intención: regresa a Venezuela «en pocas semanas». Lo dijo en COPE, lo dijo en la rueda de prensa, lo dijo en Sol. «Mi regreso a Venezuela es una decisión tomada y se producirá en pocas semanas. No estoy fuera para quedarme, estoy fuera para completar una labor de articulación internacional que es indispensable para el paso final de nuestra libertad.»
Lo que no está claro —y es la pregunta que la diáspora venezolana en EE.UU. necesita hacerse— es bajo qué condiciones ocurrirá ese regreso. Machado tiene una inhabilitación política vigente en Venezuela. El gobierno de Delcy Rodríguez no ha levantado esa inhabilitación. No hay garantías públicas de su seguridad personal.
Su equipo, según confirmó el dirigente político Omar González, está evaluando las «condiciones de seguridad necesarias para garantizar el éxito de la gira hemisférica y el posterior retorno al país». Esa evaluación es la variable que nadie puede resolver desde fuera de Venezuela.
Lo que sí está definido es el orden de los objetivos: primero, elecciones. Solo con un proceso electoral limpio —con un CNE reformado, con Edmundo González reconocido como presidente electo, con presos políticos liberados— Machado considera que el regreso tiene sentido. El retorno sin elecciones sería, en su lectura, un gesto que legitima una transición sin democracia.
Lo que esto significa para la diáspora venezolana en EE.UU.
Para los más de 800,000 venezolanos en Estados Unidos —concentrados en Miami, Nueva York, Houston y ciudades del Midwest— el acto de Madrid tiene una lectura directa: la presión internacional existe, está creciendo y tiene nombre y apellido en cada capital europea que recibe a Machado.
Pero también tiene una advertencia. Delcy Rodríguez lleva 100 días en el poder y las señales sobre elecciones no son alentadoras. El presidente del Parlamento dijo que no es «perentorio» fijar una fecha. El FMI reconoció al gobierno el 16 de abril sin poner condiciones electorales explícitas. Washington mantiene comunicación simultánea con Machado y con Rodríguez.
La transición venezolana no es lineal. No tiene garantías. Y el acto de Madrid, por masivo y emocionante que haya sido, no resuelve ninguna de esas variables. Lo que sí hace —y es lo que le da su peso histórico— es demostrar que la diáspora venezolana es un actor político real, organizado y con capacidad de movilización en tres continentes. Eso no existía hace cinco años. Hoy sí existe.
«Venezuela será libre», dijo Machado desde el balcón de Sol. «Y yo estaré ahí cuando ocurra.»
La Puerta del Sol respondió con un rugido que duró minutos. Madrid, por unas horas, fue la capital de otra República.
Redacción Incisos · Madrid / Columbus, Ohio · 18–19 de abril de 2026
Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →
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Trump celebrará el mes hispano sin haberlo proclamado
Una recepción, un mensaje presidencial y unas elecciones en noviembre. Cómo celebra la Casa Blanca la herencia hispana y a qué hispano le habla.
POLÍTICA · ESTADOS UNIDOS · HEREDEROS
La Casa Blanca ofrecerá este miércoles una recepción por el Mes de la Herencia Hispana, a cinco semanas de las elecciones. La ley pide una proclamación anual; en septiembre, el presidente proclamó el Día de la Constitución, el de los prisioneros de guerra y el de las madres de caídos, pero para el mes hispano solo publicó un mensaje. El hispano que celebra es, sobre todo, el ciudadano.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | La Casa Blanca ofrecerá una recepción por el Mes de la Herencia Hispana. |
|---|---|
| Quién | Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, con líderes y empresarios hispanos invitados. |
| Cuándo | Miércoles 30 de septiembre de 2026, a cinco semanas de las elecciones del 3 de noviembre. |
| Dónde | La Casa Blanca, Washington. |
| Por qué | Es la vitrina del gobierno ante un electorado hispano que decidirá distritos competitivos. |
| Cómo | Con un mensaje centrado en logros económicos y en la política exterior hacia el hemisferio. |
Donald Trump ofrecerá el miércoles 30 de septiembre de 2026 una recepción en la Casa Blanca por el Mes de la Herencia Hispana, según informó Voz Media, que citó a un funcionario de la Casa Blanca. El encuentro reunirá a líderes, empresarios e invitados hispanos y, según esa misma fuente, destacará los logros económicos del gobierno y su agenda de política exterior en el hemisferio occidental.
En una declaración enviada a ese medio, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que los estadounidenses de origen hispano «han hecho contribuciones extraordinarias al tejido de nuestra nación».
Contexto: un mensaje, no una proclamación
La Ley Pública 100-402 pide al presidente que proclame cada año el Mes de la Herencia Hispana, del 15 de septiembre al 15 de octubre. En 2025, Trump lo hizo con una proclamación formal el 22 de septiembre, dedicada, en sus palabras, a los «ciudadanos hispanoamericanos».
Este año no hay proclamación. Hasta el 29 de septiembre, el registro de proclamaciones de la Casa Blanca incluía las de septiembre para el Día del Patriota, el Día Nacional de Reconocimiento de los Prisioneros de Guerra y Desaparecidos, el Día de la Constitución y la Ciudadanía y el Día de las Madres y Familias de la Estrella Dorada, además de una que restringe la entrada de ciertos trabajadores no inmigrantes. Para el mes hispano, lo publicado es un mensaje presidencial, fechado el 17 de septiembre, en la sección de comunicados.
El mensaje de 2026 honra a los hispanos que sirven en las Fuerzas Armadas, en la policía, en la salud, en el clero y en el gobierno, y dedica un párrafo a la ley de recortes de impuestos del gobierno: sin impuestos sobre propinas ni horas extra, y las nuevas cuentas de inversión para niños. Habla de lo que el país puede ofrecer a «cada ciudadano».
Análisis: a qué hispano le habla la Casa Blanca
La celebración llega en una semana cargada para esa comunidad. El domingo 27, el Departamento de Seguridad Nacional anunció una operación en ciudades santuario. Y el 3 de noviembre, el voto hispano pesará en distritos competitivos de las elecciones de medio mandato. La Oficina del Censo cuenta a los hispanos como el 21% de la población del país.
En ese marco, la recepción cumple dos funciones a la vez: celebrar y hacer campaña. Y el retrato que ofrece es coherente con el de la proclamación de 2025 y el mensaje de 2026: el hispano ciudadano, uniformado, trabajador y de fe. Ese hispano existe y merece el reconocimiento. Pero no es todo el que vive en el país.
Que la política exterior esté en el centro de la agenda tampoco es casual. Para una parte del electorado hispano, sobre todo cubano y venezolano, la política hacia Venezuela y Cuba es un tema de voto. Rubio, que el lunes 28 dijo en Fox News que Washington trabaja con la Asamblea Nacional de 2015 para preparar elecciones en Venezuela, será una de las voces del encuentro.
Criterio: qué escuchar el miércoles
1. Si hay proclamación. Si la Casa Blanca aprovecha la recepción para formalizar el mes, como pide la ley, o si el mensaje del 17 de septiembre queda como el único documento. 2. Si se habla de inmigración. Si el discurso reconoce a los hispanos sin estatus o con estatus temporal, que también forman parte de esa herencia, o si la celebración se limita al ciudadano. 3. Qué se dice de Venezuela. Si Trump o Rubio mencionan elecciones, el regreso de María Corina Machado o la apertura petrolera ante un público hispano a cinco semanas de votar.
Esta nota acompaña el especial Herederos, que analiza durante 31 días qué se celebra cuando Estados Unidos habla de herencia hispana.
Fuentes principales: Voz Media, 29 de septiembre de 2026 (con declaración de Marco Rubio); Casa Blanca, mensaje presidencial del 17 de septiembre de 2026; Casa Blanca, proclamación del Mes Nacional de la Herencia Hispana, 22 de septiembre de 2025; Ley Pública 100-402; Casa Blanca, registro de proclamaciones, consultado el 29 de septiembre de 2026; Oficina del Censo de EE.UU., «Facts for Features», agosto de 2026; Departamento de Seguridad Nacional, 27 de septiembre de 2026; Departamento de Estado, entrevista de Rubio en Fox News, 28 de septiembre de 2026.
Política
Las excarcelaciones llegan con condiciones y otra muerte en custodia
Salen presos políticos, pero con medidas cautelares, presentaciones mensuales y sin documentos. Y una detenida que pidió la amnistía en abril murió esperando atención.
POLÍTICA · VENEZUELA · PRESOS POLÍTICOS
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos registró 24 nuevas salidas, pero advierte que casi nadie sale libre del todo: siguen las medidas cautelares, las presentaciones en Caracas y los documentos negados. En la misma semana murió Eleiner Sánchez en La Crisálida, tras días pidiendo atención médica. Había solicitado la amnistía en abril.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | CLIPPVE registró 24 excarcelaciones y denunció que persisten detenciones, restricciones y muertes en custodia. |
|---|---|
| Quién | El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela y las familias de los detenidos. |
| Cuándo | Comunicado del 29 de septiembre de 2026, tras la muerte de Eleiner Sánchez el domingo 27. |
| Dónde | La Crisálida (Los Teques), El Rodeo I, el Fuerte Guaicaipuro y Yare. |
| Por qué | Las salidas no equivalen a libertad plena y la atención médica sigue sin llegar a tiempo. |
| Cómo | Con medidas cautelares, presentaciones mensuales en Caracas y restricciones de documentos. |
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (CLIPPVE) publicó el martes 29 de septiembre de 2026 un comunicado de tres páginas con dos mensajes que conviven. El primero: registra 24 nuevas salidas de personas detenidas por razones políticas. El segundo: la mayoría de ellas no goza de libertad plena, y las condiciones en las cárceles no han cambiado.
Contexto: las cifras y la muerte
Las salidas llegan después del cierre del segundo ciclo de la mesa de Caracas, de la visita de Human Rights Watch al país tras 18 años de expulsión y de una reunión de familiares y expresos políticos con la delegación de la Asamblea Nacional de 2015. Foro Penal había confirmado 20 excarcelaciones en 48 horas el domingo 27. Cada organización lleva su propio conteo.
Ese mismo domingo murió Eleiner Sánchez, abogada y exdirectora del Centro Penitenciario 26 de Julio, en San Juan de los Morros, detenida desde el 6 de diciembre de 2024 tras la intervención de ese penal. Según su familia y organizaciones de derechos humanos, pasó varios días con fuertes dolores pidiendo ser trasladada a un centro asistencial. La llevaron de emergencia desde el Centro para Procesadas Femeninas La Crisálida al Hospital Victorino Santaella, en Los Teques, donde murió presuntamente por una obstrucción intestinal severa que requería cirugía urgente.
Llevaba 660 días presa y había solicitado la amnistía en abril. Es, según el comité, la segunda mujer que muere en La Crisálida en pocos meses, después de Fabiana Desirée Páez Fernández en junio, y el caso se suma a más de 28 presos políticos muertos bajo custodia en los últimos años.
Análisis: salir no es ser libre
El comunicado describe lo que las cifras de excarcelaciones no muestran. Quienes salen siguen bajo medidas cautelares y deben presentarse cada mes en Caracas aunque vivan en otra ciudad. Muchos tienen dificultades para obtener la cédula o el pasaporte, y algunos no consiguen empleo formal.
Adentro, el cuadro tampoco cambió: 34 presos políticos tienen patologías graves sin atención especializada; las visitas son de 15 minutos a través de un vidrio; El Rodeo I, el Fuerte Guaicaipuro y Yare siguen señalados como centros de tortura, y Human Rights Watch pidió el cierre del primero. Frente a El Rodeo I, las madres cumplen 263 días acampando.
A eso se suma lo que la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU describió como detenciones breves de manifestantes con fines de intimidación, una modalidad que el comité llama «puerta giratoria»: se libera por un lado y se detiene por otro.
Criterio: lo que medirá si el cambio es real
El caso de Eleiner Sánchez condensa la distancia entre los anuncios y los hechos: una ley de amnistía aprobada en febrero, una solicitud presentada en abril y una muerte en custodia en septiembre, sin respuesta intermedia conocida. Tres pruebas dirán si algo cambia:
1. Una investigación independiente de su muerte, con acceso de la familia al informe forense y responsables identificados por el retraso en su atención, como exige el comité. 2. Libertad plena para los excarcelados, es decir, el fin de las presentaciones mensuales y de las trabas para obtener documentos. 3. La respuesta a las solicitudes de amnistía pendientes. Si una solicitud de abril no se resolvió en cinco meses, cuántas más esperan igual.
Fuentes principales: Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (CLIPPVE), comunicado del 29 de septiembre de 2026; Foro Penal, 27 de septiembre de 2026; Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, septiembre de 2026; Human Rights Watch.
Política
La comisión del nuevo TSJ repite al presidente de la anterior
Quiénes integran la comisión que elegirá a los 12 representantes de la sociedad civil en el Comité de Postulaciones Judiciales, y por qué su composición importa.
POLÍTICA · VENEZUELA · TSJ
La Asamblea Nacional designó por unanimidad la comisión preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales: ocho diputados del PSUV y tres de la oposición parlamentaria. La preside Giuseppe Alessandrello, que ya presidió el proceso de mayo. El acuerdo de la mesa prometió renovar el comité; la primera pieza de la renovación empieza con el mismo nombre.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | La Asamblea Nacional designó la comisión preliminar que armará el Comité de Postulaciones Judiciales. |
|---|---|
| Quién | Once diputados: ocho del PSUV y tres de la oposición parlamentaria, presididos por Giuseppe Alessandrello. |
| Cuándo | Sesión ordinaria del martes 29 de septiembre de 2026, por unanimidad. |
| Dónde | Asamblea Nacional, Caracas. |
| Por qué | Esta comisión elige a los 12 representantes de la sociedad civil que se sumarán a los 11 diputados. |
| Cómo | Con convocatoria pública, preselección y designación final por dos tercios de la Asamblea. |
El martes 29 de septiembre de 2026, la Asamblea Nacional designó por unanimidad la comisión preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales, el primer paso legal para renovar el Tribunal Supremo de Justicia. Es el cumplimiento de lo que las dos delegaciones de la mesa de Caracas acordaron el 25 de septiembre.
Quiénes son
Por el PSUV: Giuseppe Alessandrello, que la preside; Gloria Castillo, presidenta de la comisión de Seguridad y Defensa; José Óscar Villarroel; María Gabriela Vega, primera vicepresidenta de la comisión de Política Interior; Fernando Bastidas; Carlos Mogollón; Jonathan García y Liliana González.
Por la oposición parlamentaria: Pablo Pérez, exgobernador del Zulia, que ocupa la vicepresidencia; Luis Florido, fundador de Voluntad Popular y expresidente de la comisión de Política Exterior en la Asamblea de 2016; y Félix Freites, subjefe del bloque Vamos Vamos Venezuela.
Contexto: el mismo molde de mayo
Alessandrello presidió también el proceso anterior, el que juramentó un Comité de Postulaciones en mayo de 2026. Pablo Pérez y Félix Freites participaron en ese proceso. Tres de los 11 nombres, entre ellos el de quien lo dirige, se repiten.
Entre ambos procesos cambió la ley: la reforma del artículo 65 de la Ley Orgánica del TSJ, vigente desde el 15 de septiembre, elevó a 12 los representantes de la sociedad civil y mantuvo a los 11 diputados. Y el acuerdo del 12 de agosto comprometió a las dos delegaciones a «renovar y ampliar» el comité.
La fórmula se repitió en la misma sesión con otra comisión: la que redactará la reforma de la ley contra el odio también tiene ocho diputados del PSUV y tres de la oposición parlamentaria. En ninguna de las dos hay representantes de la Asamblea Nacional electa en 2015, la delegación que negocia en la mesa.
Análisis: lo que decide esta comisión
La comisión preliminar no elige magistrados, pero decide algo previo: convoca y preselecciona a los 12 representantes de la sociedad civil que integrarán el comité junto con 11 diputados. La designación final requiere dos tercios de la Asamblea, mayoría que el oficialismo reúne por sí solo.
La presencia opositora en la vicepresidencia es un gesto de equilibrio. Pero con ocho de 11 votos, el PSUV puede decidir cada paso de la comisión sin ellos. Y los tres opositores pertenecen a partidos con escaño en la Asamblea de 2025, no a la delegación que firmó los compromisos en la mesa.
Criterio: tres pruebas en las próximas semanas
1. El cronograma. El acta del 25 de septiembre prometió un cronograma con fechas. Sin él, la renovación no tiene cómo medirse. 2. El baremo, antes de la convocatoria. Si las reglas para medir a los aspirantes se publican después de conocerse los nombres, dejan de ser un instrumento de evaluación. 3. El puente con el consejo de juristas. Los siete juristas pactados en la mesa revisarán credenciales, pero ninguna norma obliga a esta comisión ni al comité a considerar lo que digan.
La renovación del Supremo empezó. La primera señal es que empezó con el mismo presidente.
Fuentes principales: Asamblea Nacional, 29 de septiembre de 2026 («Parlamento designa integrantes de la comisión preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales»); El Diario y El Pitazo, 29 de septiembre de 2026; Asamblea Nacional, juramentación del Comité de Postulaciones, mayo de 2026; Comunicados de la mesa de Caracas, 12 de agosto y 25 de septiembre de 2026.
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