Política
José Vicente Carrasquero · «Un documento se lee por sus verbos y por sus firmas»
El analista político venezolano José Vicente Carrasquero ofreció el análisis semántico y estructural más preciso del comunicado del 12 de agosto: la ausencia de la Asamblea Nacional de Jorge Rodríguez como firmante, los verbos de intención (no de hecho consumado), y la trampa lógica de exigirle a la mesa lo que no le corresponde. Video en el home de incisos.com.
ESPECIAL INCÍSOS · ÁNGULOS: PRIMER CICLO
El analista político venezolano José Vicente Carrasquero ofreció, en video publicado en el home de incisos.com, el análisis semántico y estructural más preciso del comunicado firmado el 12 de agosto de 2026. Su aporte al debate: identificar que la Asamblea Nacional controlada por el chavismo queda enterrada sin ser nombrada en el texto, distinguir entre verbos de intención y verbos de hecho consumado, y advertir sobre la trampa lógica de exigirle a la mesa lo que no le corresponde. Undécima pieza del especial Ángulos: Primer Ciclo.
| QUÉ | Análisis semántico y estructural del comunicado del 12 de agosto, con foco en firmas, verbos y las exigencias que no le corresponden a la mesa. |
| QUIÉN | José Vicente Carrasquero, analista político venezolano. |
| CUÁNDO | Publicación en video posterior a la firma del comunicado conjunto del 12 de agosto de 2026, con enlace disponible en el home de incisos.com. |
| DÓNDE | Video publicado en circulación digital, accesible desde el home de incisos.com. |
| POR QUÉ | Establecer los criterios técnicos de lectura del documento firmado, y advertir sobre las lecturas apresuradas que confunden intención con hecho consumado. |
| CÓMO | Análisis en tres capítulos: qué firmas están y cuáles faltan, qué dicen exactamente los verbos del documento, y qué exigencias se le están haciendo a la mesa que no le corresponden. |
—
Hay lecturas del comunicado del 12 de agosto que se detienen en el titular. Hay otras que llegan hasta las primeras líneas del texto. Y hay una tercera categoría, más rara y más rigurosa, que examina el documento con la técnica que solo una lectura entrenada permite: identificando qué firmas están y cuáles faltan, qué dicen exactamente los verbos utilizados, qué distingue una intención de un hecho consumado, y qué exigencias se le hacen a un texto que ese texto no puede satisfacer. La lectura del analista político venezolano José Vicente Carrasquero sobre el primer ciclo pertenece a esta tercera categoría. Su aporte al debate público no es interpretación política sino análisis técnico del documento, y ese análisis técnico introduce en la conversación pública tres observaciones que ninguna otra voz del especial documenta con la misma precisión.
Esta pieza reproduce las claves del análisis en video de Carrasquero publicado tras el cierre del primer ciclo, y despliega el análisis editorial de INCÍSOS sobre lo que su lectura aporta al debate. El video completo está disponible en el home de incisos.com. La pieza forma parte del especial Ángulos: Primer Ciclo, cuyo propósito editorial es documentar las lecturas más consistentes que la sociedad civil venezolana está haciendo del proceso.
El video en el home
El análisis de José Vicente Carrasquero se distribuye en formato de video, disponible en el home de incisos.com. La duración es de aproximadamente siete minutos y está estructurado en tres capítulos que este medio identifica y sintetiza con la fórmula editorial «lectura palabra por palabra»: el análisis de las firmas (con la ausencia notoria como hecho central), el análisis de los verbos del documento (distinguiendo intención de hecho consumado), y la advertencia sobre la trampa lógica que amenaza al proceso.
Este medio conserva íntegro el video como material editorial primario, y esta pieza escrita cumple la función de traducción textual para lectores que prefieren el registro escrito o que llegan a la cobertura sin la posibilidad de reproducir video en el momento de lectura. Ambos formatos son complementarios y no sustitutos.
El primer capítulo: los muertos del comunicado
El análisis de Carrasquero abre con una observación semántica específica que merece ser leída con precisión: el comunicado del 12 de agosto cierra el primer ciclo de conversaciones entre el Gobierno Nacional y la Asamblea Nacional electa en 2015, pero entre las dos firmas falta un cuerpo político central que queda enterrado sin ser mencionado.
La formulación textual del cierre del comunicado es directa. Firma «Por la delegación del Gobierno Nacional: Jorge Rodríguez». Firma «Por la delegación de la Asamblea Nacional 2015: Dinorah Figuera». No firma la Asamblea Nacional que Jorge Rodríguez preside. Y esa ausencia, sostiene Carrasquero, no es accidental. Es hecho editorial que merece ser nombrado.
Jorge Rodríguez firma el comunicado en su condición de «delegado del gobierno». No firma en su condición de presidente de la Asamblea Nacional 2020. Esa distinción tiene consecuencias específicas. La Asamblea Nacional que Rodríguez preside es la maquinaria que durante seis años fabricó lo que Carrasquero llama «la falsa legalidad del chavismo». Es el órgano que aprobó leyes que institucionalizaron modificaciones inconstitucionales, que ratificó designaciones de magistrados sin cumplir los requisitos técnicos que la doctrina Bellorín identifica, que convalidó actos electorales sin las auditorías correspondientes. Ese órgano existe todavía. Pero no aparece en el documento que decide el futuro del Poder Judicial venezolano.
La observación es analíticamente aguda. Un documento formal se caracteriza tanto por lo que dice como por lo que omite. Un firmante ausente en un texto firmado equivale a un actor excluido del acuerdo. Si la Asamblea Nacional 2020 no aparece como firmante del comunicado que compromete la renovación total del TSJ, la implicación institucional es que esa asamblea no será la que designe al nuevo tribunal. La renovación no se producirá según los procedimientos actuales de designación por parte de la mayoría chavista. Se producirá por otro camino: el que las cuatro medidas del acuerdo estructuran (reforma legal, renovación del Comité de Postulaciones, nuevo proceso de designación, consejo revisor de credenciales).
Esta lectura converge con la de Nelson Piñero (pieza 5), que había identificado como su segunda tesis específica que «se acaba la Asamblea Nacional chavista, la cual NO designará al nuevo TSJ». La convergencia entre Piñero y Carrasquero sobre esta observación institucional es dato editorial que refuerza la solidez del diagnóstico compartido.
El segundo capítulo: los verbos del documento
El segundo aporte editorial de Carrasquero, y probablemente el más técnicamente preciso, es la distinción semántica entre los verbos del documento y sus implicaciones interpretativas. La formulación merece ser leída con atención: «Un documento se lee por sus verbos y por sus firmas.»
Carrasquero identifica que los verbos utilizados en el comunicado del 12 de agosto pertenecen todos a la categoría de verbos de intención, y ninguno a la categoría de verbos de hecho consumado. La distinción es lingüísticamente precisa y tiene consecuencias específicas.
Verbos que sí aparecen en el documento: iniciar, activar, conformar, renovar, reformar. Todos son verbos que enuncian propósitos, procesos o compromisos futuros. Ninguno indica que la acción ya se haya ejecutado.
Verbos que no aparecen en el documento: destituir, se renovó el TSJ, ya ocurrió. Todos son verbos de hecho consumado que indicarían que la acción efectivamente se ha producido.
La distinción es constitutiva. Un comunicado que enuncia «iniciar un nuevo proceso de designación» es sustantivamente distinto de un comunicado que dice «el TSJ ha sido renovado». El primero abre una puerta procesal; el segundo describe un hecho ya ocurrido. El comunicado del 12 de agosto pertenece exclusivamente a la primera categoría.
La observación tiene una consecuencia editorial importante que Carrasquero enuncia con precisión: los titulares del tipo «fin del control chavista del TSJ» corren más rápido que el documento. El texto no dice que el control chavista haya terminado. Dice que se compromete un proceso cuyo cumplimiento resultaría en el fin de ese control. La diferencia entre esos dos enunciados es la diferencia entre lectura rigurosa del documento y lectura apresurada del titular.
Esta advertencia dialoga con las de Walter Molina (pieza 3), quien había insistido en que «los acuerdos importan cuando se ejecutan»; con la de Naky Soto (pieza 2), quien había distinguido entre «entregables de tutelados» y «acuerdos»; y con la doctrina Bellorín documentada en cobertura previa del medio, según la cual la reforma legal previa es condición necesaria para que el nuevo TSJ tenga validez de origen. Todas estas voces coinciden en que el compromiso firmado no equivale al resultado final, y en que la evaluación seria del proceso requiere distinguir con precisión entre lo firmado y lo ejecutado.
El cronograma, como el propio comunicado establece, «apenas comienza este mes». Los verbos indican que el proceso está en su inicio. Ninguna acción sustantiva se ha completado todavía. Esa observación es constitutiva del análisis honesto del momento.
El tercer capítulo: la trampa lógica del país
El tercer aporte editorial de Carrasquero es una advertencia específica sobre una dinámica que amenaza la sustentabilidad del proceso, y que merece ser leída con precisión porque identifica un mecanismo que buena parte del debate público venezolano contemporáneo no nombra explícitamente. Carrasquero llama a esta dinámica «la trampa lógica del país», y la desagrega en tres momentos secuenciales.
Primer momento: se exige. Apenas se firma el comunicado, aparece en el debate público una avalancha de exigencias específicas que no le corresponden a la mesa negociadora: que saquen a Delcy Rodríguez del poder en octubre, que se convoquen elecciones inmediatamente, que caiga el gobierno esta semana, que se libere a todos los presos políticos mañana.
Segundo momento: fuera de ámbito. Ninguna de esas exigencias corresponde al ámbito de lo que la mesa puede efectivamente decidir. La mesa define métodos e inicia procesos en dos áreas específicas: justicia y emergencia. No expulsa a nadie del poder. No es órgano electoral. No libera presos por decreto. Su alcance está definido por el propio acuerdo firmado, y ese alcance no incluye las demandas que se le están haciendo.
Tercer momento: se descalifica. Como la mesa no cumple con las exigencias que están fuera de su ámbito, se la descalifica públicamente por no cumplir lo que nunca prometió ni podía prometer. La descalificación es lógicamente ilegítima (se juzga a la mesa por incumplir compromisos que no adquirió), pero circula públicamente como si fuera legítima.
El costo real de esta dinámica, sostiene Carrasquero, es específico y verificable: destruye la confianza pública en el único proceso en marcha. Y esa destrucción de confianza tiene un beneficiario claro. La pregunta editorial que Carrasquero formula es directa: ¿a quién le conviene que los venezolanos pierdan la fe en la mesa antes de que produzca? Su respuesta: a los que quieren que nada cambie.
La observación es analíticamente valiosa por dos razones específicas.
Primera, identifica un mecanismo estructural del debate público que rara vez se nombra. Amplios sectores del debate político venezolano contemporáneo han desarrollado, tras 18 diálogos previos fallidos, una tendencia a exigir a cualquier nuevo proceso resultados inmediatos que ningún proceso realista podría entregar. Y cuando esos resultados no aparecen en los tiempos exigidos, el proceso se descalifica. Es dinámica autoderrotante que Carrasquero identifica con precisión.
Segunda, propone un criterio editorial específico para evitar la trampa: la madurez política que «consiste en medir cada instancia por lo que le corresponde, no por lo que nuestra ansiedad quisiera». El criterio es simple pero es exigente. Requiere distinguir con precisión entre lo que cada instancia del proceso está diseñada para hacer, y lo que otros actores del proceso (o el proceso completo) están diseñados para hacer. Aplicar ese criterio permite evaluar cada instancia por sus propios términos y no por expectativas ajenas.
Los tres balances de Carrasquero
El análisis de Carrasquero concluye con tres balances específicos que sintetizan su lectura del momento, y que merecen ser reproducidos con precisión:
Uno · Real y grande. Un comunicado que entierra, sin nombrarla, a la Asamblea de Jorge Rodríguez. Este es el hecho editorial mayor y consumado del acuerdo del 12 de agosto: la exclusión institucional de un actor central del proceso que hasta ese día había operado como si fuera indispensable.
Dos · Prometido, no ocurrido. Un acuerdo para renovar todo el Tribunal Supremo que aún no sucede. Apenas se promete. Este es el hecho editorial que requiere distinguir entre firma y ejecución. Lo firmado abre un proceso. El proceso todavía no ha producido su resultado sustantivo.
Tres · Riesgo interno. Un país que corre el riesgo de matar de exigencias a su propia mesa antes de que camine. Este es el desafío ciudadano que la propia sociedad venezolana debe atender si quiere que el proceso tenga posibilidad efectiva de sustentarse.
La formulación de cierre resume el registro completo del análisis: «Las firmas de hoy dicen quién quedó afuera. Los verbos dicen que esto apenas empieza. Leerlo ni con euforia, ni con la impaciencia que le hace el juego al que no quiere que nada cambie.»
El diálogo con el marco general del especial
La lectura de Carrasquero converge con las de otras voces documentadas en el especial en varios puntos específicos, y esas convergencias merecen ser nombradas porque documentan la solidez del diagnóstico compartido.
Con Nelson Piñero (pieza 5) sobre el fin institucional de la Asamblea Nacional chavista: ambos identifican esta consecuencia como no explicitada en el texto pero derivable de su lógica interna.
Con Walter Molina (pieza 3) sobre la necesidad de distinguir compromiso de ejecución: ambos coinciden en que la evaluación seria requiere condicionar el reconocimiento del avance a la ejecución específica.
Con Naky Soto (pieza 2) sobre la distinción entre entregables y acuerdos: la observación de Carrasquero sobre verbos de intención y verbos de hecho consumado es formulación técnica análoga de la distinción categorial que Soto había propuesto.
Con Enderson Sequera (pieza 8) sobre el marco correcto de análisis: ambos identifican que las lecturas apresuradas o mal fundamentadas del proceso conducen a errores interpretativos evitables. Sequera lo formula como «tamiz obligatorio». Carrasquero lo formula como «madurez política».
Con Samuel Díaz Pulgar (pieza 4) sobre la responsabilidad pedagógica del análisis político: ambos identifican que la conversación pública sobre el proceso requiere criterios específicos de evaluación que la política responsable tiene la obligación de proporcionar.
Qué aporta la lectura de Carrasquero al debate
El valor específico de la lectura de Carrasquero en el momento actual, tras el cierre del primer ciclo, es cuádruple.
Primero, aporta el análisis semántico y estructural más preciso del documento firmado. La distinción entre verbos de intención y verbos de hecho consumado es herramienta técnica que permite evaluar el texto con rigor lingüístico específico.
Segundo, identifica una consecuencia institucional del acuerdo que rara vez se nombra explícitamente: la exclusión de la Asamblea Nacional 2020 como firmante. Esta exclusión tiene implicaciones sustantivas sobre quién efectivamente designará al nuevo TSJ.
Tercero, formula la advertencia sobre la trampa lógica del país con precisión analítica poco común. La secuencia «se exige – fuera de ámbito – se descalifica» identifica un mecanismo autoderrotante del debate público venezolano contemporáneo.
Cuarto, propone un criterio editorial específico (la madurez política de medir cada instancia por lo que le corresponde) que aporta al debate una herramienta operativa para evitar la trampa identificada.
La formulación de cierre condensa el registro completo: «ni con euforia, ni con la impaciencia que le hace el juego al que no quiere que nada cambie». Es exactamente el registro editorial que un análisis serio del momento requiere: reconocer lo real sin exagerarlo, exigir lo prometido sin descalificar por lo no cumplido, y sostener la presión pública informada sin caer en la trampa autoderrotante.
Ubicación en el mapa del especial
Esta pieza es la undécima del especial Ángulos: Primer Ciclo. La lectura de Carrasquero complementa las de las diez voces anteriores con una dimensión específica: el análisis semántico y estructural del documento, con foco en firmas, verbos y las exigencias que no le corresponden a la mesa.
La próxima pieza del especial documentará el aporte de Henrique Capriles Radonski. El Inciso de cierre firmado por el editor en jefe sostiene la lectura editorial de INCÍSOS: el país que viene tiene que ser la suma de esas participaciones.
Enlace al video completo
El análisis completo de José Vicente Carrasquero en video está disponible en el home de incisos.com. Duración aproximada: siete minutos. Estructurado en los tres capítulos desarrollados en esta pieza escrita.
→ Ver el video en el home de INCÍSOS
Fuentes consultadas
- José Vicente Carrasquero, análisis en video publicado tras la firma del acuerdo del 12 de agosto de 2026, accesible desde el home de incisos.com.
- Comunicado conjunto firmado el 12 de agosto de 2026 por Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera (fuente primaria adjunta al especial Verificable).
- Referencia cruzada con las lecturas de Nelson Piñero, Walter Molina, Naky Soto, Enderson Sequera y Samuel Díaz Pulgar documentadas en el propio especial Ángulos: Primer Ciclo.
Para seguir leyendo
- Especial Ángulos: Primer Ciclo · Página índice
- Ángulo 2 · Naky Soto · Entregables de tutelados, no acuerdos
- Ángulo 3 · Walter Molina · Los acuerdos importan cuando se ejecutan
- Ángulo 4 · Samuel Díaz Pulgar · La pedagogía política del avance
- Ángulo 5 · Nelson Piñero · La transición ya está en marcha
- Ángulo 8 · Enderson Sequera · El marco geopolítico del proceso
- Ángulo 9 · Ángel Alberto Bellorín · Los magistrados actuales pueden ser enjuiciados
- Ángulo 10 · Carmen Beatriz Fernández · La comparación con la transición española
- Especial Verificable · Decisiones documentadas del proceso
Alfredo Yánez
9 libros que te cambian la perspectiva
Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon
VER LIBROS →Política
Trump celebrará el mes hispano sin haberlo proclamado
Una recepción, un mensaje presidencial y unas elecciones en noviembre. Cómo celebra la Casa Blanca la herencia hispana y a qué hispano le habla.
POLÍTICA · ESTADOS UNIDOS · HEREDEROS
La Casa Blanca ofrecerá este miércoles una recepción por el Mes de la Herencia Hispana, a cinco semanas de las elecciones. La ley pide una proclamación anual; en septiembre, el presidente proclamó el Día de la Constitución, el de los prisioneros de guerra y el de las madres de caídos, pero para el mes hispano solo publicó un mensaje. El hispano que celebra es, sobre todo, el ciudadano.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | La Casa Blanca ofrecerá una recepción por el Mes de la Herencia Hispana. |
|---|---|
| Quién | Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, con líderes y empresarios hispanos invitados. |
| Cuándo | Miércoles 30 de septiembre de 2026, a cinco semanas de las elecciones del 3 de noviembre. |
| Dónde | La Casa Blanca, Washington. |
| Por qué | Es la vitrina del gobierno ante un electorado hispano que decidirá distritos competitivos. |
| Cómo | Con un mensaje centrado en logros económicos y en la política exterior hacia el hemisferio. |
Donald Trump ofrecerá el miércoles 30 de septiembre de 2026 una recepción en la Casa Blanca por el Mes de la Herencia Hispana, según informó Voz Media, que citó a un funcionario de la Casa Blanca. El encuentro reunirá a líderes, empresarios e invitados hispanos y, según esa misma fuente, destacará los logros económicos del gobierno y su agenda de política exterior en el hemisferio occidental.
En una declaración enviada a ese medio, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que los estadounidenses de origen hispano «han hecho contribuciones extraordinarias al tejido de nuestra nación».
Contexto: un mensaje, no una proclamación
La Ley Pública 100-402 pide al presidente que proclame cada año el Mes de la Herencia Hispana, del 15 de septiembre al 15 de octubre. En 2025, Trump lo hizo con una proclamación formal el 22 de septiembre, dedicada, en sus palabras, a los «ciudadanos hispanoamericanos».
Este año no hay proclamación. Hasta el 29 de septiembre, el registro de proclamaciones de la Casa Blanca incluía las de septiembre para el Día del Patriota, el Día Nacional de Reconocimiento de los Prisioneros de Guerra y Desaparecidos, el Día de la Constitución y la Ciudadanía y el Día de las Madres y Familias de la Estrella Dorada, además de una que restringe la entrada de ciertos trabajadores no inmigrantes. Para el mes hispano, lo publicado es un mensaje presidencial, fechado el 17 de septiembre, en la sección de comunicados.
El mensaje de 2026 honra a los hispanos que sirven en las Fuerzas Armadas, en la policía, en la salud, en el clero y en el gobierno, y dedica un párrafo a la ley de recortes de impuestos del gobierno: sin impuestos sobre propinas ni horas extra, y las nuevas cuentas de inversión para niños. Habla de lo que el país puede ofrecer a «cada ciudadano».
Análisis: a qué hispano le habla la Casa Blanca
La celebración llega en una semana cargada para esa comunidad. El domingo 27, el Departamento de Seguridad Nacional anunció una operación en ciudades santuario. Y el 3 de noviembre, el voto hispano pesará en distritos competitivos de las elecciones de medio mandato. La Oficina del Censo cuenta a los hispanos como el 21% de la población del país.
En ese marco, la recepción cumple dos funciones a la vez: celebrar y hacer campaña. Y el retrato que ofrece es coherente con el de la proclamación de 2025 y el mensaje de 2026: el hispano ciudadano, uniformado, trabajador y de fe. Ese hispano existe y merece el reconocimiento. Pero no es todo el que vive en el país.
Que la política exterior esté en el centro de la agenda tampoco es casual. Para una parte del electorado hispano, sobre todo cubano y venezolano, la política hacia Venezuela y Cuba es un tema de voto. Rubio, que el lunes 28 dijo en Fox News que Washington trabaja con la Asamblea Nacional de 2015 para preparar elecciones en Venezuela, será una de las voces del encuentro.
Criterio: qué escuchar el miércoles
1. Si hay proclamación. Si la Casa Blanca aprovecha la recepción para formalizar el mes, como pide la ley, o si el mensaje del 17 de septiembre queda como el único documento. 2. Si se habla de inmigración. Si el discurso reconoce a los hispanos sin estatus o con estatus temporal, que también forman parte de esa herencia, o si la celebración se limita al ciudadano. 3. Qué se dice de Venezuela. Si Trump o Rubio mencionan elecciones, el regreso de María Corina Machado o la apertura petrolera ante un público hispano a cinco semanas de votar.
Esta nota acompaña el especial Herederos, que analiza durante 31 días qué se celebra cuando Estados Unidos habla de herencia hispana.
Fuentes principales: Voz Media, 29 de septiembre de 2026 (con declaración de Marco Rubio); Casa Blanca, mensaje presidencial del 17 de septiembre de 2026; Casa Blanca, proclamación del Mes Nacional de la Herencia Hispana, 22 de septiembre de 2025; Ley Pública 100-402; Casa Blanca, registro de proclamaciones, consultado el 29 de septiembre de 2026; Oficina del Censo de EE.UU., «Facts for Features», agosto de 2026; Departamento de Seguridad Nacional, 27 de septiembre de 2026; Departamento de Estado, entrevista de Rubio en Fox News, 28 de septiembre de 2026.
Política
Las excarcelaciones llegan con condiciones y otra muerte en custodia
Salen presos políticos, pero con medidas cautelares, presentaciones mensuales y sin documentos. Y una detenida que pidió la amnistía en abril murió esperando atención.
POLÍTICA · VENEZUELA · PRESOS POLÍTICOS
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos registró 24 nuevas salidas, pero advierte que casi nadie sale libre del todo: siguen las medidas cautelares, las presentaciones en Caracas y los documentos negados. En la misma semana murió Eleiner Sánchez en La Crisálida, tras días pidiendo atención médica. Había solicitado la amnistía en abril.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | CLIPPVE registró 24 excarcelaciones y denunció que persisten detenciones, restricciones y muertes en custodia. |
|---|---|
| Quién | El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela y las familias de los detenidos. |
| Cuándo | Comunicado del 29 de septiembre de 2026, tras la muerte de Eleiner Sánchez el domingo 27. |
| Dónde | La Crisálida (Los Teques), El Rodeo I, el Fuerte Guaicaipuro y Yare. |
| Por qué | Las salidas no equivalen a libertad plena y la atención médica sigue sin llegar a tiempo. |
| Cómo | Con medidas cautelares, presentaciones mensuales en Caracas y restricciones de documentos. |
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (CLIPPVE) publicó el martes 29 de septiembre de 2026 un comunicado de tres páginas con dos mensajes que conviven. El primero: registra 24 nuevas salidas de personas detenidas por razones políticas. El segundo: la mayoría de ellas no goza de libertad plena, y las condiciones en las cárceles no han cambiado.
Contexto: las cifras y la muerte
Las salidas llegan después del cierre del segundo ciclo de la mesa de Caracas, de la visita de Human Rights Watch al país tras 18 años de expulsión y de una reunión de familiares y expresos políticos con la delegación de la Asamblea Nacional de 2015. Foro Penal había confirmado 20 excarcelaciones en 48 horas el domingo 27. Cada organización lleva su propio conteo.
Ese mismo domingo murió Eleiner Sánchez, abogada y exdirectora del Centro Penitenciario 26 de Julio, en San Juan de los Morros, detenida desde el 6 de diciembre de 2024 tras la intervención de ese penal. Según su familia y organizaciones de derechos humanos, pasó varios días con fuertes dolores pidiendo ser trasladada a un centro asistencial. La llevaron de emergencia desde el Centro para Procesadas Femeninas La Crisálida al Hospital Victorino Santaella, en Los Teques, donde murió presuntamente por una obstrucción intestinal severa que requería cirugía urgente.
Llevaba 660 días presa y había solicitado la amnistía en abril. Es, según el comité, la segunda mujer que muere en La Crisálida en pocos meses, después de Fabiana Desirée Páez Fernández en junio, y el caso se suma a más de 28 presos políticos muertos bajo custodia en los últimos años.
Análisis: salir no es ser libre
El comunicado describe lo que las cifras de excarcelaciones no muestran. Quienes salen siguen bajo medidas cautelares y deben presentarse cada mes en Caracas aunque vivan en otra ciudad. Muchos tienen dificultades para obtener la cédula o el pasaporte, y algunos no consiguen empleo formal.
Adentro, el cuadro tampoco cambió: 34 presos políticos tienen patologías graves sin atención especializada; las visitas son de 15 minutos a través de un vidrio; El Rodeo I, el Fuerte Guaicaipuro y Yare siguen señalados como centros de tortura, y Human Rights Watch pidió el cierre del primero. Frente a El Rodeo I, las madres cumplen 263 días acampando.
A eso se suma lo que la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU describió como detenciones breves de manifestantes con fines de intimidación, una modalidad que el comité llama «puerta giratoria»: se libera por un lado y se detiene por otro.
Criterio: lo que medirá si el cambio es real
El caso de Eleiner Sánchez condensa la distancia entre los anuncios y los hechos: una ley de amnistía aprobada en febrero, una solicitud presentada en abril y una muerte en custodia en septiembre, sin respuesta intermedia conocida. Tres pruebas dirán si algo cambia:
1. Una investigación independiente de su muerte, con acceso de la familia al informe forense y responsables identificados por el retraso en su atención, como exige el comité. 2. Libertad plena para los excarcelados, es decir, el fin de las presentaciones mensuales y de las trabas para obtener documentos. 3. La respuesta a las solicitudes de amnistía pendientes. Si una solicitud de abril no se resolvió en cinco meses, cuántas más esperan igual.
Fuentes principales: Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (CLIPPVE), comunicado del 29 de septiembre de 2026; Foro Penal, 27 de septiembre de 2026; Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, septiembre de 2026; Human Rights Watch.
Política
La comisión del nuevo TSJ repite al presidente de la anterior
Quiénes integran la comisión que elegirá a los 12 representantes de la sociedad civil en el Comité de Postulaciones Judiciales, y por qué su composición importa.
POLÍTICA · VENEZUELA · TSJ
La Asamblea Nacional designó por unanimidad la comisión preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales: ocho diputados del PSUV y tres de la oposición parlamentaria. La preside Giuseppe Alessandrello, que ya presidió el proceso de mayo. El acuerdo de la mesa prometió renovar el comité; la primera pieza de la renovación empieza con el mismo nombre.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | La Asamblea Nacional designó la comisión preliminar que armará el Comité de Postulaciones Judiciales. |
|---|---|
| Quién | Once diputados: ocho del PSUV y tres de la oposición parlamentaria, presididos por Giuseppe Alessandrello. |
| Cuándo | Sesión ordinaria del martes 29 de septiembre de 2026, por unanimidad. |
| Dónde | Asamblea Nacional, Caracas. |
| Por qué | Esta comisión elige a los 12 representantes de la sociedad civil que se sumarán a los 11 diputados. |
| Cómo | Con convocatoria pública, preselección y designación final por dos tercios de la Asamblea. |
El martes 29 de septiembre de 2026, la Asamblea Nacional designó por unanimidad la comisión preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales, el primer paso legal para renovar el Tribunal Supremo de Justicia. Es el cumplimiento de lo que las dos delegaciones de la mesa de Caracas acordaron el 25 de septiembre.
Quiénes son
Por el PSUV: Giuseppe Alessandrello, que la preside; Gloria Castillo, presidenta de la comisión de Seguridad y Defensa; José Óscar Villarroel; María Gabriela Vega, primera vicepresidenta de la comisión de Política Interior; Fernando Bastidas; Carlos Mogollón; Jonathan García y Liliana González.
Por la oposición parlamentaria: Pablo Pérez, exgobernador del Zulia, que ocupa la vicepresidencia; Luis Florido, fundador de Voluntad Popular y expresidente de la comisión de Política Exterior en la Asamblea de 2016; y Félix Freites, subjefe del bloque Vamos Vamos Venezuela.
Contexto: el mismo molde de mayo
Alessandrello presidió también el proceso anterior, el que juramentó un Comité de Postulaciones en mayo de 2026. Pablo Pérez y Félix Freites participaron en ese proceso. Tres de los 11 nombres, entre ellos el de quien lo dirige, se repiten.
Entre ambos procesos cambió la ley: la reforma del artículo 65 de la Ley Orgánica del TSJ, vigente desde el 15 de septiembre, elevó a 12 los representantes de la sociedad civil y mantuvo a los 11 diputados. Y el acuerdo del 12 de agosto comprometió a las dos delegaciones a «renovar y ampliar» el comité.
La fórmula se repitió en la misma sesión con otra comisión: la que redactará la reforma de la ley contra el odio también tiene ocho diputados del PSUV y tres de la oposición parlamentaria. En ninguna de las dos hay representantes de la Asamblea Nacional electa en 2015, la delegación que negocia en la mesa.
Análisis: lo que decide esta comisión
La comisión preliminar no elige magistrados, pero decide algo previo: convoca y preselecciona a los 12 representantes de la sociedad civil que integrarán el comité junto con 11 diputados. La designación final requiere dos tercios de la Asamblea, mayoría que el oficialismo reúne por sí solo.
La presencia opositora en la vicepresidencia es un gesto de equilibrio. Pero con ocho de 11 votos, el PSUV puede decidir cada paso de la comisión sin ellos. Y los tres opositores pertenecen a partidos con escaño en la Asamblea de 2025, no a la delegación que firmó los compromisos en la mesa.
Criterio: tres pruebas en las próximas semanas
1. El cronograma. El acta del 25 de septiembre prometió un cronograma con fechas. Sin él, la renovación no tiene cómo medirse. 2. El baremo, antes de la convocatoria. Si las reglas para medir a los aspirantes se publican después de conocerse los nombres, dejan de ser un instrumento de evaluación. 3. El puente con el consejo de juristas. Los siete juristas pactados en la mesa revisarán credenciales, pero ninguna norma obliga a esta comisión ni al comité a considerar lo que digan.
La renovación del Supremo empezó. La primera señal es que empezó con el mismo presidente.
Fuentes principales: Asamblea Nacional, 29 de septiembre de 2026 («Parlamento designa integrantes de la comisión preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales»); El Diario y El Pitazo, 29 de septiembre de 2026; Asamblea Nacional, juramentación del Comité de Postulaciones, mayo de 2026; Comunicados de la mesa de Caracas, 12 de agosto y 25 de septiembre de 2026.
-
Entrevistas4 meses agoZair Mundaray: «Enfrenté al poder con ciencia»
-
Política3 meses agoDelcy Rodríguez enfrenta a la prensa internacional: la rueda de prensa que no cerró la brecha
-
Política4 meses agoEl economista, los bonos y Citgo
-
Política3 meses agoEl semáforo de las estructuras: qué significa cada color tras el terremoto
-
Política5 meses agoRoberto Smith Perera: «La reconstrucción no puede esperar a la elección»
-
Especiales4 meses agoMedia vuelta… mar.
-
Inciso1 mes agoMárquez sabe qué pasó el 28 de julio
-
Inciso5 meses agoLa paciencia de Washington
