Política
Nelson Piñero · «Y así, paso a paso comienza la transición»
El activista de derechos humanos venezolano Nelson Piñero, ex preso político liberado el 13 de marzo de 2026, ofreció una lectura afirmativa del primer ciclo desde la voz irrepetible de la sobrevivencia. Su análisis identifica tres cambios que hacen del acuerdo una transición en marcha.
ESPECIAL INCÍSOS · ÁNGULOS: PRIMER CICLO
Nelson Piñero es activista venezolano de derechos humanos, ex preso político liberado el 13 de marzo de 2026, cuya cuenta previa @nelsonpvzla1 fue suspendida por el régimen durante su detención. Su lectura del primer ciclo enmarca el proceso como transición ya en marcha, con tres tesis específicas sobre lo que efectivamente se acabó y lo que efectivamente empezó el 12 de agosto. Su aporte al debate es un testimonio irrepetible: la voz de quien pagó personalmente el costo del régimen que hoy se ve obligado a ceder espacios. Quinta pieza del especial Ángulos: Primer Ciclo.
| QUÉ | Lectura afirmativa del primer ciclo que enmarca el proceso como transición democrática ya en marcha, con tres tesis específicas. |
| QUIÉN | Nelson Piñero (@nelsonpvzla2), activista de derechos humanos venezolano, ex preso político liberado el 13 de marzo de 2026. |
| CUÁNDO | Publicación en X tras la firma del comunicado conjunto del 12 de agosto de 2026. |
| DÓNDE | Cuenta oficial de X @nelsonpvzla2, con casi cinco mil seguidores tras la suspensión de su cuenta anterior de ochenta mil. |
| POR QUÉ | Enmarcar el proceso como avance sustantivo desde la voz de quien vivió personalmente el peso del régimen actual. |
| CÓMO | Enumeración de tres tesis concretas sobre lo que se acaba y sobre la calificación específica de Jorge Rodríguez en la mesa. |
—
Hay lecturas que se sostienen por el análisis, y hay lecturas que se sostienen por la biografía de quien las escribe. La lectura de Nelson Piñero sobre el primer ciclo de conversaciones pertenece a las dos categorías simultáneamente. Como análisis, ofrece tres tesis específicas sobre lo que efectivamente se acabó el 12 de agosto de 2026. Como biografía, viene de un venezolano que pagó personalmente el costo de la máquina jurídica y política que hoy se ve obligada a ceder espacios en la mesa. Esa doble condición no es accesoria. Es exactamente lo que hace de su lectura un testimonio con peso propio irrepetible en el mapa del debate público sobre el acuerdo firmado.
Esta pieza reproduce el texto completo publicado por Piñero en su cuenta oficial de X @nelsonpvzla2, y despliega el análisis editorial de INCÍSOS sobre lo que su lectura aporta al debate. La pieza forma parte del especial Ángulos: Primer Ciclo, cuyo propósito editorial es documentar las lecturas más consistentes que la sociedad civil venezolana está haciendo del proceso.
El texto original
Piñero publicó lo siguiente en su cuenta @nelsonpvzla2:
Aunque aún faltan victorias por obtener y resultados por concretar, el primer ciclo de la mesa de diálogo deja claras tres cosas:
1.) Se acaba el TSJ chavista que ratificó con mentiras y de espaldas a los venezolanos el resultado del 28J donde Maduro se ROBÓ las elecciones.
2.) Se acaba la Asamblea Nacional chavista, la cual NO designará al nuevo TSJ.
3.) El régimen admite su incapacidad para atender la crisis de los terremotos y recurre a la AN 2015 para gestionar el apoyo internacional.
Y así, paso a paso comienza la transición hacia la democracia: con un Jorge Rodríguez disminuido y TU-TE-LA-DO que, cede espacios, y termina reconociendo la legitimidad de la AN 2015.
Quién es Nelson Piñero
Nelson Piñero es activista venezolano de derechos humanos. Su cuenta oficial actual en X, @nelsonpvzla2, fue abierta en febrero de 2026 tras la suspensión por parte del régimen de su cuenta previa @nelsonpvzla1, que llegó a acumular más de ochenta mil seguidores antes de ser cerrada. La suspensión ocurrió tras su detención por motivos políticos, según su propio testimonio público. Fue liberado el 13 de marzo de 2026. Su cuenta actual acumula al momento de esta publicación casi cinco mil seguidores.
El tweet fijado en su cuenta actual, del 13 de marzo de 2026, es un agradecimiento explícito a «todos los seguidores de mi cuenta anterior que hoy regresan» y refleja el registro de su recuperación pública de la palabra: «Durante el tiempo en que estuve secuestrado por el régimen chavista, nunca dejaron de ser su voz.» La formulación es exacta: Piñero califica su detención como secuestro, denuncia al régimen chavista como responsable, y reconoce a la ciudadanía que sostuvo su voz durante su ausencia forzada.
Su bio pública en X consigna una descripción sintética: «Libre por la verdad. Activista de DDHH en mi bella Venezuela.» Los hashtags visibles en su banner (#LiberaronANelson y #OpinarNoEsDelito) y la leyenda «HOY LIBRE, POR LA VERDAD» refuerzan el registro editorial de su cuenta: activismo de derechos humanos desde la condición explícita de ex preso político.
En el espectro de la conversación pública venezolana contemporánea, Piñero ocupa un lugar específico y difícilmente reemplazable: la voz de quien sufrió personalmente la maquinaria del régimen, y que hoy interpreta el proceso desde esa experiencia irrepetible. INCÍSOS registra esa condición con la sobriedad que corresponde: no como carne sensacionalista, sino como dato editorial pertinente que otorga peso específico a su lectura de lo que efectivamente se acaba el 12 de agosto.
La primera tesis: se acaba el TSJ chavista
El primer aporte editorial de Piñero es una tesis directa sobre lo que la renovación completa del TSJ efectivamente significa. La formulación literal merece ser leída con atención: «Se acaba el TSJ chavista que ratificó con mentiras y de espaldas a los venezolanos el resultado del 28J donde Maduro se ROBÓ las elecciones.»
Cuatro elementos importan en esta formulación.
Primero, la enunciación afirmativa. Piñero no dice «podría acabarse» ni «se plantea acabar con». Dice «se acaba». La renovación completa del TSJ comprometida por el acuerdo del 12 de agosto es leída, en su análisis, como el fin efectivo del tribunal actual. La lectura afirmativa no ignora la condicionalidad de la ejecución; la desplaza al plano de lo que necesariamente ocurrirá si el compromiso se materializa.
Segundo, la caracterización específica del tribunal actual. Piñero no lo llama «el TSJ» a secas ni «el TSJ actual». Lo llama «el TSJ chavista», con adjetivación política deliberada. La adjetivación no es retórica: identifica al tribunal por su función política real, no por su definición constitucional formal. Esa distinción es coherente con la lectura de Peche (pieza 1) sobre el TSJ como instrumento jurídico del chavismo.
Tercero, el acto específico que ilustra la caracterización: la ratificación del resultado del 28 de julio de 2024, elecciones presidenciales en las que el CNE proclamó ganador a Nicolás Maduro sin publicar las actas de escrutinio. La formulación de Piñero califica esa ratificación como acto «con mentiras y de espaldas a los venezolanos». Y establece un veredicto directo sobre el resultado: «Maduro se ROBÓ las elecciones». La mayúscula del verbo es del texto original y refleja la carga política de la afirmación.
Cuarto, el veredicto sobre las elecciones. Piñero no dice que el resultado sea disputado. Dice que el resultado fue un robo. La formulación es coherente con las evidencias documentales aportadas por la Plataforma Unitaria en agosto de 2024, cuando publicó la recopilación de actas obtenidas por testigos de mesa que arrojaba un resultado sustancialmente distinto al proclamado por el CNE.
La segunda tesis: se acaba la Asamblea Nacional chavista
El segundo aporte editorial de Piñero es una observación institucional específica que la mayor parte de las lecturas del acuerdo no ha desarrollado con la misma nitidez: «Se acaba la Asamblea Nacional chavista, la cual NO designará al nuevo TSJ.»
La observación es institucionalmente aguda por dos razones.
Primera, identifica una consecuencia del acuerdo que no está explicitada en el texto firmado pero que se desprende lógicamente de su contenido. El acuerdo compromete la reforma de la Ley Orgánica del TSJ, la renovación del Comité de Postulaciones Judiciales, y un nuevo proceso de designación de todos los magistrados. Esos tres elementos, tomados en conjunto, implican que la designación del nuevo TSJ no seguirá el procedimiento actual de designación por parte de la Asamblea Nacional controlada por el chavismo. Si el Comité de Postulaciones se renueva y amplía como establece el punto (b) del acuerdo, y si la ley orgánica se reforma como establece el punto (a) para atender las observaciones constitucionales que la doctrina Bellorín ha planteado durante quince años, la Asamblea Nacional chavista pierde el rol dominante que actualmente tiene en el nombramiento de magistrados.
Segunda, la observación anticipa una consecuencia que la propia lógica del acuerdo hace inevitable. Un nuevo TSJ nombrado bajo procedimientos distintos a los actuales no puede ser producto exclusivo de la Asamblea Nacional actual, porque los procedimientos actuales son exactamente los que se están modificando. La designación del nuevo tribunal, por tanto, tendrá que involucrar al Comité de Postulaciones renovado y ampliado, con presencia efectiva de la sociedad civil que la Constitución exige, y con un consejo revisor de credenciales que evalúe el baremo constitucional. La Asamblea Nacional chavista, según la lectura de Piñero, pierde el monopolio del proceso.
Esta observación es institucional y no partidista. No prejuzga la composición del nuevo TSJ. Establece que su composición no dependerá exclusivamente de la voluntad de la mayoría chavista actual. Y esa transformación estructural, si efectivamente se ejecuta, es el fin de facto de la actual Asamblea Nacional como órgano designador del máximo tribunal.
La tercera tesis: el régimen admite su incapacidad
El tercer aporte editorial de Piñero es una lectura política del significado específico de que el gobierno actual haya recurrido a la AN 2015 para gestionar el apoyo internacional. La formulación es directa: «El régimen admite su incapacidad para atender la crisis de los terremotos y recurre a la AN 2015 para gestionar el apoyo internacional.»
La observación identifica una dimensión del acuerdo que rara vez se nombra pero que estructuralmente es central. El comunicado firmado el 12 de agosto establece que «ambas partes concentrarán esfuerzos en promover la recuperación de los activos de reserva internacional de Venezuela en el Banco de Inglaterra». La formulación «ambas partes» es la clave. El gobierno actual, por sí solo, no ha podido durante siete años lograr el desbloqueo de esos activos. La AN 2015, por su parte, tampoco puede acceder a esos activos sin la contraparte del reconocimiento internacional actual del ejecutivo venezolano. Solo la acción conjunta crea las condiciones jurídicas para el desbloqueo.
Pero la lectura de Piñero va más allá de la observación técnica. Establece una interpretación política: recurrir a la contraparte es admitir la propia incapacidad. Durante años, el gobierno del rodrigato sostuvo públicamente que la AN 2015 era ilegítima, que sus diputados operaban en desacato, y que sus decisiones eran nulas. Firmar un compromiso conjunto con esa misma AN 2015 para acceder a recursos internacionales equivale, en la lectura de Piñero, a un reconocimiento fáctico de legitimidad que contradice la posición pública sostenida durante años.
Esta interpretación es política, no jurídica. Pero es analíticamente coherente: los actos políticos tienen consecuencias simbólicas y estas consecuencias importan tanto como los contenidos literales de los textos firmados. La formulación de Piñero identifica esa consecuencia simbólica con precisión.
La calificación de Jorge Rodríguez: disminuido y tutelado
El cuarto y final aporte editorial de Piñero es la calificación específica que ofrece sobre Jorge Rodríguez en el proceso: «un Jorge Rodríguez disminuido y TU-TE-LA-DO que, cede espacios, y termina reconociendo la legitimidad de la AN 2015».
La formulación separa las sílabas del adjetivo «tutelado» con guiones (TU-TE-LA-DO) y las escribe en mayúsculas. La decisión tipográfica es deliberada y merece ser leída como tal. Enfatiza cada sílaba, obliga al lector a pronunciar la palabra internamente con pausas, y produce el efecto retórico de que la caracterización se instale con peso propio en la lectura. Es un recurso que remite a las tradiciones venezolanas de acentuación oral de conceptos políticos importantes.
La calificación tiene tres componentes específicos.
Primero, «disminuido». Piñero identifica una asimetría que hace apenas seis meses no habría sido pensable: Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional controlada por el chavismo, ya no negocia desde la posición de fuerza que caracterizó los diálogos previos. Negocia desde una posición reducida.
Segundo, «tutelado». Aquí Piñero converge con la lectura de Naky Soto (pieza 2), que también identificó a los actores del proceso como tutelados. La diferencia es que Soto usa el término para calificar la naturaleza de lo firmado («entregables de tutelados»), mientras Piñero lo usa para caracterizar específicamente a Rodríguez. La coincidencia entre ambas voces sobre la centralidad del actor externo (Departamento de Estado) es significativa. Ninguna de las dos voces establece esa presencia como accesoria: la ubican como estructural.
Tercero, «cede espacios y termina reconociendo la legitimidad de la AN 2015». La formulación describe el comportamiento observable de Rodríguez en el proceso: firmar con Dinorah Figuera como contraparte, con paridad jerárquica implícita (ambos como presidentes de sus respectivas asambleas), es un reconocimiento de facto de la existencia jurídica de la AN 2015 como interlocutor legítimo. Ese reconocimiento contradice años de posiciones oficiales del rodrigato sobre la ilegitimidad de la AN 2015. La contradicción es el hecho editorial que Piñero identifica.
Qué aporta la lectura de Piñero al debate
El valor específico de la lectura de Piñero en el momento actual, tras la firma del 12 de agosto, es cuádruple.
Primero, ofrece una lectura afirmativa articulada desde una voz cuya biografía la hace difícil de reducir a optimismo ingenuo. Cuando quien pagó personalmente el costo del régimen lee el acuerdo como transición en marcha, esa lectura tiene un peso específico que ningún análisis técnico neutral puede replicar.
Segundo, identifica consecuencias del acuerdo que no están explicitadas en el texto firmado pero que se desprenden de su lógica interna: el fin de facto del rol dominante de la Asamblea Nacional chavista en el nombramiento del TSJ, y el reconocimiento fáctico de la legitimidad de la AN 2015 por parte del gobierno actual.
Tercero, converge con lecturas independientes (Peche, Soto, Molina, Díaz Pulgar) sobre la centralidad de la renovación del TSJ y sobre la presencia estructural del actor externo tutor en el proceso. La coincidencia entre voces con biografías, posiciones y estilos tan distintos refuerza la solidez del diagnóstico compartido.
Cuarto, ofrece una lectura que reconoce el avance sin cerrar la exigencia sobre lo que aún falta. La formulación inicial es explícita: «aún faltan victorias por obtener y resultados por concretar». La afirmación del avance no se opone al reconocimiento de las tareas pendientes. Ambas cosas coexisten en el análisis.
Esa coexistencia es exactamente lo que amplios sectores de la ciudadanía venezolana necesitan procesar en este momento: es posible reconocer avances sustantivos sin renunciar a la exigencia sobre lo que falta. Piñero lo articula con la autoridad específica de quien no puede ser acusado de complacencia con el régimen que lo secuestró.
Ubicación en el mapa del especial
Esta pieza es la quinta de siete en el especial Ángulos: Primer Ciclo. La lectura de Piñero complementa las de Peche (pieza 1, diagnóstico histórico), Soto (pieza 2, distinción categorial), Molina (pieza 3, análisis matizado sin celebración) y Díaz Pulgar (pieza 4, pedagogía política del avance). Piñero aporta la voz del testimonio irrepetible: la lectura afirmativa desde la sobrevivencia.
Las próximas piezas del especial documentarán ángulos complementarios: el escepticismo geopolítico con humor caraqueño de A. Herrera-Vaillant, y el contrapunto duro de José Amalio Graterol. Un Inciso firmado por el editor en jefe cerrará el especial planteando la lectura editorial de INCÍSOS: el país que viene tiene que ser la suma de esas participaciones.
Fuentes consultadas
- Nelson Piñero, publicación en cuenta oficial de X @nelsonpvzla2 tras la firma del acuerdo del 12 de agosto de 2026.
- Nelson Piñero, tweet fijado del 13 de marzo de 2026 sobre su liberación tras detención por motivos políticos.
- Comunicado conjunto firmado el 12 de agosto de 2026 por Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera.
- Cobertura de INCÍSOS sobre la doctrina Bellorín y sobre la renovación del TSJ comprometida en el acuerdo.
- Registros públicos sobre la ratificación por parte del TSJ del resultado electoral del 28 de julio de 2024 sin publicación de actas.
- Foro Penal, balance de presos políticos al 3 de agosto de 2026.
Para seguir leyendo
Especial Ángulos: Primer Ciclo · Página índice →Ángulo 1 · Luis Peche Arteaga · La lectura histórico-jurídica del TSJ →Ángulo 2 · Naky Soto · Entregables de tutelados, no acuerdos →Ángulo 3 · Walter Molina · Los acuerdos importan cuando se ejecutan →Ángulo 4 · Samuel Díaz Pulgar · La pedagogía política del avance →Especial Verificable · Decisiones documentadas del proceso →Inciso · La firma que faltaba →
Alfredo Yánez
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Trump celebrará el mes hispano sin haberlo proclamado
Una recepción, un mensaje presidencial y unas elecciones en noviembre. Cómo celebra la Casa Blanca la herencia hispana y a qué hispano le habla.
POLÍTICA · ESTADOS UNIDOS · HEREDEROS
La Casa Blanca ofrecerá este miércoles una recepción por el Mes de la Herencia Hispana, a cinco semanas de las elecciones. La ley pide una proclamación anual; en septiembre, el presidente proclamó el Día de la Constitución, el de los prisioneros de guerra y el de las madres de caídos, pero para el mes hispano solo publicó un mensaje. El hispano que celebra es, sobre todo, el ciudadano.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | La Casa Blanca ofrecerá una recepción por el Mes de la Herencia Hispana. |
|---|---|
| Quién | Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, con líderes y empresarios hispanos invitados. |
| Cuándo | Miércoles 30 de septiembre de 2026, a cinco semanas de las elecciones del 3 de noviembre. |
| Dónde | La Casa Blanca, Washington. |
| Por qué | Es la vitrina del gobierno ante un electorado hispano que decidirá distritos competitivos. |
| Cómo | Con un mensaje centrado en logros económicos y en la política exterior hacia el hemisferio. |
Donald Trump ofrecerá el miércoles 30 de septiembre de 2026 una recepción en la Casa Blanca por el Mes de la Herencia Hispana, según informó Voz Media, que citó a un funcionario de la Casa Blanca. El encuentro reunirá a líderes, empresarios e invitados hispanos y, según esa misma fuente, destacará los logros económicos del gobierno y su agenda de política exterior en el hemisferio occidental.
En una declaración enviada a ese medio, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que los estadounidenses de origen hispano «han hecho contribuciones extraordinarias al tejido de nuestra nación».
Contexto: un mensaje, no una proclamación
La Ley Pública 100-402 pide al presidente que proclame cada año el Mes de la Herencia Hispana, del 15 de septiembre al 15 de octubre. En 2025, Trump lo hizo con una proclamación formal el 22 de septiembre, dedicada, en sus palabras, a los «ciudadanos hispanoamericanos».
Este año no hay proclamación. Hasta el 29 de septiembre, el registro de proclamaciones de la Casa Blanca incluía las de septiembre para el Día del Patriota, el Día Nacional de Reconocimiento de los Prisioneros de Guerra y Desaparecidos, el Día de la Constitución y la Ciudadanía y el Día de las Madres y Familias de la Estrella Dorada, además de una que restringe la entrada de ciertos trabajadores no inmigrantes. Para el mes hispano, lo publicado es un mensaje presidencial, fechado el 17 de septiembre, en la sección de comunicados.
El mensaje de 2026 honra a los hispanos que sirven en las Fuerzas Armadas, en la policía, en la salud, en el clero y en el gobierno, y dedica un párrafo a la ley de recortes de impuestos del gobierno: sin impuestos sobre propinas ni horas extra, y las nuevas cuentas de inversión para niños. Habla de lo que el país puede ofrecer a «cada ciudadano».
Análisis: a qué hispano le habla la Casa Blanca
La celebración llega en una semana cargada para esa comunidad. El domingo 27, el Departamento de Seguridad Nacional anunció una operación en ciudades santuario. Y el 3 de noviembre, el voto hispano pesará en distritos competitivos de las elecciones de medio mandato. La Oficina del Censo cuenta a los hispanos como el 21% de la población del país.
En ese marco, la recepción cumple dos funciones a la vez: celebrar y hacer campaña. Y el retrato que ofrece es coherente con el de la proclamación de 2025 y el mensaje de 2026: el hispano ciudadano, uniformado, trabajador y de fe. Ese hispano existe y merece el reconocimiento. Pero no es todo el que vive en el país.
Que la política exterior esté en el centro de la agenda tampoco es casual. Para una parte del electorado hispano, sobre todo cubano y venezolano, la política hacia Venezuela y Cuba es un tema de voto. Rubio, que el lunes 28 dijo en Fox News que Washington trabaja con la Asamblea Nacional de 2015 para preparar elecciones en Venezuela, será una de las voces del encuentro.
Criterio: qué escuchar el miércoles
1. Si hay proclamación. Si la Casa Blanca aprovecha la recepción para formalizar el mes, como pide la ley, o si el mensaje del 17 de septiembre queda como el único documento. 2. Si se habla de inmigración. Si el discurso reconoce a los hispanos sin estatus o con estatus temporal, que también forman parte de esa herencia, o si la celebración se limita al ciudadano. 3. Qué se dice de Venezuela. Si Trump o Rubio mencionan elecciones, el regreso de María Corina Machado o la apertura petrolera ante un público hispano a cinco semanas de votar.
Esta nota acompaña el especial Herederos, que analiza durante 31 días qué se celebra cuando Estados Unidos habla de herencia hispana.
Fuentes principales: Voz Media, 29 de septiembre de 2026 (con declaración de Marco Rubio); Casa Blanca, mensaje presidencial del 17 de septiembre de 2026; Casa Blanca, proclamación del Mes Nacional de la Herencia Hispana, 22 de septiembre de 2025; Ley Pública 100-402; Casa Blanca, registro de proclamaciones, consultado el 29 de septiembre de 2026; Oficina del Censo de EE.UU., «Facts for Features», agosto de 2026; Departamento de Seguridad Nacional, 27 de septiembre de 2026; Departamento de Estado, entrevista de Rubio en Fox News, 28 de septiembre de 2026.
Política
Las excarcelaciones llegan con condiciones y otra muerte en custodia
Salen presos políticos, pero con medidas cautelares, presentaciones mensuales y sin documentos. Y una detenida que pidió la amnistía en abril murió esperando atención.
POLÍTICA · VENEZUELA · PRESOS POLÍTICOS
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos registró 24 nuevas salidas, pero advierte que casi nadie sale libre del todo: siguen las medidas cautelares, las presentaciones en Caracas y los documentos negados. En la misma semana murió Eleiner Sánchez en La Crisálida, tras días pidiendo atención médica. Había solicitado la amnistía en abril.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | CLIPPVE registró 24 excarcelaciones y denunció que persisten detenciones, restricciones y muertes en custodia. |
|---|---|
| Quién | El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela y las familias de los detenidos. |
| Cuándo | Comunicado del 29 de septiembre de 2026, tras la muerte de Eleiner Sánchez el domingo 27. |
| Dónde | La Crisálida (Los Teques), El Rodeo I, el Fuerte Guaicaipuro y Yare. |
| Por qué | Las salidas no equivalen a libertad plena y la atención médica sigue sin llegar a tiempo. |
| Cómo | Con medidas cautelares, presentaciones mensuales en Caracas y restricciones de documentos. |
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (CLIPPVE) publicó el martes 29 de septiembre de 2026 un comunicado de tres páginas con dos mensajes que conviven. El primero: registra 24 nuevas salidas de personas detenidas por razones políticas. El segundo: la mayoría de ellas no goza de libertad plena, y las condiciones en las cárceles no han cambiado.
Contexto: las cifras y la muerte
Las salidas llegan después del cierre del segundo ciclo de la mesa de Caracas, de la visita de Human Rights Watch al país tras 18 años de expulsión y de una reunión de familiares y expresos políticos con la delegación de la Asamblea Nacional de 2015. Foro Penal había confirmado 20 excarcelaciones en 48 horas el domingo 27. Cada organización lleva su propio conteo.
Ese mismo domingo murió Eleiner Sánchez, abogada y exdirectora del Centro Penitenciario 26 de Julio, en San Juan de los Morros, detenida desde el 6 de diciembre de 2024 tras la intervención de ese penal. Según su familia y organizaciones de derechos humanos, pasó varios días con fuertes dolores pidiendo ser trasladada a un centro asistencial. La llevaron de emergencia desde el Centro para Procesadas Femeninas La Crisálida al Hospital Victorino Santaella, en Los Teques, donde murió presuntamente por una obstrucción intestinal severa que requería cirugía urgente.
Llevaba 660 días presa y había solicitado la amnistía en abril. Es, según el comité, la segunda mujer que muere en La Crisálida en pocos meses, después de Fabiana Desirée Páez Fernández en junio, y el caso se suma a más de 28 presos políticos muertos bajo custodia en los últimos años.
Análisis: salir no es ser libre
El comunicado describe lo que las cifras de excarcelaciones no muestran. Quienes salen siguen bajo medidas cautelares y deben presentarse cada mes en Caracas aunque vivan en otra ciudad. Muchos tienen dificultades para obtener la cédula o el pasaporte, y algunos no consiguen empleo formal.
Adentro, el cuadro tampoco cambió: 34 presos políticos tienen patologías graves sin atención especializada; las visitas son de 15 minutos a través de un vidrio; El Rodeo I, el Fuerte Guaicaipuro y Yare siguen señalados como centros de tortura, y Human Rights Watch pidió el cierre del primero. Frente a El Rodeo I, las madres cumplen 263 días acampando.
A eso se suma lo que la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU describió como detenciones breves de manifestantes con fines de intimidación, una modalidad que el comité llama «puerta giratoria»: se libera por un lado y se detiene por otro.
Criterio: lo que medirá si el cambio es real
El caso de Eleiner Sánchez condensa la distancia entre los anuncios y los hechos: una ley de amnistía aprobada en febrero, una solicitud presentada en abril y una muerte en custodia en septiembre, sin respuesta intermedia conocida. Tres pruebas dirán si algo cambia:
1. Una investigación independiente de su muerte, con acceso de la familia al informe forense y responsables identificados por el retraso en su atención, como exige el comité. 2. Libertad plena para los excarcelados, es decir, el fin de las presentaciones mensuales y de las trabas para obtener documentos. 3. La respuesta a las solicitudes de amnistía pendientes. Si una solicitud de abril no se resolvió en cinco meses, cuántas más esperan igual.
Fuentes principales: Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (CLIPPVE), comunicado del 29 de septiembre de 2026; Foro Penal, 27 de septiembre de 2026; Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, septiembre de 2026; Human Rights Watch.
Política
La comisión del nuevo TSJ repite al presidente de la anterior
Quiénes integran la comisión que elegirá a los 12 representantes de la sociedad civil en el Comité de Postulaciones Judiciales, y por qué su composición importa.
POLÍTICA · VENEZUELA · TSJ
La Asamblea Nacional designó por unanimidad la comisión preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales: ocho diputados del PSUV y tres de la oposición parlamentaria. La preside Giuseppe Alessandrello, que ya presidió el proceso de mayo. El acuerdo de la mesa prometió renovar el comité; la primera pieza de la renovación empieza con el mismo nombre.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | La Asamblea Nacional designó la comisión preliminar que armará el Comité de Postulaciones Judiciales. |
|---|---|
| Quién | Once diputados: ocho del PSUV y tres de la oposición parlamentaria, presididos por Giuseppe Alessandrello. |
| Cuándo | Sesión ordinaria del martes 29 de septiembre de 2026, por unanimidad. |
| Dónde | Asamblea Nacional, Caracas. |
| Por qué | Esta comisión elige a los 12 representantes de la sociedad civil que se sumarán a los 11 diputados. |
| Cómo | Con convocatoria pública, preselección y designación final por dos tercios de la Asamblea. |
El martes 29 de septiembre de 2026, la Asamblea Nacional designó por unanimidad la comisión preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales, el primer paso legal para renovar el Tribunal Supremo de Justicia. Es el cumplimiento de lo que las dos delegaciones de la mesa de Caracas acordaron el 25 de septiembre.
Quiénes son
Por el PSUV: Giuseppe Alessandrello, que la preside; Gloria Castillo, presidenta de la comisión de Seguridad y Defensa; José Óscar Villarroel; María Gabriela Vega, primera vicepresidenta de la comisión de Política Interior; Fernando Bastidas; Carlos Mogollón; Jonathan García y Liliana González.
Por la oposición parlamentaria: Pablo Pérez, exgobernador del Zulia, que ocupa la vicepresidencia; Luis Florido, fundador de Voluntad Popular y expresidente de la comisión de Política Exterior en la Asamblea de 2016; y Félix Freites, subjefe del bloque Vamos Vamos Venezuela.
Contexto: el mismo molde de mayo
Alessandrello presidió también el proceso anterior, el que juramentó un Comité de Postulaciones en mayo de 2026. Pablo Pérez y Félix Freites participaron en ese proceso. Tres de los 11 nombres, entre ellos el de quien lo dirige, se repiten.
Entre ambos procesos cambió la ley: la reforma del artículo 65 de la Ley Orgánica del TSJ, vigente desde el 15 de septiembre, elevó a 12 los representantes de la sociedad civil y mantuvo a los 11 diputados. Y el acuerdo del 12 de agosto comprometió a las dos delegaciones a «renovar y ampliar» el comité.
La fórmula se repitió en la misma sesión con otra comisión: la que redactará la reforma de la ley contra el odio también tiene ocho diputados del PSUV y tres de la oposición parlamentaria. En ninguna de las dos hay representantes de la Asamblea Nacional electa en 2015, la delegación que negocia en la mesa.
Análisis: lo que decide esta comisión
La comisión preliminar no elige magistrados, pero decide algo previo: convoca y preselecciona a los 12 representantes de la sociedad civil que integrarán el comité junto con 11 diputados. La designación final requiere dos tercios de la Asamblea, mayoría que el oficialismo reúne por sí solo.
La presencia opositora en la vicepresidencia es un gesto de equilibrio. Pero con ocho de 11 votos, el PSUV puede decidir cada paso de la comisión sin ellos. Y los tres opositores pertenecen a partidos con escaño en la Asamblea de 2025, no a la delegación que firmó los compromisos en la mesa.
Criterio: tres pruebas en las próximas semanas
1. El cronograma. El acta del 25 de septiembre prometió un cronograma con fechas. Sin él, la renovación no tiene cómo medirse. 2. El baremo, antes de la convocatoria. Si las reglas para medir a los aspirantes se publican después de conocerse los nombres, dejan de ser un instrumento de evaluación. 3. El puente con el consejo de juristas. Los siete juristas pactados en la mesa revisarán credenciales, pero ninguna norma obliga a esta comisión ni al comité a considerar lo que digan.
La renovación del Supremo empezó. La primera señal es que empezó con el mismo presidente.
Fuentes principales: Asamblea Nacional, 29 de septiembre de 2026 («Parlamento designa integrantes de la comisión preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales»); El Diario y El Pitazo, 29 de septiembre de 2026; Asamblea Nacional, juramentación del Comité de Postulaciones, mayo de 2026; Comunicados de la mesa de Caracas, 12 de agosto y 25 de septiembre de 2026.
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