Política
Perú confirma balotaje Fujimori-Sánchez después de treinta días de conteo
Treinta días después de la primera vuelta del 12 de abril, el Perú confirmó a Roberto Sánchez como rival de Keiko Fujimori. Tres escenarios abiertos para el 7 de junio.
Treinta días después de la primera vuelta del 12 de abril, el Perú confirmó el lunes 11 de mayo de 2026 a Roberto Sánchez como rival de Keiko Fujimori en el balotaje del 7 de junio. La diferencia con el tercero fue de 18.506 votos. El derrotado denuncia fraude sin pruebas. Y el ganador del segundo lugar tiene una pena fiscal pendiente.
| Qué | Confirmación de la segunda vuelta presidencial peruana. Treinta días de conteo, una renuncia institucional, una denuncia de fraude sin sustento y una causa penal abierta. |
| Quién | Keiko Fujimori (Fuerza Popular), Roberto Sánchez (Juntos por el Perú), Rafael López Aliaga (Renovación Popular), Piero Corvetto (exjefe de la ONPE), Tomás Gálvez (fiscal de la Nación). |
| Cuándo | Primera vuelta: domingo 12 de abril. Confirmación oficial de la dupla: lunes 11 de mayo. Segunda vuelta: domingo 7 de junio de 2026. |
| Dónde | Perú. Centro (Fujimorismo y derecha), regiones andinas, amazónicas y rurales (Sánchez y voto castillista), Lima (López Aliaga, voto urbano que no alcanzó). |
| Por qué | Porque el balotaje peruano es la primera prueba electoral grande de Sudamérica en el 2026 y porque el conteo expuso fragilidades institucionales que se replicarán en otras elecciones del año. |
| Cómo | Voto manual y automático combinados, escrutinio que demoró un mes completo, mesas observadas en disputa, denuncia de fraude sin pruebas, causa penal de fondos de campaña sobre el clasificado al balotaje. |
El Perú llegó a la confirmación de su segunda vuelta presidencial el lunes 11 de mayo de 2026, treinta días después de que los ciudadanos votaron. A esa hora, la Oficina Nacional de Procesos Electorales tenía contabilizado más del 99,9% de las actas y la diferencia entre Roberto Sánchez, candidato de Juntos por el Perú, y Rafael López Aliaga, de Renovación Popular, se había estabilizado en 18.506 sufragios a favor del primero. Keiko Fujimori, candidata de Fuerza Popular, había asegurado el primer lugar desde antes con 17,17% de los votos válidos. Sánchez cerró con 12%. López Aliaga, con 11,91%.
La segunda vuelta se realizará el domingo 7 de junio. Por cuarta vez consecutiva, Keiko Fujimori va a un balotaje presidencial. Perdió los tres anteriores: en 2011 contra Ollanta Humala, en 2016 contra Pedro Pablo Kuczynski, en 2021 contra Pedro Castillo. La cuarta oportunidad la enfrenta a un candidato que, en muchos sentidos, hereda el voto del propio Castillo, hoy condenado a once años y cinco meses de prisión por el fallido autogolpe del 7 de diciembre de 2022.
Treinta días de conteo
La primera vuelta peruana se realizó el domingo 12 de abril de 2026 en medio de problemas logísticos visibles. Algunas mesas de Lima abrieron tarde. Los responsables ampliaron el horario de votación y permitieron, sin precedente, que un pequeño número de mesas votara el lunes 13. Esa decisión sembró las primeras dudas. La promesa institucional de tener el 60% del conteo escrutado para la medianoche del domingo no se cumplió. El umbral se alcanzó dieciséis horas después.

Piero Corvetto, jefe de la ONPE, fue citado por la Comisión de Fiscalización del Congreso al día siguiente. Describió los retrasos como «un error puntual extraordinario» y negó manipulación. La explicación no resistió la presión política. Corvetto renunció a la jefatura de la ONPE pocos días después, en lo que se leyó como una concesión institucional para destrabar la legitimidad del proceso.
El reparto territorial del voto explicó, en buena parte, la duración del recuento. López Aliaga concentraba su apoyo en Lima, donde fue alcalde entre 2022 y 2025; alcanzaba alrededor del 20% de los votos válidos en la capital. Pero en el resto del país su voto era residual. Sánchez tenía la imagen inversa: poco voto urbano, alto rendimiento en regiones andinas, amazónicas y rurales, especialmente en Cajamarca, territorio simbólico del castillismo. Las actas de zonas alejadas llegan tarde a la transmisión. Eso favoreció a López Aliaga en la primera ola de conteo y revirtió la ventaja a medida que llegaban las mesas rurales.
El derrotado que no concede
Rafael López Aliaga no ha reconocido el resultado. Sostiene denuncias de fraude que no ha respaldado con pruebas concretas. Pide al Jurado Nacional de Elecciones que no proclame los resultados y exige una auditoría internacional al proceso, lo que alteraría el calendario electoral.
La presión institucional ha intentado contener el daño. El presidente de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas (Confiep) rechazó públicamente las denuncias del candidato derrotado: «No encontramos elementos». El JNE inició la proclamación descentralizada de resultados el lunes 11 de mayo en Lima Centro 1, Lima Centro 2 y Trujillo, en lo que constituye un paso operativo de cierre del proceso de primera vuelta independientemente de las objeciones pendientes.
La denuncia de fraude sin pruebas tiene un precedente regional. En la primera vuelta colombiana del 31 de mayo de 2026 y en la primera vuelta brasileña de octubre, la posibilidad de que un candidato derrotado rechace los resultados sin presentar evidencia documentada es uno de los escenarios que los organismos electorales y los observadores internacionales estudian como riesgo central de 2026. La estrategia López Aliaga, por su tono y por la falta de sustento, ya quedó como referencia.
Sánchez y la pena que carga
El clasificado al balotaje llega con una situación judicial abierta. La Fiscalía peruana solicitó cinco años y cuatro meses de prisión contra Roberto Sánchez por presuntas irregularidades vinculadas a los fondos de campaña de Juntos por el Perú. Sánchez ha sostenido públicamente, en declaraciones a Epicentro TV el 12 de mayo de 2026, que la denuncia por fraude electoral en su contra fue archivada por el Poder Judicial y que solo enfrenta «una audiencia más». La precisión del candidato apunta a una distinción legal compleja: el delito de fraude electoral fue archivado; los cargos por presunto desvío de fondos de campaña siguen vigentes.
El fiscal de la Nación, Tomás Gálvez, recordó esta semana que Sánchez mantiene plenamente la presunción de inocencia mientras no exista condena firme. Pero admitió, en la misma intervención, que una eventual sentencia de inhabilitación durante el balotaje o después de él podría generar problemas constitucionales relacionados con su participación electoral o con una eventual toma de posesión presidencial.
El escenario abre tres posibilidades distintas para el 7 de junio y el período inmediatamente posterior. Si Fujimori gana, su cuarta candidatura cierra con victoria un ciclo de polarización iniciado en 2011. Si Sánchez gana y la causa fiscal sigue su curso ordinario, asume la presidencia con un proceso penal pendiente que podría usarse políticamente desde el Congreso. Si Sánchez gana y la causa fiscal se acelera hasta producir inhabilitación antes de la toma de posesión, el Perú entra en un escenario de crisis constitucional con pocos precedentes.
Lo que la primera vuelta deja sembrado
Más allá del resultado del 7 de junio, el ciclo electoral peruano de 2026 ya entregó tres lecciones que se transferirán a las elecciones del resto del año en la región.
La primera. La fragilidad de los organismos electorales se mide en horas, no en años. Una mañana de retrasos logísticos puede costar la renuncia del jefe de la ONPE y abrir el espacio para denuncias de fraude que el ecosistema mediático amplifica más rápido que cualquier desmentido institucional.
La segunda. La fragmentación del voto produjo un primer ganador con apenas 17%. En un sistema donde la primera vuelta no exige umbral mínimo, ese resultado es suficiente. Pero la legitimidad de quien gobierne con el voto de un peruano de cada seis dependerá enteramente del desempeño en la segunda vuelta. Si Fujimori o Sánchez ganan con porcentajes históricos bajos, el siguiente gobierno arrancará sin mandato cómodo.
La tercera. La judicialización de la política, leída como herramienta de cierre electoral, se extendió un peldaño más. Que el clasificado al balotaje tenga una solicitud fiscal de cinco años cuatro meses de prisión sobre su cabeza —en pleno cierre de campaña— configura un escenario donde la decisión del votante se mezcla con el cálculo sobre la viabilidad legal del candidato. Es la versión peruana de un patrón ya visto en Brasil, en Argentina, en Ecuador.
El 7 de junio no se decide solo quién gobierna el Perú. Se prueba si el modelo electoral peruano, después de cinco años de inestabilidad presidencial, todavía sostiene una transferencia ordenada de poder.
Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →
Alfredo Yánez
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El Mes de la Herencia Hispana empezó sin proclama presidencial
Un mensaje y una proclama no son lo mismo. La diferencia no es protocolar: una convoca al aparato del Estado y la otra no.
La conmemoración arrancó el 15 de septiembre. El texto presidencial salió el 17 y no tiene la forma de una proclama.
| Qué | El inicio del Mes de la Herencia Hispana fue marcado con un mensaje presidencial y no con una proclama formal. |
|---|---|
| Quién | La Casa Blanca; los cerca de setenta millones de hispanos que viven en Estados Unidos. |
| Cuándo | La conmemoración comenzó el 15 de septiembre de 2026; el mensaje se difundió el 17. |
| Dónde | Estados Unidos. |
| Por qué | Una proclama presidencial tiene efectos administrativos que un mensaje no tiene. |
| Cómo | Mediante la difusión de un texto sin la fórmula jurídica que caracteriza a las proclamas. |
El Mes de la Herencia Hispana comenzó el 15 de septiembre. Dos días después, la Casa Blanca difundió un mensaje presidencial alusivo.
No es una proclama. Y la diferencia no es de forma.
Qué distingue una cosa de la otra
Una proclama presidencial es un acto formal, con una fórmula jurídica característica, que se publica en el registro federal. Suele incluir un llamado expreso a funcionarios, agencias, escuelas y ciudadanos a realizar actividades conmemorativas.
Un mensaje es una comunicación del presidente. Expresa una posición y no convoca a nadie.
Es decir: una proclama pone en movimiento al aparato del Estado. Un mensaje, no.
Para un director de escuela, para un funcionario de una agencia federal o para un responsable de programación cultural, esa diferencia determina si hay o no un mandato que invocar.
Qué contiene y qué no contiene el mensaje
Según su texto, el mensaje destaca la fe, la familia, la libertad, las Fuerzas Armadas, los cuerpos policiales y el personal médico, y enlaza con una legislación de recortes tributarios.
No convoca a escuelas ni a agencias a programar actividades.
No menciona las independencias de los países de América Central, ni la de México ni la de Chile, que son la razón histórica por la que la conmemoración empieza el 15 de septiembre.
Y no aborda la inmigración.
El contraste de la misma semana
Aquí está el dato que conviene registrar.
En los días previos sí se firmaron proclamas formales para otras conmemoraciones: la dedicada a los prisioneros de guerra y desaparecidos en combate, y la semana de la Constitución.
Es decir, el instrumento estaba disponible y se usó. Para esta conmemoración se eligió otro.
El antecedente
No es la primera vez. En 2025, la proclama formal correspondiente a esta conmemoración se firmó el 22 de septiembre, una semana después del inicio, y el retraso fue señalado públicamente.
Un episodio puede ser un traspié administrativo. Dos años seguidos con el mismo patrón es otra cosa, y conviene anotarlo sin adjetivarlo.
Lo que sí ocurrió en otros niveles
Conviene decirlo para no pintar un cuadro falso.
Hubo proclamas estatales. El gobernador de California firmó la suya el mismo 15 de septiembre.
Y en Columbus, como en otras ciudades, la conmemoración se sostiene por la vía municipal: iluminación del ayuntamiento, reconocimiento a padrinos y madrinas, desfile y festival. Esa infraestructura la mantienen la concejalía y un comité comunitario, no una instrucción federal.
Eso es, en sí mismo, una conclusión: el mes se está celebrando de abajo hacia arriba.
El tema oficial de este año
La denominación temática de 2026, definida por el consejo de administradores del programa federal de empleo hispano, es «Unidos, somos más».
Conviene ponerla al lado de lo que ocurre en paralelo: cifras récord de detenciones migratorias, comunidades que cancelaron celebraciones por temor a operativos, y una congresista del partido de gobierno que esta semana objetó públicamente la ejecución de esa política.
No hace falta comentar esa coincidencia. Basta con registrarla.
Lo que hay que verificar
Si se emite una proclama formal en los días siguientes, como ocurrió el año pasado.
Y si alguna agencia federal programó actividades conmemorativas por su cuenta.
Esta casa lo va a seguir, y publicará la proclama si aparece.
Fuentes principales: Mensaje presidencial alusivo al Mes de la Herencia Hispana difundido el 17 de septiembre de 2026. Proclamas presidenciales firmadas en los días previos para otras conmemoraciones. Antecedente de la proclama correspondiente a 2025, firmada el 22 de septiembre de ese año. Denominación temática de 2026 del consejo nacional de administradores del programa de empleo hispano. Proclama estatal de California del 15 de septiembre de 2026.
Política
Familiares de presos marcharon al tribunal que se está renovando
Marcharon a la sede de la institución que la mesa está renovando. La coincidencia de lugar y fecha no es casual.
El registro que seguimos subió esta semana, en sentido contrario al de las liberaciones anunciadas.
| Qué | Familiares de personas detenidas por motivos políticos marcharon a la sede del Tribunal Supremo de Justicia para pedir su liberación. |
|---|---|
| Quién | Familiares de detenidos; el Foro Penal, que mantiene el registro. |
| Cuándo | Viernes 18 de septiembre de 2026. |
| Dónde | Caracas. |
| Por qué | La situación de estas personas figura en la agenda declarada del segundo ciclo de negociaciones. |
| Cómo | Mediante una concentración frente a la sede del máximo tribunal. |
Familiares de personas detenidas por motivos políticos marcharon este viernes a la sede del Tribunal Supremo de Justicia, en Caracas, para pedir la liberación de sus parientes.
La protesta ocurrió el mismo día en que la delegación opositora anunció el inicio formal del procedimiento para designar a todos los magistrados de esa institución.
La coincidencia de lugar
Conviene notarla, porque no es casual.
Marcharon a la sede de la institución que la mesa está renovando. Es decir, al lugar donde se decidirá quién ocupa los cargos que, llegado el caso, revisarían los procesos de sus parientes.
Esa coincidencia resume el problema de la secuencia que esta casa viene planteando: mientras se discute quién integrará el tribunal, las personas siguen detenidas bajo el tribunal que existe.
El registro subió
El Foro Penal contabiliza actualmente 344 personas presas por motivos políticos, con dieciséis casos nuevos respecto de su corte anterior.
Esa cifra se mueve en sentido contrario al de las liberaciones anunciadas.
Conviene además recordar lo que publicamos esta semana: no existe un registro oficial, y los conteos de las organizaciones independientes difieren entre sí por criterios metodológicos. El comité de familiares documenta al menos 400 casos.
Lo que esta semana dejó sobre la mesa
Tres hechos ocurrieron en cuatro días y conviene ponerlos juntos.
El jueves 17 fue detenido en Barquisimeto un exalcalde que había regresado del exilio, con el sobreseimiento de su causa formalizado el día anterior. Quedó libre esa misma noche tras presión pública y gestión política.
El martes 15, una organización de derechos humanos entregó a la delegación un documento que pide, como paso inmediato y paralelo a la designación de magistrados, el cese de los procesos por motivos políticos.
Y este viernes arrancó el procedimiento de designación, sin que se haya publicado el baremo de evaluación.
Los tres hechos apuntan a lo mismo: hay decisiones que no requieren un tribunal nuevo.
Lo que corresponde pedir
Que la situación de estas personas entre efectivamente en la agenda del ciclo en curso, donde figura entre los puntos declarados.
Que se responda la carta abierta que el comité de familiares dirigió en agosto a las dos delegaciones pidiendo un espacio de encuentro. Una acusó recibo. La otra no se ha pronunciado.
Y que se publique una cifra oficial. Sin ella, ningún anuncio de liberación se podrá verificar.
Los familiares que marcharon este viernes llevan meses haciendo lo mismo. La diferencia es que hoy marcharon al sitio donde se está decidiendo algo.
Fuentes principales: Reportes de medios venezolanos sobre la marcha de familiares a la sede del Tribunal Supremo de Justicia el 18 de septiembre de 2026. Registro del Foro Penal actualizado a esa fecha. Documento entregado por una organización de derechos humanos a la delegación negociadora el 15 de septiembre. Cobertura previa de este medio.
Política
Entregan una lista de presos y sigue sin haber un registro único
Cuatro organizaciones cuentan a las mismas personas y llegan a cifras distintas. Esa discrepancia no es un detalle: es el problema.
La entrega ocurre en la misma semana en que una misión internacional concluyó que el patrón de represión se mantiene.
| Qué | La Plataforma Unitaria entregó a Human Rights Watch una lista actualizada de personas detenidas por motivos políticos, junto con relatos de persecución. |
|---|---|
| Quién | Ocho organizaciones políticas venezolanas y exdetenidos por motivos políticos; el subdirector global de Human Rights Watch, Federico Borello, con la directora para las Américas, Juanita Goebertus, el subdirector Juan Pappier y la investigadora Martina Rapido. |
| Cuándo | Reunión difundida el 18 de septiembre de 2026. |
| Dónde | Caracas. |
| Por qué | No existe un registro oficial de personas detenidas por motivos políticos. |
| Cómo | Mediante la entrega directa de un listado y de testimonios documentados. |
La Plataforma Unitaria sostuvo una reunión de trabajo con Human Rights Watch en la que entregó una lista actualizada de las personas que permanecen detenidas por motivos políticos, junto con relatos sobre persecución y amedrentamiento contra la dirigencia opositora y la sociedad civil.
Por la organización internacional asistieron su subdirector global, Federico Borello, la directora para las Américas, Juanita Goebertus, el subdirector para las Américas, Juan Pappier, y la investigadora Martina Rapido.
Participaron representantes de Acción Democrática, Convergencia, Copei, Encuentro Ciudadano, La Causa R, Primero Justicia, Proyecto Venezuela y Voluntad Popular, además de personas que estuvieron detenidas por motivos políticos.
Lo que esa lista revela sin proponérselo
Esta casa viene documentando desde el 3 de septiembre un problema que esta entrega vuelve a poner en evidencia.
No existe un registro oficial de personas detenidas por motivos políticos en Venezuela.
Lo que existe son conteos de organizaciones independientes, que no coinciden entre sí.
Una organización de defensa penal contabilizaba 328 casos al 31 de agosto. Un comité de familiares documenta al menos 400. Una misión internacional maneja su propia cifra. Y ahora se entrega una cuarta lista, elaborada por organizaciones políticas.
Cuatro conteos de las mismas personas, con resultados distintos.
Por qué difieren, y por qué eso importa
Las diferencias no son errores. Responden a criterios metodológicos distintos, y conviene entenderlos.
Qué se cuenta como motivo político. Algunos registros incluyen solo casos con imputación explícitamente política; otros incorporan detenciones por expresión, protesta o vínculo familiar con dirigentes.
Qué se cuenta como detención. Hay quien contabiliza solo a quienes están privados de libertad en un recinto, y hay quien incluye a las personas con medidas sustitutivas o dispositivos de monitoreo.
Y qué se hace con los casos en disputa. Un registro conservador exige documentación completa antes de incorporar un nombre; otro incluye la denuncia y la verifica después.
Ninguna metodología es incorrecta. Lo que no existe es la manera de conciliarlas, porque eso solo lo haría un registro oficial.
La consecuencia práctica
Sin una cifra única, ningún acuerdo sobre liberaciones se puede verificar.
Si mañana la mesa anunciara la excarcelación de cien personas, no habría forma de establecer qué porcentaje del total representa. Cada organización respondería con su propio denominador.
Esa es la utilidad, para quien no quiere cumplir, de que no exista un registro: un compromiso sin universo conocido no se incumple nunca.
Es el mismo mecanismo que documentamos con el censo de damnificados y con el balance de planteles escolares dañados. Tercer caso del mismo patrón en tres semanas.
Por qué una organización internacional importa aquí
Hay una consecuencia que conviene explicar porque toca directamente a nuestros lectores.
Las organizaciones internacionales de derechos humanos publican informes. Esos informes se citan en procedimientos, incluidos los migratorios.
El 4 de septiembre, la Junta de Apelaciones de Inmigración de Estados Unidos estableció como criterio vinculante que la salida de Maduro del poder constituye un cambio en las condiciones del país a efectos de evaluar el temor de persecución de quien solicita asilo.
Desde entonces, la documentación sobre las condiciones actuales dejó de ser un anexo y pasó a ser central en esos expedientes.
Una lista entregada hoy puede terminar, meses después, en un informe que un abogado incorpora a un caso. No es un trámite simbólico.
Quiénes estaban y quiénes no
Conviene anotarlo sin darle más peso del que tiene.
Los ocho partidos que participaron integran la Plataforma Unitaria. El coordinador nacional de organización de Vente Venezuela precisó esta semana que su partido no integra esa plataforma ni la coalición lanzada el lunes.
Eso significa que la interlocución con organismos internacionales ocurre, como el resto, por canales separados.
No decimos que eso sea un problema en sí. Decimos que cuando cuatro registros y varios canales documentan lo mismo por separado, el resultado es más ruido y menos fuerza.
Lo que hay que pedir
La publicación de la lista entregada, o al menos de su cifra total y su metodología.
Un ejercicio de conciliación entre los registros existentes, que las propias organizaciones podrían promover sin esperar a nadie.
Y que la situación de estas personas entre en la agenda de la mesa, que la incluye entre sus puntos declarados pero que hasta ahora ha producido dos acuerdos, ambos institucionales.
El comité de familiares dirigió en agosto una carta abierta a las dos delegaciones pidiendo un espacio de encuentro. Una acusó recibo. La otra no ha respondido.
Fuentes principales: Información difundida por la Plataforma Unitaria sobre su reunión con Human Rights Watch, 18 de septiembre de 2026. Registros del Foro Penal al 31 de agosto de 2026 y del Comité de Familiares y Amigos por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela. Decisión de la Junta de Apelaciones de Inmigración del Departamento de Justicia de Estados Unidos del 4 de septiembre de 2026. Cobertura previa de este medio sobre la ausencia de registros oficiales.
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