Economía
Un exministro reconoce que recortar la producción fue un error
Es la lección que más directamente se aplica a la discusión de hoy sobre la permanencia de Venezuela en la OPEP.

Alianza INCÍSOS + El Canal de Nitu
Reconoció un error propio de su gestión. Y esa lección explica por qué hoy considera que Venezuela debe monetizar sus reservas en lugar de defender precios.
| Qué | Calderón Berti calificó de error la política de recortar producción para sostener los precios del petróleo. |
|---|---|
| Quién | Humberto Calderón Berti, que formó parte de la Organización de Países Exportadores de Petróleo en su etapa como ministro. |
| Cuándo | Declaración del 31 de agosto de 2026, referida a hechos de los años ochenta. |
| Dónde | Venezuela y el mercado petrolero internacional. |
| Por qué | El volumen retirado del mercado fue ocupado por productores ajenos al organismo. |
| Cómo | Mediante recortes coordinados de producción que no lograron sostener el precio. |
En una entrevista difundida el 31 de agosto de 2026, Humberto Calderón Berti reconoció un error propio.
La política que aplicó la Organización de Países Exportadores de Petróleo durante su etapa como ministro, consistente en reducir la producción para sostener los precios, fue equivocada.
Qué pasó
Su explicación fue directa. El organismo retiró del mercado un volumen que, según su cifra, alcanzó los dieciséis millones de barriles diarios. Ese hueco no quedó vacío: lo ocuparon productores nuevos, ajenos al organismo.
El resultado fue el contrario al buscado. Los precios se desplomaron en 1986.
Es decir, el bloque perdió mercado y perdió precio al mismo tiempo.
La lección
De ahí sale su conclusión para hoy, y es la que conecta con la discusión sobre la permanencia de Venezuela en el organismo.
Sostuvo que Venezuela debe quitarse de la cabeza la idea de defender los precios del petróleo. Su argumento es de escala: un país con una base de recursos de esa magnitud tiene que monetizarla, porque de lo contrario ese petróleo no se convierte en nada.
Y añadió un razonamiento que rara vez aparece en boca de un exministro del sector: si el precio se coloca en niveles muy altos, se acelera el desarrollo de fuentes de energía alternativas. Un precio alto sostenido financia a su propia competencia.
Sería una tristeza muy grande, dijo, que ese petróleo se quedara en el subsuelo cuando puede servir para mejorar las condiciones de vida de la gente.
Por qué esto importa ahora
Porque hay una decisión pendiente que responde exactamente a esa disyuntiva.
Venezuela evalúa abandonar el organismo del que es miembro fundador desde 1960, y el acuerdo anunciado contempla elevar la producción por encima de 1,5 millones de barriles diarios durante veinticinco años.
Permanecer implica aceptar cuotas. Salir implica producir sin techo y sin coordinación.
El argumento de Calderón Berti apunta hacia la segunda opción, no por razones políticas sino por una lectura de mercado: un país con reservas enormes y producción baja no gana defendiendo precios, gana produciendo. La declaración presidencial sobre esa decisión pendiente está recogida en Trump evita pronunciarse sobre la salida de Venezuela de la OPEP.
El valor de la admisión
Conviene señalar algo sobre la forma.
Un exfuncionario que reconoce públicamente un error de su propia gestión, con nombre técnico y consecuencia medible, es poco frecuente en la discusión pública venezolana.
Él mismo lo formuló como método: contar los errores propios sirve para que quienes vienen detrás no los repitan.
Esa disposición es la que da peso al resto de sus objeciones sobre el acuerdo actual. Quien admite haberse equivocado en lo suyo tiene más autoridad para señalar lo que no funciona en lo ajeno.
La entrevista completa está disponible en el canal de la periodista Nitu Pérez Osuna: ver la conversación.
Fuentes principales: Entrevista a Humberto Calderón Berti, disponible en https://youtu.be/JkJVCvfkcwM · conducida por la periodista Nitu Pérez Osuna, difundida el 31 de agosto de 2026. Datos públicos sobre la evolución de la producción de la Organización de Países Exportadores de Petróleo y sobre el desplome de precios de 1986.
Alfredo Yánez
9 libros que te cambian la perspectiva
Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon
VER LIBROS →Economía
De cada cien barriles de la faja solo salen seis
La reserva está probada. Lo que no está resuelto es cuánto de ella se puede sacar, y ese es el número que decide el negocio.

Alianza INCÍSOS + El Canal de Nitu
Todo el debate gira en torno a los 65.000 millones de barriles comprometidos. Hay un número anterior que decide cuántos de esos barriles existen de verdad.
| Qué | El factor de recuperación del crudo de la faja del Orinoco se sitúa en torno al seis o siete por ciento sin tecnologías adicionales. |
|---|---|
| Quién | Humberto Calderón Berti, exministro de Energía y Minas y expresidente de Petróleos de Venezuela. |
| Cuándo | Explicación ofrecida el 31 de agosto de 2026. |
| Dónde | Faja petrolífera del Orinoco, Venezuela. |
| Por qué | El factor de recuperación determina cuánto del petróleo existente puede extraerse efectivamente. |
| Cómo | Mediante producción en frío, dilución con crudos livianos o procesos de mejoramiento. |
La discusión pública gira en torno a 65.000 millones de barriles. Hay un número anterior que decide cuántos de esos barriles llegan realmente a la superficie.
El factor de recuperación
Según explicó Humberto Calderón Berti el 31 de agosto de 2026, de cada cien barriles que hay en la faja del Orinoco se pueden extraer entre seis y siete. El resto se queda abajo.
Ese porcentaje se llama factor de recuperación y es el dato que separa el petróleo que existe del petróleo que se puede vender.
En yacimientos convencionales de crudo liviano, ese factor puede superar el treinta por ciento y, con tecnologías de recuperación mejorada, llegar más arriba. En crudos extrapesados como los de la faja, la cifra cae drásticamente porque el petróleo es tan viscoso que no fluye por sí solo.
Por qué la faja es cara
Calderón Berti desglosó el costo de una manera que ordena la comparación.
Un pozo en la faja cuesta, según sus cifras, alrededor de seis millones de dólares. Un pozo exploratorio en aguas profundas puede costar entre 150 y 170 millones, y uno nuevo convencional entre 50 y 60.
Es decir, perforar en la faja es comparativamente barato.
Lo caro viene después. El crudo extrapesado necesita diluirse con crudos livianos o nafta para poder transportarse, o pasar por procesos de mejoramiento que elevan su calidad. El diluente hay que comprarlo, transportarlo e inyectarlo de forma continua, y su costo es sostenido en el tiempo.
De modo que la ecuación de la faja no se define en el pozo. Se define en la logística.
Por qué esto importa para el acuerdo
Aquí está la consecuencia práctica y nadie la ha planteado.
Si los diecisiete campos comprometidos son mayoritariamente de la faja, el volumen recuperable con tecnología convencional sería una fracción pequeña del volumen anunciado.
Y si buena parte de la inversión debe destinarse a diluentes, mejoradores y electricidad antes de que salga el primer barril adicional, el calendario de producción se alarga y la relación entre inversión y barriles producidos empeora.
Nada de eso invalida el acuerdo. Explica por qué los términos fiscales tienen que ser distintos de los de un yacimiento convencional, que es exactamente el argumento que el propio Calderón Berti utiliza para sostener que una regalía del treinta por ciento haría inviable la operación.
El otro lado del mismo número
Y de ahí sale la parte optimista de su argumento, que también conviene registrar.
Cada punto porcentual que se logre aumentar el factor de recuperación de la faja equivale a miles de millones de barriles adicionales. La aritmética es sencilla: sobre una base de recursos de esa magnitud, un uno por ciento es una cifra enorme.
Ese es el aporte tecnológico que, según él, justifica la presencia de empresas con capacidad de investigación. No producir más rápido: producir una proporción mayor de lo que hay.
Es la diferencia entre extraer un recurso y aprovecharlo.
La entrevista completa está disponible en el canal de la periodista Nitu Pérez Osuna: ver la conversación.
Fuentes principales: Entrevista a Humberto Calderón Berti, disponible en https://youtu.be/JkJVCvfkcwM · conducida por la periodista Nitu Pérez Osuna, difundida el 31 de agosto de 2026. Literatura técnica sobre factores de recuperación en crudos extrapesados y sobre procesos de dilución y mejoramiento.
Economía
El plazo del acuerdo es de veinticinco años, según el Gobierno
Era una de las siete preguntas abiertas. Ya tiene respuesta, y la respuesta abre una comprobación aritmética que sigue sin cuadrar.
Uno de los datos que faltaban ya es oficial. Y al incorporarlo al cálculo, la proyección de ingresos sigue sin coincidir consigo misma.
| Qué | El Gobierno confirmó que el acuerdo tiene una duración de veinticinco años, con diecisiete campos y una meta superior a 1,5 millones de barriles diarios. |
|---|---|
| Quién | Delcy Rodríguez, presidenta encargada. |
| Cuándo | Declaraciones difundidas el 31 de agosto de 2026. |
| Dónde | Venezuela. |
| Por qué | El plazo era uno de los datos ausentes en el anuncio original y condiciona todos los cálculos. |
| Cómo | Mediante declaraciones públicas que precisan duración, alcance y meta de producción. |
El plazo del acuerdo petrolero es de veinticinco años, según precisó la presidenta encargada Delcy Rodríguez en declaraciones difundidas el 31 de agosto de 2026.
En la misma intervención confirmó los diecisiete campos, la meta de superar 1,5 millones de barriles diarios y una cifra cercana a los 210.000 millones de dólares para las arcas del Estado. Sostuvo además que Venezuela mantiene la propiedad y la soberanía sobre sus recursos naturales.
Una pregunta menos
El plazo era uno de los datos ausentes en el anuncio del 28 de agosto y en el comunicado oficial del mismo día. Ahora consta.
Veinticinco años es, además, un plazo convencional para una empresa mixta en la industria, y está muy por debajo del siglo que mencionaban los reportes de prensa previos, que ninguna de las dos partes ha confirmado.
Ese dato, por sí solo, desactiva buena parte de la discusión sobre el arrendamiento centenario.
La cuenta que sigue sin cerrar
Con el plazo confirmado, la comprobación aritmética se puede completar. Y no cuadra.
Una producción de 1,5 millones de barriles diarios durante veinticinco años arroja unos 13.688 millones de barriles.
Si la proyección de ingresos del Estado es de unos 210.000 millones de dólares, la participación equivale a alrededor de 15,3 dólares por barril producido.
La propia presidenta encargada había señalado que la cifra representaba cerca de 19 dólares por barril producido y vendido.
Los dos números no coinciden, y la diferencia acumulada supera los 50.000 millones de dólares.
Las explicaciones posibles
Ninguna se puede confirmar sin la memoria de cálculo, y las tres son razonables.
La curva de producción. La meta de 1,5 millones no se alcanza el primer día. Si el promedio del período es mayor que esa cifra, el volumen total sube y el resultado por barril baja. Si es menor, ocurre lo contrario.
El valor presente. Un flujo de veinticinco años descontado a valor de hoy es sustancialmente menor que su suma nominal.
El precio de referencia. La proyección se calculó con un barril a 65 dólares. Cualquier variación mueve el resultado.
Lo que falta pedir
Una sola cosa, y no es un secreto comercial: la memoria de cálculo. Volumen anual proyectado, precio de referencia por año, tasa de descuento si la hay, y los porcentajes de regalía e impuesto aplicados.
Con eso, la cifra se verifica en una hoja de cálculo. Sin eso, dos números oficiales que no coinciden entre sí seguirán circulando como si fueran el mismo.
La base de la corrección está explicada en la nota de corrección sobre el cálculo de tributos por barril y en la pieza sobre los diecinueve dólares por barril.
Fuentes principales: Declaraciones de Delcy Rodríguez difundidas el 31 de agosto de 2026, reseñadas por Aporrea y El Pitazo. Comunicado oficial del Gobierno venezolano del 28 de agosto de 2026.
Economía
Trump evita pronunciarse sobre la salida de Venezuela de la OPEP
Dijo que eso depende de ellos. En un acuerdo que compromete producción a veinticinco años, la cuota deja de ser una decisión libre.
La respuesta fue breve y remitió la decisión a Caracas. El problema es que el propio acuerdo reduce el margen de esa decisión.
| Qué | El presidente estadounidense evitó pronunciarse sobre una eventual salida de Venezuela de la OPEP. |
|---|---|
| Quién | Donald Trump; gobierno encargado venezolano; la Organización de Países Exportadores de Petróleo. |
| Cuándo | Lunes 31 de agosto de 2026. |
| Dónde | Casa Blanca. |
| Por qué | La membresía en el organismo implica cuotas de producción incompatibles con una expansión acelerada. |
| Cómo | Mediante una respuesta que remite la decisión al gobierno venezolano. |
Consultado el 31 de agosto de 2026 sobre el futuro de Venezuela dentro de la Organización de Países Exportadores de Petróleo, el presidente estadounidense respondió que no lo sabe y que «eso depende de ellos».
La respuesta es breve y remite la decisión a Caracas. Conviene examinar cuánta decisión queda ahí.
La aritmética de la cuota
La membresía en el organismo implica aceptar un techo de producción negociado colectivamente.
El acuerdo anunciado contempla elevar la producción venezolana por encima de 1,5 millones de barriles diarios, con desarrollo de diecisiete campos y un horizonte de veinticinco años, según las cifras oficiales.
Un país que se compromete contractualmente a un programa de expansión no puede, al mismo tiempo, aceptar un techo fijado por otros. Si el techo baja, incumple con el socio. Si produce por encima del techo, incumple con el organismo.
De modo que la decisión existe formalmente y su margen es estrecho.
Por qué la no respuesta es informativa
Un compromiso de producción de esa magnitud tiene consecuencias directas sobre la política de cuotas de un organismo del que Venezuela es miembro fundador desde 1960.
Que el jefe de Estado del país que promueve el acuerdo remita esa consecuencia a la contraparte, sin más, deja abierta la pregunta de si el asunto se discutió en la negociación.
Puede que no se haya discutido, porque formalmente no le corresponde. Puede que se haya discutido y no se comunique. Las dos son plausibles y la respuesta no permite distinguir.
Lo que hay que vigilar
Tres señales, todas públicas.
Las cuotas asignadas a Venezuela en las próximas reuniones del organismo y si el país las acepta.
La producción reportada mes a mes, y si supera el techo asignado.
Cualquier comunicación formal de retiro, que tiene procedimiento propio y plazos establecidos en el estatuto.
La tercera es la única que zanja el asunto. Las dos primeras lo anticipan.
La evaluación previa sobre una eventual salida de Venezuela de la OPEP ofrece el antecedente de esta respuesta.
Fuentes principales: Declaraciones de Donald Trump en la Casa Blanca el 31 de agosto de 2026, reseñadas por La Patilla. Reporte de Bloomberg del 27 de agosto de 2026 sobre la evaluación de una salida del organismo. Cifras oficiales del acuerdo difundidas el 31 de agosto de 2026.
-
Entrevistas3 meses agoZair Mundaray: «Enfrenté al poder con ciencia»
-
Política2 meses agoDelcy Rodríguez enfrenta a la prensa internacional: la rueda de prensa que no cerró la brecha
-
Política3 meses agoEl economista, los bonos y Citgo
-
Política4 meses agoRoberto Smith Perera: «La reconstrucción no puede esperar a la elección»
-
Especiales3 meses agoMedia vuelta… mar.
-
Política2 meses agoEl semáforo de las estructuras: qué significa cada color tras el terremoto
-
Inciso4 meses agoLa paciencia de Washington
-
Inciso2 semanas agoMárquez sabe qué pasó el 28 de julio
