Connect with us
PublicidadTu lugar es aquí62 millones de hispanos. Empieza por los que deciden.Anúnciate →

Política

408 medios cerrados, 25 periodistas presos, cero capítulos en el plan

Revisamos las 835 páginas del plan *Venezuela First World* de Roberto Smith Perera buscando explícitamente el sector de medios de comunicación. No hay capítulo. No hay subapartado. El sector que documenta la crisis es el único que el plan no se propone reconstruir.

Avatar de Desconocido

Published

on

Venezuela, inventario del caos — medios
§ Las 6W de esta pieza
QuéMás de 408 medios de comunicación cerrados en Venezuela desde 2003. 25 periodistas presos durante 2025 — récord histórico. Cero capítulos dedicados al sector de medios en las 835 páginas del plan oficial de reconstrucción.
QuiénEspacio Público (Carlos Correa), IPYS Venezuela (Marianela Balbi), SNTP (Marcos Ruiz), Voces del Sur, CONATEL, Asamblea Nacional, Roberto Smith Perera.
CuándoPeriodo 2003-2026 (cierres acumulados desde RCTV). Datos consolidados al primer cuatrimestre de 2026. Plan *Venezuela First World* publicado el 1 de mayo de 2026.
DóndeTodo el territorio nacional. 13 estados sin medios independientes operando.
Por quéPorque un país que se reconstruye sin reconstruir su prensa no se está reconstruyendo. Se está reordenando en silencio.
CómoCONATEL como instrumento de cierres administrativos, Ley contra el Odio (2017), Ley de Fiscalización a ONGs (2024), bloqueo de 58 sitios web y TikTok (enero 2025), criminalización del ejercicio periodístico.

Revisamos las 835 páginas del plan *Venezuela First World* de Roberto Smith Perera buscando explícitamente el sector de medios de comunicación. No hay capítulo. No hay subapartado. El sector que documenta la crisis es el único que el plan no se propone reconstruir.

El punto de origen

El 27 de mayo de 2007, Radio Caracas Televisión —el canal abierto con la mayor audiencia histórica de Venezuela— salió del aire por decisión del Ejecutivo nacional. El gobierno de Hugo Chávez decidió no renovar la concesión del espectro radioeléctrico que la emisora venía ocupando desde 1953. La medida no fue una negociación frustrada ni un procedimiento administrativo de rutina. Fue el inicio operativo de una política de Estado.

Diecinueve años después, el conteo lo lleva Espacio Público, organización de monitoreo de la libertad de expresión que en Venezuela ha sostenido durante dos décadas el rol que el Estado dejó de cumplir: documentar lo que se cierra. Su cifra acumulada al cierre de 2024, presentada en informe público y replicada por LaPatilla, El Diario y otros medios de la diáspora periodística venezolana, es la siguiente: 408 medios de comunicación cerrados desde 2003. Doscientos ochenta y cinco emisoras de radio. Ochenta y siete periódicos. Diecinueve canales de televisión. Doce medios digitales.

El 55% de esos cierres fue ejecutado directamente por CONATEL, la Comisión Nacional de Telecomunicaciones — el organismo regulador del espectro radioeléctrico venezolano que en cualquier país democrático tendría función técnica neutra y que en Venezuela funciona como instrumento de cierre.

La acumulación

Veintitrés años, doce reformas, cinco gobiernos consecutivos y un mismo patrón. Espacio Público desagrega la curva.

Infografía § 10 — medios · Venezuela, inventario del caos
Infografía de datos · § 10 Medios · Venezuela, inventario del caos

Entre 2003 y 2007, el periodo previo al cierre de RCTV, se contabilizaron 18 cierres aislados. Entre 2008 y 2011, durante la consolidación del modelo, 64 medios. Entre 2012 y 2015, periodo del primer Maduro post-Chávez, 54 medios. Entre 2016 y 2019, con la profundización de la crisis política, 164 medios — la mayor concentración del periodo. Entre 2021 y 2023, ya bajo nuevas formas de presión, 123 medios. El año pico fue 2022, con 81 emisoras de radio cerradas en doce meses. El 2025, según el monitoreo continuo de IPYS Venezuela y de la organización SNTP, mantuvo el ritmo.

Las emisoras vivas en el país cayeron de 699 (2021) a 431 (2023): un 38% menos en dos años. Las televisoras, de 112 a 61: un 45% menos. Trece estados venezolanos no cuentan hoy con medios independientes operando localmente.

La mutación

En marzo de 2026, IPYS Venezuela publicó Las formas del silencio: periodismo en clandestinidad, su informe consolidado de 2025. Tres cifras del informe definen el cuadro contemporáneo de la libertad de expresión en Venezuela.

Primera: 25 periodistas estuvieron privados de libertad durante el año 2025. Es el número más alto registrado en la historia del monitoreo de IPYS desde sus inicios.

Segunda: durante el 2025 se documentaron 111 casos de violaciones a la libertad de expresión, con un total de 139 vulneraciones documentadas. Y solo durante el primer cuatrimestre de 2026 —datos que se hicieron públicos el 5 de mayo, dos semanas antes del cierre de esta edición— se registraron 38 casos adicionales con 91 denuncias.

Tercera: dos leyes recientes consolidan el marco jurídico de la restricción. La Ley contra el Odio, aprobada en 2017, sigue vigente y operativa como instrumento para criminalizar el ejercicio periodístico bajo figuras de «incitación al odio» cuya definición técnica es discrecional. La Ley de Fiscalización a las Organizaciones No Gubernamentales, aprobada el 15 de noviembre de 2024, extendió el marco a las organizaciones que financian o respaldan al periodismo independiente.

Y entre el 7 y el 10 de enero de 2025, en los días posteriores a la captura de Maduro pero antes de que la estructura de transición se estabilizara, las autoridades venezolanas ejecutaron uno de los bloqueos digitales más amplios documentados: 58 sitios web venezolanos —incluidos varios de la diáspora periodística que cubre el país desde el exilio— quedaron inaccesibles dentro del territorio nacional. TikTok fue bloqueado de manera total durante el mismo periodo.

El giro de la señal abierta

Durante casi dos décadas, la programación informativa de la televisión venezolana en señal abierta operó como caja de resonancia institucional. Los noticieros centrales de los canales privados sobrevivientes —Venevisión y Televen, sobre todo, después de la salida del aire de RCTV y la captura editorial de Globovisión— evitaron sistemáticamente la cobertura de protestas, la entrevista a voces críticas y la documentación visual del deterioro nacional. El espacio informativo en prime time se redujo a notas de declaraciones oficiales, sucesos, deportes, espectáculos y clima. Lo demás se administraba por omisión.

Después del 3 de enero de 2026, esa arquitectura comenzó a moverse. Y se movió primero en pantalla.

El 23 de febrero de 2026, Venevisión rediseñó su emisión matutina de Noticias Venevisión. La nueva versión, conducida por Endrina Yépez y un equipo de siete reporteros jóvenes, incorporó dos secciones nuevas que el canal no había tenido bajo el chavismo: «el panorama migratorio» y «Entrevista Venevisión», un espacio diario de opinión con personalidades del país. Semanas después, el canal anunció el regreso al aire de Shirley Varnagy y Luis Olavarrieta como anclas de un noticiero estelar nocturno transmitido en vivo de lunes a viernes a las 7:00 PM. Ambos habían salido de la pantalla venezolana años atrás. Su regreso, según el propio canal, busca recuperar la confianza del público y presentar una visión más amplia de la realidad nacional, en contraste con las limitaciones que marcaron la televisión en los años precedentes.

Televen, por su parte, transmitió en febrero de 2026 una cobertura inédita: las protestas de familiares de presos políticos frente a la sede de la Zona 7 del Cicpc en Caracas, exigiendo el cumplimiento de las excarcelaciones prometidas. Para un canal que durante años evitó mostrar manifestaciones contra el gobierno, la decisión fue editorialmente significativa.

El giro tiene límites. Los noticieros centrales del Estado, encabezados por VTV, mantienen su línea. La Ley contra el Odio sigue vigente. El régimen de concesiones del espectro radioeléctrico, sin reforma. Y las cifras de IPYS y Espacio Público sobre detenciones arbitrarias en el primer cuatrimestre de 2026 muestran que la coerción contra periodistas independientes no se ha desmontado. Pero algo cambió en pantalla. La televisión privada venezolana empezó a ampliar el rango de lo que muestra. No es libertad de prensa. Es apertura editorial parcial, condicionada al nuevo cálculo político de los canales. Y ese cálculo, en sí mismo, es un termómetro: cuando los noticieros empiezan a moverse antes que las leyes, lo que se mueve es la lectura del poder, no el marco institucional.

La omisión del plan

El 1 de mayo de 2026, Roberto Smith Perera —Ministro de Transporte y Comunicaciones durante el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez (1989-1993), fundador de Digitel y figura clave en la privatización de CANTV— publicó el plan Venezuela First World. Ocho cientos treinta y cinco páginas. Catorce sectores de la economía venezolana radiografiados con detalle. Cuarenta y dos capítulos. Seis billones de dólares en proyección de inversión durante una década. Es, por su volumen y por la trayectoria de su autor, el plan técnico de reconstrucción más detallado publicado hasta la fecha.

En las 835 páginas del documento, no hay un capítulo dedicado al sector de medios de comunicación. No hay un subapartado sobre libertad de prensa. No hay un cronograma de restauración del sistema de concesiones del espectro radioeléctrico. La única mención sustantiva al ecosistema mediático se encuentra en el componente «Centros de Medios y Cultura», con $10.000 millones asignados a la industria de exportación audiovisual y de entretenimiento. Y en el Artículo 5 del documento «Estructura del Comité de Reconstrucción Económica» (ECRR, página 813), una sola línea reconoce la necesidad de «garantizar la libertad de expresión y la transparencia» — sin desarrollo posterior, sin presupuesto, sin cronograma, sin actores responsables.

El sector que documentó durante veintitrés años el colapso de los otros sectores no aparece en el plan que se propone reconstruir lo que ese sector documentó.

Una conversación que el especial abre

INCÍSOS publica esta pieza no para denunciar al plan ni para señalar a su autor. La publica para abrir una pregunta que el ecosistema periodístico venezolano —el que sobrevive dentro del país y el que opera desde la diáspora— deberá responder en los próximos meses. ¿Cómo se reconstruye una prensa de la que ya no quedan emisoras locales en 13 estados? ¿Cómo se restaura un marco de libertad de expresión cuando dos leyes vigentes lo restringen? ¿Cómo se prepara una transición democrática que no contempla, en su plan más detallado, la reconstrucción del sector que tendría que documentarla?

La pregunta no es retórica. Es operativa.

Lo que el inventario dice

Un país que se reconstruye sin reconstruir su prensa no se está reconstruyendo. Se está reordenando en silencio.


Fuentes: Espacio Público (Carlos Correa) · IPYS Venezuela (Marianela Balbi, Las formas del silencio: periodismo en clandestinidad, marzo 2026) · SNTP (Marcos Ruiz) · Voces del Sur · Venezuela First World (Roberto Smith Perera, 1 de mayo de 2026, 835 páginas) · Tendencia.com (renovación Venevisión, abril 2026) · VIP.net.ve (matutino Venevisión, febrero 2026) · LaPatilla (cobertura Televen Zona 7, febrero 2026) · noticiasvenevision.com · televen.com.


Esta pieza es parte del especial Venezuela, inventario del caos. Lea las otras nueve piezas en incisos.com/inventario-del-caos

Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →

Continue Reading
Advertisement

Alfredo Yánez

9 libros que te cambian la perspectiva

Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon

VER LIBROS →
Click to comment

Leave a Reply

Política

Terror al baremo

Bellorín reclama que los criterios de evaluación del TSJ sean públicos antes de abrir las postulaciones y cuestiona la opacidad de las designaciones anteriores.

Avatar de Desconocido

Published

on

Sin el necesario baremo hecho público en forma previa al llamado para que el 28 de octubre de 2026 se dé inicio al proceso de postulaciones para el TSJ, ya anunciado por el diputado chavista presidente del siempre írrito Comité de Postulaciones Judiciales, la señal de un nuevo fraude a la Constitución es demasiado evidente y hay que dejar constancia previa.

Sin baremo público, el método a utilizar para la evaluación de credenciales seguirá siendo un misterio y un cheque en blanco para los «ungidos» por el régimen para encargarse de un proceso ya viciado de origen.

No debe causar sorpresa que ninguno de los involucrados, algunos pocos con algo de credibilidad, se atreva a mencionar la ausencia de dicho baremo.

Alguien podrá atreverse a afirmar que el baremo existe, pero será confidencial y solo manejado por ellos. Ese cuento es viejo y se debe recordar su utilización en boca de antiguos diputados chavistas, anteriores presidentes del secuestrado Comité de Postulaciones Judiciales, como Pedro Carreño y Saúl Ortega.

Sus declaraciones sobre la existencia de algún supuesto baremo que nunca mostraron están en las noticias de la época.

La revolución siempre le ha tenido pavor al mérito diferenciador. En cualquier nombramiento, jamás ha permitido concursos transparentes, necesarios para el escrutinio ciudadano. Por tal razón, la mediocridad acabó con Venezuela.

En lo que respecta a los anteriores nombramientos de magistrados al TSJ, es notorio que siempre ha brillado por su ausencia alguna escala valorativa de los únicos requisitos técnicos y académicos previstos a partir de los mínimos exigidos por el numeral 3 del artículo 263 constitucional.

Sin ese «baremo público», la posibilidad de títulos chimbos, de requisitos fraudulentos y de tantas «barbaridades» cometidas en nombramientos anteriores, como muchas denunciadas a lo largo de los años, es inminente. Sin baremo no hay esperanza de rectificación.

Este párrafo que aquí comparto ha sido el último ejemplo publicado en un reciente artículo sobre las confesiones públicas de una exmagistrada. Cito:

Aun con todas las concesiones anteriores a su favor, sería bueno entender cómo la abogada Bárbara César Siero (no sé si doctora), siendo jueza penal, se postuló a la Sala Político Administrativa y no a la Sala Penal, como lo ordena la Constitución.

¿Será que para esas designaciones poco importan el conocimiento y la necesaria experiencia de más de 15 años en la especialidad, como lo ordena la Constitución?

La culpa nunca será del ciego, sino de quien le da el garrote.

Fin de la cita. Artículo citado: «De barbaridades y lecciones».

Caracas, 25 de octubre de 2026.

Dr. Ángel Alberto Bellorín. Abogado, especialista, magíster y doctor en Derecho Constitucional.

Continue Reading

Política

El país salió a recibir a María Corina

El recibimiento en su recorrido desde Lara agrega una dimensión pública al regreso: su capacidad de movilización entra en el escenario de una negociación que no encabeza.

Avatar de Desconocido

Published

on

María Corina Machado saluda a personas que la reciben durante el recorrido hacia Caracas

María Corina Machado regresó a Venezuela el domingo 25 de octubre y reapareció en el santuario de la Divina Pastora, en Santa Rosa, Lara. Desde allí emprendió un recorrido por carretera hacia Caracas y fue recibida por seguidores en Chivacoa, Yaracuy, y en Morón, Carabobo, según imágenes difundidas por Vente Venezuela y reportes recopilados por CNN en Español. El mensaje «Estoy aquí. Con ustedes» acompañó un regreso que pasó a ser, de inmediato, un reencuentro público con quienes sostienen su liderazgo.

Las imágenes y reportes disponibles documentan recibimientos en Lara, Yaracuy y Carabobo. Vente Venezuela informó además paradas previstas en Guacara y Palo Negro y convocó a sus simpatizantes a Valle-Coche. Esas convocatorias describen la ruta prevista; a la hora de cierre de esta edición no prueban por sí mismas una llegada ni una intervención en Caracas.

Ese recibimiento importa por el momento político en que se produce. El gobierno encargado de Delcy Rodríguez y la representación de la Asamblea Nacional elegida en 2015 participan en un diálogo respaldado por Washington. Machado conserva un liderazgo propio y ha reclamado una fecha electoral, pero no conduce esa mesa. Su presencia dentro del país introduce una capacidad de intervención que no se mide solamente por el acceso a las reuniones.

La calle ofrece una expresión visible de respaldo. No permite contar automáticamente a todo el electorado ni anticipar una elección, pero sí muestra organización, disposición a movilizarse y expectativas dirigidas a una persona concreta. Esas expectativas tendrán que encontrarse con los tiempos y resultados de la negociación.

El siguiente dato sustantivo será el mensaje que Machado dirija al país desde esta nueva posición: qué prioridades fija, cómo se relaciona con el diálogo y qué propone para canalizar el respaldo que la recibe. El regreso es un hecho; sus efectos sobre el proceso se construyen a partir de las decisiones que siguen.

El especial de INCÍSOS «Vuelta a la patria» reúne los antecedentes del retorno, el recibimiento y la escena institucional que rodea su regreso.

Fuentes y documentos

Continue Reading

Política

Desde Panamá, la agenda que Machado llevó de vuelta a Venezuela

En sus entrevistas de octubre desde Panamá, María Corina Machado articuló una agenda de elecciones, institucionalidad, seguridad y energía. El regreso ya consumado transforma esas definiciones en un programa que ahora deberá contrastarse con su acción política dentro del país.

Avatar de Desconocido

Published

on

Machado concedió desde Panamá entrevistas a medios nacionales e internacionales durante octubre y allí habló de elecciones, transición institucional, seguridad fronteriza y recuperación energética. La conversación más extensa disponible, publicada por el Grupo de Diarios América en El Nacional el 19 de octubre, permite seguir los contornos de esa agenda y distinguir entre lo que propuso y lo que ya tiene forma institucional.

Panamá no apareció solo como escenario de entrevistas. En el diálogo con el GDA, Machado dijo que el país alberga las actas electorales de 2024 y agradeció al presidente José Raúl Mulino, a la Asamblea y a las instituciones panameñas por acoger a la oposición venezolana. Esa referencia sitúa su exposición pública fuera de Venezuela dentro de una disputa política que seguía reclamando presencia y representación en el país.

Entonces presentó el retorno como parte de un esfuerzo para completar el mandato que atribuye a la elección del 28 de julio de 2024. No ofreció una fecha concreta: dijo que las condiciones cambiaban diariamente y que trabajaba para volver junto con los venezolanos. El 25 de octubre, su aparición pública en Barquisimeto convirtió esa promesa en un hecho. La agenda expuesta desde Panamá queda ahora como un conjunto de prioridades que deberá trasladar al terreno político venezolano.

En esas intervenciones, el retorno no se planteaba como un hecho aislado ni como un desenlace suficiente. Machado lo vinculaba con una elección presidencial, instituciones independientes, reglas para la inversión y una redefinición de la seguridad. Reúne compromisos de campaña, exigencias a otros actores y una visión de transición; ninguna de esas piezas es, por ahora, un acuerdo institucional adoptado.

Una fecha electoral como punto de partida

El eje más reiterado de Machado es la convocatoria de elecciones presidenciales. En la entrevista con el GDA sostuvo que “la fecha electoral es la fecha de la liberación” y pidió que se fijara un calendario. También afirmó que no había una fecha concreta acordada en las conversaciones. Las dos ideas importan por igual: la dirigente establece la elección como prioridad, pero el planteamiento no documenta que exista un cronograma definido.

Machado mencionó como propuesta del senador Bernie Moreno el 24 de julio de 2027, aniversario del natalicio de Simón Bolívar. Esa mención permite registrar que la fecha fue parte de la conversación, no que tenga respaldo institucional o esté incorporada a una negociación. En otra entrevista, el Financial Times —resumido por Reuters el 9 de octubre— reportó que Machado pidió elecciones en 2027 y sostuvo que había tiempo suficiente para prepararlas antes de julio.

La entrevista audiovisual que EL TIEMPO fechó el 18 de octubre también giró en torno a la urgencia de convocar elecciones y a su disposición a ser candidata en un escenario de comicios limpios y libres. La formulación se presenta aquí como parte de la agenda política atribuida a Machado, no como una decisión electoral vigente.

Instituciones, participación y límites de la transición

La agenda de Machado no se limita a un día de votación. Ante el GDA reclamó un Consejo Nacional Electoral constitucional, independiente y sin reparto de cuotas, y un Tribunal Supremo de Justicia con características similares. Propuso además participación ciudadana mediante asambleas en escuelas, fábricas y comunidades, con herramientas tecnológicas e inteligencia artificial para sistematizar propuestas.

Son definiciones programáticas. No equivalen a crear esos organismos, convenir cómo designarlos ni aprobar una ruta de participación. El regreso cambia el lugar desde el que Machado puede defender esas propuestas, pero no resuelve por sí solo la representación institucional, el calendario electoral ni la composición de los organismos.

En materia de justicia, Machado rechazó una amnistía para crímenes de lesa humanidad y sostuvo que no habría “revancha”. La posición fija un límite político frente a la impunidad, sin describir un diseño judicial pactado. Las afirmaciones sobre liberaciones o cambios en la represión requieren documentos y registros independientes para poder evaluarse caso por caso.

Seguridad fronteriza y cooperación internacional

La relación con Estados Unidos y los países vecinos aparece como otro componente de la agenda. En la entrevista con el GDA, Machado planteó que una futura Fuerza Armada venezolana debería servir a la Constitución y coordinarse con Colombia para que la frontera sea un espacio de legalidad y desarrollo. Añadió que militares y policías involucrados en narcotráfico, extorsión o violaciones de derechos humanos deberían salir de las instituciones.

Se trata de una propuesta de reforma y depuración institucional. La cooperación que describe es, por ahora, una orientación política; no hay en las entrevistas un acuerdo de seguridad suscrito con Colombia ni un plan operativo anunciado.

En la conversación con Rachel Campos-Duffy, difundida el 17 de octubre, Machado reafirmó en X su intención de volver a Venezuela para acompañar al pueblo y trabajar por una transición democrática “exitosa e irreversible”. La promesa se cumplió el 25 de octubre con su presencia pública en Barquisimeto. Las metas políticas que la acompañaban —elecciones libres, instituciones independientes y garantías— siguen siendo propuestas por concretar.

Petróleo, inversión y reglas

La dimensión económica de la agenda se concentra en la recuperación de Venezuela como potencia energética y en condiciones para atraer capital. Reuters reportó, al resumir una entrevista del Financial Times, que Machado pidió transparencia en la administración de los ingresos procedentes de ventas petroleras supervisadas por Washington. La agencia reprodujo su planteamiento de que una democracia estable es necesaria para que el proceso sea sostenible.

En materiales secundarios sobre la conversación con Fox News, se atribuye a Machado la promesa de respetar los acuerdos petroleros firmados conforme a la ley y la propuesta de captar inversión estadounidense con mercados abiertos, estabilidad fiscal y arbitraje internacional. Newsroom Panama también reseñó que respetaría contratos que cumplieran la legislación venezolana. Estas expresiones describen una posición de la dirigente; todavía no explican qué autoridad determinaría el cumplimiento de los contratos ni cómo se aplicaría una revisión.

El criterio que atraviesa esas intervenciones es político y jurídico: continuidad para los contratos que, según Machado, se ajusten a la ley venezolana, junto con reglas que den previsibilidad a la inversión. El regreso permite que esa agenda sea defendida desde el país, pero no sustituye las decisiones institucionales que tendrían que convertirla en política pública.

Esta nota se integra al especial Vuelta a la patria desde un ángulo específico: no vuelve a narrar la aparición en Barquisimeto ni a medir el respaldo de calle. Identifica las prioridades que Machado llevó desde Panamá y las preguntas que siguen abiertas ahora que su retorno ya ocurrió.

Qué sigue abierto

  • El calendario electoral, la autoridad que lo fijaría y las garantías para unas elecciones libres y competitivas.
  • La forma de integración de un CNE y un TSJ independientes, más allá de la propuesta de la dirigente.
  • Los mecanismos verificables de cooperación con Colombia, Estados Unidos y otros países en seguridad y transición.
  • El alcance de la revisión de contratos petroleros y las reglas que regirían una estrategia de inversión.
  • La manera en que Machado articulará esa agenda con su presencia pública, la coordinación opositora y las conversaciones en curso dentro del país.

Fuentes y documentos

  1. Entrevista de María Corina Machado con el GDA, publicada por El Nacional el 19 de octubre de 2026.
  2. Entrevista exclusiva de EL TIEMPO con María Corina Machado, 18 de octubre de 2026.
  3. Publicación de María Corina Machado sobre la entrevista con Rachel Campos-Duffy.
  4. Reuters: Venezuela’s Machado calls for elections by July, FT reports, 9 de octubre de 2026.
  5. Newsroom Panama: entrevista y extracto de audio de Machado, 16 de octubre de 2026.
  6. CNN en Español: cobertura del regreso y de la aparición pública en Barquisimeto.
Continue Reading

Tendencias

Contexto, análisis y criterio para entender lo que pasa

Descubre más desde INCÍSOS

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo