Economía
El USMCA entra a la mesa de negociación con el voto hispano de Texas y Arizona como variable
La revisión del tratado USMCA en 2026 coincide con elecciones legislativas en noviembre. La negociación se cruza con el voto hispano en estados clave que el sector empresarial sigue de cerca.
La revisión del USMCA está fijada por el propio tratado para 2026 y se cruza con dos calendarios: el de las elecciones legislativas de noviembre y el de la presión arancelaria que la administración Trump ha venido sosteniendo desde enero. El voto hispano en Texas y Arizona, dos estados clave, entra como variable en una negociación que tradicionalmente se discutía solo entre cámaras empresariales.
El USMCA —que sustituyó al NAFTA en 2020— incluye una cláusula de revisión obligatoria a los seis años. Esa revisión, que en términos del tratado debe completarse en 2026, define si el acuerdo se mantiene como está, se modifica o entra en proceso de renegociación profunda. La consecuencia operativa importa: los flujos comerciales entre los tres países movieron más de 1,8 billones de dólares en 2024, y México es el principal socio comercial de Estados Unidos por encima de China y Canadá.
La negociación se cruza con dos calendarios.
El calendario electoral
El primer calendario es el de las elecciones legislativas de noviembre de 2026. La administración Trump enfrenta la pregunta clásica del segundo mandato: cómo mantener la base política mientras gestiona la macroeconomía. La presión arancelaria que el presidente ha venido usando sobre socios comerciales —incluyendo aranceles sobre productos mexicanos y canadienses en distintos momentos del año— funciona como instrumento doméstico tanto como instrumento exterior.
Texas y Arizona son dos estados que combinan dos características: alta concentración de votantes hispanos (40% y 32% respectivamente, según datos del U.S. Census Bureau de la encuesta más reciente disponible) y exposición directa a la economía bilateral con México. Texas concentra la frontera comercial más activa del hemisferio. Arizona depende del flujo de mercancías y servicios bilaterales para sectores específicos —agricultura, manufactura ligera, logística.
El voto hispano en esos dos estados no es homogéneo. Pero comparte una sensibilidad: a los choques comerciales que se traducen en pérdida de empleos o aumento de precios al consumidor.
El calendario macroeconómico
El segundo calendario es el de la inflación y los precios al consumidor. Los aranceles sobre productos mexicanos —cuando se aplican— se trasladan en pocas semanas al precio de productos agrícolas, electrodomésticos, automóviles y bienes intermedios. La administración Trump ha venido equilibrando esos efectos con la apuesta de la reactivación petrolera venezolana, que apunta a sostener los precios de la gasolina bajos como contrapeso simbólico al efecto arancelario en otros productos.
Para una familia hispana en Texas con presupuesto promedio, los dos calendarios se sienten al mismo tiempo. La gasolina puede bajar mientras el precio de la lechuga sube. El empleo en el sector automotriz puede tambalear mientras el empleo en logística crece.
La negociación con Sheinbaum
La relación bilateral con la presidenta Claudia Sheinbaum es la pieza central del lado mexicano. Sheinbaum ha mantenido durante el primer cuatrimestre de 2026 una línea de negociación que combina firmeza en lo institucional con apertura técnica en lo arancelario. No ha entrado en confrontación pública con Trump, pero tampoco ha cedido en los puntos sensibles —especialmente migración, semiconductores y energía.
La negociación del USMCA es una de las más complejas que ha enfrentado un gobierno mexicano en décadas, y el resultado tendrá efectos durables sobre la economía bilateral. El gobierno mexicano lleva la negociación con consultas reservadas a sectores empresariales clave. La administración Trump lleva la negociación con declaraciones públicas y aranceles puntuales como instrumento de presión.
Lo que el hispano en EE.UU. debe seguir
Tres puntos definirán el resultado del USMCA en los próximos seis meses. El primero es el capítulo automotriz —reglas de origen, contenido regional, salarios mínimos sectoriales. El segundo es el capítulo agrícola —productos específicos como aguacate, jitomate, ganado en pie. El tercero es el capítulo digital —comercio electrónico, datos transfronterizos, propiedad intelectual.
Cada capítulo tiene un mapa de empleo hispano detrás. La negociación afecta directamente a hispanos que trabajan en Texas, Arizona, Míchigan, California y otros estados con alta exposición a la economía bilateral.
El voto de noviembre de 2026 no se decide en el USMCA. Pero el USMCA se negocia con noviembre de 2026 en el horizonte de ambos lados de la frontera.
Fuentes principales
- Tratado Estados Unidos-México-Canadá (USMCA/T-MEC, texto oficial). U.S. Census Bureau (datos de población hispana por estado). United States Trade Representative (USTR, documentos públicos). Secretaría de Economía de México (comunicados públicos sobre la revisión). U.S. Department of Commerce (estadísticas de comercio bilateral más recientes disponibles). Cobertura de Reuters, Bloomberg, AP sobre la negociación USMCA en curso.
Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →
Alfredo Yánez
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Millones de barriles al mes es una cifra que no dice nada
Treinta y seis millones de barriles al mes produce el país. Decir que se reciben millones es cierto y es compatible con casi cualquier volumen.
No es que la afirmación sea falsa. Es que está construida de manera que no pueda ser comprobada, y eso se puede explicar.
| Qué | La afirmación de que se reciben millones de barriles al mes es compatible con volúmenes muy distintos entre sí. |
|---|---|
| Quién | Gobiernos de Estados Unidos y Venezuela; operadores del mercado. |
| Cuándo | Declaración del 13 de septiembre de 2026. |
| Dónde | Venezuela y Estados Unidos. |
| Por qué | Una magnitud sin denominador no permite verificar nada. |
| Cómo | Mediante la comparación con la producción total del país. |
La afirmación fue que están recibiendo millones de barriles de petróleo al mes.
No es falsa. El problema es otro: está construida de manera que no se pueda comprobar, y conviene explicar por qué.
La aritmética
Venezuela produce alrededor de 1,2 millones de barriles diarios, según las cifras disponibles más recientes.
Eso son unos 36 millones de barriles al mes en total, sumando todo: consumo interno, compromisos con otros destinos y exportación.
Sobre esa base, «millones de barriles al mes» describe con igual exactitud dos escenarios que no se parecen en nada.
Dos millones al mes serían alrededor de 66.000 barriles diarios, menos del seis por ciento de la producción venezolana.
Veinte millones al mes serían unos 660.000 barriles diarios, más de la mitad.
Las dos cifras caben dentro de la misma frase. Y entre una y otra hay una diferencia de diez veces.
Por qué esto no es un detalle
Porque el acuerdo se presentó con una promesa verificable: aumentar el suministro y presionar a la baja el precio del combustible.
Para saber si eso está ocurriendo hace falta un número con denominador. Barriles diarios, o barriles al mes con la cifra concreta.
Sin eso, la afirmación funciona igual de bien tanto si el flujo creció como si se mantuvo igual que antes del acuerdo. Y ese es precisamente el problema.
Lo que sí es comprobable
Hay tres fuentes públicas que permiten medirlo, y ninguna requiere acceso privilegiado.
Las importaciones estadounidenses por país de origen, que publica mensualmente la agencia estadística de energía de ese país, con desagregación y series históricas.
Los reportes de carga y descarga de terminales, que recogen empresas de seguimiento marítimo.
Y las cifras de producción venezolana, que publican organismos independientes con periodicidad mensual.
Cruzando las tres se puede establecer si el flujo aumentó, cuándo y cuánto.
Lo que esta casa va a hacer
Publicar esa comparación mensualmente, con la cifra de importaciones estadounidenses desde Venezuela y su variación respecto del mes anterior y del mismo mes del año pasado.
Es la única forma de saber si «millones de barriles al mes» significa más que antes o exactamente lo mismo de siempre.
Y si el flujo efectivamente aumentó, lo publicaremos con la misma prominencia.
Fuentes principales: Declaración del 13 de septiembre de 2026. Cifras de producción venezolana correspondientes a 2026. Series de importaciones por país de origen de la Administración de Información Energética de Estados Unidos.
Economía
La Reserva Federal decide el 16 de septiembre con proyecciones nuevas
La Reserva Federal anuncia su decisión el miércoles 16 de septiembre. Qué significa para el costo de vida de los hogares hispanos y por qué conviene desconfiar de los pronósticos.
El Comité Federal de Mercado Abierto se reúne el 15 y 16 de septiembre de 2026 y anunciará su decisión el miércoles a las dos de la tarde, hora del este, acompañada del resumen de proyecciones económicas.
| Qué | La Reserva Federal decide si mueve su tasa de referencia y publica proyecciones actualizadas. |
| Quién | El Comité Federal de Mercado Abierto, presidido por Kevin Warsh. |
| Cuándo | Reunión el 15 y 16 de septiembre de 2026; anuncio el miércoles a las 14:00 hora del este. |
| Dónde | Washington. |
| Por qué | Fija el costo del crédito de consumo, hipotecas y tarjetas para millones de hogares. |
| Cómo | Con votación del comité y publicación simultánea del resumen de proyecciones. |
El punto de partida es conocido y conviene fijarlo antes de cualquier especulación. El rango objetivo de la tasa de fondos federales está en 3,50% a 3,75%, nivel que el comité mantuvo en su reunión del 28 y 29 de julio de 2026 con una votación de nueve contra tres.
Esos tres votos disidentes son el dato más informativo de la reunión anterior. Un comité que decide por unanimidad transmite una lectura compartida de la economía; un comité con tres disidencias transmite que la misma información admite conclusiones opuestas dentro de la propia institución.
Por qué esta reunión pesa más
No todas las reuniones son iguales. Cuatro veces al año, el comité publica junto a su decisión el resumen de proyecciones económicas, que incluye las estimaciones individuales de los miembros sobre crecimiento, desempleo, inflación y trayectoria de tasas. Esta es una de ellas.
En la práctica, las proyecciones suelen mover más los mercados que la decisión del día, porque describen hacia dónde piensa ir el comité durante los meses siguientes. Para un hogar que evalúa refinanciar una hipoteca o consolidar una deuda de tarjeta, esa trayectoria importa más que el movimiento puntual.
Lo que esta nota no va a hacer
No va a pronosticar la decisión. Durante las semanas previas, las coberturas se contradijeron abiertamente sobre si correspondía subir o bajar, apoyándose en los mismos datos de empleo e inflación.
Cuando los pronósticos disponibles apuntan en direcciones opuestas, el servicio que un lector necesita no es una apuesta más, sino saber cuándo y dónde va a conocerse la información verificada: el miércoles 16 a las dos de la tarde, en el comunicado del propio comité.
Cómo llega esto al bolsillo
El efecto no es inmediato ni uniforme. Las tasas de tarjetas de crédito se ajustan rápido, en semanas. Las hipotecas de tasa fija se mueven antes de la decisión, porque el mercado anticipa. Los préstamos de auto responden con retraso. Y los rendimientos de cuentas de ahorro suelen bajar más rápido de lo que subieron.
Para hogares que dependen del crédito rotativo, que es una proporción alta entre trabajadores de ingresos medios y bajos, un movimiento de un cuarto de punto se nota más en el pago mínimo mensual que en cualquier titular.
Lo que viene después
Quedan dos reuniones en el año: el 27 y 28 de octubre, sin proyecciones, y el 8 y 9 de diciembre, con proyecciones. La decisión de septiembre se leerá, sobre todo, como señal de lo que hará el comité en diciembre.
Fuentes principales: calendario y comunicados del Comité Federal de Mercado Abierto de la Reserva Federal · resultados de la reunión del 28 y 29 de julio de 2026.
Economía
Chevron financiará los 7.000 millones con el dinero que ya produce en Venezuela
Los 7.000 millones de dólares anunciados por Chevron para Venezuela no son capital fresco del exterior: saldrán de los flujos que generan sus operaciones actuales en el país.
El 2 de septiembre de 2026 se anunció en Miraflores que Chevron invertiría más de 7.000 millones de dólares en Venezuela en cinco años. El 11 de septiembre, el presidente de la compañía precisó de dónde saldría ese dinero, y la respuesta cambia el sentido del anuncio.
| Qué | Chevron financiará su plan de 7.000 millones de dólares con los flujos de caja de sus operaciones actuales en Venezuela. |
| Quién | Mike Wirth, presidente ejecutivo de Chevron; el secretario de Energía Chris Wright; la presidenta encargada Delcy Rodríguez. |
| Cuándo | Anuncio el 2 de septiembre de 2026; precisión sobre el financiamiento el 11 de septiembre. |
| Dónde | Caracas y la Faja del Orinoco, donde la compañía recibió áreas adicionales. |
| Por qué | Determina si el acuerdo trae capital nuevo al país o reinvierte lo que el país ya produce. |
| Cómo | Mediante acuerdos que mejoran condiciones fiscales, comerciales y legales de sus empresas mixtas. |
El anuncio tuvo escenografía. El 2 de septiembre, en el Palacio de Miraflores, con el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, y la presidenta encargada Delcy Rodríguez, Chevron informó que había alcanzado acuerdos que mejoran las condiciones fiscales, comerciales y legales de sus empresas mixtas en Venezuela y que respaldarían inversiones superiores a 7.000 millones de dólares en cinco años, con la meta de más que duplicar la producción hasta unos 600.000 barriles diarios.
La cifra recorrió titulares durante días como inversión extranjera nueva.
El 11 de septiembre, Mike Wirth precisó el mecanismo: la compañía prevé financiar ese programa utilizando exclusivamente los flujos de efectivo que generan sus operaciones actuales en el país, sin recurrir a capital fresco proveniente del exterior. Es decir, las propias operaciones venezolanas producirán los recursos que sostienen las nuevas inversiones.
Qué significa la diferencia
No es un matiz contable. Una inversión financiada con capital externo implica que una empresa decide traer dinero de otros mercados y ponerlo en Venezuela, asumiendo el riesgo país con recursos propios de su cartera global. Una inversión financiada con flujo de caja local implica que las utilidades que ya se generan en el país se quedan en el país en lugar de repatriarse.
Lo segundo es una señal de confianza operativa y tiene efectos reales sobre producción y empleo. Pero no es lo mismo, y el modo en que se comunicó permitió que se leyera como lo primero.
Hay además una consecuencia práctica: si el financiamiento depende de la caja que generen las operaciones actuales, el plan de cinco años queda atado al desempeño de esas operaciones. Un tropiezo de producción no solo afecta el resultado: afecta la capacidad de financiar lo que viene.
El contexto en el que aterriza
El anuncio de Chevron llegó pocos días después de que el presidente Donald Trump presentara un pacto con la empresa privada North American Blue Energy Partners que otorga concesiones por cien años sobre diecisiete yacimientos venezolanos, con reservas probadas estimadas en unos 65.000 millones de barriles y participación del Pentágono en los beneficios.
Sobre ese acuerdo hay una objeción jurídica que sigue sin respuesta pública: analistas han cuestionado si una presidenta encargada tiene autoridad legal para otorgar concesiones de cien años sobre yacimientos del Estado.
Chevron, por su parte, opera en Venezuela desde 1923. En abril elevó al 49% su participación en Petroindependencia y obtuvo derechos sobre el área Ayacucho 8; con los nuevos acuerdos recibió áreas adicionales en la Faja del Orinoco. Sus tres empresas mixtas aumentaron la producción alrededor de 15% en lo que va de año.
Lo que falta saber
Ninguna de las partes ha publicado el cronograma de desembolsos, ni las metas de producción por año, ni las condiciones fiscales específicas que se modificaron. Sin eso, los 7.000 millones son una intención agregada a cinco años y no un compromiso verificable.
La primera prueba llega a finales de octubre, cuando la compañía presente sus resultados del tercer trimestre.
Fuentes principales: comunicado de Chevron del 2 de septiembre de 2026 · declaraciones de Mike Wirth recogidas por Reuters el 11 de septiembre de 2026 · coberturas de Infobae, ABC, Democracy Now y Investing entre el 2 y el 11 de septiembre de 2026.
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