Política
Venezuela First World: el plano más ambicioso de reconstrucción nacional
Smith Perera publicó el 1 de mayo el plan de reconstrucción más detallado escrito sobre Venezuela. Seis billones de dólares, una década, catorce sectores. El detalle técnico es notable. Las preguntas también.
Roberto Smith Perera publicó el 1 de mayo las 835 páginas del plan de reconstrucción más detallado que se haya escrito sobre Venezuela. Seis billones de dólares, catorce sectores intervenidos simultáneamente, una década. El detalle técnico es notable. Las preguntas que el plan deja abiertas, también.
| Qué | Publicación de *Venezuela First World: El plan de reconstrucción soberana*, 835 páginas con un diseño maestro para reconstruir el país en diez años. |
| Quién | Roberto Smith Perera. Autor del Gran Viraje en el segundo gobierno de Pérez. Matemático de la USB, doctor en Políticas Públicas por Harvard. |
| Cuándo | Publicación: 1 de mayo de 2026, exactamente cuatro meses después de la captura de Maduro. |
| Dónde | Documento publicado para circulación internacional, con foco en gobiernos, capital institucional y comunidad técnica venezolana. |
| Por qué | Porque articula la primera arquitectura financiera, institucional y constitucional completa para la fase de reconstrucción del Plan Rubio. |
| Cómo | Combinación de Estatuto Constitucional, Consejo Nacional de Reconstrucción de 36 meses, Pacto 10-10-10 fiscal, fondo ciudadano FPAP y reorientación geopolítica explícita hacia el hemisferio occidental. |
El 1 de mayo de 2026, cuatro meses después de que fuerzas estadounidenses sacaran a Nicolás Maduro de Caracas, Roberto Smith Perera publicó las 835 páginas de Venezuela First World: El plan de reconstrucción soberana. La fecha no es casual. Tampoco lo es el lenguaje: el documento se autodescribe como un «diseño maestro», no un programa político; como un «marco técnico, financiero y operativo», no una propuesta partidista. Es, en palabras de su autor, «una demostración de que la reconstrucción de Venezuela es factible, financiable y ejecutable en tan solo una década».
La escala de lo que propone obliga a detenerse. Seis billones de dólares de inversión en diez años. Catorce sectores de la economía intervenidos simultáneamente. Una producción petrolera que pasa de menos de un millón de barriles diarios a diez millones para el año siete. Un sistema fiscal radicalmente simple —el Pacto 10-10-10: diez por ciento de impuesto sobre la renta, diez de IVA, diez de banda arancelaria máxima—. Un fondo ciudadano, el FPAP, que recibe el 35% de los ingresos brutos de hidrocarburos y lo deposita directamente en cuentas individuales. Y, como armazón institucional, un Estatuto Constitucional para la Reconstrucción de la República que constitucionaliza el dólar, blinda los derechos de propiedad y orienta la política exterior de Venezuela explícitamente hacia el hemisferio occidental.
Quien firma este plan no es un improvisado. Smith Perera fue autor del Gran Viraje, el octavo Plan de la Nación durante el segundo gobierno de Carlos Andrés Pérez. Fue Ministro de Transporte y Comunicaciones, embajador ante la Unión Europea, fundador de Digitel, consultor de McKinsey. Es matemático de la Simón Bolívar, doctor en Políticas Públicas por Harvard. Tiene, como él mismo lo dice, más de cuarenta años pensando este país.

La tesis: el colapso como oportunidad
El argumento central de Venezuela First World tiene una elegancia paradójica. El colapso institucional venezolano —el más completo del hemisferio en tiempos de paz— eliminó, según Smith Perera, la principal restricción que enfrenta cualquier transformación nacional: el peso de los sistemas heredados. Venezuela ya no arrastra instituciones funcionales que defender ni intereses arraigados capaces de bloquear reforma. Donde otros países deben adaptar gradualmente, Venezuela puede rediseñar integralmente. Fibra desde la primera conexión. Administración pública digital desde el primer registro. Ciudades modernas desde su diseño inicial.
A esta tesis del reinicio doméstico se suman dos fuerzas externas que el autor considera convergentes: un entorno global de capital institucional buscando activamente activos reales con flujos predecibles —lo que Venezuela ofrece a escala nacional—, y una reconfiguración geopolítica acelerada por el conflicto con Irán que vuelve estratégicamente indispensable un proveedor energético democrático en el hemisferio occidental.
«Estas tres fuerzas nunca antes habían convergido. No permanecerán alineadas por mucho tiempo. La ventana está abierta ahora», escribe Smith Perera. Es la frase más repetida del libro. También la más exigente: convierte la urgencia en condición de viabilidad del plan.
Lo que el plan promete
El detalle técnico del documento es notable. No se queda en consignas. Especifica, sector por sector, montos de inversión, cronogramas, instrumentos financieros, estructuras de gobernabilidad. El Consejo Nacional de Reconstrucción será un cuerpo de nueve miembros seleccionados por mérito, con mandato definido de 36 meses, encargado de la «fase de reajuste institucional» antes de que el capital privado pueda fluir a escala. El FPAP funcionará como un sistema tipo 401(k) pero anclado constitucionalmente. La Faja del Orinoco se gestionará como una zona de desarrollo integrada en lugar de áreas concesionadas fragmentadas. El gas natural —230 billones de pies cúbicos— se transformará en una plataforma de exportación de GNL desde la costa atlántica con capacidad de generar entre 30 y 50 mil millones de dólares anuales adicionales.
Para los lectores entrenados en la literatura del desarrollo, las referencias son las esperables: Corea del Sur, Singapur, Emiratos Árabes Unidos como puntos de comparación de intensidad de inversión per cápita; Noruega como precedente del fondo soberano; Estonia como modelo de salto digital; Ecuador como antecedente de dolarización constitucional. La aspiración, sin embargo, es mayor: lograr las cinco simultáneamente. Ningún país lo ha hecho. Smith Perera argumenta que esa simultaneidad no es la mayor vulnerabilidad del plan, sino su mayor fortaleza, porque solo la transformación integral genera complementariedad sistémica.
Las preguntas que el plan deja abiertas
Y, sin embargo, leer las 835 páginas sin hacer preguntas sería leerlas mal.
La primera tiene que ver con el contexto en el que el plan aparece. Venezuela, en el momento de la publicación, no tiene gobierno electo. Delcy Rodríguez —vicepresidenta durante los años más oscuros de la represión, bajo investigación de la DEA por narcotráfico desde 2018— administra una transición que CNN reportó, en una pieza del 10 de mayo de 2026 citando fuente qatarí, que se negoció en Doha sin participación de María Corina Machado. Los ingresos petroleros venezolanos están bajo un esquema de custodia administrado por el Tesoro de Estados Unidos. No hay calendario oficial de elecciones. ¿Para qué Venezuela, exactamente, está diseñado este plano? ¿Quién, dentro del país, tiene el mandato político para ejecutarlo?
La segunda toca el tema de la soberanía. El libro enumera con franqueza lo que gana Estados Unidos en la nueva arquitectura: diez millones de barriles diarios, minerales críticos procesados fuera de la órbita china, capacidad de lanzamiento ecuatorial, cooperación militar bajo SOUTHCOM, salida del eje Cuba-Rusia-Irán. Lo que gana Venezuela está formulado en términos de acceso: a la DFC, al EXIM Bank, a la OCDE, al CIADI. La asimetría es estructural. Que el ECRR constitucionalice esa alineación como política de Estado —el Artículo 40— es, en sí mismo, una decisión geopolítica de fondo que el documento presenta como técnica.
La tercera es la aritmética. La promesa del FPAP —2.920 dólares anuales por ciudadano, 14.600 por hogar de cinco— depende de un precio sostenido del petróleo en 80 dólares y una producción de 10 millones de barriles diarios. La producción venezolana de abril de 2026 está por debajo de un millón. El precio histórico del barril ha oscilado entre 35 y 130 dólares en los últimos quince años. Cualquiera de los dos supuestos que falle por la mitad colapsa la base del contrato social que el plan ofrece.
La cuarta, quizás la más incómoda, es de memoria. Roberto Smith Perera fue autor del Gran Viraje. Aquel plan también prometía modernización, apertura, reconstrucción. Terminó en el Caracazo. La pregunta no es retórica ni busca el reproche fácil: es operativa. ¿Qué incorpora Venezuela First World del aprendizaje sobre por qué fracasó el primer intento de Smith Perera de modernizar a Venezuela? ¿Qué mecanismos contempla para que la sociedad venezolana —agotada, empobrecida, fragmentada, con ocho millones afuera— no rechace por costo social una transformación de esta escala?
Una conversación pendiente
Venezuela First World es el documento más ambicioso que se ha escrito sobre la reconstrucción del país. Eso no está en discusión. Su nivel de detalle técnico, la coherencia interna de su arquitectura financiera, la seriedad de su autor, lo colocan en una categoría aparte respecto del género —abundante— de propuestas voluntaristas sobre el día después.
Pero un plan de seis billones de dólares no es solo una pieza de ingeniería. Es una decisión sobre qué tipo de país queremos, en qué relación con el mundo, con qué reparto del esfuerzo y del beneficio, y bajo qué reglas. El propio autor reconoce que esta es la «versión 1.0» de un documento vivo. La conversación, entonces, apenas empieza.
Alfredo Yánez
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La mina, las joyas y los 286.000 euros: la materialidad del dossier Zapatero
Un centenar de joyas en caja fuerte en Ferraz. 286.000 euros en efectivo sin declarar en casa del testaferro. Imágenes satelitales de una mina ilegal en un parque protegido venezolano. La materialidad del caso Zapatero, pieza por pieza.
Un centenar de joyas en caja fuerte de su despacho de Ferraz. 286.000 euros en efectivo sin declarar repartidos por la casa del testaferro. Imágenes satelitales de una mina aurífera en un parque nacional venezolano protegido. La materialidad del caso Zapatero, pieza por pieza, ordenada cronológicamente.
Las claves
| Qué | Evidencia física recopilada por la UDEF y por investigaciones paralelas que documenta la red financiera del entorno Zapatero. |
| Quién | UDEF (Policía Nacional española), juez Calama, Hugo Carvajal como testigo. Investigados: Zapatero, su entorno, su testaferro Julio Martínez Sola. |
| Cuándo | Registros policiales del 19-20 de mayo de 2026. Investigaciones venezolanas previas desde 2020-2021. |
| Dónde | Madrid (despacho de Ferraz y casa del testaferro), Venezuela (mina aurífera en parque nacional protegido). |
| Por qué | La materialidad —objetos, efectivo, ubicaciones físicas— transforma sospechas históricas en pruebas judiciales utilizables. |
| Cómo | A través de registros policiales con orden judicial, manuscritos de testigos colaboradores, e imágenes satelitales corroborantes. |
Las acusaciones contra José Luis Rodríguez Zapatero respecto a sus vínculos económicos con Venezuela circulaban en el espacio público desde 2020. La exsenadora colombiana Piedad Córdoba lo dijo en entrevista al medio Las 2 Orillas. El exjefe de Inteligencia Militar venezolana, Hugo «El Pollo» Carvajal, lo escribió en un manuscrito entregado a la Audiencia Nacional. El exministro de Petróleo Rafael Ramírez y el exdiputado Américo de Grazia lo ratificaron en testimonios públicos. Pero hasta mayo de 2026, eran palabras. Lo que cambió en las últimas dos semanas es la materialidad: objetos, lugares y cifras documentadas por la policía española y por imágenes satelitales independientes.
19 de mayo: el registro de Ferraz
El martes 19 de mayo, la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal de la Policía Nacional (UDEF) registró el despacho de Zapatero en la calle Ferraz de Madrid, frente a la sede del PSOE. En una caja fuerte oculta, los agentes hallaron «un centenar de joyas». El abogado del expresidente se negó inicialmente a abrirla. La secretaria del expresidente, Gertrudis Alcázar, declaró a los agentes que las alhajas procedían en parte de la herencia familiar de Sonsoles Espinosa, esposa de Zapatero, y en parte de regalos recibidos en viajes oficiales. Los agentes inventariaron el contenido y la documentación que respaldaba el origen.
Mismo día: 286.000 euros en casa del testaferro
En paralelo al registro de Ferraz, la UDEF actuó en el domicilio de Julio Martínez Sola, descrito en el sumario como amigo personal de Zapatero y, según los investigadores, «lugarteniente y ejecutor de órdenes directas» dentro de la estructura. Los agentes hallaron 286.000 euros en efectivo sin declarar, repartidos en distintas estancias de la vivienda. La cifra está documentada en el informe policial al que ha tenido acceso Infobae.
Para el procedimiento judicial, esa cifra es relevante en dos planos. Uno: el efectivo sin declarar plantea por sí mismo un problema fiscal autónomo. Dos: el patrón de ocultación —dinero repartido en distintas estancias, no concentrado— corresponde a un intento consciente de evadir registro estandarizado, lo que refuerza la imputación por blanqueo.
El manuscrito de Carvajal
El elemento más singular de la evidencia es un manuscrito. En 2025, en el marco de su intento por evitar la extradición a Estados Unidos, Hugo Carvajal entregó a la Audiencia Nacional española escritos detallando lo que sabía sobre la red financiera del chavismo. En uno de esos manuscritos, según informaron Libertad Digital y Diario de Cuba con citaciones de El Confidencial, Carvajal identificó por escrito una mina de oro en Venezuela como vinculada a Zapatero. La descripción geográfica era específica: una franja del territorio venezolano «especialmente rica en oro y diamantes».
Las imágenes satelitales
En marzo de 2026, el portal El Distrito, dirigido por el economista Raúl Sánchez Folgueiras, publicó una investigación basada en imágenes satelitales, fotografías sobre el terreno y documentación judicial estadounidense que ubica con coordenadas concretas la mina que Carvajal había descrito. La localización tiene una particularidad relevante. El enclave está dentro de un parque nacional venezolano protegido por ley, donde cualquier explotación minera está prohibida y donde el ecosistema tiene reconocimiento internacional. Las imágenes satelitales muestran actividad minera activa en una zona donde no debería haberla.
Lo que la materialidad cambia
Hasta esta semana, el caso Zapatero podía leerse como una colección de testimonios cruzados con investigación financiera abierta. Lo que ha incorporado la UDEF en mayo de 2026 cambia esa lectura: objetos concretos en cajas fuertes concretas, efectivo concreto en domicilios concretos, ubicaciones satelitales concretas en territorio venezolano. La defensa del expresidente puede contestar el origen de las joyas (herencia, regalos diplomáticos). Puede contestar la atribución de la mina (no demostrada en sumario judicial todavía). No puede contestar que la materialidad existe.
Para el lector hispano que ha seguido el saqueo del Estado venezolano durante quince años, la materialidad es lo que faltaba. Durante años, la frase «se robaron Venezuela» fue retórica. En el caso Zapatero, lo robado tiene gramos, kilos, hectáreas y coordenadas geográficas.
La defensa de Zapatero
Es importante señalar que Zapatero ha rechazado públicamente las acusaciones. En su comparecencia en el Senado el lunes 2 de marzo de 2026, ante la Comisión de Investigación sobre la Operación Delorme, presentó una carta manuscrita atribuida a Hugo Carvajal en la que el militar venezolano habría rectificado sus afirmaciones sobre la mina de oro. La autenticidad de esa carta es objeto de discusión procesal, particularmente respecto a las condiciones en que pudo haber sido obtenida.
La declaración del 2 de junio ante el juez Calama es la siguiente oportunidad procesal del expresidente para articular su defensa formal. La pieza estará allí.
Fuentes principales
- Última hora del caso Plus Ultra, en directo, Infobae España, 25 de mayo de 2026.
- La Policía halla conversaciones del «testaferro» de Zapatero sobre minas de oro en Venezuela, La Patilla, 25 de mayo de 2026.
- Exclusiva mundial: las imágenes de la mina de oro que el Pollo Carvajal atribuye a Zapatero, El Distrito, 26 de marzo de 2026.
- El escrito que confirma que Zapatero tiene una mina de oro en Venezuela, Libertad Digital, 12 de enero de 2026.
- Zapatero aplaca bulos con una carta manuscrita del Pollo Carvajal, El Plural, 2 de marzo de 2026.
- La querella contra Zapatero apunta a negocios con el petróleo y el oro de Venezuela, Moncloa, 8 de enero de 2026.
Política
El dinero venezolano que llegó a una cuenta suiza vía Madrid
Una transferencia de 519.000 dólares de Plus Ultra a una cuenta suiza vinculada a PDVSA es la puerta por donde la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York entró al caso. La investigación estadounidense del entorno Zapatero corre en paralelo a la española. Los plazos, los actores y las consecuencias de la cobertura conjunta de dos jurisdicciones.
La Oficina contra el Blanqueo del Tesoro estadounidense identificó una transferencia de 519.000 dólares de Plus Ultra a una cuenta suiza vinculada a fondos PDVSA. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York investiga en paralelo a la Audiencia Nacional española. Lo que esto cambia.
Las claves
| Qué | Transferencia documentada de 519.000 dólares desde Plus Ultra (España) a cuenta suiza vinculada a PDVSA, base de investigación estadounidense. |
| Quién | Tesoro de EE.UU., Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York, Plus Ultra, PDVSA, entorno Zapatero. |
| Cuándo | Transferencia en 2021. Investigación estadounidense activa en mayo de 2026. |
| Dónde | Madrid (origen), Suiza (cuenta destino), Nueva York (jurisdicción investigadora), Caracas (origen del dinero). |
| Por qué | La conexión PDVSA-Plus Ultra documentada vincula el rescate público español con la red financiera del chavismo. |
| Cómo | A través de cooperación judicial entre el Tesoro estadounidense, la Audiencia Nacional española y posiblemente FinCEN. |
La parte española del caso Zapatero ha ocupado la mayoría de los titulares europeos en los últimos diez días. La parte estadounidense ha recibido menos atención y, sin embargo, puede acabar siendo más consecuente. La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York —la jurisdicción que ha procesado, entre otros, casos de corrupción transnacional vinculados a Venezuela durante la última década— investiga formalmente los vínculos económicos del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero con la red financiera venezolana. La puerta de entrada es una transferencia.
La transferencia
En 2021, Plus Ultra ejecutó una transferencia de 519.000 dólares hacia una cuenta bancaria en Suiza. La Oficina contra el Blanqueo de Dinero del Tesoro estadounidense identificó la operación. Según la documentación judicial filtrada en España y reseñada el 21 de mayo por Alerta Digital, la cuenta receptora está vinculada a un inversor investigado por blanqueo. La misma cuenta, según el sumario, está conectada con fondos procedentes de PDVSA, la petrolera estatal venezolana. La transferencia salió de los libros de Plus Ultra, una compañía que ese mismo año recibió 53 millones de euros de rescate del Gobierno español.
La conexión es lo significativo. No es que una empresa española hiciera una transferencia internacional. Es que una empresa rescatada con dinero público español hizo, en el mismo año del rescate, una transferencia a una cuenta vinculada a PDVSA.
Por qué Nueva York investiga
Tres razones, en orden de peso. Una: PDVSA es una entidad sujeta a sanciones del Tesoro estadounidense desde 2019. Cualquier operación que involucre fondos de PDVSA y pase por el sistema financiero estadounidense, aunque sea en tránsito, abre jurisdicción federal. La transferencia a Suiza pasó por intermediarios bancarios vinculados al sistema dólar, lo que activa el principio de jurisdicción extendida que la Fiscalía neoyorquina ha aplicado en otros casos de Venezuela. Dos: la Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York ha sido, durante la última década, la principal jurisdicción investigadora de la corrupción venezolana. Casos como Andorra-PDVSA, casos de exfuncionarios de Banca Privada d’Andorra, y procesos contra empresarios venezolanos como Alejandro Betancourt o Raúl Gorrín se han llevado allí. Tres: el acuerdo de colaboración firmado por Hugo «El Pollo» Carvajal con la justicia estadounidense en diciembre de 2025, después de su acuerdo de culpabilidad de junio de 2025, le dio a la Fiscalía neoyorquina acceso a un nivel de información sobre la estructura financiera del chavismo que ninguna otra jurisdicción tiene.
El paralelismo procesal
Lo que distingue este caso de los anteriores es la simultaneidad. Hasta ahora, la justicia estadounidense investigaba casos venezolanos y la justicia española investigaba casos venezolano-españoles, pero rara vez en paralelo y con apertura mutua de carpetas. En el caso Zapatero, esa apertura es funcional. El juez Calama tiene acceso a documentos del Tesoro estadounidense. La Fiscalía neoyorquina tiene acceso a expedientes de la UDEF española. La cooperación judicial transatlántica es operativa, no anunciada.
Para los abogados del entorno Zapatero, esto cambia el cálculo. Una imputación en España es procesalmente compleja pero acotada. Una investigación en paralelo en Estados Unidos, sobre cifras que involucran transferencias del sistema dólar, escala el problema. La extradición de Carvajal a Estados Unidos en 2023 dejó al expresidente español sin uno de los testigos más controlables del lado venezolano. El acuerdo de colaboración de Carvajal con la administración Trump deja a la Fiscalía neoyorquina con un testigo de calidad superior a la habitual: el exjefe de Inteligencia Militar del chavismo, hoy declarado culpable, dispuesto a contar.
Lo que viene
Tres fechas a observar. La primera: martes 2 de junio de 2026, declaración de Zapatero ante el juez Calama en la Audiencia Nacional. Determina si la imputación se sostiene, si se amplían los cargos a blanqueo, y si avanza la solicitud de citaciones adicionales (la asociación Hazte Oír ya pidió imputar a la esposa y a las dos hijas del expresidente). La segunda: pronunciamientos del Gran Jurado federal en Nueva York. Históricamente, la Fiscalía neoyorquina tarda entre 12 y 24 meses entre la apertura de investigación y la presentación de cargos. La tercera: el calendario electoral español. Pedro Sánchez está sometido a presión política creciente; cualquier acelerón judicial en cualquiera de las dos jurisdicciones tendrá impacto inmediato sobre el Gobierno actual.
Lo que esto significa para la transición venezolana
La pregunta operativa, para el lector hispano que sigue la situación venezolana, es si esta investigación afecta a la transición política en Caracas. La respuesta más honesta es que sí, pero indirectamente. La presidenta encargada Delcy Rodríguez, según el sumario del juez Calama, era una de las figuras clave del lado venezolano en la estructura de tráfico de influencias. Hasta el 3 de enero de 2026, esa información era inutilizable: estaba protegida por inmunidad de jefa de Estado de facto. Ahora ya no. La transición tutelada que arrancó con la captura de Maduro abrió espacio jurídico para investigar a actores que durante años fueron intocables.
La pieza pendiente es si el rodrigato, en sus quince meses iniciales de transición, sobrevive como interlocutor político de Estados Unidos mientras su figura central es investigada por una Fiscalía estadounidense. Esa contradicción —entre la cooperación política y el sumario judicial— es el nudo del año.
Fuentes principales
- EEUU investiga los vínculos económicos de Rodríguez Zapatero con Venezuela, Moncloa, 22 de mayo de 2026.
- José Luis Rodríguez Zapatero, la conexión venezolana que apunta a Pedro Sánchez, Alerta Digital, 21 de mayo de 2026.
- Meet ‘El Pollo,’ Venezuelan general who might testify against Maduro, USA Today / AOL, enero de 2026.
- Auto de imputación del juez Calama, Diligencias Previas 77/2024, Audiencia Nacional de Madrid.
- Documentación pública de la Office of Foreign Assets Control (OFAC), sanciones a PDVSA 2019-2025.
Política
«Zapatero aquí manda»: la frase que reescribe veinte años de relación España–Venezuela
La frase aparece en una conversación interceptada del 5 de diciembre de 2020: «Zapatero aquí manda». El juez Calama, instructor del caso Plus Ultra, la incorporó al sumario como uno de los indicios más explícitos. La transformación del expresidente español, de mediador del chavismo a presunto líder de una estructura de tráfico de influencias, es el dato político-histórico más relevante del año en la relación España–Venezuela.
El juez José Luis Calama imputó al expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero por tres delitos: organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental, con posible extensión a blanqueo. El sumario sitúa al exjefe de Gobierno al frente de una estructura jerarquizada vinculada al rescate público de Plus Ultra y a la conexión venezolana. Lo que significa el caso para el lector hispano que ha seguido la transición venezolana durante el último año.
Las claves
| Qué | El expresidente José Luis Rodríguez Zapatero está imputado por organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental en el caso Plus Ultra. |
| Quién | Juez José Luis Calama (Audiencia Nacional). Imputado: Zapatero. Testigos clave: Hugo «El Pollo» Carvajal, Rodolfo Reyes Rojas. |
| Cuándo | Imputación formal en mayo de 2026. Declaración prevista el martes 2 de junio de 2026. |
| Dónde | Audiencia Nacional, Madrid. Conexión investigada: Venezuela (rodrigato), Suiza (cuentas) y Estados Unidos (Fiscalía Distrito Sur de Nueva York). |
| Por qué | El sumario sostiene que Zapatero lideraba una estructura de tráfico de influencias para obtener beneficios económicos vinculados a Venezuela. |
| Cómo | A través de comunicaciones interceptadas, registros documentales y testimonios judiciales que vinculan a Zapatero con el rescate de 53 millones de euros a Plus Ultra. |
El 5 de diciembre de 2020, en una conversación interceptada que cinco años después forma parte del sumario del caso Plus Ultra, el empresario Rodolfo Reyes Rojas le escribió a Julio Martínez Sola, amigo personal del expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, una frase de cuatro palabras: «Zapatero aquí manda». Para el juez José Luis Calama, instructor de la causa en la Audiencia Nacional, esa frase es uno de los indicios más explícitos de la tesis policial: el exjefe de Gobierno no era un mediador externo, ni un facilitador ocasional. Lideraba.
La imputación
Calama imputó a Zapatero tres delitos: organización criminal, tráfico de influencias y falsedad documental, con posible extensión a blanqueo de capitales. La cifra que figura en el auto, según las órdenes judiciales filtradas el 25 de mayo, es 1,95 millones de euros: el beneficio económico que él y su entorno habrían obtenido a través de la estructura. La declaración del expresidente está prevista para el martes 2 de junio. Es la primera vez en la democracia española que un expresidente del Gobierno comparece ante la Audiencia Nacional como imputado por organización criminal.
El rescate que abrió la puerta
Plus Ultra es una aerolínea española con vínculos venezolanos. En 2021, durante el Gobierno de Pedro Sánchez, la compañía recibió un rescate público de 53 millones de euros a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI). El eurodiputado Luis Garicano alertó del expediente desde el primer momento. Según el registro mercantil, el presidente de la sociedad que controla directa e indirectamente más del 56,8 por ciento de las acciones de Plus Ultra (Snip Aviation S.L) es Rodolfo José Reyes Rojas, investigado penalmente por la justicia estadounidense en una trama de corrupción venezolana. Era 2021. Lo que entonces se denunció como anomalía hoy es sumario.
La vía Zapatero
El sumario, según ha publicado Infobae el lunes 25 de mayo, describe dos líneas de influencia paralelas que operaban dentro de la estructura. Una a través del exministro José Luis Ábalos. Otra, más eficaz, denominada por los propios investigadores «la vía Zapatero». Las comunicaciones interceptadas son explícitas. «Debemos meterle chola al Zapa», escribió Roselli, CEO venezolano de Plus Ultra, cuando buscaba acelerar el proceso de financiación. La investigación sitúa a Julio Martínez Martínez, amigo personal de Zapatero, como su «lugarteniente y ejecutor de órdenes directas».
La transformación
Esta es la dimensión política e histórica del caso. Durante quince años, Zapatero fue presentado como mediador entre la oposición venezolana, el chavismo y la comunidad internacional. Acompañó procesos electorales, fue interlocutor de Hugo Chávez, de Nicolás Maduro, de Diosdado Cabello. Fue recibido en Miraflores con honores de jefe de Estado. La foto del 17 de febrero de 2026, con Delcy y Jorge Rodríguez en el palacio presidencial de Caracas, todavía circula. Esa fotografía hoy es prueba documental.
El sumario reescribe la lectura. Donde durante quince años hubo «mediación», ahora hay tráfico de influencias. Donde hubo «interlocución», ahora hay organización jerárquica. Donde hubo «visión de Estado», ahora hay cobro. La cifra del auto judicial —1,95 millones de euros— pone número a una sospecha que organizaciones de oposición venezolana llevaban años articulando sin pruebas judiciales.
Lo que la oposición venezolana llevaba años diciendo
Tres voces lo dijeron antes de Calama. La exsenadora colombiana Piedad Córdoba, en entrevista al medio colombiano Las 2 Orillas del 27 de febrero de 2020, afirmó que Maduro le había dicho que «a todos nosotros nos dieron una mina de oro» y que Zapatero era beneficiario. Hugo «El Pollo» Carvajal, exjefe de Inteligencia Militar del chavismo refugiado y luego extraditado a Estados Unidos en 2023, ratificó la versión en manuscrito entregado a la Audiencia Nacional. Rafael Ramírez, exministro de Petróleo de Venezuela, y Américo de Grazia, exdiputado opositor, ofrecieron testimonios concurrentes.
Durante años, el peso institucional de Zapatero sirvió como escudo. Era un expresidente del Gobierno español. La sospecha no llegaba a sumario. En mayo de 2026 llegó.
La conexión EE.UU.
La Fiscalía del Distrito Sur de Nueva York investiga en paralelo los vínculos económicos de Zapatero con Venezuela. La Oficina contra el Lavado de Dinero del Tesoro estadounidense identificó una transferencia desde Plus Ultra de 519.000 dólares en 2021 a una cuenta suiza vinculada a un inversor investigado por blanqueo, conectada según el sumario con fondos procedentes de PDVSA, la petrolera estatal venezolana. Esa cuenta es una de las puertas por donde la investigación estadounidense entra al caso. La extradición del Pollo Carvajal a EE.UU. en 2023, y su acuerdo de colaboración firmado en diciembre de 2025 con la administración Trump, son dos piezas del mismo tablero.
Lo que esto significa para el hispano en EE.UU.
Para el venezolano de la diáspora —y para el hispano en general que ha seguido el colapso del chavismo durante quince años—, el caso Zapatero no es escándalo español. Es la evidencia judicial de algo que el exilio dijo en silencio durante una generación: que la operación de saqueo del Estado venezolano tuvo facilitadores políticos en democracias europeas, y que la oposición que los señalaba no estaba paranoica.
Hay una segunda lectura, más operativa. La transición tutelada que arrancó el 3 de enero con la captura de Maduro y la presidencia encargada de Delcy Rodríguez avanza ahora en dos pistas paralelas. Una, la política, en Caracas: María Corina Machado anunció el 23 de mayo desde Panamá que será candidata y propuso una «cuarta fase» del Plan Rubio. La otra, la judicial, en Madrid y Nueva York: la red financiera que sostuvo al chavismo durante dos décadas está siendo desmontada con sumarios y órdenes internacionales. Las dos transiciones —la política venezolana y la judicial europea-estadounidense— son ahora la misma transición.
Fuentes principales
- Se publica el sumario completo de la investigación del juez Calama: «Zapatero aquí manda», Infobae España, 25 de mayo de 2026.
- Rodríguez Zapatero imputado caso Plus Ultra y vínculos con Venezuela, RPP, 24 de mayo de 2026.
- EEUU investiga los vínculos económicos de Rodríguez Zapatero con Venezuela, Moncloa, 22 de mayo de 2026.
- La querella contra Zapatero apunta a negocios con el petróleo y el oro de Venezuela, Moncloa, 8 de enero de 2026.
- Auto de imputación del juez Calama, Diligencias Previas 77/2024, Audiencia Nacional de Madrid.
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