Emprendimientos
Empresarios que cambiaron de bando: Fedenaga, Conindustria y la peregrinación de Delcy
El 30 de abril, gremios empresariales que durante 27 años fueron acérrimos opositores al chavismo participaron en la peregrinación contra las sanciones convocada por Delcy Rodríguez. Fedenaga declaró «momento histórico de resistencia y renacimiento». Conindustria envía representante a la Comisión de Activos Públicos. La pregunta editorial: ¿es realineamiento estratégico o adaptación pragmática? Anatomía de un giro que reconfigura el mapa empresarial venezolano.
El 30 de abril, gremios empresariales que durante 27 años fueron acérrimos opositores al chavismo participaron en la peregrinación contra las sanciones convocada por Delcy Rodríguez. Fedenaga declaró «momento histórico de resistencia y renacimiento». Conindustria envía representante a la Comisión de Activos Públicos. La pregunta editorial: ¿es realineamiento estratégico o adaptación pragmática? Anatomía de un giro que reconfigura el mapa empresarial venezolano.

El 30 de abril, Caracas amaneció con una imagen que pocas semanas antes habría parecido imposible. Empresarios cuyas organizaciones gremiales fueron durante 27 años acérrimos opositores al chavismo —ganaderos, industriales, comerciantes— participaron en la «gran peregrinación nacional» convocada por Delcy Rodríguez contra las sanciones. Edgar Medina, presidente de Fedenaga, declaró frente al micrófono que Venezuela atraviesa «un momento histórico de resistencia y renacimiento». La frase, pronunciada en un acto del oficialismo encargado, marcó simbólicamente uno de los giros más significativos del nuevo escenario político venezolano.
La pregunta editorial pertinente es directa. ¿Es realineamiento estratégico o adaptación pragmática? La respuesta determina la lectura del rol que el empresariado tradicional jugará durante los próximos meses, y la del propio modelo económico del delcismo.
EL CONTEXTO HISTÓRICO
Para dimensionar el giro, conviene recordar la geometría política previa. Durante el chavismo madurista, las organizaciones gremiales venezolanas estuvieron en bandos opuestos al gobierno. Fedecámaras, la patronal histórica, fue protagonista de los conflictos políticos de 2002 y mantuvo posición crítica durante todo el periodo posterior. Conindustria, desde la industria manufacturera, denunció controles cambiarios, expropiaciones y restricciones operativas. Fedenaga, desde el sector ganadero, enfrentó políticas que el sector consideraba destructivas para la producción agroalimentaria. La patronal en su conjunto se posicionó como contrapeso institucional al proyecto chavista.
Esa posición no fue homogénea ni siempre confrontativa. Hubo momentos de diálogo, mesas técnicas, acuerdos puntuales. Pero la línea de fondo fue clara: el empresariado organizado entendió al chavismo como adversario estructural de su modelo de operación.
EL CAMBIO TRAS EL 3 DE ENERO
La captura de Maduro y Cilia Flores el 3 de enero abrió una ventana inesperada. El gobierno encargado de Delcy Rodríguez, urgido de legitimación pragmática y de socios económicos para reactivar el aparato productivo tras 27 años de contracción, ofreció al empresariado tradicional una propuesta que ningún gobierno chavista anterior había articulado: participación formal en la reorganización económica del país.
La oferta tenía componentes concretos. Primero, integración de representantes empresariales en comisiones del Ejecutivo. Luigi Pisella, expresidente de Conindustria, fue incorporado a la Comisión de Activos Públicos instalada el 22 de abril. Segundo, apertura a inversión privada en sectores antes monopolizados por el Estado, mediante el mecanismo de privatización selectiva que la propia Comisión está articulando. Tercero, normalización de relaciones diplomáticas y económicas con Estados Unidos, lo cual reactiva acceso al financiamiento, mercados y proveedores que durante años estuvieron fuera del alcance.
Para el empresariado, los incentivos eran claros. Para el gobierno encargado, la legitimación que ofrecía el respaldo gremial era política y económicamente valiosa.
FEDENAGA Y EL CASO BERNAL
El caso de Fedenaga es particularmente revelador del nuevo realineamiento. Durante años, la organización ganadera venezolana fue una de las voces más críticas del chavismo. Pero la actual presidencia de Edgar Medina representa un giro. Medina es considerado figura cercana al gobernador chavista Freddy Bernal, quien ha mantenido posición de equilibrio público en el escenario post-3 de enero. La cercanía entre Medina y Bernal sugiere que la incorporación de Fedenaga al espacio del oficialismo encargado no es coyuntural sino resultado de una operación política territorial específica del Táchira y los estados ganaderos del oeste venezolano.
La declaración de Medina en la peregrinación —»momento histórico de resistencia y renacimiento»— utiliza vocabulario tradicionalmente asociado al chavismo. «Resistencia» frente a sanciones extranjeras. «Renacimiento» como narrativa de reconstrucción nacional. Que un dirigente gremial use esas categorías es señal del nivel de alineamiento alcanzado, no solo presencia protocolar.
CONINDUSTRIA Y LA PIEZA PISELLA
El caso de Conindustria opera con lógica distinta. Luigi Pisella, expresidente del gremio, no representa la institucionalidad actual de Conindustria. Pero su perfil personal —credibilidad gremial empresarial, disposición a interlocución pragmática con el gobierno, derrota apretada en la jefatura de Fedecámaras en febrero— lo convierte en figura útil para el Ejecutivo encargado en el rol de la Comisión de Activos Públicos. La inclusión de Pisella permite al gobierno presentar al sector privado tradicional como socio del rediseño económico, sin requerir el respaldo institucional formal de Conindustria como organización.
Para Conindustria, la participación de Pisella en la Comisión es ambigua. Le da visibilidad pero no compromete oficialmente al gremio. Esa ambigüedad es funcional para todas las partes: el Ejecutivo gana legitimación, Pisella gana relevancia personal, Conindustria mantiene su autonomía nominal mientras observa qué oportunidades se abren en el nuevo marco.
FEDECÁMARAS Y CAPOZZOLO
Felipe Capozzolo, presidente de Fedecámaras desde febrero, ganó por solo dos votos a Pisella. La diferencia mínima en esa elección refleja las divisiones internas de la patronal venezolana frente al nuevo escenario. Una facción —representada por Pisella— apuesta por interlocución pragmática rápida con el gobierno encargado. Otra facción —representada por Capozzolo— prefiere mantener distancia institucional mientras evalúa cómo evolucionan las condiciones políticas. La presidencia de Capozzolo ha mantenido tono institucional formal, sin participar de actos oficialistas, pero tampoco con denuncias frontales.
La estrategia de Capozzolo es la de «esperar y ver». Si el delcismo se consolida con apertura económica favorable a la patronal, Fedecámaras puede integrarse de manera gradual. Si el escenario se complica, mantiene distancia que le permite reposicionarse rápidamente. Esa cautela contrasta con la apuesta más agresiva de Fedenaga.
LA LECTURA DESDE EL CHAVISMO HISTÓRICO
Desde la izquierda chavista, el realineamiento empresarial es visto como confirmación de la denuncia que Mario Silva, el Partido Comunista de Venezuela y otros sectores radicales han formulado contra el delcismo. Que ganaderos, industriales y comerciantes que durante 27 años fueron «enemigos del proyecto» hoy participen del nuevo gobierno es —para los críticos chavistas— evidencia de que el delcismo abandonó la identidad ideológica fundacional. Mario Silva ha utilizado precisamente la imagen de la peregrinación del 30 de abril en sus alocuciones recientes para denunciar lo que llama «genuflexión».
El argumento tiene fuerza retórica. Pero la respuesta del Ejecutivo encargado opera con lógica distinta. La construcción de un nuevo bloque de poder requiere socios. Si esos socios fueron antes adversarios, la lectura es pragmática, no ideológica. Cabello mismo ha admitido el descontento de las bases del PSUV con decisiones como el regreso al FMI. La integración del empresariado tradicional opera en la misma línea: priorizar viabilidad política sobre coherencia doctrinaria.
QUÉ SIGNIFICA PARA LA DIÁSPORA EMPRENDEDORA
Para los venezolanos en Estados Unidos con perfil emprendedor —comerciantes, profesionales independientes, dueños de pequeñas empresas, inversionistas— el realineamiento patronal abre tres preguntas operativas. Primera: ¿qué oportunidades de inversión se materializan en los próximos meses bajo el nuevo marco institucional? La participación de empresarios tradicionales en comisiones gubernamentales sugiere que el riesgo regulatorio para inversión extranjera se está acotando. Segunda: ¿qué alianzas estratégicas son posibles entre la diáspora emprendedora y la patronal local? Las redes de venezolanos en Florida, Texas y California que conservan vínculos con empresarios locales podrían encontrar interlocutores formales más estables.
Tercera: ¿la decisión de retornar a Venezuela —para emprender, invertir o reabrir operaciones— es viable hoy? La respuesta depende de la lectura sobre la sostenibilidad del realineamiento. Si el delcismo consolida un nuevo orden económico con apertura mantenida, las decisiones de retorno empresarial son evaluables. Si el escenario se reversa por presión interna del chavismo radical o por cambio en las condiciones bilaterales con Washington, las inversiones recientes pueden quedar expuestas.
El giro empresarial venezolano es, en suma, fenómeno político y económico simultáneo. Define el nuevo mapa de relaciones entre el Estado y el sector privado. Define las oportunidades de la diáspora emprendedora. Y define, también, el costo doctrinario que el delcismo está dispuesto a pagar para construir su propio bloque de poder.
Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →
Alfredo Yánez
9 libros que te cambian la perspectiva
Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon
VER LIBROS →Emprendimientos
Branson dice que el capital esperará elecciones para invertir en Venezuela
Richard Branson abrió el Startup Venezuela Summit con un mensaje para los fundadores: el capital extranjero llegará en serio cuando haya elecciones y Estado de derecho.
El fundador de Virgin vino a Caracas a inspirar a emprendedores y terminó describiendo, sin rodeos, el precio del riesgo venezolano. Su mensaje: el talento está, la certeza no.
| Qué | Branson abrió el Startup Venezuela Summit y dijo que los inversionistas esperan elecciones y Estado de derecho. |
|---|---|
| Quién | Richard Branson, fundador de Virgin; organiza Esteban Torbar; participan 25 fondos y más de 35 startups. |
| Cuándo | Del miércoles 21 al viernes 23 de octubre de 2026; Branson habló en la apertura del 21. |
| Dónde | Caracas Campus, en Caracas, sede de la sexta edición del encuentro. |
| Por qué | El ecosistema venezolano busca capital extranjero en plena transición política. |
| Cómo | Primer día dedicado a reuniones entre fondos y fundadores; luego conferencias y paneles. |
Un invitado que no vino a vender optimismo
El Startup Venezuela Summit llegó a su sexta edición con el invitado más mediático de su historia. Richard Branson, fundador del grupo Virgin, abrió el encuentro el miércoles 21 de octubre de 2026 con una charla moderada por Esteban Torbar, organizador del evento, y luego se sentó con periodistas venezolanos. El programa de este año se rediseñó en torno al acceso a capital: el primer día, bautizado Capital & Venture Day, se dedicó a reuniones entre fondos de inversión y fundadores. Según Bloomberg Línea, participan unos 40 invitados internacionales, 25 fondos y más de 35 empresas de base tecnológica.
Branson elogió el potencial del país: dijo que Venezuela tiene todos los ingredientes para ser un gran país. Pero cuando le preguntaron por inversión, fue directo. «La inversión necesita certeza. Necesita un proceso judicial apropiado y seguridad jurídica», dijo, según recogió Ecosistema. Y agregó que muchos inversionistas esperarán a que se celebren elecciones y exista un verdadero Estado de derecho antes de comprometer capital serio.
Por qué esa frase pesa más viniendo de él
Branson no es un analista de riesgo país; es un empresario que ha construido marcas en mercados difíciles y que suele hablar en clave motivacional. Que su mensaje central en Caracas haya sido una condición política dice mucho del momento. El capital de riesgo funciona con horizontes de cinco a diez años: un fondo que invierte en 2026 en una startup venezolana necesita confiar en que podrá cobrar dividendos, vender su participación o defender un contrato ante un tribunal independiente dentro de ese plazo.
Branson puso un reloj a esa espera: dijo que gran parte de lo que ocurra dependerá de los próximos 18 meses. Es un horizonte que coincide con el debate sobre la fecha de las presidenciales: la oposición exige elecciones en 2027, y el Gobierno no ha fijado calendario.
Perdón, Sudáfrica y la transición
El empresario también se salió del guion económico. Recordó la liberación de Nelson Mandela y el papel del arzobispo Desmond Tutu en la transición sudafricana, y sugirió que Venezuela podría aprender de esa experiencia. Según El Estímulo, dijo que será necesario que la gente adopte el perdón para impulsar al país hacia una nueva etapa. Es una opinión personal y polémica en un país con presos políticos y víctimas que exigen justicia, pero muestra cómo lee un inversionista internacional el riesgo venezolano: la estabilidad política es parte del precio.
Branson se reunió el martes 20 de octubre con la presidenta encargada Delcy Rodríguez, a quien sugirió estudiar un modelo de préstamos para emprendedores inspirado en Virgin StartUp. No se anunció ningún acuerdo.
Lo que esto significa para los fundadores
Para los emprendedores venezolanos, el mensaje tiene una lectura práctica. El capital que llegue en los próximos meses probablemente será pequeño, de inversionistas ángeles o fondos especializados en mercados emergentes, y vendrá con condiciones: empresas constituidas fuera de Venezuela, en Delaware o en otras jurisdicciones con tribunales confiables; ingresos en dólares; y modelos que puedan escalar a otros mercados de la región.
Eso explica por qué muchas de las startups venezolanas con más tracción ya operan con estructura internacional y equipos repartidos entre Caracas, Miami, Madrid o Bogotá. La diáspora, que incluye a cientos de miles de venezolanos en EE.UU. con experiencia en empresas tecnológicas, es en la práctica el puente de capital y de mercado que el país todavía no ofrece por sí mismo.
El contexto del ecosistema
El encuentro llega en un momento particular. Desde la captura de quien usurpaba el poder, Nicolás Maduro, el 3 de enero de 2026, el Gobierno de la presidenta encargada ha abierto el sector petrolero a empresas estadounidenses y ha anunciado alivios tributarios para el comercio. Esas señales atraen la atención de inversionistas, pero no sustituyen las garantías que Branson enumeró. Un acuerdo petrolero firmado entre Gobiernos protege a una gran empresa con abogados y respaldo diplomático; una startup de diez personas necesita reglas generales que funcionen para todos.
Lo que falta
Faltan las cifras de resultados. Los organizadores no han informado cuántas reuniones de inversión se concretaron ni cuántos compromisos de capital salieron del encuentro, y lo habitual en estos eventos es que los acuerdos se cierren meses después. Falta también lo que Branson señaló como condición: un calendario electoral, un sistema judicial independiente y reglas estables para la repatriación de capitales y la resolución de disputas.
El talento y la urgencia ya están. La certeza, según el invitado de honor, es la mercancía que Venezuela todavía no puede ofrecer.
Este contenido es informativo y no constituye asesoría financiera ni de inversión.
Fuentes principales
- Bloomberg Línea, 19 y 21 de octubre de 2026 — bloomberglinea.com
- Ecosistema, 21 de octubre de 2026 — ecosistemag.com
- El Estímulo, 21 de octubre de 2026 — elestimulo.com
Emprendimientos
El pequeño comercio venezolano gana alivio sin máquina fiscal, pero no certezas
Sin la máquina fiscal, formalizar un pequeño negocio en Venezuela puede costar menos. Pero el cruce de datos del SENIAT y la falta de una norma escrita mantienen el riesgo.
Para una bodega, un café o una peluquería, la máquina fiscal era el primer gasto antes de vender el primer producto. La suspensión anunciada el 21 de octubre baja esa barrera; el resto del camino sigue sin señalizar.
| Qué | El pequeño comercio venezolano deja de estar obligado, por ahora, a facturar con máquina fiscal. |
|---|---|
| Quién | Bodegas, cafés, panaderías, restaurantes y tiendas que venden sobre todo a consumidores finales. |
| Cuándo | Anunciado el miércoles 21 de octubre de 2026, con efecto inmediato según el Gobierno. |
| Dónde | Todo el territorio venezolano. |
| Por qué | El SENIAT dice que la máquina era una barrera de entrada a la formalización de pymes. |
| Cómo | Por anuncio de la presidenta encargada; falta la providencia que defina el medio de facturación sustituto. |
Quiénes estaban obligados y cuánto costaba
La norma que rige desde 2011 obligaba a usar máquina fiscal a dos grupos. El primero, los negocios que venden mayoritariamente a personas que no necesitan factura para deducir gastos, como el comprador que lleva pan o un refresco, siempre que superaran un umbral de ingresos. El segundo, todos los restaurantes, bares, cantinas, cafés y panaderías, sin importar cuánto vendan. Para un emprendimiento nuevo, el requisito llegaba antes que los clientes.
El costo no era solo el equipo. Había que comprarlo a un distribuidor autorizado por el SENIAT, pagar su instalación y su servicio técnico, sustituirlo cuando fallaba o quedaba obsoleto, y cumplir con los reportes diarios. Una sanción por facturar sin máquina, o con una máquina dañada, podía significar el cierre temporal del local. Para muchos comercios pequeños, la cuenta no daba, y la opción fue vender sin factura.
Qué cambia en la práctica
Si la suspensión se formaliza, quien abra un café o una bodega podrá registrarse sin esa inversión inicial. Para el que ya tiene la máquina, el alivio será de mantenimiento y de multas, más que de costo de entrada. En ambos casos, el mensaje del Gobierno es que prefiere un comercio formal con menos trámites a uno informal fuera del radar.
La reducción de la lista de contribuyentes especiales, de más de 132.000 a 44.000, puede beneficiar a negocios medianos que hasta ahora tenían calendario propio y funciones de agente de retención. El SENIAT no ha publicado quiénes salen.
Hay además un efecto menos evidente. La formalización no es solo un costo: también abre puertas. Un negocio con facturas válidas y declaraciones al día puede pedir crédito bancario, vender a empresas que exigen factura para deducir el IVA, participar en licitaciones o recibir pagos de clientes en el exterior. Para muchas bodegas y cafés, la máquina fiscal era el obstáculo que impedía dar ese paso.
El riesgo que no se ve
La flexibilidad en el mostrador viene acompañada de más vigilancia detrás. El mismo día, la presidenta encargada Delcy Rodríguez explicó que el SENIAT cruzará información con la banca, el Saren, el Saime y el BCV para empezar a cobrar lo que se debe. Para el pequeño comerciante, eso cambia la lógica: el punto de venta, las transferencias por pago móvil y los depósitos en la cuenta del negocio son ahora la fuente de información del fisco.
Un negocio que factura poco y recibe mucho por pago móvil puede aparecer como inconsistente aunque nadie visite el local. Por eso, quitar la máquina no equivale a dejar de facturar: cada venta sigue necesitando un comprobante válido, y la contabilidad tiene que cuadrar con lo que muestra el banco.
Lo que falta saber
Falta la providencia del SENIAT, publicada en Gaceta Oficial, que deje sin efecto la obligación y diga desde cuándo. Sin ella, la suspensión es un anuncio, no una regla que el comerciante pueda invocar ante un fiscal.
Falta saber qué medio de facturación sustituye a la máquina: facturas de imprenta autorizada, factura electrónica o un sistema en línea conectado con el SENIAT. Si la respuesta es un sistema digital obligatorio, el ahorro dependerá del costo del software y de la conexión a internet, que no es estable en todas las regiones.
Falta saber qué pasa con las máquinas ya compradas, con los contratos de servicio técnico vigentes y con las sanciones en curso por fallas del equipo. Y falta conocer la reforma tributaria anunciada el 8 de octubre de 2026, que puede cambiar las tasas que todos estos negocios pagarán.
Qué hacer mientras tanto
Para el comerciante en Venezuela, y para el familiar en EE.UU. que financia o comparte ese negocio, lo prudente es no desconectar nada hasta que exista la norma escrita, seguir emitiendo comprobantes válidos por cada venta, separar las cuentas personales de las del negocio y asegurarse de que las remesas que entran como capital o préstamo estén documentadas como tales. En un sistema que cruza datos bancarios, la mejor defensa es la coherencia entre lo que se vende, lo que se declara y lo que se deposita.
La medida puede ser un buen paso hacia la formalización. Para que lo sea, el comerciante necesita algo que ningún anuncio sustituye: reglas escritas, publicadas y estables.
Este contenido es informativo y no constituye asesoría tributaria, contable ni legal. Consulte a un contador antes de modificar sus procedimientos de facturación.
Fuentes principales
- AVN, 21 de octubre de 2026 — avn.info.ve
- El Nacional, 21 de octubre de 2026 — elnacional.com
- elDiario, 21 de octubre de 2026 — eldiario.com
- Finanzas Digital, providencia SNAT/2011/0071 — finanzasdigital.com
- elDiario, cambios del SENIAT en 2026, 17 de agosto de 2026 — eldiario.com
Emprendimientos
Branson propone a Venezuela préstamos para emprendedores al estilo Virgin StartUp
Richard Branson sugirió a la presidenta encargada un modelo de préstamos para emprendedores. En el Reino Unido funciona con dinero público y mentoría; en Venezuela no hay acuerdo.
Branson salió de Caracas con dos propuestas recibidas y una entregada. Ninguna es un acuerdo. La que más interesa a los emprendedores tiene un modelo probado en el Reino Unido, con condiciones que Venezuela todavía no cumple.
| Qué | Branson sugirió un programa de préstamos y mentoría para emprendedores; a él le propusieron vuelos y cruceros. |
|---|---|
| Quién | Richard Branson, la presidenta encargada Delcy Rodríguez y el canciller Félix Plasencia. |
| Cuándo | Reunión con Rodríguez el martes 20 de octubre de 2026; declaraciones públicas el miércoles 21. |
| Dónde | Caracas y La Guaira, zona afectada por los sismos del 24 de junio. |
| Por qué | El Gobierno busca inversión y señales de confianza internacional en plena transición. |
| Cómo | Sugerencias verbales, sin acuerdo firmado, estudio de viabilidad ni cronograma. |
Qué se propuso y quién lo propuso
En la reunión con la presidenta encargada Delcy Rodríguez el martes 20 de octubre de 2026, Branson le habló de Virgin StartUp, el programa de su grupo que presta dinero y acompaña a pequeños emprendedores en el Reino Unido, y le sugirió estudiar algo similar para Venezuela. Al día siguiente, en el Startup Venezuela Summit, lo contó así a los periodistas: «le sugerí que tal vez sea algo que podrían considerar implementar en Venezuela», según El Estímulo. No se anunció compromiso alguno.
En sentido contrario, el canciller Félix Plasencia le propuso que Virgin Atlantic vuele entre Caracas y Londres. Branson respondió que lo analizará sin garantizar que sea viable desde el punto de vista económico. En su visita a La Guaira surgió también la idea de que los cruceros de Virgin Voyages hagan escala en la costa venezolana. Branson dijo que podría ser un destino maravilloso, pero que eso tomaría algunos años.
Cómo funciona Virgin StartUp en el Reino Unido
Virgin StartUp nació en 2013 como organización sin fines de lucro del grupo Virgin. Su papel principal es ser socio de distribución del programa estatal Start Up Loans, creado por el Gobierno británico en 2012 e integrado en el British Business Bank, el banco público de desarrollo para pequeñas empresas.
El esquema es concreto. Una persona que quiere crear o hacer crecer un negocio puede pedir un préstamo personal de entre 500 y 25.000 libras, a una tasa fija de 6 % anual, sin garantías ni fiador, con plazo de uno a cinco años. Antes de aprobarlo, un asesor revisa con el solicitante su plan de negocio, su proyección de flujo de caja de 12 meses y su presupuesto personal. Después del desembolso, el emprendedor recibe 12 meses de mentoría gratuita.
El dinero es público; Virgin aporta la marca, la red de mentores y la gestión. En 2023, Virgin StartUp informó haber apoyado a unos 5.000 fundadores con alrededor de 70 millones de libras en una década, y anunció un fondo de 36 millones de libras para triplicar su alcance. Branson habló en Caracas de casi 10.000 pequeñas empresas, una cifra que puede incluir el crecimiento posterior.
Lo que haría falta para replicarlo en Venezuela
El modelo británico descansa en tres condiciones que Venezuela todavía no reúne.
La primera es el financiamiento. Start Up Loans presta dinero del Estado británico con una moneda estable y una tasa predecible. En Venezuela, con una inflación interanual que Reuters calculaba en 575,9 % en julio de 2026, prestar en bolívares a tasa fija sería una donación disfrazada, y prestar en dólares exige que el emprendedor tenga ingresos en dólares. Un programa así necesitaría fondos de organismos multilaterales o de donantes, y un diseño que proteja el valor del préstamo.
La segunda es la evaluación de crédito. El sistema británico usa historiales crediticios para decidir. En Venezuela, buena parte de la economía es informal y los burós de crédito son limitados. El cruce de datos que el SENIAT empieza a usar podría ayudar a evaluar, pero también podría desalentar a quien teme que pedir un préstamo lo exponga al fisco.
La tercera es la independencia. Una de las razones del éxito del programa británico es que la decisión de prestar no depende del Gobierno de turno. En un país con antecedentes de crédito público asignado con criterios políticos, un esquema de este tipo solo generaría confianza si lo administra una entidad con gobierno corporativo propio y cuentas auditadas.
Qué es real y qué es intención
Real: Branson estuvo en Caracas, se reunió con la presidenta encargada, vio La Guaira y habló de los tres temas. Intención: el programa de préstamos, la ruta aérea y los cruceros. Ninguno tiene acuerdo, estudio publicado ni fecha. La ruta Caracas–Londres dependerá además de factores ajenos a Branson, como la seguridad aérea, la demanda real y la relación con Londres, que no reconoce al Gobierno venezolano desde 2019.
Para el emprendedor venezolano, la lección útil no está en Virgin, sino en el diseño: préstamos pequeños, sin garantía, con mentoría obligatoria y reglas iguales para todos. Esa fórmula puede impulsarse desde fondos multilaterales, cooperativas o la propia diáspora, sin esperar a que una marca global decida volver.
Este contenido es informativo y no constituye asesoría financiera.
Fuentes principales
- El Estímulo, 21 de octubre de 2026 — elestimulo.com
- Ecosistema, 21 de octubre de 2026 — ecosistemag.com
- Bloomberg Línea, 21 de octubre de 2026 — bloomberglinea.com
- Start Up Loans, guía oficial — startuploans.co.uk
- UKTN, 21 de junio de 2023 — uktech.news
- Mining Weekly (Reuters), 13 de agosto de 2026 — miningweekly.com
-
Entrevistas5 meses agoZair Mundaray: «Enfrenté al poder con ciencia»
-
Política4 meses agoDelcy Rodríguez enfrenta a la prensa internacional: la rueda de prensa que no cerró la brecha
-
Política5 meses agoEl economista, los bonos y Citgo
-
Política3 meses agoEl semáforo de las estructuras: qué significa cada color tras el terremoto
-
Política5 meses agoRoberto Smith Perera: «La reconstrucción no puede esperar a la elección»
-
Especiales4 meses agoMedia vuelta… mar.
-
Inciso2 meses agoMárquez sabe qué pasó el 28 de julio
-
Inciso6 meses agoLa paciencia de Washington
