Política
Son cien años de concesión y veinticinco de cálculo fiscal
No había dos versiones del plazo. Había un plazo y un horizonte de proyección, y nadie los distinguió.

Alianza INCÍSOS + El Canal de Nitu
La aparente contradicción entre los veinticinco años que anunció Caracas y el siglo que menciona Washington tiene explicación. Y deja en pie un problema mayor.
| Qué | Las concesiones son por cien años y la cifra de tributos corresponde a los primeros veinticinco. |
|---|---|
| Quién | Autoridades venezolanas; Casa Blanca; North American Blue Energy Partners. |
| Cuándo | Documento del 31 de agosto de 2026. |
| Dónde | Venezuela. |
| Por qué | La distinción entre plazo del derecho y horizonte de proyección fiscal cambia la lectura del acuerdo. |
| Cómo | Mediante concesiones centenarias con una estimación de ingresos referida al primer cuarto de siglo. |
Durante veinticuatro horas circularon dos plazos incompatibles. Caracas habló de veinticinco años. Washington, del próximo siglo.
El documento aclara que no eran dos versiones del mismo dato.
Las concesiones sobre los diecisiete campos son por cien años. La cifra de unos 200.000 millones de dólares en regalías e impuestos corresponde a los primeros veinticinco años.
Es decir: veinticinco años es el horizonte del cálculo fiscal publicado, no la duración del derecho otorgado.
Esta casa leyó esa diferencia como contradicción entre las partes. No lo era, y corresponde decirlo.
Lo que queda en pie
La aclaración resuelve la aparente inconsistencia y deja intacto el problema de fondo.
Un derecho de explotación por cien años sobre diecisiete campos es un compromiso que atraviesa cuatro generaciones. Y la proyección de ingresos publicada cubre una cuarta parte de ese período.
Sobre los setenta y cinco años restantes no hay cifra pública. No se sabe qué regalía se aplica, si las condiciones se revisan, si existen ventanas de renegociación ni qué ocurre al vencimiento.
En una concesión, ese último punto es central: qué revierte al Estado, en qué estado y con qué compensación.
El problema jurídico que no se resuelve
Queda además la cuestión de la figura.
La legislación venezolana de hidrocarburos vigente desde 2001 organizó la actividad primaria en torno a empresas mixtas con participación estatal mayoritaria. La concesión, como figura para esa actividad, no forma parte de ese esquema.
El documento oficial estadounidense emplea de manera reiterada la palabra concesión y le atribuye un plazo de cien años.
Caben tres posibilidades. Que la reforma de la Ley de Hidrocarburos de enero de 2026 haya reintroducido la figura. Que el término se emplee en sentido descriptivo y el instrumento venezolano adopte otra forma. O que exista una discrepancia entre lo que el documento describe y lo que el ordenamiento venezolano permite.
Ninguna de las tres consta públicamente, y la primera es verificable en la Gaceta Oficial.
La comparación que ordena
Para dimensionar el plazo conviene una referencia.
Las concesiones petroleras otorgadas en Venezuela durante la primera mitad del siglo XX y renegociadas mediante la Ley de Hidrocarburos de 1943 se extendieron por cuarenta años.
Cien años es dos veces y media ese período. Y el período constitucional más largo previsto en el ordenamiento venezolano vigente, el de los magistrados del máximo tribunal, es de doce.
Fuentes principales: Hoja de términos publicada por la Casa Blanca el lunes 31 de agosto de 2026, difundida también por la Embajada de Estados Unidos en Caracas. Reportes de CNBC, CBS News, NPR, NBC News y Al Jazeera del 31 de agosto y 1 de septiembre de 2026. Ley Orgánica de Hidrocarburos de Venezuela de 2001 y su reforma de enero de 2026. Ley de Hidrocarburos de 1943.
Alfredo Yánez
9 libros que te cambian la perspectiva
Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon
VER LIBROS →Política
Varios de los campos pertenecían antes a empresas rusas o chinas
No es solo una operación de suministro. Es una sustitución de socios en el mismo territorio.

Alianza INCÍSOS + El Canal de Nitu
El documento aporta un dato que cambia la naturaleza de la operación. No se trata solo de producir más: se trata de quién sale de esos campos.
| Qué | La hoja de términos indica que muchos de los diecisiete campos estaban previamente en manos de empresas rusas o chinas. |
|---|---|
| Quién | Empresas rusas y chinas; North American Blue Energy Partners; Estado venezolano. |
| Cuándo | Según el documento del 31 de agosto de 2026. |
| Dónde | Venezuela. |
| Por qué | La sustitución de operadores tiene implicaciones jurídicas y geopolíticas distintas de una asignación de áreas nuevas. |
| Cómo | Mediante el otorgamiento de concesiones sobre campos con operadores previos. |
Hay una frase del documento que cambia la naturaleza de lo que se está discutiendo.
Muchos de los diecisiete campos comprendidos en las concesiones estaban previamente en manos de empresas rusas o chinas.
No se trata, entonces, únicamente de asignar áreas para producir más. Se trata también de sustituir a unos operadores por otros en el mismo territorio.
Por qué esto no es un detalle
Tiene al menos tres consecuencias.
Jurídica. Un campo con operador previo tiene contratos, participaciones y, con frecuencia, acreencias. La entrada de un nuevo operador exige resolver esas relaciones: por terminación acordada, por vencimiento, por rescisión o por vías litigiosas.
Si esas relaciones no están resueltas, los operadores desplazados pueden reclamar, y esos reclamos siguen a los activos y a la producción.
Geopolítica. La doctrina de seguridad nacional estadounidense difundida a fines de 2025 sitúa la competencia estratégica con China como eje y define el hemisferio como área prioritaria. Una sustitución de operadores de esos dos países en campos venezolanos encaja de manera precisa en ese marco.
Eso explica por qué el departamento militar aparece como accionista y no solo el departamento de energía o el de comercio.
Operativa. Un campo con operador previo tiene infraestructura, historial de producción y datos de yacimiento. Eso acelera la puesta en producción frente a un área nueva, y es coherente con la promesa de resultados en plazos relativamente cortos.
Lo que hay que preguntar
Cuáles son los campos y quién los operaba.
Bajo qué figura salieron los operadores anteriores y si existen reclamaciones pendientes.
Qué ocurre con las acreencias que esos operadores puedan tener contra el Estado venezolano o contra su empresa estatal.
La tercera es la que puede afectar la operación futura. Un acreedor desplazado con una sentencia a favor puede intentar embargar cargamentos, y ese riesgo fue precisamente el que llevó a algunas grandes petroleras a negarse a entrar.
El punto que conviene no perder
Sustituir operadores extranjeros por otros operadores extranjeros no altera, por sí solo, la posición del país propietario del recurso.
Cambia con quién se negocia. No cambia qué se negocia ni bajo qué condiciones.
Esa distinción es la que separa un cambio de alineamiento de un cambio de régimen contractual.
Fuentes principales: Hoja de términos publicada por la Casa Blanca el lunes 31 de agosto de 2026, difundida también por la Embajada de Estados Unidos en Caracas. Reportes de CNBC, CBS News, NPR, NBC News y Al Jazeera del 31 de agosto y 1 de septiembre de 2026.
Política
Legisladores estadounidenses piden conocer el fundamento legal del acuerdo
El control parlamentario que no ocurrió en Caracas podría ocurrir en Washington. Y ahí sí hay comisiones con poder de citación.

Alianza INCÍSOS + El Canal de Nitu
Del lado venezolano el Parlamento respaldó el convenio sin conocerlo. Del lado estadounidense, legisladores de ambos partidos empezaron a pedir explicaciones.
| Qué | Legisladores estadounidenses de ambos partidos solicitaron información y fundamento legal sobre el acuerdo. |
|---|---|
| Quién | El senador Jack Reed, demócrata; el congresista Rick Crawford, republicano. |
| Cuándo | Declaraciones difundidas el 1 de septiembre de 2026. |
| Dónde | Washington. |
| Por qué | La participación del departamento militar en una operación petrolera privada plantea cuestiones de competencia y de uso de recursos. |
| Cómo | Mediante declaraciones públicas y solicitudes de información a la administración. |
Mientras la Asamblea Nacional venezolana aprobaba un acuerdo de respaldo al convenio, en Washington empezaban a pedirse explicaciones.
Las dos reacciones conocidas
El senador Jack Reed, principal demócrata en el Comité de Servicios Armados del Senado, sostuvo que un acuerdo que utiliza al aparato militar para impulsar una operación petrolera privada debe rechazarse, y pidió una rendición completa del fundamento legal de la operación. Calificó el esfuerzo de convertir a las fuerzas armadas en inversionista petrolero como un abuso de poder y de recursos del contribuyente.
El congresista Rick Crawford, republicano y presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara, señaló que espera recibir detalles de la administración cuanto antes.
Que las dos reacciones vengan de partidos distintos es en sí mismo el dato.
Por qué esto puede importar más que el debate venezolano
No por la calidad de los argumentos, sino por las herramientas.
El Congreso estadounidense dispone de mecanismos de control que producen documentos: audiencias, citaciones, requerimientos de informes, auditorías por parte de la oficina de fiscalización del gobierno, y la facultad de condicionar asignaciones presupuestarias.
Cualquiera de esos mecanismos, si se activa, genera material público. Y ese material sería, previsiblemente, la vía más rápida por la que se conozcan los términos completos del acuerdo.
La paradoja
Es la consecuencia que conviene anotar.
El instrumento que compromete recursos venezolanos por cien años podría terminar siendo examinado en detalle por el Parlamento del otro país antes que por el propio.
En Caracas, el respaldo se aprobó sin que el texto se hubiera publicado. En Washington, dos legisladores de partidos opuestos pidieron el fundamento legal el mismo día en que se conoció la hoja de términos.
Lo que hay que vigilar
Las audiencias de los comités de Servicios Armados, Relaciones Exteriores e Inteligencia.
Los requerimientos formales de información a los departamentos involucrados.
Cualquier informe de la oficina de fiscalización del gobierno sobre la participación accionaria del departamento militar.
Los tres producen documentos públicos.
Fuentes principales: Hoja de términos publicada por la Casa Blanca el lunes 31 de agosto de 2026, difundida también por la Embajada de Estados Unidos en Caracas. Reportes de CNBC, CBS News, NPR, NBC News y Al Jazeera del 31 de agosto y 1 de septiembre de 2026. Declaraciones de legisladores estadounidenses recogidas por NBC News y NPR el 1 de septiembre de 2026.
Política
El calendario electoral empieza por el árbitro y no por la elección
La aritmética es simple y casi nadie la ha hecho: cada mes de retraso en nombrar el árbitro desplaza la elección un año.

Alianza INCÍSOS + El Canal de Nitu
La discusión pública pregunta cuándo habrá elecciones. La pregunta operativa es otra y tiene consecuencias de calendario muy concretas.
| Qué | La fecha de una eventual elección depende de cuándo se designe el árbitro electoral. |
|---|---|
| Quién | Consejo Nacional Electoral; Asamblea Nacional; delegaciones de la mesa. |
| Cuándo | Proyección formulada el 1 de septiembre de 2026. |
| Dónde | Venezuela. |
| Por qué | Un proceso electoral institucional requiere plazos legales que no se pueden comprimir. |
| Cómo | Mediante la designación de rectores, la organización del registro y la convocatoria formal. |
La discusión pública pregunta cuándo habrá elecciones. La pregunta operativa es distinta: cuándo se designa el árbitro.
La aritmética
El analista Antonio de la Cruz planteó el 1 de septiembre de 2026 una proyección con fechas.
Si el Consejo Nacional Electoral se designa en noviembre de 2026, la elección podría celebrarse en octubre o noviembre de 2027.
Si la designación se produce en enero de 2027, el proceso se desplazaría a 2028.
Entre uno y otro escenario median dos meses de decisión y un año de diferencia en el resultado.
Por qué un proceso electoral no se comprime
Un organismo electoral recién designado no convoca de inmediato. Antes debe organizarse internamente, auditar y depurar el registro electoral, actualizar la inscripción de votantes, verificar y certificar la plataforma tecnológica, organizar la logística de centros y mesas, acreditar observación, y convocar formalmente con los plazos que fija la ley.
Cada una de esas etapas tiene un tiempo mínimo, y varias dependen de la anterior.
Comprimirlas es posible, pero cada compresión resta garantías. Y unas elecciones cuya integridad se cuestiona no resuelven el problema que vinieron a resolver.
El orden que se está siguiendo
El primer punto de la agenda de la mesa que produjo resultados legislativos fue el Tribunal Supremo de Justicia. El árbitro electoral es el segundo punto de esa agenda y todavía no registra avances públicos.
Ese orden tiene una consecuencia de calendario que conviene anotar sin atribuirle intención: cada semana que el árbitro no se designa es una semana que se desplaza al final del proceso.
Lo que se puede vigilar
Cuatro señales, todas públicas.
La instalación del comité de postulaciones electorales y su composición.
La convocatoria pública para postular rectores.
La designación y su publicación en Gaceta Oficial.
El cronograma electoral que el organismo apruebe, que es el documento donde las fechas dejan de ser proyección.
Mientras el primero no ocurra, cualquier fecha de elección que se mencione es una estimación sobre una estimación.
La entrevista completa está disponible en el canal de la periodista Nitu Pérez Osuna: ver la conversación.
Fuentes principales: Hoja de términos difundida por la Casa Blanca el 31 de agosto de 2026. Entrevista a Antonio de la Cruz, director de Inter American Trends, conducida por la periodista Nitu Pérez Osuna y difundida el 1 de septiembre de 2026, disponible en https://youtu.be/MbAya9vJsgQ. Ley Orgánica del Poder Electoral. Comunicado conjunto de las delegaciones del 12 de agosto de 2026.
-
Entrevistas3 meses agoZair Mundaray: «Enfrenté al poder con ciencia»
-
Política2 meses agoDelcy Rodríguez enfrenta a la prensa internacional: la rueda de prensa que no cerró la brecha
-
Política3 meses agoEl economista, los bonos y Citgo
-
Política4 meses agoRoberto Smith Perera: «La reconstrucción no puede esperar a la elección»
-
Especiales3 meses agoMedia vuelta… mar.
-
Política2 meses agoEl semáforo de las estructuras: qué significa cada color tras el terremoto
-
Inciso4 meses agoLa paciencia de Washington
-
Inciso2 semanas agoMárquez sabe qué pasó el 28 de julio
