Política
Benigno Alarcón · «El documento debe leerse como proceso, no como resultado»
El analista político Benigno Alarcón, fundador y exdirector del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la UCAB, aporta al debate la lectura académica más específica sobre los tiempos del proceso y la pregunta central sobre el papel de Washington como garante o espectador.
Especial INCÍSOS · Ángulos: Primer Ciclo
Redacción INCÍSOS
El analista político venezolano Benigno Alarcón Deza, fundador y exdirector del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello, publicó tras el cierre del primer ciclo una lectura académica específica que introduce en el debate dos elementos que ninguna otra voz del especial cubre con la misma nitidez: la observación crítica sobre los tiempos del proceso y la pregunta central sobre el papel efectivo de Washington como garante del cronograma. Pieza incorporada al especial Ángulos: Primer Ciclo.
| QUÉ | Lectura académica del primer ciclo con foco en la naturaleza procesual del documento firmado, la observación crítica sobre los tiempos del proceso y la pregunta sobre el papel de Washington. |
| QUIÉN | Benigno Alarcón Deza (@benalarcon), analista político venezolano, fundador y exdirector del Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello. Especializado en gerencia pública, conflicto y negociación. |
| CUÁNDO | Publicación en X tras la firma del comunicado conjunto del 12 de agosto de 2026. |
| DÓNDE | Cuenta oficial verificada de X @benalarcon, con más de 18.500 seguidores, publicado desde Caracas. |
| POR QUÉ | Establecer la lectura académica sobre los tiempos como dimensión crítica del proceso, y formular la pregunta operativa central sobre el papel efectivo del actor externo tutor. |
| CÓMO | Publicación estructurada con enunciación del marco general, observación específica sobre los tiempos, y pregunta operativa sobre el garante del proceso. |
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Todo mapa completo del debate público venezolano sobre el primer ciclo del diálogo requiere incorporar la voz académica de mayor peso institucional del análisis político del país. El Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello ha sido durante más de dos décadas la referencia obligada del análisis institucional venezolano, con producción académica sostenida, formación de generaciones de politólogos y presencia constante en el debate público sobre las condiciones democráticas del país. La voz de su fundador y exdirector Benigno Alarcón Deza sobre el acuerdo del 12 de agosto es, por tanto, dato editorial insustituible.
Esta pieza reproduce la publicación de Alarcón en su cuenta oficial verificada de X y despliega el análisis editorial de INCÍSOS sobre lo que su lectura aporta al debate.
El texto original
Alarcón publicó en su cuenta oficial verificada @benalarcon:
The first cycle of the negotiation between government and opposition closed with a signed document that should be read as a process, not as a result: the Supreme Court is renegotiated, but the prisoners were left out and the second round has no date.
England’s gold reveals who collects its concessions and who gives them away.
It mainly concerns the times. The start of this process was announced in June and nothing happened until August. Now the negotiation table is off 21 days before the next round, why? At this rate it will be very difficult to have results, especially in terms of electoral schedule, which is the essence of this process, for December.
Will Washington act as a guarantor, to push the process and its results, or just as a spectator while dealing with other issues? As we have learned in previous processes, everything will depend on it.
En traducción al español para el debate público venezolano:
El primer ciclo de la negociación entre gobierno y oposición cerró con un documento firmado que debe leerse como proceso, no como resultado: se renegocia el TSJ pero los presos quedaron por fuera y la segunda ronda no tiene fecha.
El oro de Inglaterra revela quién cobra sus concesiones y quién las regala.
El asunto principal son los tiempos. El inicio de este proceso se anunció en junio y no pasó nada hasta agosto. Ahora la mesa de negociación está detenida 21 días antes de la próxima ronda, ¿por qué? A este ritmo será muy difícil tener resultados, especialmente en términos de cronograma electoral, que es la esencia de este proceso, para diciembre.
¿Actuará Washington como garante, para empujar el proceso y sus resultados, o solo como espectador mientras se ocupa de otros asuntos? Como hemos aprendido en procesos anteriores, todo dependerá de eso.
Quién es Benigno Alarcón Deza
Benigno Alarcón Deza es analista político venezolano especializado en gerencia pública, conflicto y negociación. Su trayectoria académica se articula en torno al Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello, del cual fue fundador y director durante múltiples años, y que hoy constituye una de las referencias más consultadas del análisis institucional venezolano. El centro produce estudios sistemáticos sobre gobernabilidad, procesos electorales, conflicto político y transiciones democráticas, con producción académica publicada regularmente y participación sostenida en el debate público.
Su cuenta oficial en X, @benalarcon, cuenta con verificación azul, indicador editorial de identidad confirmada por la plataforma, y acumula más de 18.500 seguidores. Radicado en Caracas, mantiene presencia sostenida en el debate público venezolano con intervenciones regulares sobre los procesos políticos del país.
Su formación específica en gerencia pública, conflicto y negociación es especialmente relevante para el análisis del proceso actual. Los procesos de diálogo político entre gobierno y oposición son objeto disciplinar preciso de esa formación, lo que otorga a su lectura del primer ciclo una autoridad técnica difícilmente replicable por analistas con formaciones distintas. Cuando Alarcón se pronuncia sobre los tiempos de la negociación, sobre las asimetrías entre las partes, o sobre el papel del actor tutor, lo hace desde una tradición académica específica que ha estudiado sistemáticamente procesos comparables en otras latitudes.
En el espectro de la conversación pública venezolana contemporánea, Alarcón ocupa un lugar reconocible como voz académica institucional de referencia. Su lectura del primer ciclo tiene el peso propio que le otorga la trayectoria del centro que fundó y dirigió durante años.
El primer aporte editorial: el documento como proceso, no como resultado
La formulación central del pronunciamiento de Alarcón introduce en el debate una distinción categorial fundamental: «el documento firmado debe leerse como proceso, no como resultado».
La distinción es analíticamente aguda y merece ser desagregada. Un documento leído como resultado se evalúa por lo que efectivamente resuelve. Un documento leído como proceso se evalúa por lo que abre a futuro. Aplicada al comunicado del 12 de agosto, la distinción tiene consecuencias específicas.
Si se lee como resultado, el documento es insuficiente. No resuelve la situación de los presos políticos. No fija fecha para la próxima ronda. No establece cronograma electoral. No cambia la composición actual del TSJ. Cada una de esas ausencias es motivo legítimo de crítica y varias voces del especial las han identificado con precisión.
Si se lee como proceso, el documento cumple una función distinta. Establece un marco procesal en el que se abren posibilidades específicas: la renovación del TSJ queda comprometida como objetivo bilateral y se estructura procedimentalmente en cuatro pasos concretos (reforma legal previa, renovación del comité de postulaciones, nuevo proceso de designación, consejo revisor de credenciales). El compromiso conjunto sobre los activos venezolanos en el Banco de Inglaterra crea las condiciones jurídicas para su eventual desbloqueo. La instalación misma de la mesa técnica sobre justicia genera espacio institucional para debates específicos que hasta ahora ocurrían solamente en el registro discursivo.
La distinción es editorialmente valiosa porque reorganiza el debate. Ya no se trata de si el documento es bueno o malo. Se trata de qué proceso abre y bajo qué condiciones ese proceso puede materializar los objetivos que declaradamente persigue.
Alarcón coloca dos limitaciones específicas del documento como proceso: los presos quedaron por fuera y la segunda ronda no tiene fecha. Ambas son observaciones verificables. Y ambas anticipan las dos áreas donde el proceso puede fallar si no se atienden.
El segundo aporte editorial: el oro revela quién cobra y quién regala
La formulación breve pero conceptualmente densa «el oro de Inglaterra revela quién cobra sus concesiones y quién las regala» merece atención específica por su valor analítico.
La observación identifica una asimetría estructural del acuerdo firmado que otras lecturas del debate han tocado con menos precisión. El oro custodiado en el Banco de Inglaterra es beneficio potencial concreto y cuantificable para el gobierno actual: aproximadamente 4.000 millones de dólares en 31 toneladas de metálico, con destino declarado a atención humanitaria post-terremoto pero con impacto real sobre la caja del actor que efectivamente los administre. La renovación del TSJ, en contraste, es beneficio potencial no cuantificable de manera inmediata para la Asamblea Nacional 2015: es paso institucional cuyos efectos se materializarán a lo largo de meses y cuya evaluación política definitiva dependerá de la calidad específica de las designaciones resultantes.
Alarcón sostiene que esta asimetría revela quién cobra concesiones y quién las regala. El actor que obtiene beneficio concreto e inmediato (acceso a recursos líquidos) es identificable con precisión: el gobierno actual, o el actor institucional que efectivamente termine administrando los recursos desbloqueados. El actor que aporta la concesión estructural (comprometer la renovación completa del TSJ que hoy controla) es también identificable con precisión: el bloque saliente del rodrigato, que cede uno de sus instrumentos de control central a cambio del beneficio líquido inmediato.
La formulación de Alarcón no descalifica el acuerdo. Identifica su estructura de intercambio con precisión académica. Y esa identificación importa porque permite evaluar el proceso con lucidez sobre qué obtiene cada parte y qué entrega.
Esta observación converge con las lecturas de A. Herrera-Vaillant, César Pérez Vivas, Naky Soto y otras voces del especial que han identificado la centralidad del oro como elemento de intercambio del acuerdo. Alarcón añade la formulación conceptual específica sobre la asimetría del intercambio.
El tercer aporte editorial: los tiempos como asunto principal
El elemento más analíticamente distintivo del pronunciamiento de Alarcón es la observación específica sobre los tiempos del proceso. La formulación literal merece ser leída con atención: «El asunto principal son los tiempos. El inicio de este proceso se anunció en junio y no pasó nada hasta agosto. Ahora la mesa de negociación está detenida 21 días antes de la próxima ronda, ¿por qué? A este ritmo será muy difícil tener resultados, especialmente en términos de cronograma electoral, que es la esencia de este proceso, para diciembre.»
Cuatro elementos concretos merecen ser desagregados.
Primero, la afirmación categórica de que los tiempos son el asunto principal. No los contenidos. No las firmas. No las declaraciones. Los tiempos. La formulación tiene fundamento técnico específico en la disciplina de procesos de negociación política: los tiempos determinan si un proceso alcanza sus objetivos o si se agota sin producirlos. Un acuerdo firmado con contenidos correctos pero con tiempos inadecuados fracasa. Un acuerdo con contenidos parciales pero con tiempos oportunos puede tener éxito. Alarcón coloca esa dimensión temporal en el centro del análisis, no en la periferia.
Segundo, la enumeración de los tiempos verificables del proceso. El inicio se anunció en junio de 2026. No ocurrió nada hasta agosto de 2026. Ahora la mesa está detenida 21 días antes de la próxima ronda. Cada dato es contrastable con registro público. Y la enumeración conjunta configura un patrón: dos meses de espera inicial, dos semanas de sesiones efectivas, tres semanas de pausa antes de continuar. Ese patrón sugiere que el proceso avanza a un ritmo que, sostenido, difícilmente permitirá alcanzar objetivos sustantivos en los plazos que la coyuntura política demanda.
Tercero, la pregunta editorial específica: «¿por qué?» Alarcón no responde. Deja la pregunta abierta como método editorial. Pero la formulación misma de la pregunta introduce la sospecha analítica de que la pausa de 21 días puede tener causas específicas que ameritan explicación pública. Las opciones son limitadas: agenda técnica de los negociadores, dilación estratégica de una de las partes, coordinación externa con actores no visibles del proceso, o combinación de esos factores. Ninguna de esas opciones aparece explicada en el registro público del acuerdo.
Cuarto, la formulación sobre la esencia del proceso: «el cronograma electoral es la esencia de este proceso». Esta observación es analíticamente importante porque reordena la jerarquía de compromisos del debate. Muchas lecturas del especial se han concentrado en la renovación del TSJ como elemento sustantivo del acuerdo. Alarcón sostiene que ese compromiso es medio, no fin. El fin es el cronograma electoral. La renovación del TSJ importa porque es condición institucional para elecciones libres. Sin cronograma electoral, la renovación del TSJ queda como cambio institucional cuya utilidad democrática no se materializa.
La formulación específica «para diciembre» merece atención adicional. Diciembre de 2026 es plazo específico que Alarcón identifica como horizonte razonable para tener resultados en términos de cronograma electoral. Al ritmo actual del proceso, sostiene, será muy difícil alcanzar ese plazo. La observación tiene consecuencias operativas específicas: si el objetivo democrático es tener cronograma electoral definido antes de fin de año, el ritmo actual del proceso lo hace improbable. Y si el cronograma electoral no queda definido antes de diciembre, la coyuntura política venezolana entra en 2027 sin uno de los elementos estructurales que las voces demócratas del especial han identificado como imprescindibles.
El cuarto aporte editorial: la pregunta sobre Washington
La pregunta de cierre del pronunciamiento condensa el análisis completo en una sola formulación operativa: «¿Actuará Washington como garante, para empujar el proceso y sus resultados, o solo como espectador mientras se ocupa de otros asuntos? Como hemos aprendido en procesos anteriores, todo dependerá de eso.»
La pregunta es analíticamente decisiva y merece ser desagregada.
Primero, coloca a Washington en dos posiciones binarias específicas: garante o espectador. La distinción es técnicamente precisa. Un garante empuja el proceso, impone plazos, penaliza dilaciones, verifica cumplimientos, coordina con las partes para asegurar que los compromisos se materialicen. Un espectador observa el proceso, comenta sus desarrollos, pero no interviene operativamente para forzar resultados. Ambas posiciones son ejercicio real de política exterior estadounidense. La distinción entre una y otra determina la capacidad efectiva del proceso de producir resultados sustantivos.
Segundo, la formulación introduce implícitamente la posibilidad de que Washington actúe como espectador. Esta posibilidad no es teórica. La administración estadounidense tiene múltiples frentes de política exterior activos simultáneamente. Los procesos de diálogo político venezolanos pueden ocupar posiciones distintas en la jerarquía de atención de la administración según los desarrollos de otros procesos globales. La observación de Alarcón es realista: no da por descontado que Washington actúe como garante. Reconoce la posibilidad de que las circunstancias lleven a un posicionamiento distinto.
Tercero, la observación empírica final: «Como hemos aprendido en procesos anteriores, todo dependerá de eso.» Alarcón ancla su análisis en el registro histórico de los procesos previos. El aprendizaje acumulado es que la variable estructural determinante del éxito o fracaso de los diálogos venezolanos ha sido el papel efectivo del actor externo con capacidad de imposición sobre las partes. Cuando ese papel se ha ejercido como garantía activa, los procesos han avanzado. Cuando se ha ejercido como observación pasiva, los procesos han fallado. La lectura del proceso actual, según su análisis, debe partir de ese aprendizaje.
Esta pregunta conecta directamente con las lecturas de Enderson Sequera y Washington Abdala documentadas en piezas anteriores del especial. Sequera había sostenido que Estados Unidos es el principal actor del proceso actual y que su presencia hace de este ciclo algo distinto a los 18 anteriores. Abdala había advertido específicamente que la administración Trump enfrenta elecciones intermedias en noviembre y que ese calendario político estadounidense es riesgo estructural para la continuidad del acompañamiento. Alarcón añade la formulación pregunta-respuesta específica: garante o espectador, y «todo dependerá de eso».
La convergencia con otras voces del especial
La lectura de Alarcón converge con múltiples voces documentadas en el especial en puntos específicos que merecen ser nombrados por la solidez editorial que aportan.
Con José Vicente Carrasquero, sobre la lectura del documento como proceso y no como resultado consumado: ambos coinciden en la necesidad de distinguir con precisión entre intención firmada y hecho ejecutado.
Con Walter Molina y Enderson Sequera, sobre la advertencia de la ausencia notoria del CNE en los compromisos concretos y sobre la centralidad del cronograma electoral como esencia del proceso.
Con Perkins Rocha, sobre la observación específica de la asimetría del intercambio entre oro (concreto e inmediato para una parte) y renovación institucional (estructural y diferida para la otra).
Con Washington Abdala, sobre la pregunta central del papel efectivo de Estados Unidos como actor determinante del éxito o fracaso del proceso.
Con Naky Soto, sobre la caracterización del proceso como negociación bajo tutela de un actor externo cuya presencia es estructural, no accesoria.
Qué aporta la lectura de Alarcón al debate
El valor específico de la lectura de Alarcón en el momento actual es cuádruple.
Primero, aporta al mapa del debate la voz académica institucional de mayor peso especializado en procesos de negociación política. La formación específica en gerencia pública, conflicto y negociación otorga a su análisis autoridad técnica que otras voces del especial no replican con la misma precisión disciplinar.
Segundo, introduce la distinción categorial «proceso versus resultado» que reorganiza el debate y permite evaluar el documento firmado en el registro que efectivamente le corresponde: no como solución final sino como marco procesal que abre posibilidades específicas.
Tercero, coloca los tiempos del proceso como asunto principal del análisis, con enumeración empírica verificable (junio-agosto-21 días) y con formulación sobre la dificultad de alcanzar resultados sustantivos para diciembre al ritmo actual.
Cuarto, formula la pregunta central sobre el papel efectivo de Washington como garante o espectador, con anclaje explícito en el aprendizaje de los procesos anteriores.
La formulación de cierre resume el registro académico completo: «todo dependerá de eso». Es afirmación empírica sostenida en el registro histórico, no expresión de opinión. Y esa afirmación introduce en el debate público la variable estructural cuya evolución determinará, según su análisis, si el proceso actual rompe con el patrón de fracaso de los 18 diálogos anteriores o repite ese patrón con otros nombres.
Fuentes consultadas
- Benigno Alarcón Deza, publicación en cuenta oficial verificada de X @benalarcon tras la firma del acuerdo del 12 de agosto de 2026.
- Centro de Estudios Políticos y de Gobierno de la Universidad Católica Andrés Bello, producción académica sostenida sobre gobernabilidad y procesos políticos venezolanos.
- Comunicado conjunto firmado el 12 de agosto de 2026 por Jorge Rodríguez y Dinorah Figuera.
- BBC News Mundo sobre el estado de los activos venezolanos en el Banco de Inglaterra.
- Registros públicos sobre el cronograma del proceso: anuncio en junio de 2026, sesiones efectivas en agosto de 2026, pausa de 21 días antes de la próxima ronda.
Alfredo Yánez
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Trump celebrará el mes hispano sin haberlo proclamado
Una recepción, un mensaje presidencial y unas elecciones en noviembre. Cómo celebra la Casa Blanca la herencia hispana y a qué hispano le habla.
POLÍTICA · ESTADOS UNIDOS · HEREDEROS
La Casa Blanca ofrecerá este miércoles una recepción por el Mes de la Herencia Hispana, a cinco semanas de las elecciones. La ley pide una proclamación anual; en septiembre, el presidente proclamó el Día de la Constitución, el de los prisioneros de guerra y el de las madres de caídos, pero para el mes hispano solo publicó un mensaje. El hispano que celebra es, sobre todo, el ciudadano.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | La Casa Blanca ofrecerá una recepción por el Mes de la Herencia Hispana. |
|---|---|
| Quién | Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio, con líderes y empresarios hispanos invitados. |
| Cuándo | Miércoles 30 de septiembre de 2026, a cinco semanas de las elecciones del 3 de noviembre. |
| Dónde | La Casa Blanca, Washington. |
| Por qué | Es la vitrina del gobierno ante un electorado hispano que decidirá distritos competitivos. |
| Cómo | Con un mensaje centrado en logros económicos y en la política exterior hacia el hemisferio. |
Donald Trump ofrecerá el miércoles 30 de septiembre de 2026 una recepción en la Casa Blanca por el Mes de la Herencia Hispana, según informó Voz Media, que citó a un funcionario de la Casa Blanca. El encuentro reunirá a líderes, empresarios e invitados hispanos y, según esa misma fuente, destacará los logros económicos del gobierno y su agenda de política exterior en el hemisferio occidental.
En una declaración enviada a ese medio, el secretario de Estado Marco Rubio afirmó que los estadounidenses de origen hispano «han hecho contribuciones extraordinarias al tejido de nuestra nación».
Contexto: un mensaje, no una proclamación
La Ley Pública 100-402 pide al presidente que proclame cada año el Mes de la Herencia Hispana, del 15 de septiembre al 15 de octubre. En 2025, Trump lo hizo con una proclamación formal el 22 de septiembre, dedicada, en sus palabras, a los «ciudadanos hispanoamericanos».
Este año no hay proclamación. Hasta el 29 de septiembre, el registro de proclamaciones de la Casa Blanca incluía las de septiembre para el Día del Patriota, el Día Nacional de Reconocimiento de los Prisioneros de Guerra y Desaparecidos, el Día de la Constitución y la Ciudadanía y el Día de las Madres y Familias de la Estrella Dorada, además de una que restringe la entrada de ciertos trabajadores no inmigrantes. Para el mes hispano, lo publicado es un mensaje presidencial, fechado el 17 de septiembre, en la sección de comunicados.
El mensaje de 2026 honra a los hispanos que sirven en las Fuerzas Armadas, en la policía, en la salud, en el clero y en el gobierno, y dedica un párrafo a la ley de recortes de impuestos del gobierno: sin impuestos sobre propinas ni horas extra, y las nuevas cuentas de inversión para niños. Habla de lo que el país puede ofrecer a «cada ciudadano».
Análisis: a qué hispano le habla la Casa Blanca
La celebración llega en una semana cargada para esa comunidad. El domingo 27, el Departamento de Seguridad Nacional anunció una operación en ciudades santuario. Y el 3 de noviembre, el voto hispano pesará en distritos competitivos de las elecciones de medio mandato. La Oficina del Censo cuenta a los hispanos como el 21% de la población del país.
En ese marco, la recepción cumple dos funciones a la vez: celebrar y hacer campaña. Y el retrato que ofrece es coherente con el de la proclamación de 2025 y el mensaje de 2026: el hispano ciudadano, uniformado, trabajador y de fe. Ese hispano existe y merece el reconocimiento. Pero no es todo el que vive en el país.
Que la política exterior esté en el centro de la agenda tampoco es casual. Para una parte del electorado hispano, sobre todo cubano y venezolano, la política hacia Venezuela y Cuba es un tema de voto. Rubio, que el lunes 28 dijo en Fox News que Washington trabaja con la Asamblea Nacional de 2015 para preparar elecciones en Venezuela, será una de las voces del encuentro.
Criterio: qué escuchar el miércoles
1. Si hay proclamación. Si la Casa Blanca aprovecha la recepción para formalizar el mes, como pide la ley, o si el mensaje del 17 de septiembre queda como el único documento. 2. Si se habla de inmigración. Si el discurso reconoce a los hispanos sin estatus o con estatus temporal, que también forman parte de esa herencia, o si la celebración se limita al ciudadano. 3. Qué se dice de Venezuela. Si Trump o Rubio mencionan elecciones, el regreso de María Corina Machado o la apertura petrolera ante un público hispano a cinco semanas de votar.
Esta nota acompaña el especial Herederos, que analiza durante 31 días qué se celebra cuando Estados Unidos habla de herencia hispana.
Fuentes principales: Voz Media, 29 de septiembre de 2026 (con declaración de Marco Rubio); Casa Blanca, mensaje presidencial del 17 de septiembre de 2026; Casa Blanca, proclamación del Mes Nacional de la Herencia Hispana, 22 de septiembre de 2025; Ley Pública 100-402; Casa Blanca, registro de proclamaciones, consultado el 29 de septiembre de 2026; Oficina del Censo de EE.UU., «Facts for Features», agosto de 2026; Departamento de Seguridad Nacional, 27 de septiembre de 2026; Departamento de Estado, entrevista de Rubio en Fox News, 28 de septiembre de 2026.
Política
Las excarcelaciones llegan con condiciones y otra muerte en custodia
Salen presos políticos, pero con medidas cautelares, presentaciones mensuales y sin documentos. Y una detenida que pidió la amnistía en abril murió esperando atención.
POLÍTICA · VENEZUELA · PRESOS POLÍTICOS
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos registró 24 nuevas salidas, pero advierte que casi nadie sale libre del todo: siguen las medidas cautelares, las presentaciones en Caracas y los documentos negados. En la misma semana murió Eleiner Sánchez en La Crisálida, tras días pidiendo atención médica. Había solicitado la amnistía en abril.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | CLIPPVE registró 24 excarcelaciones y denunció que persisten detenciones, restricciones y muertes en custodia. |
|---|---|
| Quién | El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela y las familias de los detenidos. |
| Cuándo | Comunicado del 29 de septiembre de 2026, tras la muerte de Eleiner Sánchez el domingo 27. |
| Dónde | La Crisálida (Los Teques), El Rodeo I, el Fuerte Guaicaipuro y Yare. |
| Por qué | Las salidas no equivalen a libertad plena y la atención médica sigue sin llegar a tiempo. |
| Cómo | Con medidas cautelares, presentaciones mensuales en Caracas y restricciones de documentos. |
El Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (CLIPPVE) publicó el martes 29 de septiembre de 2026 un comunicado de tres páginas con dos mensajes que conviven. El primero: registra 24 nuevas salidas de personas detenidas por razones políticas. El segundo: la mayoría de ellas no goza de libertad plena, y las condiciones en las cárceles no han cambiado.
Contexto: las cifras y la muerte
Las salidas llegan después del cierre del segundo ciclo de la mesa de Caracas, de la visita de Human Rights Watch al país tras 18 años de expulsión y de una reunión de familiares y expresos políticos con la delegación de la Asamblea Nacional de 2015. Foro Penal había confirmado 20 excarcelaciones en 48 horas el domingo 27. Cada organización lleva su propio conteo.
Ese mismo domingo murió Eleiner Sánchez, abogada y exdirectora del Centro Penitenciario 26 de Julio, en San Juan de los Morros, detenida desde el 6 de diciembre de 2024 tras la intervención de ese penal. Según su familia y organizaciones de derechos humanos, pasó varios días con fuertes dolores pidiendo ser trasladada a un centro asistencial. La llevaron de emergencia desde el Centro para Procesadas Femeninas La Crisálida al Hospital Victorino Santaella, en Los Teques, donde murió presuntamente por una obstrucción intestinal severa que requería cirugía urgente.
Llevaba 660 días presa y había solicitado la amnistía en abril. Es, según el comité, la segunda mujer que muere en La Crisálida en pocos meses, después de Fabiana Desirée Páez Fernández en junio, y el caso se suma a más de 28 presos políticos muertos bajo custodia en los últimos años.
Análisis: salir no es ser libre
El comunicado describe lo que las cifras de excarcelaciones no muestran. Quienes salen siguen bajo medidas cautelares y deben presentarse cada mes en Caracas aunque vivan en otra ciudad. Muchos tienen dificultades para obtener la cédula o el pasaporte, y algunos no consiguen empleo formal.
Adentro, el cuadro tampoco cambió: 34 presos políticos tienen patologías graves sin atención especializada; las visitas son de 15 minutos a través de un vidrio; El Rodeo I, el Fuerte Guaicaipuro y Yare siguen señalados como centros de tortura, y Human Rights Watch pidió el cierre del primero. Frente a El Rodeo I, las madres cumplen 263 días acampando.
A eso se suma lo que la Misión de Determinación de los Hechos de la ONU describió como detenciones breves de manifestantes con fines de intimidación, una modalidad que el comité llama «puerta giratoria»: se libera por un lado y se detiene por otro.
Criterio: lo que medirá si el cambio es real
El caso de Eleiner Sánchez condensa la distancia entre los anuncios y los hechos: una ley de amnistía aprobada en febrero, una solicitud presentada en abril y una muerte en custodia en septiembre, sin respuesta intermedia conocida. Tres pruebas dirán si algo cambia:
1. Una investigación independiente de su muerte, con acceso de la familia al informe forense y responsables identificados por el retraso en su atención, como exige el comité. 2. Libertad plena para los excarcelados, es decir, el fin de las presentaciones mensuales y de las trabas para obtener documentos. 3. La respuesta a las solicitudes de amnistía pendientes. Si una solicitud de abril no se resolvió en cinco meses, cuántas más esperan igual.
Fuentes principales: Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela (CLIPPVE), comunicado del 29 de septiembre de 2026; Foro Penal, 27 de septiembre de 2026; Misión Internacional Independiente de Determinación de los Hechos sobre Venezuela, septiembre de 2026; Human Rights Watch.
Política
La comisión del nuevo TSJ repite al presidente de la anterior
Quiénes integran la comisión que elegirá a los 12 representantes de la sociedad civil en el Comité de Postulaciones Judiciales, y por qué su composición importa.
POLÍTICA · VENEZUELA · TSJ
La Asamblea Nacional designó por unanimidad la comisión preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales: ocho diputados del PSUV y tres de la oposición parlamentaria. La preside Giuseppe Alessandrello, que ya presidió el proceso de mayo. El acuerdo de la mesa prometió renovar el comité; la primera pieza de la renovación empieza con el mismo nombre.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | La Asamblea Nacional designó la comisión preliminar que armará el Comité de Postulaciones Judiciales. |
|---|---|
| Quién | Once diputados: ocho del PSUV y tres de la oposición parlamentaria, presididos por Giuseppe Alessandrello. |
| Cuándo | Sesión ordinaria del martes 29 de septiembre de 2026, por unanimidad. |
| Dónde | Asamblea Nacional, Caracas. |
| Por qué | Esta comisión elige a los 12 representantes de la sociedad civil que se sumarán a los 11 diputados. |
| Cómo | Con convocatoria pública, preselección y designación final por dos tercios de la Asamblea. |
El martes 29 de septiembre de 2026, la Asamblea Nacional designó por unanimidad la comisión preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales, el primer paso legal para renovar el Tribunal Supremo de Justicia. Es el cumplimiento de lo que las dos delegaciones de la mesa de Caracas acordaron el 25 de septiembre.
Quiénes son
Por el PSUV: Giuseppe Alessandrello, que la preside; Gloria Castillo, presidenta de la comisión de Seguridad y Defensa; José Óscar Villarroel; María Gabriela Vega, primera vicepresidenta de la comisión de Política Interior; Fernando Bastidas; Carlos Mogollón; Jonathan García y Liliana González.
Por la oposición parlamentaria: Pablo Pérez, exgobernador del Zulia, que ocupa la vicepresidencia; Luis Florido, fundador de Voluntad Popular y expresidente de la comisión de Política Exterior en la Asamblea de 2016; y Félix Freites, subjefe del bloque Vamos Vamos Venezuela.
Contexto: el mismo molde de mayo
Alessandrello presidió también el proceso anterior, el que juramentó un Comité de Postulaciones en mayo de 2026. Pablo Pérez y Félix Freites participaron en ese proceso. Tres de los 11 nombres, entre ellos el de quien lo dirige, se repiten.
Entre ambos procesos cambió la ley: la reforma del artículo 65 de la Ley Orgánica del TSJ, vigente desde el 15 de septiembre, elevó a 12 los representantes de la sociedad civil y mantuvo a los 11 diputados. Y el acuerdo del 12 de agosto comprometió a las dos delegaciones a «renovar y ampliar» el comité.
La fórmula se repitió en la misma sesión con otra comisión: la que redactará la reforma de la ley contra el odio también tiene ocho diputados del PSUV y tres de la oposición parlamentaria. En ninguna de las dos hay representantes de la Asamblea Nacional electa en 2015, la delegación que negocia en la mesa.
Análisis: lo que decide esta comisión
La comisión preliminar no elige magistrados, pero decide algo previo: convoca y preselecciona a los 12 representantes de la sociedad civil que integrarán el comité junto con 11 diputados. La designación final requiere dos tercios de la Asamblea, mayoría que el oficialismo reúne por sí solo.
La presencia opositora en la vicepresidencia es un gesto de equilibrio. Pero con ocho de 11 votos, el PSUV puede decidir cada paso de la comisión sin ellos. Y los tres opositores pertenecen a partidos con escaño en la Asamblea de 2025, no a la delegación que firmó los compromisos en la mesa.
Criterio: tres pruebas en las próximas semanas
1. El cronograma. El acta del 25 de septiembre prometió un cronograma con fechas. Sin él, la renovación no tiene cómo medirse. 2. El baremo, antes de la convocatoria. Si las reglas para medir a los aspirantes se publican después de conocerse los nombres, dejan de ser un instrumento de evaluación. 3. El puente con el consejo de juristas. Los siete juristas pactados en la mesa revisarán credenciales, pero ninguna norma obliga a esta comisión ni al comité a considerar lo que digan.
La renovación del Supremo empezó. La primera señal es que empezó con el mismo presidente.
Fuentes principales: Asamblea Nacional, 29 de septiembre de 2026 («Parlamento designa integrantes de la comisión preliminar del Comité de Postulaciones Judiciales»); El Diario y El Pitazo, 29 de septiembre de 2026; Asamblea Nacional, juramentación del Comité de Postulaciones, mayo de 2026; Comunicados de la mesa de Caracas, 12 de agosto y 25 de septiembre de 2026.
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