Connect with us
PublicidadTu lugar es aquí62 millones de hispanos. Empieza por los que deciden.Anúnciate →

Economía

Remesas bajo presión: el costo de enviar dinero a Venezuela

Las remesas son un salvavidas para millones de familias venezolanas, y más aún tras el terremoto. Pero enviar dinero tiene costos que reducen lo que finalmente llega. Una guía sobre los factores que encarecen las remesas y cómo hacer que cada dólar enviado rinda más.

Avatar de Desconocido

Published

on

Las remesas son un salvavidas para millones de familias venezolanas, y más tras el terremoto. Pero enviar dinero tiene costos que reducen lo que llega. Qué factores encarecen las remesas y cómo hacer que cada dólar rinda más.

Ficha 6W

PreguntaRespuesta
QuéEl envío de remesas a Venezuela implica costos que reducen el monto que finalmente llega.
QuiénLos venezolanos en el exterior que envían dinero a sus familias.
CuándoDe forma permanente, con mayor relevancia tras el terremoto.
DóndeDesde EE.UU. y otros países hacia Venezuela.
Por quéComisiones, tipos de cambio y canales determinan cuánto se pierde en el envío.
CómoCon la comparación de opciones y el conocimiento de los factores que encarecen.

Para millones de familias venezolanas, la remesa del familiar en el exterior es mucho más que una ayuda: es, en muchos casos, el sostén básico de la vida cotidiana. Y tras el terremoto del 24 de junio, ese flujo se ha vuelto aún más vital. Pero hay una realidad que todo remitente conoce: no todo lo que se envía llega. Entre comisiones, tipos de cambio y costos de los distintos canales, una parte del dinero se pierde en el camino. Entender esos factores y saber cómo minimizarlos es una forma concreta de hacer que la generosidad rinda más. Esta guía ofrece esa orientación práctica.

Los factores que encarecen una remesa

Cuando se envía dinero a Venezuela, hay varios factores que determinan cuánto llega realmente. El primero son las comisiones que cobra el servicio de envío, que varían considerablemente entre unos y otros. El segundo es el tipo de cambio aplicado: algunos servicios ofrecen una tasa menos favorable que la del mercado, lo que representa un costo oculto que a veces pesa más que la comisión visible. El tercero es el canal utilizado —transferencias bancarias, servicios especializados de remesas, plataformas digitales, criptomonedas—, cada uno con sus propios costos, velocidades y niveles de conveniencia.

A estos factores se suma la particularidad del contexto venezolano, con su complejo entorno cambiario. La diferencia entre las distintas tasas de cambio y la forma en que el dinero se recibe en el país (en divisas, en bolívares, en efectivo o en cuenta) influye en el valor final que la familia receptora obtiene. Por eso, comparar no solo la comisión sino el monto final que recibirá el destinatario es la clave para tomar una buena decisión.

Cómo maximizar cada dólar

Hay estrategias concretas para que llegue más. La primera y más importante es comparar antes de enviar: revisar varias opciones y fijarse en cuánto recibirá efectivamente la familia, no solo en la comisión anunciada. Pequeñas diferencias en el tipo de cambio o en las comisiones pueden sumar, a lo largo del tiempo, cantidades significativas. La segunda es considerar el monto y la frecuencia: en algunos servicios, enviar cantidades mayores con menor frecuencia reduce el costo proporcional de las comisiones, aunque esto depende de las necesidades de cada familia.

La tercera estrategia es informarse sobre las distintas opciones de canales disponibles y elegir la que mejor combine costo, seguridad y conveniencia para cada situación. Y la cuarta, fundamental, es usar siempre servicios confiables y legales: ante la tentación de canales informales que prometen mejores tasas, conviene recordar que conllevan riesgos de fraude y de pérdida del dinero. La seguridad del envío vale más que un ahorro marginal obtenido por vías dudosas.

Un gesto de amor que merece rendir

Enviar remesas es, para la diáspora venezolana, un acto de amor y de responsabilidad hacia los suyos. Precisamente por eso, vale la pena asegurarse de que ese esfuerzo rinda al máximo. Cada dólar que llega íntegro a la familia es un dólar que cumple mejor su propósito, especialmente en un momento en que muchas familias enfrentan las consecuencias del terremoto y necesitan hasta el último centavo.

Para la comunidad venezolana en Estados Unidos, informarse sobre estas opciones y comparar antes de enviar es una forma sencilla pero efectiva de multiplicar el impacto de su ayuda. En tiempos difíciles, hacer que cada dólar rinda más no es tacañería: es sabiduría y es amor bien administrado. Y en un momento en que Venezuela necesita toda la ayuda posible, asegurarse de que la generosidad llegue completa a su destino es una de las mejores formas de cuidar a quienes están lejos pero siguen en el corazón.

Nota: Esta nota ofrece información general con fines educativos y no constituye asesoría financiera. Los costos y condiciones de los servicios de remesas varían; conviene comparar opciones actualizadas y verificar la legitimidad de cada servicio antes de enviar.

Fuentes principales: Información general sobre servicios de remesas y factores de costo en el envío de dinero a Venezuela; contexto del flujo de remesas de la diáspora (2026).

Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →

Continue Reading
Advertisement

Alfredo Yánez

9 libros que te cambian la perspectiva

Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon

VER LIBROS →
Click to comment

Deja un comentario

Economía

Un exviceministro sostiene que catorce campos nunca han producido

Sostiene además que las reservas venezolanas nunca fueron certificadas como recuperables por una empresa internacional, sino estimadas como petróleo en sitio.

Avatar de Desconocido

Published

on

Instalación petrolera venezolana
Qué Un exviceministro de Energía y Minas sostiene que la mayoría de los campos comprometidos en el acuerdo están en un área que nunca ha producido.
Quién Evanán Romero, exviceministro de Energía y Minas, cofundador del instituto de investigación petrolera y exmiembro de la junta directiva de la estatal durante la apertura.
Cuándo Entrevista difundida el 3 de septiembre de 2026.
Dónde Faja petrolífera del Orinoco y lago de Maracaibo.
Por qué El volumen anunciado de 65.000 millones de barriles depende de que esas áreas contengan reservas recuperables.
Cómo Mediante el contraste entre las áreas anunciadas y las que registran producción histórica.

Las objeciones al acuerdo petrolero han sido hasta ahora jurídicas, políticas y fiscales. Esta es técnica, y por eso merece atención propia.

Evanán Romero fue viceministro de Energía y Minas, participó en la fundación del instituto de investigación de la industria petrolera venezolana e integró la junta directiva de la estatal durante la apertura petrolera de los años noventa. Lleva más de seis décadas en el sector.

En una entrevista difundida el 3 de septiembre de 2026 planteó tres objeciones sobre la base física del acuerdo.

Primera. Campos no es lo mismo que pozos

Señala que en la comunicación oficial se emplean como sinónimos dos términos que no lo son.

Un pozo es una perforación. Un campo es un área geológica que puede contener decenas o cientos de pozos. Las reservas se atribuyen a campos, no a pozos, porque un pozo drena únicamente el área inmediata que lo rodea.

La confusión no es semántica. Si se anuncian reservas por pozo, la cifra resultante no significa nada.

Segunda. Solo tres estarían activos

Sostiene que, de los diecisiete campos comprendidos, los únicos que están en producción son tres ubicados en el lago de Maracaibo, otorgados originalmente en 1955 y transferidos en 2012 bajo otra figura societaria que después cambió de denominación.

Los catorce restantes, según su lectura de los anuncios, están en la faja del Orinoco.

Y ahí formula la objeción central: la faja produce alrededor de 750.000 barriles diarios, pero esa producción proviene de regiones determinadas. Las áreas que él ubica en los anuncios no son esas.

Afirma que en esas zonas no existe producción y que nunca la ha habido.

Tercera. La certificación de las reservas

Es la afirmación de mayor alcance y también la más verificable.

Sostiene que la empresa internacional contratada en 2004 para evaluar la faja certificó el petróleo en sitio, es decir, el volumen existente en el subsuelo, y no las reservas recuperables, que es el volumen que puede extraerse en condiciones técnicas y económicas conocidas.

Según su relato, esa empresa se abstuvo de certificar reservas porque sin un plan de desarrollo definido no es posible determinar cuánto se recupera.

Y añade que la cifra de 303.000 millones de barriles que Venezuela reporta desde entonces se construyó a partir de trabajos encargados a compañías de varios países, con un número reducido de sondeos y sin certificación de una firma internacional de referencia.

Por qué esa distinción decide todo

Petróleo en sitio y reservas recuperables son magnitudes distintas, y la diferencia entre ambas puede ser enorme.

En crudos extrapesados, el factor de recuperación con tecnología convencional ronda el seis o siete por ciento. Aplicado a un volumen en sitio, ese porcentaje reduce drásticamente lo que efectivamente puede extraerse.

Si el volumen de 65.000 millones de barriles anunciado corresponde a petróleo en sitio y no a reservas recuperables, la cifra describe lo que hay bajo tierra, no lo que puede venderse.

El costo ambiental que advierte

Romero sostiene que producir en esas áreas exigiría minería a cielo abierto, en un esquema comparable al de las arenas bituminosas canadienses, y advierte que una de esas zonas coincide con un área bajo protección ambiental.

Su conclusión es que ninguna empresa se ha instalado allí no por falta de voluntad, sino porque el crudo no fluye y la extracción exigiría remover el terreno.

Lo que propone en cambio

Su planteamiento alternativo es concreto y no se opone a la inversión estadounidense.

Propone concentrar el esfuerzo en la recuperación del lago de Maracaibo mediante técnicas de recuperación secundaria y terciaria: restituir las plantas compresoras de gas, la inyección de agua, el transporte por tubería y la infraestructura lacustre desmantelada.

Sostiene que las empresas estadounidenses de equipamiento pesado están en capacidad de hacerlo y que allí el riesgo técnico es bajo. Lo que hace falta, dice, es conocimiento, capital, transparencia, seguridad jurídica y un gobierno legítimo.

Lo que corresponde

Estas son afirmaciones de una fuente, no conclusiones de esta casa. Y son verificables.

La ubicación de los bloques puede contrastarse con los mapas oficiales de la faja y con los registros de asignación de áreas.

La producción histórica de cada área consta en las estadísticas del sector.

El alcance de la certificación de 2004 puede confirmarse con la propia empresa evaluadora, que opera en Estados Unidos.

Las tres comprobaciones están en curso. Y corresponde solicitar respuesta a las autoridades venezolanas y a la empresa operadora antes de dar por establecida cualquiera de estas afirmaciones.


Fuentes principales: Entrevista a Evanán Romero difundida el 3 de septiembre de 2026 en el canal de la periodista Nitu Pérez Osuna. Datos públicos sobre producción de la faja petrolífera del Orinoco. Declaraciones de Humberto Calderón Berti del 31 de agosto de 2026.

Continue Reading

Economía

Sectores de Caracas acumulan ocho días sin servicio eléctrico

Ocho días en La Candelaria, cinco en Las Delicias, San Bernardino sin servicio. El costo de un apagón largo no lo paga solo quien lo vive: lo paga también quien manda la remesa.

Avatar de Desconocido

Published

on

Edificios residenciales en Caracas, Venezuela
Qué Vecinos del municipio Libertador protestaron por cortes eléctricos prolongados que en algunos sectores alcanzaron ocho días continuos.
Quién La convocatoria fue encabezada por Carlos Julio Rojas, coordinador del Frente Norte de Caracas.
Cuándo Martes 8 de septiembre de 2026.
Dónde La Candelaria, la parroquia El Recreo y San Bernardino, en Caracas.
Por qué Sin electricidad se detienen las bombas hidráulicas y se pierde la refrigeración de alimentos.
Cómo Según el dirigente, trabajadores de Corpoelec informan a los vecinos que no cuentan con repuestos ni herramientas para las reparaciones.

Lo denunciado

Carlos Julio Rojas, coordinador del Frente Norte de Caracas, encabezó el 8 de septiembre de 2026 una convocatoria vecinal para denunciar la situación del servicio eléctrico en el municipio Libertador.

Según su relato, en la esquina de Miguelacho a Tracabordo, en La Candelaria, los vecinos pasaron ocho días sin luz. En el sector Las Delicias, de la parroquia El Recreo, el corte duró cinco días. Y San Bernardino se encontraba sin servicio al momento de la denuncia.

Rojas sostuvo que los apagones en la capital ya no se miden en horas sino en días, y describió dos consecuencias inmediatas: la comida que se pudre en las neveras y las bombas hidráulicas que dejan de funcionar, con lo cual los edificios se quedan también sin agua.

Añadió que trabajadores de Corpoelec les han dicho a los vecinos que no cuentan con los repuestos ni las herramientas necesarias para hacer las reparaciones, y se refirió además a los salarios del personal de la estatal.

Al cierre de esta nota no consta pronunciamiento de Corpoelec ni del Ministerio de Energía Eléctrica sobre estos casos concretos.

Por qué esto es una nota de economía

Porque un apagón de ocho días no es una molestia. Es una destrucción de patrimonio doméstico, y se puede describir con precisión.

Se pierde el contenido de la nevera. En un país donde alimentar a una familia cuesta más de 700 dólares mensuales, el contenido de un refrigerador representa una fracción significativa del presupuesto del mes. Se pierde entero y hay que reponerlo.

Se pierde el agua. Los edificios de Caracas dependen de bombas eléctricas para subir el agua a los tanques. Sin luz no hay bombeo, y a las pocas horas la falta de electricidad se convierte en falta de agua. Reponerla implica comprar cisternas o botellones, que es gasto en efectivo y a precio de emergencia.

Se detiene el ingreso. Un comercio pequeño sin electricidad no vende. Una peluquería, una panadería, un taller, un cibercafé: ocho días cerrados es un mes malo.

Se dañan los equipos. Las fluctuaciones de voltaje al restablecerse el servicio queman electrodomésticos. Reponer una nevera cuesta varios meses de salario formal.

Ninguno de esos cuatro costos aparece en las estadísticas de inflación. Todos aparecen en el presupuesto de una casa.

Quién termina pagando

Aquí está la parte que le toca directamente al lector de este medio.

Cuando una familia en Caracas pierde la comida del mes, no hay seguro, no hay reclamo y no hay compensación. La reposición sale de donde salga. Y con enorme frecuencia sale de una transferencia enviada desde Estados Unidos.

Eso significa que un apagón prolongado en Libertador se convierte, con un retraso de días, en una remesa extraordinaria enviada desde Houston, Miami, Dallas o Chicago. El costo no se queda en Caracas: se traslada al bolsillo de quien manda.

Es un mecanismo silencioso y no aparece en ninguna serie estadística. Las remesas se miden como flujo agregado, no por causa. Pero cualquier venezolano que sostenga un hogar allá reconoce el patrón: la llamada que avisa que se dañó la nevera llega siempre después de un corte largo.

Por eso la infraestructura eléctrica venezolana es, para efectos prácticos, una variable del presupuesto familiar de miles de hogares hispanos en Estados Unidos.

El contraste que ordena todo

El 2 de septiembre de 2026 se firmaron en el Palacio de Miraflores los acuerdos energéticos con Chevron, ENI y GE Vernova. El de GE Vernova es específicamente de recuperación de infraestructura eléctrica.

Seis días después, hay sectores de la capital que acumulan ocho días sin servicio.

No hay contradicción lógica entre las dos cosas: un contrato firmado el 2 de septiembre no podía producir efectos el 8. Pero sí hay una lección sobre plazos, y conviene fijarla ahora, antes de que empiecen los anuncios.

El petróleo se verifica en años. La meta de Chevron de 600.000 barriles diarios está a cinco años.

La luz se verifica en semanas. Si el acuerdo de recuperación eléctrica funciona, la duración de los cortes en Caracas y en el resto del país tiene que bajar de forma medible en un plazo corto. Y si no baja, también se sabrá pronto.

De todos los documentos firmados ese día, el eléctrico es el único que rendirá cuentas a corto plazo. Ocho días sin luz en La Candelaria es la línea base contra la cual se va a medir.

Lo que falta saber

El monto y el cronograma del acuerdo con GE Vernova no son públicos.

No hay diagnóstico público del estado del sistema, sin el cual no existe una referencia contra la cual medir mejora.

No se publican datos operativos de disponibilidad de generación con regularidad.

Y no consta respuesta oficial sobre los cortes de Libertador.

Lo que hay que vigilar

Los registros de organizaciones civiles que documentan cortes por estado, que son la única serie continua disponible.

Si se publica un cronograma de intervención con metas por zona.

Y si el próximo corte largo en Caracas dura más o menos que ocho días. Ese es el indicador, y no requiere ninguna cifra oficial para leerse.

Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera.


Fuentes principales: Declaraciones de Carlos Julio Rojas, coordinador del Frente Norte de Caracas, del 8 de septiembre de 2026, reseñadas por El Nacional y La Patilla. Cobertura de la ceremonia de firma de acuerdos energéticos del 2 de septiembre de 2026 en el Palacio de Miraflores. Registro del costo de la canasta alimentaria difundido el 17 de agosto de 2026.

Continue Reading

Economía

Rubio pidió transparencia absoluta y el contrato venezolano no es público

La columna de Marco Rubio propone un estándar para distinguir la inversión buena de la predatoria. El estándar es útil. El problema aparece al aplicarlo al acuerdo que su propio gobierno firmó.

Avatar de Desconocido

Published

on

Sala legislativa vacía como recurso editorial para el análisis de la sesión parlamentaria y el Tribunal Supremo.
Qué Marco Rubio publicó una columna, «Un hemisferio que cumple», donde fija criterios para distinguir la inversión extranjera legítima de la predatoria.
Quién El secretario de Estado de Estados Unidos, en medios de Colombia y Perú.
Cuándo Martes 8 de septiembre de 2026, primer día de su gira por Colombia, Ecuador y Perú.
Dónde Publicada en Semana, de Colombia, y en El Comercio, de Perú.
Por qué Los criterios que propone son verificables y aplicables a cualquier acuerdo, incluido el que su propio gobierno firmó con Venezuela.
Cómo Contrastando la inversión privada estadounidense con los proyectos respaldados por el Estado chino.

El estándar que propone

La columna de Rubio hace algo que la retórica diplomática rara vez hace: propone criterios comprobables.

Su argumento central es que cuando los activos críticos de un país quedan bajo la propiedad o el control de otra nación, ese país pierde el derecho a decidir su propio destino y enfrenta amenazas a su soberanía, a la privacidad de sus datos y a su independencia económica. Sostiene que los proyectos respaldados por el Estado chino llegan con contratos poco transparentes, endeudamiento insostenible, explotación laboral y daño ambiental, y que la alternativa estadounidense es inversión privada, abierta y guiada por el mercado.

De ahí extrae la petición que da sentido a toda la pieza: que cada país elija a sus socios con «transparencia absoluta» y que la totalidad de los términos sean visibles para el público.

Reduciendo su texto a criterios, quedan cuatro.

Uno. Que los términos completos sean públicos.
Dos. Que la inversión sea privada y no de un Estado extranjero.
Tres. Que los activos estratégicos no queden bajo control de otra nación.
Cuatro. Que el país conserve la capacidad de decidir su destino.

Son criterios sensatos y, sobre todo, son verificables. Por eso vale la pena aplicarlos.

Aplicados al acuerdo venezolano

Uno. Términos públicos. El contrato con North American Blue Energy Partners no se ha publicado. Lo que existe es una hoja informativa de la Casa Blanca del 31 de agosto y declaraciones de funcionarios venezolanos. No hubo, además, proceso de licitación: la ministra de Hidrocarburos lo justificó por razones de continuidad y rapidez. No se cumple.

Dos. Inversión privada y no estatal. El Departamento de Defensa de Estados Unidos tiene una participación del 35% en NABEP, según la hoja informativa de la Casa Blanca y según lo confirmó el presidente de PDVSA. Es participación accionaria de un Estado extranjero en la empresa operadora. No se cumple.

Tres. Activos estratégicos sin control de otra nación. El gobierno estadounidense tiene poder de veto sobre el nombramiento de la junta directiva de NABEP, cuya mayoría debe ser de nacionalidad estadounidense. El Departamento de Estado compra el 20% de la producción a precio de costo y tiene derecho de primera opción sobre el 80% restante. No se cumple.

Cuatro. Capacidad de decidir el destino propio. Este es el único que admite discusión. El gobierno venezolano sostiene que la propiedad del recurso sigue siendo nacional y que se trata de un acuerdo comercial. Es un argumento defendible en términos de titularidad jurídica del subsuelo. Queda abierto.

Tres de cuatro criterios, redactados por el propio secretario de Estado, no se cumplen en el acuerdo que su gobierno firmó.

Por qué esto no es una acusación

Conviene ser preciso, porque la conclusión fácil sería decir que Rubio se contradice. No es exactamente eso.

Un gobierno puede sostener legítimamente que la participación estatal estadounidense es distinta de la china porque los sistemas políticos son distintos, porque hay contrapesos institucionales, prensa libre y controles del Congreso que en el otro caso no existen. Ese argumento existe y merece ser escuchado.

Lo que no admite discusión es que ese argumento no aparece en la columna. El texto no distingue entre buenas y malas participaciones estatales: distingue entre inversión privada y participación estatal, y coloca la segunda del lado del problema.

El estándar, tal como está escrito, es más exigente que la práctica.

El criterio que se puede resolver de inmediato

De los cuatro, hay uno que no requiere ninguna discusión conceptual y se puede satisfacer con un acto administrativo: publicar el contrato.

Rubio pidió que la totalidad de los términos sea visible para el público. En el caso venezolano no lo es. Publicarlo no exige negociación, no compromete seguridad nacional en un contrato de hidrocarburos y no depende de un tercero.

Sería, además, el argumento más eficaz que Washington podría exhibir en Bogotá, en Quito y en Lima: aquí está el nuestro, léanlo, y comparen.

El contexto de la gira

Rubio anunció el 8 de septiembre la incorporación de Perú al Escudo de las Américas, la alianza contra el crimen organizado transnacional impulsada desde marzo de 2026, y describió al país como aliado importante extra-OTAN. En Colombia anunció que el próximo Diálogo para la Prosperidad Bilateral buscará canalizar inversión privada estadounidense hacia infraestructura energética, logística y transporte.

Esos tres sectores son los mismos donde el argumento sobre soberanía y control de activos estratégicos se vuelve verificable. Los acuerdos que se firmen en esta gira van a poder someterse a los mismos cuatro criterios.

Vale la pena guardarlos.

Lo que hay que vigilar

Si se publican los términos completos de los acuerdos que resulten de la gira.

Si alguno de los tres gobiernos solicita publicidad contractual como condición.

Y si el contrato venezolano se hace público en algún momento.

Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni de inversión.


Fuentes principales: Columna de Marco Rubio «Un hemisferio que cumple», publicada el 8 de septiembre de 2026 en Semana, de Colombia, y en El Comercio, de Perú. Declaraciones de Rubio a periodistas antes de partir hacia Barranquilla, reseñadas por Infobae, NTN24 y El Espectador. Anuncio de la incorporación de Perú al Escudo de las Américas, según EFE. Hoja informativa de la Casa Blanca del 31 de agosto de 2026. Declaraciones de Héctor Obregón del 7 de septiembre y de Paula Henao del 6 de septiembre de 2026.


También puede interesarte: El acuerdo dura veinticinco años o cien, según quién lo explique.

Continue Reading

Tendencias

Contexto, análisis y criterio para entender lo que pasa

Descubre más desde INCÍSOS

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo