Economía
El Mundial mueve millones, pero no para todos los hispanos
El Mundial 2026 es un motor económico para las sedes estadounidenses. Pero los precios dinámicos y la incertidumbre migratoria condicionan quién accede de verdad al negocio.
La Copa del Mundo derrama dinero en las once ciudades sede de Estados Unidos. Pero el precio dinámico de los boletos y la incertidumbre migratoria condicionan quién participa realmente del negocio y quién lo mira desde afuera.
| Qué | El Mundial 2026 genera un fuerte movimiento económico en EE.UU., con beneficios desiguales para la comunidad hispana. |
| Quién | Ciudades sede, pequeños negocios latinos, aficionados hispanos y la FIFA. |
| Cuándo | Del 11 de junio al 19 de julio de 2026, con la fase de grupos en curso. |
| Dónde | Las once sedes estadounidenses, varias en ciudades de alta población hispana. |
| Por qué | El torneo concentra consumo y turismo, pero los precios dinámicos y el temor migratorio limitan el acceso de parte de la comunidad. |
| Cómo | A través del gasto en hospedaje, comida y comercio, filtrado por el costo de las entradas y la cautela de los aficionados. |
Un torneo que reparte dinero de forma desigual
El Mundial 2026 está en marcha. De los 104 partidos del torneo, la mayoría se juega en Estados Unidos, repartidos en sedes como Miami, Dallas, Nueva York, Los Ángeles, Atlanta, Houston y Seattle, varias de ellas en ciudades con fuerte presencia hispana. El derrame económico es real: hospedaje, restaurantes, comercio, transporte y servicios reciben un empujón durante seis semanas.
Pero el dinero no llega parejo. La pregunta que conviene hacerse no es cuánto mueve el Mundial, sino quién captura ese movimiento. Y ahí el cuadro se vuelve menos festivo de lo que la euforia deportiva sugiere.
El precio dinámico filtra a la afición
El primer filtro es económico. La FIFA aplicó un esquema de precios dinámicos para las entradas, similar al de las aerolíneas: el costo sube con la demanda. Eso significa que los partidos más atractivos —incluidos varios de las selecciones latinoamericanas que el público hispano más quiere ver— terminan con boletos a precios que dejan fuera a buena parte de la familia trabajadora.
El aficionado hispano de ingresos medios, que vive el fútbol como pasión central, se encuentra así con una paradoja: el Mundial se juega en su ciudad, con su selección, y aun así el estadio queda fuera de su presupuesto. El consumo se desplaza entonces hacia los espacios alternativos —bares, fan fests, reuniones en casa, negocios de barrio— donde el comercio latino sí puede capturar parte del movimiento.
La sombra migratoria sobre el negocio
El segundo filtro es la incertidumbre. La preocupación por la presencia de agentes migratorios en torno a las sedes ha introducido cautela en parte de la comunidad. Algunas ciudades sede han buscado enviar señales de tranquilidad y han comunicado que no colaborarán en operativos migratorios durante el torneo, pero la inquietud persiste, sobre todo en estados donde la política migratoria es más agresiva.
Esa cautela tiene un costo económico concreto. Un aficionado que duda en asistir a un partido o a un evento por temor a un control migratorio es también un consumidor que no gasta. El miedo, además de un problema de derechos, es un freno al consumo que recae justo sobre los negocios que esperaban beneficiarse del torneo.
Cómo aprovechar el Mundial sin quedar fuera
Para el pequeño empresario hispano, el torneo sigue siendo una oportunidad si se lee bien. Los espacios de consumo alternativo —donde se ve el partido sin pagar la entrada del estadio— concentran a una afición numerosa y dispuesta a gastar en comida, bebida y ambiente. Negocios de comida, transmisión de partidos y servicios asociados pueden capturar ese flujo durante las seis semanas.
La lección económica del Mundial para la comunidad es de matices. El torneo trae dinero, pero lo reparte según quién pueda pagar la entrada y quién se sienta seguro para salir a la calle. Entender esos dos filtros —el precio y el miedo— es la diferencia entre aprovechar el torneo y verlo pasar.
Fuentes principales: FIFA (calendario y formato del torneo); reportes sobre precios dinámicos de entradas; UnoTV y LA Nación (cobertura sobre operativos migratorios y sedes).
Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →
Alfredo Yánez
9 libros que te cambian la perspectiva
Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon
VER LIBROS →Economía
Venezuela entregó 287 viviendas frente a 9.567 en alto riesgo
Evaluaciones, reconstrucción privada, refugios temporales y fundaciones: el mapa de la recuperación venezolana tras el doblete sísmico del 24 de junio de 2026.
Las cifras oficiales del 10 de agosto permiten medir el avance con precisión. También permiten medir la distancia que falta.
| Qué | El balance oficial de recuperación posterior al doblete sísmico registra 53.314 viviendas evaluadas, 9.567 catalogadas en alto riesgo y 287 viviendas entregadas. |
|---|---|
| Quién | Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de 2025, como vocero de las cifras. Damnificados de La Guaira, Distrito Capital y estados vecinos. |
| Cuándo | Balance difundido el 10 de agosto de 2026, referido al período posterior al 24 de junio de 2026. |
| Dónde | Estado La Guaira, Distrito Capital y zonas afectadas del centro y occidente de Venezuela. |
| Por qué | La brecha entre viviendas inhabitables y viviendas entregadas define cuántas familias siguen sin techo propio. |
| Cómo | Se contrastaron las cifras oficiales con los reportes de organizaciones humanitarias y campañas privadas de financiamiento. |
Las cifras oficiales, ordenadas
El balance difundido el 10 de agosto por Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional de 2025 y coordinador de la delegación gubernamental en la mesa de negociación, contiene cinco datos.
| Indicador | Cifra oficial |
|---|---|
| Fallecidos | 6.301 |
| Personas atendidas en hospitales | 73.356 |
| Viviendas evaluadas | 53.314 |
| Viviendas habitables | 31.336 |
| Viviendas habitables con restricciones | 12.411 |
| Viviendas en alto riesgo | 9.567 |
| Viviendas entregadas | 287 |
| Escombros recogidos | 483.525,41 toneladas |
El balance de fallecidos había sumado 176 víctimas respecto del reporte anterior, lo que indica que el conteo seguía abierto casi siete semanas después del evento.
El número que ordena todo lo demás
Doscientas ochenta y siete viviendas entregadas. Nueve mil quinientas sesenta y siete catalogadas en alto riesgo.
La relación es de una vivienda entregada por cada treinta y tres inhabitables. Y esa cuenta deja fuera las 12.411 clasificadas como habitables con restricciones, una categoría que en la práctica significa que la familia puede volver, pero bajo condiciones que alguien tendrá que financiar y ejecutar.
El Banco Mundial estimó los daños físicos directos en 19.600 millones de dólares. El presupuesto nacional de Venezuela para 2026 ronda los 19.900 millones de dólares. El daño equivale, en orden de magnitud, a un presupuesto anual completo del país.
Ese es el marco dentro del cual hay que leer cualquier anuncio de reconstrucción.
Los cuatro frentes de la recuperación
Las evaluaciones. Es el frente con el avance más sólido y medible. Más de 53.000 viviendas revisadas y clasificadas en tres categorías constituyen una base técnica real. La remoción de casi 484.000 toneladas de escombros también es trabajo verificable. Sin evaluación previa no hay reconstrucción posible, de modo que este avance no es menor aunque no produzca todavía un techo.
El financiamiento acordado en la mesa. El acuerdo del 12 de agosto entre las delegaciones contempla promover la recuperación de los activos de reserva internacional de Venezuela depositados en el Banco de Inglaterra, con destino a la atención de los afectados por los sismos y con mecanismos de transparencia, trazabilidad y auditoría. Son 31 toneladas de oro valoradas en torno a los 4.000 millones de dólares. Es la fuente de financiamiento más grande que aparece hoy sobre la mesa, y todavía no se ha ejecutado.
Los refugios temporales. El gobierno de transición mantiene esquemas de alojamiento para damnificados. La información pública disponible sobre su capacidad total, su ubicación y el tiempo promedio de permanencia de las familias es limitada. Es el vacío informativo más grande del expediente: se sabe cuántas viviendas quedaron inhabitables, pero no con precisión pública dónde está viviendo esa gente.
La respuesta privada y de la diáspora. Es el frente donde el venezolano en Estados Unidos participa de manera directa.
Lo que levantó la sociedad civil
Global Empowerment Mission recibió donaciones monetarias y en especie en su sede de Miami para enviarlas a Venezuela y anunció participación en las labores de recuperación de largo plazo. Save the Children puso en marcha una respuesta de emergencia con la meta de alcanzar a 200.000 personas, incluidos 100.000 niños. Médicos Sin Fronteras evaluó necesidades sobre el terreno en La Guaira. Americares movilizó ayuda médica de emergencia. Alimenta la Solidaridad brindó apoyo a víctimas y a equipos de primera respuesta.
Las Américas Freedom Foundation y M Foundation lanzaron la campaña Aid for Venezuela Earthquake Victims en GoFundMe, orientada a insumos esenciales, refugios temporales y apoyo logístico. La I Love Venezuela Foundation, que opera bajo We Love Foundation Inc., abrió su propia campaña de emergencia apoyada en alianzas con organizaciones venezolanas y voluntarios en terreno.
El frente que casi nadie está atendiendo
Hay una consecuencia del doblete que no aparece en el balance de viviendas y que define el resto de la vida de miles de personas: las amputaciones.
El atleta y conferencista venezolano Juan Pablo Dos Santos, él mismo amputado, recorre hospitales y albergues acompañando a sobrevivientes que perdieron extremidades. A través de su fundación impulsa el Fondo Humanitario 77: Fe sin Fronteras, en alianza con la Fundación CIREC de Colombia, el Hospital Ortopédico Infantil y Fundaprocura de Venezuela.
El proyecto busca financiar cirugías, tratamientos de fisioterapia, prótesis, órtesis, sillas de ruedas y otros dispositivos de movilidad. Dos Santos ha explicado que la mayoría de las familias venezolanas no puede costear estos tratamientos, porque el precio de una prótesis es alto y casi todos sus componentes deben importarse.
Es un dato que conviene retener: una prótesis no es una donación de una sola vez. Un niño amputado necesita reemplazos periódicos durante todo su crecimiento. El costo de una amputación en la infancia se paga durante quince años.
Cómo donar sin equivocarse
Para quien quiera aportar desde Estados Unidos, la recomendación de las organizaciones de evaluación de caridades es directa: priorizar organizaciones con presencia local previa y operaciones ya establecidas en las zonas afectadas, porque están mejor preparadas para responder con rapidez. Verificar el registro de la organización antes de donar y desconfiar de campañas creadas en los días posteriores al desastre sin historial verificable.
Esta nota tiene fines informativos. INCÍSOS no recomienda organizaciones específicas ni verifica de manera independiente el uso de los fondos de ninguna campaña.
Fuentes principales: Balance oficial difundido por Jorge Rodríguez el 10 de agosto de 2026. Estimación de daños del Banco Mundial. Comunicado conjunto de las delegaciones de negociación del 12 de agosto de 2026. Reportes de Global Empowerment Mission, Save the Children, Médicos Sin Fronteras, Americares y Alimenta la Solidaridad. Campañas de GoFundMe de Las Américas Freedom Foundation, M Foundation y We Love Foundation Inc. Declaraciones de Juan Pablo Dos Santos a medios internacionales sobre el Fondo Humanitario 77: Fe sin Fronteras.
Economía
El oro venezolano en Londres irá a cuentas del Tesoro estadounidense
Los recursos del oro venezolano depositado en el Banco de Inglaterra serían depositados en cuentas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, con auditoría de firmas internacionales.
Son 31 toneladas de lingotes valoradas en torno a 4.000 millones de dólares. Equivalen a cerca de una quinta parte del presupuesto nacional venezolano de 2026. El acuerdo define quién las custodia después.
| Qué | Los recursos derivados del eventual desbloqueo del oro venezolano depositado en el Banco de Inglaterra serían depositados en cuentas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. |
|---|---|
| Quién | Ramón López, integrante de la delegación de la Asamblea Nacional de 2015 en las mesas de diálogo, en entrevista con Venevisión. |
| Cuándo | Declaraciones difundidas el 14 de agosto de 2026, tras el acuerdo del 12 de agosto. |
| Dónde | El oro permanece en las bóvedas del Banco de Inglaterra, en Londres. El destino de los fondos sería Washington. |
| Por qué | Es la mayor fuente de financiamiento disponible para la reconstrucción tras el doblete sísmico del 24 de junio. |
| Cómo | Mediante un plan de vivienda, centros de salud y escuelas sujeto a auditoría permanente por firmas internacionales calificadas. |
El dato nuevo
El acuerdo firmado el 12 de agosto por las delegaciones establece que ambas partes concentrarán esfuerzos en promover la recuperación de los activos de reserva internacional de Venezuela depositados en el Banco de Inglaterra, con mecanismos de transparencia, trazabilidad y auditoría para garantizar su uso en beneficio de los afectados por los sismos.
El texto firmado no dice dónde quedarían depositados esos recursos. Esa pieza la aportó después Ramón López, integrante de la delegación de la Asamblea Nacional de 2015, en entrevista con Venevisión: los fondos serían depositados en cuentas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
López precisó que la liberación se ejecutará «siempre y cuando haya toda la planificación necesaria y mecanismos de control», con un plan orientado a vivienda, centros de salud y escuelas en las zonas afectadas, y con un plan de auditoría permanente del gasto a cargo de empresas internacionales.
Es la primera vez que se identifica públicamente la arquitectura financiera del acuerdo, y no proviene del documento firmado sino de la explicación posterior de un negociador.
Por qué el detalle no es menor
El oro venezolano en Londres lleva bloqueado desde 2018 por una razón específica: la disputa sobre quién tiene autoridad legítima para reclamarlo.
El Banco de Inglaterra impidió el retiro alegando dudas sobre la legitimidad de las autoridades venezolanas, luego de que el Reino Unido, Estados Unidos y más de cincuenta países cuestionaran la reelección de Nicolás Maduro en 2018. En 2020 el Tribunal Superior de Londres negó el acceso al gobierno del entonces usurpador, y sucesivos fallos en 2021 y 2022 mantuvieron esa negativa. La presidencia interina de Juan Guaidó concluyó en enero de 2023 sin haber accedido tampoco al oro. El asunto quedó en un limbo jurídico que se prolongó años.
Ese limbo tenía una causa que sigue vigente: el obstáculo nunca fue técnico, sino de titularidad reconocida.
La solución que aparece ahora no resuelve la pregunta de fondo sobre quién representa al Estado venezolano. La sortea. En lugar de transferir los fondos a una cuenta del Banco Central de Venezuela o del gobierno de transición encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, los coloca en una cuenta del Tesoro estadounidense, bajo auditoría de terceros, con destino de gasto predefinido.
Es una fórmula que permite mover el dinero sin que ninguna de las partes tenga que reconocer formalmente la autoridad de la otra sobre él.
Las cifras, en proporción
En las bóvedas del Banco de Inglaterra están depositadas 31 toneladas métricas de oro venezolano, con un valor estimado en torno a los 4.000 millones de dólares. Venezuela tendría en total unas 61 toneladas, incluyendo las reservas custodiadas en Caracas.
El presupuesto nacional de Venezuela para 2026 ronda los 19.900 millones de dólares, cerca de 12% menos que el de 2025, estimado en 22.660 millones.
Las 31 toneladas representan, por tanto, alrededor de una quinta parte de todo el presupuesto anual del país.
Y frente a la magnitud del daño: el Banco Mundial estimó los daños físicos directos del doblete sísmico en 19.600 millones de dólares. El oro cubriría aproximadamente una quinta parte de la factura de la reconstrucción.
Es mucho dinero. Y no alcanza.
Las preguntas que el anuncio deja abiertas
Ninguna autoridad británica se ha pronunciado. El desbloqueo depende del Banco de Inglaterra y, en última instancia, de los tribunales del Reino Unido que han conocido el caso durante años. Un acuerdo entre dos delegaciones venezolanas y una cuenta en Washington no constituye por sí solo una orden de liberación.
No se identificaron las firmas auditoras. Se anunció que serán empresas internacionales calificadas. No se publicó cuáles, bajo qué contrato, con qué periodicidad de reporte ni ante quién responden.
No se definió el mecanismo de desembolso. Vivienda, centros de salud y escuelas es un destino, no un procedimiento. Quién aprueba cada desembolso, con qué criterio de priorización territorial y qué ocurre si las partes discrepan son preguntas sin respuesta pública.
No hay cronograma. El acuerdo señala que la ejecución comienza en agosto. No fija fecha para el primer dólar.
Lo que significa para el venezolano en Estados Unidos
Para la diáspora, este expediente tiene una lectura directa que conviene no perder de vista.
Durante ocho años, el oro de Londres funcionó como símbolo de una disputa política: cada bando lo reclamaba y ninguno lo tocaba. Si el mecanismo anunciado se ejecuta, dejará de ser símbolo y pasará a ser presupuesto de obra, con destinatarios identificables en La Guaira y el Distrito Capital.
La diferencia entre una cosa y la otra se medirá en un dato verificable: cuántas de las 9.567 viviendas catalogadas en alto riesgo dejan de estarlo.
Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni legal.
Fuentes principales: Comunicado conjunto de las delegaciones del 12 de agosto de 2026. Declaraciones de Ramón López a Venevisión difundidas el 14 de agosto de 2026. Antecedentes judiciales del caso ante el Tribunal Superior de Londres entre 2020 y 2022. Estimación de daños del Banco Mundial. Cifras del presupuesto nacional venezolano de 2026 y 2025.
Economía
Corpoelec promete 160 megavatios en noventa días
El acuerdo para rehabilitar Macagua y culminar Tocoma llega mientras el interior del país registra apagones prolongados y los ministerios recortan jornada por ahorro energético.
El contrato se firmó el 12 de agosto. La primera entrega es de 160 megavatios. Para dimensionar la cifra hace falta compararla con la demanda del país, no con el anuncio.
| Qué | Corpoelec y la firma IMPSA firmaron un contrato para rehabilitar la central Macagua y culminar Tocoma, con una primera entrega de 160 megavatios en noventa días. |
|---|---|
| Quién | Corporación Eléctrica Nacional, la empresa estadounidense-argentina IMPSA y su presidente Jorge Salcedo. La embajada estadounidense en Caracas respaldó el acuerdo públicamente. |
| Cuándo | Acuerdos definitivos y addendum contractual formalizados el miércoles 12 de agosto de 2026. |
| Dónde | Centrales Macagua y Tocoma, en Ciudad Guayana, estado Bolívar. |
| Por qué | El sistema eléctrico nacional arrastra daños del doblete sísmico del 24 de junio y una demanda que supera la generación disponible. |
| Cómo | Mediante tres horizontes de entrega, comenzando por la puesta en operación comercial de las unidades 5 y 6 de Macagua. |
Lo que dice el contrato
El presidente de IMPSA, Jorge Salcedo, confirmó el inicio de los trabajos tras la formalización de los acuerdos definitivos y un addendum contractual con la Corporación Eléctrica Nacional el miércoles 12 de agosto.
El objetivo declarado es la rehabilitación de la planta Macagua y la culminación de la Central Hidroeléctrica Tocoma, dentro del Plan de Ahorro Energético que ejecuta el Ejecutivo.
La primera entrega, prevista a noventa días, contempla la puesta en operación comercial de las unidades 5 y 6 de Macagua, con 160 megavatios de capacidad firme incorporados al sistema nacional. La meta combinada de ambas instalaciones, a largo plazo, es de 2.640 megavatios.
La embajada de Estados Unidos en Caracas difundió el acuerdo el jueves 13 de agosto y lo vinculó de manera explícita al plan de tres fases para Venezuela.
La comparación que ordena la cifra
Venezuela registró en agosto de 2026 un récord de demanda eléctrica de 15.625 megavatios.
Los 160 megavatios de la primera entrega equivalen a alrededor de uno por ciento de esa demanda.
La meta de largo plazo de 2.640 megavatios sí es significativa: representa cerca de 17% de la demanda récord. Pero es una meta de largo plazo sin fecha pública de cumplimiento, y la culminación de Tocoma es un proyecto que lleva años inconcluso.
El contraste entre ambas cifras define el problema del anuncio: lo que está comprometido con fecha es marginal, y lo que es significativo no tiene fecha.
Lo que ocurre mientras tanto
Tres hechos, todos verificables, describen el estado del servicio en el mismo período.
Apagones prolongados en el interior. Se documentan interrupciones de hasta quince horas diarias en zonas del interior del país, en contraste con la relativa estabilidad del servicio en Caracas. La demanda supera ampliamente la generación disponible.
Recorte de jornada en la administración pública. El Ministerio de Salud emitió una circular fechada el 5 de agosto de 2026, firmada por el ministro encargado Carlos Humberto Alvarado González, que establece jornada presencial interdiaria de 8:00 a. m. a 12:30 p. m. en sedes administrativas y entes adscritos. Quedan exceptuados el personal asistencial de centros de salud, custodia y logística de insumos, laboratorios de procesamiento de muestras y control de calidad, vigilancia epidemiológica y laboratorios de diagnóstico nacional. La circular contempla teletrabajo complementario, guardias rotativas y medidas de uso racional de energía, incluido aire acondicionado a 23 grados y desconexión total de equipos al cierre de la jornada.
Reorganización de autoridades. El sábado 8 de agosto, la presidenta encargada Delcy Rodríguez designó a José Luis Betancourt como viceministro de Servicios Eléctricos y a Juan Crisóstomo Fernández en la presidencia de Corpoelec. En esa misma jornada se reportó la restitución de 300 megavatios en la planta TermoCarabobo, equivalentes a la mitad de su capacidad de generación.
La variable que nadie controla
Sobre todo el expediente pesa un factor climático. Las autoridades venezolanas adoptaron medidas contingentes para mitigar el impacto del fenómeno que denominan Súper Niño sobre el sistema eléctrico.
Es un asunto estructural, no coyuntural. El sistema eléctrico venezolano depende en proporción abrumadora de la generación hidroeléctrica del complejo del bajo Caroní. Cuando el ciclo climático reduce el aporte de agua al embalse de Guri, la capacidad de generación cae por una razón que ningún contrato de rehabilitación puede corregir.
Esa dependencia explica por qué el diagnóstico técnico realizado el 3 de agosto en la represa de Guri —con participación del encargado de negocios estadounidense John Barrett, expertos técnicos del Departamento de Energía de Estados Unidos y funcionarios del Ministerio de Energía y de Corpoelec— es probablemente más relevante que el contrato firmado nueve días después.
Un contrato añade megavatios. Un diagnóstico de Guri dice cuántos megavatios se pueden perder.
El criterio para evaluar esto en noventa días
El compromiso público es concreto y por eso es verificable: unidades 5 y 6 de Macagua en operación comercial, 160 megavatios de capacidad firme, noventa días desde el 12 de agosto de 2026.
Es una vara que la propia empresa fijó. Se cumple o no se cumple, y el plazo vence a mediados de noviembre de 2026.
Esa es la única forma útil de leer un anuncio eléctrico en Venezuela: no por lo que promete, sino por la fecha que acepta que le cuenten.
Fuentes principales: Anuncio de IMPSA a través de su presidente Jorge Salcedo sobre los acuerdos definitivos con Corpoelec del 12 de agosto de 2026. Comunicación de la embajada de Estados Unidos en Caracas del 13 de agosto de 2026. Ministerio del Poder Popular para la Energía Eléctrica — registro de demanda récord de 15.625 megavatios. Circular del Ministerio de Salud del 5 de agosto de 2026. Anuncio de designaciones de la presidencia del 8 de agosto de 2026. Reporte del diagnóstico técnico en la represa de Guri del 3 de agosto de 2026.
-
Política2 meses agoDelcy Rodríguez enfrenta a la prensa internacional: la rueda de prensa que no cerró la brecha
-
Política3 meses agoEl economista, los bonos y Citgo
-
Política3 meses agoRoberto Smith Perera: «La reconstrucción no puede esperar a la elección»
-
Especiales2 meses agoMedia vuelta… mar.
-
Entrevistas2 meses agoZair Mundaray: «Enfrenté al poder con ciencia»
-
Inciso3 meses agoLa paciencia de Washington
-
Política1 mes agoEl semáforo de las estructuras: qué significa cada color tras el terremoto
-
Política2 meses ago«No se puede improvisar»: un exjefe de Defensa Civil disecciona la respuesta al sismo
