Economía
El oro venezolano en Londres irá a cuentas del Tesoro estadounidense
Los recursos del oro venezolano depositado en el Banco de Inglaterra serían depositados en cuentas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos, con auditoría de firmas internacionales.
Son 31 toneladas de lingotes valoradas en torno a 4.000 millones de dólares. Equivalen a cerca de una quinta parte del presupuesto nacional venezolano de 2026. El acuerdo define quién las custodia después.
| Qué | Los recursos derivados del eventual desbloqueo del oro venezolano depositado en el Banco de Inglaterra serían depositados en cuentas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos. |
|---|---|
| Quién | Ramón López, integrante de la delegación de la Asamblea Nacional de 2015 en las mesas de diálogo, en entrevista con Venevisión. |
| Cuándo | Declaraciones difundidas el 14 de agosto de 2026, tras el acuerdo del 12 de agosto. |
| Dónde | El oro permanece en las bóvedas del Banco de Inglaterra, en Londres. El destino de los fondos sería Washington. |
| Por qué | Es la mayor fuente de financiamiento disponible para la reconstrucción tras el doblete sísmico del 24 de junio. |
| Cómo | Mediante un plan de vivienda, centros de salud y escuelas sujeto a auditoría permanente por firmas internacionales calificadas. |
El dato nuevo
El acuerdo firmado el 12 de agosto por las delegaciones establece que ambas partes concentrarán esfuerzos en promover la recuperación de los activos de reserva internacional de Venezuela depositados en el Banco de Inglaterra, con mecanismos de transparencia, trazabilidad y auditoría para garantizar su uso en beneficio de los afectados por los sismos.
El texto firmado no dice dónde quedarían depositados esos recursos. Esa pieza la aportó después Ramón López, integrante de la delegación de la Asamblea Nacional de 2015, en entrevista con Venevisión: los fondos serían depositados en cuentas del Departamento del Tesoro de Estados Unidos.
López precisó que la liberación se ejecutará «siempre y cuando haya toda la planificación necesaria y mecanismos de control», con un plan orientado a vivienda, centros de salud y escuelas en las zonas afectadas, y con un plan de auditoría permanente del gasto a cargo de empresas internacionales.
Es la primera vez que se identifica públicamente la arquitectura financiera del acuerdo, y no proviene del documento firmado sino de la explicación posterior de un negociador.
Por qué el detalle no es menor
El oro venezolano en Londres lleva bloqueado desde 2018 por una razón específica: la disputa sobre quién tiene autoridad legítima para reclamarlo.
El Banco de Inglaterra impidió el retiro alegando dudas sobre la legitimidad de las autoridades venezolanas, luego de que el Reino Unido, Estados Unidos y más de cincuenta países cuestionaran la reelección de Nicolás Maduro en 2018. En 2020 el Tribunal Superior de Londres negó el acceso al gobierno del entonces usurpador, y sucesivos fallos en 2021 y 2022 mantuvieron esa negativa. La presidencia interina de Juan Guaidó concluyó en enero de 2023 sin haber accedido tampoco al oro. El asunto quedó en un limbo jurídico que se prolongó años.
Ese limbo tenía una causa que sigue vigente: el obstáculo nunca fue técnico, sino de titularidad reconocida.
La solución que aparece ahora no resuelve la pregunta de fondo sobre quién representa al Estado venezolano. La sortea. En lugar de transferir los fondos a una cuenta del Banco Central de Venezuela o del gobierno de transición encabezado por la presidenta encargada Delcy Rodríguez, los coloca en una cuenta del Tesoro estadounidense, bajo auditoría de terceros, con destino de gasto predefinido.
Es una fórmula que permite mover el dinero sin que ninguna de las partes tenga que reconocer formalmente la autoridad de la otra sobre él.
Las cifras, en proporción
En las bóvedas del Banco de Inglaterra están depositadas 31 toneladas métricas de oro venezolano, con un valor estimado en torno a los 4.000 millones de dólares. Venezuela tendría en total unas 61 toneladas, incluyendo las reservas custodiadas en Caracas.
El presupuesto nacional de Venezuela para 2026 ronda los 19.900 millones de dólares, cerca de 12% menos que el de 2025, estimado en 22.660 millones.
Las 31 toneladas representan, por tanto, alrededor de una quinta parte de todo el presupuesto anual del país.
Y frente a la magnitud del daño: el Banco Mundial estimó los daños físicos directos del doblete sísmico en 19.600 millones de dólares. El oro cubriría aproximadamente una quinta parte de la factura de la reconstrucción.
Es mucho dinero. Y no alcanza.
Las preguntas que el anuncio deja abiertas
Ninguna autoridad británica se ha pronunciado. El desbloqueo depende del Banco de Inglaterra y, en última instancia, de los tribunales del Reino Unido que han conocido el caso durante años. Un acuerdo entre dos delegaciones venezolanas y una cuenta en Washington no constituye por sí solo una orden de liberación.
No se identificaron las firmas auditoras. Se anunció que serán empresas internacionales calificadas. No se publicó cuáles, bajo qué contrato, con qué periodicidad de reporte ni ante quién responden.
No se definió el mecanismo de desembolso. Vivienda, centros de salud y escuelas es un destino, no un procedimiento. Quién aprueba cada desembolso, con qué criterio de priorización territorial y qué ocurre si las partes discrepan son preguntas sin respuesta pública.
No hay cronograma. El acuerdo señala que la ejecución comienza en agosto. No fija fecha para el primer dólar.
Lo que significa para el venezolano en Estados Unidos
Para la diáspora, este expediente tiene una lectura directa que conviene no perder de vista.
Durante ocho años, el oro de Londres funcionó como símbolo de una disputa política: cada bando lo reclamaba y ninguno lo tocaba. Si el mecanismo anunciado se ejecuta, dejará de ser símbolo y pasará a ser presupuesto de obra, con destinatarios identificables en La Guaira y el Distrito Capital.
La diferencia entre una cosa y la otra se medirá en un dato verificable: cuántas de las 9.567 viviendas catalogadas en alto riesgo dejan de estarlo.
Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni legal.
Fuentes principales: Comunicado conjunto de las delegaciones del 12 de agosto de 2026. Declaraciones de Ramón López a Venevisión difundidas el 14 de agosto de 2026. Antecedentes judiciales del caso ante el Tribunal Superior de Londres entre 2020 y 2022. Estimación de daños del Banco Mundial. Cifras del presupuesto nacional venezolano de 2026 y 2025.
Alfredo Yánez
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Las obras que Venezuela pagó y nunca recibió
Fechas prometidas, avances reales y millones comprometidos. El inventario de las obras que el chavismo anunció, cobró y no terminó.
ECONOMÍA · VENEZUELA · OBRAS PÚBLICAS
Puentes, trenes, túneles y un río que iba a ser balneario: cada promesa llegó con su partida de dinero, y casi ninguna con su obra. Son deudas sin dueño. Una transición que quiere reconstruir el país tendrá que saber primero cuánto se pagó por lo que nunca existió.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Inventario documentado de las grandes obras públicas anunciadas, financiadas y no terminadas desde 2005. |
|---|---|
| Quién | Los gobiernos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro, sus ministerios y contratistas como Odebrecht. |
| Cuándo | Obras iniciadas entre 2005 y 2013; la mayoría debió terminar entre 2006 y 2019. |
| Dónde | Caracas, Miranda, La Guaira, Zulia, Bolívar, Guárico, Cojedes, Anzoátegui y Lara. |
| Por qué | Las fallas de servicios que hoy sufre el país, de la luz al transporte, tienen detrás obras pagadas y no entregadas. |
| Cómo | Con los registros de Transparencia Venezuela, informes de la Asamblea Nacional de 2015 e investigaciones periodísticas. |
Venezuela tiene un registro de promesas que se puede medir en kilómetros de puente que no existe. Transparencia Venezuela contabilizó en 2022 246 obras inconclusas en 21 estados. En 153 de ellas pudo reconstruir el dinero comprometido: unos 316.000 millones de dólares, según la organización. Ninguna de las grandes tiene un responsable condenado por su abandono.
La lista volvió a la conversación el 30 de septiembre de 2026, en un programa del canal de Nitu Pérez Osuna en el que participó el editor de INCÍSOS, cuando la audiencia empezó a enviar sus propias obras pendientes. Aquí están las que se pueden documentar.
Contexto: ocho obras, ocho fechas vencidas
| Obra | Inicio | Prometida para | Estado conocido | Dinero |
|---|---|---|---|---|
| Metro Caracas–Guarenas–Guatire | 2006 | 2012 | Paralizado; tuvo al menos cuatro fechas de inauguración | Odebrecht. La AN de 2015 estimó unos 5.000 millones de dólares invertidos |
| Segundo puente sobre el Lago de Maracaibo (Nigale) | 2008 | 2014; luego 2018 | 16,7 % de avance; paralizado desde marzo de 2017 | USD 3.187 millones (valor total) |
| Tercer puente sobre el Orinoco | 2006 | 2010; luego 2017 | 70,3 % de avance; paralizado | USD 2.525 millones (valor total); USD 828 millones comprometidos |
| Ferrocarril Tinaco–Anaco | 2009 | 2013; luego 2019 | Paralizado desde finales de 2013 | Obra con China; el Estado no pudo pagar la deuda ferroviaria |
| Túnel Baralt y prolongación de la Cota Mil | 2012 | 2016–2017 | 30 % de avance; paralizado | USD 1.475 millones (valor total) |
| Estación Central Simón Bolívar, Barquisimeto | 2005 | 2006; luego 2009 | 50 % de avance | USD 597 millones (valor total); USD 300 millones comprometidos |
| Modernización del aeropuerto de Maiquetía | 2013 | 2015; luego 2019 | 34 % de avance; paralizada | USD 305 millones (valor total) |
| Saneamiento del río Guaire | 2005 | 2014 | Ejecución no superior al 26 % en 2016 | Préstamo del BID de USD 300 millones (2012) |
Algunas fechas cuentan su propia historia. En 2006, Hugo Chávez anunció que el tercer puente sobre el Orinoco llevaba 30 % de avance y estaría listo en 2011. Odebrecht, la contratista, admitió en 2016 ante la justicia de EE.UU. haber pagado 98 millones de dólares en sobornos en Venezuela. La obra quedó a medio cruzar el río.
En marzo de 2005, Chávez invitó a los caraqueños a bañarse en el Guaire. Su ministra del Ambiente, Jacqueline Faría, prometió el río saneado. En 2016, la Asamblea Nacional denunció que se habían gastado 77 millones de dólares con una ejecución que no pasaba del 26 %. Faría dirige hoy la Misión Venezuela Renace, encargada de reconstruir La Guaira tras los terremotos del 24 de junio.
Lo que la memoria colectiva recuerda distinto
No todo lo que se recuerda como abandonado lo está, y la precisión importa. El hotel del aeropuerto de Maiquetía sí abrió: Nicolás Maduro lo inauguró en septiembre de 2025, unos 25 años después de anunciado. Según Armando.Info, en 2013 la empresa de Alex Saab y Álvaro Pulido había recibido 42 millones de dólares para terminarlo en un año. Lo que sigue paralizada es la modernización del aeropuerto encargada a Odebrecht.
El sistema de buses Transbarca, en Barquisimeto, funciona desde septiembre de 2013. Lo que no se terminó es su Estación Central, el nuevo terminal de la ciudad, por el que en 2008 se aprobaron 340 millones de dólares con la promesa de inaugurarlo en 2009.
Y la promesa eléctrica tiene fecha: en 2001, tras un apagón, Chávez ofreció que en diez años Venezuela tendría el mejor sistema eléctrico del continente. Quince años después de ese plazo, el país arrastra un déficit de más de 1.500 megavatios.
Análisis: deudas huérfanas
Cada promesa llegaba con su asignación presupuestaria. Por eso estas obras no son solo infraestructura que falta: son deudas sin dueño. Se pagaron con petróleo, con préstamos del Fondo Chino o del BID, con fondos como el Fonden, y nadie ha rendido cuentas por ellas.
El patrón importa ahora por dos razones. La primera es la reconstrucción tras los terremotos, que vuelve a mover grandes contratos públicos. La segunda es la electricidad: el ministro Rolando Alcalá anunció 1.300 megavatios nuevos para el último trimestre de 2026, y el plan del gobierno encargado habla de hasta 4.800. Son promesas con cifra y con fecha, como lo eran las de 2001, 2005 y 2006. La diferencia la hará su verificación.
Criterio: tres pruebas
- Una auditoría con nombres. Si la mesa de Caracas o la nueva Asamblea incluyen una revisión pública de las obras inconclusas: cuánto se pagó, a quién y quién lo autorizó.
- Contratos a la vista. Si los contratos de la reconstrucción de La Guaira y de la Misión Venezuela Renace se publican con montos, contratistas y plazos.
- Megavatios verificables. Si el 31 de diciembre se pueden contar, con datos del sistema eléctrico, los megavatios prometidos para el último trimestre.
Las preguntas sobre el destino del dinero público forman parte del especial En voz alta.
Fuentes principales: Transparencia Venezuela, base de datos de obras inconclusas e informe de 2022; Transparencia Venezuela, presentación sobre obras del Ministerio de Transporte (2016); Asamblea Nacional (2016), informe sobre obras inconclusas; Armando.Info (vía La Patilla), 28 de septiembre de 2025; Voz de América, 2024 (río Guaire); BID, proyecto VE-L1037; NTN24 (Jacqueline Faría y la Misión Venezuela Renace); teleSUR, 29 de septiembre de 2026 (anuncio de 1.300 MW); La Patilla, 17 de diciembre de 2021 (promesa eléctrica de 2001); Departamento de Justicia de EE.UU., acuerdo con Odebrecht (2016); El Diario, 11 de mayo de 2025 (túnel Baralt).
Economía
Qué falta para que las petroleras pasen del foro al pozo
Licencias renovadas, memorandos sin contrato y una red eléctrica que no alcanza. Lo que dejó la cumbre petrolera de Caracas.
ECONOMÍA · VENEZUELA · PETRÓLEO
La cumbre petrolera de Caracas cerró con cientos de ejecutivos dispuestos a entrar y casi ningún contrato definitivo. Los permisos de Washington ya están; lo que falta es lo que ningún permiso resuelve: contratos firmes, reglas estables y electricidad suficiente para producir.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Cerró la Cumbre Internacional de Petróleo y Gas de Venezuela (VIOGS 2026), con el Caracas Gas Forum integrado. |
|---|---|
| Quién | Más de 600 delegados de unas 250 empresas y más de 30 países, según los organizadores; entre ellas Repsol, Siemens, Hunt Oil, Maurel & Prom y la catarí UCC Oil and Gas Holding. |
| Cuándo | Del 28 al 30 de septiembre de 2026. |
| Dónde | IESA y hotel JW Marriott, Caracas. |
| Por qué | Es la primera gran conferencia energética desde que Washington lanzó un plan de reconstrucción petrolera de 100.000 millones de dólares, según Reuters. |
| Cómo | Paneles, mesas y reuniones bilaterales para convertir recursos en proyectos, bajo licencias de la OFAC renovadas el 28 de septiembre. |
La Cumbre Internacional de Petróleo y Gas de Venezuela terminó el 30 de septiembre de 2026 en Caracas con un mensaje repetido desde el escenario: las empresas quieren entrar. «Toda Venezuela es una tremenda oportunidad para nosotros», dijo Erik Keskula, de la catarí UCC Oil and Gas Holding. Lo que no salió de la cumbre fue una lista de contratos definitivos.
Contexto: la puerta legal ya está abierta
El obstáculo de los últimos años eran las sanciones. Ya no es el principal. El 28 de septiembre, en vísperas de la cumbre, la OFAC renovó la licencia 46E y las licencias 48D y 49B, que permiten a petroleras estadounidenses operar e invertir en Venezuela. El jefe adjunto de misión de la embajada de EE.UU., Michael García, dijo en la cumbre que Washington trabajó con el gobierno encargado para reabrir las puertas a empresas de renombre.
Los acuerdos de septiembre son, sin embargo, preliminares. Continental Resources, de Harold Hamm, firmó el 16 de septiembre un memorando de entendimiento con PDVSA para el bloque Ayacucho 2 y dijo que esperaba cerrar un acuerdo de largo plazo en semanas. TotalEnergies firmó otro memorando el 20 de septiembre. Y la empresa del acuerdo que la Casa Blanca llamó el mayor de la historia, North American Blue Energy Partners, con 17 campos, no participó en el encuentro, según Infobae.
La producción ronda 1,2 millones de barriles diarios, frente a los más de tres millones de hace dos décadas.
Análisis: lo que ningún permiso resuelve
Con las licencias en regla, la conversación de los paneles se desplazó hacia lo que ninguna licencia arregla. Según Reuters, el país arrastra un déficit eléctrico de más de 1.500 megavatios, con apagones de hasta 10 horas diarias en algunas regiones. Una norma aprobada en enero exige a los nuevos proyectos energéticos generar su propia electricidad, pero muchos ejecutivos no ven viable ampliar operaciones si no se repara la red. Varias empresas presentaron proyectos para producir electricidad con el gas que hoy se quema o se ventea; ninguno ha arrancado.
Hunter Hunt, de Hunt Energy, admitió no tener la respuesta, aunque recordó que la demanda máxima del país, unos 16.000 megavatios, no es tan alta como para hacer imposible la solución. Pidió identificar primero las debilidades institucionales y luego las de infraestructura. El orden no es casual: sin reglas estables, nadie construye una planta eléctrica para alimentar un pozo.
El gobierno encargado respondió con cifras. El ministro de Energía Eléctrica, Rolando Alcalá, anunció avances con Eurobras, IMPSA, GE Vernova y Siemens Energy, y el plan de Delcy Rodríguez promete restituir hasta 4.800 megavatios antes de fin de año. Reuters recogió las dudas de analistas tras años de promesas incumplidas.
La propia cumbre sufrió dos cortes de luz el 29 de septiembre. Es el detalle que más circuló, pero no es la noticia. La noticia es que la pregunta cambió: ya no es si Washington deja invertir, sino si Venezuela puede sostener la inversión.
Criterio: tres pruebas antes de fin de año
- El contrato de Continental. Si el memorando de Ayacucho 2 se convierte en un acuerdo de largo plazo en las semanas prometidas.
- Los 4.800 megavatios. Cuánta de esa generación está operando el 31 de diciembre, con cifras verificables del sistema eléctrico.
- El primer proyecto de gas a electricidad. Si alguno de los proyectos para aprovechar el gas venteado recibe aprobación y arranca.
INCÍSOS publicó al inicio de la cumbre el balance de expectativas y compromisos.
Fuentes principales: Reuters (Deisy Buitrago y Vivian Sequera), 30 de septiembre de 2026; Infobae (con EFE), 30 de septiembre de 2026; El Nacional, 30 de septiembre de 2026; Inspenet, 29 de septiembre de 2026; Diario Las Américas, 28 y 30 de septiembre de 2026; CNBC y Bloomberg, 16 de septiembre de 2026 (acuerdo de Continental Resources).
Economía
El riesgo país cayó a la mitad y Venezuela sigue en default
De 12.671 a 6.037 puntos básicos. Una caída que refleja apuestas sobre la recuperación de los bonos, no la capacidad de pago del país.
ECONOMÍA · DEUDA · MERCADOS
El índice de riesgo de JPMorgan para Venezuela bajó 52% en 2026. No significa que el país pueda financiarse: sigue en cesación de pagos desde 2017 y su deuda duplicaría el tamaño de la economía. El mercado compra expectativa, no solvencia.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | El EMBI de Venezuela cayó 52% en 2026, de 12.671 a 6.037 puntos básicos. |
|---|---|
| Quién | Tenedores de bonos venezolanos y de PDVSA, JPMorgan y el gobierno encargado. |
| Cuándo | Entre el 2 de enero y el 3 de septiembre de 2026. |
| Dónde | Mercados internacionales de deuda. |
| Por qué | Las licencias petroleras y los acuerdos de inversión mejoraron las expectativas de recuperación. |
| Cómo | Por la subida de precio de bonos en default en el mercado secundario. |
El índice de riesgo país que calcula JPMorgan para Venezuela pasó de 12.671 puntos básicos el 2 de enero de 2026 a 6.037 el 3 de septiembre: una caída de 52%. Solo entre el 27 de agosto y el 3 de septiembre bajó 556 puntos, impulsado por anuncios como el de Chevron.
Contexto: un indicador distinto al de otros países
En la mayoría de los países, un riesgo país más bajo significa que el Estado puede endeudarse más barato. En Venezuela no. El país está en cesación de pagos desde 2017, no ha completado la reestructuración de su deuda y no tiene acceso normal a los mercados. Como advirtió Jonathan Fortun, economista del Institute of International Finance, el indicador refleja el valor que el mercado asigna a los bonos existentes y lo que espera recuperar, no el costo al que Venezuela podría financiarse.
Análisis: cuánto se debe
La cifra que decidirá todo es la de la deuda. Reportes financieros citados por El Nacional hablan de unos 240.000 millones de dólares que Caracas se prepararía a reconocer, equivalentes a más del doble de un PIB estimado en 111.300 millones para 2026. Aun con una cifra menor, la carga seguiría siendo desproporcionada para una economía con infraestructura deteriorada y servicios precarios.
Criterio: expectativa no es solvencia
La caída del riesgo país es una apuesta sobre la reestructuración futura, alimentada por el petróleo y por la tutela de Washington. Para quien tiene bonos venezolanos o piensa comprarlos, la pregunta no es cuánto bajó el índice, sino en qué términos se negociará la deuda: qué quita se aplicará, qué acreedores tendrán prioridad y con qué ingresos se pagará. Mientras esos términos no existan, el precio de los bonos refleja optimismo, no garantías.
Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni recomendación de inversión.
Fuentes principales: Bloomberg Línea, septiembre de 2026; Globovisión, septiembre de 2026; El Nacional, columna «Vitrina», septiembre de 2026.
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