El Mundial 2026 es un motor económico para las sedes estadounidenses. Pero los precios dinámicos y la incertidumbre migratoria condicionan quién accede de verdad al negocio.
Las proyecciones oficiales del Mundial 2026 hablan de miles de millones en impacto económico. Los estudios independientes piden leer las cifras con cuidado. Por qué.