Política
Irán juega el Mundial, pero su federación entra a medias
Estados Unidos dio visa a los futbolistas iraníes, pero negó la entrada a catorce miembros del cuerpo técnico y administrativo. La selección juega; su federación denuncia «comportamiento vengativo».
La selección de Irán jugará el Mundial: sus futbolistas recibieron visa por la excepción que el veto migratorio reserva a los atletas. Pero catorce miembros de su cuerpo técnico y administrativo quedaron fuera, con la entrada negada. El equipo entra al campo; su federación, no a la sala de prensa. Es la imagen más nítida de cómo la geopolítica se cuela en una cancha que se vendió como fiesta global.
Las 6 preguntas
Dos varas para un mismo equipo
Irán clasificó al Mundial por mérito deportivo. Lo que estuvo en duda hasta el final no fue su fútbol, sino su entrada. Y la solución que llegó es reveladora por su asimetría: los jugadores recibieron visa, el cuerpo técnico no.
La Federación de Fútbol de Irán acusó a Estados Unidos de «comportamiento vengativo» tras conocerse que se negaron visas a «miembros clave de dirección y administración». Entre los catorce excluidos figuran el secretario general de la federación, Hedayat Mombeini, y el vicepresidente Mehdi Mohammad Nabi, según la televisión estatal iraní. Quedaron fuera antes de los partidos que la selección disputará en Los Ángeles y Seattle. El equipo salió de Turquía rumbo a su base de entrenamiento en México, y el personal sin visa viajaría con la delegación mientras se siguen gestionando los permisos.
La distinción no es un error administrativo. Es el diseño mismo del veto.
El veto y su excepción
Desde el 1 de enero de 2026 rige un veto migratorio que prohíbe la entrada a nacionales de un grupo de países, entre ellos Irán, Haiti, Níger y la República del Congo, con restricciones parciales para Costa de Marfil y Senegal. La medida contempla una excepción expresa para atletas, entrenadores, personal de apoyo necesario y familiares directos que viajen por un gran evento deportivo.
Esa excepción es la que permitió que los futbolistas iraníes entren. Pero su redacción —»personal de apoyo necesario»— deja un margen de interpretación que el Departamento de Estado usó para trazar una línea: los que patean el balón, sí; buena parte de los que dirigen la federación, no. El resultado es una selección que compite con su plantel deportivo completo y su estructura institucional amputada.
No es la primera fricción. Ya en diciembre, Irán había boicoteado el sorteo del Mundial en Washington porque su delegación no obtuvo visas. El patrón se repite, y se agrava por el contexto: Estados Unidos e Irán siguen en un estado de conflicto de facto pese al frágil alto el fuego vigente, una tensión que volvió a encenderse con el reciente intercambio de misiles en Oriente Medio.
Por qué le importa al lector hispano
Podría parecer un asunto ajeno —un pleito entre Washington y Teherán por unos pases de prensa—. No lo es. La misma maquinaria migratoria y el mismo veto que dejan a una federación operando a medias son los que alimentan el temor en la comunidad hispana de cara al torneo. El recelo de que los operativos de control se intensifiquen al amparo del Mundial, en ciudades de alta densidad latina que son sede, nace de la misma lógica: la frontera no se suspende para la fiesta.
Hay además un eco regional que conviene no perder de vista. Entre las naciones clasificadas, dos de la órbita hispana han recibido advertencias migratorias de la Casa Blanca, incluida una de las coanfitrionas. El caso iraní es el más visible hoy, pero ilustra una pregunta que sobrevuela todo el torneo: qué significa organizar una «fiesta global» en un país que, al mismo tiempo, mantiene la puerta entornada. FIFA prometió acceso para todos los que clasifiquen. La cancha dirá cuánto de esa promesa se cumple.
Fuentes principales: ESPN, The National, CGTN y American Immigration Council sobre el estatus de visas de la delegación iraní; avisos sobre el veto migratorio vigente desde el 1 de enero de 2026 y su excepción deportiva; coberturas de la BBC sobre países con restricciones de viaje entre los clasificados.
*Fuentes principales: ESPN, The National, CGTN y American Immigration Council sobre el estatus de visas de la delegación iraní; avisos sobre el veto migratorio vigente desde el 1 de enero de 2026 y su excepción deportiva; coberturas de la BBC sobre países con restricciones de viaje entre los clasificados.*
Alfredo Yánez
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Las auditorías que estaban previstas y no se hicieron
Dieciséis auditorías previstas. Ninguna posterior a la elección se completó.
*El cronograma electoral venezolano de 2024 no era improvisado. Se publicó en 101 pasos e incluía un plan de dieciséis auditorías al sistema. La parte que importaba —la que se hace después de votar— no se completó.*
ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 3 DE 6
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| Qué | De las dieciséis auditorías previstas en el cronograma, ninguna posterior a la elección llegó a completarse. |
| Quién | El Consejo Nacional Electoral y su vicepresidente Carlos Quintero, que presentó el plan de auditorías. |
| Cuándo | El cronograma se anunció el 5 de marzo de 2024. Las auditorías poselectorales estaban fijadas para el 29 de julio y el 2 de agosto. |
| Dónde | Venezuela, en el 1% de las mesas electorales sorteadas el propio día de la elección. |
| Por qué | La verificación ciudadana es el procedimiento diseñado precisamente para confirmar que el conteo coincide con los votos. |
| Cómo | Contrastando actas, cuadernos de votantes con firmas y huellas, papeletas físicas y datos de transmisión. |
### El plan que sí existía
El 5 de marzo de 2024, el organismo electoral convocó la elección presidencial para el 28 de julio y publicó el cronograma en 101 pasos. El vicepresidente del organismo, Carlos Quintero, presentó un plan de dieciséis auditorías a lo largo del proceso.
Conviene subrayarlo porque desmonta un argumento habitual: el sistema venezolano no carecía de mecanismos de verificación. Los tenía, estaban diseñados, tenían fecha y procedimiento escrito.
### Las dos que quedaron sin hacer
**29 de julio de 2024 · fase 1 de auditoría de telecomunicaciones.**
**2 de agosto de 2024 · fase 2 de auditoría de verificación ciudadana.**
La segunda es la decisiva, y merece que se explique en detalle porque casi nadie la conoce.
El procedimiento funciona así: el día de la elección se sortea el 1% de las mesas electorales. Sobre esas mesas sorteadas se realizan cuatro comprobaciones. Se verifican las actas. Se contrasta el número de electores contra los cuadernos de votación, con firmas y huellas dactilares. Se cuentan físicamente las papeletas dentro de las cajas y se compara ese número con el de votantes registrados. Y se verifica la transmisión de los datos.
Es decir: se comprueba que el papel, la firma, la huella, la boleta física y el dato transmitido cuenten la misma historia.
Ninguna de las auditorías posteriores al 28 de julio se realizó.
### Por qué esta ausencia pesa tanto
Porque una auditoría de verificación ciudadana no depende de que alguien crea en el resultado. Es un procedimiento mecánico, con muestra sorteada al azar y con testigos de todas las organizaciones políticas presentes.
Si el conteo anunciado fuera correcto, esa auditoría lo habría demostrado en dos días y habría cerrado la discusión. No requería concesiones políticas ni negociación: solo ejecutar un paso que ya estaba en el cronograma oficial.
Que el paso no se ejecutara es, en sí mismo, información. No prueba qué ocurrió con los votos —esta pieza no afirma eso—, pero sí establece que existió un mecanismo disponible para despejar la duda y que no se usó.
### El estado del asunto
A más de cincuenta días de la elección, el periodista Eugenio Martínez señalaba que el organismo tampoco había definido cómo realizar las auditorías poselectorales suspendidas.
Dos años después, no hay registro público de que esas auditorías se hayan reprogramado ni completado.
### La lección para lo que viene
La mesa que se instala el 1 de agosto de 2026 discutirá la renovación del árbitro electoral. Buena parte de la conversación pública sobre ese punto se centra en los nombres de los futuros rectores.
Los nombres importan menos de lo que parece. Lo que decide la credibilidad de una elección es si los procedimientos de verificación se ejecutan, quién puede exigir su ejecución y qué consecuencia tiene no ejecutarlos.
En 2024 los procedimientos existían y no se cumplieron. Un diseño institucional que no prevé consecuencia para ese incumplimiento produce el mismo resultado con rectores nuevos.
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**Fuentes principales:** Wikipedia en español, entrada sobre las elecciones presidenciales de Venezuela de 2024, con el cronograma de 101 pasos y el plan de dieciséis auditorías presentado por Carlos Quintero; Efecto Cocuyo (declaraciones de Eugenio Martínez sobre las auditorías poselectorales suspendidas).
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ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 3 DE 6
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Política
El documento que nunca se publicó
Qué es un acta de escrutinio y por qué su ausencia, y no el resultado anunciado, es el hecho central de estos dos años.
*El sistema electoral venezolano genera, al cierre de cada mesa, un comprobante impreso con el conteo de esa mesa. Hubo 30.206 de esos comprobantes el 28 de julio de 2024. El organismo electoral no publicó ninguno.*
ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 1 DE 6
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| Qué | Las 30.206 actas de escrutinio automatizado de la elección presidencial nunca fueron publicadas. |
| Quién | El Consejo Nacional Electoral y su entonces presidente Elvis Amoroso; los testigos de mesa de ambas candidaturas. |
| Cuándo | Desde el 28 de julio de 2024 hasta la fecha, dos años después. |
| Dónde | Venezuela. La Gaceta Electoral y el portal del organismo, que permaneció caído. |
| Por qué | Sin el desagregado por mesa, ningún resultado anunciado puede verificarse de forma independiente. |
| Cómo | Se difundieron dos boletines con totales agregados en lugar del desglose por centro, mesa y región. |
### Qué es un acta de escrutinio
Al cerrar la votación, cada máquina imprime un comprobante con el conteo de esa mesa: cuántos votos obtuvo cada candidato en ese punto concreto. Ese papel se firma, se entrega a los testigos acreditados de las organizaciones políticas y constituye el registro primario del resultado.
La suma de todas las actas es el resultado nacional. No hay otro camino aritmético.
Conviene subrayar un punto que suele perderse en la discusión: esas actas son documentos oficiales. Las emite la máquina del organismo electoral, no un partido. Quien las recoge es un testigo acreditado por el propio sistema.
El 28 de julio de 2024 se produjeron 30.206 actas de escrutinio automatizado.
### Lo que se difundió en su lugar
La madrugada del lunes 29 de julio de 2024, el entonces presidente del organismo electoral, Elvis Amoroso, comunicó un primer boletín con 80% de los votos escrutados y declaró una tendencia irreversible.
El viernes 2 de agosto, cinco días después, se presentó un segundo boletín con cerca de 97% de las actas transmitidas.
Ambos boletines contienen totales agregados. Ninguno contiene el desglose por centro, por mesa y por región que permitiría contrastarlos.
### Lo que quedó pendiente y sigue pendiente
El periodista Eugenio Martínez, especializado en asuntos electorales, resumió el estado del asunto a más de cincuenta días de la elección: el organismo no había publicado la Gaceta Electoral, no había oficializado el resultado de las 30.206 actas de escrutinio automatizado y no había definido cómo realizar las auditorías poselectorales suspendidas.
Añadió un detalle que ilustra la dimensión práctica del problema. El presidente de la Asamblea Nacional sostuvo que el organismo sí había publicado los resultados en la Gaceta Electoral. Esa publicación no se pudo verificar porque el portal del organismo permanecía caído.
Un resultado que solo existe en un sitio web inaccesible no es un resultado publicado.
### El argumento oficial
La explicación ofrecida desde el oficialismo fue que el sistema electoral sufrió un ataque cibernético originado en Macedonia del Norte.
Corresponde registrarla como lo que es: una explicación sobre por qué no se publicó el desagregado. No sustituye al desagregado. Un ataque informático puede afectar la transmisión de datos, pero las actas son documentos físicos impresos en cada mesa y firmados por testigos. Su existencia material no depende de ninguna red.
### El pronunciamiento de la observación internacional
El Centro Carter, con sede en Estados Unidos, participó como observador acreditado en la elección. Su conclusión fue que no pudo verificar ni corroborar la autenticidad de los resultados declarados, que la elección no se ajustó a parámetros y estándares internacionales de integridad electoral, y que no puede considerarse democrática.
Un informe de panel internacional estableció, en la misma línea, que los resultados anunciados no pudieron verificarse de forma independiente conforme a lo previsto en el Acuerdo de Barbados.
Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y gobiernos de varios países —incluidos Brasil, México y Chile— reclamaron públicamente la publicación de las actas.
### Por qué esto sigue importando dos años después
Porque la mesa que se instala el 1 de agosto de 2026 tiene entre sus objetos declarados la renovación del árbitro electoral. Y un árbitro nuevo hereda una deuda documental del anterior.
Mientras las 30.206 actas no se publiquen, cualquier elección futura arrancará con la misma pregunta sin responder: qué pasa si el organismo anuncia un resultado y no muestra el respaldo.
La respuesta a esa pregunta no es un asunto del pasado. Es la condición de credibilidad de lo que venga.
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**Fuentes principales:** Efecto Cocuyo (declaraciones de Eugenio Martínez y estado de la publicación de resultados); Misión de Observación Electoral de Colombia, informe del 2 y 3 de agosto de 2024; Maldita.es y Chequeado (cronología de los boletines); Centro Carter (comunicado sobre la elección presidencial de 2024); coberturas de CNN en Español sobre los reclamos de organismos internacionales.
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ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 1 DE 6
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Política
Dos años del 28-J: el especial
Un especial de seis piezas sobre una elección cuyos resultados desagregados siguen sin publicarse.
ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J
Dos años del 28-J
El 28 de julio de 2024 votaron los venezolanos. El Consejo Nacional Electoral anunció un resultado en dos boletines agregados y nunca publicó las 30.206 actas de escrutinio que permitirían verificarlo. Dos años después, ese documento sigue sin aparecer.
Un especial de seis piezas sobre una elección cuyos resultados desagregados siguen sin publicarse.
ÍNDICE DEL ESPECIAL
Las siete piezas
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