Política
El retorno sin fecha
La diáspora no espera una noticia. Espera una fecha. Y es lo único que nadie ha ofrecido.
*Para millones de venezolanos que viven en Estados Unidos, el 28 de julio de 2024 no fue solo una elección: fue la fecha en la que el retorno pareció posible. Dos años después, la pregunta que ordena sus decisiones sigue sin respuesta, y no es política. Es de calendario.*
ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 6 DE 6
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| Qué | La diáspora venezolana cumple dos años sin un horizonte temporal sobre el cual planificar un eventual retorno. |
| Quién | Venezolanos residentes en Estados Unidos, sus familias en Venezuela y las organizaciones de la diáspora. |
| Cuándo | Dos años desde el 28 de julio de 2024, con la declaración de Trump del 24 de julio de 2026 como último dato. |
| Dónde | Comunidades venezolanas en Florida, Texas, Nueva York, Illinois y California. |
| Por qué | Nadie planifica un regreso sobre un mercado laboral y un marco legal que todavía no existen. |
| Cómo | La ausencia de calendario convierte cada decisión familiar —vivienda, escuela, empleo— en provisional. |
### La decisión que no se puede tomar
Un retorno no es un impulso. Es una secuencia de decisiones encadenadas que dependen unas de otras: dejar un empleo, terminar un contrato de alquiler, sacar a los hijos de una escuela a mitad de curso o esperar al cierre, liquidar o trasladar lo que se pudo acumular.
Cada una de esas decisiones necesita una fecha de referencia. No una promesa: una fecha.
Eso es exactamente lo que no existe. El viernes 24 de julio de 2026, desde el Despacho Oval, Donald Trump respondió que Venezuela todavía no está realmente preparada para elecciones. No ofreció plazo ni condiciones verificables.
Sin fecha, la familia que considera el regreso no toma una decisión: la aplaza. Y aplazarla indefinidamente tiene un costo que no aparece en ninguna estadística, porque consiste en vivir de forma provisional durante años.
### El costo de la provisionalidad
Se manifiesta en cosas concretas. En no comprar vivienda porque quizá haya que irse. En no invertir en un negocio propio por la misma razón. En no completar una certificación profesional que exige tres años cuando se cree que se estará fuera en dos.
Ese conjunto de decisiones no tomadas representa una pérdida real de patrimonio y de capacidad productiva, distribuida a lo largo de una comunidad entera. Nadie la contabiliza porque no es un daño visible: es una acumulación que no ocurrió.
### Lo que sí ocurrió: el sostén
Mientras la decisión se aplaza, la obligación no. La diáspora sostiene a sus familias en Venezuela con envíos regulares, y esa función se volvió más pesada tras el doblete sísmico del 24 de junio de 2026.
El Banco Mundial estimó los daños en 19.600 millones de dólares. El balance oficial ofrecido el 23 de julio por Jorge Rodríguez es de 5.398 fallecidos y 16.740 heridos.
Cuando un Estado responde mal a una emergencia —el informe de Transparencia Venezuela en el Exilio registró 12,6% del despliegue estatal a las veinticuatro horas—, quien cubre el hueco es la familia. Y una parte sustancial de esa familia vive fuera.
### Por qué la fecha depende de un tercero
Aquí está la parte más difícil de aceptar, y este especial no la va a suavizar.
La convocatoria a elecciones en Venezuela no depende exclusivamente de actores venezolanos. Depende de un proceso tutelado cuyo calendario administra Washington, dentro de un plan de tres fases sin fechas de cierre.
El 23 de julio de 2026, el presidente estadounidense afirmó que su secretario de Energía está dirigiendo Venezuela. Al día siguiente dijo que el país no está listo para votar.
Para un venezolano en Houston o en Doral, eso significa que el dato que determina su plan de vida se produce en una conferencia de prensa a la que no tiene acceso, en un idioma que no siempre es el suyo, y sobre criterios que no se han publicado.
### Lo que sí está en manos de la diáspora
Poco sobre el calendario. Algo sobre la presión.
Hay un asunto propio, técnico y verificable que la diáspora puede plantear: **el voto en el exterior**, que en 2024 quedó restringido por requisitos de registro consular que excluyeron a la mayoría de los venezolanos fuera del país.
Si la renovación del organismo electoral no resuelve el registro en el exterior, la diáspora podrá regresar a votar solo viajando. Es un problema técnico con solución técnica, y se decide en la mesa que se instala el 1 de agosto de 2026.
Conviene precisar el estado de esa vía. La consulta a los sectores democráticos anunciada para esa fecha sigue formalmente abierta, pero perdió a su interlocutor principal: el 26 de julio de 2026, María Corina Machado y el presidente electo Edmundo González Urrutia declinaron participar y rechazaron la autoría del mecanismo. Las organizaciones de la diáspora no están obligadas por esa decisión y pueden plantear el asunto por su cuenta, aunque lo harán sin el respaldo de la mayor fuerza opositora.
La segunda vía es la calle. El propio martes 28 de julio de 2026 hay cuatro convocatorias distintas dentro de Venezuela, y las jornadas de conmemoración en ciudades con presencia venezolana en Estados Unidos han sido, desde 2024, el canal donde la diáspora hace visible una demanda que no tiene ventanilla.
Ninguna de las dos es una respuesta. Las dos son lo concreto disponible.
### El cierre de este especial
Seis piezas después, lo que queda es una lista corta de hechos verificables.
Hubo una elección el 28 de julio de 2024. Las máquinas del organismo electoral produjeron 30.206 actas de escrutinio, y las recogidas por los testigos acreditados respaldan el triunfo del presidente electo Edmundo González Urrutia. El mismo organismo que las emitió difundió dos boletines agregados y nunca publicó su desagregado. Las auditorías posteriores previstas en el cronograma no se realizaron. La observación internacional acreditada no pudo verificar el resultado anunciado. El usurpador fue capturado el 3 de enero de 2026 por una fuerza extranjera, no removido por un mecanismo institucional venezolano. Y dos años después no hay convocatoria electoral ni fecha para ella.
Ninguno de esos hechos es una opinión. Todos se pueden comprobar.
Este martes 28 de julio de 2026, mientras se cumplen los dos años, hay cuatro convocatorias a la calle en Venezuela con repertorios distintos y sin coordinación entre sí. Lo único que comparten es la exigencia de un cronograma electoral.
Lo que INCÍSOS sostiene, y seguirá sosteniendo, es una sola cosa: mientras no haya una fecha, la pregunta correcta no es qué se ha logrado. Es cuándo.
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**Fuentes principales:** Reuters, AFP y EFE (declaraciones de Donald Trump del 24 de julio de 2026); EFE vía Infobae (declaraciones del 23 de julio sobre Chris Wright); Telemundo y El Tiempo (balance oficial de víctimas del sismo al 23 de julio de 2026); Banco Mundial (estimación de daños); Transparencia Venezuela en el Exilio (informe sobre la respuesta estatal); TalCual y Efecto Cocuyo (formato y alcance de la mesa del 1 de agosto de 2026); comunicado de María Corina Machado y del presidente electo Edmundo González Urrutia del 26 de julio de 2026; Contrapunto, La Verdad y El Impulso (convocatorias a la movilización del 28 de julio de 2026).
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ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 6 DE 6
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Las auditorías que estaban previstas y no se hicieron
Dieciséis auditorías previstas. Ninguna posterior a la elección se completó.
*El cronograma electoral venezolano de 2024 no era improvisado. Se publicó en 101 pasos e incluía un plan de dieciséis auditorías al sistema. La parte que importaba —la que se hace después de votar— no se completó.*
ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 3 DE 6
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| Qué | De las dieciséis auditorías previstas en el cronograma, ninguna posterior a la elección llegó a completarse. |
| Quién | El Consejo Nacional Electoral y su vicepresidente Carlos Quintero, que presentó el plan de auditorías. |
| Cuándo | El cronograma se anunció el 5 de marzo de 2024. Las auditorías poselectorales estaban fijadas para el 29 de julio y el 2 de agosto. |
| Dónde | Venezuela, en el 1% de las mesas electorales sorteadas el propio día de la elección. |
| Por qué | La verificación ciudadana es el procedimiento diseñado precisamente para confirmar que el conteo coincide con los votos. |
| Cómo | Contrastando actas, cuadernos de votantes con firmas y huellas, papeletas físicas y datos de transmisión. |
### El plan que sí existía
El 5 de marzo de 2024, el organismo electoral convocó la elección presidencial para el 28 de julio y publicó el cronograma en 101 pasos. El vicepresidente del organismo, Carlos Quintero, presentó un plan de dieciséis auditorías a lo largo del proceso.
Conviene subrayarlo porque desmonta un argumento habitual: el sistema venezolano no carecía de mecanismos de verificación. Los tenía, estaban diseñados, tenían fecha y procedimiento escrito.
### Las dos que quedaron sin hacer
**29 de julio de 2024 · fase 1 de auditoría de telecomunicaciones.**
**2 de agosto de 2024 · fase 2 de auditoría de verificación ciudadana.**
La segunda es la decisiva, y merece que se explique en detalle porque casi nadie la conoce.
El procedimiento funciona así: el día de la elección se sortea el 1% de las mesas electorales. Sobre esas mesas sorteadas se realizan cuatro comprobaciones. Se verifican las actas. Se contrasta el número de electores contra los cuadernos de votación, con firmas y huellas dactilares. Se cuentan físicamente las papeletas dentro de las cajas y se compara ese número con el de votantes registrados. Y se verifica la transmisión de los datos.
Es decir: se comprueba que el papel, la firma, la huella, la boleta física y el dato transmitido cuenten la misma historia.
Ninguna de las auditorías posteriores al 28 de julio se realizó.
### Por qué esta ausencia pesa tanto
Porque una auditoría de verificación ciudadana no depende de que alguien crea en el resultado. Es un procedimiento mecánico, con muestra sorteada al azar y con testigos de todas las organizaciones políticas presentes.
Si el conteo anunciado fuera correcto, esa auditoría lo habría demostrado en dos días y habría cerrado la discusión. No requería concesiones políticas ni negociación: solo ejecutar un paso que ya estaba en el cronograma oficial.
Que el paso no se ejecutara es, en sí mismo, información. No prueba qué ocurrió con los votos —esta pieza no afirma eso—, pero sí establece que existió un mecanismo disponible para despejar la duda y que no se usó.
### El estado del asunto
A más de cincuenta días de la elección, el periodista Eugenio Martínez señalaba que el organismo tampoco había definido cómo realizar las auditorías poselectorales suspendidas.
Dos años después, no hay registro público de que esas auditorías se hayan reprogramado ni completado.
### La lección para lo que viene
La mesa que se instala el 1 de agosto de 2026 discutirá la renovación del árbitro electoral. Buena parte de la conversación pública sobre ese punto se centra en los nombres de los futuros rectores.
Los nombres importan menos de lo que parece. Lo que decide la credibilidad de una elección es si los procedimientos de verificación se ejecutan, quién puede exigir su ejecución y qué consecuencia tiene no ejecutarlos.
En 2024 los procedimientos existían y no se cumplieron. Un diseño institucional que no prevé consecuencia para ese incumplimiento produce el mismo resultado con rectores nuevos.
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**Fuentes principales:** Wikipedia en español, entrada sobre las elecciones presidenciales de Venezuela de 2024, con el cronograma de 101 pasos y el plan de dieciséis auditorías presentado por Carlos Quintero; Efecto Cocuyo (declaraciones de Eugenio Martínez sobre las auditorías poselectorales suspendidas).
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ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 3 DE 6
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Política
El documento que nunca se publicó
Qué es un acta de escrutinio y por qué su ausencia, y no el resultado anunciado, es el hecho central de estos dos años.
*El sistema electoral venezolano genera, al cierre de cada mesa, un comprobante impreso con el conteo de esa mesa. Hubo 30.206 de esos comprobantes el 28 de julio de 2024. El organismo electoral no publicó ninguno.*
ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 1 DE 6
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| Qué | Las 30.206 actas de escrutinio automatizado de la elección presidencial nunca fueron publicadas. |
| Quién | El Consejo Nacional Electoral y su entonces presidente Elvis Amoroso; los testigos de mesa de ambas candidaturas. |
| Cuándo | Desde el 28 de julio de 2024 hasta la fecha, dos años después. |
| Dónde | Venezuela. La Gaceta Electoral y el portal del organismo, que permaneció caído. |
| Por qué | Sin el desagregado por mesa, ningún resultado anunciado puede verificarse de forma independiente. |
| Cómo | Se difundieron dos boletines con totales agregados en lugar del desglose por centro, mesa y región. |
### Qué es un acta de escrutinio
Al cerrar la votación, cada máquina imprime un comprobante con el conteo de esa mesa: cuántos votos obtuvo cada candidato en ese punto concreto. Ese papel se firma, se entrega a los testigos acreditados de las organizaciones políticas y constituye el registro primario del resultado.
La suma de todas las actas es el resultado nacional. No hay otro camino aritmético.
Conviene subrayar un punto que suele perderse en la discusión: esas actas son documentos oficiales. Las emite la máquina del organismo electoral, no un partido. Quien las recoge es un testigo acreditado por el propio sistema.
El 28 de julio de 2024 se produjeron 30.206 actas de escrutinio automatizado.
### Lo que se difundió en su lugar
La madrugada del lunes 29 de julio de 2024, el entonces presidente del organismo electoral, Elvis Amoroso, comunicó un primer boletín con 80% de los votos escrutados y declaró una tendencia irreversible.
El viernes 2 de agosto, cinco días después, se presentó un segundo boletín con cerca de 97% de las actas transmitidas.
Ambos boletines contienen totales agregados. Ninguno contiene el desglose por centro, por mesa y por región que permitiría contrastarlos.
### Lo que quedó pendiente y sigue pendiente
El periodista Eugenio Martínez, especializado en asuntos electorales, resumió el estado del asunto a más de cincuenta días de la elección: el organismo no había publicado la Gaceta Electoral, no había oficializado el resultado de las 30.206 actas de escrutinio automatizado y no había definido cómo realizar las auditorías poselectorales suspendidas.
Añadió un detalle que ilustra la dimensión práctica del problema. El presidente de la Asamblea Nacional sostuvo que el organismo sí había publicado los resultados en la Gaceta Electoral. Esa publicación no se pudo verificar porque el portal del organismo permanecía caído.
Un resultado que solo existe en un sitio web inaccesible no es un resultado publicado.
### El argumento oficial
La explicación ofrecida desde el oficialismo fue que el sistema electoral sufrió un ataque cibernético originado en Macedonia del Norte.
Corresponde registrarla como lo que es: una explicación sobre por qué no se publicó el desagregado. No sustituye al desagregado. Un ataque informático puede afectar la transmisión de datos, pero las actas son documentos físicos impresos en cada mesa y firmados por testigos. Su existencia material no depende de ninguna red.
### El pronunciamiento de la observación internacional
El Centro Carter, con sede en Estados Unidos, participó como observador acreditado en la elección. Su conclusión fue que no pudo verificar ni corroborar la autenticidad de los resultados declarados, que la elección no se ajustó a parámetros y estándares internacionales de integridad electoral, y que no puede considerarse democrática.
Un informe de panel internacional estableció, en la misma línea, que los resultados anunciados no pudieron verificarse de forma independiente conforme a lo previsto en el Acuerdo de Barbados.
Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y gobiernos de varios países —incluidos Brasil, México y Chile— reclamaron públicamente la publicación de las actas.
### Por qué esto sigue importando dos años después
Porque la mesa que se instala el 1 de agosto de 2026 tiene entre sus objetos declarados la renovación del árbitro electoral. Y un árbitro nuevo hereda una deuda documental del anterior.
Mientras las 30.206 actas no se publiquen, cualquier elección futura arrancará con la misma pregunta sin responder: qué pasa si el organismo anuncia un resultado y no muestra el respaldo.
La respuesta a esa pregunta no es un asunto del pasado. Es la condición de credibilidad de lo que venga.
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**Fuentes principales:** Efecto Cocuyo (declaraciones de Eugenio Martínez y estado de la publicación de resultados); Misión de Observación Electoral de Colombia, informe del 2 y 3 de agosto de 2024; Maldita.es y Chequeado (cronología de los boletines); Centro Carter (comunicado sobre la elección presidencial de 2024); coberturas de CNN en Español sobre los reclamos de organismos internacionales.
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ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 1 DE 6
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Política
Dos años del 28-J: el especial
Un especial de seis piezas sobre una elección cuyos resultados desagregados siguen sin publicarse.
ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J
Dos años del 28-J
El 28 de julio de 2024 votaron los venezolanos. El Consejo Nacional Electoral anunció un resultado en dos boletines agregados y nunca publicó las 30.206 actas de escrutinio que permitirían verificarlo. Dos años después, ese documento sigue sin aparecer.
Un especial de seis piezas sobre una elección cuyos resultados desagregados siguen sin publicarse.
ÍNDICE DEL ESPECIAL
Las siete piezas
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