Política
Un continente en las urnas
Seis países votan en 2026. El mapa electoral latinoamericano y lo que cada resultado puede mover.
Un continente en las urnas
Perú vota hoy. Colombia, en dos semanas. Brasil, en octubre. Bolivia arde sin votar. Mientras América Latina elige en cadena, Venezuela sigue siendo el país que no vota.
- Qué
- Una secuencia electoral regional: Perú, Colombia y Brasil eligen presidente; Bolivia enfrenta una crisis de gobernabilidad.
- Quién
- Fujimori y Sánchez en Perú; De la Espriella y Cepeda en Colombia; Lula y Flávio Bolsonaro en Brasil; Rodrigo Paz, asediado en Bolivia.
- Cuándo
- Perú vota el 7 de junio; Colombia el 21; Brasil el 4 de octubre; Bolivia, en crisis abierta desde mayo.
- Dónde
- Los cuatro países, con eco directo en las diásporas que viven y votan desde Estados Unidos.
- Por qué
- El giro electoral de la región redefine el mapa que rodea a la transición venezolana y al voto hispano en EE.UU.
- Cómo
- Segundas vueltas polarizadas, candidaturas heredadas y un Estado sin renta que ya no sostiene la gobernabilidad.
Este domingo, mientras usted lee estas líneas, más de veintisiete millones de peruanos están eligiendo presidente. En dos semanas votarán los colombianos. En octubre, los brasileños. Y en Bolivia, donde no hay elección a la vista, las calles llevan semanas decidiendo a su manera el futuro del gobierno. América Latina vive un año de urnas encadenadas, y cada una de esas urnas tiene un reflejo en Estados Unidos: en la casa del peruano de Paterson, del colombiano de Miami, del boliviano de Virginia que sigue por teléfono lo que pasa en su pueblo.
Hay un dato que ordena toda la lectura. En esta cadena de países que eligen, falta uno. Venezuela —el país del que más se habla en esta diáspora— es, precisamente, el que no vota. Su transición se decide en despachos de Washington y Caracas, no en mesas electorales. Ese contraste es la clave del reportaje: un continente que elige, alrededor de un país que no.
7 de junio de 2026
El mismo día de esta edición, Perú define su presidencia en segunda vuelta entre Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú, los dos finalistas de una primera vuelta del 12 de abril marcada por la fragmentación: más de treinta candidatos. La campaña arrastró denuncias de fraude del tercer lugar, Rafael López-Aliaga, y una auditoría internacional que el Jurado Nacional de Elecciones prometió sin alterar el calendario.
Para la diáspora peruana en Estados Unidos —una de las comunidades andinas de mayor crecimiento—, el resultado define cuatro años de política migratoria, consular y económica bilateral. Al cierre de esta edición el resultado no se conocía: por eso aquí importa el escenario, no el ganador.
21 de junio de 2026
El 31 de mayo, Colombia fue a primera vuelta. Avanzaron Abelardo de la Espriella, de la derecha, con cerca del 43,7%, e Iván Cepeda, de la izquierda del Pacto Histórico, con cerca del 40,9%. Se disputarán la Casa de Nariño el 21 de junio, en una elección que define al sucesor de Gustavo Petro, el primer presidente de izquierda del país.
El dato que conecta con nuestra agenda: la segunda vuelta cae el mismo domingo del Día del Padre. Para la enorme comunidad colombiana en Estados Unidos, que vota desde el exterior entre el 15 y el 21 de junio en consulados de decenas de países, la elección llega cargada de símbolo y de calendario familiar. Y para la región, define si la frontera con Venezuela tendrá en Bogotá un gobierno de derecha o una continuidad de izquierda.
4 de octubre de 2026
El gigante del sur vota en octubre, con segunda vuelta prevista para el 25. Lula da Silva, a los 80 años, busca un cuarto mandato. Su rival no se apellida distinto que en 2022: con Jair Bolsonaro inhabilitado y preso por intentar un golpe, el bolsonarismo puso en la boleta a su hijo, el senador Flávio Bolsonaro, candidato del Partido Liberal.
Pero la candidatura del hijo ya tropezó: trascendieron audios en los que Flávio Bolsonaro pedía al banquero preso Daniel Vorcaro doce millones de dólares para producir una película sobre su padre. Para los millones de brasileños en Estados Unidos —y para la lectura regional—, Brasil decide quién lidera la mayor economía latinoamericana frente a la presión arancelaria de Washington.
Crisis abierta
Bolivia es la excepción y, por eso, la advertencia. No hay urna a la vista; hay calles. El presidente Rodrigo Paz, economista de centro que ganó con el 54% de los votos, enfrenta cinco semanas de protestas y casi un mes de bloqueos que mantienen aisladas a La Paz y El Alto, con cinco muertos y pérdidas que superan los 1.600 millones de dólares. Evo Morales exige públicamente su salida; el vicepresidente, Edmand Lara, opera contra el propio gobierno desde adentro.
El paralelismo es difícil de ignorar: como Venezuela, Bolivia es un Estado cuya gobernabilidad estuvo atada a la renta de un recurso —el gas—, y que entra en crisis cuando esa renta se agota. No es casualidad que el patrón se repita en las economías que dependieron de un solo commodity. Bolivia muestra, en tiempo real, lo que ocurre cuando el ciclo de abundancia termina y la política no encuentra reemplazo.
Un continente que elige, alrededor de un país que no. Ese contraste dice más sobre el momento venezolano que cualquier encuesta.
Por qué importa aquí
Para el hispano en Estados Unidos, estas elecciones no son noticia extranjera. Son el marco que define las remesas que envía, la política consular que lo atiende, el TPS que lo ampara y el clima migratorio que enfrenta. Un giro a la derecha en Bogotá o un cuarto mandato de Lula cambian las relaciones de esos países con Washington, y esas relaciones se traducen en trámites, tarifas y derechos concretos para millones de personas que viven aquí pero votan —o quisieran votar— allá.
Y para la diáspora venezolana, el espejo es inevitable. Mientras peruanos, colombianos y brasileños hacen fila en los consulados, el venezolano observa una transición que no pasó por las urnas. La pregunta que deja esta cadena electoral no es quién gana en cada país. Es cuándo le tocará a Venezuela volver a la mesa de votación, y bajo qué reglas.
Reportaje de contexto regional. Fechas y resultados verificados con fuentes primarias y registros electorales (Registraduría de Colombia, ONPE y JNE de Perú, Tribunal Superior Electoral de Brasil, cobertura de EFE, AP, Infobae y France 24 sobre Bolivia). Datos al cierre de esta edición. · Contexto, análisis y criterio para entender lo que pasa.
Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →
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Roberto Smith pide desmontar el aparato chavista antes de convocar elecciones y Viera-Blanco le responde
Roberto Smith defendió sanear las instituciones venezolanas antes de convocar elecciones. Orlando Viera-Blanco respondió que democracia y libertad no son un lujo.
La urgencia de recuperar la luz, el agua, el empleo y la comida no debería convertirse en una razón para posponer indefinidamente la democracia. Ese fue el punto de fricción entre Orlando Viera-Blanco y Roberto Smith durante una conversación transmitida por EVTV Miami.
Abrir el video original en YouTube
Video de origen: Ver la conversación completa entre Orlando Viera-Blanco y Roberto Smith en EVTV Miami.
Smith sostuvo que Venezuela necesita completar primero una serie de transformaciones institucionales antes de convocar elecciones. En su lectura, votar mientras el chavismo conserve el control de la Fuerza Armada, la policía, la justicia y buena parte de la estructura electoral podría producir una salida aparente, pero no una transición efectiva.
«Yo he dicho que no hace falta eso en Venezuela [elecciones] hasta que se completen una cantidad de procesos», afirmó Smith durante el programa.
La tesis apareció después de que Viera-Blanco le preguntara por la ansiedad electoral que existe dentro y fuera del país. El conductor planteó que la mayoría de los venezolanos quiere un cambio político definitivo, pero también necesita estabilidad en el estómago y en la nevera. Smith respondió que, fuera de las redes sociales, la prioridad que escucha en sus recorridos por el interior es otra: servicios y condiciones básicas de vida.
Según Smith, una persona en Barquisimeto, donde —de acuerdo con su declaración— la electricidad puede faltar durante horas, no tendría como primera prioridad asistir a un acto político. «La prioridad es que haya luz, que haya agua, que haya empleo», dijo. También relató una espera de varias horas en una cola de gasolina en Guanare, donde, según su versión, los ciudadanos terminaron expresando una sola demanda: necesitan combustible.
La elección como punto de desacuerdo
El desacuerdo se hizo explícito cuando Smith comparó la exigencia de elecciones inmediatas con la petición de una niña que reclama una muñeca mientras su casa está en ruinas y su familia pasa hambre. Para él, la prioridad es salvar la casa antes de discutir otros bienes.
Viera-Blanco lo interrumpió para marcar un límite a la analogía.
«La democracia y la libertad plena no es una muñeca ni un Nintendo», respondió.
Smith contestó que no está en contra de la democracia ni de las elecciones. Su argumento, dijo, es que convocarlas en el peor momento de inestabilidad podría ser un error si antes no se corrigen las condiciones que hacen imposible una competencia real.
El político mencionó como obstáculos la deuda externa venezolana, que cifró en 260.000 millones de dólares, y el control chavista de la Fuerza Armada, la policía y los tribunales. También sostuvo que sustituir a los magistrados del Tribunal Supremo de Justicia o a los rectores del Consejo Nacional Electoral no sería suficiente si permanecen intactas las estructuras inferiores de los tribunales, los sistemas informáticos y los funcionarios locales.
La discusión central de la entrevista gira sobre el orden de la transición y sobre qué debe ocurrir antes de una elección.
Irak y Nicaragua como advertencia
Smith defendió su posición con dos referencias históricas. Afirmó que la desarticulación rápida del aparato militar en Irak contribuyó a una década de conflicto y citó a Nicaragua como un caso en el que no se produjo un saneamiento profundo de las fuerzas armadas y policiales vinculadas al sandinismo. En su interpretación, esa falta de transformación permitió el regreso de Daniel Ortega y la consolidación de una nueva dictadura.
La comparación busca advertir que retirar a los principales funcionarios de una institución no equivale a reformarla. Para Smith, una transición venezolana debería ocuparse de la cadena completa de poder, de los cuerpos armados y de las instituciones que administran la justicia y las elecciones.
Viera-Blanco no aceptó que la democracia quedara relegada al final de ese proceso. Su intervención convirtió el intercambio en una discusión sobre prioridades: si la libertad política es una condición básica para reconstruir el país o si debe esperar hasta que se estabilicen la economía y el Estado.
El rebote económico que Smith imagina
En la misma conversación, Smith presentó una visión optimista del potencial económico venezolano. Dijo que, con cambios estructurales, el país podría generar hasta 400.000 millones de dólares anuales y propuso crear un fondo de ahorro y prosperidad inspirado en el modelo noruego. También defendió la dolarización de la economía y una alianza estratégica con Estados Unidos.
La conversación dejó planteada una división que atraviesa a la oposición venezolana. De un lado están quienes consideran que la prioridad es fijar cuanto antes una fecha electoral. Del otro, quienes creen que una elección sin reforma militar, judicial y electoral puede legitimar las estructuras existentes o abrir una nueva etapa de conflicto.
La respuesta de Viera-Blanco resumió el problema: la necesidad de comida, servicios y empleo es inmediata, pero la democracia no puede presentarse como un premio que solo se obtiene después de resolver todos los demás problemas.
en-pantalla/el-canal-de-nitu
Nueve años sin pasaporte y un aviso a Cabello en SIIPOL
No hay sentencia que apelar. Hay un sistema que no deja sacar un documento.
EN PANTALLA · EL DESTIERRO
Vladimir Petit Medina mostró en el canal de Nitu Pérez Osuna los papeles que, según él, prueban que no tiene causas pendientes. Aun así, dice, el sistema policial ordena avisar a Diosdado Cabello si aparece, y ni él ni Nitu pueden pedir un pasaporte. Es la cara administrativa del exilio, y una prueba para cualquier transición.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Denuncia de que el Estado venezolano les niega pasaporte y cédula a dos periodistas exiliados. |
|---|---|
| Quién | Vladimir Petit Medina y Nitu Pérez Osuna, periodistas venezolanos en el exilio. |
| Cuándo | Programa del lunes 12 de octubre de 2026. Según Petit, los pasaportes les fueron anulados hace unos nueve años. |
| Dónde | El Canal de Nitu, en YouTube. Los registros mencionados son del SIIPOL (sistema policial) y del SAIME. |
| Por qué | Según Petit, en el SIIPOL figura un requerimiento que ordena avisar a Diosdado Cabello, y en el SAIME una instrucción para detenerlo y trasladarlo a la DGCIM. |
| Cómo | Con documentos que mostró en pantalla y que INCÍSOS no pudo verificar de forma independiente. |
Nota de transparencia: Vladimir Petit Medina colabora con INCÍSOS en el especial En voz alta.
Vladimir Petit Medina sostiene que el Estado venezolano ya no tiene nada contra él. Lo dijo en el programa del 12 de octubre de 2026 de El Canal de Nitu, con papeles en la mano: las órdenes de aprehensión que alguna vez pesaron en su contra fueron sobreseídas o desistidas, y su certificado de antecedentes penales no registra causas pendientes.
Y, sin embargo, no puede volver. Según lo que mostró, en el SIIPOL, el sistema de información policial, aparece un requerimiento que ordena avisar a Diosdado Cabello si se le identifica. En una pantalla del SAIME, dice, figura una instrucción para detenerlo y trasladarlo a la DGCIM, la contrainteligencia militar. Ni él ni Nitu Pérez Osuna pueden siquiera pedir una cita para renovar el pasaporte, porque el sistema marca un requerimiento.
Petit contó que hace unos nueve años les anularon los pasaportes al llegar a Caracas, y que un funcionario les dijo después que no volverían a tener pasaporte ni cédula mientras «él» siguiera en el poder.
Un exilio que no necesita juez
Lo que describe Petit no es una condena. Es algo más difícil de discutir: una anotación en una base de datos. No hay sentencia que apelar ni audiencia a la que acudir. Hay un sistema que no deja sacar un documento.
La Constitución venezolana dice, en su artículo 50, que los venezolanos pueden ingresar al país sin necesidad de autorización alguna. El Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, que Venezuela ratificó, es más directo en su artículo 12.4: «Nadie podrá ser arbitrariamente privado del derecho a entrar en su propio país». Sin pasaporte, ese derecho existe solo en el papel.
No es un caso aislado. Durante años, periodistas, dirigentes y ciudadanos comunes en el exilio han denunciado pasaportes anulados, prórrogas negadas y citas imposibles en el SAIME. Nunca se ha publicado una cifra oficial de cuántas personas están en esa situación.
El nombre que aparece en el sistema
El detalle que vuelve este testimonio más que personal es el nombre. Según Petit, la instrucción no dice «avisar a la policía». Dice avisar a Diosdado Cabello, que sigue siendo ministro de Interior en el gobierno de la presidenta encargada y al que una fuente citada por ABC señala como el CC-1 de la acusación por torturas contra Maduro.
En el mismo programa, Petit planteó la idea de fondo: no puede haber transición mientras quienes controlan a los presos políticos y son señalados por torturas mantengan el poder. Nitu agregó otra arista: con Cabello y su entorno en cargos clave, dijo, es difícil que llegue la inversión que Venezuela necesita.
Criterio: tres pruebas
- El registro: si el SAIME o el Ministerio de Interior confirman o desmienten que existen esas anotaciones, y con qué base legal.
- La mesa: si la negociación de Caracas, que incluye en su agenda la garantía de derechos civiles y políticos, aborda el derecho de los exiliados a tener documentos.
- La cifra: si alguna institución publica cuántos venezolanos tienen hoy un bloqueo administrativo para obtener pasaporte o cédula.
¿Qué falta, exactamente?
Falta que alguien responda. Una anotación en un sistema policial puede borrarse con una orden. Mientras nadie la dé, el destierro de Petit y de Nitu, y el de muchos otros, seguirá siendo una política sin firma.
Fuentes principales: El Canal de Nitu Pérez Osuna, programa del 12 de octubre de 2026 («Hasta el último momento… van a j@der»); Constitución de la República Bolivariana de Venezuela, artículo 50; Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, artículo 12.4; ABC (David Alandete), 12 de octubre de 2026.
en-pantalla/el-canal-de-nitu
¿Son oficialistas el 44 % de los aspirantes al comité del TSJ?
Una alerta razonable no es un dato probado. Y la opacidad del proceso es la que la vuelve creíble.
EN PANTALLA · EL DATO
Nitu Pérez Osuna presentó en su programa una cifra que circula desde el fin de semana: 44,1 % de los 127 aspirantes estaría vinculado al régimen. Puede ser cierta. Pero nadie la ha publicado con nombres, y los datos públicos apenas alcanzan para identificar a una parte de la lista.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Una clasificación según la cual 44 % de los 127 aspirantes al Comité de Postulaciones Judiciales tendría vínculos con el chavismo. |
|---|---|
| Quién | La presentó Nitu Pérez Osuna en su programa; el abogado José Gregorio Zaá habló de «al menos 56 postulados»; el ingeniero Giuseppe Gangi denunció falta de transparencia. |
| Cuándo | Programa del lunes 12 de octubre de 2026. La mesa de negociación se reúne el miércoles 14. |
| Dónde | El Canal de Nitu, en YouTube; El Informador y El Pitazo. |
| Por qué | De esa lista saldrán los 12 civiles que, con 11 diputados, preseleccionarán a los magistrados del nuevo TSJ. |
| Cómo | Ninguna de las versiones publicadas incluye la lista de nombres ni el método de clasificación. |
La cifra la presentó Nitu Pérez Osuna en el programa del 12 de octubre de 2026 de El Canal de Nitu: 44,1 % de los 127 inscritos para el comité que escogerá a los magistrados del nuevo TSJ serían jueces, exjueces u operadores penales vinculados al régimen, ejecutivos del TSJ o de la Fiscalía, militantes del PSUV, funcionarios, integrantes del Poder Popular o de la milicia, o asesores jurídicos del Estado. Y planteó la pregunta siguiente: quién es el otro 55,9 %.
El mismo número aparece en la denuncia del abogado José Gregorio Zaá, citada por El Informador: «al menos 56 postulados» con vínculos directos con el PSUV, la milicia, el Poder Judicial o el Ministerio Público, una «parcialidad política» que, según él, «compromete la objetividad» del comité.
Lo que dicen los datos públicos
El problema no es la cifra, sino su soporte. Ninguna de las dos versiones publicó los 56 nombres ni explicó cómo se clasificó a cada uno.
Los intentos de revisar la lista con fuentes abiertas muestran lo difícil que es. El ingeniero Giuseppe Gangi, que creó un sitio para seguir el proceso, dijo a El Pitazo que encontró información o historial de 31 de los 127, cruzando bases de datos electorales y el proceso anulado en agosto. INCÍSOS, en su especial Quién postula, no encontró trayectoria pública verificable para 109 de los 127.
Es decir: con lo que está publicado, una mayoría de los aspirantes no deja rastro. Eso puede significar que son abogados sin vida pública, o que sus vínculos no son visibles en internet. Pero no permite afirmar, con documentos, que 56 de ellos son oficialistas.
Por qué importa igual
La cifra puede estar bien encaminada. Gangi advirtió en el programa sobre la falta de transparencia del proceso y sobre el peso de la Asamblea electa en 2025, con mayoría del PSUV, en la selección. Y la comisión que preside el diputado Giuseppe Alessandrello publicó solo nombres, sin credenciales ni el sector que postuló a cada uno.
Ahí está el punto. Si la denuncia necesita una lista para ser creíble, la comisión necesita publicar las hojas de vida para que nadie tenga que adivinar. La opacidad del proceso es la que hace que una cifra sin nombres circule como un hecho.
Criterio: tres pruebas
- Los nombres: que quienes sostienen el 44 % publiquen la lista y la fuente de cada vínculo.
- Las credenciales: que la comisión preliminar publique la hoja de vida y el sector postulante de los 127.
- Los 12: que la mesa del miércoles explique por qué escoge a cada uno de los doce.
¿Qué falta, exactamente?
Falta un documento, de un lado o del otro. Mientras no exista, el 44 % es una alerta razonable, no un dato probado.
Fuentes principales: El Canal de Nitu Pérez Osuna, programa del 12 de octubre de 2026; El Informador (José Gregorio Zaá), 12 de octubre de 2026; El Pitazo (Giuseppe Gangi), 11 de octubre de 2026; INCÍSOS, especial Quién postula.
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