Política
La Administración Trump ordenó frenar la investigación a Delcy Rodríguez \
La agencia Associated Press informó el miércoles 27 de mayo que la administración Trump instruyó a fiscales federales en Miami no avanzar investigaciones penales contra Delcy Rodríguez. La DEA llevaba un expediente sobre ella desde al menos 2018 por presunto narcotráfico, contrabando de oro y lavado. El Departamento de Justicia niega que existiera una investigación formal. La directriz se enmarca en un patrón más amplio: la administración también frenó investigaciones federales contra el preside
La agencia Associated Press informó el miércoles 27 de mayo a las 11:53 PM EDT que la administración Trump instruyó discretamente a fiscales federales en Miami no avanzar investigaciones penales contra la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez. Los reporteros firmantes son Joshua Goodman, Alanna Durkin Richer y Jim Mustian. La DEA mantenía un expediente sobre Rodríguez desde al menos 2018 que vinculaba su nombre con presunto narcotráfico, contrabando de oro venezolano y lavado de dinero. El Departamento de Justicia respondió a la AP que «nunca hubo una investigación sobre ella que se tuviera que cerrar». La instrucción no es un hecho aislado: la administración Trump también frenó investigaciones federales en curso contra el presidente colombiano Gustavo Petro.
| Qué | Instrucción discreta del Departamento de Justicia a fiscales federales en Miami para no avanzar investigaciones penales contra Delcy Rodríguez, revelada por Associated Press en reporte del 27 de mayo. |
| Quién | Departamento de Justicia de EE.UU. como emisor. Fiscales federales en Miami como receptores. Delcy Rodríguez como sujeto protegido temporalmente. DEA como agencia con el expediente acumulado. Associated Press y los reporteros Joshua Goodman, Alanna Durkin Richer y Jim Mustian como autores del reporte. |
| Cuándo | Reporte publicado el miércoles 27 de mayo de 2026 a las 11:53 PM EDT. La instrucción fue emitida en fechas anteriores no precisadas por la fuente. El expediente DEA sobre Rodríguez data de al menos 2018. |
| Dónde | Washington D.C. como sede del Departamento de Justicia. Miami como sede de los fiscales federales que recibieron la instrucción. Caracas como locación política de Rodríguez. |
| Por qué | Porque la administración Trump considera que mantener investigaciones penales contra Rodríguez obstaculizaría los esfuerzos de estabilización de Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero. La pausa busca facilitar la implementación del Plan Rubio de tres fases. |
| Cómo | Mediante instrucción discreta del Departamento de Justicia a fiscales federales en Miami, sin acto público formal de archivo, sin comunicado oficial y sin reconocimiento explícito por el DOJ. La existencia se conoce por trabajo periodístico de AP basado en fuentes anónimas dentro y fuera de las fuerzas del orden. |
Lo que dice el reporte de AP
Associated Press publicó el miércoles 27 de mayo a las 11:53 PM EDT un reporte firmado por tres periodistas: Joshua Goodman, Alanna Durkin Richer y Jim Mustian. El texto sostiene que la administración Trump ha dado instrucciones discretas a fiscales federales del Distrito Sur de Florida, con sede en Miami, para no avanzar en investigaciones penales contra Delcy Rodríguez. Las fuentes son funcionarios actuales y antiguos de las fuerzas del orden, citados bajo condición de anonimato.
Tres elementos del reporte merecen atención.
Primero, la DEA mantenía un archivo de inteligencia acumulado sobre Rodríguez que data de al menos 2018. La AP había informado previamente, a principios de año, que ese archivo contenía acusaciones que iban desde narcotráfico hasta contrabando de oro venezolano. Aunque Rodríguez nunca ha sido acusada formalmente en territorio estadounidense, sí ha estado en el radar federal durante años, como muchos altos funcionarios del chavismo histórico.
Segundo, la respuesta oficial del Departamento de Justicia, citada por la AP, fue de negación parcial: un portavoz sostuvo que «nunca hubo una investigación sobre ella que se tuviera que cerrar». La AP también recogió la posición de la organización Citizens for Responsibility and Ethics in Washington (CREW), cuyo abogado Donald Sherman cuestionó la decisión por considerar que las resoluciones del Departamento de Justicia deben basarse en la ley, las pruebas y la seguridad pública, y no en la utilidad puntual de un funcionario extranjero para la administración del momento.
Tercero, el reporte sitúa la instrucción dentro de un patrón. La misma administración Trump ha frenado investigaciones federales en curso contra el presidente de Colombia, Gustavo Petro. La pausa contra Rodríguez no es entonces una decisión aislada sino una política consistente de no usar el aparato penal federal contra mandatarios latinoamericanos con los que Washington tiene relación funcional, al menos por ahora.
El expediente acumulado
Lo que la DEA recolectó sobre Rodríguez durante años, según fuentes citadas por la AP en reportajes previos, incluye estos componentes:
Vínculos con tráfico de cocaína a través del territorio venezolano, especialmente en años en que ocupó posiciones claves del Ejecutivo bajo Nicolás Maduro. Contrabando de oro venezolano, presumiblemente extraído del Arco Minero del Orinoco y comercializado a través de redes que evadían sanciones estadounidenses. Lavado de dinero asociado a estas operaciones, con presencia presunta de operadores secundarios en Estados Unidos. Vínculos con funcionarios cubanos en el período de mayor influencia de La Habana sobre Miraflores.
Ninguna de estas acusaciones llegó a conformar un acta formal de imputación. La AP no especifica si los fiscales en Miami estaban próximos a formalizar una acusación. El portavoz del Departamento de Justicia rechaza incluso la existencia de una investigación clausurable.
El paralelo con Petro
El reporte de AP introduce un paralelo que ordena la lectura política. La administración Trump frenó también investigaciones federales en curso contra el presidente colombiano Gustavo Petro. La similitud es de método (instrucción discreta, sin acto público), de geografía (jurisdicción de fiscales federales en EE.UU.) y de motivación (relación funcional con el mandatario).
La diferencia es de espectro político. Rodríguez gobierna en la izquierda chavista herida y reordenada; Petro gobierna en la izquierda latinoamericana del progresismo electoral. Pero la administración Trump aplica criterio operativo, no ideológico: si el funcionario extranjero es útil para los objetivos de política exterior de Washington, se pausa la presión legal.
Es señal importante para la diáspora hispana en Estados Unidos. La administración Trump trata a los mandatarios latinoamericanos como instrumentos de política exterior y no como sujetos de jurisdicción universal del aparato judicial. Lo que la diáspora venezolana o colombiana en EE.UU. percibe como justicia trasciende este criterio, y la administración lo sabe.
El costo doméstico del cálculo externo
La AP no abre la pregunta política, pero ahí está. La administración Trump elige proteger a Rodríguez, jurídicamente hablando, en el mismo mes en que su desaprobación interna sube doce puntos (de 47% a 59%, según AtlasIntel para Bloomberg). Es decir: Washington la sostiene mientras la calle venezolana la abandona. La asimetría es elocuente.
Para el rodrigato, la noticia tiene doble efecto. Por un lado, alivia: una espada de Damocles judicial queda momentáneamente fuera del juego. Por otro lado, expone: confirma ante la base chavista y ante la oposición que Rodríguez gobierna con la cobertura de la potencia que en enero capturó a Maduro. La cobertura es real, y Caracas la necesita para sostener la fase de estabilización. Es también la prueba del pacto que Elías Jaua, Mary Pili Hernández y Mario Silva han venido denunciando como «tutela coercitiva», «delcinismo» y «entrega del rojo».
Lo que la diáspora venezolana en EE.UU. lee
Tres lecturas operativas para el lector hispano en Estados Unidos.
Una. La administración Trump no va a usar la justicia federal contra Rodríguez mientras dure el Plan Rubio. Quien esté en EE.UU. esperando una acusación formal contra ella debe ajustar expectativas: por ahora no llegará.
Dos. La cobertura jurídica es reversible. La AP usa la palabra «temporalmente». Si el rodrigato deja de ser útil a los objetivos de Washington, el expediente puede reactivarse. La inmunidad no es estructural; es operativa.
Tres. La diáspora venezolana puede seguir documentando, denunciando, organizando archivos. La sociedad civil internacional, las ONG de derechos humanos y los esquemas de jurisdicción universal en Europa no están sujetos a la instrucción del DOJ. La justicia paralela existe, y la diáspora en EE.UU. es parte clave del registro.
Lo que viene
Quedan tres relojes en paralelo. El primero es el del Plan Rubio: cada fase exige cooperación visible y refuerza el paraguas legal sobre Rodríguez. El segundo es el de la opinión pública venezolana: cada mes de caída de imagen complica la fase política interna de la transición. El tercero es el del Departamento de Justicia: cada decisión interna queda registrada y puede ser reabierta por la próxima administración o por una orden judicial que rompa la discrecionalidad ejecutiva.
INCÍSOS va a seguir las tres líneas. La noticia del 27 de mayo es señal de cómo Washington administra su relación con Caracas. Es también señal de cómo administra su relación con la verdad jurídica de los funcionarios extranjeros que necesita.
Fuentes principales
- — Associated Press, «US prosecutors instructed not to pursue Venezuelan interim leader Delcy Rodríguez», por Joshua Goodman, Alanna Durkin Richer y Jim Mustian, 27 de mayo de 2026, 11:53 PM EDT.
- — El Pitazo, «AP: Administración Trump ordena a los fiscales que no tomen medidas contra Delcy Rodríguez», 28 de mayo de 2026.
- — El Nacional, «Gobierno de Trump instruyó a fiscales no investigar a Delcy Rodríguez», 28 de mayo de 2026.
- — Telemundo Noticias, «EE.UU. pide a los fiscales federales que no tomen medidas contra Delcy Rodríguez, según fuentes», 27 de mayo de 2026.
- — La Opinión, «Administración Trump ordena dejar de investigar a Delcy Rodríguez, presidenta interina de Venezuela», 27 de mayo de 2026.
- — TalCual Digital, «AP: gobierno de Trump ordena a fiscales detener investigaciones contra Delcy Rodríguez», 27 de mayo de 2026.
- — El Vocero (Puerto Rico), «Administración Trump habría pedido detener pesquisas contra la presidenta encargada de Venezuela», 28 de mayo de 2026.
- — INCÍSOS, «La desaprobación de Delcy sube doce puntos en un mes», pieza del 29 de mayo de 2026.
- — INCÍSOS, «La reingeniería contiene una rebelión interna del chavismo», cabecera principal del 29 de mayo de 2026.
Alfredo Yánez
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Las auditorías que estaban previstas y no se hicieron
Dieciséis auditorías previstas. Ninguna posterior a la elección se completó.
*El cronograma electoral venezolano de 2024 no era improvisado. Se publicó en 101 pasos e incluía un plan de dieciséis auditorías al sistema. La parte que importaba —la que se hace después de votar— no se completó.*
ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 3 DE 6
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| Qué | De las dieciséis auditorías previstas en el cronograma, ninguna posterior a la elección llegó a completarse. |
| Quién | El Consejo Nacional Electoral y su vicepresidente Carlos Quintero, que presentó el plan de auditorías. |
| Cuándo | El cronograma se anunció el 5 de marzo de 2024. Las auditorías poselectorales estaban fijadas para el 29 de julio y el 2 de agosto. |
| Dónde | Venezuela, en el 1% de las mesas electorales sorteadas el propio día de la elección. |
| Por qué | La verificación ciudadana es el procedimiento diseñado precisamente para confirmar que el conteo coincide con los votos. |
| Cómo | Contrastando actas, cuadernos de votantes con firmas y huellas, papeletas físicas y datos de transmisión. |
### El plan que sí existía
El 5 de marzo de 2024, el organismo electoral convocó la elección presidencial para el 28 de julio y publicó el cronograma en 101 pasos. El vicepresidente del organismo, Carlos Quintero, presentó un plan de dieciséis auditorías a lo largo del proceso.
Conviene subrayarlo porque desmonta un argumento habitual: el sistema venezolano no carecía de mecanismos de verificación. Los tenía, estaban diseñados, tenían fecha y procedimiento escrito.
### Las dos que quedaron sin hacer
**29 de julio de 2024 · fase 1 de auditoría de telecomunicaciones.**
**2 de agosto de 2024 · fase 2 de auditoría de verificación ciudadana.**
La segunda es la decisiva, y merece que se explique en detalle porque casi nadie la conoce.
El procedimiento funciona así: el día de la elección se sortea el 1% de las mesas electorales. Sobre esas mesas sorteadas se realizan cuatro comprobaciones. Se verifican las actas. Se contrasta el número de electores contra los cuadernos de votación, con firmas y huellas dactilares. Se cuentan físicamente las papeletas dentro de las cajas y se compara ese número con el de votantes registrados. Y se verifica la transmisión de los datos.
Es decir: se comprueba que el papel, la firma, la huella, la boleta física y el dato transmitido cuenten la misma historia.
Ninguna de las auditorías posteriores al 28 de julio se realizó.
### Por qué esta ausencia pesa tanto
Porque una auditoría de verificación ciudadana no depende de que alguien crea en el resultado. Es un procedimiento mecánico, con muestra sorteada al azar y con testigos de todas las organizaciones políticas presentes.
Si el conteo anunciado fuera correcto, esa auditoría lo habría demostrado en dos días y habría cerrado la discusión. No requería concesiones políticas ni negociación: solo ejecutar un paso que ya estaba en el cronograma oficial.
Que el paso no se ejecutara es, en sí mismo, información. No prueba qué ocurrió con los votos —esta pieza no afirma eso—, pero sí establece que existió un mecanismo disponible para despejar la duda y que no se usó.
### El estado del asunto
A más de cincuenta días de la elección, el periodista Eugenio Martínez señalaba que el organismo tampoco había definido cómo realizar las auditorías poselectorales suspendidas.
Dos años después, no hay registro público de que esas auditorías se hayan reprogramado ni completado.
### La lección para lo que viene
La mesa que se instala el 1 de agosto de 2026 discutirá la renovación del árbitro electoral. Buena parte de la conversación pública sobre ese punto se centra en los nombres de los futuros rectores.
Los nombres importan menos de lo que parece. Lo que decide la credibilidad de una elección es si los procedimientos de verificación se ejecutan, quién puede exigir su ejecución y qué consecuencia tiene no ejecutarlos.
En 2024 los procedimientos existían y no se cumplieron. Un diseño institucional que no prevé consecuencia para ese incumplimiento produce el mismo resultado con rectores nuevos.
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**Fuentes principales:** Wikipedia en español, entrada sobre las elecciones presidenciales de Venezuela de 2024, con el cronograma de 101 pasos y el plan de dieciséis auditorías presentado por Carlos Quintero; Efecto Cocuyo (declaraciones de Eugenio Martínez sobre las auditorías poselectorales suspendidas).
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ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 3 DE 6
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Política
El documento que nunca se publicó
Qué es un acta de escrutinio y por qué su ausencia, y no el resultado anunciado, es el hecho central de estos dos años.
*El sistema electoral venezolano genera, al cierre de cada mesa, un comprobante impreso con el conteo de esa mesa. Hubo 30.206 de esos comprobantes el 28 de julio de 2024. El organismo electoral no publicó ninguno.*
ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 1 DE 6
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| Qué | Las 30.206 actas de escrutinio automatizado de la elección presidencial nunca fueron publicadas. |
| Quién | El Consejo Nacional Electoral y su entonces presidente Elvis Amoroso; los testigos de mesa de ambas candidaturas. |
| Cuándo | Desde el 28 de julio de 2024 hasta la fecha, dos años después. |
| Dónde | Venezuela. La Gaceta Electoral y el portal del organismo, que permaneció caído. |
| Por qué | Sin el desagregado por mesa, ningún resultado anunciado puede verificarse de forma independiente. |
| Cómo | Se difundieron dos boletines con totales agregados en lugar del desglose por centro, mesa y región. |
### Qué es un acta de escrutinio
Al cerrar la votación, cada máquina imprime un comprobante con el conteo de esa mesa: cuántos votos obtuvo cada candidato en ese punto concreto. Ese papel se firma, se entrega a los testigos acreditados de las organizaciones políticas y constituye el registro primario del resultado.
La suma de todas las actas es el resultado nacional. No hay otro camino aritmético.
Conviene subrayar un punto que suele perderse en la discusión: esas actas son documentos oficiales. Las emite la máquina del organismo electoral, no un partido. Quien las recoge es un testigo acreditado por el propio sistema.
El 28 de julio de 2024 se produjeron 30.206 actas de escrutinio automatizado.
### Lo que se difundió en su lugar
La madrugada del lunes 29 de julio de 2024, el entonces presidente del organismo electoral, Elvis Amoroso, comunicó un primer boletín con 80% de los votos escrutados y declaró una tendencia irreversible.
El viernes 2 de agosto, cinco días después, se presentó un segundo boletín con cerca de 97% de las actas transmitidas.
Ambos boletines contienen totales agregados. Ninguno contiene el desglose por centro, por mesa y por región que permitiría contrastarlos.
### Lo que quedó pendiente y sigue pendiente
El periodista Eugenio Martínez, especializado en asuntos electorales, resumió el estado del asunto a más de cincuenta días de la elección: el organismo no había publicado la Gaceta Electoral, no había oficializado el resultado de las 30.206 actas de escrutinio automatizado y no había definido cómo realizar las auditorías poselectorales suspendidas.
Añadió un detalle que ilustra la dimensión práctica del problema. El presidente de la Asamblea Nacional sostuvo que el organismo sí había publicado los resultados en la Gaceta Electoral. Esa publicación no se pudo verificar porque el portal del organismo permanecía caído.
Un resultado que solo existe en un sitio web inaccesible no es un resultado publicado.
### El argumento oficial
La explicación ofrecida desde el oficialismo fue que el sistema electoral sufrió un ataque cibernético originado en Macedonia del Norte.
Corresponde registrarla como lo que es: una explicación sobre por qué no se publicó el desagregado. No sustituye al desagregado. Un ataque informático puede afectar la transmisión de datos, pero las actas son documentos físicos impresos en cada mesa y firmados por testigos. Su existencia material no depende de ninguna red.
### El pronunciamiento de la observación internacional
El Centro Carter, con sede en Estados Unidos, participó como observador acreditado en la elección. Su conclusión fue que no pudo verificar ni corroborar la autenticidad de los resultados declarados, que la elección no se ajustó a parámetros y estándares internacionales de integridad electoral, y que no puede considerarse democrática.
Un informe de panel internacional estableció, en la misma línea, que los resultados anunciados no pudieron verificarse de forma independiente conforme a lo previsto en el Acuerdo de Barbados.
Naciones Unidas, la Organización de Estados Americanos y gobiernos de varios países —incluidos Brasil, México y Chile— reclamaron públicamente la publicación de las actas.
### Por qué esto sigue importando dos años después
Porque la mesa que se instala el 1 de agosto de 2026 tiene entre sus objetos declarados la renovación del árbitro electoral. Y un árbitro nuevo hereda una deuda documental del anterior.
Mientras las 30.206 actas no se publiquen, cualquier elección futura arrancará con la misma pregunta sin responder: qué pasa si el organismo anuncia un resultado y no muestra el respaldo.
La respuesta a esa pregunta no es un asunto del pasado. Es la condición de credibilidad de lo que venga.
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**Fuentes principales:** Efecto Cocuyo (declaraciones de Eugenio Martínez y estado de la publicación de resultados); Misión de Observación Electoral de Colombia, informe del 2 y 3 de agosto de 2024; Maldita.es y Chequeado (cronología de los boletines); Centro Carter (comunicado sobre la elección presidencial de 2024); coberturas de CNN en Español sobre los reclamos de organismos internacionales.
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ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 1 DE 6
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Política
El árbitro que falta
Los contendientes no eligen al árbitro. Esa ausencia simétrica es lo único que puede hacer defendible el resultado.
*El sábado 1 de agosto de 2026 se instala la mesa técnica y política paritaria entre representantes de la Asamblea Nacional electa en 2015 y el gobierno encargado. Uno de sus objetos declarados es la renovación del organismo electoral. Ni María Corina Machado ni Delcy Rodríguez estarán sentadas, y el 26 de julio quedó claro por qué en un caso: rechazaron la autoría del mecanismo antes que reclamar un lugar en él.*
ESPECIAL INCÍSOS · DOS AÑOS DEL 28-J · 5 DE 6
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| Qué | Se instala una mesa paritaria que discutirá la renovación del árbitro electoral venezolano. |
| Quién | Dinorah Figuera y Jorge Rodríguez como negociadores; Machado y Delcy Rodríguez ausentes; Washington como facilitador. |
| Cuándo | Sábado 1 de agosto de 2026, cuatro días después del segundo aniversario del 28-J. |
| Dónde | Caracas, con acompañamiento del Departamento de Estado. |
| Por qué | Quien va a competir en una elección no puede designar al organismo que la arbitra. |
| Cómo | Con delegaciones paritarias y un canal paralelo de consulta a los sectores democráticos. |
### La ausencia que se lee mal
La formulación que circuló en la cobertura es que Machado queda fuera de la mesa. Es exacta como descripción y engañosa como análisis, porque omite la otra mitad.
Delcy Rodríguez tampoco se sienta. Por el chavismo negocia Jorge Rodríguez, presidente de la Asamblea Nacional que ejerce control efectivo en el país. Por el campo democrático negocia Dinorah Figuera, presidenta de la Asamblea Nacional electa en 2015, que regresó a Caracas el 18 de junio de 2026 tras años de exilio.
Los dos principales están afuera. Eso es simetría, no desequilibrio.
### Por qué el contendiente no elige al árbitro
La regla es elemental y este especial la enuncia después de cuatro piezas sobre actas y auditorías, porque solo así se entiende su peso.
Si Machado participara en la designación de los nuevos rectores, cada decisión posterior de ese organismo a su favor quedaría contaminada por su intervención en el diseño. Y si el organismo fallara en su contra, su impugnación perdería fuerza moral: habría avalado a quienes la juzgan.
Lo mismo aplica del otro lado. La presidenta encargada representa a la administración que debe entregar el poder. Su presencia directa convertiría la negociación en autotutela.
Después de una elección cuyo árbitro anunció un resultado y nunca mostró el respaldo, la independencia del próximo organismo no es un detalle de procedimiento. Es la única moneda que le queda al proceso.
### Lo que sí se abrió
El jueves 23 de julio de 2026, desde la reunión de cancilleres de la ASEAN en Filipinas, Marco Rubio sostuvo que cada elemento de la sociedad venezolana necesita estar representado y que Machado representa un elemento importante. Antes había dicho que la Premio Nobel de la Paz puede tener un rol en el proceso.
Figuera respondió ese mismo día en X: desde el 1 de agosto convocarán a todos los sectores democráticos a participar y aportar propuestas para enriquecer la hoja de ruta, y añadió que Machado es muy importante en ese proceso.
Efecto Cocuyo recoge que la propia Figuera aclaró que la líder de Vente Venezuela no forma parte directa de la mesa técnica, aunque ha mantenido conversaciones personales con ella.
Entre el asiento y la exclusión existe una tercera figura, y es la que opera: la representación delegada.
### La pregunta útil, y su respuesta
No es «¿estará Machado?». Es «¿quién la representa y con cuánto mandato?».
Esa pregunta quedó contestada el domingo 26 de julio de 2026, dos días antes de este aniversario. En un comunicado conjunto, Machado y el presidente electo Edmundo González Urrutia sostuvieron que no participaron en el diseño, la construcción ni el funcionamiento del mecanismo, y que por lo tanto no les corresponde explicar sus alcances ni sus decisiones.
La respuesta, entonces, es que nadie los representa. Y conviene entender bien la operación: no reclamaron un asiento, rechazaron que se les atribuya la autoría.
La diferencia es sustancial. Reclamar un asiento los habría convertido en parte del diseño y los habría obligado por sus resultados. Rechazar la autoría preserva intacta su capacidad de evaluarlo desde afuera.
El mismo comunicado añadió algo que ninguna declaración previa había hecho: en lugar de vetar o adherirse, publicó cinco criterios de evaluación. Recuperación de las instituciones democráticas. Liberación de todos los presos políticos. Garantías reales para todos los actores, sin exclusiones. Un cronograma electoral presidencial oportuno. Y pleno respeto a la soberanía popular.
Cuatro de los cinco se comprueban en el mundo físico. Un preso está libre o no lo está. Un cronograma tiene fecha o no la tiene. Una organización política está habilitada o inhabilitada.
Ese es el poder real, y no requiere estar en la sala: un aval posterior convierte el acuerdo en obligatorio para su base; su ausencia lo deja inaplicable. La novedad es que ahora las condiciones de ese aval están escritas y son verificables por cualquiera.
### La advertencia de Capriles, con su alcance preciso
Henrique Capriles sostuvo que cualquier negociación que excluya a Machado y a lo que ella representa está condenada a fracasar.
La advertencia se sostiene, pero conviene afinarla. El riesgo no es la silla vacía: es que la representación delegada sea nominal, que se invoque a Machado como aval sin consultarla como mandante. Un proceso sobrevive a la ausencia física de una líder. No sobrevive a que su base descubra que fue usada como firma.
### Lo que le falta a la mesa
Una fecha.
Una mesa que negocia al árbitro de una elección sin convocatoria negocia en condicional. Y esa es la limitación más seria del formato: no la ausencia de Machado, sino el calendario vacío que dejó la declaración de Trump del 24 de julio.
Dos años después del 28-J, el país tiene una mesa instalándose, cuatro convocatorias a la calle para este mismo martes 28 y ninguna fecha en la pared.
De las cuatro —la de Vente Venezuela en los 335 municipios, la de la Coalición Sindical Nacional, la del Comité de Pensionados y Jubilados y el llamado a la desobediencia civil de la exmagistrada Blanca Rosa Mármol de León— lo único que comparten es la exigencia de un cronograma electoral.
Cuatro convocantes sin coordinación entre sí pidiendo lo mismo dice algo sobre lo que falta.
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**Fuentes principales:** comunicado de María Corina Machado y del presidente electo Edmundo González Urrutia del 26 de julio de 2026; TalCual, La Patilla, El Nacional y El Diario (declaraciones de Marco Rubio y Dinorah Figuera del 23 de julio de 2026); Efecto Cocuyo (aclaración de Figuera sobre la mesa técnica); MercoPress (anuncios de Rubio del 19 y 20 de julio sobre el formato paritario); Diario de Cuba (declaraciones de Henrique Capriles); Reuters y AFP (declaraciones de Donald Trump del 24 de julio); Contrapunto, La Verdad y El Impulso (convocatorias a la movilización del 28 de julio).
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