Política
Diez millones de barriles en cinco meses: la cifra que Rubio presentó como éxito y lo que esa cifra realmente mide
El secretario de Estado Marco Rubio declaró el miércoles 27 de mayo en la 12ª reunión de Gabinete que «más de 10 millones de barriles de petróleo venezolano» han sido entregados a Estados Unidos desde la captura de Nicolás Maduro el 3 de enero. La cifra parece sustantiva. Comparada con la producción venezolana del período según OPEP, equivale al 6,5%. Lectura honesta de lo que la cifra mide, lo que la cifra omite y lo que falta para que la fase uno del Plan Rubio cierre con balance, no con frase. |
El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, declaró el miércoles 27 de mayo en la 12ª reunión de Gabinete que más de diez millones de barriles de petróleo venezolano han sido entregados a Estados Unidos desde el sábado 3 de enero, fecha de la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores. Rubio agregó que la industria petrolera venezolana «está siendo profesionalizada por primera vez», que el crudo se vende en el mercado a precios de mercado, que el ingreso va a una cuenta bancaria en Estados Unidos controlada y monitoreada por el Tesoro y auditada por KPMG, y que «por primera vez» ese dinero «no está siendo robado». Es declaración pública de cierre simbólico de la fase uno del Plan Rubio. Es la primera cifra dura del plan que circula en público en cinco meses. Y al cruzarla con los datos de producción venezolana reportados por la OPEP en ese mismo período, la cifra pide ser leída con criterio. Diez millones de barriles en 145 días equivalen al 6,5% de la producción venezolana del período. Lo que la cifra dice, lo que omite y lo que pide para cerrar la fase uno con balance y no solo con frase.
Las claves
| Qué | El secretario de Estado anunció que se entregaron más de 10 millones de barriles de petróleo venezolano a Estados Unidos entre el 3 de enero y el 27 de mayo, y declaró que el mecanismo financiero funciona, está auditado, y que «por primera vez» el dinero no está siendo robado. |
| Quién | Marco Rubio como autor del Plan Rubio y secretario de Estado. Departamento del Tesoro de Estados Unidos como gestor de la cuenta auditada. KPMG como auditora externa. Donald Trump y Pete Hegseth como interlocutores en la sesión. La OPEP como referente independiente de producción. |
| Cuándo | Miércoles 27 de mayo de 2026, durante la 12ª reunión de Gabinete en la Cabinet Room de la Casa Blanca. Período medido por Rubio: del sábado 3 de enero al 27 de mayo, equivalente a 145 días. |
| Dónde | Cabinet Room de la Casa Blanca. Repercusión inmediata en la cuenta oficial del Departamento de Estado en X. |
| Por qué | Porque la cifra es la primera medición pública del rendimiento de la fase uno del Plan Rubio y porque, cruzada con la producción venezolana del período reportada por OPEP, abre preguntas concretas sobre el alcance real del mecanismo financiero declarado como éxito. |
| Cómo | Mediante declaración verbal en sesión de Gabinete con cobertura televisiva abierta, distribuida vía cuenta oficial del Departamento de Estado en X. Análisis cruzado con datos OPEP por fuente primaria. |
Lo que Rubio dijo
La 12ª reunión de Gabinete del segundo mandato de Donald Trump empezó a las 12:01 p.m. del miércoles 27 de mayo. Rubio sentado a la derecha del presidente. Hegseth presente. Cobertura televisiva abierta. El tema central fue Irán. Otros temas incluyeron Cuba, fraude en Social Security, midterms, refugiados Afrikaners, ébola en Kenya. Venezuela apareció dos veces. La primera fue un lapsus de Trump al hablar de Irán, registrado por AP como confusión. La segunda fue de Rubio.
Rubio dijo, citado por la cuenta oficial del Departamento de Estado en X, que más de diez millones de barriles de petróleo venezolano han sido entregados a Estados Unidos desde el 3 de enero, que la industria está siendo profesionalizada por primera vez, que el crudo se vende a precios de mercado, que el dinero va a una cuenta en Estados Unidos controlada por el Tesoro y auditada por KPMG, y que «por primera vez el dinero no está siendo robado» sino que «va en beneficio del pueblo venezolano». Cierra simbólicamente la fase uno del Plan Rubio que el propio secretario presentó ante el Congreso el miércoles 7 de enero y amplió ante el Senado el miércoles 28 de enero.
Lo que la cifra realmente mide

Diez millones de barriles entregados a Estados Unidos en 145 días equivalen a 68.966 barriles diarios. Es la velocidad implícita de la cifra que Rubio presentó.
En el mismo período, la producción venezolana medida por la OPEP por fuente primaria fue ascendente. Enero de 2026 cerró en 924.000 barriles diarios. Febrero subió a 1.021.000. Marzo a 1.095.000. Abril alcanzó 1.136.000, la cifra más alta desde 2018. Mayo proyecta continuación de la tendencia en torno a 1.150.000 barriles diarios. La producción total venezolana del período se estima en aproximadamente 154,5 millones de barriles.
La cuenta es directa. Los diez millones que reporta Rubio representan el 6,47% de la producción venezolana del período. El 93,53% restante salió por otros canales o se mantuvo dentro del país. Conviene mapear esos canales.
Por dónde sale el otro 94%
Tres rutas principales explican la mayor parte del crudo venezolano que no entró por el mecanismo del Tesoro.
Primera ruta: Chevron. La petrolera estadounidense mantiene licencia OFAC que le permite operar en Venezuela, movilizando aproximadamente 250.000 barriles diarios. En 145 días son cerca de 36 millones de barriles. Es operación legal, conocida y autorizada, no captura nueva del Plan Rubio. La cifra de Chevron, sola, es 3,6 veces mayor que la cifra agregada que Rubio presentó hoy.
Segunda ruta: comercializadoras internacionales y compradores asiáticos. Vitol Group, comercializadora holandesa, embarcó cargamentos a partir del 20 de enero. Trafigura ha manejado tránsito desde tanques en Curazao. China e India continúan recibiendo crudo venezolano por canales heredados de la era de sanciones, ahora flexibilizadas pero no anuladas. El flujo a Asia y a comercializadoras europeas no aparece en el mecanismo de cuenta única en Nueva York.
Tercera ruta: contratos de participación productiva (CPP) firmados bajo la Ley Antibloqueo durante el chavismo y heredados por el rodrigato. Operadores nacionales y extranjeros movilizan crudo en arreglos que el Ministerio de Hidrocarburos reporta a la OPEP pero cuya facturación no cruza necesariamente por la cuenta del Tesoro en Nueva York.
La suma de las tres rutas explica la mayor parte del 94% no capturado por el mecanismo Rubio. No significa que el crudo se esté robando. Significa que las rutas financieras son múltiples y que la cuenta del Tesoro auditada por KPMG es una de ellas, no la única.
Las dos lecturas honestas
La frase de Rubio admite dos lecturas legítimas. Conviene poner las dos sobre la mesa.
Lectura defensiva del plan. Los diez millones de barriles representan crudo que antes del 3 de enero salía por mecanismos paralelos y opacos, beneficiando a la cúpula chavista. Hoy ese crudo es vendido a precios de mercado y los ingresos van a una cuenta auditada por una firma de las Big Four. Aunque la cifra sea menor en proporción a la producción total, el principio del Plan Rubio queda demostrado: se puede capturar ingreso petrolero venezolano para que sirva al pueblo y no a la corrupción. La fase uno cumple su objetivo cualitativo.
Lectura crítica del plan. Si la fase uno del Plan Rubio consistía en capturar los ingresos petroleros venezolanos para que sirvieran al pueblo y no a la corrupción, capturar el 6,5% a casi cinco meses del inicio no es captura sustantiva. Es captura simbólica. El otro 93,5% sigue rotando en mecanismos heredados y nuevos sin balance público consolidado. Decir «el dinero no está siendo robado» es cierto sobre los dólares del 6,5%. Es discutible sobre los dólares del otro 93,5%, especialmente sobre los CPP firmados bajo Ley Antibloqueo cuya transparencia jamás ha sido auditada por una firma independiente.
Las dos lecturas no se anulan. Conviven. El lector hispano en Estados Unidos tiene derecho a saber que conviven.
Lo que la frase omite
Tres preguntas concretas que la frase de Rubio no contesta y que cualquier balance auditado serio debería contestar.
Primera. ¿Cuánto suma en dólares? Diez millones de barriles a precio venezolano promedio de 2026, descontando descuento de calidad y costos logísticos, son entre 500 millones y 700 millones de dólares según escenario. ¿Esa es la cifra completa que el Tesoro ha capturado? ¿O hay flujos adicionales que la frase agrega sin separar? Sin desglose, no hay balance.
Segunda. ¿Adónde va el dinero exactamente? Rubio dijo en mayo, ante Sean Hannity en el Air Force One, que se paga salarios de maestros, bomberos, policías y profesores universitarios. ¿Qué porcentaje de la planilla pública venezolana se cubre con esos fondos? ¿Cómo se reconcilia eso con el presupuesto que el rodrigato sigue manejando soberanamente? Sin reconciliación, la afirmación de beneficio al pueblo venezolano queda como declaración de intención, no como dato auditado.
Tercera. ¿Cuándo arranca la fase dos? Rubio dijo desde la formulación del plan que las fases pueden solaparse. Hoy declara cierre simbólico de la fase uno. La pregunta operativa es cuál es el indicador concreto que marca arranque de la fase dos: contratos con empresas occidentales en condiciones competitivas, elecciones limpias, cese de la presidencia encargada, balance auditado consolidado. La fase dos sigue siendo concepto sin calendario.
Lo que la oposición venezolana pidió el mismo día
La disonancia más reveladora del 27 de mayo no está entre Washington y el rodrigato. Está entre Washington y la oposición venezolana. Mientras Rubio en la Cabinet Room declara que el dinero no está siendo robado, Lester Toledo en Caracas plantea cuatro puntos como hoja de ruta y exige rendición pública y judicial a quienes administraron fondos venezolanos sin rendir cuentas durante el interinato. Washington declara cierre. Toledo abre conversación interna.
Cada una de las dos voces habla de un período distinto del manejo de recursos venezolanos. Pero las dos comparten un déficit común: ninguna ofrece balance auditado consolidado. Washington presenta cifra agregada sin desglose. Toledo pide rendición sin nombres y sin expediente. Hasta que aparezca el balance, ambas son enunciados políticos. Ninguna es contabilidad pública.
El reloj que cuenta
INCÍSOS no descalifica al Plan Rubio. Tampoco lo celebra. Registra lo que la cifra dice y lo que omite. La fase uno produjo, en 145 días, captura del 6,5% de la producción venezolana del período por mecanismo auditado en Nueva York. Es resultado, no fracaso. Pero también es resultado, no éxito declarado.
La línea editorial es esta. Si la fase dos del Plan Rubio quiere arrancar con credibilidad ante la diáspora venezolana en Estados Unidos —credibilidad que la fase uno necesitaba para abrir paso a la siguiente—, conviene que Washington presente, antes de pasar página, los cuatro elementos que la frase del Gabinete no incluyó. Cuánto en dólares. Adónde fue exactamente. Qué porcentaje real captura el mecanismo del Tesoro respecto del total. Y qué arranca la fase dos.
Sin esos cuatro elementos, los diez millones de barriles son un titular. Con esos cuatro elementos, son el balance auditado de una transición tutelada. La diferencia entre titular y balance es la diferencia entre relato y rendición de cuentas. La oposición venezolana lo está pidiendo desde Caracas. La diáspora venezolana en Estados Unidos lo está esperando desde hace cinco meses. La pregunta no es si Washington tiene la información. Es por qué la cifra agregada sigue siendo, hoy, todo lo que se entrega en público.
Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →
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Barrett brindó con Jorge Rodríguez por los 250 años de EE.UU.
Cooperación, sin elecciones ni presos.
EN PANTALLA · DIPLOMACIA
El encargado de negocios de EE.UU., John Barrett, recibió a Jorge Rodríguez en la celebración del 250 aniversario de la independencia estadounidense. El presidente de la Asamblea Nacional habló de los «estrechos lazos de cooperación». La foto del brindis incomodó a parte del exilio; el excomandante Jesús Romero respondió que la política «no es nada de valores y principios».
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Una recepción de la Embajada de EE.UU. a la que asistió el presidente de la Asamblea Nacional. |
|---|---|
| Quién | John Barrett, encargado de negocios de EE.UU. en Venezuela, y Jorge Rodríguez; con la reacción de Jesús Daniel Romero y Alfredo Yánez Mondragón. |
| Cuándo | Jueves 5 de noviembre de 2026 por la noche; la discusión, el viernes 6. |
| Dónde | Caracas; la discusión, en el espacio en vivo «Hablando Claro de la A a la Z», en X. |
| Por qué | Es una señal pública de la relación entre Washington y el gobierno de la presidenta encargada. |
| Cómo | Con fotos difundidas por el propio Rodríguez en redes sociales. |
Jorge Rodríguez publicó las fotos él mismo. El jueves 5 de noviembre por la noche, el presidente de la Asamblea Nacional asistió a la recepción de la Embajada de EE.UU. por el 250 aniversario de la independencia estadounidense, invitado por el encargado de negocios, John Barrett. «Asistimos complacidos a la invitación del Encargado de Negocios», escribió, y añadió que «los estrechos lazos de cooperación entre nuestros gobiernos son herramienta fundamental» para la estabilidad y la prosperidad de los dos pueblos, según Bitácora Económica y 2001. En una de las imágenes, los dos brindan (La Patilla).
«Eso nos afecta»
La foto llegó a «Hablando Claro de la A a la Z», el espacio en vivo en X del viernes 6 de noviembre. «Eso nos afecta», dijo la conductora, Devorah, que preguntó si la política de Washington hacia Venezuela ha cambiado o va a cambiar.
Jesús Daniel Romero, excomandante de inteligencia naval de EE.UU. y exsubdirector de inteligencia del Comando Sur, según Voz, respondió sin rodeos: «Todo esto que está haciendo los Estados Unidos no lo está haciendo por ti. La estrategia obedece a intereses, primero y principal, de los Estados Unidos». Y sobre la incomodidad: «Cualquier persona que venga aquí a decirme a mí que la política es algo de moral y principios…». Para él, la política es «una plataforma para avanzar intereses».
Romero comparó la reacción con el silencio de otros tiempos: recordó las conversaciones reservadas del gobierno de Joe Biden con el chavismo, cuando Juan González era su asesor para América Latina. Y defendió que la administración Trump eligió negociar con los Rodríguez para no invadir Venezuela como invadió Panamá en 1989: actuó, dijo, de una manera «restringida para no causar un enorme daño al pueblo venezolano».
La necesidad de certezas
Alfredo Yánez Mondragón no discutió los intereses, sino el efecto. Recordó que el mismo 3 de enero Trump dijo que EE.UU. iba a administrar Venezuela, y que eso es «lo único suficientemente claro y mantenido» desde entonces. Lo demás, dijo —el «Estado 51», las elecciones que van pero «todavía no están preparados»—, es un juego que «puede ser válido desde la perspectiva de la estrategia», pero que tiene a «treinta y tantos millones de venezolanos dentro y fuera del país en incertidumbre». A eso se suman, dijo, los venezolanos en EE.UU. que viven con más zozobra por la política migratoria.
Romero respondió que Washington no compartirá su estrategia con la oposición venezolana porque desconfía de ella desde hace años, y que muchos venezolanos leen el proceso desde el agotamiento de 27 años de abusos.
Criterio INCÍSOS
La foto no es un escándalo: es diplomacia, y EE.UU. tiene un encargado de negocios en Caracas precisamente para hablar con quien gobierna. Lo que cuenta es lo que dice Rodríguez: «cooperación» y «estabilidad», sin una palabra sobre elecciones ni presos. Ese es el discurso que conviene contrastar con el plan de tres fases. Romero acierta en que los intereses mandan; Yánez Mondragón, en que los venezolanos tienen derecho a saber hacia dónde van. Ambas cosas pueden ser verdad a la vez.
¿Qué falta, exactamente, para que pase? Que la cooperación de la que habla Rodríguez se traduzca en hechos verificables: el nuevo TSJ y el nuevo CNE antes del 31 de diciembre, la liberación de todos los presos políticos y una fecha electoral publicada por el CNE.
Para leer más en INCÍSOS
- Rodríguez da por liberados todos los portales; siguen bloqueados 140 dominios: Rodríguez y los portales bloqueados.
- La tutela cambia de supervisor: el Inciso sobre la tutela.
- Venezuela, ante un Washington que ahora tiene dos llaves: el Congreso demócrata y Venezuela.
- Romero cree que Delcy Rodríguez saldrá antes de las elecciones de 2027: el análisis de Romero sobre el cronograma.
Fuentes principales: Bitácora Económica; 2001; La Patilla; El Navío; «Hablando Claro de la A a la Z», espacio en vivo en X, viernes 6 de noviembre de 2026; Voz, perfil de Jesús Romero.
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¿Y después de Cabello? El debate sobre la justicia que viene
No es venganza, es justicia.
EN PANTALLA · JUSTICIA
«Se llevan a Diosdado, ¿y mañana qué?». El excomandante Jesús Romero planteó una pregunta que la transición todavía no responde: qué justicia habrá para 27 años de abusos, si EE.UU. no se va a llevar a todos. Las respuestas van desde mantener presencia estadounidense hasta la comisión de la verdad que propuso María Corina Machado el 29 de octubre.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Un debate sobre la justicia en la transición venezolana. |
|---|---|
| Quién | Jesús Daniel Romero, excomandante de inteligencia naval de EE.UU.; Devorah, conductora del espacio; los panelistas José y May, y Alfredo Yánez Mondragón, editor de INCÍSOS. |
| Cuándo | Viernes 6 de noviembre de 2026, por la mañana, tres días después de las elecciones de medio término en EE.UU. |
| Dónde | «Hablando Claro de la A a la Z», espacio de conversación en vivo en X. |
| Por qué | Las extradiciones a EE.UU. alcanzan a unos pocos, y el nuevo sistema judicial apenas empieza a formarse. |
| Cómo | Con una pregunta abierta de Romero a los panelistas. |
Al final de «Hablando Claro de la A a la Z», el espacio en vivo en X del viernes 6 de noviembre, Jesús Daniel Romero dio vuelta a la conversación y preguntó él. «Se llevan a Diosdado, ¿y mañana qué? ¿Cuál es la próxima? ¿Es Granko? Los otros generales, mayores, capitanes, los policías. Los Estados Unidos no se los va a llevar a todos», dijo. «Yo lo que no he oído es un verdadero plan de justicia en Venezuela. Me gustaría oírlo».
Jesús Daniel Romero, excomandante de inteligencia naval de EE.UU. y exsubdirector de inteligencia del Comando Sur, según Voz, pidió que quienes aspiran a gobernar digan qué harán: «Si nosotros ganamos las elecciones, esto es lo que vamos a hacer por el beneficio de la justicia de los venezolanos».
Tres respuestas
La conductora, Devorah, respondió que EE.UU. tendrá que mantener presencia en Venezuela incluso después de las elecciones, porque la corrupción en la Fuerza Armada es tan extendida que, sin ese respaldo, «puede haber otro golpe militar». Los panelistas José y May pidieron impulsar las extradiciones como elemento de presión.
Alfredo Yánez Mondragón citó una frase que atribuyó a Diego Arria cuando se preparaba para las primarias de 2012: «No es retaliación, no es venganza, es justicia». Para él, la respuesta no está en una lista de nombres, sino en las instituciones: un poder judicial completo, no solo los magistrados del TSJ, que atienda los grandes crímenes y también los pequeños. «Si se llevan a Cabello, ¿quién es el siguiente en la lista? […] Cada venezolano tiene en su cartera, bien guardado, quién es el personaje que más daño le ha hecho», dijo.
Y añadió un argumento sobre el miedo: aunque EE.UU. no se lleve a todos, basta con que se lleve a algunos. «Quien se sabe presa o blanco de la justicia internacional no va a seguir exponiéndose a que sus días terminen en una cárcel en Estados Unidos». Esa disuasión, dijo, podría reducir el riesgo de un golpe contra un presidente electo.
Lo que ya está sobre la mesa
Hay al menos una propuesta concreta. En su primera rueda de prensa tras volver a Venezuela, el jueves 29 de octubre, María Corina Machado pidió que el próximo gobierno instale «una comisión de la verdad, compuesta por personas independientes», venezolanas y extranjeras, que escuche a las víctimas y proponga reparaciones. Dijo también que hay que «avanzar hacia la autonomía del Poder Judicial» y propuso dar atribuciones especiales a ciertos tribunales para juzgar los delitos de estos años (Cadena 3; NTN24).
El plan de tres fases de Washington no menciona la justicia: habla de TSJ, CNE, falta absoluta y elecciones. El nuevo TSJ, cuyas postulaciones cierran el miércoles 11 de noviembre, será el primer eslabón de ese sistema que Romero echa de menos.
Criterio INCÍSOS
La pregunta de Romero es la correcta, y la respuesta no puede ser una lista de extraditables. Una transición que solo castiga a los que se lleva EE.UU. deja la justicia en manos de otro país; una que intenta juzgarlo todo a la vez se paraliza. La comisión de la verdad de Machado es un comienzo, pero todavía es una idea sin ley, sin presupuesto y sin calendario. Y nada de eso funcionará con un TSJ elegido sin transparencia.
¿Qué falta, exactamente, para que pase? Que los candidatos presenten por escrito su plan de justicia transicional, que la comisión de la verdad tenga un proyecto de ley con plazos y que el nuevo TSJ se designe con criterios públicos y verificables.
Para leer más en INCÍSOS
- Apitz, Raffalli y Casal se postulan al TSJ sin criterios de entrevista: el concurso del nuevo TSJ.
- Siete juristas revisarán las credenciales de 267 aspirantes al TSJ: el Consejo de revisión de credenciales.
- Jesús María Casal se postulará al TSJ para ayudar a reinstitucionalizarlo: Casal y la reinstitucionalización.
- Romero ve en los presos políticos el seguro de salida del chavismo: la tesis de Romero sobre los presos políticos.
Fuentes principales: «Hablando Claro de la A a la Z», espacio en vivo en X, viernes 6 de noviembre de 2026; Cadena 3; NTN24; Voz, perfil de Jesús Romero.
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Romero ve en los presos políticos el seguro de salida del chavismo
La última ficha.
EN PANTALLA · PRESOS POLÍTICOS
¿Por qué siguen presos, si Trump y Rubio han pedido su liberación una y otra vez? El excomandante de inteligencia naval Jesús Romero cree que el gobierno guarda a los últimos presos políticos, muchos de ellos militares, como garantía para negociar su salida sin represalias. Y advierte que quizá no rinda cuentas de todos.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Una explicación de por qué no se ha completado la liberación de los presos políticos. |
|---|---|
| Quién | Jesús Daniel Romero, excomandante de inteligencia naval de EE.UU.; Devorah, conductora del espacio; los panelistas José y May, y Alfredo Yánez Mondragón, editor de INCÍSOS. |
| Cuándo | Viernes 6 de noviembre de 2026, por la mañana, tres días después de las elecciones de medio término en EE.UU. |
| Dónde | «Hablando Claro de la A a la Z», espacio de conversación en vivo en X. |
| Por qué | Washington ha pedido varias veces la liberación de todos los presos políticos y la lista no se ha cerrado. |
| Cómo | En respuesta a una pregunta de la conductora del espacio. |
La pregunta la hizo la conductora, Devorah, al final de «Hablando Claro de la A a la Z», el espacio en vivo en X del viernes 6 de noviembre: si el presidente Trump y el secretario Rubio han pedido tantas veces que liberen a los presos políticos, ¿por qué no ha terminado? Afuera de las cárceles, dijo, los familiares siguen exigiéndolo todos los días.
Jesús Daniel Romero, excomandante de inteligencia naval de EE.UU. y exsubdirector de inteligencia del Comando Sur, según Voz, respondió con una hipótesis. «Yo creo que estos son los presos políticos a los que el régimen les tiene más miedo», dijo. En su lectura, muchos de los que quedan son militares, y el gobierno los retiene como la última ficha para negociar su propia salida: «la pieza de más alto valor de ellos son los últimos presos políticos».
Un seguro contra la calle
Romero describió el temor que, a su juicio, explica la demora: «La gran preocupación del régimen es que los vayan a linchar en la calle». Mientras tengan a esos presos, dijo, «todavía tienen una manera de negociar su salida». Y añadió una advertencia que inquietará a las familias: «Yo no creo que van a dar 100 % de contabilidad de todos los presos políticos al final cuando salgan libres». Según él, el gobierno ni siquiera lleva la cuenta completa.
Romero lo enmarcó en una decisión de Washington: EE.UU. no quiso entrar en Venezuela «con soldados como hicieron en Panamá», que es lo que muchos venezolanos imaginaban, con las puertas de las cárceles abiertas a la fuerza. Al elegir la negociación, dijo, se aceptó también su ritmo.
Lo que pasa afuera
La hipótesis llega en una semana en la que el tema volvió a la calle. El campamento de familiares frente a El Rodeo I cumple 300 días, María Corina Machado lo visitó, y el médico César Omaña lleva más de 40 días en huelga de hambre. El martes 3 salió Magbis Rondón tras siete años preso. Rubio, por su parte, pidió de nuevo la liberación de los presos en su reunión con el canciller Oliver Blanco a comienzos de noviembre.
Lo que dijo Romero no es una información, es un análisis. No hay datos públicos que confirmen que el gobierno use a los presos como garantía de salida, ni una cifra oficial de cuántos militares siguen detenidos. Ni siquiera hay una cifra común del total: según las distintas organizaciones que llevan el registro, los presos políticos van de 322 a 406.
Criterio INCÍSOS
Si Romero tiene razón, la consecuencia es incómoda: los últimos presos no saldrán por buena voluntad, sino cuando la salida de quienes los retienen esté negociada. Eso no puede convertirse en una excusa para aceptar la espera. La liberación de los presos no está en las tres fases del plan, y debería estar como condición previa: ninguna elección será creíble con presos políticos, y ninguna negociación lo es si una de las partes guarda personas como garantía.
¿Qué falta, exactamente, para que pase? Una lista oficial y completa de los detenidos por razones políticas, cotejada con la del Foro Penal, y un plazo público para su liberación, exigido por Washington como paso previo a las elecciones.
Para leer más en INCÍSOS
- Machado visita a los familiares de presos políticos en El Rodeo: el campamento de 300 días.
- Sale Magbis Rondón tras siete años preso; Omaña sigue en huelga: la excarcelación de Magbis Rondón y la huelga de Omaña.
- Rubio pide presos liberados; Bessent ofrece reconectar las finanzas venezolanas: Rubio y Blanco.
- Romero cree que Delcy Rodríguez saldrá antes de las elecciones de 2027: el resto del análisis de Romero.
Fuentes principales: «Hablando Claro de la A a la Z», espacio en vivo en X, viernes 6 de noviembre de 2026; Voz, perfil de Jesús Romero.
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