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Economía

Empieza la fase 2: minería venezolana, empresas estadounidenses y un encargado de negocios con agenda económica

Barrett en Caracas, Silva en Minas, Ortega en la Vicepresidencia Económica, Pérez en el BCV. El encargado estadounidense alentó al ministerio a avanzar consultando al sector privado, con previsibilidad para los inversionistas. Empresas de EE.UU. listas para entrar a la minería venezolana bajo el marco de la Ley Orgánica promulgada en abril.

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§ Las 6W de esta pieza
Qué Reunión del encargado de negocios estadounidense John Barrett con autoridades del gabinete económico encargado para impulsar la fase de recuperación económica del Plan Rubio, con el sector minero como vehículo inicial.
Quién John Barrett (encargado de negocios de EE.UU. en Caracas desde el 23 de abril); Héctor Silva (ministro de Desarrollo Minero Ecológico); Calixto Ortega (vicepresidente sectorial de Economía, expresidente del BCV); Luis Pérez (actual presidente del BCV).
Cuándo Reunión anunciada por la embajada estadounidense en Caracas el viernes 22 de mayo de 2026. Marco regulatorio: Ley Orgánica de Minas promulgada el 17 de abril de 2026.
Dónde Caracas. Embajada de Estados Unidos como locus simbólico y Faja Mineral en el estado Bolívar como territorio operativo del nuevo régimen minero.
Por qué El Plan Rubio definió tres fases —estabilización, recuperación, transición—. La fase de estabilización avanza con el flujo petrolero a refinerías del Golfo. La de recuperación necesita un segundo sector, y la minería venezolana cubre ese requisito.
Cómo Vía reuniones bilaterales del encargado estadounidense con el gabinete económico encargado, con la Ley Orgánica de Minas de abril como marco regulatorio y empresas estadounidenses convocadas como contraparte.

El encargado de negocios John Barrett se reunió este viernes con el ministro de Minas, el vicepresidente económico Calixto Ortega y el presidente del BCV Luis Pérez. La nueva Ley Orgánica de Minas, promulgada en abril, abre paso a empresas estadounidenses. La fase de recuperación económica del Plan Rubio entra en operación.

«Me reuní con el Ministro de Minas, Héctor Silva, junto con el vicepresidente Sectorial de Economía Calixto Ortega y el presidente del Banco Central de Venezuela Luis Pérez, de las autoridades interinas, para impulsar la fase de recuperación económica del plan de @POTUS para Venezuela». La frase salió este viernes 22 de mayo del encargado de negocios de Estados Unidos en Caracas, John Barrett, a través de la cuenta de la embajada en X.

Barrett continuó: «La nueva ley de minas representa un paso importante por lo que alenté al Ministerio a seguir avanzando en consulta con el sector privado en un proceso que brinde previsibilidad y seguridad a los inversionistas. Empresas estadounidenses de alta calidad están listas para participar y aportar experiencia de vanguardia y valor a largo plazo para Venezuela».

Tres frases breves. Cuatro hechos sustantivos. La fase de recuperación económica del Plan Rubio acaba de iniciar su operación visible.

Quién es Barrett y por qué su agenda importa

John M. Barrett llegó a Caracas el 23 de abril de 2026 como nuevo encargado de negocios de la embajada de Estados Unidos. Reemplazó a Laura Dogu, quien lideró la reapertura de la sede diplomática tras siete años cerrada. Barrett es diplomático de carrera del Servicio Exterior Superior estadounidense. Antes de Caracas, fue encargado de negocios en Guatemala desde el 21 de enero de 2026, donde priorizó cooperación en seguridad y migración. Antes de Guatemala, fue subdirector de misión en la Embajada de Estados Unidos en Panamá desde mayo de 2023, donde se concentró en contener la influencia china en el Canal. Antes de Panamá, fue consejero económico en Lima y cónsul general en Recife, Brasil.

La trayectoria define la agenda. Barrett no es el perfil de un diplomático de derechos humanos ni de un negociador político. Es perfil económico-comercial con experiencia en zonas estratégicas. La elección no es casual. Es funcional al Plan Rubio en su fase 2.

Desde su llegada, Barrett ha mantenido actividad pública continua. El 18 de mayo visitó los hospitales Domingo Luciani y Pérez Carreño en Caracas, confirmando la llegada de suministros médicos estadounidenses. El 19 de mayo informó que durante la semana previa se había reunido con representantes de ExxonMobil y Medtronic. El 22 de mayo, la reunión con el gabinete económico encargado.

Tres semanas de actividad. Tres frentes: salud, energía y servicios médicos, minería. La fase 2 no es discurso. Es agenda operativa.

Los tres venezolanos que se sentaron del otro lado

Héctor Silva es el ministro del Poder Popular de Desarrollo Minero Ecológico. Fue el encargado del cabildeo legislativo de la Ley Orgánica de Minas, aprobada por unanimidad por la Asamblea Nacional tras cuatro sesiones de debate en segunda discusión. En la promulgación del 17 de abril, en la planta Manuel Carlos Piar en el municipio Caroní de Bolívar, Silva expresó estar «muy contento» y agradeció a Delcy Rodríguez por la «iniciativa de poder transformar el sector minero».

Calixto Ortega Sánchez es el vicepresidente sectorial de Economía del gobierno encargado. La biografía es noticiable. Ingeniero industrial de la Universidad del Zulia, MBA en Finanzas de Rice University y maestría en Política Económica de la Universidad de Columbia. Fue presidente del Banco Central de Venezuela entre junio de 2018 y abril de 2025 bajo Maduro. Antes fue cónsul venezolano en Houston y Nueva York. En 2009, durante la presidencia de Hugo Chávez, fue declarado persona non grata por Estados Unidos en respuesta a una medida similar de Caracas contra diplomáticos estadounidenses. Hoy, diecisiete años después, se sienta a la mesa con el encargado de negocios estadounidense para impulsar la fase 2 del Plan Rubio. Es la biografía política venezolana de los últimos cuarenta años condensada en un acta de reunión.

Luis Pérez es el actual presidente del Banco Central de Venezuela. Asumió cuando Laura Guerra presentó su renuncia, anuncio que hizo la propia Delcy Rodríguez durante la promulgación de la Ley Orgánica de Minas en abril. Pérez venía siendo vicepresidente del BCV. La sucesión es relevante: el BCV es el órgano que va a recibir, gestionar y reportar los flujos de divisas que la fase 2 del Plan Rubio espera generar.

La Ley Orgánica de Minas como vehículo

La Ley Orgánica de Minas fue aprobada por la Asamblea Nacional por unanimidad —es decir, con el voto del bloque oficialista y del bloque opositor que opera dentro de la AN bajo presidencia de Jorge Rodríguez— tras cuatro sesiones de debate en segunda discusión. Delcy Rodríguez la promulgó el 17 de abril de 2026 en una planta de Caroní, en el estado Bolívar, corazón geográfico de la actividad minera venezolana.

El instrumento establece, en su principio rector, que el derecho de propiedad de los yacimientos recae solo en la República. Es decir: las concesiones, las empresas mixtas y los acuerdos de explotación se hacen sobre recursos cuya titularidad última sigue siendo del Estado venezolano. Pero el artículo 5 abre el rango operativo. Contempla todo tipo de sociedad: públicas, privadas, mixtas con participación pública mayoritaria o entidades cien por ciento privadas. El paréntesis legal permite cualquier forma societaria que las partes acuerden.

Es exactamente el tipo de marco regulatorio que Estados Unidos necesita para operar como en el sector petrolero. El acuerdo Chevron-PDVSA del 13 de abril en la Faja del Orinoco —que subió la participación de Chevron en Petroindependencia del 35,8% al 49% y le entregó derechos sobre el bloque Ayacucho 8— se sostiene en una estructura de empresa mixta con flexibilidad operativa. La Ley Orgánica de Minas reproduce esa lógica para el sector minero. Y la Faja Mineral de Bolívar —oro, diamantes, coltán, bauxita, hierro— se convierte en la versión minera de la Faja del Orinoco.

Lo que ya estaba en marcha

La pieza visible del 22 de mayo se inscribe en una secuencia previa. El 5 de marzo, Estados Unidos y Venezuela acordaron formalmente restablecer lazos diplomáticos. El 23 de marzo, Reuters reportó que la administración Trump iniciaba contactos para reabrir el frente energético. El 1 de abril, OFAC removió a Delcy Rodríguez de la Lista de Nacionales Especialmente Designados. El 13 de abril, Chevron firmó con PDVSA los nuevos acuerdos en la Faja del Orinoco. El 17 de abril, Delcy Rodríguez promulgó la Ley Orgánica de Minas.

A eso se suma la actividad documentada del propio Barrett la semana previa al 22 de mayo. ExxonMobil, la mayor petrolera estadounidense, que en 2007 cerró operaciones en Venezuela tras la nacionalización chavista de la Faja del Orinoco, hoy explora retorno. Su CEO Darren Woods dijo a Infobae el 1 de mayo: «Hay mucho trabajo por hacer, pero creo que vamos a jugar un papel importante en traer esos barriles al mercado». Medtronic, una de las mayores empresas de dispositivos y servicios médicos del mundo, también figura entre los interlocutores recientes de la embajada.

Lo que esto significa para el lector hispano en EE.UU.

Hay tres lecturas necesarias.

Una: la fase 2 del Plan Rubio no es teoría. Es agenda con calendario, con marco legal aprobado, con interlocutores institucionales identificados y con encargado diplomático asignado. Lo que el secretario Rubio formuló ante el Congreso el 7 de enero —estabilización, recuperación, transición— está siendo ejecutado paso a paso.

Dos: el flujo de divisas que abre la fase 2 entra a las cuentas del Banco Central de Venezuela bajo presidencia de Luis Pérez. Pero el marco regulatorio bajo el cual entra está supervisado por el Departamento del Tesoro estadounidense, por la Executive Order 14373 que designa los ingresos petroleros como activos soberanos bajo custodia, y por las decisiones de la propia embajada en Caracas. Es decir: el aumento de ingresos venezolanos puede ser real, pero la administración de cómo se gastan, qué deudas se pagan primero y a qué ritmo los recibe la economía doméstica sigue siendo decisión que se toma por encima.

Tres: para la diáspora venezolana en Estados Unidos, la fase 2 implica probabilidad creciente de regreso de empresas estadounidenses con presencia en Venezuela. Eso puede traducirse en oportunidades laborales para profesionales venezolanos bilingües que hoy viven en Miami, Houston, Dallas, Madrid, con experiencia en minería, petróleo, banca, servicios. Pero también plantea preguntas operativas concretas: en qué condiciones se viajaría, qué garantías de retorno habría, qué sistema legal aplicaría en caso de disputa. Ninguna de esas preguntas tiene respuesta pública hoy.

Lo que se observa después

Cuatro indicadores a vigilar en las próximas semanas.

Uno: comunicación de empresas específicas. ¿Qué mineras estadounidenses son las «empresas de alta calidad» que Barrett menciona? Newmont, Freeport-McMoRan, Hecla Mining son candidatas obvias para oro. Alcoa para bauxita. Cleveland-Cliffs para hierro. La identidad de los primeros entrantes definirá la escala real del acuerdo.

Dos: acuerdos del próximo mes. El acuerdo Chevron-PDVSA del 13 de abril es el modelo de referencia. Los primeros acuerdos mineros bajo la nueva Ley Orgánica probablemente sigan esa estructura: empresa mixta con participación venezolana mayoritaria sobre el papel y operación efectiva con tecnología y capital estadounidense.

Tres: respuesta del sector privado venezolano. La reunión con Barrett incluyó la frase «en consulta con el sector privado». Cámaras venezolanas como Fedecámaras, Venamcham y la Cámara Minera tienen posición pendiente sobre el alcance real de la consulta. Si la fase 2 produce alianzas con capital local o si va directo a empresas estadounidenses por encima del empresariado nacional es una pregunta abierta.

Cuatro: respuesta política interna. La Ley Orgánica de Minas pasó por unanimidad en la AN. Pero las cuatro corrientes del chavismo no votan necesariamente en bloque cuando se trata de operacionalización. Mario Silva cuestionó la entrega de Alex Saab del 16 de mayo. La entrada masiva de capital estadounidense a la minería puede ser, para el chavismo radical-ideológico, la siguiente capitulación. Para el rodrigato es resultado. Y para Diosdado Cabello, posiblemente, otra entrega de patrimonio nacional.

El 22 de mayo de 2026 quedará registrado como la fecha en que la fase de recuperación económica del Plan Rubio dejó de ser anuncio para convertirse en agenda operativa. Las próximas semanas dirán quién se beneficia, en qué proporción, y bajo qué condiciones.


Fuentes principales: Cuenta oficial de la Embajada de Estados Unidos en Caracas en X (declaración de John Barrett del 22 de mayo de 2026); Infobae, La Patilla, Banca y Negocios y El Universal (cobertura del 23 de abril sobre la llegada de Barrett); La Nación de Argentina (cobertura del 17 de abril sobre la designación de Barrett); Efecto Cocuyo (perfil de Barrett publicado en mayo de 2026); Prensa Latina (cobertura del 16 y 17 de abril sobre la promulgación de la Ley Orgánica de Minas); registro Wikipedia de Calixto Ortega Sánchez (trayectoria documentada con fuente del Banco Central de Venezuela); Reporte Confidencial (cobertura del 19 de mayo sobre la visita de Barrett a hospitales); La Patilla (cobertura del 18 y 19 de mayo sobre reuniones de Barrett con ExxonMobil y Medtronic); declaraciones de Darren Woods, CEO de ExxonMobil, a Infobae el 1 de mayo de 2026; informe de Transparencia Venezuela del 1 de febrero de 2026 sobre el nuevo orden petrolero venezolano.


Nota práctica: Esta nota es informativa y de análisis. La operacionalización de la fase 2 del Plan Rubio plantea cuestiones legales, regulatorias y financieras en evolución. Profesionales venezolanos interesados en oportunidades laborales con empresas estadounidenses operando en Venezuela deben consultar con abogado y considerar verificación de garantías legales y migratorias específicas antes de cualquier compromiso operativo.

Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →

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Economía

El riesgo país cayó a la mitad y Venezuela sigue en default

De 12.671 a 6.037 puntos básicos. Una caída que refleja apuestas sobre la recuperación de los bonos, no la capacidad de pago del país.

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ECONOMÍA · DEUDA · MERCADOS

El índice de riesgo de JPMorgan para Venezuela bajó 52% en 2026. No significa que el país pueda financiarse: sigue en cesación de pagos desde 2017 y su deuda duplicaría el tamaño de la economía. El mercado compra expectativa, no solvencia.

Las 6W · INCÍSOS

QuéEl EMBI de Venezuela cayó 52% en 2026, de 12.671 a 6.037 puntos básicos.
QuiénTenedores de bonos venezolanos y de PDVSA, JPMorgan y el gobierno encargado.
CuándoEntre el 2 de enero y el 3 de septiembre de 2026.
DóndeMercados internacionales de deuda.
Por quéLas licencias petroleras y los acuerdos de inversión mejoraron las expectativas de recuperación.
CómoPor la subida de precio de bonos en default en el mercado secundario.

El índice de riesgo país que calcula JPMorgan para Venezuela pasó de 12.671 puntos básicos el 2 de enero de 2026 a 6.037 el 3 de septiembre: una caída de 52%. Solo entre el 27 de agosto y el 3 de septiembre bajó 556 puntos, impulsado por anuncios como el de Chevron.

Contexto: un indicador distinto al de otros países

En la mayoría de los países, un riesgo país más bajo significa que el Estado puede endeudarse más barato. En Venezuela no. El país está en cesación de pagos desde 2017, no ha completado la reestructuración de su deuda y no tiene acceso normal a los mercados. Como advirtió Jonathan Fortun, economista del Institute of International Finance, el indicador refleja el valor que el mercado asigna a los bonos existentes y lo que espera recuperar, no el costo al que Venezuela podría financiarse.

Análisis: cuánto se debe

La cifra que decidirá todo es la de la deuda. Reportes financieros citados por El Nacional hablan de unos 240.000 millones de dólares que Caracas se prepararía a reconocer, equivalentes a más del doble de un PIB estimado en 111.300 millones para 2026. Aun con una cifra menor, la carga seguiría siendo desproporcionada para una economía con infraestructura deteriorada y servicios precarios.

Criterio: expectativa no es solvencia

La caída del riesgo país es una apuesta sobre la reestructuración futura, alimentada por el petróleo y por la tutela de Washington. Para quien tiene bonos venezolanos o piensa comprarlos, la pregunta no es cuánto bajó el índice, sino en qué términos se negociará la deuda: qué quita se aplicará, qué acreedores tendrán prioridad y con qué ingresos se pagará. Mientras esos términos no existan, el precio de los bonos refleja optimismo, no garantías.

Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni recomendación de inversión.


Fuentes principales: Bloomberg Línea, septiembre de 2026; Globovisión, septiembre de 2026; El Nacional, columna «Vitrina», septiembre de 2026.

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Economía

Seiscientos cincuenta ejecutivos y pocos compromisos firmes en Caracas

Entradas agotadas, lista de espera y memorandos. La distancia entre el interés y la inversión en el petróleo venezolano.

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Campo petrolero e infraestructura industrial como recurso editorial para analizar el cambio de operadores extranjeros.

ECONOMÍA · PETRÓLEO · INVERSIÓN

La Cumbre Internacional de Petróleo y Gas agotó sus entradas. Pero la producción sigue en 1,2 millones de barriles diarios, muchas empresas solo han firmado memorandos y un inversionista acusa a PDVSA de no tener «ninguna sensación de urgencia».

Las 6W · INCÍSOS

QuéLa Cumbre Internacional de Petróleo y Gas de Venezuela reúne a unos 650 ejecutivos y funcionarios.
QuiénEmpresas petroleras y de servicios, PDVSA, el gobierno encargado y diplomáticos.
Cuándo29 y 30 de septiembre de 2026.
DóndeCaracas.
Por quéEs el mayor intento hasta ahora de convertir el interés en inversión.
CómoCon paneles, reuniones y negociaciones bajo las licencias de la OFAC.

La Cumbre Internacional de Petróleo y Gas de Venezuela empieza el martes 29 de septiembre de 2026 con unos 650 asistentes y más de 150 en lista de espera, según Bloomberg. Es la señal más visible del interés que despierta el crudo venezolano mientras la guerra con Irán restringe los suministros de Oriente Medio.

Contexto: el punto de partida

Venezuela produce alrededor de 1,2 millones de barriles diarios, frente a más de 3 millones en los años noventa. El anuncio más grande del año es de Chevron: más de 7.000 millones de dólares en cinco años para llevar su producción cerca de 600.000 barriles diarios. Muchas otras empresas han firmado acuerdos preliminares con PDVSA, pero pocas han asumido compromisos firmes.

Análisis: lo que frena la inversión

Tres obstáculos aparecen en todas las conversaciones:

  • Las sanciones. Las licencias de la OFAC permiten negociar, pero cada inversión grande necesita una autorización específica.
  • La propia PDVSA. Farhad Moshiri, de Amos Global Energy, exjefe de operaciones de Chevron en América Latina, dijo a Reuters que no hay «ningún proceso, ninguna sensación de urgencia» en la estatal para cerrar acuerdos.
  • La infraestructura. Los apagones interrumpen la producción, y algunas empresas evalúan generar su propia electricidad en los campos.

Criterio: qué medir al cierre

El éxito de la cumbre no se mide por la asistencia, sino por lo que quede firmado y sea ejecutable. Al cierre conviene contar tres cosas: cuántos contratos pasan de memorando a compromiso con montos y plazos, cuántos solicitan licencias específicas a la OFAC y si alguno incluye inversión en electricidad, el cuello de botella que afecta tanto a los pozos como a los hogares.

Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni recomendación de inversión.


Fuentes principales: Bloomberg vía Bloomberg Línea y Bitácora Económica, 28 de septiembre de 2026; Reuters vía Costa del Sol FM, septiembre de 2026; Bloomberg Línea, septiembre de 2026 (anuncio de Chevron).

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Economía

La OFAC deja negociar en Venezuela, pero no invertir sin permiso

Tres licencias nuevas y una regla constante: Washington decide caso por caso. Lo que cambió el 28 de septiembre y lo que no.

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ECONOMÍA · SANCIONES · PETRÓLEO

El Tesoro renovó tres licencias para operar con petróleo venezolano, suministrar bienes y servicios y negociar inversiones. La letra pequeña es la que manda: los contratos quedan en suspenso hasta una autorización posterior y los pagos pasan por cuentas controladas.

Las 6W · INCÍSOS

QuéLa OFAC renovó las licencias generales 46E, 48D y 49B para Venezuela.
QuiénEl Departamento del Tesoro, empresas estadounidenses, el gobierno venezolano y PDVSA.
CuándoLunes 28 de septiembre de 2026.
DóndeWashington, con efectos sobre el sector energético venezolano.
Por quéMantener las operaciones autorizadas y evitar la parálisis por exceso de cautela de las empresas.
CómoSustituyendo las versiones 46D, 48C y 49A por nuevas licencias con condiciones.

El lunes 28 de septiembre de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro estadounidense emitió tres licencias generales que sustituyen a las anteriores: la 46E, que autoriza operaciones con petróleo y petroquímicos venezolanos; la 48D, para suministrar bienes y servicios al país; y la 49B, que permite negociar y firmar contratos contingentes de inversión en petróleo, gas, petroquímica y electricidad.

Contexto: una renovación cada pocas semanas

Las 46D y 48C eran del 27 de agosto; la 49A, del 13 de marzo. Desde enero de 2026, Washington ha ido abriendo el régimen de sanciones licencia por licencia, sin levantarlo. La del lunes busca, según Bitácora Económica, evitar la parálisis que produce el exceso de cautela de bancos y empresas.

Análisis: negociar no es invertir

La licencia 49B es la más citada y la más malinterpretable. Permite negociar y firmar contratos, pero esos contratos quedan sujetos a una autorización posterior de la OFAC para poder ejecutarse, como precisó Bloomberg Línea. En la práctica, una empresa puede cerrar un acuerdo con PDVSA y aun así no poder mover un dólar de inversión hasta que Washington diga que sí.

Además, los pagos a entidades bloqueadas deben canalizarse a los fondos de depósito de gobiernos extranjeros bajo control del Tesoro, y se mantiene la prohibición de operar con el petro, la criptomoneda venezolana.

Criterio: el poder sigue en Washington

El resultado es una apertura con llave. Cada gran inversión en Venezuela pasa por una autorización específica, y cada licencia se renueva por períodos cortos. Eso da a Washington un control fino sobre el ritmo de la recuperación petrolera, y a los inversionistas una incertidumbre que se refleja en la distancia entre los memorandos firmados y los compromisos firmes. La cumbre petrolera del 29 y 30 de septiembre en Caracas mostrará cuánto pesa esa llave.

Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni recomendación de inversión.


Fuentes principales: OFAC, licencias generales 46E, 48D y 49B, 28 de septiembre de 2026; Bloomberg Línea y Efecto Cocuyo, 28 de septiembre de 2026; Bitácora Económica, 28 de septiembre de 2026.

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