Economía
Siemens, GE Vernova y Mitsubishi titubean: el plan de 100 mil millones de Washington para Venezuela choca con la falta de garantías jurídicas que Delcy Rodríguez no consigue ofrecer
Una investigación de Reuters publicada el 4 de mayo revela que los principales proveedores eléctricos del mundo regresaron escépticos de las reuniones de abril en Caracas. La pregunta básica —cómo y cuándo se les pagará— quedó sin respuesta. La nota es la primera evidencia empírica de que la transición tutelada está tropezando con su pieza más importante: convencer al capital privado internacional de que Venezuela ofrece marco jurídico suficiente para invertir.

El reportaje de Reuters publicado el lunes 4 de mayo de 2026 desde Punto Fijo y Maracaibo es la primera evidencia empírica de algo que hasta ahora se intuía: la transición tutelada venezolana está tropezando con su pieza más importante. No con Caracas. Tampoco con el chavismo residual. Con el capital privado internacional, que mira el escenario, pesa el riesgo y decide no entrar.
Lo que ocurrió en Caracas en abril
En abril, ejecutivos de Siemens Energy, GE Vernova y Mitsubishi Power se reunieron con funcionarios del gobierno interino de Delcy Rodríguez en Caracas. La conversación giró en torno a la posibilidad de que estas empresas asuman parte de la reconstrucción de la grilla eléctrica venezolana, dentro del marco del plan de reconstrucción de 100 mil millones de dólares que la administración Trump ha venido empujando como columna vertebral de la transición.
Según dos fuentes citadas por Reuters, la pregunta más insistente de los ejecutivos en esas reuniones fue básica: cómo se les pagará. Garantías de pago. Plazos. Mecanismos de cobertura. Tribunales para resolver disputas. Las respuestas que recibieron no fueron suficientes. Un ejecutivo de un proveedor que trabajó previamente con el gobierno y con PDVSA, presente en una de las reuniones, lo resumió así a Reuters: regresó muy escéptico de Venezuela.
Siemens Energy y GE Vernova confirmaron formalmente las reuniones. GE Vernova declaró estar motivado a apoyar al pueblo de Venezuela. Mitsubishi Power no respondió a la solicitud de comentarios. El silencio de Mitsubishi y la formulación cuidadosamente neutra de los otros dos cuentan tanto como cualquier negativa explícita.
El problema de fondo no es Maduro: es el Estado de derecho
Aquí está la lectura editorial que el reportaje de Reuters obliga a hacer. Durante años, el argumento estándar sobre la inversión extranjera en Venezuela fue que el chavismo era el obstáculo: nacionalizaciones, expropiaciones, control cambiario. La caída del régimen de Maduro debería haber resuelto buena parte de ese problema.
Pero la nota de Reuters muestra que el problema de fondo nunca fue solo Maduro. Era —y sigue siendo— la ausencia de marco jurídico predecible. Cuando un proveedor internacional pregunta por garantías y la respuesta no llega, no importa quién esté en Miraflores. La inversión no entra. La grilla no se repara. Las industrias que dependen del suministro eléctrico —incluido el sector petrolero, motor de cualquier reactivación— no recuperan capacidad operativa.
Y aquí entra la conexión con el plan de 40 semanas que María Corina Machado ha planteado al Financial Times en marzo. El componente menos visible de su propuesta —pero el más sustantivo— es la reconstrucción institucional: depuración del registro electoral, reforma del CNE, observación internacional, registro de venezolanos en el exterior. Lo que MCM ha estado diciendo, en clave electoral, es lo mismo que los ejecutivos de Siemens y GE Vernova están diciendo en clave económica: sin instituciones funcionales, no hay condiciones para que el país opere.
La pregunta sobre Delcy Rodríguez
El reportaje de Reuters introduce, sin nombrarla así, la pregunta que la administración Trump y el equipo de Marco Rubio en el Departamento de Estado tienen que estar haciéndose en privado: ¿es Delcy Rodríguez la figura adecuada para garantizar las fases del plan de reconstrucción que Washington diseñó?
Delcy fue colocada como presidenta interina dentro del esquema de transición tutelada que la administración Trump aceptó tras la captura de Maduro y Cilia Flores el 3 de enero de 2026. La lógica original era clara: una transición controlada con figuras del régimen anterior dispuestas a colaborar es preferible a un vacío de poder o a una transición caótica. Pero hay diferencia entre administrar lo cotidiano y atraer 100 mil millones de dólares en inversión privada.
Lo que el reportaje de Reuters documenta —y lo que el silencio de Mitsubishi sugiere— es que el capital privado internacional no ha visto en Delcy Rodríguez la garantía necesaria para asumir el riesgo. La firma de contratos a 15 o 20 años para modernizar una grilla eléctrica requiere confianza en la continuidad institucional. Y la continuidad institucional no se construye con decretos. Se construye con tribunales independientes, con un Banco Central operativo, con cláusulas arbitrales que se respeten, con un sistema fiscal predecible. Todas piezas que la transición tutelada todavía no ha logrado consolidar al ritmo necesario.
El choque con la Licencia General 5W de OFAC
La nota de Reuters cobra dimensión adicional cuando se cruza con la Licencia General 5W que OFAC firmó este mismo lunes 4 de mayo —cuarta prórroga sucesiva del año en torno al bono PDVSA 2020 8,5% colateralizado con Citgo. La 5W mantiene en pausa la posibilidad de ejecución del colateral hasta el 19 de junio. Esto significa, en la práctica, que el activo más valioso de Venezuela en territorio estadounidense sigue en limbo regulatorio.
Para un proveedor como Siemens o Mitsubishi que evalúa entrar al mercado venezolano, la combinación de señales es contradictoria. Por un lado, Washington empuja un plan de 100 mil millones de dólares que requiere participación masiva del sector privado. Por otro, el principal activo financiero venezolano sigue protegido por prórrogas trimestrales que sugieren que ni siquiera Washington tiene claro el calendario de normalización. La 5W es prudencia regulatoria. Pero leída junto al reportaje de Reuters, también es señal de que la transición avanza más lento de lo que el discurso oficial sugiere.
Implicaciones para el hispano en Estados Unidos
Para la diáspora venezolana en EE.UU. —que sigue de cerca cualquier indicador de viabilidad de la reconstrucción— el reportaje de Reuters tiene tres implicaciones concretas. Primera: el regreso económico al país, si ocurre, será más lento de lo que la narrativa de la administración Trump sugería en enero. Segunda: la creación de empleo en Venezuela vinculada a inversión extranjera —que es la condición material para cualquier retorno migratorio voluntario significativo— está bloqueada en la pregunta de garantías. Tercera: las decisiones que la diáspora venezolana esté tomando en EE.UU. en términos de TPS, estatus migratorio, residencia, deben hacerse contando con un horizonte largo de transición, no corto.
Para el resto de la comunidad hispana —mexicanos, centroamericanos, caribeños— el reportaje también ofrece una lección útil sobre cómo se desarrollan las transiciones políticas en América Latina y sus tiempos reales: el cambio de gobierno es solo el primer paso. La reconstrucción de marcos jurídicos creíbles toma años. La inversión privada llega cuando los abogados confirman que pueden cobrar.
El plan de 100 mil millones de Washington no es imposible. Pero la nota de Reuters acaba de marcar, con nombre y apellido corporativo, la distancia entre el plan y su ejecución.
Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →
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El riesgo país cayó a la mitad y Venezuela sigue en default
De 12.671 a 6.037 puntos básicos. Una caída que refleja apuestas sobre la recuperación de los bonos, no la capacidad de pago del país.
ECONOMÍA · DEUDA · MERCADOS
El índice de riesgo de JPMorgan para Venezuela bajó 52% en 2026. No significa que el país pueda financiarse: sigue en cesación de pagos desde 2017 y su deuda duplicaría el tamaño de la economía. El mercado compra expectativa, no solvencia.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | El EMBI de Venezuela cayó 52% en 2026, de 12.671 a 6.037 puntos básicos. |
|---|---|
| Quién | Tenedores de bonos venezolanos y de PDVSA, JPMorgan y el gobierno encargado. |
| Cuándo | Entre el 2 de enero y el 3 de septiembre de 2026. |
| Dónde | Mercados internacionales de deuda. |
| Por qué | Las licencias petroleras y los acuerdos de inversión mejoraron las expectativas de recuperación. |
| Cómo | Por la subida de precio de bonos en default en el mercado secundario. |
El índice de riesgo país que calcula JPMorgan para Venezuela pasó de 12.671 puntos básicos el 2 de enero de 2026 a 6.037 el 3 de septiembre: una caída de 52%. Solo entre el 27 de agosto y el 3 de septiembre bajó 556 puntos, impulsado por anuncios como el de Chevron.
Contexto: un indicador distinto al de otros países
En la mayoría de los países, un riesgo país más bajo significa que el Estado puede endeudarse más barato. En Venezuela no. El país está en cesación de pagos desde 2017, no ha completado la reestructuración de su deuda y no tiene acceso normal a los mercados. Como advirtió Jonathan Fortun, economista del Institute of International Finance, el indicador refleja el valor que el mercado asigna a los bonos existentes y lo que espera recuperar, no el costo al que Venezuela podría financiarse.
Análisis: cuánto se debe
La cifra que decidirá todo es la de la deuda. Reportes financieros citados por El Nacional hablan de unos 240.000 millones de dólares que Caracas se prepararía a reconocer, equivalentes a más del doble de un PIB estimado en 111.300 millones para 2026. Aun con una cifra menor, la carga seguiría siendo desproporcionada para una economía con infraestructura deteriorada y servicios precarios.
Criterio: expectativa no es solvencia
La caída del riesgo país es una apuesta sobre la reestructuración futura, alimentada por el petróleo y por la tutela de Washington. Para quien tiene bonos venezolanos o piensa comprarlos, la pregunta no es cuánto bajó el índice, sino en qué términos se negociará la deuda: qué quita se aplicará, qué acreedores tendrán prioridad y con qué ingresos se pagará. Mientras esos términos no existan, el precio de los bonos refleja optimismo, no garantías.
Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni recomendación de inversión.
Fuentes principales: Bloomberg Línea, septiembre de 2026; Globovisión, septiembre de 2026; El Nacional, columna «Vitrina», septiembre de 2026.
Economía
Seiscientos cincuenta ejecutivos y pocos compromisos firmes en Caracas
Entradas agotadas, lista de espera y memorandos. La distancia entre el interés y la inversión en el petróleo venezolano.
ECONOMÍA · PETRÓLEO · INVERSIÓN
La Cumbre Internacional de Petróleo y Gas agotó sus entradas. Pero la producción sigue en 1,2 millones de barriles diarios, muchas empresas solo han firmado memorandos y un inversionista acusa a PDVSA de no tener «ninguna sensación de urgencia».
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | La Cumbre Internacional de Petróleo y Gas de Venezuela reúne a unos 650 ejecutivos y funcionarios. |
|---|---|
| Quién | Empresas petroleras y de servicios, PDVSA, el gobierno encargado y diplomáticos. |
| Cuándo | 29 y 30 de septiembre de 2026. |
| Dónde | Caracas. |
| Por qué | Es el mayor intento hasta ahora de convertir el interés en inversión. |
| Cómo | Con paneles, reuniones y negociaciones bajo las licencias de la OFAC. |
La Cumbre Internacional de Petróleo y Gas de Venezuela empieza el martes 29 de septiembre de 2026 con unos 650 asistentes y más de 150 en lista de espera, según Bloomberg. Es la señal más visible del interés que despierta el crudo venezolano mientras la guerra con Irán restringe los suministros de Oriente Medio.
Contexto: el punto de partida
Venezuela produce alrededor de 1,2 millones de barriles diarios, frente a más de 3 millones en los años noventa. El anuncio más grande del año es de Chevron: más de 7.000 millones de dólares en cinco años para llevar su producción cerca de 600.000 barriles diarios. Muchas otras empresas han firmado acuerdos preliminares con PDVSA, pero pocas han asumido compromisos firmes.
Análisis: lo que frena la inversión
Tres obstáculos aparecen en todas las conversaciones:
- Las sanciones. Las licencias de la OFAC permiten negociar, pero cada inversión grande necesita una autorización específica.
- La propia PDVSA. Farhad Moshiri, de Amos Global Energy, exjefe de operaciones de Chevron en América Latina, dijo a Reuters que no hay «ningún proceso, ninguna sensación de urgencia» en la estatal para cerrar acuerdos.
- La infraestructura. Los apagones interrumpen la producción, y algunas empresas evalúan generar su propia electricidad en los campos.
Criterio: qué medir al cierre
El éxito de la cumbre no se mide por la asistencia, sino por lo que quede firmado y sea ejecutable. Al cierre conviene contar tres cosas: cuántos contratos pasan de memorando a compromiso con montos y plazos, cuántos solicitan licencias específicas a la OFAC y si alguno incluye inversión en electricidad, el cuello de botella que afecta tanto a los pozos como a los hogares.
Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni recomendación de inversión.
Fuentes principales: Bloomberg vía Bloomberg Línea y Bitácora Económica, 28 de septiembre de 2026; Reuters vía Costa del Sol FM, septiembre de 2026; Bloomberg Línea, septiembre de 2026 (anuncio de Chevron).
Economía
La OFAC deja negociar en Venezuela, pero no invertir sin permiso
Tres licencias nuevas y una regla constante: Washington decide caso por caso. Lo que cambió el 28 de septiembre y lo que no.
ECONOMÍA · SANCIONES · PETRÓLEO
El Tesoro renovó tres licencias para operar con petróleo venezolano, suministrar bienes y servicios y negociar inversiones. La letra pequeña es la que manda: los contratos quedan en suspenso hasta una autorización posterior y los pagos pasan por cuentas controladas.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | La OFAC renovó las licencias generales 46E, 48D y 49B para Venezuela. |
|---|---|
| Quién | El Departamento del Tesoro, empresas estadounidenses, el gobierno venezolano y PDVSA. |
| Cuándo | Lunes 28 de septiembre de 2026. |
| Dónde | Washington, con efectos sobre el sector energético venezolano. |
| Por qué | Mantener las operaciones autorizadas y evitar la parálisis por exceso de cautela de las empresas. |
| Cómo | Sustituyendo las versiones 46D, 48C y 49A por nuevas licencias con condiciones. |
El lunes 28 de septiembre de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro estadounidense emitió tres licencias generales que sustituyen a las anteriores: la 46E, que autoriza operaciones con petróleo y petroquímicos venezolanos; la 48D, para suministrar bienes y servicios al país; y la 49B, que permite negociar y firmar contratos contingentes de inversión en petróleo, gas, petroquímica y electricidad.
Contexto: una renovación cada pocas semanas
Las 46D y 48C eran del 27 de agosto; la 49A, del 13 de marzo. Desde enero de 2026, Washington ha ido abriendo el régimen de sanciones licencia por licencia, sin levantarlo. La del lunes busca, según Bitácora Económica, evitar la parálisis que produce el exceso de cautela de bancos y empresas.
Análisis: negociar no es invertir
La licencia 49B es la más citada y la más malinterpretable. Permite negociar y firmar contratos, pero esos contratos quedan sujetos a una autorización posterior de la OFAC para poder ejecutarse, como precisó Bloomberg Línea. En la práctica, una empresa puede cerrar un acuerdo con PDVSA y aun así no poder mover un dólar de inversión hasta que Washington diga que sí.
Además, los pagos a entidades bloqueadas deben canalizarse a los fondos de depósito de gobiernos extranjeros bajo control del Tesoro, y se mantiene la prohibición de operar con el petro, la criptomoneda venezolana.
Criterio: el poder sigue en Washington
El resultado es una apertura con llave. Cada gran inversión en Venezuela pasa por una autorización específica, y cada licencia se renueva por períodos cortos. Eso da a Washington un control fino sobre el ritmo de la recuperación petrolera, y a los inversionistas una incertidumbre que se refleja en la distancia entre los memorandos firmados y los compromisos firmes. La cumbre petrolera del 29 y 30 de septiembre en Caracas mostrará cuánto pesa esa llave.
Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni recomendación de inversión.
Fuentes principales: OFAC, licencias generales 46E, 48D y 49B, 28 de septiembre de 2026; Bloomberg Línea y Efecto Cocuyo, 28 de septiembre de 2026; Bitácora Económica, 28 de septiembre de 2026.
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