Economía
Santos advierte sobre el riesgo de otro saqueo en la reestructuración de deuda
Una reestructuración mueve miles de millones y se decide en documentos que casi nadie lee. Ahí está el riesgo.
ECONOMÍA · VENEZUELA
Es el paso que sigue a la normalización con los organismos multilaterales, y el que menos atención pública recibe.
Las seis claves
| Qué | El economista Miguel Ángel Santos alertó sobre el riesgo de un nuevo despojo de recursos públicos en la reestructuración de la deuda venezolana. |
| Quién | Miguel Ángel Santos; Estado venezolano; tenedores de bonos; asesores financieros y bufetes internacionales. |
| Cuándo | Advertencia difundida el 26 de agosto de 2026. |
| Dónde | Venezuela, con negociación en plazas financieras internacionales. |
| Por qué | Una reestructuración define quién cobra, cuánto y con cargo a qué activos durante décadas. |
| Cómo | Mediante negociación con acreedores, canje de instrumentos y contratación de asesores. |
El economista Miguel Ángel Santos alertó sobre el riesgo de que la reestructuración de la deuda venezolana derive en un nuevo saqueo de recursos públicos.
La advertencia llega en un momento preciso. El 24 de agosto de 2026, la presidenta encargada Delcy Rodríguez informó que Venezuela regularizó su relación con el Fondo Monetario Internacional, el Banco Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo. La reestructuración de la deuda es el paso que sigue de forma natural a esa normalización.
Por qué una reestructuración es un momento de riesgo
Renegociar una deuda soberana no es un trámite contable. Es una operación en la que se decide qué acreedores cobran, en qué orden, con qué descuento y con cargo a qué ingresos futuros del país.
Esa operación se ejecuta mediante documentos técnicos de centenares de páginas, negociados por asesores financieros y bufetes internacionales cuyos honorarios se pagan con fondos públicos y suelen calcularse como porcentaje del monto reestructurado.
La asimetría es evidente: quien asesora conoce el detalle, quien paga rara vez lo lee, y el resultado obliga al país durante décadas.
Los tres puntos donde se pierde dinero
En cualquier reestructuración soberana hay tres lugares donde el interés público puede quedar mal defendido.
El primero es la selección de acreedores reconocidos. Deuda adquirida en el mercado secundario a precios muy bajos puede ser reconocida a valor nominal, lo que multiplica el beneficio de quien compró barato.
El segundo son las garantías. Comprometer flujos petroleros futuros o participaciones accionarias como respaldo resuelve la negociación presente a costa de hipotecar ingresos que aún no existen.
El tercero son los honorarios y comisiones, que en operaciones de esta escala alcanzan cifras significativas y se pactan antes de que exista resultado.
La conexión con el sector petrolero
El 24 de agosto también se informó de 50 acuerdos estratégicos en petróleo y gas sobre más de 76 áreas productivas, sin identificación pública de las contrapartes.
Los dos procesos convergen. Si la reestructuración compromete flujos petroleros como garantía, la identidad y la solvencia de los operadores de esas áreas dejan de ser un asunto sectorial y pasan a ser una condición del cumplimiento de la deuda.
Lo que haría verificable el proceso
Tres condiciones convertirían la reestructuración en una operación auditable: publicación del inventario completo de la deuda reconocida con su origen, divulgación de los contratos de asesoría con sus honorarios, y aprobación parlamentaria de cualquier garantía sobre ingresos futuros.
Ninguna de las tres es técnicamente compleja. Todas dependen de una decisión política.
Fuentes principales
TalCual, 26 de agosto de 2026, declaraciones de Miguel Ángel Santos. Mensaje a la nación de Delcy Rodríguez, 24 de agosto de 2026 (transcripción íntegra).
Alfredo Yánez
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Venezuela busca inversionistas para volver al radar energético mundial
Atraer capital exige tres cosas: reglas estables, información pública y previsibilidad. Las tres están en construcción al mismo tiempo.
ECONOMÍA · VENEZUELA
El país tiene las reservas. Lo que está en discusión es si tiene las condiciones para que alguien invierta en extraerlas.
Las seis claves
| Qué | Venezuela desarrolla una estrategia para atraer inversionistas y recuperar presencia en el mercado energético internacional. |
| Quién | Estado venezolano; Pdvsa; operadores internacionales; inversionistas de la diáspora. |
| Cuándo | Estrategia en curso, con reportes del 27 de agosto de 2026. |
| Dónde | Venezuela, con captación de capital en el exterior. |
| Por qué | El ingreso petrolero es la principal fuente de divisas y financia buena parte del gasto de reconstrucción. |
| Cómo | Mediante acuerdos con operadores privados, apertura de áreas y señales de seguridad jurídica. |
Venezuela busca inversionistas como estrategia para regresar al radar energético mundial. La iniciativa se apoya en los cincuenta acuerdos estratégicos en petróleo y gas anunciados el 24 de agosto de 2026, que incorporarían inversiones en más de 76 áreas productivas.
Lo que un inversionista evalúa antes de las reservas
Las reservas venezolanas no están en discusión: son de las mayores del mundo y llevan décadas siéndolo. Eso nunca fue el problema.
Lo que un operador evalúa antes de comprometer capital son otras tres cosas.
Estabilidad de las reglas. No basta con que las condiciones actuales sean favorables: hace falta que no cambien a mitad del proyecto. Un desarrollo petrolero se amortiza en décadas, y la historia reciente del país incluye reversiones de concesión que hoy se litigan en tribunales internacionales.
Información pública. Un inversionista serio necesita saber qué áreas están asignadas, a quién, con qué compromisos y con qué plazos. Los cincuenta acuerdos no vinieron acompañados de identificación de contrapartes ni de cronogramas.
Previsibilidad operativa. Suministro eléctrico, transporte, aduanas y disponibilidad de personal técnico. Un campo puede ser rentable en el papel y no serlo si la operación se detiene por falta de servicio.
Las señales que se están enviando
La devolución de activos expropiados se plantea explícitamente como señal de seguridad jurídica. La normalización con organismos financieros multilaterales apunta en la misma dirección. La reforma judicial en discusión también, porque un contrato vale lo que valga el tribunal que lo hace cumplir.
Son señales coherentes entre sí. Y todas están en construcción simultánea, lo que significa que ninguna está todavía consolidada.
El régimen de licencias sigue siendo la variable
Las operaciones con el sector petrolero venezolano se rigen por un régimen de licencias de la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro estadounidense.
Ese régimen determina quién puede operar, con qué contrapartes y bajo qué condiciones. Cualquier evaluación de riesgo que no lo incorpore está incompleta, y su alcance puede modificarse por decisión administrativa de un tercer Estado.
Para el inversionista de la diáspora
La apertura genera ofertas de participación dirigidas a venezolanos en el exterior.
Antes de comprometer capital corresponde verificar cuatro cosas: registro y antigüedad de la sociedad que ofrece, situación ante el régimen de licencias, documento de adjudicación del área que dice operar, y capacidad técnica demostrable.
Una oportunidad legítima en un sector regulado admite verificación documental y tiempo de revisión legal. La urgencia es, en sí misma, un dato.
Esta nota no constituye asesoría financiera.
Fuentes principales
Reportes del 27 de agosto de 2026 sobre la estrategia de captación de inversión. Mensaje a la nación del 24 de agosto de 2026.
Economía
La Cámara de Comercio de La Guaira denuncia ausencia de alivio fiscal
Un comercio destruido sigue generando obligaciones tributarias. Esa es la primera razón por la que muchos no reabren.
ECONOMÍA · VENEZUELA
La reconstrucción física avanza y la carga tributaria no se detuvo. Son dos relojes que corren en direcciones opuestas.
Las seis claves
| Qué | La Cámara de Comercio de La Guaira denunció que no ha habido medidas de alivio fiscal a sesenta días de los terremotos. |
| Quién | Cámara de Comercio de La Guaira; comerciantes del estado; administración tributaria. |
| Cuándo | Denuncia difundida el 27 de agosto de 2026, a dos meses de los sismos del 24 de junio. |
| Dónde | Estado La Guaira, Venezuela. |
| Por qué | Las obligaciones tributarias siguen corriendo aunque el establecimiento haya dejado de operar. |
| Cómo | Sin exoneraciones, prórrogas ni regímenes especiales anunciados para la zona afectada. |
La Cámara de Comercio de La Guaira señaló que a sesenta días de los terremotos del 24 de junio de 2026 no ha habido alivio fiscal para el sector. De los 7.000 comercios que operaban antes del desastre sobreviven poco más de 1.700.
Por qué el impuesto pesa cuando no hay ingreso
Un desastre destruye activos, no obligaciones.
Los tributos municipales sobre actividad económica, las tasas de funcionamiento y las obligaciones formales de declaración siguen vigentes aunque el establecimiento haya dejado de operar. En varios casos, la obligación de declarar subsiste incluso cuando no hubo ingresos que declarar, y su incumplimiento genera sanciones.
Para un comerciante que perdió inventario y local, esa carga se acumula sobre una actividad que no existe.
Los instrumentos que suelen usarse
En situaciones de desastre, los sistemas tributarios contemplan mecanismos conocidos: exoneración temporal de tributos en la zona afectada, prórroga de plazos de declaración y pago, suspensión de sanciones por incumplimientos formales durante el período de emergencia, y fraccionamiento de deudas anteriores.
Ninguno de ellos requiere una ley nueva en la mayoría de los ordenamientos: se instrumentan por decreto o resolución administrativa, con delimitación geográfica y temporal.
Su ausencia, a sesenta días, es una decisión tanto como lo sería su adopción.
El efecto sobre la reapertura
Un comerciante que evalúa reabrir hace una cuenta: cuánto necesita vender para cubrir alquiler, servicios, personal y reposición de inventario.
Si a esa cuenta se le suma una deuda tributaria acumulada durante los meses en que no operó, el número deja de cerrar. Y un negocio que no reabre no genera empleo, no consume servicios y no vuelve a tributar.
El alivio fiscal en una zona de desastre no es una concesión: es la condición para que exista base tributaria futura.
El contraste
El balance oficial del 24 de agosto de 2026 informó del avance en remoción de escombros y entrega de viviendas.
Ninguno de los indicadores presentados mide actividad económica. La reconstrucción física y la recuperación del tejido comercial avanzan por carriles distintos, y hasta ahora solo el primero está siendo contado.
Fuentes principales
TalCual, 27 de agosto de 2026. El Nacional, 27 de agosto de 2026. El País, 26 de agosto de 2026, sobre la situación del comercio en La Guaira.
Economía
Los cortes eléctricos costaron a la industria 44% de sus horas productivas
No es una molestia doméstica. Es casi la mitad de la capacidad de producción de un país que necesita producir.
ECONOMÍA · VENEZUELA
Una cifra convierte el apagón en un problema económico medible: casi la mitad del tiempo productivo del año se perdió.
Las seis claves
| Qué | Los cortes eléctricos de hasta ocho horas diarias costaron a la industria venezolana 44% de sus horas productivas en 2026. |
| Quién | Sector industrial; comercios; trabajadores; Corpoelec. |
| Cuándo | Balance correspondiente a 2026, difundido el 27 de agosto de 2026. |
| Dónde | Venezuela. |
| Por qué | La interrupción del suministro detiene procesos productivos y genera pérdidas que exceden el tiempo del corte. |
| Cómo | Mediante racionamiento sin cronogramas oficiales, tras años de falta de inversión. |
Los cortes eléctricos de hasta ocho horas diarias alteran la rutina de las personas, paralizan comercios y le costaron a la industria venezolana 44% de sus horas productivas en 2026. El racionamiento ocurre sin cronogramas oficiales publicados.
Por qué una hora sin luz cuesta más de una hora
Un corte no equivale a una pausa. En buena parte de los procesos industriales, detener y reiniciar tiene costos propios.
Un horno que se apaga debe volver a alcanzar temperatura. Un proceso químico interrumpido puede perder el lote completo. Una línea de producción que se detiene deja material en proceso que a veces se descarta. Y el arranque consume energía y tiempo antes de recuperar el ritmo normal.
Por eso el tiempo productivo perdido excede la duración del corte. Cuatro horas sin servicio pueden significar seis de producción.
El problema de los cronogramas
La ausencia de cronogramas publicados es, en términos económicos, tan costosa como el corte mismo.
Con un horario conocido, una planta puede reorganizar turnos, concentrar los procesos críticos en las horas con suministro y programar mantenimiento durante las interrupciones. Sin horario, no puede planificar nada: cada corte es una sorpresa que detiene lo que estuviera en curso.
La previsibilidad no resuelve el déficit de generación. Pero permite administrarlo, y su ausencia multiplica el daño.
El gasto que sustituye al servicio
Quien puede comprar una planta eléctrica lo hace. Quien puede instalar inversores y baterías lo hace.
Eso convierte un servicio público en un gasto privado y produce una desigualdad concreta entre empresas: la que puede pagar el respaldo opera ocho horas más al día que su competidora. Ese gasto no figura en ninguna estadística oficial de costo del servicio eléctrico, y es el costo real que paga el productor.
El horizonte
Especialistas del sector advierten que el sistema eléctrico venezolano opera al límite de su capacidad y que los racionamientos podrían extenderse hasta 2027.
El 24 de agosto de 2026 se anunciaron acuerdos para incorporar nuevos megavatios y un plan de ampliación de capacidad termoeléctrica. Ninguno de esos proyectos produce electricidad en el corto plazo: la construcción y puesta en marcha de capacidad de generación se mide en años.
Entre el anuncio y el megavatio disponible hay un período que no fue precisado. La cifra de 44% describe lo que cuesta ese período.
Fuentes principales
El Nacional, 27 de agosto de 2026. El Pitazo, 27 de agosto de 2026, análisis sobre las causas de los apagones. Mensaje a la nación del 24 de agosto de 2026.
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