Una acreencia dispersa vale menos que la misma acreencia agrupada. Esa es la razón por la que existen los comités.
Los acreedores ya tienen quien los represente. La contraparte venezolana no ha publicado quién la representa a ella.
Recuperar los activos no significa que el dinero llegue a Caracas. El mayor activo líquido del país pasaría de custodia británica a custodia estadounidense.
Una reestructuración mueve miles de millones y se decide en documentos que casi nadie lee. Ahí está el riesgo.
Venezuela está cerca de reconocer una deuda de 240.000 millones de dólares, muy por encima de lo estimado. Sería la mayor reestructuración soberana jamás registrada.
El gobierno de Delcy Rodríguez anunció el miércoles 13 de mayo la reestructuración de la deuda venezolana. La OFAC autorizó servicios legales y financieros ocho días...