Economía
Los dos futuros de Venezuela, según el modelo del Banco Mundial
No es una predicción: son dos caminos. El modelo macroeconómico del Banco Mundial muestra qué separa la recuperación del estancamiento, y cuánto cuesta cada uno.
ESPECIAL BANCO MUNDIAL · II
El modelo y su premisa
Tras estimar el daño, el equipo del Banco Mundial hizo algo que va más allá de la contabilidad de escombros: integró los 19.600 millones en un modelo macroeconómico para proyectar cómo afectará el desastre a la economía venezolana durante la próxima década.
El punto de partida es que esa destrucción equivale a una pérdida de golpe del 1,7% del capital productivo del país. A eso el modelo suma una reducción estimada del 1% en la oferta laboral para 2026, por el efecto de las semanas de trabajo perdidas en las zonas afectadas.
Sobre esa base, el informe compara dos escenarios. No son predicciones: son dos caminos posibles, y la diferencia entre ellos es una decisión de política económica.
Escenario uno: sin respuesta
En el primer escenario, la reconstrucción se financia únicamente reasignando recursos de otros proyectos. No hay inversión nueva: se le quita a un lado para ponerlo en otro.
El resultado que proyecta el modelo es sombrío. La reconstrucción queda incompleta a lo largo de todo el horizonte de diez años. Para 2036, la capacidad productiva del país sigue un 2% por debajo de donde habría estado sin el terremoto, y el Producto Interno Bruto real permanece 0,6% por debajo. El consumo de los hogares —lo que la gente puede efectivamente comprar y gastar— se mantiene 2,1% por debajo de la línea base en 2036, sin señales de recuperación.
En términos humanos: una década después, el país seguiría siendo más pobre de lo que era el 23 de junio, y los hogares seguirían consumiendo menos.
Escenario dos: con respuesta
El segundo escenario asume una reconstrucción respaldada por inversión pública acelerada, complementada de forma gradual por inversión privada, más transferencias fiscales de 500 millones de dólares para apoyar a los hogares afectados en 2026 y 2027.
Bajo este esquema, Venezuela movilizaría 9.800 millones de dólares en financiamiento adicional para la respuesta fiscal, junto con 9.600 millones en inversión privada a lo largo de un periodo de reconstrucción de cinco años.
El resultado se invierte. La capacidad productiva potencial regresa a su trayectoria previa al terremoto para 2032. El consumo de los hogares se recupera hacia 2031. En 2026, la inversión llega a dispararse más de un 30% por encima de la línea base, y el PIB real sube antes de normalizarse.
La diferencia entre un escenario y otro, en inversión movilizada, ronda los 19.400 millones de dólares. Casi exactamente el monto del daño.
El costo del segundo camino
El informe no esconde el precio de la opción buena. Una respuesta fiscal de esa magnitud aumentaría la deuda de un país que ya carga con una deuda elevada.
El paquete elevaría el déficit fiscal en 3,7 y 2,8 puntos del PIB en 2026 y 2027 respectivamente. Y si ese gasto se financiara íntegramente con deuda externa no concesional, añadiría 8,1 puntos porcentuales a la relación deuda/PIB para 2036.
Pero aquí está el matiz decisivo que el modelo revela: en el escenario sin respuesta, la deuda también sube —3,6 puntos para 2036— pero con una tendencia creciente y sin el crecimiento que la compense. Es decir, no actuar no evita el endeudamiento: solo evita el crecimiento que lo haría sostenible.
La disyuntiva, planteada así, deja de ser entre gastar y no gastar. Es entre endeudarse para crecer o endeudarse para estancarse.
Dónde está el dinero
El informe no dice de dónde saldrían esos 9.800 millones de financiamiento público. Pero la pregunta conecta directamente con lo que INCÍSOS ha venido cubriendo.
Existen unos 9.000 millones de dólares en activos venezolanos congelados en el exterior —oro en el Banco de Inglaterra, Derechos Especiales de Giro del FMI, cuentas dispersas— cuya eventual liberación se estudia precisamente para financiar la reconstrucción. La cifra que el modelo del Banco Mundial señala como necesaria y la cifra de los activos congelados son, casualmente, del mismo orden de magnitud.
El propio Banco Mundial informó que trabaja con el BID y la CAF en el diseño del financiamiento. El modelo, en ese sentido, no es un ejercicio abstracto: es el argumento técnico que respalda por qué conseguir ese dinero —y conseguirlo pronto— importa tanto.
Lo que el modelo no decide
Un modelo macroeconómico proyecta consecuencias, no garantiza resultados. Su valor está en mostrar que la velocidad importa: cada año de reconstrucción postergada se traduce en capacidad productiva que no vuelve y consumo que no se recupera.
Lo que el modelo no puede incorporar es la variable venezolana más incierta: si los recursos, una vez conseguidos, se administrarán con la transparencia y la trazabilidad que una operación de esta escala exige. Esa es una pregunta política, no econométrica. Y es, probablemente, la que decidirá cuál de los dos futuros se cumple.
Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →
Alfredo Yánez
9 libros que te cambian la perspectiva
Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon
VER LIBROS →Economía
Un foro en Anzoátegui pondrá a debatir la nueva apertura petrolera
Siete preguntas para una industria en reconstrucción.
ECONOMÍA · PETRÓLEO
Anzoátegui Petróleo y Gas 2027 convoca para el 3 al 5 de marzo, en Lechería, a exministros, extitulares de PDVSA y ejecutivos petroleros a discutir siete preguntas: el futuro de PDVSA, los diluyentes de la Faja, los mejoradores de José, el regreso de las grandes petroleras y cómo volver a tres millones de barriles diarios.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Anzoátegui Petróleo y Gas 2027, un encuentro sobre el sector petrolero, gasífero y energético de Venezuela. |
|---|---|
| Quién | 19 conferencistas del sector, entre ellos Humberto Calderón Berti, Evanan Romero, Juan Szabo y Alí Moshiri. |
| Cuándo | Del miércoles 3 al viernes 5 de marzo de 2027, de 9:00 a. m. a 5:00 p. m. |
| Dónde | Hotel MareMares, en Lechería, estado Anzoátegui, cerca del terminal de ferris de Puerto La Cruz. |
| Por qué | La reforma de la Ley de Hidrocarburos de enero de 2026 abrió la producción al capital privado, y la industria discute cómo recuperarse desde unos 1,2 millones de barriles diarios. |
| Cómo | Con siete ejes de debate. La inscripción está abierta en el sitio del encuentro. |
Anzoátegui quiere volver a ser el lugar donde se discute el petróleo venezolano. Un encuentro llamado Anzoátegui Petróleo y Gas 2027 se anuncia para el 3, el 4 y el 5 de marzo de 2027 en el hotel MareMares de Lechería, a pocos kilómetros del Complejo Industrial José, la mayor zona de procesamiento de crudo de la Faja del Orinoco. Se presenta como «un espacio de diálogo para explorar el potencial petrolero y energético de Venezuela y sus oportunidades de inversión y cooperación».
La convocatoria llega en un momento distinto para la industria. Diez meses después de la captura de Nicolás Maduro, el petróleo venezolano se vende bajo licencias de EE.UU., sus ingresos se custodian en cuentas del Tesoro estadounidense y el sector se abrió al capital privado con una reforma legal. El temario del foro está escrito en forma de preguntas, y cada una apunta a un problema real.
Siete preguntas, siete problemas
La «primavera petrolera». El primer eje pregunta si Venezuela vive «el comienzo de una nueva era». El punto de partida es la reforma de la Ley de Hidrocarburos que la Asamblea Nacional aprobó el 29 de enero de 2026. Creó los contratos de participación productiva, en los que la empresa privada asume la operación y el riesgo a cambio de una parte de la producción o de las ganancias; fijó un techo de 30 % para las regalías, permitió el arbitraje internacional y autorizó, con permiso del Gobierno, que los socios minoritarios comercialicen parte del crudo. El Estado sigue siendo dueño de los yacimientos, y el Ejecutivo conserva un amplio margen para aprobar o negar proyectos.
El futuro de PDVSA. El segundo eje plantea tres opciones: reestructuración, privatización o un nuevo modelo de negocios. Es la pregunta que la reforma dejó abierta: si PDVSA deja de operar los campos, queda como socia, regulador de hecho o caja recaudadora.
Los diluyentes de la Faja. El crudo extrapesado del Orinoco no fluye solo: hay que mezclarlo con nafta u otros crudos livianos para llevarlo por oleoducto a los puertos. PDVSA no produce suficiente diluyente y depende de importaciones. Desde enero de 2026, toda la nafta importada viene de EE.UU.: en febrero se esperaban al menos 1,4 millones de barriles, según Bloomberg, citado por Infobae. El foro propone discutir cómo reducir esa dependencia.
Los mejoradores de José. Los cuatro mejoradores del complejo, Petropiar, Petromonagas, Petrocedeño y Petro San Félix, fueron construidos para transformar el crudo extrapesado en un crudo sintético más liviano y valioso. Juntos pueden procesar unos 700.000 barriles diarios, según cifras citadas por Reuters. Pero llevan años trabajando de forma intermitente, golpeados por apagones, falta de diluyentes y de mantenimiento. El foro pregunta si son «activos estratégicos» o «inversiones que deben replantearse» frente a la opción más barata de diluir y vender el crudo directamente.
El regreso de las grandes petroleras. El quinto eje pregunta quiénes liderarán la nueva apertura. Su sitio web y su folleto muestran los logotipos de Chevron, Shell, bp, Eni, Repsol, SLB, las indias IndianOil, ONGC Videsh y Oil India, y empresas como Maurel & Prom, GeoPark y Hunt Oil, entre otras. El sitio las presenta como empresas que «acompañan» el encuentro.
Los tres millones de barriles. Venezuela produjo más de tres millones de barriles diarios a finales de los años noventa. En septiembre de 2026 produjo 1,15 millones, según las fuentes secundarias de la OPEP, o 1,206 millones, según la cifra oficial, de acuerdo con Finanzas Digital. El sexto eje pregunta qué haría falta para volver: taladros, infraestructura, tecnología, personal y tiempo.
La seguridad jurídica. El último eje la llama «la condición indispensable para atraer miles de millones de dólares». Es el punto que más pesa. El contrato del acuerdo petrolero con NABEP, según reveló ProPublica, lleva las disputas a un tribunal de Texas y es difícil de modificar para un gobierno venezolano futuro. Y en el Startup Venezuela Summit, Richard Branson dijo sin rodeos que el capital esperará elecciones y Estado de derecho para invertir.
Quiénes hablarán
El encuentro anuncia 19 conferencistas. Varios dirigieron la industria antes del chavismo o en sus primeros años: Humberto Calderón Berti, expresidente de PDVSA y de la OPEP y exministro de Energía y Minas; Evanan Romero, exviceministro de Energía y Minas y director gerente del Grupo Asesor Petrolero Venezolano; Juan Szabo, exvicepresidente de Exploración y Producción de PDVSA, y Dolores Dobarro de Torres, exviceministra de Energía y Minas y exconsultora jurídica de la OPEP.
Del lado corporativo figuran Alí Moshiri, fundador de Amos Global Energy y expresidente de Chevron para África y América Latina; Nick Medina, exdirectivo de asuntos públicos de ExxonMobil, y Miguel Bocco Cordero, presidente de la junta directiva de Vepica. También están el académico Oswaldo Felizzola, del IESA; el sociólogo Tomás Páez, del Observatorio de la Diáspora Venezolana; Roberto Smith Perera, exministro de Transporte y Comunicaciones, y dos voces sindicales: Elías Torres, secretario general de la CTV, y José Hurtado Moy, presidente de Urepanz.
Por qué en Anzoátegui
La elección del lugar no es casual. El Complejo Industrial José, en la costa de Anzoátegui, concentra los mejoradores, el puerto de exportación del crudo de la Faja y las plantas de gas. El folleto le dedica una página al puerto de José, con un mapa ilustrativo del complejo, y lo presenta como un negocio «que moverá cientos de millones». Si la industria vuelve a crecer, buena parte del crecimiento pasará por esa costa.
Criterio INCÍSOS
Que exministros, expresidentes de PDVSA, sindicalistas y ejecutivos se sienten en una misma sala a discutir el futuro de la industria es una buena noticia: durante dos décadas, esa conversación no fue posible en Venezuela. Pero conviene leer el temario como lo que es, una lista de preguntas. La que importa para los siete ejes es la misma: ¿qué falta, exactamente, para que el capital llegue? La respuesta no es técnica. Es la seguridad jurídica que el propio foro pone de último, y que depende de instituciones y de una elección que todavía no tienen fecha, como explica José Vicente Carrasquero en sus cinco señales.
Para leer más en INCÍSOS
- ProPublica revela que el pacto petrolero no garantiza ingresos a Venezuela: el contrato con NABEP.
- Delcy Rodríguez promete 324.000 empleos petroleros en una década: las cifras oficiales del sector.
- Branson dice que el capital esperará elecciones para invertir en Venezuela: el precio del riesgo venezolano.
Fuentes principales: Sitio de Anzoátegui Petróleo y Gas 2027 y folleto del encuentro (versión del 27 de octubre de 2026); Finanzas Digital, sobre la producción de septiembre; Foley, sobre la reforma de la Ley de Hidrocarburos; Infobae, sobre la nafta importada; Reuters, vía LatAm Energy, sobre los mejoradores de José.
ECONOMÍA · PETRÓLEO
La empresa suiza de ingeniería anunció una alianza estratégica con PDVSA para desarrollar infraestructura industrial en Venezuela, del pozo a la estación de servicio. Es una señal de que los proveedores vuelven. No es todavía una obra, un contrato con monto ni un barril más.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Una alianza estratégica de cinco años entre Sulzer y PDVSA. |
|---|---|
| Quién | Sulzer, empresa suiza de bombas y servicios industriales, y Petróleos de Venezuela. |
| Cuándo | Anunciada el martes 27 de octubre de 2026. |
| Dónde | Venezuela, en las operaciones de PDVSA. |
| Por qué | Venezuela entra, según Sulzer, en una nueva fase de inversión en petróleo y gas. |
| Cómo | Con un acuerdo marco que podría dar lugar a pedidos futuros en toda la cadena de PDVSA. |
Sulzer, la empresa suiza de ingeniería conocida por sus bombas industriales y sus servicios de mantenimiento, anunció el martes 27 de octubre una alianza estratégica de cinco años con PDVSA para desarrollar infraestructura industrial en Venezuela, según Reuters, citada por Bitácora Económica. La empresa la presentó como la base para colaborar mientras Venezuela «entra en una nueva fase de inversión» en petróleo y gas.
Lo que dice el anuncio
Las tecnologías de Sulzer ya se usan en varias áreas de PDVSA: exploración y producción, transporte por oleoductos, refinación y distribución de combustibles. La alianza, según la empresa, podría traducirse en pedidos futuros en todas las operaciones de la petrolera estatal. La presidenta ejecutiva de Sulzer, Suzanne Thoma, atribuyó el acuerdo al conocimiento acumulado por la empresa en el país: una presencia larga que le da «un profundo conocimiento de su panorama industrial y de sus necesidades operativas».
El anuncio dice que el acuerdo cumple los requisitos regulatorios, sin dar detalles. No menciona montos, plantas específicas ni plazos de obras.
Por qué importa
La recuperación petrolera no depende solo de nuevos pozos. Depende de que funcionen las bombas, los oleoductos, las refinerías y las plantas de mezcla que llevan años deterioradas. Sulzer es el tipo de proveedor que hace ese trabajo invisible: reparar y mantener equipos rotativos. Que firme una alianza de cinco años sugiere que los proveedores internacionales empiezan a ver a Venezuela como un cliente de largo plazo.
Lo que no es
Un acuerdo marco no es una obra terminada ni un aumento de producción. Venezuela produjo unos 1,2 millones de barriles diarios en septiembre, según la OPEP. Para saber si esta alianza cambia algo habrá que ver contratos concretos, montos, plazos y, sobre todo, quién paga: PDVSA, sus socios privados o los ingresos que hoy custodia el Tesoro de EE.UU.
Criterio INCÍSOS
Los anuncios de alianzas se multiplicarán en los próximos meses. La forma de distinguir los que importan es preguntar siempre lo mismo: ¿qué se repara, dónde, con qué dinero y en cuánto tiempo? Este anuncio todavía no responde ninguna de esas cuatro preguntas.
Para leer más en INCÍSOS
- ProPublica revela que el pacto petrolero no garantiza ingresos a Venezuela: quién controla el crudo.
Fuentes principales: Reuters, vía Bitácora Económica; El Informador (27 de octubre de 2026).
ECONOMÍA · ENERGÍA
En la cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas, en Moscú, la presidenta encargada dijo que excluir a Rusia del mercado gasífero «ha demostrado ser un grave error». Vladimir Putin respondió que Rusia quiere seguir en Venezuela y consulta con «terceros países». Lo dijeron el mismo día en que llegaba a Texas el primer cargamento del acuerdo petrolero con EE.UU.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | La intervención de Delcy Rodríguez en la VIII Cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas y la respuesta de Vladimir Putin. |
|---|---|
| Quién | Delcy Rodríguez, presidenta encargada; Vladimir Putin, presidente de Rusia. |
| Cuándo | Martes 27 de octubre de 2026. |
| Dónde | Moscú; Rodríguez intervino por video. |
| Por qué | Venezuela es miembro del foro y Rusia tiene inversiones en su sector energético, mientras EE.UU. controla la comercialización de su crudo. |
| Cómo | En un mensaje grabado difundido por el ministro de Comunicación, Miguel Pérez Pirela. |
«Pretender excluir, por ejemplo, a Rusia de la fórmula gasífera internacional ha demostrado ser un grave error». La frase es de Delcy Rodríguez, en su intervención virtual en la VIII Cumbre del Foro de Países Exportadores de Gas, celebrada el martes 27 de octubre en Moscú, según EFE, en Infobae. Pidió fortalecer la cooperación entre los miembros, «promover el desarrollo de cadenas globales de suministro de gas» y describió el gas natural como «energía abundante y sostenible».
Lo que respondió Putin
En la misma cumbre, Vladimir Putin dijo que Rusia quiere seguir cooperando con Venezuela en energía y que consulta con Caracas y con «terceros países». Recordó que empresas rusas han invertido miles de millones de dólares en el sector energético venezolano y se dijo dispuesto a trabajar con las autoridades venezolanas, sus socios y representantes de terceros países. EFE interpretó la referencia como una alusión a EE.UU.
Dos relaciones a la vez
El contexto hace la frase llamativa. Desde agosto, un acuerdo bilateral con Washington da a empresas estadounidenses, como North American Blue Energy Partners, el control operativo de 17 campos estratégicos, y EE.UU. supervisa la comercialización del crudo venezolano. Ese mismo martes, Donald Trump recibía en Texas el primer cargamento del acuerdo y lo llamaba «regalo».
Rodríguez, en cambio, defendió ante el foro a Rusia, el país al que la Unión Europea mantiene sanciones energéticas por la guerra en Ucrania. Ursula von der Leyen, presidenta de la Comisión Europea, había dicho días antes que Rusia «no es un proveedor de energía de confianza».
No hay, por ahora, una ruptura: no hay indicios de que Caracas vaya a cambiar de socio ni de que Washington haya reaccionado. Lo que hay es un Gobierno encargado que mantiene, al menos en el discurso, compromisos con Moscú mientras depende de Washington para vender su petróleo.
Criterio INCÍSOS
La pregunta no es ideológica sino práctica: ¿qué socios tendrá el gas venezolano, con qué contratos y bajo qué reglas? Venezuela tiene una de las mayores reservas de gas del hemisferio y casi ninguna infraestructura para exportarlo. Las decisiones que se tomen ahora, con Rusia, con EE.UU. o con ambos, comprometerán al país por décadas. Deberían discutirse en público y con un Gobierno elegido, no en cumbres y mitines.
Para leer más en INCÍSOS
- Trump propone hacer de Venezuela el estado 51 de EE.UU.: el «regalo» del mismo día.
- ProPublica revela que el pacto petrolero no garantiza ingresos a Venezuela: el acuerdo con NABEP.
Fuentes principales: EFE, en Infobae (27 de octubre de 2026); Miraflores Al Momento en X (27 de octubre de 2026).
-
Entrevistas5 meses agoZair Mundaray: «Enfrenté al poder con ciencia»
-
Política4 meses agoDelcy Rodríguez enfrenta a la prensa internacional: la rueda de prensa que no cerró la brecha
-
Política5 meses agoEl economista, los bonos y Citgo
-
Política4 meses agoEl semáforo de las estructuras: qué significa cada color tras el terremoto
-
Política5 meses agoRoberto Smith Perera: «La reconstrucción no puede esperar a la elección»
-
Especiales5 meses agoMedia vuelta… mar.
-
Inciso2 meses agoMárquez sabe qué pasó el 28 de julio
-
Inciso6 meses agoLa paciencia de Washington
