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Economía

La cifra que todos repiten y el dato que casi nadie leyó

La cifra que circuló fue la del daño. Pero el informe contiene otra, más grande y menos citada: lo que costará de verdad volver a levantar el país.

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La cifra que todos repiten y el dato que casi nadie leyó

ESPECIAL BANCO MUNDIAL · I

La cifra que circuló

El dato que recorrió los titulares es correcto: el Banco Mundial estimó en 19.600 millones de dólares el daño físico directo causado por el doble sismo del 24 de junio. Equivale a cerca del 17% del Producto Interno Bruto venezolano, calculado en unos 111.300 millones.

Su distribución es la que ya se ha reportado. Las viviendas concentraron el mayor daño: 9.300 millones, el 47,5% del total. La infraestructura sumó 5.200 millones (26,7%) y los edificios no residenciales 5.000 millones (25,7%). En conjunto, los edificios —residenciales y no residenciales— representan más del 73% de toda la destrucción.

Geográficamente, La Guaira y el Distrito Capital concentran cerca del 47% del daño total: 4.982 y 4.286 millones respectivamente. Si se suman Miranda y Carabobo, cuatro estados acumulan el 85% de la destrucción.

El dato que casi nadie leyó

Aquí está lo que el titular no dijo, y que está escrito con todas sus letras en el cuerpo del informe.

Los 19.600 millones son el costo de reemplazar lo dañado tal como estaba antes del sismo —lo que el documento llama valor «as was», su estado previo—. No es el costo de reconstruir.

El propio informe advierte que reconstruir con mejoras estructurales, actualización de códigos sísmicos y remoción de escombros —lo que en la jerga se llama build back better— puede costar entre dos y dos veces y media el valor de reemplazo. Hecha la cuenta, la factura real de la reconstrucción se acercaría a los 50.000 millones de dólares.

Y ese número tampoco es el final. El informe aclara, con una honestidad metodológica que conviene subrayar, que la estimación no incluye las pérdidas ni las necesidades: no cuenta la producción perdida, los ingresos interrumpidos ni el costo de atender a la población desplazada. Según los patrones de desastres comparables que cita el propio documento, esas pérdidas suelen ubicarse entre el 70% y el 150% del daño directo. En el terremoto de Nepal de 2015 llegaron al 159%.

Dicho de otro modo: 19.600 millones es el piso, no el techo.

Qué significa el «17% del capital de La Guaira»

Un dato del informe merece traducción, porque expresa la magnitud real de lo ocurrido en el estado más golpeado.

En La Guaira, el daño equivale al 17% de todo el capital físico del estado. No el 17% de lo que se dañó: el 17% de todo lo que existía. Uno de cada seis dólares de infraestructura, vivienda y edificación del estado desapareció en 39 segundos.

En el Distrito Capital, con una economía mucho mayor, la proporción baja al 2%. A escala nacional, el terremoto destruyó el 1,39% de todo el capital construido de Venezuela. Que un evento de segundos borre casi un punto y medio del patrimonio físico de un país entero da la dimensión de lo que significó.

Por qué el edificio importó más que el suelo

El informe aporta una explicación técnica que dialoga con lo que INCÍSOS ha documentado sobre la calidad constructiva.

Según el documento, muchas de las tipologías de edificios que fallaron eran de mampostería o de concreto armado con relleno de mampostería, que —cita textual— «cuando no se diseñan adecuadamente con un detallado estructural sismorresistente, pueden ser muy vulnerables al movimiento del suelo». Los edificios de apartamentos y las estructuras no residenciales grandes resultaron particularmente vulnerables al movimiento que se dirigió hacia el este, por efecto de la directividad de la ruptura y de desplazamientos de suelo de hasta 60 centímetros.

El informe añade un matiz de rigor: las mayores mortalidades se produjeron por el colapso «en panqueque» de edificios de mediana y gran altura, especialmente en La Guaira. Es la misma advertencia que los ingenieros venezolanos venían haciendo desde antes del sismo.

Lo que viene

El Banco Mundial informó que trabaja con el gobierno venezolano, el Banco Interamericano de Desarrollo y la CAF en una evaluación más completa de los costos de recuperación y reconstrucción. Esa fase —la que sí calculará las pérdidas y las necesidades— definirá la cifra final.

La ruta está trazada: primero medir el daño, que es lo que este informe hizo; después definir cuánto costará reconstruir; y finalmente decidir cómo se financia. Es en ese último punto donde se jugará el futuro del país, y donde el informe traza dos escenarios opuestos que merecen su propia pieza.


Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →

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Economía

Un foro en Anzoátegui pondrá a debatir la nueva apertura petrolera

Siete preguntas para una industria en reconstrucción.

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Instalaciones del Complejo Criogénico de Oriente José, Anzoátegui.

ECONOMÍA · PETRÓLEO

Anzoátegui Petróleo y Gas 2027 convoca para el 3 al 5 de marzo, en Lechería, a exministros, extitulares de PDVSA y ejecutivos petroleros a discutir siete preguntas: el futuro de PDVSA, los diluyentes de la Faja, los mejoradores de José, el regreso de las grandes petroleras y cómo volver a tres millones de barriles diarios.

Las 6W · INCÍSOS

QuéAnzoátegui Petróleo y Gas 2027, un encuentro sobre el sector petrolero, gasífero y energético de Venezuela.
Quién19 conferencistas del sector, entre ellos Humberto Calderón Berti, Evanan Romero, Juan Szabo y Alí Moshiri.
CuándoDel miércoles 3 al viernes 5 de marzo de 2027, de 9:00 a. m. a 5:00 p. m.
DóndeHotel MareMares, en Lechería, estado Anzoátegui, cerca del terminal de ferris de Puerto La Cruz.
Por quéLa reforma de la Ley de Hidrocarburos de enero de 2026 abrió la producción al capital privado, y la industria discute cómo recuperarse desde unos 1,2 millones de barriles diarios.
CómoCon siete ejes de debate. La inscripción está abierta en el sitio del encuentro.

Anzoátegui quiere volver a ser el lugar donde se discute el petróleo venezolano. Un encuentro llamado Anzoátegui Petróleo y Gas 2027 se anuncia para el 3, el 4 y el 5 de marzo de 2027 en el hotel MareMares de Lechería, a pocos kilómetros del Complejo Industrial José, la mayor zona de procesamiento de crudo de la Faja del Orinoco. Se presenta como «un espacio de diálogo para explorar el potencial petrolero y energético de Venezuela y sus oportunidades de inversión y cooperación».

La convocatoria llega en un momento distinto para la industria. Diez meses después de la captura de Nicolás Maduro, el petróleo venezolano se vende bajo licencias de EE.UU., sus ingresos se custodian en cuentas del Tesoro estadounidense y el sector se abrió al capital privado con una reforma legal. El temario del foro está escrito en forma de preguntas, y cada una apunta a un problema real.

Siete preguntas, siete problemas

La «primavera petrolera». El primer eje pregunta si Venezuela vive «el comienzo de una nueva era». El punto de partida es la reforma de la Ley de Hidrocarburos que la Asamblea Nacional aprobó el 29 de enero de 2026. Creó los contratos de participación productiva, en los que la empresa privada asume la operación y el riesgo a cambio de una parte de la producción o de las ganancias; fijó un techo de 30 % para las regalías, permitió el arbitraje internacional y autorizó, con permiso del Gobierno, que los socios minoritarios comercialicen parte del crudo. El Estado sigue siendo dueño de los yacimientos, y el Ejecutivo conserva un amplio margen para aprobar o negar proyectos.

El futuro de PDVSA. El segundo eje plantea tres opciones: reestructuración, privatización o un nuevo modelo de negocios. Es la pregunta que la reforma dejó abierta: si PDVSA deja de operar los campos, queda como socia, regulador de hecho o caja recaudadora.

Los diluyentes de la Faja. El crudo extrapesado del Orinoco no fluye solo: hay que mezclarlo con nafta u otros crudos livianos para llevarlo por oleoducto a los puertos. PDVSA no produce suficiente diluyente y depende de importaciones. Desde enero de 2026, toda la nafta importada viene de EE.UU.: en febrero se esperaban al menos 1,4 millones de barriles, según Bloomberg, citado por Infobae. El foro propone discutir cómo reducir esa dependencia.

Los mejoradores de José. Los cuatro mejoradores del complejo, Petropiar, Petromonagas, Petrocedeño y Petro San Félix, fueron construidos para transformar el crudo extrapesado en un crudo sintético más liviano y valioso. Juntos pueden procesar unos 700.000 barriles diarios, según cifras citadas por Reuters. Pero llevan años trabajando de forma intermitente, golpeados por apagones, falta de diluyentes y de mantenimiento. El foro pregunta si son «activos estratégicos» o «inversiones que deben replantearse» frente a la opción más barata de diluir y vender el crudo directamente.

El regreso de las grandes petroleras. El quinto eje pregunta quiénes liderarán la nueva apertura. Su sitio web y su folleto muestran los logotipos de Chevron, Shell, bp, Eni, Repsol, SLB, las indias IndianOil, ONGC Videsh y Oil India, y empresas como Maurel & Prom, GeoPark y Hunt Oil, entre otras. El sitio las presenta como empresas que «acompañan» el encuentro.

Los tres millones de barriles. Venezuela produjo más de tres millones de barriles diarios a finales de los años noventa. En septiembre de 2026 produjo 1,15 millones, según las fuentes secundarias de la OPEP, o 1,206 millones, según la cifra oficial, de acuerdo con Finanzas Digital. El sexto eje pregunta qué haría falta para volver: taladros, infraestructura, tecnología, personal y tiempo.

La seguridad jurídica. El último eje la llama «la condición indispensable para atraer miles de millones de dólares». Es el punto que más pesa. El contrato del acuerdo petrolero con NABEP, según reveló ProPublica, lleva las disputas a un tribunal de Texas y es difícil de modificar para un gobierno venezolano futuro. Y en el Startup Venezuela Summit, Richard Branson dijo sin rodeos que el capital esperará elecciones y Estado de derecho para invertir.

Quiénes hablarán

El encuentro anuncia 19 conferencistas. Varios dirigieron la industria antes del chavismo o en sus primeros años: Humberto Calderón Berti, expresidente de PDVSA y de la OPEP y exministro de Energía y Minas; Evanan Romero, exviceministro de Energía y Minas y director gerente del Grupo Asesor Petrolero Venezolano; Juan Szabo, exvicepresidente de Exploración y Producción de PDVSA, y Dolores Dobarro de Torres, exviceministra de Energía y Minas y exconsultora jurídica de la OPEP.

Del lado corporativo figuran Alí Moshiri, fundador de Amos Global Energy y expresidente de Chevron para África y América Latina; Nick Medina, exdirectivo de asuntos públicos de ExxonMobil, y Miguel Bocco Cordero, presidente de la junta directiva de Vepica. También están el académico Oswaldo Felizzola, del IESA; el sociólogo Tomás Páez, del Observatorio de la Diáspora Venezolana; Roberto Smith Perera, exministro de Transporte y Comunicaciones, y dos voces sindicales: Elías Torres, secretario general de la CTV, y José Hurtado Moy, presidente de Urepanz.

Por qué en Anzoátegui

La elección del lugar no es casual. El Complejo Industrial José, en la costa de Anzoátegui, concentra los mejoradores, el puerto de exportación del crudo de la Faja y las plantas de gas. El folleto le dedica una página al puerto de José, con un mapa ilustrativo del complejo, y lo presenta como un negocio «que moverá cientos de millones». Si la industria vuelve a crecer, buena parte del crecimiento pasará por esa costa.

Criterio INCÍSOS

Que exministros, expresidentes de PDVSA, sindicalistas y ejecutivos se sienten en una misma sala a discutir el futuro de la industria es una buena noticia: durante dos décadas, esa conversación no fue posible en Venezuela. Pero conviene leer el temario como lo que es, una lista de preguntas. La que importa para los siete ejes es la misma: ¿qué falta, exactamente, para que el capital llegue? La respuesta no es técnica. Es la seguridad jurídica que el propio foro pone de último, y que depende de instituciones y de una elección que todavía no tienen fecha, como explica José Vicente Carrasquero en sus cinco señales.

Para leer más en INCÍSOS

  1. ProPublica revela que el pacto petrolero no garantiza ingresos a Venezuela: el contrato con NABEP.
  2. Delcy Rodríguez promete 324.000 empleos petroleros en una década: las cifras oficiales del sector.
  3. Branson dice que el capital esperará elecciones para invertir en Venezuela: el precio del riesgo venezolano.

Fuentes principales: Sitio de Anzoátegui Petróleo y Gas 2027 y folleto del encuentro (versión del 27 de octubre de 2026); Finanzas Digital, sobre la producción de septiembre; Foley, sobre la reforma de la Ley de Hidrocarburos; Infobae, sobre la nafta importada; Reuters, vía LatAm Energy, sobre los mejoradores de José.

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Economía

Un tribunal de EE.UU. confirma que los bonos PDVSA 2020 son válidos

Los bonos son válidos. Citgo, más expuesta.

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Imagen conceptual de infraestructura de refinación para una nota sobre bonos PDVSA y Citgo.

ECONOMÍA · CITGO

La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito confirmó por unanimidad que los bonos PDVSA 2020, garantizados con el 50,1 % de Citgo Holding, son válidos bajo la ley venezolana. Es una derrota para PDVSA en una deuda de casi 3.000 millones de dólares. La garantía no se ejecuta sola: la licencia de la OFAC que permite operar con esos bonos entra en vigor el 5 de noviembre.

Las 6W · INCÍSOS

QuéLa decisión de un tribunal federal de apelaciones de EE.UU. sobre la validez de los bonos PDVSA 2020.
QuiénLa Corte de Apelaciones del Segundo Circuito, con los jueces Nardini, Lee y Robinson; PDVSA y los acreedores representados por MUFG Union Bank y GLAS Americas.
CuándoMartes 27 de octubre de 2026.
DóndeNueva York.
Por quéPDVSA alegaba que la emisión de 2016 violó la Constitución venezolana porque la Asamblea Nacional no la autorizó.
CómoPor unanimidad, en el caso Petróleos de Venezuela contra MUFG, n.º 25-2652.

Los bonos PDVSA 2020 son válidos. La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de EE.UU. lo confirmó por unanimidad el martes 27 de octubre, en el caso Petróleos de Venezuela contra MUFG Union Bank (expediente 25-2652). El panel, integrado por los jueces Nardini, Lee y Robinson, rechazó la apelación de PDVSA contra la sentencia de primera instancia, según Law360, que cifra la deuda en casi 3.000 millones de dólares.

De qué se trata

En 2016, PDVSA ofreció a los tenedores de bonos que vencían en 2017 cambiarlos por nuevos bonos con vencimiento en 2020. A cambio de alargar el plazo, los nuevos bonos llevaban una garantía poderosa: el 50,1 % de las acciones de Citgo Holding, la empresa dueña de la refinadora venezolana en EE.UU.

La Asamblea Nacional de mayoría opositora, electa en 2015, rechazó la operación. Años después, PDVSA, bajo el control de la oposición en el exterior, demandó para anular los bonos. Su argumento: el canje era un contrato de interés nacional que, según la Constitución venezolana, necesitaba la autorización de la Asamblea. En 2024, el Tribunal de Apelaciones de Nueva York decidió que la validez de los bonos se juzga bajo la ley venezolana. Después, el tribunal federal de distrito concluyó que, aun bajo esa ley, los bonos eran válidos. El Segundo Circuito confirmó ahora esa conclusión.

Lo que significa

La decisión fortalece a los acreedores. Si los bonos son válidos, la garantía sobre Citgo también lo es, y los tenedores pueden intentar ejecutarla. Para Venezuela, significa que una parte de su principal activo en el exterior queda más expuesta.

Pero la ejecución no es automática. Las operaciones con estos bonos dependen de una licencia de la OFAC que el Tesoro ha aplazado una y otra vez. La versión vigente, la Licencia General 5Z, permite esas operaciones a partir del 5 de noviembre de 2026. Esa fecha, que José Vicente Carrasquero señaló en INCÍSOS como una de las cinco señales de la transición, gana ahora peso. Además, Citgo está en un proceso judicial separado en Delaware para vender las acciones de su matriz a fin de pagar a otros acreedores. Cómo se cruzan los dos frentes está por verse.

La paradoja política

El caso tiene una ironía. La anulación de los bonos la impulsó la oposición, que controlaba PDVSA en el exterior desde 2019, con el argumento de que la Asamblea de 2015 no autorizó la deuda. Esa misma Asamblea es la que hoy negocia con el chavismo en la mesa de Caracas. Y el economista Francisco Rodríguez, que ha estudiado el caso, advirtió que la decisión tiene «implicaciones importantes para el debate actual sobre los contratos petroleros»: si los tribunales de EE.UU. no anulan contratos por falta de aprobación parlamentaria venezolana, la misma lógica pesará sobre los acuerdos que se firmen hoy sin una Asamblea con legitimidad plena.

Criterio INCÍSOS

La pregunta para Venezuela no es solo quién se queda con Citgo. Es cómo se protegen los activos del país en una transición en la que las decisiones sobre deuda, petróleo y garantías se toman en tribunales y oficinas de Washington, mientras el país no tiene todavía un Parlamento con mandato pleno ni un Gobierno elegido. Lo que falta es una estrategia de Estado sobre la deuda, discutida en público. La licencia del 5 de noviembre dirá cuánto tiempo queda para tenerla.

Para leer más en INCÍSOS

  1. Cinco señales para saber si la transición avanza: la Licencia 5Z y la deuda.
  2. ProPublica revela que el pacto petrolero no garantiza ingresos a Venezuela: los otros contratos.

Fuentes principales: Law360 y CourtListener, expediente 25-2652 (27 de octubre de 2026); Cleary Gottlieb, sobre la sentencia de primera instancia; Finanzas Digital, sobre la Licencia 5Z; Francisco Rodríguez en X (27 de octubre de 2026).

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Economía

Las reservas del BCV caen 630 millones de dólares en una semana

El dinero entra. No pasa por el BCV.

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Imagen conceptual de arquitectura de banco central para una nota sobre reservas internacionales.

ECONOMÍA · VENEZUELA

Las reservas internacionales cerraron el 23 de octubre en 12.748 millones de dólares, 4,71 % menos que una semana antes. El BCV no explicó la caída. Y el dato de fondo es otro: en diez meses de ventas petroleras bajo licencia de EE.UU., las reservas están casi donde terminaron 2025.

Las 6W · INCÍSOS

QuéLa caída semanal de las reservas internacionales de Venezuela.
QuiénEl Banco Central de Venezuela.
CuándoCierre del viernes 23 de octubre de 2026; dato publicado el 27.
DóndeCaracas.
Por quéLas reservas bajaron 630 millones de dólares frente al cierre del 16 de octubre, sin explicación oficial.
CómoSegún las cifras provisionales del BCV, recogidas por Finanzas Digital.

Las reservas internacionales de Venezuela cerraron el viernes 23 de octubre en 12.748 millones de dólares, según las cifras provisionales del Banco Central de Venezuela recogidas por Finanzas Digital. Es una caída de 4,71 % en una semana: unos 630 millones de dólares menos que los 13.378 millones del 16 de octubre. El BCV no explicó el movimiento.

Un sube y baja de seis semanas

La caída no es aislada. Desde septiembre, las reservas oscilan en una franja estrecha, con saltos bruscos en ambos sentidos:

  1. 18 de septiembre: 13.338 millones.
  2. 25 de septiembre: 12.727 millones (−4,58 %).
  3. 2 de octubre: 12.674 millones.
  4. 9 de octubre: 12.687 millones.
  5. 16 de octubre: 13.378 millones (+5,45 %).
  6. 23 de octubre: 12.748 millones (−4,71 %).

Los movimientos de 600 o 700 millones en una semana pueden responder a pagos, a la intervención del BCV en el mercado cambiario, a cambios en el valor del oro o a operaciones contables. Sin una explicación oficial ni el desglose de su composición, que el BCV no publica en estas cifras semanales, no es posible saber cuál de ellas pesó esta vez.

El dato de fondo

Más que la caída semanal, importa la tendencia del año. Al 16 de octubre, las reservas estaban apenas 0,54 % por encima del cierre de 2025, que fue de 13.306 millones de dólares, según Finanzas Digital. Es decir: en un año en el que Venezuela volvió a vender petróleo con licencias de EE.UU. y con una cesta cercana a 80 dólares el barril, las reservas del Banco Central están prácticamente donde estaban.

Una parte de la explicación es conocida. Desde enero, los ingresos del petróleo venezolano se depositan en cuentas del Tesoro de EE.UU., que actúa como custodio, y llegan a Venezuela solo los desembolsos aprobados: unos 3.000 millones de dólares hasta abril, según el Departamento de Estado. José Vicente Carrasquero lo explicó en INCÍSOS como el bloque más avanzado y más opaco de la transición. El dinero entra, pero no pasa por el BCV.

Criterio INCÍSOS

Las reservas son el colchón con el que un país defiende su moneda y paga sus importaciones. Para saber si la recuperación petrolera llega a los venezolanos, hacen falta tres datos que hoy no son públicos: el saldo de las cuentas del Tesoro, la composición de las reservas del BCV y la explicación de sus movimientos. Mientras falten, cualquier promesa de mejorar el salario con el petróleo se apoya en una caja que nadie puede revisar.

Para leer más en INCÍSOS

  1. Cinco señales para saber si la transición avanza: la caja del Tesoro.
  2. El oro venezolano en Londres sigue atado a un juicio sin resolver: la otra parte de las reservas.

Fuentes principales: Finanzas Digital, con cifras del BCV (27 de octubre de 2026); Finanzas Digital, cierre del 16 de octubre.

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