Política
Figuera es de Primero Justicia y eso explica más de lo que parece
Dinorah Figuera milita en Primero Justicia, una de las tarjetas que el chavismo arrebató a la oposición. Su rol revela qué partidos sobreviven a la transición y cuáles no.
Una militancia que no es un dato menor
Cuando se habla de Dinorah Figuera suele subrayarse su cargo: presidenta de la Asamblea Nacional de 2015, la institución que Washington reconoce como último poder legítimamente electo. Pero hay otro dato que explica buena parte de la jugada y que se menciona menos: Figuera milita en Primero Justicia, uno de los partidos tradicionales de la oposición venezolana. No negocia solo como titular de un Parlamento; lo hace también como cuadro de una organización política concreta, con intereses concretos.
Eso importa porque Primero Justicia es, además, uno de los partidos que el chavismo intervino judicialmente. Desde 2020, mediante decisiones del Tribunal Supremo de Justicia, el oficialismo arrebató las tarjetas electorales de varias organizaciones opositoras —Acción Democrática, Copei, Voluntad Popular y el propio Primero Justicia— y las entregó a dirigentes afines a Miraflores. A Primero Justicia, según la cobertura del proceso, lo dejaron en una situación de limbo legal. La restitución de esas tarjetas es hoy uno de los puntos centrales de la negociación.
La pregunta de fondo: ¿sobreviven los partidos?
Aquí está la cuestión que el episodio destapa. La transición no solo debe resolver quién gobierna y cuándo hay elecciones. Debe resolver con qué partidos se compite, porque sin tarjetas restituidas, sin estructuras legales reconocidas, la oposición llegaría a cualquier elección desarmada. Y la composición misma de la mesa técnica revela quiénes están mejor posicionados para esa restitución.
Según la cobertura del proceso, la mesa técnica que el chavismo y Figuera acordaron instalar tendría representantes de Primero Justicia —entre ellos la propia Figuera— y de Voluntad Popular. Es decir, los dos partidos que colocan negociadores en la mesa son justamente dos de los que necesitan recuperar su tarjeta. No es coincidencia: quien se sienta a negociar las reglas tiene más posibilidades de que esas reglas lo favorezcan. Los partidos que no están en la mesa observan desde afuera cómo se decide su propio futuro.
Un sistema de partidos en reconstrucción
El trasfondo es la supervivencia de todo un sistema. Años de inhabilitaciones, intervenciones y persecución dejaron a los partidos opositores debilitados, divididos entre las estructuras originales y las «tarjetas» controladas por dirigentes afines al oficialismo. Reconstruir ese sistema es condición para que una elección futura sea algo más que un trámite.
Pero la reconstrucción no será neutral. Dependerá de quién negocie, con qué respaldo y con qué prioridades. Un partido con un negociador en la mesa técnica defiende su restitución de primera mano; uno sin representación queda a merced de lo que otros acuerden. La transición, en este plano, no reparte por igual: privilegia a quienes lograron un asiento en la conversación.
Por qué esto le importa al lector hispano
Para el venezolano en la diáspora que aspira a votar algún día por una oposición real, este es un punto que conviene seguir de cerca. La calidad de una futura elección dependerá de que los partidos opositores recuperen su capacidad de competir en igualdad de condiciones. Y eso se está decidiendo ahora, en una mesa técnica donde no todos los partidos tienen silla.
La militancia de Figuera en Primero Justicia no es, entonces, un detalle biográfico. Es una pieza que ayuda a entender por qué ciertos partidos están adentro y otros afuera, y por qué la pregunta sobre la supervivencia de las organizaciones opositoras es, en el fondo, la pregunta sobre qué tan libre y plural será la Venezuela que salga de esta transición.
Alfredo Yánez
9 libros que te cambian la perspectiva
Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon
VER LIBROS →Política
EE.UU. advierte sobre estafas en donaciones al terremoto: caridades falsas, crowdfunding fraudulento e IA
El Departamento de Estado publicó una guía oficial para ayudar a Venezuela sin caer en fraudes: alerta sobre caridades falsas, crowdfunding fraudulento y apelaciones generadas con inteligencia artificial, y recomienda verificar contra las listas de sanciones.
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| Qué | EE.UU. publicó una guía oficial para donar a Venezuela sin caer en fraudes. |
| Quién | El Departamento de Estado, a través de sus oficinas de respuesta humanitaria y del hemisferio occidental. |
| Cuándo | Jueves 25 de junio de 2026, junto con el anuncio de asistencia. |
| Dónde | Dirigida a donantes en EE.UU., relevante para la diáspora venezolana. |
| Por qué | Cada desastre genera una ola de caridades falsas que se aprovechan del impulso de ayudar. |
| Cómo | Recomienda donar en efectivo, verificar con la FTC y revisar las listas de sanciones del Tesoro. |
Junto con el anuncio de 150 millones de dólares en asistencia, el Departamento de Estado de Estados Unidos publicó el jueves 25 de junio de 2026 una guía para quienes quieran ayudar a Venezuela sin caer en fraudes. El documento parte de una advertencia directa: tras los desastres se multiplican las estafas, y entre ellas enumera las caridades falsas, el crowdfunding fraudulento y un fenómeno relativamente nuevo, las apelaciones de donación fabricadas con inteligencia artificial.
La aparición de la IA en una guía oficial de donaciones marca un cambio. Las imágenes y los textos generados por máquina permiten construir, en minutos, campañas de apariencia legítima —fotos del desastre, historias conmovedoras, cuentas de redes recién creadas— que antes requerían más esfuerzo. La recomendación de fondo, sin embargo, es la de siempre: verificar antes de dar.
Qué recomienda el Departamento
La guía ofrece criterios concretos. El primero es que la donación en efectivo es preferible a la material: permite una respuesta rápida, flexible y eficaz, mientras que los envíos de ropa, comida o agua sin solicitar suelen congestionar la cadena de suministro y elevar los costos. El segundo es verificar la legitimidad de la organización antes de aportar, para lo cual remite a la guía de la Comisión Federal de Comercio (FTC).
Hay un criterio específico para el caso venezolano. El Departamento recomienda consultar la lista de Nacionales Especialmente Designados de la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Tesoro, para asegurarse de que la donación va a una organización establecida y es consistente con el régimen de sanciones de EE.UU. sobre Venezuela. Es un paso que no aparece en guías de otros desastres y que responde a la particular situación del país.
Datos prácticos para la diáspora
La guía incluye dos líneas de contacto consular. Los ciudadanos estadounidenses dentro de Venezuela pueden llamar al +1-202-501-4444 las 24 horas. Sus familiares y amigos en Estados Unidos —el caso de buena parte de la diáspora— disponen de una línea gratuita: +1-888-407-4747. El Departamento también recomienda inscribirse en el Programa de Inscripción para Viajeros (STEP, por sus siglas en inglés) en STEP.state.gov para recibir alertas de seguridad.
Una precisión importante: el propio Departamento aclara que los enlaces y organizaciones que menciona no constituyen un respaldo oficial y que no controla la información de esas entidades. La verificación, en última instancia, recae en el donante. Las donaciones a organizaciones calificadas pueden ser deducibles de impuestos; conviene pedir recibo y confirmarlo con un profesional tributario.
Los canales verificados para donar están disponibles en el Centro de Recursos de INCÍSOS.
Fuentes principales: Página «Responding to Venezuela Earthquakes» del Departamento de Estado de EE.UU. y de la Embajada de EE.UU. en Caracas (25 de junio de 2026); guía de la Comisión Federal de Comercio sobre donaciones; Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC) del Departamento del Tesoro.
Política
Machado pide organizar la ayuda mientras se multiplican los centros de acopio
La líder opositora pidió activar las redes ciudadanas para distribuir ayuda humanitaria. Los centros de acopio se multiplican en Miranda, Aragua y Carabobo, los estados más cercanos al epicentro.
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| Qué | María Corina Machado llamó a canalizar la ayuda humanitaria a través de redes ciudadanas organizadas; se multiplican los centros de acopio. |
| Quién | Machado y el Comando #ConVzla; también Voluntad Popular, Un Nuevo Tiempo, universidades y Cáritas. |
| Cuándo | Jueves 25 de junio de 2026, un día después del doble terremoto. |
| Dónde | Centros de acopio en Miranda, Aragua, Carabobo, Zulia, Lara, Táchira y Monagas. |
| Por qué | La diáspora y la población quieren ayudar, pero sin organización la ayuda se dispersa o no llega. |
| Cómo | A través de redes ciudadanas (@convzlacomando) y puntos de acopio físicos que reciben insumos de primera necesidad. |
En un mensaje en video difundido el jueves 25 de junio de 2026, un día después del doble terremoto que devastó el norte de Venezuela, la líder opositora y Premio Nobel de la Paz María Corina Machado llamó a los venezolanos dentro y fuera del país a organizarse para canalizar la ayuda humanitaria de manera eficiente. «Este es un momento de servir y de organizarnos», afirmó, antes de pedir a las redes ciudadanas ya existentes y a los nuevos voluntarios que se activen de forma coordinada.
El llamado apunta a un problema concreto de toda emergencia de gran escala: la generosidad espontánea, si no se organiza, se dispersa, se duplica o no llega a quien la necesita. Machado dirigió a quienes quieren ayudar hacia las redes del Comando #ConVzla, donde —según indicó— se concentra la información sobre cómo y dónde canalizar el aporte. Para quienes buscan orientación verificada, el Centro de Recursos de INCÍSOS también lista los canales activos y cómo evitar estafas.
Los centros de acopio se concentran cerca del epicentro
La respuesta ciudadana no se limita a un solo actor. Para el jueves 25 de junio, distintas organizaciones habían habilitado puntos de acopio en al menos siete estados. El Comando #ConVzla desplegó su «Operación Todos con Venezuela» con centros en Miranda, Aragua y Carabobo, precisamente los estados más próximos al epicentro del doblete sísmico, ubicado en el occidente entre Yaracuy y Carabobo.
A esa red se sumaron otras estructuras: Voluntad Popular abrió puntos en varios estados, Un Nuevo Tiempo habilitó su sede en Zulia, la Universidad de Los Andes dispuso su núcleo de Táchira, y Cáritas de Barquisimeto activó un centro en Lara. Los colegios de médicos y de periodistas también ofrecieron sus sedes.
Qué se está recibiendo
Los organizadores coincidieron en las necesidades más urgentes: agua potable, alimentos no perecederos, medicamentos e insumos médicos, kits de primeros auxilios, mantas y ropa en buen estado. Hicieron un llamado expreso a verificar que los alimentos y medicamentos estén dentro de su fecha de vencimiento, una precaución que suele pasarse por alto en las jornadas de solidaridad.
Una tensión de fondo
El llamado de Machado se produjo el mismo día en que Edmundo González Urrutia pidió a la comunidad internacional que la ayuda humanitaria llegue «con acceso real al territorio y entrega directa a las personas afectadas», sin intermediarios que la usen como instrumento de control. La distribución de la ayuda —quién la canaliza y cómo— es, en Venezuela, un asunto que trasciende lo logístico. Para la diáspora que busca apoyar a los suyos, la recomendación práctica es la misma de siempre: verificar el canal antes de entregar el aporte, y elegir el que ofrezca mayor trazabilidad.
Fuentes principales: Mensaje en video de María Corina Machado (25 de junio de 2026); cuenta @ConVzlaComando; reportes de centros de acopio de El Diario, El Pitazo y TalCual (25 de junio de 2026).
Política
EE.UU. moviliza 150 millones de dólares y equipos de rescate para Venezuela
El paquete combina 50 millones en fondos bilaterales y 100 millones para el fondo de la ONU, además de dos equipos urbanos de rescate. Es la primera gran respuesta a un desastre que el Departamento de Estado gestiona directamente, sin USAID de por medio.
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| Qué | EE.UU. anunció 150 millones de dólares en asistencia y el despliegue de equipos de búsqueda y rescate para Venezuela. |
| Quién | El Departamento de Estado, seis organizaciones aliadas y el Comando Sur (SOUTHCOM). |
| Cuándo | Jueves 25 de junio de 2026, un día después del doble terremoto. |
| Dónde | Despliegue hacia las zonas afectadas; coordinación desde Washington y desde la región. |
| Por qué | El sismo dejó una destrucción que supera la capacidad de respuesta inmediata del Estado venezolano. |
| Cómo | Fondos a socios en el terreno, una contribución al fondo de la ONU y un equipo de respuesta a desastres (DART). |
El Departamento de Estado de Estados Unidos anunció el jueves 25 de junio de 2026 la movilización de 150 millones de dólares en asistencia para Venezuela tras los dos terremotos que devastaron el norte del país. El paquete se reparte en dos vías: 50 millones de dólares en nuevos fondos bilaterales para organizaciones que operan en el terreno y 100 millones de dólares como contribución al fondo común de la Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA) para Venezuela.
Según el comunicado, el presidente Donald Trump autorizó en las horas posteriores al sismo un compromiso financiero significativo, el despliegue de equipos de búsqueda y rescate y la colaboración con lo que Washington denomina las «autoridades interinas» venezolanas para atender las necesidades urgentes de la población.
Qué incluye el despliegue
El componente operativo más inmediato es un Equipo Regional de Respuesta a Desastres (DART, por sus siglas en inglés), que incorpora dos equipos especializados de búsqueda y rescate urbano. Esos equipos provienen de los cuerpos de bomberos del condado de Fairfax (Virginia) y del condado de Los Ángeles (California), e integran rescatistas, médicos, ingenieros estructurales y unidades caninas de búsqueda. Son los mismos que actuaron tras el huracán Melissa en Jamaica en octubre de 2025.
En Washington, el Departamento activó un grupo de trabajo específico para coordinar la asistencia con socios públicos y privados, evaluar las necesidades sobre el terreno y atender a los estadounidenses que puedan verse afectados. El componente logístico se apoya en activos militares ya posicionados en la región a través del Comando Sur.
Seis organizaciones en el terreno
Los 50 millones de dólares en fondos bilaterales se canalizan a través de seis organizaciones: World Vision, Samaritan’s Purse, Catholic Relief Services, International Medical Corps, la Organización Internacional para las Migraciones y el Programa Mundial de Alimentos. Tres de ellas —Catholic Relief Services, Samaritan’s Purse y World Vision— habilitaron además vías directas para que el público contribuya. Puedes encontrar esos canales verificados en el Centro de Recursos de INCÍSOS.
El propio Departamento de Estado acompañó el anuncio con una advertencia que conviene subrayar: las donaciones materiales no solicitadas —ropa, comida, medicinas o agua embotellada— suelen congestionar la cadena de suministro, desviar recursos y elevar los costos logísticos. La recomendación oficial es donar a través de las agencias establecidas y enviar insumos solo cuando una organización los solicite expresamente.
El dato que casi nadie está viendo
Esta es la primera respuesta a un desastre de gran escala que el Departamento de Estado gestiona de forma directa. Hasta hace poco, los equipos DART eran operados por USAID, la agencia de cooperación que fue desmantelada y absorbida por el Departamento de Estado. La coordinación que antes recaía en una agencia especializada ahora se ejecuta desde un grupo de trabajo interno, dirigido por personal con experiencia en desastres previos en el hemisferio. Para la diáspora venezolana en EE.UU., el resultado práctico es el mismo —llega ayuda—, pero la arquitectura institucional detrás de esa ayuda cambió de forma profunda y silenciosa.
Para la diáspora
Quienes residen en EE.UU. y quieren ayudar pueden contribuir a las organizaciones aliadas que el propio Departamento de Estado señaló como canales de la respuesta. Los ciudadanos estadounidenses en Venezuela pueden contactar al Departamento las 24 horas en el +1-202-501-4444 para asistencia consular.
Fuentes principales: Comunicado del Departamento de Estado de EE.UU., «Trump Administration Mobilizes Robust Response to Tragic Venezuelan Earthquakes» (25 de junio de 2026); página «Responding to Venezuela Earthquakes» del Departamento de Estado; análisis del Council on Foreign Relations (25 de junio de 2026).
-
Política1 mes agoEl economista, los bonos y Citgo
-
Especiales2 semanas agoMedia vuelta… mar.
-
Inciso2 meses agoLa paciencia de Washington
-
Entrevistas3 semanas agoZair Mundaray: «Enfrenté al poder con ciencia»
-
Política1 mes agoRoberto Smith Perera: «La reconstrucción no puede esperar a la elección»
-
Política2 meses agoRuta tripartita define transición en Venezuela
-
Política2 meses agoDelsa Solórzano: «Sin reinstitucionalización no hay estabilización; sin estabilización no hay recuperación; sin recuperación no hay elecciones libres»
-
Política3 semanas agoDiego Arria escribió en 2012 el guion de la transición de hoy
