Connect with us
PublicidadTu lugar es aquí62 millones de hispanos. Empieza por los que deciden.Anúnciate →

Economía

Remesas en el segundo trimestre: el rebote de marzo y el impuesto del 1% que pocos recordaron al enviar

Las remesas a México crecieron 1.4% en el primer trimestre de 2026 tras la primera caída anual en once años. Marzo rebotó con USD 5.394 millones, cifra récord para ese mes. Pero el impuesto del 1% sobre envíos en efectivo vigente desde julio de 2025 sigue mordiendo cada giro postal, cheque de caja o transferencia no electrónica que hace la diáspora hispana. |

Avatar de Desconocido

Published

on

ECO 004

El Banco de México informó el lunes 4 de mayo que las remesas hacia el país crecieron 1.4 por ciento en el primer trimestre de 2026, alcanzando 14.457 millones de dólares. Es el primer dato positivo después de casi un año de caídas mensuales y después del cierre de 2025 con un retroceso anual de 4.6 por ciento, la primera contracción anual del flujo en once años. El rebote de marzo —5.394 millones de dólares, cifra récord para ese mes— alivia la conversación pero no la cambia. El número de operaciones cayó 4 por ciento. Y el impuesto del 1 por ciento que Estados Unidos aplica desde julio de 2025 sobre remesas enviadas en efectivo, giros postales, cheques de caja y similares sigue mordiendo cada envío que no se hace por transferencia electrónica. Para el lector hispano que manda dinero a casa, hay tres lecturas operativas concretas.

Las claves

Qué Las remesas a México subieron 1.4 por ciento en el primer trimestre de 2026 tras casi un año de caídas mensuales y la primera contracción anual del flujo en once años en 2025. El número de operaciones cayó 4 por ciento, indicando envíos menos frecuentes pero de mayor monto.
Quién El Banco de México como fuente oficial del dato. La diáspora mexicana en Estados Unidos como remitente principal. Empresas remesadoras como Western Union, MoneyGram, Remitly, Wise y bancos comerciales. El gobierno de Estados Unidos como cobrador del impuesto del 1 por ciento.
Cuándo Datos del primer trimestre de 2026 publicados por Banxico el lunes 4 de mayo. Impuesto del 1 por ciento vigente desde julio de 2025. Próximo dato de Banxico esperado a principios de junio.
Dónde Corredor Estados Unidos–México como principal, con presencia adicional de hispanos enviando remesas a Centroamérica y, en menor medida, a Sudamérica.
Por qué Porque las remesas representan aproximadamente 4 por ciento del PIB mexicano, son la segunda mayor fuente de ingreso del país después del petróleo y constituyen la columna vertebral del consumo en muchas regiones del país.
Cómo Mediante reporte mensual de Banxico y análisis de las dinámicas que afectan el flujo: política migratoria estadounidense, condiciones laborales del migrante, costos de envío, tipo de cambio y la fiscalidad reciente.

Lo que dice el dato

México recibió 14.457 millones de dólares en remesas en el primer trimestre de 2026, según Banxico. Es 1.4 por ciento más que los 14.254 millones del mismo periodo de 2025. La cifra suena modesta pero rompe una tendencia: durante 2025, las remesas anuales bajaron 4.6 por ciento hasta 61.791 millones de dólares, marcando la primera caída anual después de once años consecutivos de crecimiento. Para el corredor más importante de remesas del hemisferio occidental, esa contracción había encendido alarmas.

El primer trimestre arrancó débil. Enero cayó 1.4 por ciento interanual. Febrero apenas subió 0.4 por ciento. Marzo rebotó con fuerza: 5.394 millones de dólares, un 4.9 por ciento interanual y la cifra más alta para un mes de marzo en la historia del registro. Gabriela Siller, directora de análisis económico de Banco Base, lo describió como rebote fuerte que llevó al máximo histórico para el mes.

Hay un detalle clave en los datos: el número total de operaciones en el trimestre cayó 4 por ciento hasta 35.71 millones. El 99 por ciento de esas operaciones son transferencias electrónicas. Esto significa que el monto creció pero la frecuencia bajó. Cada migrante envía menos veces, y manda más dinero cada vez. El comportamiento sugiere consolidación: el migrante prefiere acumular y enviar de golpe, en parte por el cálculo de cuándo es más eficiente cruzar el corredor formal, en parte por menor base de remitentes activos en Estados Unidos.

El impuesto del 1 por ciento que pocos están leyendo

En julio de 2025, Estados Unidos implementó un impuesto del 1 por ciento sobre remesas enviadas en efectivo, giros postales, cheques de caja y otros instrumentos similares. La medida no aplica a transferencias electrónicas bancarias ni a las plataformas digitales reguladas con cuenta bancaria. En la práctica, el impuesto golpea sobre todo a remesas pequeñas, recurrentes, hechas por trabajadores con empleo en efectivo o sin acceso a banca formal.

Diez meses después de la entrada en vigor, hay tres efectos visibles. Primero, migración del flujo hacia operadores digitales: las plataformas como Remitly, Wise y Xoom han ganado cuota de mercado frente a Western Union y MoneyGram en sus mostradores físicos. Segundo, consolidación de envíos: el migrante prefiere mandar menos veces para diluir el costo fijo del impuesto en cada operación. Tercero, presión sobre el segmento más vulnerable: los trabajadores sin documentación, que tradicionalmente operan más en efectivo, son los que más han absorbido el costo en términos relativos.

El impuesto generó tensión bilateral. México lo ha cuestionado por considerarlo discriminatorio. Estados Unidos lo ha defendido como parte de la política migratoria de la administración Trump. La cuestión sigue abierta sin que el ruido de la frontera se traslade a una conversación pública sostenida sobre el efecto real en el bolsillo del migrante.

Lo que esto significa para el segundo trimestre

Tres lecturas operativas para el lector hispano. La primera: el rebote de marzo no garantiza recuperación sostenida. La caída de 2025 fue estructural, asociada al endurecimiento migratorio, a la deportación selectiva y a la contracción del empleo informal hispano en algunos sectores. Si el segundo trimestre confirma la tendencia de marzo, hablamos de recuperación. Si vuelve a la caída de enero y febrero, hablamos de rebote técnico. La diferencia es importante porque las decisiones de envío del lector se mueven con el comportamiento agregado.

La segunda: el impuesto del 1 por ciento sigue siendo costo real, no narrativa. Para un envío de 300 dólares en efectivo, son 3 dólares menos que llegan a destino. Para una familia que recibe envíos mensuales de 300 dólares durante 12 meses, son 36 dólares anuales perdidos en fiscalidad estadounidense, equivalente a aproximadamente dos días y medio de salario mínimo mexicano general. Conviene revisar si la forma de envío del lector lo expone al impuesto y, si lo hace, evaluar plataformas digitales que no lo aplican.

La tercera: la revisión del T-MEC del miércoles 1 de julio puede meter ruido adicional en el peso mexicano. Si el escenario de no acuerdo o renegociación profunda se materializa, el peso se deprecia y cada dólar enviado compra más en destino, pero también señala turbulencia mayor de mediano plazo. Para el lector, eso significa que es razonable adelantar parte del envío del trimestre antes del 1 de julio, no después.

Lo que sigue

Banxico publicará el dato de abril a principios de junio. Será el primer dato del segundo trimestre y la primera lectura completa de cómo la diáspora reacciona a tres meses adicionales del impuesto, al endurecimiento migratorio y a la conversación pública sobre el T-MEC. Si abril repite la dinámica de marzo, la conversación del segundo trimestre será otra. Si vuelve a la debilidad del primer bimestre, la diáspora va a tener que asumir que la era del crecimiento ininterrumpido de remesas se cerró en 2024 y entró en una fase nueva, más volátil y menos predecible.

Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →

Continue Reading
Advertisement

Alfredo Yánez

9 libros que te cambian la perspectiva

Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon

VER LIBROS →
Click to comment

Deja un comentario

Economía

El riesgo país cayó a la mitad y Venezuela sigue en default

De 12.671 a 6.037 puntos básicos. Una caída que refleja apuestas sobre la recuperación de los bonos, no la capacidad de pago del país.

Avatar de Desconocido

Published

on

ECONOMÍA · DEUDA · MERCADOS

El índice de riesgo de JPMorgan para Venezuela bajó 52% en 2026. No significa que el país pueda financiarse: sigue en cesación de pagos desde 2017 y su deuda duplicaría el tamaño de la economía. El mercado compra expectativa, no solvencia.

Las 6W · INCÍSOS

QuéEl EMBI de Venezuela cayó 52% en 2026, de 12.671 a 6.037 puntos básicos.
QuiénTenedores de bonos venezolanos y de PDVSA, JPMorgan y el gobierno encargado.
CuándoEntre el 2 de enero y el 3 de septiembre de 2026.
DóndeMercados internacionales de deuda.
Por quéLas licencias petroleras y los acuerdos de inversión mejoraron las expectativas de recuperación.
CómoPor la subida de precio de bonos en default en el mercado secundario.

El índice de riesgo país que calcula JPMorgan para Venezuela pasó de 12.671 puntos básicos el 2 de enero de 2026 a 6.037 el 3 de septiembre: una caída de 52%. Solo entre el 27 de agosto y el 3 de septiembre bajó 556 puntos, impulsado por anuncios como el de Chevron.

Contexto: un indicador distinto al de otros países

En la mayoría de los países, un riesgo país más bajo significa que el Estado puede endeudarse más barato. En Venezuela no. El país está en cesación de pagos desde 2017, no ha completado la reestructuración de su deuda y no tiene acceso normal a los mercados. Como advirtió Jonathan Fortun, economista del Institute of International Finance, el indicador refleja el valor que el mercado asigna a los bonos existentes y lo que espera recuperar, no el costo al que Venezuela podría financiarse.

Análisis: cuánto se debe

La cifra que decidirá todo es la de la deuda. Reportes financieros citados por El Nacional hablan de unos 240.000 millones de dólares que Caracas se prepararía a reconocer, equivalentes a más del doble de un PIB estimado en 111.300 millones para 2026. Aun con una cifra menor, la carga seguiría siendo desproporcionada para una economía con infraestructura deteriorada y servicios precarios.

Criterio: expectativa no es solvencia

La caída del riesgo país es una apuesta sobre la reestructuración futura, alimentada por el petróleo y por la tutela de Washington. Para quien tiene bonos venezolanos o piensa comprarlos, la pregunta no es cuánto bajó el índice, sino en qué términos se negociará la deuda: qué quita se aplicará, qué acreedores tendrán prioridad y con qué ingresos se pagará. Mientras esos términos no existan, el precio de los bonos refleja optimismo, no garantías.

Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni recomendación de inversión.


Fuentes principales: Bloomberg Línea, septiembre de 2026; Globovisión, septiembre de 2026; El Nacional, columna «Vitrina», septiembre de 2026.

Continue Reading

Economía

Seiscientos cincuenta ejecutivos y pocos compromisos firmes en Caracas

Entradas agotadas, lista de espera y memorandos. La distancia entre el interés y la inversión en el petróleo venezolano.

Avatar de Desconocido

Published

on

Campo petrolero e infraestructura industrial como recurso editorial para analizar el cambio de operadores extranjeros.

ECONOMÍA · PETRÓLEO · INVERSIÓN

La Cumbre Internacional de Petróleo y Gas agotó sus entradas. Pero la producción sigue en 1,2 millones de barriles diarios, muchas empresas solo han firmado memorandos y un inversionista acusa a PDVSA de no tener «ninguna sensación de urgencia».

Las 6W · INCÍSOS

QuéLa Cumbre Internacional de Petróleo y Gas de Venezuela reúne a unos 650 ejecutivos y funcionarios.
QuiénEmpresas petroleras y de servicios, PDVSA, el gobierno encargado y diplomáticos.
Cuándo29 y 30 de septiembre de 2026.
DóndeCaracas.
Por quéEs el mayor intento hasta ahora de convertir el interés en inversión.
CómoCon paneles, reuniones y negociaciones bajo las licencias de la OFAC.

La Cumbre Internacional de Petróleo y Gas de Venezuela empieza el martes 29 de septiembre de 2026 con unos 650 asistentes y más de 150 en lista de espera, según Bloomberg. Es la señal más visible del interés que despierta el crudo venezolano mientras la guerra con Irán restringe los suministros de Oriente Medio.

Contexto: el punto de partida

Venezuela produce alrededor de 1,2 millones de barriles diarios, frente a más de 3 millones en los años noventa. El anuncio más grande del año es de Chevron: más de 7.000 millones de dólares en cinco años para llevar su producción cerca de 600.000 barriles diarios. Muchas otras empresas han firmado acuerdos preliminares con PDVSA, pero pocas han asumido compromisos firmes.

Análisis: lo que frena la inversión

Tres obstáculos aparecen en todas las conversaciones:

  • Las sanciones. Las licencias de la OFAC permiten negociar, pero cada inversión grande necesita una autorización específica.
  • La propia PDVSA. Farhad Moshiri, de Amos Global Energy, exjefe de operaciones de Chevron en América Latina, dijo a Reuters que no hay «ningún proceso, ninguna sensación de urgencia» en la estatal para cerrar acuerdos.
  • La infraestructura. Los apagones interrumpen la producción, y algunas empresas evalúan generar su propia electricidad en los campos.

Criterio: qué medir al cierre

El éxito de la cumbre no se mide por la asistencia, sino por lo que quede firmado y sea ejecutable. Al cierre conviene contar tres cosas: cuántos contratos pasan de memorando a compromiso con montos y plazos, cuántos solicitan licencias específicas a la OFAC y si alguno incluye inversión en electricidad, el cuello de botella que afecta tanto a los pozos como a los hogares.

Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni recomendación de inversión.


Fuentes principales: Bloomberg vía Bloomberg Línea y Bitácora Económica, 28 de septiembre de 2026; Reuters vía Costa del Sol FM, septiembre de 2026; Bloomberg Línea, septiembre de 2026 (anuncio de Chevron).

Continue Reading

Economía

La OFAC deja negociar en Venezuela, pero no invertir sin permiso

Tres licencias nuevas y una regla constante: Washington decide caso por caso. Lo que cambió el 28 de septiembre y lo que no.

Avatar de Desconocido

Published

on

ECONOMÍA · SANCIONES · PETRÓLEO

El Tesoro renovó tres licencias para operar con petróleo venezolano, suministrar bienes y servicios y negociar inversiones. La letra pequeña es la que manda: los contratos quedan en suspenso hasta una autorización posterior y los pagos pasan por cuentas controladas.

Las 6W · INCÍSOS

QuéLa OFAC renovó las licencias generales 46E, 48D y 49B para Venezuela.
QuiénEl Departamento del Tesoro, empresas estadounidenses, el gobierno venezolano y PDVSA.
CuándoLunes 28 de septiembre de 2026.
DóndeWashington, con efectos sobre el sector energético venezolano.
Por quéMantener las operaciones autorizadas y evitar la parálisis por exceso de cautela de las empresas.
CómoSustituyendo las versiones 46D, 48C y 49A por nuevas licencias con condiciones.

El lunes 28 de septiembre de 2026, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Tesoro estadounidense emitió tres licencias generales que sustituyen a las anteriores: la 46E, que autoriza operaciones con petróleo y petroquímicos venezolanos; la 48D, para suministrar bienes y servicios al país; y la 49B, que permite negociar y firmar contratos contingentes de inversión en petróleo, gas, petroquímica y electricidad.

Contexto: una renovación cada pocas semanas

Las 46D y 48C eran del 27 de agosto; la 49A, del 13 de marzo. Desde enero de 2026, Washington ha ido abriendo el régimen de sanciones licencia por licencia, sin levantarlo. La del lunes busca, según Bitácora Económica, evitar la parálisis que produce el exceso de cautela de bancos y empresas.

Análisis: negociar no es invertir

La licencia 49B es la más citada y la más malinterpretable. Permite negociar y firmar contratos, pero esos contratos quedan sujetos a una autorización posterior de la OFAC para poder ejecutarse, como precisó Bloomberg Línea. En la práctica, una empresa puede cerrar un acuerdo con PDVSA y aun así no poder mover un dólar de inversión hasta que Washington diga que sí.

Además, los pagos a entidades bloqueadas deben canalizarse a los fondos de depósito de gobiernos extranjeros bajo control del Tesoro, y se mantiene la prohibición de operar con el petro, la criptomoneda venezolana.

Criterio: el poder sigue en Washington

El resultado es una apertura con llave. Cada gran inversión en Venezuela pasa por una autorización específica, y cada licencia se renueva por períodos cortos. Eso da a Washington un control fino sobre el ritmo de la recuperación petrolera, y a los inversionistas una incertidumbre que se refleja en la distancia entre los memorandos firmados y los compromisos firmes. La cumbre petrolera del 29 y 30 de septiembre en Caracas mostrará cuánto pesa esa llave.

Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni recomendación de inversión.


Fuentes principales: OFAC, licencias generales 46E, 48D y 49B, 28 de septiembre de 2026; Bloomberg Línea y Efecto Cocuyo, 28 de septiembre de 2026; Bitácora Económica, 28 de septiembre de 2026.

Continue Reading

Tendencias

Contexto, análisis y criterio para entender lo que pasa

Descubre más desde INCÍSOS

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo