Política
Trump llega a Beijing más débil de lo que admite, y el hemisferio entero lo nota
Hay viajes presidenciales que se hacen para celebrar una posición. Y hay viajes que se hacen porque no quedaba otro remedio. La visita de Donald Trump a Beijing los días 14 y 15 de mayo de 2026 pertenece a la segunda categoría, por más que la Casa Blanca trabaje el relato en sentido contrario.
Es la primera visita de un presidente estadounidense a China en casi nueve años. Y es también la primera vez en este segundo mandato que Trump llega a una mesa de negociación sin las herramientas con las que construyó su política exterior durante el primer año. Sin aranceles ilimitados, porque la Suprema Corte se los tumbó en febrero. Sin guerra comercial en curso, porque la perdió en 2025 cuando Xi amenazó con cortar tierras raras y Trump retrocedió. Sin precios de petróleo bajos, porque la guerra con Irán mantiene el Estrecho de Hormuz tensionado. Y sin la popularidad doméstica que sostenía la doctrina de imprevisibilidad. Lo que llega a Beijing no es el Trump del «arte del deal». Es un presidente que necesita la cumbre más de lo que querría admitirlo.
Lo que Xi ganó antes de recibirlo
Para entender el viaje, hay que entender qué pasó durante 2025. Trump empezó su segundo mandato con la herramienta de la primera presidencia ampliada al extremo: aranceles «recíprocos» que llegaron a superar el 140% sobre bienes chinos. Xi respondió con lo que en Beijing se llama informalmente la «break glass tool»: amenaza explícita de cortar el suministro de tierras raras y de magnetos que las industrias estadounidenses necesitan para fabricar desde autos eléctricos hasta sistemas de defensa. Lo amenazó en abril de 2025. Lo amenazó otra vez en octubre. En ambas ocasiones, Trump cedió.
En febrero de 2026, la Suprema Corte de Estados Unidos declaró inconstitucional el régimen de aranceles «recíprocos». Trump perdió la herramienta arancelaria que era central a su política exterior. Y en el momento en que la perdió, Xi adoptó una medida adicional: suspendió exportaciones de una gama amplia de tierras raras y prohibió la venta de semiconductores de la china Nexperia al mercado estadounidense. Las cadenas industriales europeas, japonesas, surcoreanas y norteamericanas se vieron afectadas de inmediato. Beijing demostró, en términos prácticos, que controla nodos críticos de la economía manufacturera global que ninguna alternativa cercana puede sustituir en plazos cortos.
Por eso Trump va a Beijing. No para celebrar. Para tratar de estabilizar.
La guerra que ningún lado ganó (todavía)
El otro elemento del cuadro es Irán. La administración Trump, junto con Israel, inició operaciones militares contra Irán el 28 de febrero de 2026. La predicción inicial era una campaña de cuatro a seis semanas. Lleva más de dos meses y medio. El Estrecho de Hormuz, por donde pasa una porción significativa del petróleo y gas global, está bajo bloqueo dual. Los precios de la energía están elevados. Y China, que es el mayor socio comercial de Irán y el principal comprador de su petróleo, es uno de los pocos actores con capacidad real de mover la aguja diplomáticamente.
La semana pasada, el canciller iraní Abbas Araghchi visitó Beijing. La semana siguiente al viaje de Trump, Putin tiene previsto visitar también la capital china. Xi está orquestando deliberadamente una secuencia: recibe a Irán antes que a Estados Unidos, recibe a Estados Unidos en el medio, y recibe a Rusia después. El mensaje es claro y se entiende en cualquier idioma: las piezas críticas del tablero global pasan por mi mesa, no por la tuya.
Para Trump, esto significa que llega a la cumbre necesitando que Xi presione a Teherán para reabrir el Estrecho de Hormuz. No es una solicitud cualquiera. Es un favor que Beijing puede cobrar caro en otras divisas: Taiwán, acceso a tecnología de inteligencia artificial, levantamiento de sanciones sobre empresas chinas, condiciones favorables en el comercio bilateral.
La delegación empresarial como acto declarativo
A esta cumbre Trump no llega solo. Lo acompañan Elon Musk, Tim Cook, Larry Fink, Kelly Ortberg y directivos de Citigroup, entre otros. Más de una docena de líderes empresariales. La presencia de esta delegación cumple varias funciones simultáneas. La primera, decorativa: poblar el viaje de imágenes que sugieren oportunidad. La segunda, transaccional: que cada CEO traiga compromisos de compra o de inversión que permitan a ambos gobiernos anunciar «victorias» sustanciales al final del encuentro. La tercera, y probablemente la más importante, es de presión interna: cuando los CEO de las principales empresas estadounidenses sienten que necesitan acceso al mercado chino, la lógica de «desacoplamiento» predicada por una porción del Partido Republicano se vuelve difícil de sostener.
Conviene leer este detalle: la delegación es más pequeña que la que acompañó a Trump en su visita a Arabia Saudita el año pasado, cuando viajaron más de treinta líderes corporativos. Una delegación de doce o trece nombres es delegación de trabajo, no de espectáculo. Indica que las empresas estadounidenses están dispuestas a acompañar el viaje siempre y cuando produzca resultados concretos, pero que el entusiasmo del sector privado por la doctrina trumpista hacia China no es tan robusto como hace dieciocho meses.
Lo que China hará y lo que no hará
El análisis más sereno de la cumbre proviene del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales y del Council on Foreign Relations, dos centros de pensamiento donde la tradición de leer a China sin entusiasmo trumpista pero también sin hostilidad ideológica está bien establecida. Su lectura combinada es la siguiente. China llegará con capacidad para resistir a Trump en sanciones, controles tecnológicos, minerales críticos e Irán. Pero la disposición misma de Xi a recibir al presidente estadounidense en una visita de Estado, con todo el aparato ceremonial chino, indica que Beijing necesita esa cumbre menos que Washington pero más de lo que aparenta. Una economía china desacelerada, presiones demográficas internas, tensiones financieras en el sector inmobiliario y un sector exportador buscando estabilidad, hacen que Xi prefiera, en este momento, un equilibrio negociado a una confrontación abierta.
Lo que no hará Xi es ceder en los puntos donde tiene ventaja estructural. No abrirá el flujo de tierras raras sin condiciones. No reducirá el control sobre las cadenas de electrotech. No aceptará restricciones operativas a sus empresas en sectores de inteligencia artificial. Y, sobre todo, no negociará Taiwán a la baja. Wang Yi, principal diplomático chino, le dijo a Marco Rubio en una llamada del 30 de abril que Taiwán es «el mayor punto de riesgo» en la relación bilateral, y le exigió a Washington «cumplir sus promesas» y «tomar las decisiones correctas».
Lo que sí hará China es ofrecer concesiones simbólicas y comerciales que ambos lados puedan presentar como victoria: compras de soya, eventualmente algunas concesiones puntuales en aviación o energía, acuerdos generales sobre uso de inteligencia artificial en armas nucleares (que ya existía con Biden y puede reactivarse), comunicados conjuntos sobre cooperación en clima y salud pública. Lo suficiente para que el viaje produzca titulares positivos y para que la relación bilateral se estabilice durante al menos los próximos seis meses.
El hilo venezolano
Hay una pieza menor en esta cumbre que conviene seguir, porque conecta directamente con el resto de la edición. Venezuela. China prestó a Caracas más de sesenta mil millones de dólares en créditos respaldados por petróleo entre 2007 y 2015. Buena parte de esa deuda nunca fue pagada en términos del principal. Cuando Maduro fue capturado el 3 de enero, Beijing perdió bruscamente al deudor con el que había negociado durante quince años. Las estimaciones más conservadoras hablan de unos veinte mil millones de dólares de deuda activa que China quiere asegurar en cualquier reestructuración. La administración Rodríguez, tutelada por Washington, no tiene ni la autonomía ni el incentivo para reconocer esa deuda automáticamente.
Trump ha sugerido que China y Rusia pueden seguir comprando crudo venezolano mientras Estados Unidos administre la transición. La frase suena generosa pero esconde una posición negociadora dura: el crudo que Beijing quiera comprar será administrado por las empresas estadounidenses que ahora retoman concesiones en Venezuela. Es decir, China compra, pero no controla. Y la deuda histórica queda como pieza de negociación.
En la cumbre de Beijing, Venezuela no será tema central. Pero será uno de los muchos asuntos donde Xi puede preguntar discretamente, sin presionar, qué espacio queda para los intereses chinos en el rediseño del hemisferio occidental. La respuesta de Trump, sea cual sea, marcará la línea de lo que Washington está dispuesto a conceder en su patio trasero para sostener la estabilidad del Pacífico. Y la lectura que haga Beijing de esa respuesta determinará si la «asociación estratégica a largo plazo» entre Caracas y Washington puede consolidarse sin obstrucción china, o si Xi prefiere recordarle a Trump, por vías indirectas, que aún tiene cartas que jugar en América Latina.
El nuevo orden, sin entusiasmo
Lo que ocurra en Beijing los próximos dos días no resolverá la relación bilateral más importante del mundo. Pero sí marcará la temperatura. Si la cumbre produce comunicados conjuntos, concesiones simbólicas y un calendario regular de reuniones futuras —Xi en Washington en septiembre, Trump en el APEC de Shenzhen en noviembre, Xi otra vez en el G20 de Miami en diciembre—, lo que se estará dibujando es un nuevo equilibrio basado en la administración mutua del desacuerdo, no en su resolución. China y Estados Unidos no van a hacerse aliados. Van a aprender a coexistir mientras compiten por nodos críticos de la economía global.
Para el resto del mundo, incluido el hemisferio occidental, lo que se juega en esa coexistencia es relevante. Significa que las potencias medias —Brasil, México, Argentina, Colombia, Venezuela también— operarán durante los próximos años en un sistema donde las dos grandes capitales negocian bilateralmente, donde los foros multilaterales pesan cada vez menos, y donde cada país tendrá que escoger con qué velocidad y con qué condiciones se inserta en cuál de las dos cadenas de valor. El mundo de Bretton Woods está cerrado. El mundo que lo reemplaza no tiene nombre todavía. Pero los primeros contornos se están firmando, con tinta provisional, en mesas como la del Gran Salón del Pueblo esta semana.
Trump llega con menos cartas de las que querría. Xi lo sabe. La diplomacia china, paciente como pocas, lleva décadas esperando exactamente este momento.
Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →
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Machado dice que su regreso busca evitar un estallido social
«Venezuela está en ebullición. El país se aguanta porque tiene la expectativa».
POLÍTICA · MARÍA CORINA MACHADO
En una entrevista con El Tiempo de Colombia, María Corina Machado respondió si puede haber un estallido social en Venezuela: «Hay que evitar que eso ocurra y que toda esa energía se canalice de manera cívica». Dijo que ese es uno de los motivos urgentes de su regreso, describió un país «en ebullición» y le pidió a la mesa de negociación una sola cosa: «Pónganle una fecha a la elección».
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Entrevista exclusiva de María Corina Machado con el diario colombiano El Tiempo. |
|---|---|
| Quién | María Corina Machado, entrevistada por Andrés Mompotes Lemos, director de El Tiempo. |
| Cuándo | Publicada la noche del sábado 17 de octubre de 2026. |
| Dónde | Ciudad de Panamá. |
| Por qué | La mesa de negociación de Caracas sigue sin fecha electoral y Machado sigue fuera del país, en lo que El Tiempo describe como su octavo intento de regresar. |
| Cómo | En una entrevista de 25 preguntas sobre Venezuela, Colombia, la mesa y su regreso. |
La pregunta fue directa: «¿Hay la posibilidad de un estallido social en Venezuela?». María Corina Machado no lo descartó ni lo alentó. «Hay que evitar que eso ocurra y que toda esa energía se canalice de manera cívica», le respondió a Andrés Mompotes Lemos, director de El Tiempo, en una entrevista hecha en Panamá y publicada la noche del sábado 17 de octubre. «Y ese es uno de los motivos urgentes de mi regreso».
La respuesta completa
«No es pedirle paciencia ni que la gente desconozca una realidad dramática; es entenderla y convertir toda esa urgencia en una razón de lucha, de organización y de preparación para lo que viene. De alguna manera, este periodo ha sido mucho más largo de lo que hubiéramos querido, pero también lo hemos aprovechado para organizarnos».
«Venezuela está en ebullición»
La frase que más circuló no fue esa, sino otra, dicha en la respuesta sobre la mesa de negociación: «Lo estamos viendo en las protestas por falta de luz, por falta de comida, por falta de insumos. Venezuela está en ebullición. Quien no quiera verlo es porque intencionalmente quiere ignorar una realidad. El país se aguanta porque tiene la expectativa».
Algunos medios presentaron esa frase como su respuesta sobre el estallido. Son dos respuestas distintas, y juntas dibujan el argumento: el país está en ebullición, la expectativa lo contiene y su regreso es la forma de canalizarla.
A la mesa: «Pónganle una fecha»
Machado no nombró a Dinorah Figuera ni a Jorge Rodríguez. Sobre la mesa en la que no participa dijo: «Hoy no hay persona que tenga mayor interés que yo en que ese proceso avance. No existe en el mundo». Y le dejó un encargo: «Que cumplan su palabra. Les dieron una tarea: nombren un Consejo Nacional Electoral con base en la Constitución. No son cuotas, no es uno de un lado y otro del otro lado… Lo mismo para el Tribunal Supremo de Justicia. Y pónganle una fecha a la elección. Eso es todo lo que tienen que hacer, y rápido».
¿Hay fecha? «Todavía no». Sobre la propuesta del senador Bernie Moreno de votar el 24 de julio de 2027 dijo: «Es una iniciativa potente y es una fecha hermosa».
Delcy Rodríguez y Washington
- Delcy Rodríguez: «Nadie confía en quien expolió, torturó y saqueó a Venezuela. Y Delcy Rodríguez es directamente responsable de todo este proceso».
- Trump: «Nosotros no estaríamos hoy encaminados hacia una transición si el presidente Trump no hubiera tomado la decisión histórica de llevar a Nicolás Maduro ante la justicia».
- Las señales de EE.UU.: a la pregunta de si ha recibido alguna, respondió: «No directamente».
- El chavismo que negocia: «Es absolutamente no realista pensar que quienes crearon este caos son capaces de crear las bases para la recuperación del país».
Colombia
La entrevista abrió con la frase que El Tiempo llevó a su titular: «No habrá paz duradera en Colombia mientras no exista democracia en Venezuela». Machado recordó que Colombia aloja a más de 2,8 millones de venezolanos, llamó al presidente Abelardo de la Espriella «un aliado del pueblo venezolano» y dijo que no habrá cooperación contra el ELN mientras Delcy Rodríguez gobierne: «No, absolutamente no».
El regreso
«Vamos a regresar juntos. Y para eso estoy trabajando», dijo. No dio fecha.
¿Qué falta, exactamente?
- La fecha del regreso: Machado no la dio.
- La respuesta de la mesa: ni Figuera ni Jorge Rodríguez habían respondido a la entrevista hasta el domingo.
- El jueves 22: la plataforma de Machado convoca una movilización nacional para pedir la fecha.
Para leer más en INCÍSOS
- Machado le pide a Trump terminar la tarea en Venezuela: la entrevista con Fox, la semana pasada.
- Deslinde sin ruptura: el especial sobre Machado y Washington.
- La Plataforma Unitaria presenta 14 propuestas y ratifica a Machado: el acuerdo del domingo.
Fuentes principales: El Tiempo (17 de octubre de 2026); El Estímulo, NTN24 y El Pitazo (18 de octubre de 2026).
Política
La Plataforma Unitaria presenta 14 propuestas y ratifica a Machado
Otro camino a la transición, en paralelo a la mesa.
POLÍTICA · OPOSICIÓN
La Plataforma Unitaria Democrática presentó el domingo su «Acuerdo Nacional para la Recuperación de la República»: 14 propuestas que ratifican el liderazgo de María Corina Machado, exigen la libertad de los presos políticos y piden elecciones con prioridad en las presidenciales. Machado y Edmundo González participaron a distancia. Es otro camino hacia la transición, en paralelo a la mesa que negocia en Caracas sin ellos.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Presentación del «Acuerdo Nacional para la Recuperación de la República», con 14 propuestas. |
|---|---|
| Quién | La Plataforma Unitaria Democrática (PUD). Leyó el texto Biagio Pilieri, de Convergencia; abrió el acto Roberto Enríquez, secretario ejecutivo. Participaron María Corina Machado, desde Panamá, y Edmundo González Urrutia, por videollamada. |
| Cuándo | Domingo 18 de octubre de 2026. |
| Dónde | Caracas, con transmisión en YouTube. |
| Por qué | Para fijar una ruta común de la oposición mientras la mesa de negociación respaldada por EE.UU. avanza sin Machado ni González. |
| Cómo | Con un documento leído en un acto transmitido en vivo, que la PUD presenta como el inicio de una consulta popular. |
«Estamos ahora al inicio de una nueva era». Con esa frase, dicha a distancia desde Panamá, María Corina Machado presentó el domingo 18 de octubre el «Acuerdo Nacional para la Recuperación de la República» de la Plataforma Unitaria Democrática: 14 propuestas que ratifican su liderazgo y fijan la ruta de la oposición que no está en la mesa de Caracas.
Las 14 propuestas
- Ratificar el compromiso con el cambio que los venezolanos expresaron con su voto.
- Respaldar el liderazgo de María Corina Machado.
- Exigir la libertad plena de los presos políticos, el retorno seguro de los exiliados y el fin de la persecución.
- Respaldar una hoja de ruta hacia una transición pacífica y ordenada, con elecciones libres y prioridad en las presidenciales.
- Respaldar una negociación orientada a lograr elecciones y la reinstitucionalización.
- Trabajar unidos por la reinstitucionalización del Estado y la restitución del orden constitucional.
- «Acordar como principio irrenunciable la alternancia democrática».
- Promover la separación efectiva entre gobierno, Estado y partidos.
- Restituir plenamente los derechos políticos, sin inhabilitaciones, y devolver a los partidos sus autoridades, símbolos y tarjetas.
- Promover políticas de derechos humanos, servicios públicos y dignidad del trabajador.
- Acompañar a un nuevo gobierno electo y a la comunidad internacional ante la emergencia humanitaria.
- Proteger y promover la memoria histórica y republicana.
- Rechazar cualquier acción violenta, subversiva o irregular contra el proceso.
- Comprometerse a promover y resguardar estas propuestas.
El texto, leído por Biagio Pilieri, de Convergencia, pide «una transición pacífica, ordenada y sostenible», «la celebración de elecciones libres, competitivas y verificables con prioridad en las elecciones presidenciales» y «el cese de la persecución política y el desmontaje del aparato represivo nacional».
Lo que dijeron
- María Corina Machado: «Finalmente vamos a hacer realidad la tan anhelada república liberal democrática que soñaron nuestros padres fundadores». Y también: «Siempre he estado agradecida al presidente de los Estados Unidos por abrir una puerta».
- Edmundo González Urrutia: «El proceso de construcción de este gran acuerdo nacional es y será producto de una amplia consulta popular».
- Roberto Enríquez, secretario ejecutivo de la PUD: «Sin unidad estaríamos condenados al fracaso. En ese acuerdo cada quien tiene su lugar y le corresponde a María Corina liderar».
Dos caminos
El acuerdo llega en la tercera ronda de la mesa que negocian la delegación de la Asamblea de 2015, encabezada por Dinorah Figuera, y la de Jorge Rodríguez, con respaldo de EE.UU. Machado y González no participan en ella. El documento de la PUD no la rechaza: respalda «una negociación orientada a lograr elecciones». Pero fija condiciones que la mesa todavía no ha cumplido, empezando por la fecha y por los presos políticos, que eran 322 al 5 de octubre según Foro Penal.
¿Qué falta, exactamente?
- Las reacciones: ni la delegación de Figuera, ni Jorge Rodríguez, ni el Gobierno de Delcy Rodríguez habían respondido hasta el domingo.
- La consulta: cómo y cuándo será la «amplia consulta popular» de la que habló González.
- El encuentro de los dos caminos: si la mesa incorporará alguna de estas propuestas.
Para leer más en INCÍSOS
- Machado dice que su regreso busca evitar un estallido social: la entrevista con El Tiempo.
- La mesa lleva la justicia al Colegio de Abogados: lo que la mesa promete.
- El enjambre: el especial sobre la mesa y sus críticos.
Fuentes principales: Plataforma Unitaria Democrática (18 de octubre de 2026); EFE vía Infobae, AFP vía El Universo, Runrun.es, Efecto Cocuyo, El Diario y AlbertoNews (18 de octubre de 2026); Foro Penal.
Política
El Teletón de Venevisión recauda 2,37 millones para los damnificados
Primer Teletón desde 2006. Y un donante con historial.
POLÍTICA · SOCIEDAD
El primer Teletón en Venezuela desde 2006 reunió 2.370.017 dólares en 15 horas para los damnificados del doble terremoto del 24 de junio. Entre los donantes, según un portal venezolano, estuvo NABEP, la empresa del acuerdo petrolero con EE.UU. que controla la familia de Alejandro Betancourt, con 100.000 dólares.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Teletón Venevisión 2026 «Unidos por Venezuela», a beneficio de los afectados por el doble sismo del 24 de junio. |
|---|---|
| Quién | Venevisión, del grupo Cisneros, y el Dividendo Voluntario para la Comunidad (DVC). Beneficiarios: Cáritas Venezuela, Fe y Alegría y las fundaciones Hospital Ortopédico Infantil y Juan Pablo Dos Santos. |
| Cuándo | Sábado 17 de octubre de 2026, de 9:00 a. m. a medianoche. |
| Dónde | Transmisión nacional de Venevisión y Circuito Unión Radio. |
| Por qué | El doble terremoto de junio dejó al menos 6.509 muertos y unos 18.000 damnificados, según el balance oficial citado por EFE. |
| Cómo | Con donaciones de personas y empresas, auditadas por Deloitte, con trazabilidad de EY. |
Venezuela volvió a ver un Teletón. El sábado 17 de octubre, durante 15 horas, Venevisión transmitió «Unidos por Venezuela» para los damnificados del doble terremoto del 24 de junio, y cerró con 2.370.017 dólares recaudados, según EFE y el marcador oficial. Superó la meta inicial de 1,5 millones. Según EFE, el formato no se organizaba en el país desde los años 2000; el último fue el «Teletón del Corazón» de 2006, según Últimas Noticias.
Adónde va el dinero
- Cáritas Venezuela.
- Fe y Alegría.
- Prótesis para amputados por el sismo, a través de la Fundación Hospital Ortopédico Infantil y la Fundación Juan Pablo Dos Santos.
El Teletón lo organizó Venevisión con el Dividendo Voluntario para la Comunidad (DVC), filial de United Way. Deloitte audita al DVC y la firma EY acompaña la trazabilidad de las donaciones, según el grupo Cisneros. Entre las empresas aliadas anunciadas en octubre figuraban Chevron, Banesco, Mercantil, Movistar, Nestlé y Farmatodo, entre otras.
La donación de NABEP
Según el portal venezolano esconusted.com, North American Blue Energy Partners (NABEP) donó 100.000 dólares durante el Teletón para familias afectadas en el estado La Guaira. Las crónicas de EFE, El Diario y El Nacional no nombran a los donantes, y NABEP no figuraba en la lista de empresas aliadas publicada antes de la transmisión. Otra empresa, Inter, también anunció 100.000 dólares.
NABEP no es un donante cualquiera. Es la empresa a la que la Casa Blanca encargó en agosto 17 campos petroleros por 100 años, con una oficina del Pentágono como socia del 35 % de su matriz. Su vocero ha dicho que «la familia Betancourt sigue siendo el accionista mayoritario».
El historial de Betancourt
- Derwick Associates: cofundó en 2009 la empresa que obtuvo contratos eléctricos sin licitación. Transparencia Venezuela estima sobreprecios de unos 2.900 millones de dólares; es una estimación, no una sentencia.
- Miami: en el caso «Operation Money Flight» (2018), por 1.200 millones desviados de PDVSA, aparece como coconspirador no acusado, según el ICIJ. Nunca fue imputado, y según CNN la investigación del Departamento de Justicia se cerró a inicios de septiembre.
- Europa: tiene investigaciones en Suiza y España, cuyo estado varía según la fuente.
María Corina Machado lo asoció la semana pasada con «una corrupción obscena», en la entrevista con The New York Times.
¿Qué falta, exactamente?
- La confirmación: ni NABEP ni Venevisión han confirmado públicamente la donación.
- El desglose: cuánto aportaron empresas y cuánto personas, y cuánto recibe cada beneficiario.
- La auditoría: cuándo se publicará el informe de Deloitte.
Para leer más en INCÍSOS
- Quién es Betancourt, el socio petrolero que Machado asocia con corrupción: el socio petrolero de Trump.
- Machado marca distancia del socio petrolero de Trump sin romper con Washington: lo que dijo Machado de Betancourt.
Fuentes principales: EFE vía Infobae y El Diario (18 de octubre de 2026); esconusted.com (17 de octubre de 2026); Grupo Cisneros (17 de agosto de 2026); Últimas Noticias (17 de octubre de 2026); ICIJ (3 de septiembre de 2026); EnergyNews (17 de septiembre de 2026); Telemundo (14 de septiembre de 2026).
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