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Política

La defensa de Maduro pide anular el caso alegando inmunidad soberana

El argumento no discute los hechos. Discute si el tribunal tiene competencia para examinarlos, que es una defensa distinta y más difícil de rebatir.

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Edificio judicial y carpeta contractual como recurso editorial para explicar la ley aplicable y jurisdicción previstas.

El escrito de sesenta páginas presentado en Nueva York no niega los hechos: sostiene que el tribunal carece de jurisdicción para conocerlos.

Qué La defensa solicitó la desestimación de la acusación alegando inmunidad soberana como jefe de Estado y por actos oficiales.
Quién Nicolás Maduro Moros y su equipo de defensa; la Fiscalía federal del Distrito Sur de Nueva York.
Cuándo Escrito presentado el 2 de septiembre de 2026.
Dónde Corte federal del Distrito Sur de Nueva York.
Por qué La inmunidad de jefes de Estado es una regla consuetudinaria del derecho internacional invocada como excepción de jurisdicción.
Cómo Mediante un memorando de derecho en apoyo de una moción de desestimación.

La defensa de Nicolás Maduro presentó el 2 de septiembre de 2026 un memorando de derecho ante la corte federal del Distrito Sur de Nueva York, en apoyo de una moción para desestimar la cuarta acusación sustitutiva en su contra.

El documento consta de sesenta páginas y su argumento central no es sobre los hechos.

Qué sostiene el escrito

La defensa parte de una afirmación procesal: en esta etapa no corresponde examinar la suficiencia de las pruebas, sino determinar si el caso puede sostenerse en derecho.

Sobre esa base plantea dos líneas de inmunidad.

La inmunidad de jefe de Estado. Sostiene que ningún tribunal estadounidense ha juzgado penalmente a un líder extranjero que era reconocido por su propio país como jefe de Estado en el momento de formularse los cargos, y que eso no es un accidente histórico sino el reflejo de una regla anterior al derecho anglosajón: los jefes de Estado están exentos del proceso penal de cualquier tribunal nacional que no sea el suyo.

La inmunidad por actos oficiales. Alega que la acusación se apoya en actuaciones realizadas en ejercicio de cargos públicos —emisión de pasaportes diplomáticos, despliegue de fuerzas militares, anuncios de política exterior— y que un funcionario no puede ser obligado a responder ante un tribunal extranjero por actos ejecutados en nombre de su Estado.

El punto más delicado

Hay un párrafo del escrito que merece atención propia.

La defensa sostiene que el tribunal no puede deferir a la posición del Ejecutivo estadounidense según la cual Maduro no tiene derecho a inmunidad. Y afirma que el Gobierno basó la acusación en la premisa implícita de que no le corresponde inmunidad porque, desde 2019, el Ejecutivo lo calificó como ilegítimo mientras continuaba reconociéndolo como jefe de Estado de hecho.

Es decir, la defensa usa a su favor la propia ambigüedad de la política estadounidense: si Washington lo trató como gobernante de facto durante años, no puede ahora sostener que nunca lo fue.

Por qué esto importa más allá del caso

Una defensa de jurisdicción no requiere probar inocencia. Requiere convencer al tribunal de que no le corresponde decidir.

Si prospera, el caso se cae sin que se examine una sola prueba. Si no prospera, el proceso avanza hacia el fondo y la discusión se traslada a los hechos.

En cualquiera de los dos escenarios, la decisión sentaría un precedente sobre hasta dónde llega la inmunidad de gobernantes extranjeros ante tribunales estadounidenses. Y ese precedente aplicaría a otros casos futuros.

La nota sobre el lenguaje

El escrito se refiere a Maduro como presidente. Es la formulación de su defensa y así se recoge aquí, entre las posiciones de una parte procesal.

Esta casa mantiene su criterio: quien ejerció el poder de hecho hasta el 3 de enero de 2026 nunca demostró su victoria electoral acta por acta.

Lo que sigue

Corresponde ahora la respuesta de la Fiscalía y, después, la decisión del tribunal. No hay plazo público anunciado.

Y queda una pregunta que esta casa se propone responder: quién sostiene y quién financia esa defensa.


Fuentes principales: Memorando de derecho en apoyo de la moción de desestimación por inmunidad soberana, caso 1:11-cr-00205-AKH, documento 321, presentado el 2 de septiembre de 2026 ante la corte federal del Distrito Sur de Nueva York.

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Política

Los cinco pilares de Machado sirven para medir el acuerdo

Marco legal aprobado por un parlamento legítimo, agencia independiente, licitaciones abiertas, régimen fiscal estable y arbitraje internacional. Cinco puntos, cinco comprobaciones.

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Sala de control y planta industrial como recurso editorial para analizar condiciones operativas y contractuales.

Tardó varios días en pronunciarse y explicó por qué. Cuando lo hizo, no dio una opinión: dio un instrumento de medición.

Qué María Corina Machado se pronunció sobre el acuerdo petrolero y remitió al plan energético de cinco pilares que presentó en marzo de 2026.
Quién María Corina Machado, premio Nobel de la Paz 2025.
Cuándo Pronunciamiento difundido el 3 de septiembre de 2026, seis días después del anuncio.
Dónde Venezuela y Estados Unidos.
Por qué El acuerdo se negoció sin marco legislativo, sin licitación y sin términos públicos.
Cómo Mediante un mensaje grabado que enumera condiciones verificables en lugar de una posición de respaldo o rechazo.

María Corina Machado se pronunció sobre el acuerdo petrolero el 3 de septiembre de 2026, seis días después del anuncio, y explicó la demora: al tratarse de un asunto serio, consideró responsable conseguir primero la mayor información posible.

Su posición no es de respaldo ni de rechazo. Es de método.

El mensaje completo de María Corina Machado

Video enlazado desde la publicación original en X.

Lo que reconoce

Sostiene que Estados Unidos es el socio principal que Venezuela necesita para desarrollar su valor estratégico, y que así lo piensa la mayoría de los venezolanos. Describe ese valor con precisión: abundancia de recursos energéticos, costos competitivos y una ubicación alejada de los conflictos que afectan a otras zonas petroleras del planeta.

Su formulación más directa sobre el punto es esta: «los enemigos de los Estados Unidos en Venezuela están hoy en Miraflores».

Es decir, no objeta la asociación entre los dos países. Objeta con quién se está celebrando y cómo.

Las preguntas que formula

Enumera cinco que coinciden, casi literalmente, con las que esta cobertura viene planteando desde el 28 de agosto: quién firma, qué se firma realmente, quién pone el dinero, quién da las garantías y cómo beneficia esto a los venezolanos.

Ninguna tiene respuesta pública.

Los cinco pilares

Aquí está el aporte del pronunciamiento, y es un instrumento más que una declaración.

Remite al plan energético que presentó en marzo de 2026 en el foro de la industria en Houston, con cinco pilares.

Uno. Marco legal transparente. Reglas aprobadas públicamente por una Asamblea Nacional legítima, no por decreto ni a puerta cerrada.

Dos. Institucionalidad técnica. Una agencia de hidrocarburos independiente, para que el Estado deje de ser juez y parte, operador y fiscalizador a la vez.

Tres. Licitaciones públicas y abiertas. Reglas publicadas de antemano, resultados transparentes al final, sin adjudicaciones directas.

Cuatro. Régimen fiscal competitivo y estable. Un marco que atraiga a quien arriesga miles de millones y que garantice ingresos justos para el país cuando suben los precios.

Cinco. Seguridad jurídica y arbitraje internacional. Respeto estricto a los contratos celebrados y sometimiento a instancias de arbitraje internacional.

Por qué esos cinco puntos importan más que su opinión

Porque son verificables uno por uno contra lo que se conoce del acuerdo. Y esa comprobación se puede hacer hoy.

Sobre el primero: la Asamblea Nacional aprobó el 1 de septiembre un acuerdo de respaldo al convenio, no una autorización de un contrato que se le hubiera sometido. El texto del pacto entre gobiernos sigue sin publicarse.

Sobre el segundo: no se ha anunciado la creación de ninguna agencia reguladora independiente.

Sobre el tercero: según el reporte de agencia del 31 de agosto, el acuerdo no pasó por un proceso competitivo y su negociación se mantuvo reservada.

Sobre el cuarto: los términos fiscales no son públicos. Se conocen cifras agregadas, no porcentajes de regalía ni alícuotas.

Sobre el quinto: la hoja de términos de la Casa Blanca establece que el acuerdo entre el gobierno estadounidense y la empresa se rige por ley de Estados Unidos y se somete a sus tribunales. No consta la ley aplicable ni el foro del título concesional otorgado por Venezuela.

De los cinco pilares, ninguno se cumple de manera verificable con la información disponible. Y tres de ellos —marco legislativo, licitación e independencia del regulador— quedaron descartados por la forma en que el proceso se condujo, no por falta de tiempo.

Lo que esto cambia en el debate

Hasta ahora la discusión se ordenaba entre quienes respaldaban el acuerdo y quienes lo rechazaban.

Este pronunciamiento introduce una tercera posición que es más difícil de descartar: no discutir si el acuerdo es bueno, sino si cumple condiciones que cualquiera puede comprobar.

Quien quiera rebatirla tendrá que sostener que un contrato de esta magnitud puede celebrarse sin ley aprobada, sin licitación y sin regulador independiente. Es un argumento posible, pero hay que hacerlo en voz alta.

El cierre

Sostiene que el patrimonio del subsuelo no pertenece al gobierno que negocia sino al pueblo venezolano, remite al mandato electoral de julio de 2024 y afirma que Venezuela vale mucho más que su petróleo, porque su verdadero valor es su gente.


Fuentes principales: Pronunciamiento de María Corina Machado difundido el 3 de septiembre de 2026. Plan energético presentado en el foro de la industria energética en Houston en marzo de 2026. Hoja de términos publicada por la Casa Blanca el 31 de agosto de 2026. Reporte de agencia del 31 de agosto de 2026. Sesión de la Asamblea Nacional del 1 de septiembre de 2026.

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Política

Autobuses sacaron presos de El Rodeo I el día de la firma petrolera

La consigna no la puso un medio ni un analista. La puso la gente que lleva ocho meses durmiendo frente a una cárcel.

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Sala legislativa vacía como recurso editorial para el análisis de la sesión parlamentaria y el Tribunal Supremo.
INCÍSOS

El Canal de Nitu Pérez Osuna
Alianza INCÍSOS + El Canal de Nitu

Mientras se firmaban en Caracas los acuerdos con Chevron y Eni, varios autobuses entraron al penal de Guatire y salieron con presos políticos. Nadie avisó a las familias.

Qué Varios autobuses ingresaron a El Rodeo I y salieron con presos políticos, sin notificación a familiares ni abogados.
Quién CLIPPVE; familiares de los reclusos; Foro Penal; el capitán Juan Carlos Caguaripano, entre los recluidos.
Cuándo Miércoles 2 de septiembre de 2026, el mismo día de la firma de acuerdos petroleros en Caracas.
Dónde Centro penitenciario El Rodeo I, en Guatire, estado Miranda.
Por qué Los traslados sin notificación impiden a las familias y a la defensa localizar a los detenidos.
Cómo Mediante el ingreso de múltiples unidades de transporte al recinto, según el registro de la organización.

Fueron dos escenas del mismo miércoles.

En una, el secretario de Energía de Estados Unidos estaba en Caracas para la firma de acuerdos petroleros con Chevron y Eni, en la ronda que arrancó el viernes anterior con el anuncio presidencial.

En la otra, a unos kilómetros de allí, en Guatire, varios autobuses entraron esa misma tarde al centro penitenciario El Rodeo I. Cuando salieron, llevaban presos políticos a bordo. Nadie avisó a las familias.

Lo que se sabe

El Comité por la Libertad de los Presos Políticos alertó sobre traslados arbitrarios tras registrarse el ingreso de múltiples unidades de transporte al recinto. La organización no precisó el número de reclusos movilizados.

Según la información que manejan los allegados de manera extraoficial, algunos habrían sido llevados al Fuerte Guaicaipuro y al penal de Yare II, ambos en el estado Miranda.

La periodista Maryorin Méndez reportó que al menos dieciséis presos vinculados a tres de los casos más conocidos del país habrían sido trasladados al Fuerte Guaicaipuro.

Entre los recluidos en El Rodeo I se encuentra el capitán Juan Carlos Caguaripano, cuya audiencia de apelación se celebró la semana anterior. Los jueces disponían de diez días para pronunciarse.

Una madre que se enteró por otras vías

María Soto, madre del preso Luis Manuel Paiva Soto, denunció que el personal penitenciario no le informó del traslado de su hijo.

Su testimonio incluye un detalle que ordena toda la secuencia: el domingo las autoridades le rechazaron los insumos de aseo personal que llevaba para el joven. El martes en la noche la contactaron para pedirle esos mismos artículos. En ninguno de los dos momentos le dijeron que su hijo iba a ser trasladado.

El comité informó que los familiares permanecen a las afueras del penal exigiendo la presencia del director, quien, según afirman, se niega a salir a dar explicaciones. También denunciaron malos tratos por parte del personal.

Las familias mantienen un campamento frente a El Rodeo I desde el 8 de enero.

La consigna la puso la calle

El martes 1, veinticuatro horas antes de que entraran los autobuses, los familiares realizaron una manifestación bajo una pregunta que no hizo falta explicarle a nadie: cuántos barriles vale un preso político.

Ese mismo grupo inició esta semana una ruta nacional para exigir la libertad de sus parientes y el cierre de los centros de tortura.

La pregunta no la formuló ningún medio ni ningún analista. La formuló la gente que lleva casi ocho meses durmiendo frente a una cárcel.

Los números

El Foro Penal contabiliza 328 presos políticos al corte del 31 de agosto: 317 hombres y 11 mujeres.

El gobierno encargado niega que en Venezuela existan presos políticos y sostiene que se trata de personas que cometieron delitos, afirmación que rechazan los partidos de oposición y las organizaciones de derechos humanos.

De las 131 excarcelaciones anunciadas, hay 81 confirmadas: las 78 verificadas inicialmente más tres militares de Ramo Verde. La diferencia es de cincuenta personas.

Lo que corresponde decir

No hay ninguna prueba de que una cosa tenga que ver con la otra. No se afirma aquí y no se va a afirmar.

Lo que sí puede afirmarse es la secuencia: el día que el país miraba hacia los campos petroleros, unos autobuses entraron a un penal en Guatire y salieron con hombres adentro sin que nadie le avisara a sus madres.

Y que en un país donde la máxima autoridad acaba de invocar el derecho constitucional a la información oportuna y veraz, una madre tenga que enterarse por vías extraoficiales de que a su hijo se lo llevaron, dice sobre ese derecho más que cualquier discurso.

Esta nota se origina en el programa INCISOS, que se emite en el canal de Nitu Pérez Osuna. La emisión del 2 de septiembre de 2026 está disponible aquí.


Fuentes principales: Comité por la Libertad de los Presos Políticos en Venezuela. Reportes de la periodista Maryorin Méndez. Registro del Foro Penal al 31 de agosto de 2026. Programa INCISOS, emisión del 2 de septiembre de 2026, en el canal de Nitu Pérez Osuna: https://www.youtube.com/live/0iLD-NUd6jo.

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Política

Un tablero mide en 7% lo avanzado hacia la democracia

El petróleo se comprometió por un siglo en cinco días. La democracia lleva ocho meses instalada al siete por ciento.

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Fachada editorial de una sede legislativa, recurso visual para la cobertura de la reforma del Tribunal Supremo.

La herramienta no predice cuándo habrá transición. Establece qué tendría que estar ocurriendo para poder afirmar que la hay.

Qué Un tablero de indicadores sitúa en 7% el cumplimiento de las condiciones necesarias para una democracia funcional en Venezuela.
Quién Umbral.watch; los investigadores Carmen Beatriz Fernández y Pablo Hernández Borges; un panel de trece evaluadores.
Cuándo Primera medición presentada el 3 de septiembre de 2026, a ocho meses del 3 de enero.
Dónde Venezuela.
Por qué Permite pasar de la discusión sobre anuncios a la verificación de acciones concretas con plazos e indicadores.
Cómo Mediante sesenta variables organizadas en pilares, evaluadas de forma independiente y agregadas en una estimación común.

Ocho meses después del 3 de enero de 2026, una herramienta de medición sitúa en 7% el cumplimiento de las condiciones necesarias para una democracia funcional en Venezuela.

La cifra proviene de Installing Democracy, el tablero presentado el 3 de septiembre por Umbral.watch, y su valor no está en el número sino en el método.

Qué mide y qué no

El tablero no pretende predecir cuándo ocurrirá una transición ni se limita a registrar cambios de gobierno. Su propósito es establecer qué tendría que estar ocurriendo para poder afirmar que el país avanza hacia una democracia que funcione.

Sus creadores, la investigadora Carmen Beatriz Fernández y el científico de datos Pablo Hernández Borges, resumen la premisa en una frase: «la democracia no viene preinstalada, ni es un switche de on-off».

Cómo está construido

La herramienta plantea una hoja de ruta de dieciocho meses organizada en pilares: libertades y derechos humanos, seguridad, instituciones, gobernabilidad, sociedad civil, información y libertad de prensa, competencia política, elecciones, justicia, economía y relaciones internacionales.

Sobre esos pilares identifica sesenta variables y las traduce en acciones concretas. Cada acción se observa a través de cinco elementos: el pilar al que pertenece, el mes en que debería ocurrir, la acción concreta, el indicador que permite comprobarla y el responsable de ejecutarla.

Entre las variables figuran la liberación de presos políticos, la apertura del registro electoral, la renovación de la autoridad electoral, la restitución de la competencia de los partidos, la libertad de prensa y la participación electoral de los venezolanos en el exterior.

Trece académicos y especialistas evalúan de forma independiente cada acción con una estimación de cumplimiento entre cero y cien. Esas valoraciones se agregan después en una estimación común. El modelo toma parcialmente como referencia la metodología de un proyecto académico internacional que mide dimensiones de la democracia que no son directamente observables.

Lo que el número dice

Un 7% a los ocho meses significa que la instalación apenas ha comenzado.

Los propios autores advierten que el dato no captura toda la complejidad del país y que su función es ofrecer un punto de partida transparente para observar avances, estancamientos y retrocesos.

Esa advertencia conviene tomarla en serio. Una cifra agregada siempre esconde diferencias internas: puede haber pilares con avances reales y otros en cero, y el promedio no lo distingue.

La asimetría que el tablero deja ver

Aquí está lo que esta casa considera el dato de fondo.

Entre el 28 de agosto y el 2 de septiembre, en cinco días, se anunció, se respaldó parlamentariamente y se encaminó a la firma un compromiso sobre diecisiete campos petroleros descrito por una de las partes como una concesión de cien años.

En ese mismo período, la instalación de las condiciones democráticas se mide en 7%.

No son procesos comparables en su naturaleza, y decirlo así sería tramposo. Pero sí son comparables en algo: ambos dependen de decisiones de las mismas autoridades y de los mismos plazos políticos.

Lo que la comparación muestra es una diferencia de velocidad. Cuando existió voluntad, un asunto de enorme complejidad jurídica se resolvió en días. La otra agenda lleva ocho meses.

Lo que conviene precisar sobre la herramienta

Por rigor, tres cosas.

Es una medición de sus autores. No es un organismo oficial ni multilateral. Eso no la invalida: la mayoría de los índices de calidad democrática son producidos por centros académicos o think tanks.

El panel lo integran trece personas: los dos investigadores que dirigen el proyecto y once evaluadores más. Consultada por esta casa, la codirectora precisó que los nombres se mantendrán en reserva hasta el final del ciclo de dieciocho meses.

Es una decisión metodológica defendible: reservar la identidad de los evaluadores reduce la presión pública sobre sus valoraciones individuales en un asunto tan disputado. Y tiene un costo que conviene nombrar: mientras dure la reserva, el lector no puede valorar la composición del panel. El proyecto asume ese costo a cambio de proteger la independencia de cada evaluación, y anuncia que la reserva termina.

La ponderación entre pilares importa tanto como los indicadores. Un tablero que otorgue el mismo peso a las elecciones y a la economía produce un resultado distinto de otro que priorice.

Ninguna de las tres es una objeción. Son las preguntas que hay que hacerle a cualquier índice antes de citarlo, incluida esta casa cada vez que lo cite.

Por qué esto es útil

Porque convierte la discusión sobre intenciones en una lista de acciones con responsable, plazo e indicador.

Y porque permite algo que hasta ahora no existía: comprobar dentro de seis meses si el 7% subió, se estancó o retrocedió, con el mismo criterio con el que se midió hoy.

Esa es exactamente la función que esta casa asigna a su sección de seguimiento, y por eso el tablero se incorpora como referencia externa a partir de esta edición.

El tablero es de consulta pública en el sitio de Umbral.watch.


Fuentes principales: Nota de prensa y tablero Installing Democracy de Umbral.watch, presentados el 3 de septiembre de 2026. Declaraciones de sus creadores recogidas en ese material.

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