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Ninguno de los dos escaños del Senado de California vence este ciclo. Es la primera aclaración que necesita el lector, porque en un estado del tamaño de California la ausencia no es evidente.
Lo que sí se decide:
La gobernación, abierta. Gavin Newsom no puede repostularse por límite de mandato. Se presentaron 61 candidaturas en la boleta de la primaria del 2 de junio, y de esa multitud avanzaron dos: el demócrata Xavier Becerra, exsecretario federal de Salud y Servicios Humanos y antes fiscal general del estado, y el republicano Steve Hilton, comentarista respaldado por Donald Trump.
El sistema explica ese resultado. California usa primaria de dos primeros: todos los candidatos compiten en la misma boleta y los dos más votados avanzan a noviembre, sin importar su partido. Nombres con más reconocimiento que Becerra, como la exrepresentante Katie Porter o el exalcalde de Los Ángeles Antonio Villaraigosa, quedaron fuera.
Los 52 escaños de la Cámara de Representantes, el mayor bloque de cualquier estado. Y el resto de los cargos ejecutivos estatales.
California es uno de los seis estados que llegaron a este ciclo con distritos congresionales distintos a los de 2024. Los otros cinco son Misuri, Carolina del Norte, Ohio, Texas y Utah.
Su caso tiene una particularidad que conviene no aplanar: mientras en varios estados el rediseño lo decidió la legislatura, en California pasó por las urnas. Ese detalle importa para cualquier discusión sobre legitimidad del trazado, y es donde la cobertura suele simplificar.
California tiene alrededor de 8,5 millones de latinos elegibles para votar, según el Centro de Investigaciones Pew con datos del censo de 2022. Es la cuarta parte de todo el electorado latino del país.
En proporción, los latinos rondan un tercio del electorado elegible del estado. California y Texas son los dos únicos estados donde los blancos no hispanos son la primera minoría del electorado sin llegar a mayoría.
La composición está cambiando. Aunque la mayoría es de origen mexicano, los grupos centroamericanos y sudamericanos crecen: las poblaciones dominicana y venezolana más que se duplicaron entre 2010 y 2020. Y a medida que baja la inmigración, entra una generación más joven, nacida en Estados Unidos y angloparlante, que cumple la edad de votar.
California decide 52 escaños de la Cámara: uno de cada ocho del cuerpo entero.
La aritmética nacional de noviembre es de tres escaños netos para mover la mayoría. Un puñado de distritos californianos que se muevan en una dirección u otra pesa, en términos absolutos, más que la gobernación que domina la conversación política del estado.
La cobertura se concentra en Sacramento. La decisión de quién controla Washington se juega, en buena parte, en un puñado de distritos del valle Central y del sur del estado.
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