Economía
La inflación corre al doble de la meta de la Fed
El índice de precios PCE corre en torno al 4%, el doble de la meta de largo plazo de la Reserva Federal. Lo empujan tres fuerzas simultáneas y ninguna responde bien a la herramienta que la Fed tiene disponible. El resultado es una economía en forma de K donde el ajuste no lo paga quien lo provoca.
Las 6W
| Qué | La inflación medida por el PCE corre al doble de la meta del 2% y la Fed evalúa endurecer la política monetaria. |
| Quién | La Reserva Federal y su presidente Kevin Warsh; el comité de mercado abierto; los hogares de ingreso medio y bajo. |
| Cuándo | Informe de política monetaria y actas de junio conocidos en la semana del 6 al 10 de julio de 2026. |
| Dónde | Estados Unidos, con efecto diferenciado por nivel de ingreso y por sector de empleo. |
| Por qué | Los tres motores del alza —aranceles, energía y capex tecnológico— son poco sensibles a la tasa de interés. |
| Cómo | Subiendo tasas se enfría el crédito al consumo y la vivienda antes que el gasto de ingresos altos y la inversión en IA. |
Tres motores a la vez
El primer informe de política monetaria de Kevin Warsh ante el Congreso dejó por escrito que el índice PCE corre al doble de la meta de largo plazo. Las tres fuerzas identificadas operan simultáneamente: los costos energéticos derivados del conflicto con Irán, el efecto acumulado de los aranceles y la inversión en inteligencia artificial, que la Fed ya trata como fuente de demanda inflacionaria.
Las actas de junio revelaron un comité dividido, con mayoría dispuesta a subir tasas si los precios se amplían a más categorías. En un informe difundido en julio, la Reserva Federal describió que la inflación se aceleró durante la primavera boreal.
El problema de la herramienta
Aquí está el nudo que ningún titular resume bien. La tasa de interés funciona enfriando el gasto que depende del crédito: hipotecas, automóviles, tarjetas, préstamos a pequeños negocios.
Pero ninguno de los tres motores del alza depende del crédito al consumo. Los aranceles son un impuesto de frontera. El costo energético responde a una guerra. Y la inversión en centros de datos la financian corporaciones con caja propia y acceso a mercados de capital que no se cierran con medio punto de tasa.
De modo que la Fed puede endurecer todo lo que quiera y golpeará primero a lo que no está causando el problema.
La economía en K
Bank of America describió el cuadro como una economía en forma de K: sólida donde importa para la inflación, frágil donde más les importa a los hogares. Su advertencia es precisa: las fuentes del recalentamiento —el gasto de los ingresos altos y el capex tecnológico— son justamente las menos sensibles a la tasa.
El corolario es incómodo y hay que decirlo sin adorno: el endurecimiento que la parte fuerte de la economía hace necesario lo pagará, primero, la parte débil.
Dónde aparece eso en un hogar hispano
En cuatro lugares concretos.
En el alquiler, porque el encarecimiento del crédito frena la construcción de vivienda nueva y sostiene la presión sobre la renta. En la tarjeta de crédito, cuyo saldo rotativo se encarece de inmediato con cada alza. En el préstamo del carro, que en muchos hogares hispanos es una condición del empleo, no un lujo. Y en la factura eléctrica, empujada por la demanda de los centros de datos.
Ninguno de esos cuatro rubros se puede posponer. Esa es la definición operativa de la fragilidad: gastos que no admiten aplazamiento en un presupuesto que no admite aumento.
Lo que conviene mirar en las próximas semanas
Tres indicadores permiten anticipar el impacto doméstico antes de que aparezca en la factura: si el alza de precios se amplía más allá de bienes importados y energía; si el mercado laboral en construcción, hostelería y logística —tres sectores de alta participación hispana— empieza a perder puestos; y si la tasa de morosidad en tarjetas de crédito sigue subiendo.
Los tres se publican con regularidad y los tres se pueden seguir sin ser economista.
Nota: esta pieza ofrece contexto económico general y no constituye asesoría financiera. Para decisiones sobre deuda o inversión, consulte a un profesional acreditado.
Fuentes principales: Reserva Federal, informe de política monetaria al Congreso y actas del comité de junio de 2026; Reserva Federal, informe difundido el 10 de julio de 2026 sobre aceleración de precios; Bank of America, lectura de la economía en «K»; compilaciones de datos macroeconómicos de la semana del 6 al 10 de julio de 2026.
Alfredo Yánez
9 libros que te cambian la perspectiva
Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon
VER LIBROS →Economía
Las remesas suben en dinero y bajan en personas
El agregado parece recuperación. La estructura debajo dice otra cosa: una base de remitentes que se contrae y se concentra.
INCÍSOS
Entre enero y mayo de 2026, México recibió 25.287 millones de dólares en remesas, un aumento interanual de 2,8%. La lectura habitual es «recuperación». Pero el número de operaciones cayó 2,3% en el mismo periodo. Menos personas están enviando, y cada una envía más. Eso no es lo mismo que recuperarse.
Las 6W
| Qué | El monto de remesas creció mientras el número de operaciones se redujo, con un envío promedio más alto. |
| Quién | El Banco de México; los remitentes mexicanos en EE.UU.; los hogares receptores en México. |
| Cuándo | Datos de enero a mayo de 2026, publicados por Banxico el 1 de julio de 2026. |
| Dónde | Corredor Estados Unidos-México, el segundo mayor del mundo después de India. |
| Por qué | Las remesas equivalen a cerca del 4% del producto interno bruto mexicano. |
| Cómo | El monto promedio por envío subió 5,6% hasta 404 dólares mientras caía la cantidad de envíos. |
Los tres números que hay que leer juntos
Monto: 25.287 millones de dólares entre enero y mayo de 2026. Son 520 millones más que los 24.588 millones del mismo periodo de 2025. Aumento de 2,8%.
Operaciones: 62,99 millones de envíos, una caída de 2,3%. El 99,2% fueron transferencias electrónicas.
Promedio por envío en mayo: 404 dólares, un alza de 5,6%, con 13,9 millones de operaciones ese mes, 1,7% menos que un año antes.
La aritmética que cambia la conclusión
Si el monto total sube y el número de envíos baja, cada envío es más grande. Eso es aritmética elemental. Lo que no es elemental es qué lo produce.
Hay dos explicaciones posibles y llevan a lecturas opuestas.
Primera: los remitentes ganan más y por eso mandan más por operación. Sería una buena noticia.
Segunda: hay menos remitentes, y los que quedan cargan con obligaciones que antes se repartían entre varios miembros de una familia. Esa sería una noticia muy distinta.
El contexto favorece la segunda. Estas cifras se publican en medio del endurecimiento de las políticas migratorias, con una tasa de arrestos que llegó a 1.474 diarios en los primeros once días de julio de 2026. Un mercado laboral que expulsa trabajadores no suele elevar simultáneamente los salarios de quienes se quedan.
Hay además un tercer factor mecánico: consolidar envíos reduce el número de comisiones pagadas. Quien antes mandaba dos veces al mes ahora manda una vez el doble, y ahorra una comisión. Ese comportamiento aparece en las estadísticas exactamente igual que un aumento de ingreso.
Por qué esto importa más que el titular
El monto agregado es el indicador que se publica y el que se cita. El número de operaciones es el que describe a las personas.
Un país puede recibir más dinero de menos gente durante un tiempo. Lo que no puede es sostenerlo indefinidamente, porque cada remitente que desaparece del sistema no se reemplaza: la base se estrecha.
Por eso conviene mirar la serie de operaciones antes que la de montos. Es el indicador adelantado.
El antecedente de 2025
Durante 2025, México recibió 61.791 millones de dólares en remesas, un retroceso interanual de 4,6%. Fue la primera caída anual después de once años consecutivos de aumento.
Ese dato ordena la interpretación del ciclo actual: el crecimiento de 2026 se mide contra un año que ya había caído. Volver a subir 2,8% sobre una base deprimida no devuelve el nivel previo.
Dónde se siente en México
Las remesas representan cerca del 4% del producto interno bruto mexicano. Los mexicanos constituyen casi la mitad de los once millones de personas indocumentadas en Estados Unidos.
El dato macroeconómico de contexto es incómodo: el producto interno bruto de México cayó 0,6% en el primer trimestre de 2026, rompiendo una racha de cuatro trimestres consecutivos en terreno positivo, aunque en términos anuales avanzó 0,2%.
Es decir, la remesa se vuelve más importante justo cuando la economía interna se debilita.
El impuesto y el reembolso
En julio de 2025, Estados Unidos anunció un impuesto de 1% a las remesas enviadas en efectivo, giros postales, cheques de caja e instrumentos similares. En respuesta, Claudia Sheinbaum implementó un programa para reembolsar a los connacionales el monto pagado y calificó la medida como una violación del tratado bilateral.
Un dato de esta serie ilumina el efecto real del impuesto: el 99,2% de las operaciones fueron transferencias electrónicas. El gravamen recae sobre efectivo y órdenes de pago, que representan una porción marginal del volumen.
Su impacto, en consecuencia, es menos fiscal que distributivo: golpea a quien no tiene acceso a servicios bancarios o prefiere no dejar rastro electrónico. Es decir, al remitente más vulnerable.
Lo que conviene seguir
Dos series, publicadas mensualmente por Banxico y disponibles para cualquiera: el número de operaciones y el monto promedio por envío.
Si las operaciones siguen cayendo y el promedio sigue subiendo, la base de remitentes se está contrayendo aunque el titular diga que las remesas crecen.
Nota: esta pieza ofrece análisis económico general y no constituye asesoría financiera.
Fuentes principales: Banco de México, cifras de remesas de enero a mayo de 2026, publicadas el 1 de julio de 2026 y difundidas por EFE; datos de operaciones, monto promedio y composición por instrumento; cifras de cierre de 2025 y del producto interno bruto del primer trimestre de 2026; La Jornada y Universidad de Syracuse (tasa de arrestos migratorios de julio de 2026).
Economía
El 85% de arancel cero es lo que México defiende
No es una estadística de manual. Es el perímetro que separa lo protegido de lo expuesto, y está en negociación.
INCÍSOS
Marcelo Ebrard resumió la posición mexicana en una cifra: el 85% de las exportaciones del país entra a Estados Unidos con arancel cero gracias al tratado. Todo lo demás de la negociación gira alrededor de ese número, y conviene entender qué significa para el precio de lo que una familia compra.
Las 6W
| Qué | El 85% de las exportaciones mexicanas entra a EE.UU. sin arancel por cumplir las reglas del tratado. |
| Quién | Marcelo Ebrard y la Secretaría de Economía; importadores y distribuidores estadounidenses; el consumidor final. |
| Cuándo | Cifra reiterada por Ebrard ante empresarios previo a la ronda del 21 al 24 de julio de 2026. |
| Dónde | Comercio bilateral, con efecto directo en el precio minorista estadounidense. |
| Por qué | Ese perímetro protegido es lo que aísla a una parte del consumo de la política arancelaria general. |
| Cómo | El perímetro no lo define el arancel sino las reglas de origen, que están en revisión. |
El perímetro, explicado
Imagine una línea. Dentro de ella está el comercio que cumple las reglas del tratado y no paga arancel. Fuera de ella está el comercio que sí paga.
Esa línea encierra el 85% de las exportaciones mexicanas. Ebrard lo destacó ante representantes empresariales al enfatizar la posición preferente que mantiene México frente al resto del mundo.
La utilidad de pensarlo así es que aclara dónde ocurre la negociación real. Nadie está discutiendo si México paga o no paga aranceles en general. Se está discutiendo dónde queda la línea.
La demostración de julio
Durante la tercera ronda, Washington anunció aranceles adicionales de 10% a catorce socios comerciales, México entre ellos, en el marco de la investigación por trabajo forzoso bajo la Sección 301.
Ese arancel no aplicó a las mercancías amparadas por el tratado.
Es la prueba de campo del perímetro: en la misma semana en que se levantaba un muro arancelario sobre sesenta economías, lo que estaba dentro de la línea siguió pasando sin pagar.
Qué pasa con el precio si la línea se mueve
Aquí llega la parte que le importa a quien hace la compra del supermercado.
Un arancel sobre un producto importado no se absorbe en la aduana: circula por la cadena. El importador lo paga, el distribuidor lo incorpora al costo, el minorista lo traslada al precio de anaquel. Cuánto llega al consumidor final depende de la competencia en ese mercado, pero rara vez llega cero.
Las categorías mexicanas que más pesan en el consumo cotidiano estadounidense son alimentos frescos, bebidas, electrodomésticos, autopartes y automóviles. Si alguna sale del perímetro protegido, su precio sube sin que se haya anunciado ningún encarecimiento: simplemente dejó de calificar.
Y ese aumento se sumaría a un cuadro ya tenso. La Reserva Federal identificó el efecto acumulado de los aranceles como una de las tres fuerzas que empujan la inflación, junto con los costos energéticos del conflicto en Oriente Medio y la inversión en inteligencia artificial.
El mecanismo silencioso
Conviene repetirlo porque es contraintuitivo: para que el precio suba no hace falta que suba un arancel. Basta con que un producto deje de calificar como originario.
Por eso una negociación técnica sobre porcentajes de contenido regional, que no genera titulares y que se discute en anexos sectoriales, puede tener más efecto sobre el costo de vida que cualquier anuncio arancelario.
Lo que puede hacer un hogar
Poco, en lo inmediato, y conviene ser honesto sobre eso. Ninguna decisión doméstica compensa un cambio en reglas de origen.
Lo que sí es razonable es anticipar el calendario. La cuarta ronda de negociaciones se celebra en la primera quincena de septiembre de 2026 en Washington. Si una familia tenía previsto un gasto grande y aplazable en categorías expuestas —un electrodoméstico, un vehículo, una reparación mayor—, conviene decidir con esa fecha en el horizonte y no después.
No es una recomendación de compra. Es una recomendación de calendario.
Nota: esta pieza ofrece contexto económico general y no constituye asesoría financiera ni de consumo.
Fuentes principales: declaraciones de Marcelo Ebrard ante representantes empresariales, recogidas por Bloomberg Línea en julio de 2026; Bloomberg Línea y Bloomberg News (alcance del arancel de 10% y su excepción para mercancías amparadas por el tratado); Reserva Federal, informe de política monetaria de julio de 2026; Secretaría de Economía de México (calendario de la cuarta ronda).
Economía
La aplicación migratoria se volvió variable macroeconómica
Tres indicadores económicos distintos responden al mismo dato. Eso convierte una política de seguridad en política económica.
INCÍSOS
Tres indicadores que se publican por separado responden al mismo dato: el consumo en corredores comerciales latinos, el número de operaciones de remesas y la oferta laboral en sectores intensivos en mano de obra. Cuando una política mueve tres variables económicas a la vez, deja de ser solo una política de seguridad.
Las 6W
| Qué | La intensidad de la aplicación migratoria produce efectos medibles en consumo, remesas y oferta laboral. |
| Quién | Trabajadores y consumidores hispanos; pequeños negocios; el Banco de México; investigadores de UCLA y de Syracuse. |
| Cuándo | Con datos de junio y julio de 2026 y una serie de remesas de enero a mayo del mismo año. |
| Dónde | Estados Unidos, con efecto en el corredor de remesas hacia México y Centroamérica. |
| Por qué | Ningún organismo económico incorpora esta variable a sus proyecciones de forma sistemática. |
| Cómo | Por contracción de demanda local, consolidación de envíos y retiro de oferta laboral por temor. |
Los tres canales
Consumo. El estudio del Instituto de Política y Asuntos Latinos de UCLA junto a Inclusive Action for the City, publicado el 22 de julio de 2026, midió 46.000 visitas menos y 3,16 millones de dólares en pérdidas en nueve corredores comerciales latinos durante las dos semanas siguientes a operativos migratorios. Proyectado al condado completo, hasta 114 millones en un mes.
Remesas. Entre enero y mayo de 2026 el número de operaciones cayó 2,3% mientras el monto total subía 2,8%. El envío promedio de mayo aumentó 5,6% hasta 404 dólares. Menos personas enviando cantidades mayores.
Oferta laboral. El mismo estudio de UCLA documentó que el 51% de los negocios entrevistados tuvo personal que dejó de acudir al trabajo por temor a los operativos, y que el 68% redujo horarios o cerró temporalmente.
Por qué esto no aparece en los modelos
Los organismos que proyectan crecimiento, empleo e inflación trabajan con variables establecidas: tasas de interés, precios de energía, productividad, demanda externa.
La intensidad de la aplicación migratoria no está en esa lista. Se trata como política de seguridad interior, y su seguimiento estadístico —a cargo de investigadores universitarios, no de agencias económicas— llega tarde y de forma fragmentaria.
El resultado es un punto ciego: una variable que mueve consumo, flujo de divisas y oferta laboral simultáneamente, y que ningún modelo incorpora.
El argumento contrario, que existe
Conviene presentarlo sin caricatura, porque es el que sostiene la política.
Quienes la defienden argumentan que la reducción de la oferta de trabajo no autorizado eleva salarios de trabajadores estadounidenses en los sectores afectados, reduce presión sobre servicios públicos locales y restablece el cumplimiento de la ley laboral.
Es una posición coherente y con respaldo en parte de la literatura económica. Lo que no resuelve es el desfase temporal: la contracción de demanda y la pérdida de capacidad productiva ocurren de inmediato, mientras el eventual ajuste salarial requiere que los puestos se cubran, lo que en sectores con escasez de mano de obra puede no ocurrir en el plazo relevante.
El estudio de UCLA ofrece un dato que tensiona esa expectativa: un año después, el 95% de los negocios afectados seguía reportando estrés financiero y más de la mitad no cubría sus costos de operación de forma constante. No hubo recuperación en el plazo en que la teoría la anticipa.
El indicador que faltaría
Si alguna institución quisiera medir esto en serio, el indicador no sería el número de arrestos. Sería la relación entre la intensidad de los operativos en una zona y tres series locales: transacciones minoristas, número de operaciones de remesa por corredor y horas trabajadas en sectores intensivos en mano de obra.
Los tres datos existen. Nadie los cruza de forma sistemática.
Mientras tanto, la discusión pública sobre esta política se hace en términos de seguridad y de derechos —que son términos legítimos y necesarios— sin la columna económica que también le corresponde.
Nota: esta pieza ofrece análisis económico general y no constituye asesoría financiera.
Fuentes principales: UCLA Latino Policy & Politics Institute e Inclusive Action for the City, informe del 22 de julio de 2026; Banco de México, cifras de remesas de enero a mayo de 2026 publicadas el 1 de julio; La Jornada y Universidad de Syracuse (tasa de arrestos de junio y julio de 2026).
-
Política3 semanas agoDelcy Rodríguez enfrenta a la prensa internacional: la rueda de prensa que no cerró la brecha
-
Política2 meses agoEl economista, los bonos y Citgo
-
Política2 meses agoRoberto Smith Perera: «La reconstrucción no puede esperar a la elección»
-
Especiales1 mes agoMedia vuelta… mar.
-
Entrevistas2 meses agoZair Mundaray: «Enfrenté al poder con ciencia»
-
Inciso3 meses agoLa paciencia de Washington
-
Política1 mes ago«No se puede improvisar»: un exjefe de Defensa Civil disecciona la respuesta al sismo
-
Política2 meses agoDiego Arria escribió en 2012 el guion de la transición de hoy
