Economía
Tres días antes del CPI de abril, los analistas ajustaron consenso al alza: ahora esperan 4,0 a 4,3 por ciento por el shock acumulado de Ormuz
El ataque al Hasna del 7 de mayo agregó presión al precio del crudo. La diferencia entre el dato del martes y la decisión Fed del 10-11 de junio se está estrechando.
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| Qué | Actualización del consenso de mercado sobre el Índice de Precios al Consumidor de abril 2026, a tres días de su publicación. |
| Quién | Bureau of Labor Statistics, Reserva Federal (Lisa Cook), mercados financieros, hogares hispanos en Estados Unidos. |
| Cuándo | Publicación del CPI: martes 13 de mayo de 2026 a las 8:30 am hora del este. |
| Dónde | Reporte oficial federal. |
| Por qué | El ataque al petrolero Hasna del 7 de mayo y la sostenida disrupción del Estrecho de Ormuz desde marzo presionaron al alza el consenso preliminar. |
| Cómo | Comparación entre consenso del 8 de mayo (3,8-4,2 por ciento) y consenso del 9 de mayo (4,0-4,3 por ciento). |
A tres días de la publicación del Índice de Precios al Consumidor de abril 2026, el consenso de mercado se ajustó al alza. Los analistas de Bloomberg, Reuters y Wall Street Journal, que el 8 de mayo proyectaban inflación anual entre 3,8 y 4,2 por ciento, ahora la sitúan entre 4,0 y 4,3 por ciento. La marca de marzo fue 3,5 por ciento. Si el dato del martes 13 confirma el rango actualizado, va a ser el mayor aumento mensual desde mediados de 2024.
El detonante del ajuste
El ataque del 7 de mayo al petrolero iraní Hasna en el Golfo de Omán no causó subida explosiva del crudo (el Brent osciló entre 105 y 113 dólares, no rompió el techo de 115), pero sí confirmó que la disrupción del Golfo Pérsico va a sostenerse al menos hasta el tercer trimestre. Eso obliga a recalcular las proyecciones de inflación.
Tres componentes del CPI son ahora donde se está reescribiendo el consenso:
Energía. La gasolina al consumidor aumentó entre 18 y 22 por ciento desde marzo. El componente de energía del CPI puede explicar entre 0,4 y 0,6 puntos del aumento mensual.
Alimentos. El componente de transportes y logística empuja al alza el precio de cesta básica. El consenso anticipa entre 0,3 y 0,5 puntos en alimentos para abril.
Vivienda. El componente de shelter, el más estable y el que la Fed mira con más atención, podría sumar entre 0,3 y 0,4 puntos.
La suma de estos tres componentes solo deja un margen estrecho para que el resto del CPI se mantenga contenido.
Lo que va a leer la Fed
La Reserva Federal mantuvo tasas en su reunión del 30 de abril. La presidenta Lisa Cook (designada por Trump tras el cese controversial de Jerome Powell) dijo entonces que las próximas decisiones dependerían de los datos. El próximo encuentro del Comité Federal de Mercado Abierto es el 10 y 11 de junio.
Si el dato del 13 confirma 4,0 por ciento, la Fed mantiene tasas. Si confirma 4,2 por ciento o más, los analistas estiman que la posibilidad de subida de tasas en julio sube de 35 por ciento (estimación del 30 de abril) a aproximadamente 60 por ciento.
La diferencia es decisiva para hipotecas, préstamos para auto, tasas de tarjeta de crédito y refinanciamientos. Esa decisión la procesa el sistema financiero en las primeras horas posteriores a la publicación del dato.
Lo que va a leer el lector hispano
Para una familia que recibe ingreso semanal y paga tarjeta de crédito mensual, el dato es información retrasada. Lo que importa no es saber cuánto subió en abril. Es saber qué va a hacer la Fed con ese número, porque eso afecta el costo del dinero en mayo, junio y julio.
Tres decisiones concretas que se pueden tomar ANTES del martes 13:
Una. Si tienes deuda de tarjeta de crédito a tasa variable (la mayoría lo son): consultar al banco si hay opción de cambio a tasa fija o de refinanciamiento. Esto se hace antes del 13 porque después puede ser más caro.
Dos. Si planeas compra grande financiada (auto, electrodoméstico, mueble): si el plazo es mayor a 12 meses, considerar adelantar la compra antes del 13. Si el dato del CPI sale alto, las tasas de financiamiento pueden subir en mayo o junio.
Tres. Si vas a enviar remesa esta semana: hacerlo antes del 13. Las remesadoras (Western Union, MoneyGram, Remitly) ajustan diferenciales con base en expectativas de tasa de la Fed. El día previo al CPI suele tener tasas más estables. El día siguiente puede traer ajustes desfavorables.
Lo que viene después
Si el dato del 13 confirma 4,0 a 4,2 por ciento, la decisión Fed del 10-11 de junio probablemente mantenga tasas pero con tono más restrictivo en el comunicado. Si confirma 4,3 por ciento o más, la posibilidad de subida en julio se hace probable.
El siguiente CPI llegará el 11 de junio, justo antes de la decisión Fed. Esa coincidencia de calendario hace que mayo y junio sean meses de alta sensibilidad para los hogares hispanos. Cualquier decisión financiera grande conviene tomarla antes del 13 o esperar al 12 de junio para tener mayor visibilidad.
Lo que la pieza del 8 de mayo no podía anticipar
INCÍSOS publicó el 8 de mayo un análisis del CPI con consenso de 3,8 a 4,2 por ciento. El ataque al Hasna ocurrió la madrugada del 7 (hora del Golfo Pérsico) y los mercados procesaron el ajuste al alza durante el viernes 8 y el sábado 9. La actualización de consenso es producto del nuevo dato, no cambio de análisis.
Alfredo Yánez
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Encovi 2025: 1,2 millones de niños fuera del sistema educativo
La cobertura cayó de 70 por ciento en 2019 a 64 por ciento en 2025. La pérdida no es coyuntural: es generacional.
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| Qué | Análisis profundo del componente educativo de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2025 de la UCAB. |
| Quién | Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la UCAB, Anitza Freitez (coordinadora), familias venezolanas, sistema educativo nacional. |
| Cuándo | Encovi 2025 presentada el 7 de mayo de 2026. Análisis profundo el 9 de mayo. |
| Dónde | 22 de los 24 estados venezolanos cubiertos por la encuesta. |
| Por qué | La cobertura educativa cayó de 70 por ciento en 2019 a 64 por ciento en 2025. El dato es estructural, no coyuntural. |
| Cómo | Análisis comparado con datos Encovi de 2014 a 2025 y proyección de impacto generacional. |
La Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2025 de la UCAB documentó que la cobertura educativa entre los 3 y 24 años cayó a 64 por ciento. Eso significa que aproximadamente 1,2 millones de niños, niñas y adolescentes están fuera del sistema educativo venezolano. La cifra está por debajo de los niveles previos a la pandemia (70 por ciento en 2019-2020). Y muestra que entre los jóvenes de 18 a 24 años solo el 22 por ciento sigue estudiando, una caída desde el 44 por ciento que la primera Encovi midió en 2014.
El dato es el más alarmante del informe. La pieza del 8 de mayo de INCÍSOS lo mencionó. Esta pieza explica por qué importa más allá de las cifras.
La caída por tramo de edad
La Encovi desagrega cobertura por tramo:
3 a 5 años (educación inicial): 53 por ciento. Caída de 12 puntos respecto a 2019. Es el tramo donde se construyen las bases del aprendizaje. Una pérdida tan grande significa que casi la mitad de los niños llega a primaria sin estimulación inicial sistemática.
6 a 11 años (primaria): 84 por ciento. Es el tramo de mejor cobertura, pero con fragilidades: 16 por ciento de niños en edad de primaria está fuera del sistema. Eso es aproximadamente 320 mil personas.
12 a 17 años (secundaria): 67 por ciento. Caída de 11 puntos respecto a 2019. La deserción adolescente sigue siendo el cuello de botella histórico del sistema venezolano, pero ahora con mayor profundidad.
18 a 24 años (educación postsecundaria): 22 por ciento. Caída de 22 puntos respecto a 2014. Es la cifra que marca la profundidad estructural del problema. La universidad y la formación técnica venezolana han perdido la mitad de su población joven en una década.
Por qué los jóvenes no estudian
Las razones que los entrevistados mencionan con mayor frecuencia: necesidad de trabajar para aportar al hogar (37 por ciento), costos directos del estudio (matrícula, transporte, materiales · 28 por ciento), falta de interés (16 por ciento), problemas familiares (10 por ciento), embarazo adolescente (5 por ciento).
La razón económica explica por sí sola dos tercios de la deserción.
El componente migración
Hay un dato que la Encovi no captura directamente pero que las organizaciones de la academia mencionan: parte de la población joven que no aparece en el sistema educativo venezolano migró. La diáspora venezolana, calculada en aproximadamente 7,7 millones de personas, incluye a un número significativo de jóvenes que estudian o trabajan en países como Colombia, Perú, Estados Unidos, España y Argentina.
Eso significa que la Encovi 2025 está midiendo dos fenómenos simultáneos: deserción real (jóvenes que abandonaron el estudio) y migración educativa (jóvenes que estudian fuera). La organización Aula Abierta calcula que entre 2014 y 2024 al menos 30 por ciento de la población universitaria venezolana migró.
Para Venezuela, ambos fenómenos son problema. Para los países receptores, especialmente Estados Unidos, son recurso humano joven con potencial de aportar a sus comunidades hispanas.
El impacto generacional
Las consecuencias de una pérdida educativa de esta magnitud no se revierten en pocos años. Una generación que crece sin formación inicial, sin secundaria completa, sin universidad, llega a la edad productiva con desventajas estructurales que afectan a) la productividad de la economía, b) la movilidad social y c) la calidad democrática.
Los economistas que estudian América Latina coinciden en que el rendimiento educativo es el principal predictor de crecimiento económico de largo plazo. Si la transición tutelada no incorpora rápidamente componentes educativos al plan de tres fases (más allá de la fase 2 de instituciones económicas), Venezuela puede salir del colapso económico pero quedar atrapada en una trampa de baja productividad por dos décadas.
Lo que importa para la diáspora
Tres lecturas operativas para la diáspora venezolana en Estados Unidos.
Una. La capacidad productiva del país de origen va a depender de cuánto se invierta en educación durante la transición. Las decisiones sobre retorno, inversión y planificación familiar deben asumir que el sistema educativo va a tardar al menos una década en recuperarse.
Dos. La diáspora venezolana joven que está estudiando en Estados Unidos, Colombia o España es un activo estratégico que el país no puede perder permanentemente. Programas de retorno con incentivos académicos serán clave en la fase 2 del plan Trump-Rubio.
Tres. Para los venezolanos en Estados Unidos con hijos en edad escolar o universitaria, la decisión sobre dónde formar a los hijos se vuelve más definitoria. La calidad del sistema educativo estadounidense, aun con sus imperfecciones, ofrece movilidad social que Venezuela no puede garantizar en el corto plazo.
Lo que viene
La próxima señal en este eje va a venir del Ministerio de Educación venezolano: si anuncia plan emergente de reapertura escolar para el año académico 2026-2027, el indicador puede empezar a moverse. Si no, el dato de Encovi 2026 va a confirmar que la caída se profundizó.
Economía
El precio de la gasolina en zonas hispanas de cuatro metropolitanas pasó los 5 dólares por galón y las refinerías del Golfo absorben el reordenamiento global
Los Ángeles, Miami, Houston y Chicago concentran la mitad del consumo de combustible hispano del país. La diferencia entre tipos de gasolina es ahora de hasta 1,80 dólares.
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| Qué | Análisis del precio de la gasolina al consumidor en zonas hispanas de Estados Unidos tras la disrupción acumulada del Estrecho de Ormuz y el ataque al Hasna del 7 de mayo. |
| Quién | Hogares hispanos en zonas metropolitanas con alta densidad latina, refinerías de la Costa del Golfo, distribuidores de combustible. |
| Cuándo | Datos al 8 de mayo de 2026. |
| Dónde | Los Ángeles, Miami, Houston, Chicago y otras metropolitanas con presencia hispana significativa. |
| Por qué | La disrupción del crudo iraní desde marzo y el ataque al Hasna del 7 de mayo presionan al alza el componente de energía. |
| Cómo | Comparación de precios al consumidor por metropolitana, tipo de combustible y distribuidor. |
El precio promedio de la gasolina regular en Estados Unidos llegó al cierre del 8 de mayo a 4,52 dólares por galón, el nivel más alto en cuatro años. Pero el promedio nacional esconde diferencias dramáticas por zona. En las metropolitanas con alta concentración hispana (Los Ángeles, Miami, Houston, Chicago), los precios al consumidor pasaron los 5 dólares en estaciones específicas. En algunos barrios de Los Ángeles superaron los 6,20.
Esa dispersión geográfica importa porque concentra el costo donde está el consumo hispano.
El mapa de la presión
Los Ángeles County. Promedio: 5,38 USD/gal regular. En estaciones de Sun Valley, Pacoima y South Gate (zonas con concentración hispana mayor al 60 por ciento), las tres principales cadenas (Shell, Chevron, Mobil) tienen precios entre 5,80 y 6,20. Las independientes (Costco, Sam’s Club, Arco) están entre 5,00 y 5,40.
Miami-Dade. Promedio: 4,72 USD/gal regular. Hialeah, Doral y zonas hispanas céntricas tienen precios entre 4,80 y 5,30 según cadena. Las estaciones de la Florida Turnpike presentan diferencias de hasta 0,90 dólares con respecto a estaciones a 3 kilómetros de distancia.
Harris County (Houston). Promedio: 4,18 USD/gal regular. Las zonas East End, Magnolia Park y Northside, con concentración hispana, muestran precios entre 4,10 y 4,55. Por la cercanía a refinerías, Houston es la metropolitana con menor presión relativa.
Cook County (Chicago). Promedio: 4,38 USD/gal regular. Pilsen, Little Village y Belmont Cragin tienen precios entre 4,30 y 4,75.
La diferencia entre tipos de gasolina
El diferencial entre regular y premium es ahora de hasta 1,80 dólares por galón. En condiciones normales, ese diferencial es de 0,50 a 0,70 dólares. La diferencia se ensanchó por dos razones: el desplazamiento de la mezcla por la sustitución de crudo iraní por crudo más pesado (venezolano y canadiense), y la presión sobre los componentes premium en refinería.
Para hogares hispanos, la consecuencia operativa es directa: muchos vehículos de uso doméstico (Toyota, Honda, Hyundai, Ford F-150, Chevrolet Silverado) operan bien con regular. No hay justificación técnica para usar premium en esos modelos. La pérdida económica de comprar premium cuando el manual del vehículo recomienda regular es ahora de hasta 50 dólares por tanque lleno.
El otro lado: empleo en refinerías
La pieza del 8 de mayo de INCÍSOS sobre las refinerías del Golfo se confirma con los datos del fin de semana. Las refinerías Motiva (Port Arthur), Marathon (Garyville), ExxonMobil (Baytown) y otras de la Costa del Golfo siguen operando entre 92 y 96 por ciento de capacidad. El empleo de cuadrilla en construcción y mantenimiento sigue activo.
Para los hogares hispanos en Texas, Luisiana y Mississippi, eso significa que el lado del empleo está absorbiendo parte de lo que el lado del consumo está pagando. El balance sigue siendo desfavorable para el bolsillo familiar, pero el desfase no es total.
Tres acciones útiles esta semana
Una. Comparar precios entre cadenas y entre estaciones del mismo barrio. La aplicación GasBuddy permite ver precios en tiempo real con descuento por miembros (gratuito).
Dos. Comprar regular si el manual del vehículo lo permite (la mayoría de modelos de uso doméstico hispano lo permite). El ahorro semanal puede ser entre 8 y 25 dólares por familia.
Tres. Aprovechar membresías de Costco o Sam’s Club si están disponibles. Los precios suelen ser entre 0,30 y 0,60 dólares más bajos que las cadenas convencionales.
Lo que viene
Si la mediación pakistaní avanza y se llega a alto el fuego firme antes de fin de mayo, los precios pueden bajar entre 0,30 y 0,60 dólares por galón en junio. Si el conflicto se mantiene o escala, los precios pueden seguir presionados al menos hasta agosto.
Para familias hispanas que están planificando viaje de verano (Día de los Padres, vacaciones escolares), conviene asumir el escenario alto al estimar costos. La diferencia entre planificar con 4,50 o con 5,50 dólares por galón es decisiva para presupuestos familiares ajustados.
Economía
La Encovi 2025 reportó pobreza total en 68,5 por ciento y pobreza extrema en 31,7 por ciento mientras la cobertura educativa sigue cayendo
La UCAB midió mejora en ingresos pero estancamiento estructural. La diferencia importa para entender la velocidad de la transición.
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| Qué | Presentación pública de la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida 2025. |
| Quién | Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales (IIES) de la Universidad Católica Andrés Bello, Anitza Freitez (coordinadora), Arturo Peraza (rector UCAB). |
| Cuándo | Jueves 7 de mayo de 2026. |
| Dónde | Caracas, sede de la UCAB. |
| Por qué | La Encovi es la principal medición independiente de condiciones de vida en Venezuela. |
| Cómo | Encuesta nacional con muestra representativa en 22 de los 24 estados (no incluyó Amazonas y Delta Amacuro). |
El Instituto de Investigaciones Económicas y Sociales de la Universidad Católica Andrés Bello presentó el jueves 7 de mayo de 2026 la Encuesta Nacional de Condiciones de Vida correspondiente a 2025. La presentación se realizó en la sede de la UCAB en Caracas, conducida por la coordinadora del estudio Anitza Freitez (directora del IIES) y el rector de la universidad Arturo Peraza. El estudio cubrió 22 de los 24 estados venezolanos, dejando fuera Amazonas y Delta Amacuro por razones de logística.
Los números de pobreza monetaria
Pobreza total en hogares: 68,5 por ciento. La cifra desciende desde 73,2 por ciento en 2024, 82,8 por ciento en 2023, y un máximo de 94,5 por ciento en 2021.
Pobreza extrema: 31,7 por ciento. La cifra desciende desde 36,5 por ciento en 2024, 50,5 por ciento en 2023, y un máximo de 76,6 por ciento en 2021.
La tendencia es de reducción sostenida durante cuatro años. La Encovi atribuye la mejora a tres factores: cierta recuperación de ingresos en la base de la pirámide (los cinco deciles más bajos crecieron entre 70 y 80 por ciento), desaceleración de la inflación tras el desmontaje parcial de los controles económicos, y variación positiva del PIB después de varios años de caída continua.
Los números de pobreza estructural
El Índice de Pobreza Multidimensional (IPM), que mide más allá del ingreso (servicios públicos, educación, salud, vivienda), se ubicó en 55 por ciento en 2025. La cifra es prácticamente idéntica a 2024 (57 por ciento) y 2023 (59 por ciento). Eso significa que las condiciones de vida estructurales están estancadas, aun cuando los ingresos hayan mejorado.
Lo que cambia dentro del IPM es importante: el peso del ingreso y del empleo está disminuyendo, mientras que aumenta el peso de los servicios públicos, la vivienda y la educación. En otras palabras, la pobreza venezolana de 2025 es menos por falta de dinero y más por falta de servicios.
La caída educativa que no se detiene
La Encovi 2025 documentó cobertura educativa de 64 por ciento entre los 3 y 24 años. La cifra está por debajo de los niveles previos a la pandemia (70 por ciento en 2019-2020) y refleja aproximadamente 1,2 millones de niños, niñas y adolescentes fuera del sistema educativo.
La caída más alta es entre los jóvenes de 18 a 24 años: solo el 22 por ciento sigue estudiando. La primera medición de Encovi en 2014 había arrojado 44 por ciento. El indicador se ha reducido a la mitad en una década. Las razones que los entrevistados mencionan: necesidad de trabajar, costos educativos, falta de interés derivada de las dificultades económicas.
Los salarios reales
La Encovi midió salario promedio en el ámbito privado en 230 dólares mensuales y en el ámbito público en 116 dólares mensuales (compuesto principalmente por bonificaciones, no por salario base). La remuneración de un trabajador por cuenta propia se ubicó en 117 dólares mensuales.
Esos números deben leerse junto con la canasta alimentaria local que ronda los 380 dólares mensuales para una familia. Para los dos tercios de los trabajadores que están en el sector público o por cuenta propia, los ingresos individuales no cubren ni la tercera parte de la canasta familiar. La diferencia se cubre con remesas, segundas ocupaciones, redes familiares y, en muchos casos, con consumo reducido por debajo de niveles de subsistencia.
El cruce con Wright
El mismo 7 de mayo, en Washington, el secretario de Energía Chris Wright dijo que Venezuela vive una transformación absoluta y que el plan de tres fases avanza. La Encovi 2025, presentada en Caracas el mismo día, dice que la fase 1 (estabilización de ingresos) muestra avances medibles pero la fase 2 (servicios e instituciones) está estancada. Las dos lecturas son compatibles: hay mejora donde la transición ha actuado y estancamiento donde no.
Lo que importa para la diáspora
Tres lecturas operativas.
Una. La diáspora venezolana, calculada en aproximadamente 7,7 millones de personas, sigue cumpliendo función económica estructural. Las remesas no son complemento. Son sostén.
Dos. La reducción de pobreza por ingresos no se traduce automáticamente en mejora de condiciones de vida. La fase 2 del plan Trump-Rubio (instituciones económicas) tiene que aterrizar en servicios concretos para que el avance sea visible.
Tres. El indicador educativo es el más preocupante. Una década de caída sostenida no se revierte en pocos años. Cualquier proceso de retorno migratorio masivo va a encontrar un país con generaciones formadas a la mitad.
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