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El tren que Columbus todavía no tiene — y que podría llegar antes de lo esperado
Columbus es la ciudad más grande de Estados Unidos sin ningún servicio de tren de pasajeros. La última vez que un tren conectó Columbus con Cincinnati fue en 1967. El Ohio Rail Summit se celebró esta semana con más impulso que en décadas.
Es un dato que sorprende a quienes no lo saben: Columbus es la ciudad más grande de Estados Unidos sin ningún servicio de tren de pasajeros. Cincinnati y Cleveland tienen estaciones de Amtrak. Columbus, no. La última vez que un tren de pasajeros conectó estas ciudades fue en 1967 — hace 59 años.
Casi seis décadas después, eso podría cambiar. El Ohio Rail Summit se celebró esta semana en Columbus con más impulso político y técnico que en décadas. Dos líneas están en proceso de planificación avanzada. Según John Esterly, director ejecutivo de All Aboard Ohio, ambas podrían tener trenes circulando a principios de los años 2030.
Más que comodidad para viajeros
El argumento de los defensores del tren va más allá de conectar a viajeros entre ciudades grandes. «Si estás en Springfield, en Mansfield, o en cualquiera de estas ciudades intermedias, la idea de que puedes vivir allí y conectarte con la actividad económica de los centros mayores es un impulso económico invaluable», dijo uno de los expertos que participó en el Summit.
El costo operativo estimado de la ruta 3C+D es de aproximadamente $13 millones al año — una fracción de lo que el estado destina a proyectos viales. La infraestructura federal ha actualizado sus reglas para facilitar el avance de estas rutas. El obstáculo sigue siendo la voluntad política estatal. El presupuesto bienal de Ohio, actualmente en trámite en la Cámara, tiene a los defensores del tren preocupados por posibles recortes.
Columbus llevaría 59 años esperando cuando llegue el primer tren. Si llega.
Alfredo Yánez
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El Mundial es una oportunidad millonaria que el miedo puede frenar
El fútbol conecta a los negocios hispanos con millones de aficionados latinoamericanos. La planificación colectiva y la preparación marcan quién aprovecha el torneo.
Los negocios hispanos tienen una ventaja natural para conectar con el público del Mundial. Pero entre la oportunidad y el negocio se interpone un obstáculo que no figura en los manuales: el miedo.
El Mundial llegó, y con él una oportunidad de negocio que los emprendedores hispanos están especialmente bien situados para aprovechar. El fútbol es parte central de la cultura de los países de donde proviene buena parte de la comunidad latina, y eso le da a los negocios hispanos una ventaja difícil de comprar: la capacidad de conectar con miles de aficionados que llegan buscando, entre otras cosas, sentirse en casa.
La ventaja cultural
Restaurantes, cafeterías, food trucks, tiendas especializadas y servicios para visitantes están en posición de capturar parte del flujo turístico que genera el torneo. Los especialistas en pequeñas empresas recomiendan preparación con anticipación: reforzar inventarios, capacitar personal adicional, optimizar los sistemas de pago y fortalecer la presencia digital. Quien no ajuste su operación, advierten, puede dejar pasar una oportunidad económica considerable.
Los ejemplos de creatividad sobran. En ciudades como Houston, iniciativas lideradas por emprendedoras latinas convirtieron la identidad gastronómica en negocio sostenible, al punto de escalar de un proyecto comunitario a contratos de catering en grandes recintos. La cultura, bien gestionada, se vuelve modelo de negocio.
El obstáculo que no se ve
Pero el camino tiene una piedra particular. La mayoría de los negocios latinos en Estados Unidos son pequeñas empresas familiares, y muchas enfrentan un clima que genera retraimiento. La ansiedad por el ambiente migratorio puede frenar inversiones clave o empujar a algunos negocios a mantenerse en la informalidad, perdiendo así acceso a los beneficios del evento.
Es un costo silencioso. El emprendedor que duda en ampliar, contratar o exponerse pierde terreno frente a la oportunidad, no por falta de capacidad, sino por un entorno que lo inhibe.
La respuesta colectiva
Frente a ese panorama, la planificación en grupo aparece como la mejor herramienta. Cámaras de comercio hispanas en varias ciudades han lanzado programas de capacitación, certificación y mentoría para que los negocios lleguen preparados al torneo. Las redes de apoyo, las alianzas con consulados y la información compartida reducen tanto el riesgo operativo como el temor.
El Mundial pasará en unas semanas. La diferencia entre quienes lo aprovechan y quienes lo ven pasar no estará solo en el inventario o en el sistema de pago, sino en la decisión de no dejar que el miedo escriba el plan de negocio.
Esta nota tiene carácter informativo y no constituye asesoría legal, fiscal ni financiera. Cada negocio debe verificar las regulaciones locales aplicables.
Fuentes: INCÍSOS elaboró esta nota con información de fuentes públicas y medios de referencia.
Aquí en Columbus
El crédito sigue siendo el muro que frena al negocio hispano
El emprendimiento hispano lidera el crecimiento, pero el acceso al capital sigue siendo desigual. Conocer los programas disponibles cambia las probabilidades.
Los negocios hispanos crecen más rápido que el promedio del país, pero chocan con una barrera persistente: el acceso al crédito. Conocer los programas disponibles puede ser la diferencia entre crecer y estancarse.
El emprendimiento hispano es uno de los motores más dinámicos de la economía estadounidense. Los negocios de propiedad latina han crecido a un ritmo muy superior al del resto, y generan cientos de miles de millones de dólares en ingresos anuales. Y sin embargo, ese empuje choca una y otra vez con el mismo muro: el acceso al crédito.
El dato que duele
Según datos de la Reserva Federal, una proporción significativa de las solicitudes de crédito de emprendimientos con dueños hispanos termina denegada, muy por encima de la media. La causa no suele ser la calidad del negocio, sino la falta de historial crediticio formal, la ausencia de garantías tradicionales y, muchas veces, el simple desconocimiento de las vías disponibles.
Ese desconocimiento tiene un costo real. Muchos emprendedores latinos inician sin estructura legal formal, sin número de identificación de empleador y sin claridad sobre sus obligaciones fiscales, lo que se traduce en multas y en oportunidades perdidas. La informalidad, que a veces parece un atajo, termina cerrando puertas.
La parte que mejora
Hay, sin embargo, una tendencia positiva. Los préstamos respaldados por el gobierno federal a pequeñas empresas latinas han crecido de forma sostenida en los últimos años. Programas de la Administración de Pequeñas Empresas, microcréditos y subvenciones existen precisamente para sortear la barrera del capital, y son más accesibles de lo que muchos creen.
La clave está en conocerlos antes de recurrir al mercado privado, donde las condiciones suelen ser más duras para quien no tiene historial. Organizaciones de mentoría conectan gratuitamente a emprendedores con asesores experimentados, y los centros de desarrollo de pequeñas empresas ofrecen consultoría sin costo, en muchos casos en español.
El primer paso
Formalizar el negocio —estructura legal, identificación fiscal, cuenta bancaria separada— no es un trámite burocrático sin sentido: es lo que abre el acceso a las herramientas de financiamiento. Para el emprendedor hispano, el camino al crédito empieza menos en el banco y más en la información. Saber qué existe, y cómo pedirlo, cambia las probabilidades.
Esta nota tiene carácter informativo y no constituye asesoría financiera, legal ni fiscal. Cada solicitud de crédito debe evaluarse con un profesional o una entidad acreditada.
Fuentes: INCÍSOS elaboró esta nota con información de fuentes públicas y medios de referencia.
Aquí en Columbus
La IA baja la barrera para emprender en línea sin local ni inglés
Servicios remotos, e-commerce de nicho y consultoría: la IA abarata el arranque de negocios online para latinos. Una puerta que exige criterio para cruzarse bien.
La inteligencia artificial está derribando las barreras técnicas que frenaban el emprendimiento en línea. Para el latino con una laptop y una idea, la puerta nunca estuvo tan abierta, ni exigió tanto criterio para cruzarla bien.
Durante años, montar un negocio en línea exigía saber de tecnología, contratar a alguien que supiera, o ambas cosas. La inteligencia artificial cambió esa ecuación. Hoy, un emprendedor latino con una laptop y conexión a internet puede construir un negocio que genera ingresos en dólares atendiendo clientes en cualquier ciudad del país, y en muchos casos sin inglés avanzado.
Por qué ahora
La IA redujo drásticamente las barreras técnicas del negocio en línea. Tareas que antes requerían un especialista —diseñar una tienda, redactar descripciones, gestionar atención al cliente, producir contenido— hoy se resuelven con herramientas accesibles. Eso libera al emprendedor para concentrarse en lo que sí domina: su producto, su servicio, su nicho.
El terreno, además, es fértil. El mercado hispano en Estados Unidos supera los 60 millones de personas y un poder de compra que se mide en billones de dólares. Los sectores con más potencial incluyen los servicios remotos para empresas, el comercio electrónico de nicho con productos de origen latino, la consultoría especializada y los productos digitales. Negocios que no necesitan local físico ni, en muchos casos, inventario inicial.
Las advertencias
La oportunidad es real, pero no mágica. Que la IA facilite el arranque no garantiza el resultado. Un negocio en línea sigue exigiendo una propuesta de valor clara, un público definido y constancia. Las herramientas automatizan tareas, no sustituyen la estrategia ni el conocimiento del cliente.
Hay además obligaciones que la tecnología no resuelve por sí sola. Aun sin local físico, el negocio en línea debe formalizarse, cumplir con sus obligaciones fiscales y respetar las regulaciones aplicables. Saltarse esos pasos, tentador en lo digital, genera los mismos problemas que en el negocio tradicional.
Cómo aprovecharla
La recomendación práctica es usar la IA como palanca, no como piloto automático. Empezar con una idea validada, apoyarse en las herramientas para reducir costos y tiempos, y construir sobre una base formal y ordenada. La inteligencia artificial abrió una puerta que antes estaba cerrada para muchos. Cruzarla bien sigue siendo trabajo del emprendedor.
Esta nota tiene carácter informativo y no constituye asesoría legal, fiscal ni financiera. Cada negocio debe cumplir las regulaciones aplicables a su actividad.
Fuentes: INCÍSOS elaboró esta nota con información de fuentes públicas y medios de referencia.
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