Connect with us
PublicidadTu lugar es aquí62 millones de hispanos. Empieza por los que deciden.Anúnciate →

Herederos

Contar hispanos en el Congreso exige decidir quién cuenta como hispano

El Servicio de Investigación del Congreso cuenta 56 miembros hispanos e incluye a tres de ascendencia portuguesa. NALEO cuenta 52. La diferencia no es un error.

Avatar de Desconocido

Published

on

Imagen conceptual editorial para Contar hispanos en el Congreso exige decidir quién cuenta como hispano

Read this in English

ESPECIAL INCÍSOSHEREDEROSARCHIVO DEL ESPECIAL

Mes Nacional de la Herencia Hispana

La pregunta parece simple y no tiene una respuesta única. Tres conteos institucionales del mismo Congreso dan tres cifras distintas, y la razón de la diferencia dice más que cualquiera de ellas.

Qué Los conteos oficiales de miembros hispanos del Congreso 119 varían entre 52 y 58 según la metodología.
Quién El Servicio de Investigación del Congreso; NALEO; el Instituto de Política y Políticas Latinas de UCLA.
Cuándo Congreso 119, iniciado el 3 de enero de 2025. Perfil actualizado al 4 de agosto de 2025.
Dónde Cámara de Representantes y Senado de Estados Unidos.
Por qué La medición de la representación depende de una definición de identidad que no es unívoca.
Cómo Cada entidad aplica su propio criterio sobre quién se contabiliza como miembro hispano o latino.

Tres cifras para el mismo Congreso

El Servicio de Investigación del Congreso, en su perfil de la membresía del Congreso 119 actualizado al 4 de agosto de 2025, registra 56 miembros hispanos o latinos: 50 en la Cámara, incluidos dos delegados y el comisionado residente de Puerto Rico, y seis en el Senado. El mismo informe señala que el Congreso 119 comenzó con 58.

La Asociación Nacional de Funcionarios Latinos Electos y Designados contabilizó 52: 45 en la Cámara y siete en el Senado.

Ninguna de las dos se equivoca. Miden cosas distintas.

Dónde está la diferencia

El informe del Servicio de Investigación del Congreso incluye una nota al pie que resuelve buena parte del enigma: su cifra comprende a tres representantes de ascendencia portuguesa que pertenecen al Caucus Hispano del Congreso o a la Conferencia Hispana del Congreso.

Es decir, el criterio no es de origen nacional sino de afiliación declarada. El propio informe advierte que otros estudios sobre la composición del Congreso pueden diferir por variaciones en la recolección o caracterización de los datos.

La otra fuente de variación es temporal. Un senador hispano renunció en enero de 2025 para asumir como secretario de Estado, lo que redujo el conteo respecto del inicio de la legislatura.

Lo que sí es consistente

Bajo cualquier metodología, dos movimientos coinciden.

La representación hispana en la Cámara bajó de 48 a 45 tras las elecciones de 2024. En el Senado subió a siete, cifra récord, con las victorias de Ruben Gallego en Arizona y Bernie Moreno en Ohio. La composición partidista de los senadores latinos pasó de tres demócratas y dos republicanos a cuatro demócratas y tres republicanos.

Y hay una serie histórica que no admite lecturas alternativas. Desde 1822, cuando el delegado Joseph Marion Hernández de Florida se convirtió en el primer hispano en servir en el Congreso, 170 hispanos han ocupado escaños como representantes, delegados, comisionados residentes o senadores. Hace cuarenta años, en el Congreso 99, servían catorce.

La cifra que ordena el rubro

El dato más revelador no está en el Congreso sino debajo de él. Según el Instituto de Política y Políticas Latinas de UCLA, los latinos ocupan cerca del 2% de todos los cargos electos del país, siendo aproximadamente una quinta parte de la población.

El Congreso es la punta visible de una pirámide. Debajo hay concejos municipales, juntas escolares, comisiones de condado, legislaturas estatales. Ahí es donde se decide qué se enseña, cómo se zonifica, cuánto se cobra y a quién se atiende. Y ahí la proporción es de uno cada cincuenta.

Conviene consignar que UCLA LPPI y NALEO son organizaciones con posición declarada sobre representación latina. La cifra de 170 miembros desde 1822 y el perfil del Congreso 119 proceden de fuentes institucionales del propio Congreso.

El fondo del asunto

Un país que dedica un mes a celebrar una herencia mantiene simultáneamente tres formas distintas de contar a quienes la encarnan, y ninguna de las tres es incorrecta.

Eso no es un problema estadístico. Es la señal de que la categoría misma —quién es hispano en Estados Unidos y a partir de qué criterio— sigue sin resolverse en las instituciones que la usan para medir.


Fuentes principales: Congressional Research Service, Membership of the 119th Congress: A Profile, informe R48535, actualizado al 4 de agosto de 2025. Oficina de Historia, Arte y Archivos de la Cámara de Representantes, Hispanic Americans in Congress. National Association of Latino Elected and Appointed Officials, análisis de las elecciones de 2024. UCLA Latino Policy and Politics Institute, informe sobre composición del Congreso.

Continue Reading
Advertisement

Alfredo Yánez

9 libros que te cambian la perspectiva

Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon

VER LIBROS →
1 Comment

1 Comment

  1. Pingback: Counting Hispanics in Congress requires deciding who counts | INCÍSOS

Deja un comentario

Herederos

A Ellen Ochoa le dijeron que las mujeres no estudiaban ingeniería

Segunda de treinta y una semblanzas. Ellen Ochoa llegó al espacio en 1993 y veinte años más tarde dirigía el centro que entrena a los astronautas.

Avatar de Desconocido

Published

on

Imagen conceptual editorial para A Ellen Ochoa le dijeron que las mujeres no estudiaban ingeniería
ESPECIAL INCÍSOSHEREDEROS02/31

Semblanza diaria · 02/31

Segunda de treinta y una semblanzas de hispanos que cambiaron algo en Estados Unidos.

Qué Ellen Ochoa fue la primera mujer hispana en viajar al espacio y después dirigió el Centro Espacial Johnson.
Quién Ingeniera eléctrica y astronauta, de familia mexicano-estadounidense, nacida en California.
Cuándo Primer vuelo en 1993. Dirección del Centro Espacial Johnson entre 2013 y 2018.
Dónde La Mesa, California; Stanford; Houston; la órbita terrestre.
Por qué Su carrera muestra la distancia entre lo que se le dice a alguien que puede hacer y lo que efectivamente hace.
Cómo Doctorado en ingeniería eléctrica, patentes en sistemas ópticos, selección como astronauta, dirección institucional.

El consejo que ignoró

Cuando Ellen Ochoa era estudiante universitaria y consideraba estudios de posgrado en ingeniería, recibió el consejo que recibían las mujeres de su generación: que ese no era un campo para ellas.

Lo ignoró. Hizo un doctorado en ingeniería eléctrica en Stanford.

El consejo tenía además una ironía particular. En el año en que ella nació no había mujeres astronautas en Estados Unidos, ni las hubo hasta veinte años después. Nadie podía decirle que aspirara a algo que aún no existía como posibilidad.

Óptica

Antes de ser astronauta fue investigadora, y ese periodo se cuenta poco porque el espacio se lleva toda la atención.

Trabajó en sistemas ópticos para procesamiento de información y figura como coinventora en patentes relacionadas con inspección óptica, reconocimiento de objetos y reducción de distorsión en imágenes. Es decir: trabajó en enseñarle a una máquina a distinguir lo que está viendo.

Ese trabajo es la razón por la que entró a la NASA. No entró por vocación aeronáutica: entró como ingeniera con obra propia.

Nueve días de abril

En abril de 1993 despegó a bordo del transbordador Discovery como especialista de misión. El vuelo estudiaba la actividad solar y su efecto sobre la atmósfera terrestre. Fue la primera mujer hispana en salir del planeta.

Voló cuatro veces en total y acumuló cerca de mil horas en el espacio. Operó el brazo robótico de la estación espacial y participó en misiones de ensamblaje.

También llevó consigo una flauta. Tocaba desde niña, con nivel de concertista aficionada, y practicó en órbita.

Del asiento a la silla

La segunda mitad de su carrera es la que más dice sobre lo que significa abrir una puerta.

Pasó de volar a dirigir. Fue subdirectora y luego directora del Centro Espacial Johnson en Houston, entre 2013 y 2018: el centro donde se entrena a los astronautas y desde donde se controlan las misiones tripuladas. Fue la segunda mujer y la primera persona hispana en ocupar ese cargo.

La diferencia entre ser la primera en entrar y ser quien decide quién entra después no es menor. Una primera vez es un hecho biográfico. La dirección de la institución es una posición estructural, y es desde ahí desde donde cambian las cifras.

Después de la NASA presidió el Consejo Nacional de Ciencia y ha seguido vinculada a la política científica del país.

Lo que queda

Hay escuelas públicas en Estados Unidos que llevan su nombre. Eso significa que hay niñas que ven ese nombre todos los días en la fachada y no tienen que enterarse de que existe la posibilidad: la posibilidad ya está escrita en el edificio.

A ella le dijeron que las mujeres no estudiaban ingeniería. Terminó dirigiendo el lugar donde Estados Unidos decide quién va al espacio.


Fuentes principales: NASA, biografías oficiales de astronautas y del liderazgo del Centro Espacial Johnson. Registros de misiones del programa del transbordador espacial. Universidad de Stanford, registros académicos públicos. Consejo Nacional de Ciencia, integración de su directiva.

Continue Reading

Herederos

La proclamación de 2020 presumió el financiamiento que 2025 retiró

El mes hispano depende de una firma presidencial anual. La serie completa de esas firmas revela un cambio de calendario y otro de contenido.

Avatar de Desconocido

Published

on

Documento oficial sobre un escritorio, imagen editorial para una nota sobre la serie histórica de proclamaciones del Mes de la Herencia Hispana.

Read this in English

El Mes Nacional de la Herencia Hispana no ocurre solo: requiere que un presidente lo proclame cada año. Leer esas proclamaciones en serie, y no de una en una, produce un hallazgo.

Qué Las proclamaciones del mes hispano cambiaron de fecha de firma y de contenido entre el primer y el segundo mandato de Donald Trump.
Quién La Casa Blanca, autora de los textos; las instituciones al servicio de hispanos, mencionadas en uno de ellos.
Cuándo Firmas del 13 de septiembre en 2017, 2018 y 2019. Firma del 22 de septiembre en 2025.
Dónde Estados Unidos.
Por qué Un texto de 2020 presume un financiamiento que una decisión de 2025 redirigió.
Cómo La Public Law 100-402 autoriza y solicita al presidente emitir la proclamación cada año.

La obligación

La ley de 1988 autoriza y solicita al presidente emitir anualmente una proclamación que designe el período del 15 de septiembre al 15 de octubre como Mes Nacional de la Herencia Hispana. Desde 1990, todos los presidentes la han emitido.

Cada proclamación reproduce esa fórmula legal en su penúltimo párrafo. Es el único elemento que no varía entre administraciones.

Todo lo demás varía, y ahí está el material.

El calendario

En el primer mandato de Donald Trump, las cuatro proclamaciones se emitieron con puntualidad y con una regularidad casi idéntica.

La Proclamación 9637, correspondiente a 2017, lleva fecha del 13 de septiembre. La 9783, de 2018, también del 13 de septiembre. La 9927, de 2019, del 13 de septiembre. La 10076, de 2020, se divulgó en torno al arranque del período.

Tres firmas consecutivas el mismo día del calendario, dos jornadas antes de que comenzara el mes que proclamaban.

La Proclamación 10974, correspondiente a 2025, lleva fecha del 22 de septiembre. Siete días después de iniciado el período.

Son nueve días de desplazamiento respecto del patrón que la misma administración había sostenido cuatro años seguidos.

El contenido

Aquí conviene ser preciso, porque la lectura fácil se equivoca.

El encuadre que restringe el reconocimiento a los ciudadanos hispanos no es una novedad de 2025. Aparece ya en el primer mandato: la proclamación de 2018 honra a los ciudadanos estadounidenses de ascendencia hispana. La de 2025 habla igualmente de ciudadanos hispanoamericanos.

Lo que cambió es la densidad y el inventario.

La proclamación de 2020 es larga y está construida sobre afirmaciones concretas de política pública. Cita la tasa de graduación de estudiantes hispanos en secundaria pública durante el ciclo 2017-2018, el ingreso mediano hispano previo a la pandemia, el descenso del desempleo y de la pobreza, la incorporación de 362.000 nuevos propietarios de vivienda hispanos entre 2017 y 2018, las zonas de oportunidad creadas por la reforma fiscal de 2017 y la comisión asesora presidencial sobre prosperidad hispana.

La de 2025 es breve y temática. Habla de contribuciones extraordinarias, de espíritu, de resiliencia, de patriotas hispanos en las líneas del frente militar, policial y de seguridad fronteriza, de defender la soberanía y proteger la bandera.

Ninguna cifra. Ningún programa. Ninguna partida.

El párrafo que importa

Dentro de aquella proclamación de 2020 hay una frase que merece leerse dos veces.

El texto afirma que ese año la administración entregó mil millones de dólares en financiamiento a instituciones al servicio de minorías, incluidas las instituciones al servicio de hispanos.

Es decir: la proclamación del mes hispano de 2020 presenta ese financiamiento como logro propio, con esas palabras, en un documento oficial firmado por el presidente.

Para el año fiscal 2025, el Departamento de Educación cuestionó la constitucionalidad de los programas destinados a instituciones al servicio de minorías y redistribuyó ese financiamiento hacia otros programas. La cifra afectada incluye 229 millones de dólares que el Congreso había asignado por el Programa Título V al desarrollo de instituciones al servicio de hispanos.

Se trata de la misma red de 631 universidades que matricula al 65% de los universitarios latinos del país y gradúa al 67% de quienes obtienen título.

Lo que la serie deja ver

No hace falta atribuir intenciones. Basta con poner los documentos en orden.

Un texto oficial de 2020 exhibe como mérito el financiamiento de una red universitaria. Una decisión administrativa de 2025 lo redirige invocando un problema constitucional. Y la proclamación de 2025, que en teoría celebra a la misma comunidad, ya no menciona el asunto.

El mes conmemorativo siguió proclamándose. Lo que dejó de estar en el texto fue el inventario de lo que el gobierno hacía por la comunidad que celebra.

Una conmemoración sin partida presupuestaria adjunta cuesta una firma. Eso también es información sobre el lugar que ocupa una comunidad en las prioridades de un Estado.


Fuentes principales: Proclamaciones 9637 (2017), 9783 (2018), 9927 (2019), 10076 (2020) y 10974 (2025), Compilación de Documentos Presidenciales, govinfo y archivos de la Casa Blanca. Public Law 100-402. Library of Congress, guía de investigación legal sobre el Mes Nacional de la Herencia Hispana. Excelencia in Education, análisis de instituciones al servicio de hispanos difundido el 8 de abril de 2026, con datos del Centro Nacional de Estadísticas de Educación.

Nota de la redacción: al cierre de esta edición no se había emitido la proclamación correspondiente a 2026. INCÍSOS actualizará esta pieza cuando el documento sea publicado.

Continue Reading

Herederos

El calendario latinoamericano fijó la fecha del mes hispano

Washington no eligió el 15 de septiembre. La ley de 1968 obligó a que la semana incluyera esa fecha porque cinco países centroamericanos celebran allí su independencia.

Avatar de Desconocido

Published

on

Imagen conceptual editorial para El calendario latinoamericano fijó la fecha del mes hispano

Read this in English

ESPECIAL INCÍSOSHEREDEROSARCHIVO DEL ESPECIAL

Mes Nacional de la Herencia Hispana

El único mes conmemorativo federal que parte dos meses del calendario lo hace porque la fecha estaba tomada antes de que la ley existiera.

Qué El Mes Nacional de la Herencia Hispana empieza el 15 de septiembre porque la ley de 1968 exigió que el período incluyera esa fecha y la del 16.
Quién El congresista George E. Brown, de California, autor de la resolución; el presidente Lyndon B. Johnson, que la firmó.
Cuándo 11 de junio de 1968, presentación de la resolución. 17 de septiembre de 1968, firma de la ley.
Dónde Congreso de Estados Unidos.
Por qué El 15 de septiembre concentra las independencias de cinco países centroamericanos, y el 16 la de México.
Cómo La Public Law 90-498 no fijó un mes ni un día: obligó a que la semana proclamada contuviera ambas fechas.

Una resolución escrita alrededor de una fecha ajena

El 11 de junio de 1968, el congresista George E. Brown, de California, presentó junto a 19 copatrocinantes la resolución conjunta H.J. Res. 1299. Su texto autorizaba y solicitaba al presidente que proclamara anualmente, como Semana Nacional de la Herencia Hispana, la semana que incluyera el 15 y el 16 de septiembre.

La formulación es precisa y vale detenerse en ella. La ley no designó un día. Designó una condición: cualquiera que fuera la semana, tenía que contener esas dos fechas. El calendario mandaba sobre el legislador.

Johnson firmó la resolución como Public Law 90-498 el 17 de septiembre de 1968 y emitió ese mismo día la Proclamación 3869, la primera del ciclo.

Qué hay en esas dos fechas

El 15 de septiembre es el aniversario de independencia de cinco países: Costa Rica, El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua, que la declararon en 1821 mediante un acta común. El 16 de septiembre corresponde a México, cuyo proceso de independencia arrancó en 1810.

En su proclamación, Johnson se refirió a los cinco países centroamericanos como vecinos y reconoció explícitamente a México.

Dos fechas más quedan dentro del período sin haber sido nombradas en la ley original. El 18 de septiembre es la fecha de Chile, también de 1810. Y Belice, que se independizó del Reino Unido el 21 de septiembre de 1981, se incorporó después a la lista de naciones celebradas durante el período.

La razón por la que el mes parte dos meses

Cuando en 1988 el Congreso amplió la semana a un período de 31 días, la restricción original no desapareció: se estiró. La Public Law 100-402 fijó el período que comienza el 15 de septiembre y termina el 15 de octubre.

De ahí el resultado que desconcierta a quien lo mira por primera vez. El único mes conmemorativo federal que no coincide con un mes del calendario es el hispano. Ocupa quince días de septiembre y quince de octubre porque el punto de partida no era negociable.

Lo que la mecánica revela

La lectura habitual describe el mes como un reconocimiento que Estados Unidos concedió a su población hispana. La mecánica legislativa cuenta algo distinto. La fecha no salió de una decisión estadounidense sobre cuándo convenía celebrar. Salió de un calendario que ya existía en otro hemisferio, con sus propias efemérides, y que el Congreso incorporó tal como estaba.

La conmemoración se acomodó a las independencias latinoamericanas. No al revés.


Fuentes principales: Texto de la H.J. Res. 1299, 90.º Congreso, y de la Public Law 90-498, 82 Stat. Proclamación 3869 de Lyndon B. Johnson, 17 de septiembre de 1968. Library of Congress, guía legislativa del Mes Nacional de la Herencia Hispana. Public Law 100-402. Archivos de la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

Continue Reading

Tendencias

Contexto, análisis y criterio para entender lo que pasa

Descubre más desde INCÍSOS

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo