Emprendimientos
La incertidumbre migratoria ya es una partida del presupuesto
No aparece en ninguna línea contable, pero se paga todos los meses. Cómo medirlo y qué hacer con el resultado.
Ningún estado de resultados tiene una línea llamada incertidumbre migratoria. Pero el costo existe, se paga todos los meses y en muchos negocios hispanos ya supera a partidas que sí se contabilizan con cuidado.
Las 6W
| Qué | La inestabilidad del estatus migratorio de la fuerza laboral genera costos operativos medibles y no contabilizados. |
| Quién | Pequeños empleadores; trabajadores con estatus en revisión; el sector de servicios intensivo en mano de obra. |
| Cuándo | En un contexto de récord de arrestos migratorios y terminación de programas de protección temporal durante 2026. |
| Dónde | Estados Unidos, con mayor incidencia en construcción, alimentación, logística y limpieza. |
| Por qué | Lo que no se mide no se administra, y este costo se está absorbiendo sin registro. |
| Cómo | Mediante rotación no planificada, ausentismo, horas extra de sustitución y contratación de emergencia. |
Los cuatro componentes
Rotación no planificada. Reclutar, entrenar y absorber los errores de un reemplazo tiene un costo que la literatura de gestión estima en varios meses del salario del puesto. Cuando la rotación no se anticipa, ese costo llega concentrado y sin provisión.
Ausentismo por temor. El estudio del Instituto de Política y Asuntos Latinos de UCLA publicado el 22 de julio de 2026 documentó que el 51% de los negocios afectados por operativos migratorios tuvo personal que dejó de acudir. No es una cifra de compromiso laboral: es una variable de disponibilidad.
Horas extra de sustitución. Cuando falta una persona, alguien cubre. Ese alguien cobra recargo o rinde menos por fatiga. Casi siempre las dos cosas.
Contratación de emergencia. Cubrir una vacante en tres días cuesta más que cubrirla en tres semanas: se paga sobreprecio a agencias o se acepta un perfil por debajo del requerido.
Cómo medirlo, sin sistemas caros
Basta una hoja y tres meses de datos que el negocio ya tiene.
Horas no cubiertas. Sumar las horas de turno que quedaron sin cubrir o que cubrió alguien con recargo. Multiplicar por el costo hora real, no por el salario nominal.
Reemplazos. Contar cuántas personas entraron y salieron en el trimestre. Multiplicar por una estimación conservadora del costo de reemplazo: entre uno y tres meses de salario del puesto, según su complejidad.
Ventas perdidas por horario reducido. Si el negocio cerró antes o abrió tarde, tomar la facturación promedio de esa franja horaria y multiplicar por los días afectados.
La suma de esas tres cifras es una aproximación al costo trimestral. Casi siempre sorprende, y en negocios pequeños suele superar el alquiler.
Por qué medirlo cambia las decisiones
Porque convierte una preocupación difusa en una partida comparable.
Un dueño que sabe que la rotación no planificada le cuesta doce mil dólares al año puede evaluar racionalmente si invertir dos mil en capacitación cruzada y documentación de procesos es un gasto o un ahorro.
Sin ese número, la inversión en continuidad siempre parece un lujo. Con el número, casi siempre resulta ser la decisión barata.
Lo que el dato agregado dice
El mismo estudio de UCLA encontró que un año después de los operativos el 95% de los negocios afectados seguía reportando estrés financiero, y más de la mitad no cubría sus costos de operación de manera constante.
Ese dato desmiente la expectativa habitual de que se trata de un bache transitorio. Lo que ocurrió fue un desplazamiento permanente del punto de equilibrio: hace falta vender más que antes para sobrevivir, con menos personal disponible.
La conclusión operativa
La estabilidad del estatus migratorio de la fuerza laboral es, para miles de pequeños negocios, una variable de planificación tan real como la estacionalidad o el clima.
Y como esas, se administra anticipándola. Documentar procesos, formar a más de una persona por función, mantener una reserva de caja equivalente a varias semanas de costos fijos y tener identificado a un abogado laboral antes de necesitarlo.
Ninguna de esas cuatro cosas resuelve el problema de fondo, que no está en manos de ningún empresario. Todas reducen lo que cuesta atravesarlo.
Nota: esta pieza ofrece información general de gestión empresarial y no constituye asesoría legal, laboral ni financiera.
Fuentes principales: UCLA Latino Policy & Politics Institute e Inclusive Action for the City, informe del 22 de julio de 2026; La Jornada y Universidad de Syracuse (volumen de arrestos migratorios de julio de 2026); Telemundo (advertencias sobre escasez de trabajadores tras el fin del TPS).
Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →
Alfredo Yánez
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Qué hace falta para vender en un festival comunitario
Un fin de semana de festival puede dejar el ingreso de una semana. Y también una multa, si falta un permiso de veinticinco dólares.
Arranca la temporada de festivales comunitarios, y es donde muchos negocios pequeños hacen su mejor mes.
| Qué | Vender en un festival o feria comunitaria requiere permisos, condiciones de manejo de alimentos y registro fiscal. |
|---|---|
| Quién | Emprendedores y negocios pequeños del área metropolitana. |
| Cuándo | Temporada de festivales de otoño. |
| Dónde | Columbus y el área metropolitana. |
| Por qué | Vender sin los permisos correspondientes puede acarrear sanciones. |
| Cómo | Mediante solicitud ante el organizador del evento y las autoridades locales. |
Arranca la temporada de festivales comunitarios, y es donde muchos negocios pequeños hacen su mejor mes del año.
También es donde más gente vende sin tener resuelto lo básico.
Lo primero: el organizador
Casi todos los festivales tienen un proceso de solicitud de puestos, con fecha límite, costo y requisitos.
Pregunte primero al organizador, porque su respuesta determina todo lo demás: si exige seguro de responsabilidad civil, si asigna el espacio, si provee electricidad, si hay exclusividad por tipo de producto.
La fecha límite suele ser semanas antes. Quien llega el día anterior, no entra.
Si vende alimentos
Aquí es donde hay más gente en falta, y donde las consecuencias son mayores.
La venta de alimentos preparados al público generalmente requiere permiso de la autoridad sanitaria del condado, y en muchos casos que al menos una persona del puesto tenga certificación en manejo seguro de alimentos.
Esa certificación se obtiene con un curso corto, a veces en línea, y suele costar poco.
Hay además requisitos físicos que conviene conocer antes y no el mismo día: lavamanos portátil, control de temperatura, guantes, superficies.
Pregunte a la autoridad sanitaria del condado qué aplica a su caso. No todos los productos tienen el mismo requisito: no es igual vender empanadas recién hechas que café empacado.
Si vende artesanía o productos
Los requisitos suelen ser menores, pero hay dos cosas que casi siempre aplican.
El permiso de vendedor para cobrar el impuesto a las ventas, que se tramita ante la autoridad tributaria del estado.
Y la obligación de declarar ese ingreso, aunque sea ocasional y en efectivo.
El cobro
Aceptar solo efectivo cuesta ventas. Los lectores de tarjeta para teléfono son baratos y se consiguen en días.
Tres advertencias prácticas:
Cargue una batería portátil. En un festival no siempre hay dónde enchufar, y si se queda sin teléfono se queda sin cobrar.
Verifique la señal en el sitio. Los eventos con multitud saturan la red. Muchos lectores permiten cobro con conexión intermitente, pero hay que activarlo antes.
Y lleve cambio. Aunque acepte tarjeta, va a haber efectivo.
Los números que conviene calcular antes
El costo del puesto, que puede ir de unas decenas a varios cientos de dólares.
El costo del permiso sanitario, si aplica.
Lo que cuesta su inventario y cuánto de eso se echa a perder si no vende.
Y su punto de equilibrio: cuántas unidades tiene que vender para cubrir todo lo anterior. Si ese número le parece alto, el festival no es para su producto.
Lo que casi nadie hace y rinde mucho
Llevar con qué capturar contactos. Un cuaderno y un bolígrafo bastan.
Un festival es un día. Una lista de clientes que quieren saber dónde comprarle el resto del año es un negocio.
Le pedimos algo
Si usted ha vendido en festivales del área, escríbanos qué permiso le pidieron y cuánto costó.
Esa información no está reunida en ningún sitio en español, y con varias respuestas podemos publicar una guía específica para el área.
Esta guía es orientativa. Verifique los requisitos con el organizador y con las autoridades correspondientes.
Fuentes principales: Requisitos estándar de participación en ferias y festivales, y normativa general sobre manejo de alimentos y registro de vendedores en Estados Unidos.
Emprendimientos
Los trámites consulares que necesita quien tiene un negocio
Un poder notarial permite que alguien venda, cobre o firme por usted a dos mil kilómetros. Es el documento que más se necesita y menos se conoce.
Un operativo consular en la ciudad es la ocasión para resolver papeles que después cuestan un viaje.
| Qué | Varios trámites consulares resuelven problemas prácticos de quien tiene negocio o bienes en su país de origen. |
|---|---|
| Quién | Emprendedores y trabajadores independientes con vínculos patrimoniales o familiares fuera del país. |
| Cuándo | Cuando hay atención consular disponible en el área. |
| Dónde | En sedes consulares y operativos móviles. |
| Por qué | Resolverlos a distancia después suele exigir viajar o pagar intermediarios. |
| Cómo | Mediante solicitud presencial con los documentos que exija cada trámite. |
Cuando hay atención consular en la ciudad, la mayoría va por el pasaporte. Hay otros trámites que resuelven problemas caros y que casi nadie aprovecha.
El poder notarial, que es el más útil de todos
Un poder es un documento con el que usted autoriza a otra persona a actuar en su nombre.
Para quien tiene bienes, un negocio o asuntos pendientes en su país de origen, resuelve situaciones que de otro modo exigen viajar.
Permite que alguien venda o administre una propiedad o un vehículo a su nombre.
Permite cobrar un pago, una herencia o una prestación pendiente.
Permite representarlo ante un registro, un banco o un tribunal.
Y permite gestionar una empresa en la que usted figure.
La clave está en el alcance: un poder puede ser amplio o limitado a un acto concreto. Un poder amplio es cómodo y es riesgoso, porque quien lo recibe puede hacer todo lo que el documento permite. Lo prudente es limitarlo a lo que hace falta y fijarle plazo.
Qué conviene preguntar antes
Qué tipo de poder necesita para el acto concreto que quiere resolver. No existe uno universal.
Si requiere redacción previa. Muchos consulados exigen que el texto venga elaborado, a veces por un abogado del país de destino.
Qué datos necesita de la persona apoderada: documento de identidad, domicilio, nombres completos.
Y qué pasos faltan después. Un poder otorgado aquí normalmente debe registrarse o protocolizarse allá para surtir efecto. Ese paso posterior es el que más gente ignora, y sin él el documento no sirve.
Las actas
Actas de nacimiento, matrimonio y defunción se necesitan para más cosas de las que parece: abrir sucesiones, acreditar parentesco, registrar una sociedad familiar, reclamar una prestación.
Conviene pedirlas antes de necesitarlas, porque siempre hacen falta con urgencia.
Las autorizaciones de viaje para menores
Si su hijo va a viajar sin uno de los padres, muchos países exigen autorización del otro progenitor.
No es un asunto de negocios, pero es de los trámites que más viajes arruina cuando falta.
La regla que aplica a todos
Pida siempre más de una copia certificada. El costo adicional por copia suele ser pequeño y la diferencia es enorme: cuando el trámite exige entregar el original, quien tiene copias no vuelve a empezar.
Lo que no resuelve un consulado
Conviene decirlo para evitar viajes inútiles.
Un consulado de su país de origen no tramita documentos migratorios estadounidenses, no interviene en su situación migratoria aquí y no sustituye a un abogado.
Y ningún funcionario consular legítimo le va a cobrar aparte por agilizar nada.
Esta semana en Columbus
Hay un operativo consular dominicano del viernes 18 al domingo 20, en 4300 Kimberly Parkway North, que atiende pasaportes, cédulas, actas, poderes notariales y autorizaciones de viaje para menores.
Si usted pertenece a otra comunidad, conviene revisar el calendario de operativos móviles de su propio consulado. Varios países los realizan periódicamente en el área.
Si conoce la fecha del próximo de su comunidad, escríbanos. Queremos publicar un calendario de todos, por país, y eso no existe hoy.
Fuentes principales: Prácticas estándar de trámites consulares en materia de poderes, actas y autorizaciones. Convocatoria del operativo consular dominicano en Columbus del 18 al 20 de septiembre de 2026.
Emprendimientos
Qué mira un prestamista antes de aprobar una hipoteca
El puntaje de crédito no es el único factor y muchas veces no es el decisivo. Hay otro que pesa más y casi nadie prepara.
En noviembre hay un taller sobre compra de vivienda en Columbus. Esto es lo que conviene saber antes de ir.
| Qué | Los prestamistas evalúan cuatro factores principales al considerar una solicitud de hipoteca. |
|---|---|
| Quién | Personas que consideran comprar vivienda, incluidas familias inmigrantes. |
| Cuándo | El proceso de preparación razonable toma entre uno y dos años. |
| Dónde | Estados Unidos. |
| Por qué | La mayoría de las solicitudes se rechaza por razones que se pueden corregir con anticipación. |
| Cómo | Mediante la revisión anticipada de crédito, deuda, ingreso documentado y ahorro. |
En noviembre hay un taller sobre compra de vivienda en Columbus. Vale la pena llegar sabiendo qué se va a discutir.
Un prestamista mira cuatro cosas. Tres se pueden mejorar en un año.
1. El historial de crédito
Es lo más conocido y no siempre lo decisivo.
Lo que se mira no es solo el número, sino la antigüedad del historial y si hay pagos atrasados recientes. Un puntaje mediano con cinco años de historial limpio puede pesar más que uno alto con seis meses de vida.
Qué hacer: revisar el reporte de crédito, que se obtiene gratis, y corregir errores. Los reportes contienen errores con más frecuencia de la que la gente supone, y disputarlos no cuesta nada.
2. La relación entre deuda e ingreso
Este es el factor que más solicitudes hunde y el que menos se prepara.
Los prestamistas calculan qué porcentaje de su ingreso mensual se va en pagos de deuda, incluido el pago hipotecario que está pidiendo. Si esa proporción supera cierto umbral, la solicitud se complica aunque el puntaje sea excelente.
Qué hacer: cancelar deudas pequeñas antes de solicitar. Pagar por completo una tarjeta con saldo bajo mejora esa relación más rápido que abonar a una deuda grande.
Y una advertencia contraintuitiva: no compre un carro el año antes de comprar una casa. Un pago mensual nuevo reduce directamente cuánta casa puede pagar.
3. El ingreso documentado
No cuenta lo que usted gana. Cuenta lo que puede demostrar.
Un prestamista quiere ver estabilidad: normalmente dos años de ingresos verificables. Para quien trabaja por cuenta propia o cobra parte en efectivo, ese es el obstáculo real.
Qué hacer: declarar impuestos de forma completa y consistente. Un ingreso que no aparece en una declaración no existe para el prestamista.
Eso tiene un costo inmediato en impuestos y un beneficio mayor después. Es una decisión que conviene tomar con tiempo, no el año que se quiere comprar.
4. El ahorro disponible
No solo para la inicial. También para los costos de cierre y para lo que el prestamista llama reservas: dinero que quede después de la compra.
Qué hacer: ahorrar en una cuenta a su nombre y no en efectivo. Un depósito grande y reciente genera preguntas; un ahorro sostenido y documentado, no.
Lo que conviene preguntar en el taller
Si existen programas de asistencia para la inicial en el condado y quién califica.
Qué opciones hay para quien no tiene número de seguro social y declara impuestos con un número tributario alternativo. Existen prestamistas que trabajan con ese perfil, con condiciones distintas.
Qué costos de cierre son negociables.
Y cuánto tiempo toma el proceso desde la preaprobación hasta la entrega de llaves.
La advertencia
Desconfíe de quien le prometa aprobación garantizada, de quien le pida pagar por una preaprobación y de quien le sugiera declarar un ingreso distinto del real.
Lo último no es un atajo: es un delito, y el riesgo lo asume usted.
Esta guía es orientativa y no constituye asesoría financiera. Consulte con un asesor de vivienda certificado.
Fuentes principales: Criterios estándar de evaluación crediticia en el mercado hipotecario estadounidense. Calendario de actividades comunitarias del área de Columbus.
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