Política
El aislamiento de Machado: cómo la líder más votada quedó al margen
Construyó la maquinaria opositora más articulada en más de dos décadas, ganó las primarias de forma abrumadora y unificó a la disidencia. Hoy, María Corina Machado observa desde afuera una negociación de transición diseñada sin ella. Un reportaje sobre cómo la líder más votada de Venezuela quedó al margen.
Construyó la maquinaria opositora más articulada en más de dos décadas, ganó las primarias de forma abrumadora y unificó a la disidencia. Hoy observa desde afuera una negociación de transición diseñada sin ella. Cómo la líder más votada de Venezuela quedó al margen.
Ficha 6W
| Pregunta | Respuesta |
|---|---|
| Qué | La líder opositora más votada quedó al margen de la negociación central de la transición. |
| Quién | María Corina Machado, la Plataforma Unitaria y los actores que conducen el proceso. |
| Cuándo | En el proceso que se consolida hacia el 1 de agosto de 2026. |
| Dónde | En Venezuela, con la dirigente operando en buena parte desde la clandestinidad o el exterior. |
| Por qué | La vía negociada avalada por Washington discurre por canales que ella no encabeza. |
| Cómo | Con una transición conducida por otras figuras e instancias institucionales. |
Hay una paradoja en el centro de la política venezolana de este momento, y conviene mirarla de frente. La dirigente que logró lo que ninguna otra en más de dos décadas —unificar a una oposición históricamente fragmentada, construir una maquinaria política articulada y ganar de forma abrumadora el respaldo popular— es, hoy, la gran ausente de la negociación que define el futuro del país. María Corina Machado, la figura más votada de la oposición venezolana, observa desde los márgenes un proceso de transición que se diseña sin ella. Este reportaje intenta explicar cómo se llegó a esa situación y qué significa.
La construcción de un liderazgo
Para entender la magnitud de la paradoja hay que recordar lo que Machado construyó. En un panorama opositor marcado durante años por las divisiones, los personalismos y las estrategias contrapuestas, ella logró articular un liderazgo unificador. Su victoria en las primarias opositoras fue contundente, y a partir de ahí tejió una estructura política y social de alcance nacional, con una capacidad de movilización que sorprendió incluso a sus adversarios. Cuando su inhabilitación le impidió ser candidata, respaldó a Edmundo González Urrutia, quien reivindica haber ganado las elecciones presidenciales de 2024, con actas que la oposición difundió como prueba.
Ese liderazgo no se construyó desde la comodidad. Machado ha operado durante largos períodos en la clandestinidad, enfrentando la persecución del chavismo, la inhabilitación política y amenazas constantes. Su tenacidad le ganó un enorme respaldo popular y un reconocimiento internacional que incluyó, según ha trascendido en la cobertura de estos meses, gestos de alto perfil. Es, sin discusión, la figura opositora con mayor capital político de la Venezuela reciente.
El desplazamiento
¿Cómo, entonces, quedó al margen? La respuesta está en el giro que tomó la transición tras la captura de Nicolás Maduro. El proceso que Washington impulsa ha discurrido por una vía negociada e institucional en la que la protagonista no es Machado, sino otras figuras: la presidenta de la Asamblea de 2015, Dinorah Figuera, ungida por Washington como interlocutora, y las mesas de diálogo entre las dos asambleas. El plan de trabajo que arranca el 1 de agosto —avalado por el secretario de Estado Marco Rubio— es la culminación de esa vía, y en él Machado no figura.
Los reportes de la prensa estadounidense han añadido un elemento revelador: la administración habría desaconsejado el regreso de Machado a Venezuela tras los terremotos, por temor a que desencadenara una nueva crisis política, en el contexto de la estrecha relación de Washington con la presidenta encargada Delcy Rodríguez. Aunque en una audiencia reciente el Departamento de Estado aseguró que no obstaculizará su regreso —afirmando que es una ciudadana con derecho a volver—, el conjunto de señales dibuja el cuadro de una dirigente cuyo protagonismo Washington ha preferido, en la práctica, moderar.
Las lecturas en pugna
Este desplazamiento admite lecturas opuestas que conviene exponer con equidad. Para los partidarios de Machado, se trata de un apartamiento injusto y contraproducente: se margina precisamente a quien encarna la voluntad mayoritaria, en favor de una transición tutelada que el chavismo tolera porque no lo amenaza de verdad. Desde esta óptica, la vía negociada sin Machado corre el riesgo de producir un cambio cosmético, y su exclusión debilita la legitimidad democrática de todo el proceso.
Para otros observadores, el desplazamiento responde a una lógica de pragmatismo. Machado es una figura que el chavismo ha vetado de manera absoluta, y una transición que la coloque en el centro chocaría con un muro. Avanzar por canales menos confrontativos —aunque impliquen ceder protagonismo— sería, según esta lectura, la única forma realista de destrabar reformas concretas. No es que se la excluya por debilitarla, sino que se buscaría un camino viable donde su presencia lo haría imposible. Ambas lecturas describen la misma realidad desde valores y cálculos distintos.
Lo que revela y lo que viene
Más allá del caso individual, el aislamiento de Machado revela una tensión estructural de la transición venezolana: la que existe entre la legitimidad electoral y la viabilidad negociada. La figura con mayor respaldo popular no es la que conduce el proceso, y esa disociación introduce una fragilidad de fondo. Una transición que no integre plenamente a la fuerza mayoritaria arrastra una pregunta sobre su representatividad que no desaparecerá por más avances técnicos que produzca.
La reacción de Machado y González —convocar a la Plataforma Unitaria para fijar postura— muestra que la dirigente no acepta pasivamente su desplazamiento, y que la última palabra sobre su papel no está dicha. El futuro dirá si logra reincorporarse al centro del proceso, si este avanza sin ella, o si su respaldo popular termina condicionando el resultado desde afuera. Para los venezolanos que la respaldaron masivamente, y para la diáspora que siguió su lucha, la pregunta es dolorosa: ¿puede haber una transición genuinamente democrática que deje al margen a quien ganó los votos? La respuesta, todavía abierta, definirá el carácter del cambio que vive Venezuela.
Nota: Este reportaje analiza un proceso político en desarrollo a partir de hechos verificados y de las distintas posiciones en pugna, distinguiendo los hechos de su interpretación. No asume como propia ninguna postura de los actores.
Fuentes principales: Cobertura de EFE, Infobae, El Tiempo, El Nacional y The Wall Street Journal sobre el rol de María Corina Machado en la transición y la reunión de la Plataforma Unitaria (julio de 2026); declaraciones del Departamento de Estado en la audiencia del Congreso del 15 de julio de 2026.
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La Casa Blanca convirtió la deportación en un videojuego de navegador
El 3 de septiembre de 2026 la Casa Blanca publicó Arcade, cinco juegos de navegador atados a su agenda. Dos son de migración. Lo que dicen esos juegos sin decirlo es el verdadero documento.
POLÍTICA
El sitio oficial de la presidencia publicó cinco juegos de estética retro. Dos son sobre migración. Lo que no dicen esos juegos es lo que más dice.
| Qué | La Casa Blanca publicó Arcade, una colección de cinco videojuegos de navegador de estética retro atados a la agenda del gobierno. Dos tratan sobre migración. |
|---|---|
| Quién | La Oficina de Estrategia Digital de la Casa Blanca. Kaelan Dorr, asistente adjunto del presidente, la encabeza. |
| Cuándo | Jueves 3 de septiembre de 2026. |
| Dónde | En el dominio oficial whitehouse.gov y en un dominio propio, arcade.gov. |
| Por qué | Traslada el lenguaje de las redes sociales y del meme a los canales institucionales de la presidencia. |
| Cómo | Mediante imitaciones de juegos clásicos de los años ochenta, reprogramadas con los objetivos de la política migratoria. |
Lo que hay, exactamente
El jueves 3 de septiembre de 2026, el sitio oficial de la Casa Blanca publicó Arcade: cinco juegos de navegador, de baja resolución y estética de consola antigua, cada uno vinculado a una iniciativa del gobierno. Se alojan en whitehouse.gov y en un dominio propio, arcade.gov. La cuenta oficial de la presidencia los anunció con un mensaje que enumeraba tres acciones: construir el muro, deportar y llenar una cuenta de ahorro infantil.
Dos de los cinco son de migración.
Rio Run imita a Snake, el juego de la culebra que creció en los teléfonos Nokia. El jugador desplaza un personaje por la pantalla y va reuniendo figuras que intentan cruzar el Río Grande. Cada figura recogida se suma a una fila que sigue al personaje. Al final, se las expulsa.
Build the Wall imita a Tetris. Caen bloques de formas irregulares y el jugador los apila. La descripción del juego pide proteger la frontera de la horda que se avecina. Lo que se acerca del otro lado son figuras descritas como zombis. Si los bloques llegan al tope de la pantalla, se pierde.
Los otros tres no son de migración: uno sobre estándares alimentarios, otro donde un águila calva sobrevuela monumentos de Washington cargando legislación, y un tercero atado a las cuentas de ahorro infantil de la ley fiscal firmada el 4 de julio de 2026.
Lo que no es, y conviene decirlo
Ha circulado la lectura de que se trata de juegos para que los agentes migratorios practiquen capturas. No es eso.
Son juegos de navegador abiertos a cualquiera. No hay agentes involucrados, no hay entrenamiento, no hay uso operativo. El jugador previsto es un ciudadano cualquiera con un teléfono en la mano.
La precisión importa porque el hecho real es más incómodo que la versión distorsionada. Un instrumento de entrenamiento sería una herramienta interna con destinatario acotado. Lo que hay es un producto de comunicación dirigido a la población general, alojado en el dominio del gobierno de Estados Unidos, cuyo propósito declarado es que la gente se divierta con la mecánica de reunir personas para expulsarlas del país.
No es un simulacro para agentes. Es una invitación al público.
El miedo: lo que ocurre mientras se juega
El 2 de septiembre de 2026, un día antes del lanzamiento, el Departamento de Seguridad Nacional divulgó su balance mensual: 50.925 personas arrestadas durante agosto, por encima de las 50.208 de julio. Es el tercer mes consecutivo en que la agencia supera su propio récord. El promedio diario ronda las 1.600 detenciones. Reportes de otras fuentes situaron la cifra en torno a las 51.000; el orden de magnitud es el mismo.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, presentó el dato como confirmación de la efectividad del programa y dirigió una advertencia a quienes están en el país sin autorización: márchense o serán encontrados, arrestados y deportados.
Ese es el contexto en el que se publica un juego donde reunir gente y expulsarla otorga puntos.
Hay más contexto, y es el que rara vez aparece junto a la noticia del juego. En junio, la Cámara de Representantes aprobó un paquete cercano a 70.000 millones de dólares para financiar al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas y a la Patrulla Fronteriza hasta el final del mandato, lo que convirtió a esa agencia en la más financiada de la historia policial estadounidense. La ofensiva de 2026 es menos visible que la del año anterior: menos operativos masivos en ciudades y más arrestos en aeropuertos, oficinas de control migratorio y controles vehiculares.
Y a comienzos de 2026, durante un operativo en Minneapolis, agentes federales mataron a dos ciudadanos estadounidenses, Renee Good y Alex Pretti. Los arrestos cayeron bruscamente en febrero y marzo. Empezaron a subir de nuevo en mayo.
Un medio catalán reportó además que la agencia dejaría de publicar las muertes ocurridas en sus centros de detención, y consignó al menos 18 fallecimientos entre enero y junio de 2026 frente a 33 en todo 2025. Ese dato proviene de una sola fuente y no se ha podido corroborar de forma independiente. Queda registrado como tal.
La burla: la palabra que hace el trabajo
En Build the Wall, lo que se acerca a la frontera no son personas. Son zombis. La descripción usa la palabra horda.
Ninguna de las dos elecciones es casual, y ninguna es nueva. La deshumanización por vía léxica —plaga, invasión, avalancha, horda— tiene una historia larga y documentada en la propaganda del siglo veinte, y su función es siempre la misma: retirar del objeto la condición de individuo para que el trato que recibe deje de requerir justificación. A una persona se le pide explicación. A una horda se le pone un muro.
En Rio Run, las figuras que el jugador recoge visten uniforme naranja. Es decir: aparecen ya vestidas de detenidas antes de ser detenidas. El juego elimina el momento de la duda, que es exactamente el momento donde vive el derecho.
La respuesta más filosa no vino de un organismo de derechos humanos, sino de una empresa de videojuegos. The Tetris Company publicó el 4 de septiembre que no participó en la creación de Build the Wall, que no autorizó ni licenció su marca ni su propiedad intelectual, y que se toma muy en serio la infracción de derechos de autor. Una vocera añadió que la compañía está revisando el asunto. No ha anunciado acciones legales.
En el mismo comunicado incluyó una frase que no era jurídica: en Tetris creen en el poder de conectar y unir a la gente, no de dividirla. Y recordó que el objetivo del juego siempre fue apilar para eliminar líneas.
Ahí está la burla más precisa de toda la semana. En Tetris se apila para que las líneas desaparezcan. En la versión de la Casa Blanca se apila para que el muro crezca. Es el mismo mecanismo con el objetivo invertido: donde uno limpia, el otro acumula.
La incertidumbre: lo que nadie ha respondido
Cuatro preguntas siguen abiertas, y las cuatro son verificables si alguien decide responderlas.
Quién los hizo. No se ha informado si el desarrollo fue interno, si se contrató a un proveedor externo, ni con qué presupuesto. Se trata de contenido alojado en un dominio del gobierno federal.
Cuánto costaron. No hay cifra pública.
Cuántos son. La mayoría de las coberturas contabiliza cinco juegos. Al menos una publicación especializada reportó seis. La discrepancia no está resuelta.
Quién es el personaje de Rio Run. Algunas coberturas describen un ícono que se asemeja al presidente. Otras, citando a la agencia AFP, señalan que representa a Tom Homan, asesor migratorio. No hay confirmación oficial.
Que estas cuatro preguntas sigan sin respuesta tres días después no es un descuido periodístico. Es la característica del formato: un producto que se consume en veinte segundos no genera la expectativa de rendición de cuentas que genera un documento.
Los metamensajes: por qué ocho bits y no otra cosa
La Casa Blanca defendió la iniciativa afirmando que subraya el contraste entre una cultura de diversión y de éxito y la visión oscura que atribuye a sus adversarios. Kaelan Dorr, jefe de estrategia digital, la describió como política con la que se puede interactuar.
Pero la elección estética dice más que la declaración.
Primero: la estética de los ochenta produce coartada. Un gráfico de baja resolución no se lee como una afirmación política, se lee como un juguete. Quien se ofende parece haber perdido el sentido del humor. La nostalgia funciona aquí como blindaje: convierte cualquier objeción en pedantería.
Segundo: el juego cambia la posición del ciudadano. Un discurso se escucha, un video se mira, un juego se ejecuta. El jugador no recibe la política migratoria: la aplica con el pulgar. Esa diferencia de posición es todo el diseño. Aplicar algo, aunque sea en una pantalla, produce una familiaridad que escuchar no produce.
Tercero: el dominio es el mensaje. Cualquiera puede hacer un juego así. Que esté en un dominio del gobierno de Estados Unidos, y no en la cuenta personal de un funcionario ni en un sitio de campaña, traslada la operación desde la comunicación política hacia el acto institucional. La página que se usa para publicar órdenes ejecutivas es la que aloja el juego.
Y cuarto: la ausencia de contrario. En Rio Run no hay abogado, ni juez, ni audiencia, ni pregunta sobre quién es la figura recogida. En Build the Wall no hay peticionario de asilo. La política migratoria representada en Arcade no tiene procedimiento. Solo tiene resultado.
Ese es el metamensaje más duradero de los cinco juegos, y sobrevivirá al ciclo de indignación de esta semana: la sugerencia de que reunir personas y expulsarlas es una operación sin fricción, sin caso individual y sin duda razonable.
En la vida de una familia en Estados Unidos, la fricción, el caso individual y la duda razonable son precisamente lo único que hay.
Lo que hay que vigilar
Si The Tetris Company presenta una acción legal, y qué doctrina se aplicaría a una obra derivada alojada en un dominio federal.
Si la Casa Blanca informa quién desarrolló los juegos y con cargo a qué partida.
Si los juegos permanecen publicados, se modifican o se retiran.
Y si el balance mensual de septiembre del Departamento de Seguridad Nacional confirma la tendencia de los tres meses anteriores.
Fuentes principales: Publicación de la cuenta oficial de la Casa Blanca del 3 de septiembre de 2026 anunciando Arcade. Coberturas del lanzamiento en CNN, Fortune, Associated Press, La Nación, Yahoo Noticias y Stevivor. Comunicado de The Tetris Company del 4 de septiembre de 2026 y declaraciones de su vocera Kerri Brusca a Variety y a Associated Press. Declaraciones de Kaelan Dorr, asistente adjunto del presidente y jefe de estrategia digital. Balance de arrestos del Departamento de Seguridad Nacional del 2 de septiembre de 2026 y declaraciones del secretario Markwayne Mullin. Declaraciones de Amérika García Grewal, codirectora de Frontera Federation, a la agencia AFP. Reporte de es.ara.cat del 4 de septiembre de 2026 sobre registros de fallecimientos en centros de detención, sin corroboración independiente.
Política
Washington decidirá quién produce y quién compra el crudo venezolano
Participación accionaria, compra a precio de costo, derecho de tanteo y veto sobre la junta directiva. Cuatro mecanismos que, leídos juntos, describen algo distinto de una inversión extranjera.
Cuatro mecanismos aparecen en el mismo documento oficial. Por separado, cada uno tiene precedentes. Juntos, no.
| Qué | La hoja informativa de la Casa Blanca detalla cuatro mecanismos de decisión estadounidense sobre North American Blue Energy Partners y su producción. |
|---|---|
| Quién | El Departamento de Defensa, el Departamento de Estado y NABEP, empresa dirigida por Alejandro Betancourt López. |
| Cuándo | Documento publicado el lunes 31 de agosto de 2026, tras el anuncio presidencial del 28 de agosto. |
| Dónde | Diecisiete campos petroleros en Venezuela, con unos 65.000 millones de barriles de reservas probadas. |
| Por qué | Define, en un solo instrumento, quién opera, quién compra primero y quién puede vetar a los administradores. |
| Cómo | Mediante participación accionaria, acceso preferente a precio de costo, derecho de tanteo y veto sobre la junta directiva. |
Los cuatro mecanismos
Uno. Participación. El Departamento de Defensa recibe una participación del 35% en NABEP. Según reportes especializados, la instrumentación es a través de la Oficina de Capital Estratégico del Pentágono y mediante penny warrants, una figura que protege contra la dilución y mantiene el flujo de dividendos.
Dos. Acceso a precio de costo. El Departamento de Estado obtiene el derecho a comprar el 20% de la producción al costo de producción, no al precio de mercado.
Tres. Derecho de tanteo. Sobre el 80% restante, el mismo Departamento de Estado tiene derecho de primera opción de compra.
Cuatro. Veto. El gobierno estadounidense tendrá poder de veto sobre el nombramiento de los miembros de la junta directiva de NABEP, cuya mayoría deberá estar compuesta por ciudadanos estadounidenses.
Las concesiones son a cien años.
Por qué el tercer punto es el decisivo
El 20% a precio de costo es el número que llama la atención y no es el más importante. El importante es el derecho de tanteo sobre el 80% restante.
La diferencia es esta: sin tanteo, quien produce sale al mercado y busca el mejor postor. Con tanteo, quien produce debe ofrecer primero a un comprador determinado, y solo si ese comprador declina puede ir a buscar otro. El vendedor no elige comprador. Elige si acepta las condiciones del comprador que ya tiene prioridad.
Aplicado a un país, eso significa que la política de comercialización de su principal exportación deja de ser una decisión soberana y pasa a ser una decisión condicionada.
Lo que se desplaza
La arquitectura tiene un efecto lateral que no aparece formulado en el documento pero que se lee en el mapa. Varios de los proyectos incorporados a NABEP estaban previamente bajo control de empresas chinas, según reportes del sector. Rusia y China han sido durante dos décadas actores principales en el negocio petrolero venezolano.
Un instrumento que da al gobierno estadounidense participación, acceso preferente, tanteo y veto sobre la junta no es solamente un acuerdo comercial. Es un mecanismo de exclusión de terceros que no necesita sanciones para funcionar.
Las cifras que faltan
No se conoce el valor de la contraprestación que recibe Venezuela por las concesiones a cien años.
No se conoce el cronograma de inversión de los hasta 100.000 millones de dólares que, según la Casa Blanca, NABEP planea desplegar.
No se conoce cómo se resolvieron las dudas jurídicas sobre la autoridad para otorgar derechos de cien años, planteadas por analistas del sector energético desde el anuncio.
Y no consta pronunciamiento de la Asamblea Nacional electa en 2015 sobre la validez de los instrumentos.
Lo que hay que vigilar
Si se publican los contratos o solo las hojas informativas.
Si aparece un cronograma verificable de inversión y de producción.
Y cómo trata el segundo ciclo de la mesa de Caracas un acuerdo que se firmó mientras la negociación estaba en receso.
Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni de inversión.
Fuentes principales: Hoja informativa de la Casa Blanca del 31 de agosto de 2026, reseñada por CBS News, NPR, Infobae y MarineLink. Comunicado de North American Blue Energy Partners del 31 de agosto de 2026. Reportes sobre la estructura de penny warrants de la Oficina de Capital Estratégico del Departamento de Defensa. Cobertura de CNN en Español sobre las dudas de expertos en energía respecto de la autoridad legal para otorgar derechos por cien años.
Política
Noventa y cuatro presos fueron trasladados desde El Rodeo I
Los traslados continuaban al momento del reporte. Sin destino informado, un traslado interrumpe el contacto con la familia y con la defensa.
Un traslado sin destino informado no cambia la situación jurídica de nadie. Cambia quién puede encontrarlo.
| Qué | Foro Penal informó haber recibido información de al menos 94 traslados de presos políticos desde El Rodeo I hacia otros centros de reclusión. |
|---|---|
| Quién | Gonzalo Himiob, director vicepresidente de Foro Penal, hizo público el reporte. |
| Cuándo | Jueves 3 de septiembre de 2026, a las 3:45 de la tarde, con los traslados en curso. |
| Dónde | Centro penitenciario El Rodeo I, estado Miranda. |
| Por qué | Un traslado sin notificación previa interrumpe el contacto con la familia y con la defensa técnica. |
| Cómo | Sin comunicación oficial previa sobre destino ni criterio de selección, según el reporte de la organización. |
Lo reportado
El director vicepresidente de Foro Penal, Gonzalo Himiob, informó el jueves 3 de septiembre de 2026 que la organización había recibido información de al menos 94 traslados de presos políticos desde el centro penitenciario El Rodeo I hacia otros centros de reclusión. Al momento del reporte, los traslados continuaban.
La organización no informó destinos. Tampoco consta comunicación oficial que los precisara.
Por qué un traslado importa
En un proceso penal, el traslado de un detenido es un acto administrativo rutinario. En un contexto de detenciones por motivos políticos, tiene tres consecuencias prácticas que ninguna organización de derechos humanos considera menores.
Interrumpe la visita familiar. Quien viajaba a Miranda debe reconstruir la ruta, el costo y el permiso hacia un lugar que todavía no conoce.
Interrumpe la defensa. El abogado pierde el punto de contacto con su representado hasta que localiza el nuevo centro y tramita el acceso.
Y reinicia el reloj de la verificación. Cada organización que llevaba el conteo caso por caso debe volver a comprobar dónde está cada persona.
Ninguna de esas tres cosas modifica la situación jurídica de nadie. Las tres modifican la capacidad de acompañarlo.
El contexto
Los traslados ocurren en la misma ventana en que Foro Penal cerró su balance mensual con 328 personas privadas de libertad por motivos políticos, y en que el Comité por la Libertad de los Presos Políticos solicitó una reunión formal con las dos delegaciones que negocian en Caracas.
El comité estima al menos 400 casos de detención arbitraria por motivos políticos y señala que 37 personas presentan patologías graves que requieren atención médica sostenida. Para ese grupo, un traslado no es un inconveniente logístico: es la interrupción de un tratamiento.
Lo que hay que vigilar
Si se informan los destinos y bajo qué criterio se seleccionaron los trasladados.
Si las personas con patologías graves figuran entre las trasladadas.
Y si las defensas obtienen acceso en los nuevos centros dentro de plazos razonables.
Fuentes principales: Reporte de Gonzalo Himiob, director vicepresidente de Foro Penal, difundido el 3 de septiembre de 2026. Balance de presos políticos de Foro Penal con corte al 31 de agosto de 2026. Carta pública del Comité por la Libertad de los Presos Políticos del 2 de septiembre de 2026, reseñada por Infobae.
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