Tecnología
Las apps que buscaron a los desaparecidos: tecnología para reencontrarse
Cuando las cifras oficiales no alcanzan, la tecnología ciudadana toma el relevo. Plataformas digitales desarrolladas por la sociedad civil se convirtieron en una herramienta central para que las familias venezolanas busquen a sus desaparecidos tras el terremoto. Un análisis de la tecnología de reunificación y su alcance.
Cuando las cifras oficiales no alcanzan, la tecnología ciudadana toma el relevo. Plataformas digitales desarrolladas por la sociedad civil se volvieron centrales para que las familias venezolanas busquen a sus desaparecidos tras el terremoto.
En medio de la tragedia del terremoto venezolano, una de las heridas más difíciles ha sido la incertidumbre sobre los desaparecidos. Frente a la ausencia de cifras oficiales consistentes sobre las personas en paradero desconocido, fue la sociedad civil —armada de tecnología— la que tomó la iniciativa. Plataformas digitales desarrolladas por técnicos y organizaciones ciudadanas se convirtieron en herramientas centrales para que miles de familias intentaran localizar a sus seres queridos. Es un ejemplo poderoso de cómo la tecnología, puesta al servicio de la solidaridad, puede llenar vacíos que las instituciones dejan abiertos.
Cuando la tecnología llena el vacío
El fenómeno tiene una lógica clara. Ante la falta de un registro oficial confiable de desaparecidos, distintas iniciativas ciudadanas crearon plataformas web donde las familias pueden reportar a las personas que no logran localizar, aportar datos y fotografías, y cruzar esa información con la de otros usuarios y con los reportes de hospitales y refugios. Una de estas plataformas, impulsada por técnicos y respaldada por figuras de la sociedad civil, llegó a registrar decenas de miles de reportes de personas sin contactar, una cifra que contrasta dramáticamente con los datos oficiales.
Estas herramientas cumplen varias funciones a la vez. Sirven como base de datos colaborativa para la búsqueda, como espacio de coordinación entre familias y organizaciones, y también como un registro alternativo que ayuda a dimensionar la magnitud real de la tragedia, más allá de las cifras oficiales. En un contexto donde la información es disputada, estas plataformas se convierten además en un instrumento de transparencia ciudadana, un recordatorio de que la sociedad puede organizarse para documentar lo que ocurre.
Alcances y límites
Es importante, sin embargo, valorar estas herramientas con equilibrio, reconociendo tanto su potencia como sus límites. Por el lado positivo, democratizan la búsqueda, aceleran la circulación de información y empoderan a las familias, que dejan de depender exclusivamente de los canales oficiales. Han demostrado ser especialmente valiosas para conectar a la diáspora con lo que ocurre en el terreno, permitiendo que venezolanos en todo el mundo colaboren en la búsqueda de sus compatriotas.
Pero también tienen limitaciones que conviene tener presentes. Los datos que recogen no siempre pueden verificarse con rigor, lo que puede generar duplicaciones o imprecisiones; una persona reportada como «sin contactar» puede estar simplemente incomunicada, y no necesariamente desaparecida o fallecida. Por eso, estas plataformas son un complemento valioso, pero no un sustituto de los registros oficiales rigurosos. Su fortaleza —la participación masiva y descentralizada— es también su desafío en términos de precisión. Leerlas con ese matiz es esencial para no sacar conclusiones apresuradas.
Una herramienta que llegó para quedarse
Más allá del caso venezolano, el papel de estas plataformas en la emergencia confirma una tendencia global: la tecnología de reunificación familiar se ha convertido en una herramienta estándar en la respuesta a catástrofes. Desde terremotos hasta conflictos, las plataformas digitales colaborativas ayudan a reconectar a las personas separadas por el desastre, y su utilidad está fuera de discusión. Organizaciones internacionales han desarrollado sistemas similares que se activan en emergencias en todo el mundo.
Para la comunidad hispana, y especialmente para la venezolana, estas herramientas tienen un valor concreto y presente. Conocerlas, saber cómo usarlas y difundirlas puede marcar la diferencia para una familia que busca a un ser querido. Y para la sociedad en su conjunto, son un testimonio de algo esperanzador: que la misma tecnología que a veces nos aísla puede, cuando se pone al servicio de la solidaridad, convertirse en un puente para reencontrarnos en los momentos más oscuros. En la tragedia venezolana, esa tecnología ciudadana ha sido, para muchas familias, la última esperanza de respuestas.
Nota: Esta nota aborda un tema sensible con respeto a las familias afectadas. La información sobre plataformas de búsqueda se ofrece con fines informativos; conviene verificar la legitimidad de cada herramienta antes de compartir datos personales.
Fuentes principales: Información sobre plataformas digitales ciudadanas de búsqueda de desaparecidos tras el terremoto de Venezuela; reportes sobre el contraste entre las cifras oficiales y los registros ciudadanos (julio de 2026).
Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →
Alfredo Yánez
9 libros que te cambian la perspectiva
Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon
VER LIBROS →Tecnología
Un hemiciclo digital para que los venezolanos voten sin dar su nombre
Una butaca, un voto y ningún nombre. Lo que propone Cabildo de Venezuela y sus límites.
TECNOLOGÍA · PARTICIPACIÓN CIUDADANA
Cabildo de Venezuela asigna una butaca numerada a cada ciudadano verificado y le deja votar sobre asuntos públicos sin revelar quién es. Sus organizadores dicen que ya pasan de mil. Su primera pregunta abierta es de las grandes: si el país debe convocar una Constituyente libre.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Cabildo de Venezuela, una plataforma de participación ciudadana con voto anónimo y verificable. |
|---|---|
| Quién | Lo crearon Gastón Levar y Mar Filippo, de Guarimba Digital. Pueden participar venezolanos mayores de 18 años con documento de identidad. La infraestructura es CabildoOS, de Bowery Global Inc. |
| Cuándo | En funcionamiento en octubre de 2026, con más de 1.000 venezolanos verificados, según sus organizadores. |
| Dónde | En cabildodevenezuela.com. El cabildo de Venezuela está activo; los de la diáspora, Colombia y Argentina están anunciados. |
| Por qué | Para medir qué piensan los venezolanos sobre decisiones públicas sin exponerlos a represalias. |
| Cómo | Verificación con documento y selfie en vivo; una cuenta y un voto por persona; votos sellados que se abren al cierre. |
En un país donde opinar ha costado empleos, pasaportes y libertad, la pregunta de fondo no es tecnológica: ¿cómo se sabe lo que piensa la gente si la gente tiene miedo de decirlo? Cabildo de Venezuela intenta responderla con un hemiciclo virtual de butacas numeradas.
Cada persona verificada ocupa una butaca y vota una vez por pregunta. La verificación combina el documento de identidad, una selfie en vivo, un análisis de inteligencia artificial y una revisión humana. Según la plataforma, no guarda nombre, número de documento, fecha de nacimiento ni dirección: del documento conserva solo un código cifrado que impide abrir dos cuentas. Los votos se sellan durante la votación y se revelan al cierre, con un protocolo que llaman VaV.
La votación abierta pregunta: «¿Debería Venezuela convocar a una Asamblea Nacional Constituyente libre?».
La idea es de Gastón Levar y Mar Filippo, los argentinos de Guarimba Digital, el canal cuya denuncia precedió, en 2025, el cierre de la cuenta de Nicolás Maduro en YouTube. Surgió, cuentan, de una transmisión con la exmagistrada Blanca Rosa Mármol de León, que proponía asambleas en la calle. «¿Y quiénes son los que levantan la mano?», se preguntan. La versión 2.0, con aplicación propia, permitirá formar bloques políticos y postularse dentro del Cabildo. En la entrevista con INCÍSOS explican por qué creen que la oposición no lo ha adoptado.
Lo que conviene saber
El propio proyecto es franco sobre sus límites, y eso habla bien de él. Sus resultados no tienen efecto legal: miden opinión, no sustituyen elecciones. Y en esta etapa la plataforma la controla un solo operador, que guarda las claves del sistema. Sus preguntas frecuentes lo dicen sin rodeos: el anonimato depende, por ahora, de la buena fe de quien lo administra. La hoja de ruta promete ir descentralizando con contratos inteligentes y pruebas de conocimiento cero.
Una consulta así tampoco es una muestra representativa. Vota quien se inscribe, y los primeros en llegar fueron, sobre todo, la audiencia de Guarimba. Sus creadores dicen que invitaron a críticos de María Corina Machado y que ninguno quiso entrar.
Por qué importa
Venezuela lleva desde 2024 sin una votación cuyas actas se puedan revisar. Mientras la mesa de negociación discute tribunales y árbitros, herramientas como esta permiten que la conversación pública tenga un dato, aunque sea imperfecto, sobre lo que quiere la gente. En incisos.com/cabildo resumimos cómo funciona y cómo entrar.
¿Qué falta, exactamente?
Falta que el código se publique, como promete el proyecto, para que terceros puedan auditarlo. Y falta que los resultados se presenten con lo que son: la voz de quienes participaron, no la de todos.
Fuentes principales: Cabildo de Venezuela (cabildodevenezuela.com): página principal, preguntas frecuentes y documento técnico CabildoOS v1.0; entrevista de INCÍSOS con Gastón Levar y Mar Filippo, octubre de 2026.
Política
Gastón Levar y Mar Filippo, los argentinos que le preguntan a Venezuela
Su problema, dicen, no es el chavismo, sino la desconfianza dentro de la oposición.
ENTREVISTA · MEDIOS Y DIÁSPORA
Empezaron cubriendo el 28 de julio de 2024 desde Buenos Aires «pensando que en dos, tres semanas se solucionaba». Dos años después, Guarimba Digital recibe denuncias desde Venezuela, denunció el canal de Maduro hasta que YouTube lo cerró y creó un hemiciclo digital con más de mil venezolanos verificados. Su problema, dicen, no es el chavismo: es la desconfianza dentro de la propia oposición.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Entrevista con los creadores de Guarimba Digital y del Cabildo de Venezuela. |
|---|---|
| Quién | Gastón Levar, director y productor de cine y televisión, y Mar (Marcela) Filippo, diseñadora. Comparten una agencia de marketing creativo en Argentina. |
| Cuándo | Entrevista realizada por INCÍSOS en octubre de 2026. |
| Dónde | Por videollamada desde Argentina. |
| Por qué | El Cabildo de Venezuela, su plataforma de voto anónimo y verificado, supera los 1.100 ciudadanos verificados, según ellos, y prepara una segunda versión. |
| Cómo | Guarimba funciona como un estudio de transmisión en vivo conectado a fuentes en tiempo real, sin empleados y financiado con los ingresos de su agencia. |
«Literalmente sos el primer medio que se interesó en el Cabildo». Así empezó la conversación con Gastón Levar y Mar Filippo, los dos argentinos detrás de Guarimba Digital, un canal de transmisiones en vivo que muchos venezolanos usan para mandar videos, notas de voz y denuncias que no se atreven a publicar con su nombre.
Un experimento que no terminó
Levar cuenta que su vínculo con Venezuela empezó en 2012, cuando trabajó desde Argentina en la campaña de Henrique Capriles. En 2024 él y Filippo estaban probando un formato que llaman «newsroom en vivo»: un estudio conectado a fuentes en tiempo real, pensado en principio para las elecciones de Estados Unidos. Lo probaron con Venezuela, bajo el nombre Free Nation, desde tres semanas antes del 28 de julio.
Filippo estaba ese día en una plaza de Buenos Aires con venezolanos que celebraban lo que veían como un triunfo rotundo de Edmundo González. «Pasamos del festejo al no festejo», recuerda. «Me agarraban los venezolanos y me decían: “Por favor, Mar, no nos sueltes la mano”». Pensaron que la historia duraría un mes, dos a lo sumo. No fue así. Free Nation se transformó en Guarimba y la sostienen ellos dos.
«No tenemos empleados. Somos Mari y yo», dice Levar. El proyecto, admite, no puede monetizarse: la audiencia venezolana es pequeña comparada con la de un medio argentino, y está repartida entre Venezuela y una diáspora en decenas de países. Lo financian con los ingresos de su agencia. Según Levar, el 3 de enero de 2026, el día de la captura de Maduro, su transmisión llegó a 3,5 millones de dispositivos, 70 % de ellos televisores en Venezuela. INCÍSOS no pudo verificar esas cifras.
La confianza como método
La primera lección fue que la gente no se dejaba ver. «Mandaba un mensaje y después lo borraba para que no aparezca su identidad. No sabíamos con quién estábamos hablando nunca». Levar cree que ser extranjeros ayudó: «No estamos contaminados y tampoco somos permeables a sobornos». Ambos dicen haber recibido amenazas.
Esa confianza tuvo una prueba pública. El 19 de septiembre de 2025, YouTube eliminó el canal oficial de Nicolás Maduro, con unos 233.000 suscriptores, después de una denuncia de Guarimba Digital que lo acusaba de servir a la «usurpación de la presidencia». La plataforma no explicó la decisión. La campaña se llamó «Misión Chaquito», por un perro del equipo que había muerto meses antes. Filippo dice que lo hicieron casi solos: «Hubo gente que estaba con nosotros que dijo sí, sí, y después no comunicaban nada».
El fuego amigo
Lo más llamativo de la entrevista es dónde ubican el conflicto. «El chavismo no fue un problema. El chavismo es como de manual, es como el kirchnerismo», dice Levar. El problema, sostiene, es que la oposición «está dividida como en bandos» y que los ataques más duros vienen de ahí: de sectores contrarios a María Corina Machado y, a veces, de colaboradores de la propia Machado. «Recibimos fuego amigo todo el tiempo». Por eso, dice, revisan «doble, triple» cada dato antes de salir al aire.
Ellos no ocultan su posición. Levar cuenta que su agencia trabajó con Javier Milei, primero contratándolo para charlas de educación financiera con AirTM y luego en su campaña presidencial. Filippo habla de «este faro de libertad» que vieron en Argentina y quisieron llevar a Venezuela.
El Cabildo
La idea surgió en una transmisión con la exmagistrada Blanca Rosa Mármol de León, que proponía una junta de gobierno y asambleas en la calle. «Le decíamos: ¿cómo va a ser? Y no, voy a una plaza y van a levantar las manos». Levar le preguntó a su equipo de desarrollo en Argentina si era posible un cabildo digital. En 48 horas, dice, tuvo un boceto con tres condiciones: que fuera anónimo, verificable y seguro. «Durante veintisiete años nunca le preguntaron» al venezolano, afirma.
Según ellos, el Cabildo supera los 1.100 venezolanos verificados. Cada verificación les cuesta dinero, porque pagan por el servicio que la procesa. La versión 2.0 traerá una aplicación con avisos de votación, «bloques políticos, movimientos internos» y la posibilidad de postularse para quien quiera exponerse. También automatizará cuentas oficiales del Cabildo que publiquen qué se votó y el resultado, para que los medios puedan citarlo sin pasar por Guarimba. «El Cabildo no es Guarimba», insiste Filippo.
La pregunta de la representatividad
Le planteamos a ambos la objeción más obvia: los primeros mil son, sobre todo, su audiencia, y su audiencia piensa parecido. Levar no la esquiva. Dice que buscaron a figuras críticas de Machado y les ofrecieron códigos para entrar y armar un hemiciclo «lo más heterogéneo posible». «Del otro lado, nadie quiso participar». Y devuelve la pregunta: «¿Por qué confiás en una encuestadora cuando nadie sabe de dónde salen las mil, mil doscientas muestras?».
Filippo lo pone en manos de los venezolanos: «El éxito del Cabildo va a depender del venezolano». Su meta es que un voto del Cabildo lo pueda citar «un congresista en Estados Unidos» sabiendo que no hay bots ni cuentas dobles.
Lo que la entrevista deja abierto
La comparación con las encuestas es útil, pero no resuelve el problema. Una encuesta seria elige a quién pregunta para que la muestra se parezca al país. Un cabildo abierto recibe a quien llega, y llegan primero los que ya confían en sus creadores. Mil cien venezolanos verificados son mil cien opiniones reales. No son, todavía, la opinión de Venezuela.
Hay además una diferencia que conviene aclarar. En la entrevista, Levar dijo que la verificación «se hace localmente en el dispositivo» y que «nunca sabemos la identidad». La documentación pública del Cabildo describe otra cosa: la imagen del documento y la selfie se analizan con un servicio de inteligencia artificial de terceros y luego pasan por una revisión humana con los datos pixelados; la plataforma guarda un código cifrado del número de documento, y su operador, que tiene la clave, podría en principio reconstruirlo. Las propias preguntas frecuentes lo reconocen con franqueza. Levar también dijo que contrataron hackers que no pudieron vulnerar el sistema y que pasaron auditorías de seguridad. No hay informes públicos de esas pruebas.
¿Qué falta, exactamente?
Para que el Cabildo sea lo que sus creadores quieren, la voz de los venezolanos y no la de una audiencia, falta lo que ellos mismos anuncian y aún no está: el código abierto, una auditoría publicada y participantes que no piensen igual. Levar lo resume con una frase que sirve también para la causa que cubren: «Si no hay una gesta social, esto es para rato y de la mano de extranjeros».
En incisos.com/cabildo explicamos cómo funciona y cómo entrar.
Fuentes principales: Entrevista de INCÍSOS con Gastón Levar y Mar Filippo, octubre de 2026; El Imparcial (México) y NTN24, 19 y 20 de septiembre de 2025 (cierre del canal de Maduro en YouTube); Cabildo de Venezuela, preguntas frecuentes y documento técnico CabildoOS v1.0.
Tecnología
Delcy celebra una brecha de 11,7 % que el USDT no confirma
El termómetro del cambio en Venezuela ya no es una casa de cambio: es el precio del USDT.
TECNOLOGÍA · FINANZAS DIGITALES
Ante Fedecámaras, Delcy Rodríguez dijo que la brecha entre el dólar oficial y el paralelo bajó de 65,7 % en enero a 11,7 % en octubre. Ese mismo día, el dólar digital USDT en los mercados entre particulares costaba 16,4 % más que la tasa del BCV. En Venezuela, el precio que marca el día a día ya no se ve en una casa de cambio: se ve en una aplicación.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Diferencia entre la brecha cambiaria que anunció el gobierno y la que muestra el mercado de USDT. |
|---|---|
| Quién | Delcy Rodríguez; el BCV; plataformas de intercambio entre particulares como Bybit y Bitget. |
| Cuándo | Jueves 8 y viernes 9 de octubre de 2026. |
| Dónde | Venezuela. |
| Por qué | El USDT, una criptomoneda atada al dólar, se convirtió en la referencia del cambio informal. |
| Cómo | Comparando el precio del USDT en mercados P2P con la tasa oficial del BCV. |
«Una brecha cambiaria que disminuye de lo que fue en enero de un 65,7 % a un 11,7 %». Lo dijo Delcy Rodríguez el jueves 8 de octubre de 2026, en la instalación de la asamblea anual de Fedecámaras. «Nosotros esperamos mantener este ritmo de reducción de brecha hasta el final del año», añadió. No dijo con qué tasa paralela hizo el cálculo.
Ese mismo jueves, a las 6:00 p. m. de Bogotá, el BCV fijaba el dólar en 874,73 bolívares. En los mercados de USDT entre particulares, la mediana de compra era de 1.018,15 bolívares, según el índice de Criptoinforme. La diferencia: 16,4 %. Al día siguiente, en Bybit la brecha era de 14,2 % y en Bitget, de 15,3 %.
El dólar que vive en el teléfono
El USDT es una criptomoneda emitida por Tether que mantiene una paridad uno a uno con el dólar. En Venezuela se volvió la forma más usada de cambiar bolívares fuera de la banca: se compra y se vende entre personas, en aplicaciones como Binance, Bybit o Bitget, y su precio se publica en tiempo real. Por eso funciona como el termómetro del cambio informal, el que antes marcaban portales que el gobierno bloqueaba.
La brecha sí bajó en el año: el problema es la cifra. Un 11,7 % y un 16,4 % no son lo mismo para quien cobra en bolívares y compra en dólares. Y la tasa oficial subió 193,7 % en lo que va de 2026, según Finanzas Digital.
Delcy Rodríguez descartó en el mismo discurso dolarizar la economía. «No es la dolarización lo que va a resolver el problema de Venezuela, es su moneda», dijo. Ese bolívar convive con una inflación acumulada de 225,3 % entre enero y septiembre.
Criterio: tres pruebas
- La fuente: si el gobierno o el BCV publican con qué tasa paralela calculan el 11,7 %.
- El USDT: si la brecha en los mercados P2P sigue bajando en noviembre y diciembre.
- El bolsillo: si la tasa oficial deja de subir al ritmo de este año.
Fuentes principales: Prensa Presidencial, 8 de octubre de 2026; Criptoinforme; Efecto Cocuyo, 8 de octubre de 2026; Finanzas Digital; BCV.
-
Entrevistas4 meses agoZair Mundaray: «Enfrenté al poder con ciencia»
-
Política3 meses agoDelcy Rodríguez enfrenta a la prensa internacional: la rueda de prensa que no cerró la brecha
-
Política5 meses agoEl economista, los bonos y Citgo
-
Política3 meses agoEl semáforo de las estructuras: qué significa cada color tras el terremoto
-
Política5 meses agoRoberto Smith Perera: «La reconstrucción no puede esperar a la elección»
-
Especiales4 meses agoMedia vuelta… mar.
-
Inciso2 meses agoMárquez sabe qué pasó el 28 de julio
-
Inciso5 meses agoLa paciencia de Washington
