Connect with us
PublicidadTu lugar es aquí62 millones de hispanos. Empieza por los que deciden.Anúnciate →

Economía

El petróleo barato complica la apuesta económica de Venezuela

El petróleo a la baja alivia al consumidor, pero complica a Venezuela: su rebote económico depende del ingreso petrolero, y un crudo barato achica esa apuesta.

Avatar de Desconocido

Published

on

El crudo cayó a su nivel más bajo desde marzo tras el acuerdo entre EE.UU. e Irán. Buena noticia para el surtidor, pero un reto inesperado para una Venezuela que apostaba su recuperación, justamente, al ingreso petrolero.

§ Las seis preguntas

Qué El efecto de la caída del petróleo sobre la apuesta económica venezolana.
Quién Venezuela, su economía petrolera y el gobierno de transición.
Cuándo Tras la caída del crudo a mínimos desde marzo, en junio de 2026.
Dónde En el mercado petrolero global y en la economía venezolana.
Por qué La recuperación venezolana depende del ingreso por petróleo.
Cómo A través de un precio más bajo que reduce el ingreso esperado.

# El petróleo barato complica la apuesta económica de Venezuela

Las buenas noticias para unos pueden ser complicaciones para otros. La caída del petróleo a su nivel más bajo desde marzo —tras el acuerdo entre Estados Unidos e Irán que reabrió el estrecho de Ormuz— es un alivio para el consumidor en la bomba. Pero para Venezuela, que apuesta su recuperación económica al ingreso petrolero, ese mismo abaratamiento plantea un reto que conviene analizar.

El nuevo escenario del crudo

Recordemos el dato. Con la implementación del acuerdo interino entre Washington y Teherán, el crudo de referencia internacional cayó por debajo de los 78 dólares y el estadounidense rondó los 75, los niveles más bajos desde principios de marzo. El petróleo borró casi todas las ganancias acumuladas durante el conflicto en Medio Oriente, y acumula una caída de cerca del 38% desde su pico de abril. Con Ormuz reabierto y grandes productores listos para aumentar la oferta, la presión sobre los precios es a la baja.

Para el mundo, y para el consumidor estadounidense, es una distensión bienvenida. Pero el petróleo barato tiene una cara B para los países cuya economía depende de venderlo. Y Venezuela es, por antonomasia, uno de ellos.

La apuesta venezolana

Aquí está el nudo. La apuesta de recuperación de la economía venezolana descansa, en buena medida, sobre el petróleo. Como esta cobertura ha analizado, la reapertura petrolera —el regreso de empresas, las nuevas licencias, la meta de aumentar la producción— es el motor del rebote que proyectan los organismos internacionales. El plan económico de la transición confía en que el ingreso petrolero financie la reconstrucción.

Esa apuesta tiene dos variables: cuánto se produce y a qué precio se vende. Venezuela ha estado concentrada en la primera —recuperar producción tras el desplome de años—. Pero la segunda, el precio, acaba de moverse en su contra. Un barril más barato significa menos ingreso por cada unidad producida, y por tanto una recuperación más lenta o más difícil de lo proyectado.

Por qué importa el momento

El timing es delicado. Venezuela intenta relanzar su industria petrolera justo cuando el precio internacional cae. Si la tendencia bajista se consolida —y la Agencia Internacional de Energía ha advertido sobre un posible superávit estructural hacia 2027, con la oferta creciendo más que la demanda—, el país podría encontrarse aumentando producción en un mercado de precios deprimidos. Vender más barriles más baratos no rinde lo mismo que el escenario optimista en que se basaron las proyecciones.

A esto se suma un factor estructural: el crudo venezolano, por su calidad y por los costos de su industria golpeada, suele venderse con descuento respecto a las referencias internacionales. Si los precios de referencia bajan, el precio efectivo del crudo venezolano baja aún más. La ecuación se complica.

Los matices necesarios

Conviene, como siempre, no caer en el catastrofismo. Un petróleo más barato no anula la recuperación; la hace más exigente. Venezuela todavía puede crecer aumentando volumen, atrayendo inversión y mejorando su eficiencia. Y un crudo más barato también abarata algunos costos. Pero el margen de error se estrecha: con precios altos, hasta una gestión mediocre habría dado ingresos; con precios bajos, se necesita una gestión mejor para obtener el mismo resultado.

La lección es que apostar todo a una sola variable —el petróleo— es arriesgado, precisamente porque su precio no lo controla quien lo vende, sino un mercado global volátil. La diversificación de la economía, tantas veces postergada en Venezuela, vuelve a aparecer como la asignatura pendiente de fondo.

La lectura para el lector

Para el venezolano que sigue la economía de su país, este cruce —petróleo barato justo cuando se apuesta a él— es un dato importante a incorporar. La recuperación que proyectan las cifras optimistas se vuelve más difícil en un escenario de precios bajos, y conviene moderar las expectativas en consecuencia.

El indicador a vigilar es la combinación de producción y precio: no basta con que Venezuela bombee más; necesita que el mercado pague lo suficiente. Mientras el petróleo siga barato, la apuesta petrolera rendirá menos de lo esperado, y la necesidad de una economía menos dependiente del crudo se hará más evidente. Es, una vez más, el viejo dilema rentista venezolano, ahora con el añadido de un mercado que no acompaña. Conviene seguirlo de cerca.

Esta nota tiene carácter informativo y no constituye asesoría financiera ni de inversión. Los precios del petróleo son volátiles y las proyecciones varían según la fuente.


Fuentes principales: Datos de Trading Economics sobre la caída del crudo tras el acuerdo EE.UU.-Irán (18 de junio de 2026); proyecciones de la Agencia Internacional de Energía; análisis de INCÍSOS sobre la apuesta petrolera venezolana.

Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →

Continue Reading
Advertisement

Alfredo Yánez

9 libros que te cambian la perspectiva

Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon

VER LIBROS →
Click to comment

Leave a Reply

Economía

Un foro en Anzoátegui pondrá a debatir la nueva apertura petrolera

Siete preguntas para una industria en reconstrucción.

Avatar de Desconocido

Published

on

Instalaciones del Complejo Criogénico de Oriente José, Anzoátegui.

ECONOMÍA · PETRÓLEO

Anzoátegui Petróleo y Gas 2027 convoca para el 3 al 5 de marzo, en Lechería, a exministros, extitulares de PDVSA y ejecutivos petroleros a discutir siete preguntas: el futuro de PDVSA, los diluyentes de la Faja, los mejoradores de José, el regreso de las grandes petroleras y cómo volver a tres millones de barriles diarios.

Las 6W · INCÍSOS

QuéAnzoátegui Petróleo y Gas 2027, un encuentro sobre el sector petrolero, gasífero y energético de Venezuela.
Quién19 conferencistas del sector, entre ellos Humberto Calderón Berti, Evanan Romero, Juan Szabo y Alí Moshiri.
CuándoDel miércoles 3 al viernes 5 de marzo de 2027, de 9:00 a. m. a 5:00 p. m.
DóndeHotel MareMares, en Lechería, estado Anzoátegui, cerca del terminal de ferris de Puerto La Cruz.
Por quéLa reforma de la Ley de Hidrocarburos de enero de 2026 abrió la producción al capital privado, y la industria discute cómo recuperarse desde unos 1,2 millones de barriles diarios.
CómoCon siete ejes de debate. La inscripción está abierta en el sitio del encuentro.

Anzoátegui quiere volver a ser el lugar donde se discute el petróleo venezolano. Un encuentro llamado Anzoátegui Petróleo y Gas 2027 se anuncia para el 3, el 4 y el 5 de marzo de 2027 en el hotel MareMares de Lechería, a pocos kilómetros del Complejo Industrial José, la mayor zona de procesamiento de crudo de la Faja del Orinoco. Se presenta como «un espacio de diálogo para explorar el potencial petrolero y energético de Venezuela y sus oportunidades de inversión y cooperación».

La convocatoria llega en un momento distinto para la industria. Diez meses después de la captura de Nicolás Maduro, el petróleo venezolano se vende bajo licencias de EE.UU., sus ingresos se custodian en cuentas del Tesoro estadounidense y el sector se abrió al capital privado con una reforma legal. El temario del foro está escrito en forma de preguntas, y cada una apunta a un problema real.

Siete preguntas, siete problemas

La «primavera petrolera». El primer eje pregunta si Venezuela vive «el comienzo de una nueva era». El punto de partida es la reforma de la Ley de Hidrocarburos que la Asamblea Nacional aprobó el 29 de enero de 2026. Creó los contratos de participación productiva, en los que la empresa privada asume la operación y el riesgo a cambio de una parte de la producción o de las ganancias; fijó un techo de 30 % para las regalías, permitió el arbitraje internacional y autorizó, con permiso del Gobierno, que los socios minoritarios comercialicen parte del crudo. El Estado sigue siendo dueño de los yacimientos, y el Ejecutivo conserva un amplio margen para aprobar o negar proyectos.

El futuro de PDVSA. El segundo eje plantea tres opciones: reestructuración, privatización o un nuevo modelo de negocios. Es la pregunta que la reforma dejó abierta: si PDVSA deja de operar los campos, queda como socia, regulador de hecho o caja recaudadora.

Los diluyentes de la Faja. El crudo extrapesado del Orinoco no fluye solo: hay que mezclarlo con nafta u otros crudos livianos para llevarlo por oleoducto a los puertos. PDVSA no produce suficiente diluyente y depende de importaciones. Desde enero de 2026, toda la nafta importada viene de EE.UU.: en febrero se esperaban al menos 1,4 millones de barriles, según Bloomberg, citado por Infobae. El foro propone discutir cómo reducir esa dependencia.

Los mejoradores de José. Los cuatro mejoradores del complejo, Petropiar, Petromonagas, Petrocedeño y Petro San Félix, fueron construidos para transformar el crudo extrapesado en un crudo sintético más liviano y valioso. Juntos pueden procesar unos 700.000 barriles diarios, según cifras citadas por Reuters. Pero llevan años trabajando de forma intermitente, golpeados por apagones, falta de diluyentes y de mantenimiento. El foro pregunta si son «activos estratégicos» o «inversiones que deben replantearse» frente a la opción más barata de diluir y vender el crudo directamente.

El regreso de las grandes petroleras. El quinto eje pregunta quiénes liderarán la nueva apertura. Su sitio web y su folleto muestran los logotipos de Chevron, Shell, bp, Eni, Repsol, SLB, las indias IndianOil, ONGC Videsh y Oil India, y empresas como Maurel & Prom, GeoPark y Hunt Oil, entre otras. El sitio las presenta como empresas que «acompañan» el encuentro.

Los tres millones de barriles. Venezuela produjo más de tres millones de barriles diarios a finales de los años noventa. En septiembre de 2026 produjo 1,15 millones, según las fuentes secundarias de la OPEP, o 1,206 millones, según la cifra oficial, de acuerdo con Finanzas Digital. El sexto eje pregunta qué haría falta para volver: taladros, infraestructura, tecnología, personal y tiempo.

La seguridad jurídica. El último eje la llama «la condición indispensable para atraer miles de millones de dólares». Es el punto que más pesa. El contrato del acuerdo petrolero con NABEP, según reveló ProPublica, lleva las disputas a un tribunal de Texas y es difícil de modificar para un gobierno venezolano futuro. Y en el Startup Venezuela Summit, Richard Branson dijo sin rodeos que el capital esperará elecciones y Estado de derecho para invertir.

Quiénes hablarán

El encuentro anuncia 19 conferencistas. Varios dirigieron la industria antes del chavismo o en sus primeros años: Humberto Calderón Berti, expresidente de PDVSA y de la OPEP y exministro de Energía y Minas; Evanan Romero, exviceministro de Energía y Minas y director gerente del Grupo Asesor Petrolero Venezolano; Juan Szabo, exvicepresidente de Exploración y Producción de PDVSA, y Dolores Dobarro de Torres, exviceministra de Energía y Minas y exconsultora jurídica de la OPEP.

Del lado corporativo figuran Alí Moshiri, fundador de Amos Global Energy y expresidente de Chevron para África y América Latina; Nick Medina, exdirectivo de asuntos públicos de ExxonMobil, y Miguel Bocco Cordero, presidente de la junta directiva de Vepica. También están el académico Oswaldo Felizzola, del IESA; el sociólogo Tomás Páez, del Observatorio de la Diáspora Venezolana; Roberto Smith Perera, exministro de Transporte y Comunicaciones, y dos voces sindicales: Elías Torres, secretario general de la CTV, y José Hurtado Moy, presidente de Urepanz.

Por qué en Anzoátegui

La elección del lugar no es casual. El Complejo Industrial José, en la costa de Anzoátegui, concentra los mejoradores, el puerto de exportación del crudo de la Faja y las plantas de gas. El folleto le dedica una página al puerto de José, con un mapa ilustrativo del complejo, y lo presenta como un negocio «que moverá cientos de millones». Si la industria vuelve a crecer, buena parte del crecimiento pasará por esa costa.

Criterio INCÍSOS

Que exministros, expresidentes de PDVSA, sindicalistas y ejecutivos se sienten en una misma sala a discutir el futuro de la industria es una buena noticia: durante dos décadas, esa conversación no fue posible en Venezuela. Pero conviene leer el temario como lo que es, una lista de preguntas. La que importa para los siete ejes es la misma: ¿qué falta, exactamente, para que el capital llegue? La respuesta no es técnica. Es la seguridad jurídica que el propio foro pone de último, y que depende de instituciones y de una elección que todavía no tienen fecha, como explica José Vicente Carrasquero en sus cinco señales.

Para leer más en INCÍSOS

  1. ProPublica revela que el pacto petrolero no garantiza ingresos a Venezuela: el contrato con NABEP.
  2. Delcy Rodríguez promete 324.000 empleos petroleros en una década: las cifras oficiales del sector.
  3. Branson dice que el capital esperará elecciones para invertir en Venezuela: el precio del riesgo venezolano.

Fuentes principales: Sitio de Anzoátegui Petróleo y Gas 2027 y folleto del encuentro (versión del 27 de octubre de 2026); Finanzas Digital, sobre la producción de septiembre; Foley, sobre la reforma de la Ley de Hidrocarburos; Infobae, sobre la nafta importada; Reuters, vía LatAm Energy, sobre los mejoradores de José.

Continue Reading

Economía

Un tribunal de EE.UU. confirma que los bonos PDVSA 2020 son válidos

Los bonos son válidos. Citgo, más expuesta.

Avatar de Desconocido

Published

on

Imagen conceptual de infraestructura de refinación para una nota sobre bonos PDVSA y Citgo.

ECONOMÍA · CITGO

La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito confirmó por unanimidad que los bonos PDVSA 2020, garantizados con el 50,1 % de Citgo Holding, son válidos bajo la ley venezolana. Es una derrota para PDVSA en una deuda de casi 3.000 millones de dólares. La garantía no se ejecuta sola: la licencia de la OFAC que permite operar con esos bonos entra en vigor el 5 de noviembre.

Las 6W · INCÍSOS

QuéLa decisión de un tribunal federal de apelaciones de EE.UU. sobre la validez de los bonos PDVSA 2020.
QuiénLa Corte de Apelaciones del Segundo Circuito, con los jueces Nardini, Lee y Robinson; PDVSA y los acreedores representados por MUFG Union Bank y GLAS Americas.
CuándoMartes 27 de octubre de 2026.
DóndeNueva York.
Por quéPDVSA alegaba que la emisión de 2016 violó la Constitución venezolana porque la Asamblea Nacional no la autorizó.
CómoPor unanimidad, en el caso Petróleos de Venezuela contra MUFG, n.º 25-2652.

Los bonos PDVSA 2020 son válidos. La Corte de Apelaciones del Segundo Circuito de EE.UU. lo confirmó por unanimidad el martes 27 de octubre, en el caso Petróleos de Venezuela contra MUFG Union Bank (expediente 25-2652). El panel, integrado por los jueces Nardini, Lee y Robinson, rechazó la apelación de PDVSA contra la sentencia de primera instancia, según Law360, que cifra la deuda en casi 3.000 millones de dólares.

De qué se trata

En 2016, PDVSA ofreció a los tenedores de bonos que vencían en 2017 cambiarlos por nuevos bonos con vencimiento en 2020. A cambio de alargar el plazo, los nuevos bonos llevaban una garantía poderosa: el 50,1 % de las acciones de Citgo Holding, la empresa dueña de la refinadora venezolana en EE.UU.

La Asamblea Nacional de mayoría opositora, electa en 2015, rechazó la operación. Años después, PDVSA, bajo el control de la oposición en el exterior, demandó para anular los bonos. Su argumento: el canje era un contrato de interés nacional que, según la Constitución venezolana, necesitaba la autorización de la Asamblea. En 2024, el Tribunal de Apelaciones de Nueva York decidió que la validez de los bonos se juzga bajo la ley venezolana. Después, el tribunal federal de distrito concluyó que, aun bajo esa ley, los bonos eran válidos. El Segundo Circuito confirmó ahora esa conclusión.

Lo que significa

La decisión fortalece a los acreedores. Si los bonos son válidos, la garantía sobre Citgo también lo es, y los tenedores pueden intentar ejecutarla. Para Venezuela, significa que una parte de su principal activo en el exterior queda más expuesta.

Pero la ejecución no es automática. Las operaciones con estos bonos dependen de una licencia de la OFAC que el Tesoro ha aplazado una y otra vez. La versión vigente, la Licencia General 5Z, permite esas operaciones a partir del 5 de noviembre de 2026. Esa fecha, que José Vicente Carrasquero señaló en INCÍSOS como una de las cinco señales de la transición, gana ahora peso. Además, Citgo está en un proceso judicial separado en Delaware para vender las acciones de su matriz a fin de pagar a otros acreedores. Cómo se cruzan los dos frentes está por verse.

La paradoja política

El caso tiene una ironía. La anulación de los bonos la impulsó la oposición, que controlaba PDVSA en el exterior desde 2019, con el argumento de que la Asamblea de 2015 no autorizó la deuda. Esa misma Asamblea es la que hoy negocia con el chavismo en la mesa de Caracas. Y el economista Francisco Rodríguez, que ha estudiado el caso, advirtió que la decisión tiene «implicaciones importantes para el debate actual sobre los contratos petroleros»: si los tribunales de EE.UU. no anulan contratos por falta de aprobación parlamentaria venezolana, la misma lógica pesará sobre los acuerdos que se firmen hoy sin una Asamblea con legitimidad plena.

Criterio INCÍSOS

La pregunta para Venezuela no es solo quién se queda con Citgo. Es cómo se protegen los activos del país en una transición en la que las decisiones sobre deuda, petróleo y garantías se toman en tribunales y oficinas de Washington, mientras el país no tiene todavía un Parlamento con mandato pleno ni un Gobierno elegido. Lo que falta es una estrategia de Estado sobre la deuda, discutida en público. La licencia del 5 de noviembre dirá cuánto tiempo queda para tenerla.

Para leer más en INCÍSOS

  1. Cinco señales para saber si la transición avanza: la Licencia 5Z y la deuda.
  2. ProPublica revela que el pacto petrolero no garantiza ingresos a Venezuela: los otros contratos.

Fuentes principales: Law360 y CourtListener, expediente 25-2652 (27 de octubre de 2026); Cleary Gottlieb, sobre la sentencia de primera instancia; Finanzas Digital, sobre la Licencia 5Z; Francisco Rodríguez en X (27 de octubre de 2026).

Continue Reading

Economía

Las reservas del BCV caen 630 millones de dólares en una semana

El dinero entra. No pasa por el BCV.

Avatar de Desconocido

Published

on

Imagen conceptual de arquitectura de banco central para una nota sobre reservas internacionales.

ECONOMÍA · VENEZUELA

Las reservas internacionales cerraron el 23 de octubre en 12.748 millones de dólares, 4,71 % menos que una semana antes. El BCV no explicó la caída. Y el dato de fondo es otro: en diez meses de ventas petroleras bajo licencia de EE.UU., las reservas están casi donde terminaron 2025.

Las 6W · INCÍSOS

QuéLa caída semanal de las reservas internacionales de Venezuela.
QuiénEl Banco Central de Venezuela.
CuándoCierre del viernes 23 de octubre de 2026; dato publicado el 27.
DóndeCaracas.
Por quéLas reservas bajaron 630 millones de dólares frente al cierre del 16 de octubre, sin explicación oficial.
CómoSegún las cifras provisionales del BCV, recogidas por Finanzas Digital.

Las reservas internacionales de Venezuela cerraron el viernes 23 de octubre en 12.748 millones de dólares, según las cifras provisionales del Banco Central de Venezuela recogidas por Finanzas Digital. Es una caída de 4,71 % en una semana: unos 630 millones de dólares menos que los 13.378 millones del 16 de octubre. El BCV no explicó el movimiento.

Un sube y baja de seis semanas

La caída no es aislada. Desde septiembre, las reservas oscilan en una franja estrecha, con saltos bruscos en ambos sentidos:

  1. 18 de septiembre: 13.338 millones.
  2. 25 de septiembre: 12.727 millones (−4,58 %).
  3. 2 de octubre: 12.674 millones.
  4. 9 de octubre: 12.687 millones.
  5. 16 de octubre: 13.378 millones (+5,45 %).
  6. 23 de octubre: 12.748 millones (−4,71 %).

Los movimientos de 600 o 700 millones en una semana pueden responder a pagos, a la intervención del BCV en el mercado cambiario, a cambios en el valor del oro o a operaciones contables. Sin una explicación oficial ni el desglose de su composición, que el BCV no publica en estas cifras semanales, no es posible saber cuál de ellas pesó esta vez.

El dato de fondo

Más que la caída semanal, importa la tendencia del año. Al 16 de octubre, las reservas estaban apenas 0,54 % por encima del cierre de 2025, que fue de 13.306 millones de dólares, según Finanzas Digital. Es decir: en un año en el que Venezuela volvió a vender petróleo con licencias de EE.UU. y con una cesta cercana a 80 dólares el barril, las reservas del Banco Central están prácticamente donde estaban.

Una parte de la explicación es conocida. Desde enero, los ingresos del petróleo venezolano se depositan en cuentas del Tesoro de EE.UU., que actúa como custodio, y llegan a Venezuela solo los desembolsos aprobados: unos 3.000 millones de dólares hasta abril, según el Departamento de Estado. José Vicente Carrasquero lo explicó en INCÍSOS como el bloque más avanzado y más opaco de la transición. El dinero entra, pero no pasa por el BCV.

Criterio INCÍSOS

Las reservas son el colchón con el que un país defiende su moneda y paga sus importaciones. Para saber si la recuperación petrolera llega a los venezolanos, hacen falta tres datos que hoy no son públicos: el saldo de las cuentas del Tesoro, la composición de las reservas del BCV y la explicación de sus movimientos. Mientras falten, cualquier promesa de mejorar el salario con el petróleo se apoya en una caja que nadie puede revisar.

Para leer más en INCÍSOS

  1. Cinco señales para saber si la transición avanza: la caja del Tesoro.
  2. El oro venezolano en Londres sigue atado a un juicio sin resolver: la otra parte de las reservas.

Fuentes principales: Finanzas Digital, con cifras del BCV (27 de octubre de 2026); Finanzas Digital, cierre del 16 de octubre.

Continue Reading

Tendencias

Contexto, análisis y criterio para entender lo que pasa