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Elvia Paz: «La transición ya comenzó»
§ Las 6W
- Qué: Entrevista exclusiva de INCÍSOS con Elvia Paz, artista plástica venezolana, sobre su lectura de la transición política en Venezuela a poco más de cuatro meses de la captura de Nicolás Maduro.
- Quién: Elvia Paz, hija de un dirigente del sindicalismo petrolero venezolano y de una militante histórica del Movimiento de Izquierda Revolucionaria (MIR), residente en el oriente venezolano.
- Cuándo: Conversación grabada en la semana del 18 al 22 de mayo de 2026, a cuatro meses y medio del 3 de enero.
- Dónde: El Tigre y Boca de Uchire, oriente venezolano; territorio petrolero al que vuelven contratistas y prospectos de inversión extranjera.
- Por qué: La voz desde el terreno —no desde la diáspora ni desde Caracas— ofrece una lectura distinta del momento que la cobertura predominante en medios hispanos no está recogiendo.
- Cómo: Conversación de una hora grabada por Alfredo Yánez Mondragón, editada para legibilidad sin alterar la voz, las posiciones ni los matices de la entrevistada.
La empresaria, artista plástica y descendiente directa del sindicalismo petrolero venezolano vive estos meses entre Boca de Uchire y El Tigre, donde trabaja en la ampliación de espacios de un hotel testigo del movimiento de piezas en la Venezuela actual. Desde ahí lee la transición sin guiones de diáspora. Sostiene que algo se movió después del 3 de enero, defiende a quienes desandan sus pasos, pide justicia sin venganza y nombra con apellido a los dirigentes opositores que, dice, no aprendieron nada.
Elvia Paz no es una analista política de formación académica. Es empresaria del rubro hotelero, artista plástica y constructora —su frase, no la nuestra—. Vive entre Boca de Uchire y El Tigre, en oriente venezolano, donde además de estar con la familia, actualmente trabaja en la reconstrucción de espacios de un hotel de ochenta habitaciones que pasó casi una década con ocupaciones de tres a cinco por ciento y que esta semana cerró el lunes al 98%. Su lectura de la transición venezolana no viene de los analistas ni de los voceros opositores: viene de las llamadas que recibe el almacén de un amigo del rubro petrolero, de los camiones que pasan frente al hotel con equipos de laboratorio para pozos. Y también de los cortes de electricidad que duran horas, o de las colas por gasolina, que una vez más se han vuelto cotidianas.
Es también, sin que esa sea la conversación principal, hija de un sindicalista petrolero —su padre fue jefe de reclamos del sindicato, llegado del Zulia a El Tigre— y de una militante histórica del Movimiento de Izquierda Revolucionaria. Su biografía la sitúa en una tradición política que hoy casi no tiene representación pública. Por eso, cuando habla, lo que dice no encaja en los moldes habituales de la conversación venezolana típicas en las redes sociales o en la diáspora.
Esta conversación se grabó por videollamada en la tarde, en medio de los preparativos de la remodelación del restaurante que la trajo a El Tigre desde Boca de Uchire. Lo que sigue es la entrevista editada para legibilidad y organizada por núcleos temáticos. Las pausas, los saludos a quienes entraban a la oficina y un par de fragmentos personales fueron retirados. La voz, los modismos y las posiciones de la entrevistada se preservan.
El movimiento que llegó después del 3 de enero
En tus mensajes recientes hablas de movimiento en El Tigre. ¿Qué es exactamente lo que se está moviendo?
El Tigre era un pueblo desolado. Parecía a aquellas películas del lejano oeste donde se veía una bola de paja. Seguían existiendo algunas empresas en el mundo del petróleo, pero con muy poco trabajo, no pagaban, muchísimas quebraron. Después del 3 de enero comenzó un movimiento que yo llamo interesante porque es un movimiento de preparación. Los empresarios del sector petrolero me dicen que es de preparación. Hoy almorcé con un amigo que tiene una empresa petrolera que fundó su padre, llevan setenta u ochenta años, y me dice que los están llamando empresas alemanas. Buscan empresas locales, empresas serias, que no hayan tenido problemas fiscales con el régimen.
¿Por qué locales? ¿Por qué buscan socios venezolanos y no llegan solos?
Para conocer cómo se maneja el tema. No quieren venir solos. Quieren empresas que sean de acá. Hoy venía de una ferretería y vi camiones inmensos con plantas eléctricas y un trailer que decía «laboratorio para pozos». Eso son los laboratorios para sacar muestras. Hay movimiento. Lo veo, lo noto en la ocupación del hotel. Nosotros el lunes estábamos a 98% de ocupación. Tenía años que no pasaba. Yo siempre digo que esta gente son unos héroes por mantener un hotel de ochenta habitaciones durante casi diez años con 3% y 5% de ocupación. Aquí se sobrevive como bombero.
¿Y la gente del día a día? El que no está en la negociación con la empresa alemana. ¿Ese movimiento le llega?
Llega poco a poco, lentamente. Hace dos semanas hablé con un muchacho y me atreví a preguntarle cuánto está ganando. Me dijo que le están pagando, en su caso, en dólares. A los obreros y a los supervisores les pagan en bolívares todavía, pero a él en dólares. No es lo común, pero está empezando a pasar. Algo se mueve. Algo bueno está pasando.
La tesis: la transición ya comenzó
Sostienes que la transición ya empezó. Es una afirmación a contracorriente de lo que se dice en redes.
Yo me atrevo a decir algo en contra de todo: Creo que la transición ya comenzó. A lo mejor no como nos gusta, no como la queremos. Pero las transiciones son así. La transición no es gustosa. Hay que ir al detalle, no solo a lo macro. En lo micro es donde uno consigue los detalles que van hablando, los que dicen «aquí esto sí va». Y me atrevo a decir que va por buen camino. A mí no me gustaría que llegara María Corina Machado en este momento al país. No me gustaría que llegara Edmundo González. No me gustarían los agitadores cortoplacistas, los inmediatistas. Yo no me fijo en lo que dicen, sino en lo que hacen. Incluso a Trump lo miro por lo que hace, no por lo que dice. Ahorita estamos en una etapa de cuidado.
Usaste una imagen. La del carro al que le falta el aceite.
Es eso. Estamos en el cambio de cauchos, en el aceite que falta, en darle al chofer la botella de agua. Si no se echa el aceite completo, el carro se queda a mitad de camino. Por eso hay que ser cuidadoso. Por eso a mí en este momento no me sirve que llegue María Corina a instar, a provocar. Todavía tenemos un país en riesgo. Todavía hay armas ilegales en la calle que controla el Estado, sin que oficialmente sea el Estado. Esto no está estabilizado. Aquí hay muchos comecandela todavía.
Los normalizadores son una mala palabra en la conversación opositora.
Cuando hablo de normalización no hablo de querer vivir una vida normal cualquiera. Hablo de la coyuntura, del proceso. Yo sí quiero que esto sea normal. Pero entiendo que no se llega tocando un interruptor. La oposición correría un peligro grave si las elecciones llegaran ya. Imagínate a María Corina anunciando un aumento de 200 dólares —que ni siquiera serían sueldo— y eso no dura treinta y seis horas. ¿De dónde sale ese dinero? Las cosas se hacen en orden o no se hacen.
Justicia sí, venganza no
Hablas con frecuencia de justicia. Y separas justicia de venganza.
Una cosa que me contenta mucho es que la mayoría del venezolano no quiere venganza, quiere justicia. Sin justicia, esto no se puede. Han hecho mucho daño. Mucho. Tiene que haber justicia, tienen que pagar. Sin justicia no hay paz. Así de sencillo. No es que ahora viene el «supéralo, olvídalo y véngase». No es así. El que salió después del 3 de enero a decir que iba a liberar a todos los presos políticos, dos meses y medio después no los ha liberado a todos. Liberan a unos policías a los que les quitaron veinte años de vida, y le dicen que aprecien el gesto. Por supuesto que eso da arrechera. Lo hacen y lo vuelven a hacer porque pueden.
Pero en paralelo dices que están ocurriendo cosas buenas. ¿Cómo conviven las dos cosas?
Están ocurriendo cosas. La entrega de Alex Saab por parte de ellos, para mí fue importante. No solo porque ya el mundo lo sabía, sino porque lo entregaron ellos. Y ahora andan con un ayayay diciendo que la cédula era falsa, que no tenía cédula, que no sé qué. Mi mayor satisfacción es que ellos están desandando sus pasos. Les tocó a ellos. Esa es la mayor humillación que ellos pueden tener. Las relaciones delincuenciales, en la historia del mundo, terminan así: a tiros, a puñaladas, a traición. Todas. Esta no tiene por qué ser distinta.
«Mi mayor satisfacción es que ellos están desandando sus pasos. Les tocó a ellos. Esa es la mayor humillación que ellos pueden tener.»
«Las relaciones delincuenciales, en la historia del mundo, terminan así: a tiros, a puñaladas, a traición. Todas. Esta no tiene por qué ser distinta.»
Los conversos
Te has expuesto defendiendo a personajes que vienen de la otra orilla. Zair Mundaraín, por ejemplo. Hay quien recuerda que era la mano derecha de Luisa Ortega Díaz, que el tipo lo sabía todo, y que ahora se presenta como adalid de la democracia.
Hay que perdonar. La gente tiene derecho a equivocarse y tiene derecho a reivindicarse. Yo creo que Zair es uno de ellos. El trabajo que está haciendo, no sé si viste, lo mandaron a monitorear, porque parece que hay filtraciones. Ese señor nos hace un bien a nosotros en este momento. No es que yo olvide el pasado. Hay que perdonar para poder seguir adelante. Y mira, si Luisa Ortega Díaz no hubiera hecho lo que hizo en 2017 —cuando fue a la Asamblea Nacional con Julio Borges como presidente y presentó aquel informe durísimo, cuando dijo que se había roto el hilo constitucional— el mundo no voltea a ver a Venezuela. Coño, ya va, ya va. Por supuesto que reconozco eso. Ella tenía poder, era una figura de Poder, salió a decir eso. Hizo mucho daño, pero ese gesto, cuando llegó, fue grande.
Vamos a tener que convivir todos. En la playa, en una posada, en cualquier sitio. Uno viene del chavismo y el otro no.
Hay que perdonar. Así como perdonas a una pareja que te falló. Hay que perdonar. La gente cambia. Y nos toca convivir.
El liderazgo opositor que no fue
La pregunta es de dónde viene el liderazgo nuevo si lo que tenemos es lo que tenemos.
Yo creía en Henri Falcón. Antes del 2017, cuando otra vez la oposición decidió ir a la abstención. Si tú leíste lo que escribió, él lo pidió de todas las maneras. «Vamos a votar, vamos a ganar la batalla electoral. Yo me comprometo a que en dos años haya elecciones libres». Y no le hicieron caso. ¿Por qué? Porque venía del chavismo. Pero ese fue un tipo que se le fue a Chávez, a Chávez vivo y con plata. Le dijo: «hasta ahí lo acompaño». Yo prefiero votar a quien sea que abstenerme. Eso es lo que hay.
¿Y el liderazgo nuevo, dónde está?
Una de las cosas buenas que trajo todo este desastre es que aquí aprendimos políticamente. Aquí hay gente en los barrios, en los pueblos, llevando la palabra democracia, haciendo entender que la libertad es preciada, que no te tienes que dejarte humillar, que no te tienes que dejarte chantajear por una bolsa de comida. Son muchachos y muchachas. No son conocidos en el ámbito nacional, son conocidos en su pueblo, en su barrio. Lo están haciendo calladitos. Ahí está. Pero falta una medida clara. Falta que la oposición sepa convocar.
El sindicalismo de cuna
Hablas con coherencia política, con referencias históricas. ¿De dónde viene esa formación?
Mi papá era maracucho. Llegó al Tigre como jefe de reclamos del sindicato petrolero, lo mandaron del Zulia. Tenía sexto grado nada más. Mi mamá perteneció al partido. En mi casa siempre se habló de política. Siempre. Nos metieron en la cabeza que teníamos que ser tolerantes, que el bien común era lo más importante. Mi papá decía: las cosas no son del dueño, sino de quien las necesita. Yo me crié en eso. Para mí todo el mundo es importante. Todo el mundo tiene el derecho a pensar como quiera. Por eso uno no es enemigo de nadie. Esa era mi casa.
¿Y cuándo empieza tu interés más activo por la política?
Cuando llegó el fenómeno Chávez. Yo me preguntaba: ¿dónde estaban todos estos resentidos? Porque eso no lo lograba palpar. Yo era clase media. Mi hermano mayor fue a estudiar a Londres y a mí me mandaron a Canadá al high school. Mucha gente salía a estudiar afuera, pero nadie se pensaba quedar afuera. Eso me impresionó muchísimo. Ahí empecé a interesarme más por la política y a preguntarme cómo un sentimiento tan mezquino como el resentimiento puede hacer llegar a una persona al poder.
Los gringos, el método y los plazos
Hay una conversación frecuente en X que dice que a Estados Unidos solo le interesa el petróleo y que no va a haber elecciones.
No lo creo. No les conviene otra cosa que un gobierno democrático. Eso lo tengo claro. Ahora, que las elecciones las quiero ya, no. Espérense. Aquí todavía hay un Tribunal Supremo de Justicia que da ganas de llorar. El poder público está destruido, tarifado. La migración tiene tarifa. Las cárceles tienen tarifa. Si esto es por delitos, hay tarifa. ¿Cómo se limpia eso? No es tocando un interruptor.
¿Por dónde empezarías?
Por las regionales. Comenzaría con alcaldes y gobernadores. Es la manera más fácil de comerse este elefante. Una vez que tengas alcaldes y gobernadores de las fuerzas democráticas, controlar el país es mucho más fácil. Puedes empezar a hacer pequeñas cosas en todos los sitios a la vez. Cambiarle la mentalidad a la gente. Y eso le da una fuerza inimaginable al candidato que se postule después. Por mí, ojalá pudiera tener una varita mágica. Pero no la tengo. Yo no veo elecciones presidenciales antes de mediados del año que viene.
Mencionaste algo más sobre el ritmo de las cosas. La burocracia americana, los tiempos.
Hace unas semanas conversaba con alguien metido en el tema y me decía: tenemos 200 millones de dólares en una cuenta para comprar tomógrafos y equipos para hospitales venezolanos. Y los van a gastar en seis o nueve semanas. Ya está aprobado. Pero la fecha de entrega de los tomógrafos gringos se va a seis u ocho meses porque ellos también tienen problemas de fabricación. Y la burocracia gringa es lenta. Setecientas cincuenta y siete mil firmas para todo. Lo que la gente ve en redes es la foto y el abrazo. La verdad es que se complica.
Algo bueno está pasando
Si tuvieras que cerrar la conversación con un balance. Cuánto falta.
Nos falta muchísimo para volver a ser, por lo menos, lo que éramos en educación. Falta. Pero ya empezamos. Yo creo que ya se comenzó. La gente está por la labor. Yo quiero elecciones. Sí. Pero las quiero limpias, transparentes, con un CNE preferiblemente con gente que venga de otro lado. Lo más pronto posible que yo veo es mediados del año que viene, y empezando por regionales. Mientras tanto, hay que tener pulmón. Porque algo bueno está pasando. Lo veo todos los días.
Alfredo Yánez
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Newsletter · El atril y la puerta
La edición de INCÍSOS del 27 de septiembre: Nueva York, la puerta cerrada a Machado y el acta de la mesa de Caracas.
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Salazar a George Harris: «María Corina llegará a Miraflores»
POLÍTICA · ESTADOS UNIDOS · VENEZUELA
El humorista venezolano, que no entrevista políticos, hizo una excepción con la congresista en su programa de YouTube. Ella habló de la Ley Dignidad, de los excesos migratorios y de su conversación reciente con Machado.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | María Elvira Salazar concedió una entrevista al humorista venezolano George Harris. |
|---|---|
| Quién | La congresista republicana María Elvira Salazar y George Harris. |
| Cuándo | Difundida hacia el 27 de septiembre de 2026, en plena disputa con Trump. |
| Dónde | Palabras Ciertas, el programa de Harris en YouTube. |
| Por qué | Harris la invitó por su respaldo a los inmigrantes venezolanos, aunque no suele entrevistar políticos. |
| Cómo | En una conversación extensa sobre inmigración, Venezuela, Cuba y su vida personal. |
George Harris aclaró al empezar que no se dedica a la política ni entrevista a personajes políticos. Hizo una excepción con María Elvira Salazar en su programa de YouTube Palabras Ciertas, según reseñó CiberCuba el domingo 27 de septiembre de 2026, por el respaldo que a su juicio la congresista ha dado a los inmigrantes venezolanos.
Inmigración
Salazar volvió a defender la Ley Dignidad y mencionó expresamente a personas con TPS, solicitudes de asilo, I-220A y permisos de trabajo entre los grupos que busca alcanzar. Sostuvo que a Trump no le han informado bien la magnitud de la situación y dijo que su oficina recibe a familias afectadas por detenciones: «Esto no puede seguir pasando».
Venezuela
Contó que habló con María Corina Machado pocos días antes de la entrevista y reiteró su respaldo: «La vida es larga y María Corina llegará a Miraflores». Añadió que espera que el proceso venezolano desemboque en elecciones libres, aunque antes debe haber una etapa de estabilización económica y política.
Cuba y lo personal
Sobre Cuba, dijo que el presidente prometió un cambio y que esperan que esa promesa se cumpla. La conversación tuvo también un tramo personal sobre su vida fuera del Congreso.
La reacción
El creador de contenido Jorge Miyar, conocido como El Gussi, criticó a Salazar por la coherencia entre sus críticas actuales y posiciones anteriores, y a Harris por darle el espacio.
Por qué importa
La entrevista llegó el mismo fin de semana en que Trump difundió mensajes que piden reemplazarla. Salazar eligió un programa de humor con audiencia venezolana y cubana para hablarle directamente a los votantes de su distrito que más han sentido la ofensiva migratoria.
La entrevista completa está disponible en el canal de George Harris en YouTube.
Fuentes principales: CiberCuba, 27 de septiembre de 2026; Palabras Ciertas, programa de George Harris en YouTube.
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A quién le habló Jorge Rodríguez con «se les acaba el tiempo»
Mientras Delcy Rodríguez hablaba de paz en la ONU, su hermano cerraba en Caracas con una advertencia a la bancada opositora. Dos discursos, dos públicos.
POLÍTICA · VENEZUELA · ASAMBLEA NACIONAL
En la sesión del 23 de septiembre, el presidente del Parlamento pidió a sus adversarios apurarse porque se les acaba el tiempo. Un video viral dijo que amenazaba a Trump. Era para la bancada que votó contra el viaje de Delcy Rodríguez.
Las 6W · INCÍSOS
| Qué | Jorge Rodríguez advirtió a sus adversarios que se les acaba el tiempo; un video viral lo presentó como amenaza a Trump. |
|---|---|
| Quién | Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, y la bancada que no aprobó el viaje de Delcy Rodríguez. |
| Cuándo | Sesión del miércoles 23 de septiembre de 2026, el día del discurso de Delcy Rodríguez en la ONU. |
| Dónde | Palacio Federal Legislativo, Caracas. |
| Por qué | El tono contradice el mensaje de reconciliación que el gobierno encargado llevó a Naciones Unidas. |
| Cómo | En la sesión que autorizó el viaje y respaldó la intervención de la presidenta encargada. |
El miércoles 23 de septiembre de 2026, mientras la presidenta encargada Delcy Rodríguez hablaba ante la Asamblea General de Naciones Unidas, la Asamblea Nacional sesionaba en Caracas para autorizar su viaje y respaldar su intervención. Su hermano, Jorge Rodríguez, presidente del Parlamento, cerró con una advertencia.
Según la verificación de La Prensa de Lara, dijo que sus adversarios podían morirse de envidia porque la verdadera protagonista de la asamblea de la ONU era Venezuela y era Delcy Rodríguez. Y remató con una frase que se viralizó: que dijeran lo que quisieran, pero que se apuraran, porque se les acaba el tiempo.
Lo que no dijo
La cuenta @DIFUNDELOYA difundió el video el mismo 23 de septiembre con la afirmación de que Rodríguez apostaba a la derrota de Trump en las elecciones de medio mandato y lo amenazaba. La Prensa de Lara lo calificó como falso: la frase iba dirigida a la bancada opositora que no aprobó la salida de la presidenta encargada hacia Nueva York.
Lo que sí importa
Resuelto el destinatario, queda el contraste. Desde el podio de la ONU, Delcy Rodríguez habló de paz, de reconciliación y de dejar de lado las banderas partidistas. En Caracas, el mismo día, el jefe de la delegación del gobierno encargado en la mesa de diálogo le dijo a la oposición parlamentaria que su tiempo se agota.
En el programa INCISOS de esa noche, Alfredo Yánez Mondragón lo describió como dos discursos para dos públicos: uno para la diplomacia y otro para la dirigencia que todavía se sienta en el Parlamento. Dos días después, Rodríguez leyó el acta del segundo ciclo con un llamado a los medios a contribuir con responsabilidad a la paz.
Por qué importa
El verificador desmontó la versión viral, y eso es necesario. Pero la frase auténtica también dice algo: quien negocia en nombre del gobierno encargado habla, fuera de la mesa, en términos de plazos que se vencen para sus adversarios. En una negociación que dice aspirar a la convivencia democrática, el tono de uno de sus firmantes es un dato.
Esta nota se origina en el programa INCISOS, que se emite en el canal de Nitu Pérez Osuna. La emisión completa del miércoles 23 de septiembre de 2026 está disponible aquí.
Fuentes principales: La Prensa de Lara, verificación publicada el 25 de septiembre de 2026; Video de la sesión de la Asamblea Nacional del 23 de septiembre de 2026, emitido en el programa INCISOS; Discurso de Delcy Rodríguez ante la Asamblea General de la ONU, 23 de septiembre de 2026; Programa INCISOS en el canal de Nitu Pérez Osuna, emisión del 23 de septiembre de 2026.
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