Connect with us
PublicidadTu lugar es aquí62 millones de hispanos. Empieza por los que deciden.Anúnciate →

Economía

Petróleo venezolano: las nuevas reglas y lo que el chavismo radical no quiere ver

Avatar de Desconocido

Published

on

Hay un capítulo de la transición venezolana que se está escribiendo principalmente en oficinas de Houston, en escritorios de Miraflores, y en despachos del Departamento del Tesoro estadounidense. No se ve en cámaras. No se discute en plazas. Pero está definiendo, con más impacto que casi cualquier otra negociación visible, el futuro económico de Venezuela. Es el capítulo del petróleo. Y se ha movido aceleradamente durante los últimos cuatro meses.

Ficha 6W · Lo esencial
Qué Reconfiguración integral del régimen petrolero venezolano bajo el rodrigato, operando con licencias OFAC para cinco empresas extranjeras, acuerdo Chevron-PDVSA sobre Faja del Orinoco, y reglas operativas que incluyen jurisdicción estadounidense para disputas, pagos administrados a través del Tesoro de EE.UU., y administración bilateral de exportaciones.
Quién Office of Foreign Assets Control (OFAC) del Tesoro de EE.UU. Empresas con licencia: Chevron, BP, Eni, Shell, Repsol. PDVSA (Pedro Tellechea, presidente). Delcy Rodríguez (presidenta encargada del rodrigato y ministra de Petróleo). Críticos chavistas radicales: Mario Silva, sectores del PSUV histórico. Críticos opositores: Vente Venezuela.
Cuándo OFAC emite licencias generales: 13 de febrero de 2026. Licencia 41A: 14 de marzo de 2026. OFAC remueve a Delcy Rodríguez de SDN: 1 de abril de 2026. Acuerdo Chevron-PDVSA en Miraflores: 14 de abril de 2026. Aumento sostenido de exportaciones Chevron: primer trimestre de 2026.
Dónde Faja Petrolífera del Orinoco, principal reserva petrolera de Venezuela. Cuenca del Lago de Maracaibo. Campos de Anzoátegui y Monagas. Oficinas operativas en Houston, Caracas, Londres y Madrid.
Por qué El rodrigato necesita ingresos petroleros urgentes para sostener operación de Estado. Las empresas internacionales necesitan reservas para mantener producción global. La administración Trump necesita demostrar que la transición venezolana produce resultados económicos. Los tres intereses convergen en un marco que tiene críticas desde extremos opuestos.
Cómo  Análisis construido sobre comunicados oficiales de OFAC, declaraciones de Chevron y PDVSA, cobertura de Bloomberg, Reuters, Argus Media, S&P Global Platts, Bloomberg Hispanoamérica, El Pitazo, Tal Cual, Infobae, y análisis especializado de Wood Mackenzie y Energy Intelligence.

El 13 de febrero, la Oficina de Control de Activos Extranjeros del Departamento del Tesoro (OFAC) emitió licencias generales que autorizan a cinco empresas extranjeras a operar campos petroleros venezolanos: Chevron (Estados Unidos), BP (Reino Unido), Eni (Italia), Shell (Reino Unido y Países Bajos) y Repsol (España). El 14 de marzo, OFAC emitió la Licencia 41A, ampliando el marco operativo. El 1 de abril, OFAC removió a Delcy Rodríguez, presidenta encargada del rodrigato, de la Lista de Nacionales Especialmente Designados, levantando las sanciones individuales que pesaban sobre ella. Y el 14 de abril, Chevron y PDVSA firmaron en Miraflores el acuerdo más importante de la era post-rodrigato: la concesión del campo Loran de la Faja del Orinoco con condiciones operativas y financieras nuevas. Lo que se está negociando es soberanía petrolera. Y la negociación tiene cláusulas que conviene examinar.

La cronología que conviene fijar

El 13 de febrero, cuarenta días después de la captura de Maduro, OFAC emitió un paquete de licencias generales que autorizan operación petrolera de cinco empresas extranjeras en Venezuela. Las licencias específicas:

Chevron: ampliación de la GL 41 (existente desde noviembre 2022) a operación plena en Faja del Orinoco y refinerías de la costa. – BP: nueva licencia para operación en proyectos de gas natural en el norte de Monagas. – Eni: nueva licencia para reactivar el proyecto Cardón IV. – Shell: nueva licencia para reactivar proyectos en la costa oriental. – Repsol: ampliación de licencia previa a operación en Cardón III.

El 14 de marzo, OFAC emitió la Licencia 41A, que amplía el marco operativo permitiendo a Chevron exportar crudo venezolano directamente a Estados Unidos sin necesidad de triangulación a través de terceros mercados. La medida eliminó las restricciones más onerosas del régimen previo y permitió un aumento sostenido de las exportaciones de Chevron desde Venezuela durante el primer trimestre de 2026, según reportes de Argus Media y S&P Global Platts. Las exportaciones alimentan directamente refinerías estadounidenses en la Costa del Golfo (Texas y Luisiana).

El 1 de abril, OFAC removió a Delcy Rodríguez de la Lista de Nacionales Especialmente Designados (SDN). Las sanciones individuales sobre Delcy databan de septiembre de 2017 y le habían impedido durante casi nueve años operar internacionalmente con activos financieros. La remoción es decisión administrativa específica que solo OFAC puede tomar, y refleja una evaluación política de que su rol en el rodrigato amerita el levantamiento de las sanciones personales.

El 14 de abril, en Miraflores, Chevron y PDVSA firmaron el acuerdo sobre el campo Loran de la Faja del Orinoco. El acto fue público, con cobertura de prensa internacional. Pedro Tellechea, presidente de PDVSA, firmó en representación venezolana. Mike Wirth, CEO de Chevron, voló a Caracas para firmar en persona. Delcy Rodríguez encabezó la comitiva del gobierno venezolano. La fotografía del acto fue distribuida oficialmente por los dos lados, y muestra lo que parece improbable: el CEO de la empresa petrolera más grande de Estados Unidos firmando contrato con la presidenta encargada del régimen sucesor de Maduro, bajo el retrato de Bolívar, en el principal palacio presidencial venezolano.

Las cláusulas que no se subrayan

El acuerdo Chevron-PDVSA tiene cláusulas que merecen examen. Lo que ni el rodrigato ni Chevron destacaron en sus comunicaciones oficiales, pero que el texto del acuerdo contiene, según reportes de Argus Media y S&P Global Platts:

Primera cláusula: jurisdicción estadounidense para disputas. Las controversias contractuales se resuelven bajo ley estadounidense en tribunales estadounidenses, no bajo ley venezolana en tribunales venezolanos. Esta cláusula es estándar en contratos petroleros internacionales modernos, pero implica que la soberanía jurídica sobre operaciones que ocurren en suelo venezolano queda parcialmente externalizada.

Segunda cláusula: pagos administrados a través del Tesoro de EE.UU. Los pagos que Chevron debe hacer a PDVSA por concepto de operación de Loran se depositan en cuentas administradas con supervisión del Tesoro estadounidense. Una porción de esos pagos se libera al rodrigato según un calendario y condiciones que el Tesoro estadounidense administra. Otra porción se retiene como contribución a un fondo de reparación a víctimas del régimen anterior, fondo cuya gobernanza tampoco está bajo control venezolano exclusivo.

Tercera cláusula: derechos preferentes de Chevron sobre futuras concesiones. El acuerdo otorga a Chevron derechos preferentes sobre futuras concesiones en la Faja del Orinoco durante los próximos diez años. Otras empresas pueden operar, pero Chevron tiene primer derecho de aceptación en cualquier nuevo proyecto.

Cuarta cláusula: arbitraje obligatorio en disputas operativas. Las disputas técnicas o financieras se someten a arbitraje obligatorio en La Haya, no a procedimientos judiciales venezolanos.

Estas cláusulas no son inusuales en contratos petroleros modernos. Pero leídas en conjunto y aplicadas a un país que durante 25 años defendió un discurso de «soberanía petrolera plena», representan un cambio cualitativo. La gestión de los recursos petroleros venezolanos está siendo, en parte significativa, externalizada.

Las críticas que se están emitiendo

Hay dos críticas principales al acuerdo, desde extremos opuestos del espectro venezolano.

Desde el chavismo radical, Mario Silva (durante años conductor de La Hojilla, programa emblemático del chavismo), publicó el 16 de abril un análisis donde calificó el acuerdo Chevron-PDVSA como «la entrega completa de la soberanía petrolera que el comandante Chávez recuperó con tanto esfuerzo». Silva, que mantiene comunicación con sectores del PSUV histórico, sostiene que las cláusulas operativas representan retroceso a la «época pre-nacionalización» y exigen «intervención inmediata del pueblo venezolano organizado para defender el patrimonio nacional». La crítica refleja el malestar de un sector del chavismo que considera que la transición ha capitulado en el punto donde había definido históricamente la identidad bolivariana.

Desde la oposición pura, sectores cercanos a María Corina Machado han señalado que los acuerdos son negociaciones «sin legitimidad democrática», dado que el rodrigato no es gobierno electo. Vente Venezuela ha planteado en comunicados que cualquier acuerdo petrolero firmado antes de las nuevas elecciones presidenciales debería ser sometido a revisión por el gobierno emergente de esa elección. La posición es coherente con su rechazo a normalizar la transición administrada externamente, pero choca con la realidad operacional: el rodrigato necesita ingresos petroleros ahora, no después de la elección.

El cálculo del rodrigato

¿Por qué el rodrigato acepta cláusulas que extreman la dependencia estructural de Venezuela respecto a Estados Unidos? La respuesta es mixta y compleja.

Primero, supervivencia inmediata. El rodrigato necesita generar ingresos en moneda fuerte para sostener servicios mínimos del Estado, pagar nóminas, importar alimentos y medicinas. Sin operación petrolera, la operación de Estado entra en colapso en cuestión de meses. Cualquier acuerdo, aún con cláusulas cuestionables, es mejor que el escenario sin acuerdo.

Segundo, posicionamiento ante la transición. El rodrigato sabe que su período es limitado por la dinámica de la nueva elección. Pero también sabe que los acuerdos firmados ahora son contratos vinculantes que sobrevivirán cualquier cambio de gobierno. Al firmar con Chevron, BP, Eni, Shell y Repsol, el rodrigato fija parcialmente las condiciones operativas que el gobierno emergente de la elección tendrá que respetar. Es decir, está dejando huella institucional que sobrevivirá.

Tercero, alianza con Washington. La administración Trump necesita demostrar que la transición venezolana produce beneficios económicos visibles. Cada barril que Chevron exporta es prueba operativa de esa narrativa. El rodrigato, al facilitar esa narrativa, gana protección política mientras dura. La protección es valiosa frente a presiones de sectores que querrían acelerar la transición hacia gobierno opositor pleno.

El cierre práctico

La realidad del petróleo venezolano hoy es esta. Las exportaciones suben. Las refinerías estadounidenses procesan crudo venezolano otra vez. Las empresas internacionales operan con menos fricción. La diáspora venezolana ve, por primera vez en una década, posibilidad de recuperación económica del país. Pero las condiciones operativas bajo las cuales se está reconstruyendo el sector contienen elementos de externalización de la gestión que el discurso oficial omite.

Para el lector venezolano que quiere entender lo que está pasando, sin caer ni en la negación chavista ni en el triunfalismo opositor, conviene tener presentes los datos concretos: cinco empresas operando con licencias OFAC, acuerdos con cláusulas de jurisdicción estadounidense, pagos administrados con supervisión del Tesoro de EE.UU., y una presidenta encargada sin sanciones que firma contratos con CEO estadounidenses en Miraflores. Esto no es ni soberanía plena ni dictadura económica externa. Es una arquitectura híbrida que producirá ingresos, generará empleos, mejorará servicios, y dejará marcas estructurales en el sistema económico venezolano por décadas. Saber leerla con precisión es la condición previa para opinarla con seriedad.

Este análisis se publica bajo los criterios editoriales de INCÍSOS. Cómo trabajamos →

Continue Reading
Advertisement

Alfredo Yánez

9 libros que te cambian la perspectiva

Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon

VER LIBROS →
Click to comment

Deja un comentario

Economía

El derecho de tanteo condiciona el ochenta por ciento restante

Explicado sin tecnicismos: qué significa un derecho de tanteo aplicado a la principal exportación de un país.

Avatar de Desconocido

Published

on

La cláusula que más se ha citado no es la que más pesa. Conviene entender la que sí.

Qué El Departamento de Estado obtiene el derecho de primera opción de compra sobre el 80% de la producción que no adquiere a precio de costo.
Quién El Departamento de Estado de Estados Unidos y North American Blue Energy Partners.
Cuándo Condición establecida en la hoja informativa de la Casa Blanca del 31 de agosto de 2026.
Dónde Sobre la producción de diecisiete campos petroleros venezolanos.
Por qué Un derecho de tanteo altera la formación del precio y la elección de comprador.
Cómo Obligando a ofrecer primero al titular del derecho antes de acudir a cualquier otro comprador.

Cómo funciona un derecho de tanteo

Es más simple de lo que suena.

Usted quiere vender su carro. Firmó antes un contrato con su vecino que dice: si algún día vendes, tienes que ofrecérmelo a mí primero. Solo si yo digo que no, puedes buscar a otro.

Eso es un derecho de tanteo o derecho de primera opción. Usted sigue siendo dueño del carro. Usted sigue poniendo el precio. Pero ya no elige a quién se lo vende: elige si acepta la respuesta del que tiene prioridad.

Aplicado a un país

La hoja informativa de la Casa Blanca establece dos cosas distintas sobre la producción de NABEP. La primera: el Departamento de Estado puede comprar el 20% a precio de costo, es decir, sin margen de ganancia para el productor. La segunda: sobre el 80% restante tiene derecho de primera opción de compra a precios de mercado.

La primera cláusula es la que se ha citado más. Es cuantificable y suena a descuento.

La segunda es la que cambia la naturaleza del negocio. Porque un exportador de crudo compite, sobre todo, colocando su producto entre compradores que pujan. La puja es lo que descubre el precio. Con derecho de tanteo, la puja se convierte en una consulta previa.

Las tres consecuencias prácticas

Sobre el precio. Un vendedor con un solo comprador prioritario pierde el principal instrumento de negociación que tiene, que es la amenaza creíble de irse con otro.

Sobre el destino. La diversificación de mercados —Asia, Europa, el Caribe— deja de ser una decisión comercial y pasa a depender de que el titular del derecho decline.

Sobre la política exterior. Un país cuya principal exportación tiene un comprador con prioridad contractual tiene, por definición, menos margen para diferir de ese comprador en otros asuntos.

Lo que falta saber

El plazo del derecho. Un tanteo de cinco años y uno de cien no son la misma figura. Las concesiones son a cien años; la hoja informativa no precisa públicamente la duración de este derecho en particular.

El mecanismo de precio. «Precios de mercado» admite varias referencias. Cuál marcador se usa y con qué diferencial es la diferencia entre miles de millones.

Y el plazo de respuesta. Un tanteo con plazo corto molesta poco; con plazo largo puede paralizar una venta.

Ninguno de esos tres datos es público. Los tres deberían estar en el contrato, y el contrato no se ha publicado.

Lo que hay que vigilar

Si se publica el texto contractual o solo hojas informativas.

Si aparecen embarques a destinos distintos de Estados Unidos en los registros de exportación, que sería la prueba práctica de que el derecho se ejerce con flexibilidad.

Y si la Asamblea Nacional o el Ejecutivo venezolanos aportan su lectura jurídica sobre el alcance de la cláusula.

Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni de inversión.


Fuentes principales: Hoja informativa de la Casa Blanca del 31 de agosto de 2026, reseñada por CBS News, NPR, Infobae y MarineLink. Comunicado de North American Blue Energy Partners del 31 de agosto de 2026.

Continue Reading

Economía

El derecho de tanteo condiciona el ochenta por ciento restante

Explicado sin tecnicismos: qué significa un derecho de tanteo aplicado a la principal exportación de un país.

Avatar de Desconocido

Published

on

La cláusula que más se ha citado no es la que más pesa. Conviene entender la que sí.

Qué El Departamento de Estado obtiene el derecho de primera opción de compra sobre el 80% de la producción que no adquiere a precio de costo.
Quién El Departamento de Estado de Estados Unidos y North American Blue Energy Partners.
Cuándo Condición establecida en la hoja informativa de la Casa Blanca del 31 de agosto de 2026.
Dónde Sobre la producción de diecisiete campos petroleros venezolanos.
Por qué Un derecho de tanteo altera la formación del precio y la elección de comprador.
Cómo Obligando a ofrecer primero al titular del derecho antes de acudir a cualquier otro comprador.

Cómo funciona un derecho de tanteo

Es más simple de lo que suena.

Usted quiere vender su carro. Firmó antes un contrato con su vecino que dice: si algún día vendes, tienes que ofrecérmelo a mí primero. Solo si yo digo que no, puedes buscar a otro.

Eso es un derecho de tanteo o derecho de primera opción. Usted sigue siendo dueño del carro. Usted sigue poniendo el precio. Pero ya no elige a quién se lo vende: elige si acepta la respuesta del que tiene prioridad.

Aplicado a un país

La hoja informativa de la Casa Blanca establece dos cosas distintas sobre la producción de NABEP. La primera: el Departamento de Estado puede comprar el 20% a precio de costo, es decir, sin margen de ganancia para el productor. La segunda: sobre el 80% restante tiene derecho de primera opción de compra a precios de mercado.

La primera cláusula es la que se ha citado más. Es cuantificable y suena a descuento.

La segunda es la que cambia la naturaleza del negocio. Porque un exportador de crudo compite, sobre todo, colocando su producto entre compradores que pujan. La puja es lo que descubre el precio. Con derecho de tanteo, la puja se convierte en una consulta previa.

Las tres consecuencias prácticas

Sobre el precio. Un vendedor con un solo comprador prioritario pierde el principal instrumento de negociación que tiene, que es la amenaza creíble de irse con otro.

Sobre el destino. La diversificación de mercados —Asia, Europa, el Caribe— deja de ser una decisión comercial y pasa a depender de que el titular del derecho decline.

Sobre la política exterior. Un país cuya principal exportación tiene un comprador con prioridad contractual tiene, por definición, menos margen para diferir de ese comprador en otros asuntos.

Lo que falta saber

El plazo del derecho. Un tanteo de cinco años y uno de cien no son la misma figura. Las concesiones son a cien años; la hoja informativa no precisa públicamente la duración de este derecho en particular.

El mecanismo de precio. «Precios de mercado» admite varias referencias. Cuál marcador se usa y con qué diferencial es la diferencia entre miles de millones.

Y el plazo de respuesta. Un tanteo con plazo corto molesta poco; con plazo largo puede paralizar una venta.

Ninguno de esos tres datos es público. Los tres deberían estar en el contrato, y el contrato no se ha publicado.

Lo que hay que vigilar

Si se publica el texto contractual o solo hojas informativas.

Si aparecen embarques a destinos distintos de Estados Unidos en los registros de exportación, que sería la prueba práctica de que el derecho se ejerce con flexibilidad.

Y si la Asamblea Nacional o el Ejecutivo venezolanos aportan su lectura jurídica sobre el alcance de la cláusula.

Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni de inversión.


Fuentes principales: Hoja informativa de la Casa Blanca del 31 de agosto de 2026, reseñada por CBS News, NPR, Infobae y MarineLink. Comunicado de North American Blue Energy Partners del 31 de agosto de 2026.

Continue Reading

Economía

El crudo venezolano no bajará el precio de su próximo tanque

Entre una firma en Miraflores y el surtidor de su vecindario hay cuatro pasos y varios años. Explicados uno por uno.

Avatar de Desconocido

Published

on

La promesa oficial es que el acuerdo bajará los precios de la energía. Entre la firma y el surtidor hay cuatro pasos, y ninguno es rápido.

Qué El acuerdo petrolero con Venezuela fue presentado como una vía para bajar los precios de la energía en Estados Unidos.
Quién Afecta al consumidor estadounidense que carga combustible.
Cuándo Anuncio del 28 de agosto de 2026; firmas del 2 de septiembre de 2026.
Dónde Estados Unidos.
Por qué El precio en el surtidor depende de más variables que el volumen de crudo disponible.
Cómo A través de una cadena de cuatro etapas: producción, transporte, refinación y distribución.

La promesa

Al anunciar el acuerdo, el presidente estadounidense sostuvo que traería más petróleo al mercado, empujaría los precios a la baja y permitiría reponer la Reserva Estratégica de Petróleo. El secretario de Energía presentó los acuerdos firmados en Caracas como esenciales para la recuperación económica venezolana.

Vale la pena entender qué tiene que pasar para que eso llegue a un tanque de gasolina.

Los cuatro pasos

Uno. Producir. North American Blue Energy Partners declara producir más de 200.000 barriles diarios y aspira a superar el millón. Chevron aspira a unos 600.000 barriles diarios en cinco años. Analistas del sector consultados por medios internacionales advierten que reactivar la producción venezolana tras años de desinversión tomará años, no meses.

Dos. Transportar. Requiere infraestructura de bombeo, almacenamiento y embarque que también arrastra años de deterioro.

Tres. Refinar. Este es el paso que casi nunca se explica. El crudo de la Faja del Orinoco es extrapesado. No entra en cualquier refinería: necesita plantas configuradas para crudo pesado, que en Estados Unidos se concentran en la costa del Golfo. Esa capacidad es limitada y ya está comprometida con otros proveedores.

Cuatro. Distribuir. El precio final incluye impuestos federales y estatales, márgenes de distribución y costos locales que varían por estado y que ningún acuerdo internacional modifica.

Por qué el precio no responde a un anuncio

El barril se cotiza en un mercado global. Un anuncio de producción futura puede mover expectativas, pero el precio del día responde a la oferta del día y al riesgo geopolítico del momento.

En 2026 hay al menos dos factores de presión al alza que no dependen de Venezuela: el conflicto con Irán, que ha alterado el mercado energético global, y una inflación estadounidense que llegó a 4,2% interanual en mayo, su máximo en tres años.

Un aumento de producción venezolana relevante entraría a ese mercado dentro de varios años, no dentro de varios meses.

Qué sí puede hacer usted mientras tanto

Comparar antes de cargar. La dispersión de precios dentro de una misma ciudad suele ser mayor que cualquier variación mensual del promedio nacional.

Cargar en días de semana. El promedio suele subir hacia el fin de semana en muchos mercados.

Vigilar la presión de las llantas y el filtro de aire. Es la única variable del precio por milla que usted controla directamente.

Y no comprar combustible de mayor octanaje del que su manual del vehículo especifica.

Lo que hay que vigilar

Las cifras reales de producción trimestral, no las metas anunciadas.

La evolución de la capacidad de refinación de crudo pesado en la costa del Golfo.

Y el precio promedio de su estado, que es el número que le afecta, no el nacional.

Esta nota tiene fines informativos y no constituye asesoría financiera ni de inversión.


Fuentes principales: Declaraciones de Donald Trump del 28 de agosto de 2026 y del 4 de septiembre de 2026. Declaraciones del secretario de Energía Chris Wright del 2 de septiembre de 2026. Comunicado de Chevron del 2 de septiembre de 2026. Comunicado de North American Blue Energy Partners del 31 de agosto de 2026. Análisis de CNN en Español y Euronews sobre el escepticismo de los analistas del sector energético. Datos de inflación al consumidor de Estados Unidos correspondientes a mayo de 2026.

Continue Reading

Tendencias

Contexto, análisis y criterio para entender lo que pasa

Descubre más desde INCÍSOS

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo