Connect with us
PublicidadTu lugar es aquí62 millones de hispanos. Empieza por los que deciden.Anúnciate →

Inciso

El cómo

Una transición no se reconoce solo por lo que decide, sino por cómo lo decide.

Avatar de Desconocido

Published

on

INCISO · ALFREDO YÁNEZ MONDRAGÓN

Doce civiles que se escogerán en una mesa. Un preso que sale de El Rodeo hacia Miami sin que un tribunal lo decida. Una sancionada que entra a Europa por una excepción que nadie explica. La transición venezolana empieza a decidir cosas importantes. Falta que diga cómo.

Esta semana empieza con tres decisiones y ninguna explicación.

La primera la anunció Juan Miguel Matheus el domingo: la mesa de negociación acordará los 12 civiles del comité que revisará a los aspirantes al nuevo Tribunal Supremo. De 127 postulados saldrán 12 en cuatro días. Celebro que la sociedad civil sea mayoría frente a los diputados. Pero hasta ahora nadie ha dicho con qué criterio se elegirá a esos 12, ni quién responde por la elección.

La segunda llegó por AP. Álvaro Pulido, el socio de Alex Saab, salió de la cárcel de El Rodeo y comparece el martes en Miami. Los titulares dicen «extradición». En Venezuela, una extradición la decide un tribunal. No se conoce ninguna decisión, y el gobierno calla.

La tercera aterrizó en Roma. Delcy Rodríguez, sancionada por la Unión Europea desde 2018, entró a Italia para hablar en la FAO. Puede haber una base legal para eso. Pero nadie la ha explicado.

Lo que se decide y cómo

No discuto el fondo de ninguna de las tres. Quizá los 12 sean los mejores, quizá Pulido tenga que responder en Miami, quizá la FAO sea el lugar para que Delcy Rodríguez hable de hambre. Lo que discuto es el método. Una transición no se reconoce solo por lo que decide, sino por cómo lo decide: quién firma, con qué norma, ante quién responde.

Durante años, en Venezuela, las decisiones importantes se tomaban sin explicar. Un juez inhabilitaba, un ministro entregaba un contrato, un decreto movía la Navidad. Esa costumbre no se termina sola. Se termina cuando alguien, en cada decisión, publica el cómo.

Desde aquí

Aquí en Ohio cambiaron este año una regla que me afecta: la boleta por correo ya no se salva con el matasellos. Se puede estar en desacuerdo. Pero sé quién la firmó, cuándo, y dónde leerla. Eso no es un lujo de democracias viejas. Es lo mínimo que una ciudadanía necesita para confiar.

Lo que falta

La pregunta de esta casa es siempre la misma: ¿qué falta, exactamente, para que estas decisiones generen confianza? Tres cosas. Que la mesa publique el criterio y las razones de cada uno de los 12. Que el gobierno diga con qué base entregó a Pulido. Y que Bruselas y Roma digan por qué una sancionada puede estar en Roma.

Una transición también se escribe en los procedimientos. Lo que se decide en silencio, se discute después a gritos.

Alfredo Yánez Mondragón


Fuentes principales: Juan Miguel Matheus, hilo en X del 11 de octubre de 2026; AP, 11 de octubre de 2026; EFE; Consejo de la Unión Europea; Junta Electoral de Franklin County.

Continue Reading
Advertisement

Alfredo Yánez

9 libros que te cambian la perspectiva

Finanzas, emprendimiento, migración y más — disponibles en Amazon

VER LIBROS →
Click to comment

Leave a Reply

Inciso

Los que cooperan

La cooperación es una herramienta legítima. Lo que preocupa es quién decide el precio.

Avatar de Desconocido

Published

on

Hemiciclo de una asamblea internacional visto en perspectiva amplia, con un podio iluminado y delegados sin identificar.

INCISO · ALFREDO YÁNEZ MONDRAGÓN

Saab se declaró culpable y habla. Pulido llega a Miami. Una fuente dice que Cabello coopera y que tiene destino en Catar. La justicia de Estados Unidos funciona con testigos que negocian. La pregunta es qué le queda a la justicia venezolana cuando el trato ya se hizo afuera.

Esta semana la justicia venezolana se está escribiendo en otro idioma.

Alex Saab se declaró culpable en Miami el 15 de septiembre y prometió cooperar. El martes 13 de octubre, su socio Álvaro Pulido llega a la misma corte, sacado de El Rodeo sin que un tribunal venezolano lo decidiera. Y el lunes 12, David Alandete publicó en ABC que, según una fuente cercana a la inteligencia estadounidense, Diosdado Cabello es el CC-1 de la acusación por torturas contra Maduro, coopera con Washington y podría terminar en Turquía o en Catar.

La última parte no está confirmada. Puede no serlo nunca. Pero la tendencia sí: los que más saben del chavismo están negociando lo que saben, y lo hacen con fiscales de Miami y Nueva York.

El precio del testimonio

No me escandaliza que se negocie. La cooperación de acusados es una herramienta legítima, y sin ella muchos casos de corrupción y crimen organizado nunca se habrían probado. Si Saab cuenta cómo se pagaron las cajas CLAP, los venezolanos sabremos algo que nos robaron dos veces: el dinero y la verdad.

Lo que me preocupa es quién decide el precio. En un acuerdo de cooperación, el fiscal pone en la balanza lo que el acusado ofrece contra lo que se le perdona. Esa balanza está pensada para el interés de Estados Unidos. Es su justicia, y está bien que la ejerza. Pero las víctimas de las torturas en el Helicoide, las familias que hicieron cola por una caja CLAP con comida vencida, no están en esa mesa.

Lo que nos toca

La semana pasada escribí sobre el tribunal que no tuvimos. Esta semana, en Caracas, la mesa de negociación vuelve a reunirse para escoger a quienes escogerán a los nuevos magistrados. Es lento, y hay que decirlo. Pero es lo único que puede devolverles a los venezolanos algo que ningún acuerdo en Miami les va a dar: un juicio propio, con sus víctimas presentes y con la verdad completa, no la parte que convenga a un trato.

Desde Columbus, donde vivimos tantos que salimos de allá, la tentación es celebrar cada entrega como una victoria. Lo es, en parte. Pero si la transición se acostumbra a resolver sus cuentas entregando acusados y cerrando acuerdos afuera, va a llegar el día en que el más culpable sea también el mejor informado. Y ese, con un buen abogado, elige dónde jubilarse.

Lo que falta

¿Qué falta, exactamente, para que la cooperación no sea impunidad con otro nombre? Que cada acuerdo que involucre a funcionarios venezolanos pase por un juez y se haga público cuando termine el caso. Que Venezuela abra sus propios expedientes, empezando por las CLAP. Y que nadie acusado de torturar obtenga, a cambio de lo que sepa, el derecho a no volver a responder ante los torturados.

Alfredo Yánez Mondragón


Fuentes principales: Declaración de culpabilidad de Alex Saab, Distrito Sur de Florida, 15 de septiembre de 2026; AP; David Alandete, ABC, 12 de octubre de 2026; acusación sustitutiva contra Nicolás Maduro, Distrito Sur de Nueva York, 8 de octubre de 2026.

Continue Reading

Inciso

El dato no milita

El chavismo perdió el control de la cifra. Y la cifra no se deja convencer.

Avatar de Desconocido

Published

on

Group of people straining to carry a large sack labeled Defensa del Dictador with money and chains

INCISO · ALFREDO YÁNEZ MONDRAGÓN

Un gobernador dice que en su estado nunca se va la luz, dos días después de anunciar cortes. Una presidenta encargada habla de crecimiento con un salario mínimo de 130 bolívares. Un presidente de la Asamblea promete cuatro elecciones sin fecha. El chavismo perdió el control de la cifra, y la cifra no se deja convencer.

«Aquí no se va la luz». Lo dijo Rafael Lacava, gobernador de Carabobo, a comienzos de octubre de 2026. El 30 de septiembre él mismo había anunciado cortes fraccionados por «falta de megavatios». Cuando le preguntaron por el racionamiento, respondió que eso «es echando broma».

No es un caso aislado. Esta semana pusimos en fila siete frases de dirigentes chavistas y, al lado de cada una, un dato. Delcy Rodríguez habla de crecimiento después del terremoto, con una inflación acumulada de 225,3 % hasta septiembre y un salario mínimo congelado en 130 bolívares. Jorge Rodríguez asegura que «claro que habrá elecciones, habrá cuatro elecciones», y ninguna tiene fecha. Diosdado Cabello defiende la Ley contra el Odio cinco días después de que Jorge Arreaza admitiera que hubo abusos en su aplicación.

El canal y la cifra

Durante dos décadas el chavismo tuvo dos ventajas: controlaba el canal y controlaba la cifra. Decía lo que quería por la televisión del Estado y publicaba, cuando quería, los números que le convenían. Hoy no controla ninguna de las dos por completo.

El Banco Central publica una inflación que contradice el optimismo presidencial. Los vecinos de Valencia graban sus apagones. Los aliados del gobierno discrepan en público. Y la llave del ingreso petrolero ya no está en Caracas: según el economista Asdrúbal Oliveros, el 83 % de los ingresos del país pasa por una cuenta supervisada desde Washington.

Por qué importa ahora

Esto no es un ejercicio de burla. Venezuela entra en una etapa en la que se negocian jueces, leyes y, algún día, una fecha para votar. En esa mesa, la palabra de cada parte vale lo que valen sus datos. Un gobierno que niega lo que la gente vive en su propia casa no puede pedir que le crean cuando promete garantías.

Lo vemos también desde afuera. Desde Columbus, como desde cualquier ciudad donde vive la diáspora, uno llama a la familia y escucha la otra versión: la nevera que se dañó con el apagón, el sueldo que no alcanza para la semana. Esa conversación es el dato que ningún discurso puede editar.

Lo que falta

La pregunta de esta casa es siempre la misma: ¿qué falta, exactamente, para que la palabra oficial vuelva a valer algo? Faltan tres cosas. Que las cifras del Estado se publiquen completas y a tiempo. Que los anuncios lleguen con texto, fecha y responsable. Y que quien gobierna acepte que la realidad no se decreta.

Un gobierno puede comprar canales, nombrar jueces y redactar leyes. Lo que no puede es hacer militar a un dato. El dato no milita. Por eso molesta.

Alfredo Yánez Mondragón


Fuentes principales: ACN, 30 de septiembre de 2026; El Pitazo y La Patilla, 3 de octubre de 2026; BCV vía Reuters, 3 de octubre de 2026; Bloomberg Línea; El País, 18 de junio de 2026; especial «Palabra contra dato» de INCÍSOS.

Continue Reading

Inciso

La mejor oportunidad, sin fecha

Tres relojes y ninguna fecha: Washington, la mesa y Machado miden distinto el tiempo de la transición.

Avatar de Desconocido

Published

on

Imagen conceptual para: inciso la mejor oportunidad sin fecha rubio figuera elecciones

INCISO · ALFREDO YÁNEZ MONDRAGÓN

Washington llama a este momento «la mejor oportunidad que Venezuela ha tenido, casi en una generación». Machado dice que hay tiempo suficiente para votar antes de julio de 2027. La Plataforma dice que una estabilidad sin gobierno legítimo es una fantasía. La mesa vuelve el 14 de octubre a discutir jueces y garantías. La fecha sigue sin aparecer.

«La mejor oportunidad que Venezuela ha tenido, casi en una generación». La frase es de Marco Rubio, el viernes 9 de octubre de 2026, con Dinorah Figuera a su lado en el Departamento de Estado. Le prometió «apoyo al 100 %» y el respaldo «más firme posible desde los niveles más altos» de su gobierno. Pidió también «un poco de paciencia».

Creo que Rubio tiene razón en lo primero. Hace un año nadie habría apostado por una mesa en la que se discuten magistrados, leyes y presos políticos. Según el balance oficial, hay más de mil excarcelados y decenas de portales desbloqueados. Y un comité recibe candidaturas para un nuevo Tribunal Supremo. Nada de eso es poco.

Pero una oportunidad sin fecha se parece mucho a una promesa. Y los venezolanos tenemos experiencia en promesas.

Tres relojes

Esta semana corren tres relojes distintos. El de Washington tiene tres fases: estabilización, recuperación y transición. Las elecciones están en la tercera y no tienen fecha. El de la mesa avanza por rondas: el 14 de octubre, jueces y garantías; después, el poder electoral y las leyes. Tampoco tiene fecha para votar. El tercero lo pone María Corina Machado, que dice que hay «más que suficiente tiempo» para votar antes de julio de 2027 y reconoce una diferencia con Washington «en el ritmo, en los plazos».

Roberto Enríquez, de la Plataforma Unitaria, lo dijo sin diplomacia: creer en una Venezuela estable sin un gobierno legítimo «es una fantasía».

Lo que se mueve más rápido

Mientras tanto, otras cosas sí tienen calendario. Los 105 acuerdos petroleros que anunció Delcy Rodríguez avanzan, aunque nadie sabe con quién ni por cuánto. Las sanciones a la Corte Penal Internacional, que investiga los crímenes de lesa humanidad en Venezuela, tienen plazo hasta el 7 de abril de 2027. Hasta el diésel ruso tiene fecha de entrega. Lo único que no tiene fecha es el día en que los venezolanos elijan a quién los gobierna.

No es un detalle de procedimiento. Un calendario electoral es lo que convierte una negociación en una transición. Sin él, cada ronda puede terminar con avances reales y con la fecha aplazada a la siguiente. Y cada contrato firmado, cada magistrado nombrado y cada ley reformada se decide sin que los venezolanos hayan votado.

Desde aquí

Desde Columbus, como desde cualquier ciudad donde vive la diáspora, la pregunta es concreta. Millones de venezolanos fuera del país quieren saber si podrán votar, dónde y cuándo. Ninguna ronda de la mesa ha puesto ese tema en su agenda. Y sin registro en el exterior, ni siquiera julio de 2027 alcanza.

Lo que falta

La pregunta de esta casa es siempre la misma: ¿qué falta, exactamente, para que la oportunidad tenga calendario? Faltan tres cosas. Que la ronda del poder electoral tenga fecha de inicio. Que esa ronda incluya el día de la votación y el registro de los venezolanos en el exterior. Y que Washington, que tiene la influencia, ponga en su apoyo «al 100 %» un día marcado en el calendario.

Una oportunidad sin fecha no se pierde de golpe. Se gasta de a poco.

Alfredo Yánez Mondragón


Fuentes principales: Departamento de Estado de EE.UU., 9 de octubre de 2026; Financial Times vía Reuters; EFE, 9 de octubre de 2026; Departamento del Tesoro de EE.UU.; Foro Penal.

Continue Reading

Tendencias

Contexto, análisis y criterio para entender lo que pasa

Descubre más desde INCÍSOS

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo