El gremio describe el mismo mecanismo que analizamos ayer: un ingreso hecho de bonos borra prestaciones, jubilaciones y primas.
El contralor es quien inhabilita. La junta del banco central es la que discute el oro en Londres. Ninguna de las dos cosas es un tecnicismo.
Un sistema de garantías solo se construye cuando quien manda empieza a calcular que no va a mandar siempre.
Una decisión vinculante estableció que las condiciones del país cambiaron. Este informe sostiene lo contrario sobre el punto que decide un asilo.
Se abrió alrededor de uno de cada ocho medios bloqueados. Y se abrió del mismo modo en que se había cerrado: por decisión administrativa.
Un bono no cotiza, no incide en prestaciones ni en la pensión futura, y puede eliminarse por decisión administrativa. Un salario, no.
El día que exista una fecha cambian los cálculos del funcionario, del inversionista y del ciudadano. Todo lo demás, dice, es administrar la espera.
Estuvo detenido unas horas. Lo que quedó demostrado en ese lapso no se borra con la liberación.
Una donación resuelve un inventario. No resuelve un presupuesto, y la diferencia se nota a las pocas semanas.
Un interés del veinte por ciento con una inflación del cuarenta no es una ganancia. Es una pérdida más lenta.