Es lo más barato de toda la lista de condiciones para una elección creíble. Y sigue sin hacerse.
Cuando dos organizaciones serias dan cifras distintas, la pregunta correcta no es cuál miente. Es qué mide cada una.
Cualquier modificación jurídica relativa al árbitro electoral debe hacerse con seis meses de antelación al voto. De ahí sale una aritmética simple.
Llevan más de 235 días en vigilia frente a los penales. El primer ciclo produjo dos acuerdos y ninguno los mencionó.
Un baremo publicado cuando ya hay candidatos sobre la mesa no es un baremo. Es una justificación redactada a la medida.
Cincuenta respuestas a una publicación no son una encuesta. Son una brújula, y conviene saber qué mide una brújula.
La pregunta era si la electricidad nueva alimentaría solo a los campos o también a las casas. Hay dos acuerdos, y eso ya es una respuesta.
Los tres separan el negocio de la legitimidad. Donde no coinciden es en qué va primero, y esa diferencia lo decide todo.
El argumento no discute los hechos. Discute si el tribunal tiene competencia para examinarlos, que es una defensa distinta y más difícil de rebatir.
Es el primer compromiso corporativo con cifra y con plazo. Y equivale a siete por ciento de la inversión anunciada para el conjunto del acuerdo.